40140(21-11-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado      Ponente:   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Aprobado Acta No. 426  

Bogotá, D. C., veintiuno de noviembre de dos  mil doce (2012).   

VISTOS:  

Procede  la  Corte a emitir concepto sobre la  solicitud  de  extradición  de  la  ciudadana  colombiana  Herly Ximena Barreto  Salamanca,  formulada  por  el  Gobierno  de  los Estados Unidos a través de su  Embajada.   

ANTECEDENTES:   

1.   Mediante  Nota  Verbal  No.  1213  del 24 de mayo de 2012, la representación diplomática  del  Estado  requirente  dio  a  conocer  que  Herly Ximena Barreto Salamanca es  solicitada  para  comparecer  en juicio “por delitos  federales  de narcóticos y lavado de dinero” ante la  Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Judicial Este de  Virginia,  donde  el  29  de  marzo  de  2012  se  le  dictó  la acusación No.  1:12-CR-122, por cuyo medio se le hizo la siguiente imputación:   

“—Cargo  Uno:  Concierto  para  distribuir cinco kilogramos o más de  cocaína,  con  el  conocimiento  y  la intención de que dicha sustancia sería  ilegalmente  importada  a  los  Estados  Unidos,  en  violación del Título 21,  Sección 959 (a), 960 y 963 del Código de los Estados Unidos; y   

—Cargo  Dos:  Concierto  para realizar transacciones financieras que involucran las utilidades  de  una actividad ilícita especificada, a saber, la fabricación, importación,  venta   y  distribución  de  una  sustancia  controlada.  Dichas  transacciones  financieras   que   involucran   comercio   interestatal  e  internacional  eran  diseñadas  en  su  totalidad o en parte para ocultar y disfrazar la naturaleza,  ubicación,  origen,  propiedad  y  control  de  las utilidades de una actividad  ilícita  especificada, en violación del Título 18, Secciones 1956 (a) (1) (B)  (i), y (h) del Código de los Estados Unidos”.   

2.  En orden a  formalizar  el  trámite de extradición, se aportaron los siguientes documentos  con   su   correspondiente   autenticación   por  el  Gobierno  requirente,  la  traducción  necesaria  y  su  legalización  ante  el  Ministerio de Relaciones  Exteriores, según el caso:   

2.1.  Las Notas  Verbales  No. 1213 del 24 de mayo de 2012 y No. 2306 del 4 de octubre siguiente,  a  través  de  las  cuales  la  Embajada  de los Estados Unidos hizo conocer la  petición de extradición.   

En  la primera de ellas, la Embajada en cita  informó  al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  que  Herly Ximena Barreto  Salamanca  “es  ciudadana de Colombia, nacida el 30  de  mayo  de  1976,   en  Colombia.  Es  portadora  de   la       cédula      colombiana     No.     52.414.257”.   

2.2.  Copia de  la  acusación  No.  1:12-CR-122,  proferida  el 29 de marzo de 2012 en la Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos  para  el Distrito Judicial Este de Virginia  contra la reclamada.   

2.3.   Reproducción  de  las  disposiciones penales del Código Federal de los Estados  Unidos, relevantes para el presente caso.   

2.4.   Declaraciones       juradas       de       Michael       P.      Ben’Ary,  Fiscal  Auxiliar de la Fiscalía  Federal  de  los Estados Unidos para el Distrito Judicial Este de Virginia, y de  Kevin  Schreiber,  Agente  Especial  de  la  Administración  para el Control de  Drogas, en apoyo de la solicitud de extradición.   

2.5.    Duplicado  de  la  orden  de  arresto  proferida  por  la Corte Distrital de los  Estados   Unidos   para   el  Distrito  Judicial  Este  de  Virginia  contra  la  requerida.   

2.6.  Informe de  consulta  realizada a la Registraduría Nacional del Estado Civil de Colombia en  relación con la solicitada.   

3.    En  Colombia se realizó el siguiente trámite:   

3.1. El Ministerio de  Relaciones  Exteriores  remitió  a  la  Fiscalía General de la Nación la Nota  Diplomática  No.  1213  del 24 de mayo de 2012 procedente de la Embajada de los  Estados  Unidos, mediante la cual se pidió la captura con fines de extradición  de  Herly Ximena Barreto Salamanca y el ente acusador, con Resolución del 19 de  junio siguiente, emitió la orden respectiva.   

3.2.  El   10   de   agosto  de  2012  fue  aprehendida   la   requerida   en   Bogotá,   quien  se  identificó  con  la   cédula    de   ciudadanía   No.   52.414.257  expedida  en  Villavicencio  (Meta).   

