37276(16-09-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Aprobado Acta No. 308  

Bogotá, D.C., dieciséis (16) de septiembre  de dos mil trece (2013).   

VISTOS  

Desata  la  Sala  el  recurso de reposición  interpuesto  por  el  apoderado del demandante EDGAR ALFONSO CÁRDENAS MÁRQUEZ,  contra  la  providencia  de  fecha  11  de  febrero de 2013, mediante la cual se  inadmitió la demanda de revisión presentada.   

ANTECEDENTES  

          1.  El señor EDGAR ALFONSO CÁRDENAS MÁRQUEZ, fue condenado por el  Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cúcuta, el  17  de  junio  de  2008,  a las penas principales de seis (6) años de prisión,  multa  en  cuantía  de  cincuenta  (50)  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes  e  inhabilidad para el ejercicio de derechos y funciones públicas por  cinco (5) años.   

         2. Habiéndose  interpuesto     contra     dicha    sentencia    recurso    extraordinario    de  casación,  el 19 de enero  de  2009,  la  Corte  decidió  casar  parcialmente la  sentencia  recurrida,  para reducir la pena de seis a  cuatro  años  de  prisión  y  en  la  misma  proporción  ajustar  la  pena de  interdicción de derechos y funciones públicas.   

3.   El  señor  CÁRDENAS  MÁRQUEZ,  por  intermedio  de  apoderado, incoó el 25 de agosto de 2011 acción extraordinaria  de  revisión,  invocando  la  causal 2 del artículo 220 de la Ley 600 de 2000,  argumentando  que  el  fallo  de la Corte que casa parcialmente la sentencia del  Tribunal  Superior  de  Cúcuta (19 de enero de 2009), no alcanzó a interrumpir  la  prescripción  de  la acción penal, por cuanto este evento se produjo el 20  de  enero  de  2009, dado que la sentencia emitida tan sólo quedó ejecutoriada  el 27 de enero.   

EL RECURSO:  

Sin exponer en concreto, mayores argumentos,  el  impugnante  insiste  en  que  debe  darse  aplicación  al fallo de la Corte  Constitucional  en  el cual se declara la necesidad de notificar la decisión de  segunda  instancia,  y  que  sólo  así,  esto  es,  con dicha notificación se  entiende  interrumpida  la  prescripción.  Indica  además,  que  la  decisión  cuestionada  desconoce  los  precedentes anteriores de la Corte sobre el tema, y  cita  las  decisiones  25523  de  15  de julio de 2008, 25547 del 13 de marzo de  2008.   

En  tales  argumentos  finca  su  disenso  y  demanda    la   revocatoria   de   la   decisión   y   la   admisión   de   la  demanda.   

CONSIDERACIONES  

1.  El tema nuclear  del  debate  gira  en  torno  a determinar si se produjo o no el fenómeno de la  prescripción  de  la  acción  penal,  o  si dicho término se interrumpió con  ocasión   del   proferimiento  de  la  decisión  mediante  la  cual  se  casó  parcialmente  la sentencia del Tribunal Superior de Cúcuta. Más concretamente,  se  impone dilucidar si la emisión de la decisión que resuelve la casación es  suficiente  para  entender  interrumpida  la  prescripción o es menester que la  misma sea notificada.   

2. Así precisado el  objeto  del  recurso,  no  vienen  al  caso las alusiones a la manera como deben  contabilizarse  los  términos de prescripción, cómo se computa el término de  prescripción  en  tratándose de servidores públicos, o a la procedencia de la  acción  de  revisión  cuando  se ha desconocido que la acción penal se había  extinguido  con  ocasión  de  la ocurrencia de la prescripción, aspectos sobre  los cuales discurre in extenso el alegato del apoderado recurrente.   

3.  Definido  lo  anterior,  es  importante  no  perder  de  vista que, tal como se ha concluido y  existe  total  consenso,  en  el  sub judice el término de prescripción, en la  etapa  del  juicio, es de 6 años y 8 meses, para lo cual se tiene en cuenta que  se  trata  de un delito propio (concusión). El lapso desde el cual se inicia el  fenecimiento  de  la  acción  se  contabiliza desde el 21 de mayo de 2002, como  quiera  que  la  resolución  de acusación fue confirmada el 20 del mismo mes y  año  por  la  Unidad  de  Fiscalías  Delegadas  ante  el  Tribunal Superior de  Cúcuta.  De  esta  forma,  el  término  ya  definido  de  prescripción, en el  presente caso, habría de cumplirse el 20 de enero de 2009.   