3.3.    El  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores, mediante oficio DIAJI/GCE No. 2494 del 5  de  octubre de 2012, envío las diligencias y la Nota Verbal No. 2306 del día 4  de  igual  mes  y  año  al  Viceministerio  de  Política  Criminal  y Justicia  Restaurativa  del  Ministerio de Justicia y del Derecho, a través de la cual el  Gobierno  de los Estados Unidos formalizó la solicitud de extradición de Herly  Ximena    Barreto    Salamanca.    Además,    conceptuó    que    “el  tratado  aplicable  al  presente  caso  es la Convención de  Naciones  Unidas  contra  el  tráfico  ilícito de estupefacientes y sustancias  psicotrópicas,  suscrita  en  Viena  el  20  de  diciembre  de  1988…  y,  de  conformidad  con  lo  establecido  en  el  artículo  6,  numerales  4 y 5 de la  precitada  convención,  así como en el artículo 496 de la Ley 906 de 2004, es  procedente    obrar    de    conformidad    con    el    ordenamiento   procesal  colombiano”.   

3.4.   En  el  citado  viceministerio  se determinó que la documentación allegada reunía los  requisitos  formales  exigidos en la normatividad procesal penal del país y por  ende  fue  remitida  a  la  Corte con oficio No. OFI12-0018040-DVC-3000 del 9 de  octubre de 2012.   

3.5.  Recibido  el  expediente  en esta Corporación, se le reconoció personería adjetiva a la  defensora  nombrada  por  la  reclamada  Herly  Ximena  Barreto Salamanca y como  quiera  que ésta, con la coadyuvancia de su apoderada, solicitó la aplicación  del  trámite  de  extradición  simplificada  que  prevé el parágrafo 1º del  artículo  500  de  la Ley 906 de 2004, adicionado por el artículo 70 de la Ley  1453  de  2011,  se  corrió  traslado de tal pretensión a la representante del  Ministerio Público, quien por igual la apoyó.   

CONCEPTO      DE     LA   CORTE:   

1.  Aspectos previos:  

1.1.  Como de  la  petición  de extradición formulada por el Gobierno de los Estados Unidos a  través  de  su Embajada en Colombia y de los documentos aportados, se tiene que  el  comportamiento  atribuido  a Herly Ximena Barreto Salamanca habría ocurrido  “Desde   2008,   o   alrededor  de  esa  fecha,  y  continuando  a  partir  de  ese  momento  hasta  la fecha de radicación de esta  Acusación                 Formal”1  No.  1:12-CR-122  del  29  de  marzo  de  2012  y,  a  su  vez,  en  la  Nota  Verbal No. 2306 del 4 de octubre  siguiente,  por  cuyo medio se formalizó la solicitud de entrega, se reitera lo  anterior  y  se  agrega  que  “todas  las  acciones  adelantadas    por   el   acusado   (sic)  en  este  caso  fueron  realizadas  con  posterioridad  al  17 de  diciembre            de            1997”2,  pero además, se observa que  Michael          P.         Ben’Ary3,  Fiscal  Auxiliar  de  la  Fiscalía Federal de los Estados Unidos  para  el  Distrito  Judicial  Este  de  Virginia,  y Kevin Schreiber4,   Agente  Especial  de la Administración para el Control de Drogas, se pronunciaron en el  mismo  sentido;  de  allí  se  sigue  que  las conductas por cuya ejecución se  acusó  a la requerida en dicho país fueron cometidas después de la entrada en  vigencia  del Acto Legislativo No. 01 de 1997, modificatorio del artículo 35 de  la  Constitución  Política,  por  tanto,  no  resulta necesario hacer salvedad  alguna al respecto.   

1.2.   En  los  cargos  contenidos  en  la  acusación No. 1:12-CR-122 predicados a Herly Ximena  Barreto  Salamanca,  se  concreta  que  los  comportamientos a ella imputados se  habrían  llevado  a  cabo  “en Colombia, Honduras,  Guatemala,  México  y  otros  lugares”,  quien  específicamente  se  concertó  con  otras  personas  para  distribuir  cocaína,  sabiendo de que la misma sería importada ilícitamente a  los  Estados  Unidos,  así  como  para  realizar  transacciones financieras que  involucraban  los  ingresos  de  esa  actividad, con el propósito de ocultar su  ubicación, origen, posesión y control.   