4. De acuerdo con lo  establecido,  la  Corte  concluyó  en la providencia impugnada que, dado que la  sentencia  mediante la cual se casó parcialmente el fallo de segundo grado, fue  emitida  el  19 de enero de 2009, conforme lo dispone el artículo 187 de la Ley  600  de  2000,  el  término  de  prescripción  alcanzó  a interrumpirse. Esta  consideración  se  hizo  en  la  aludida sentencia, señalando que la decisión  quedaba  en firme al ser suscrita por los magistrados integrantes de la sala, en  aplicación  de  lo  dispuesto  en  el  artículo  187,  “sin  perjuicio de la  notificación  para  dar  a  conocer  la primera determinación adoptada en esta  decisión                compleja”.1   

5. Se plantea que de  acuerdo  con  la  sentencia  C-641  de  2002,  es preciso la notificación de la  decisión   de   segundo   grado   a   efecto  de  que  pueda  interrumpirse  la  prescripción.  En  ese  orden,  se  alega  que  como  en  el  presente  caso la  notificación  de  la  sentencia  se produjo por edicto fijado el 27 de enero de  2009, debe entenderse que la prescripción alcanzó a cumplirse.   

5.1.  En  primer  lugar,  es  necesario  comprender  que la aludida sentencia de exequibilidad, no  retiró  del ordenamiento jurídico el artículo 187 de la Ley 600. Se trató de  una  constitucionalidad  condicionada.  Esto  es,  la norma se mantiene vigente,  pero  al  operador  le corresponde proveer para que la decisión sea notificada,  como  condición  para que la decisión pueda surtir efectos jurídicos. Así lo  declaró la Corte Constitucional:   

“Conforme  a  lo  expuesto, es pertinente  concluir  que  la norma es constitucional en el sentido que efectivamente dichas  sentencias  y  providencias  interlocutorias quedan ejecutoriadas el día en que  son   suscritas  por  el  funcionario  correspondiente.  Sin  embargo,  como  la  notificación  de  las  mismas  es  indispensable  y solamente a partir de dicho  conocimiento,  es  posible imponer voluntaria o coactivamente el cumplimiento de  las  órdenes  proferidas  en  la  decisión judicial, la Corte considera que la  ejecutoria  de  dichas  sentencias  y providencias no produce efectos jurídicos  mientras  no  se surta su notificación. Por eso, en la parte resolutiva de esta  sentencia  se  declarará  exequible  la disposición acusada, en el sentido que  los   efectos  jurídicos  se  surten  a  partir  de  la  notificación  de  las  providencias respectivas”.      

El sentido de la decisión es claro. Esta se  entiende  ejecutoriada el día en que es suscrita por el funcionario competente.  Sin  embargo,  los  efectos de la decisión no podrán cumplirse mientras no sea  notificada.  Así entonces, si se indica que la decisión, queda en firme al ser  signada  por  el  funcionario  competente,  no  puede entenderse otra cosa en el  presente  caso,  que  se  alcanzó  a  interrumpir  la prescripción2 el mismo día  en que se emitió el fallo de casación referido.   

5.2. De otro lado,  es  pertinente señalar que la notificación en este caso, sólo tiene un efecto  de  enteramiento, de publicidad de la decisión, esto es, el propósito de darla  a   conocer   a  los  sujetos  procesales,  y,  particularmente  a  quienes  son  directamente  afectados.  Recuérdese,  la  decisión como tal no es impugnable,  por  lo  tanto,  es  inútil esperar el cumplimiento del término de ejecutoria.   

5.3. Los efectos a  que  alude  la  sentencia, deben entenderse referidos a aquellas situaciones que  tienden  a  implementar  la  decisión,  vale  decir,  captura, levantamiento de  medidas  cautelares sobre bienes, imposición de medidas que dicen relación con  el   principio   del   restablecimiento   del  derecho,  no  se  podrán  librar  comunicaciones para que la sentencia condenatoria sea registrada.   

5.4.  Desde  esa  perspectiva,   no   resulta   afortunado   el  ejemplo  a  que  acude  la  Corte  Constitucional  para  ilustrar  el  sentido de la decisión, indicando que “la  prescripción   no   se   interrumpirá   hasta   tanto  no  sea  notificada  la  decisión”.  Este  modelo  a  que  se  acude,  contraría  lo  puntualizado en  relación  con  la  ejecutoria,  dado  que  la prescripción no es un asunto que  dependa  de la notificación de la decisión, sino de la firmeza de la misma, la  cual ocurre una vez es suscrita por el competente.   

6. No es cierto como  lo  pretende  el  recurrente  que  esta  Sala  Mixta haya desconocido una línea  jurisprudencial  que propugnase por la tesis que se aviene a sus intereses, cual  es  la  de  que  es  preciso  la  notificación  para  entender  interrumpida la  prescripción.  Conforme  se  destacó  en  la providencia que se revisa, varias  decisiones  allí  referidas, sostuvieron en época pretérita la aludida tesis,  sin  embargo,  se ha mantenido vigente la tesis contraria que es la que aquí se  avala.  Nótese  cómo,  la  polémica  no fue ajena a la Corte cuando decide el  recurso  de  casación, y como anteriormente se señaló, la sentencia del 19 de  enero  de  2009  suscrita  por  unanimidad,  saliéndole  al paso a la polémica  estableció  que  la decisión se encontraba en firme al haber sido suscrita por  los  integrantes  de  la  Sala. Recientemente, en sala mixta, esto es, integrada  por  Magistrados  y  Conjueces,  así  lo  ratificó3:   

La temática debatida no ha tenido solución  uniforme  en  esta  Sala,  pues   existen  decisiones,  dictadas  por Salas  integradas  por  Magistrados  y  Conjueces,  en  las  que se ha acogido la tesis  planteada        en        la        demanda,4  y otras,  adoptadas por  Salas           igualmente           mixtas5,    o   por   Salas  de  Magistrados,6  que  han  tomado  partido  por  la  tesis de que las providencias  relacionadas  en el artículo 187 de la Ley 600 de 2000 causan ejecutoria con la  firma.      

En  los  años  recientes,  sin embargo, la  postura  de  la  Sala   viene  siendo  constante  en  el sentido de que las  providencias  enumeradas  en  el  artículo  187  de  la  Ley 600 de 2000 quedan  ejecutoriadas  el  día  que  son  suscritas  por  el funcionario que las dicta,  independientemente  del  cumplimiento del trámite de la notificación, que solo  tiene  por objeto servir de acto condición para que la decisión adoptada pueda  surtir plenos efectos jurídicos.   

De lo razonado se concluye que el impugnante  no  allegó  elementos  de  juicio  de  entidad  suficiente  para  demostrar  el  desacierto  de  la  decisión,  en  cuyo  caso  se  impone mantener la decisión  cuestionada.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

Primero:    NO    REPONER   la decisión impugnada.   

Segundo: Contra esta  decisión no procede el recurso alguno.   

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Magistrado  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ CAMACHO                               PAULA  CADAVID LONDOÑO   

     Magistrado                                                                              Conjuez   

DIEGO      EUGENIO      CORREDOR  BELTRÁN         GUSTAVO E. MALO FERNÁNDEZ   

                      Conjuez                                                                              Magistrado   

   

RAMIRO       ALONSO       MARÍN  VÁSQUEZ            LUIS     GUILLERMO     SALAZAR  OTERO   

                                      Conjuez                                                                                Magistrado   

    NUBIA  YOLANDA NOVA GARCIA   

   Secretaria  

    

1 Ver  folio  161. La cita corresponde a la decisión del 16 de septiembre de 2001 Rad.  15988.   

2  Ver   sentencias  de la Corte Constitucional: C-492 de 2000, C-304 de 2001,  C-203 de 2001, C-663 de 2004   

3 Auto  2 de julio de 2007 Radicación 33807 (sala mixta).   

4  C.S.J.,  Revisión  28047,  fallo de 10 de julio de 2008. Revisión 23162, fallo  de 30 de septiembre de 2009.   

5  C.S.J.,  revisión  30823, auto de 27 de julio de 2011. Revisión 34391, auto de  26 de noviembre de 2012.   

6  C.S.J.,  Casación  24345, auto de 23 de abril de 2008. Casación 31448, auto de  10  de febrero de 2010. Casación 38126, auto de 12 de septiembre de 2012, entre  otras.     

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