En   esa  medida,  en  cualquiera  de  las  hipótesis  establecidas por la jurisprudencia y la doctrina como criterios para  determinar  el  lugar  de  ocurrencia  del  hecho,  tales  como: (i) el sitio de  realización  de  la acción, según el cual el hecho se entiende cometido donde  se  llevó  a cabo total o parcialmente la exteriorización de la voluntad; (ii)  la  del  resultado,  que estima realizado el hecho donde se produjo el efecto de  la  conducta y; (iii) la teoría mixta o de la ubicuidad, que considera cometido  el  hecho  donde se efectuó la acción de manera total o parcial, como también  en  el  sitio  donde  se  produjo  o debió materializarse el resultado; la Sala  encuentra  que  la  conducta  atribuida  ante  la Corte Distrital de los Estados  Unidos  para  el  Distrito  Judicial  Este  de  Virginia  a Herly Ximena Barreto  Salamanca  traspasó  las  fronteras  colombianas,  por  lo cual se satisface la  condicionante  constitucional  de  que  el hecho se haya cometido en el exterior  del territorio nacional.   

1.3.   Es del  caso  advertir  que  los  delitos  que  sirven  de  fundamento a la solicitud de  extradición  no  revisten  el carácter de políticos o de opinión, por cuanto  aluden  a  que la requerida se habría asociado ilícitamente con otras personas  con  el  propósito  de  cometer  conductas  punibles  en  busca  de un provecho  particular  en  contra  de  la  salud pública y el orden económico social, por  ende,  también se cumple la exigencia que en tal sentido contempla el artículo  35 Superior.   

2.  Cuestión de fondo:  

Aspectos Generales:  

La  competencia  de  la  Corte,  dentro  del  trámite  de  extradición,  se  limita a emitir el respectivo concepto sobre la  viabilidad  de entregar o no a la persona solicitada por un Gobierno extranjero,  después  de  examinar  los  aspectos a que aluden los artículos 493, 495 y 502  del     Código     de     Procedimiento    Penal5.   

De  otra  parte,  debido  a  que  según  lo  expresado  por  el  Ministerio de Relaciones Exteriores dentro de este trámite,  el  concepto  ha  de  fundamentarse  en  lo  dispuesto  en  nuestro  Código  de  Procedimiento  Penal, por ello, corresponde a la Sala, acorde con lo preceptuado  en  el  artículo 502 del referido estatuto, realizar el análisis sobre: (i) la  validez  formal  de  la documentación allegada por el país requirente; (ii) la  demostración  plena  de  la  identidad  de  la  persona  solicitada;  (iii)  la  concurrencia  de  la  doble  incriminación, esto es, que el hecho que motiva la  solicitud  de  extradición  tanto  en el Estado reclamante como en Colombia sea  delito  y además que la legislación nacional lo sancione con pena privativa de  la  libertad  cuyo mínimo no sea inferior a cuatro años y; (iv) respecto de la  equivalencia  existente  entre  la  providencia  proferida  en  el  extranjero y  —por lo menos—  la  acusación  del sistema procesal  interno.   

En  relación con cada uno de tales aspectos,  se tiene:   

2.1.   Validez     formal     de     la     documentación  presentada:   

Según lo establece el artículo 495 de la Ley  906  de  2004,  la  solicitud  de  extradición  debe  efectuarse  por  la  vía  diplomática  y,  de  manera  excepcional,  por  la  consular  o  de  gobierno a  gobierno,  adjuntando copia auténtica del fallo o de la acusación proferida en  el  extranjero,  con  indicación de los actos que determinan la petición, así  como  del  lugar  y  fecha  en  que  fueron  ejecutados,  los datos que permitan  establecer  la  plena  identidad  de  la  reclamada y la copia auténtica de las  disposiciones  penales aplicables al caso, documentos que deben ser expedidos en  la  forma  prevista  en  la  legislación  del  país requirente y traducidos al  castellano, de ser necesario.   

Por  tanto,  la  revisión  sobre  la validez  formal  de  la  documentación, apunta a verificar que los soportes con apoyo en  los  cuales  el  Estado  reclamante  solicita  la  entrega  de  una  persona  en  extradición, se sujeten a las referidas exigencias formales.   

En  este sentido, encuentra la Sala que dicho  presupuesto  fue  observado por el Gobierno de los Estados Unidos al demandar la  extradición  de  la  ciudadana  colombiana  Herly  Ximena Barreto Salamanca por  conducto de su Embajada.   

En  efecto,  la solicitud se hizo por la vía  diplomática  y  a  ella  se  acompañó  copia de la acusación No. 1:12-CR-122  dictada  el 29 de marzo de 2012 en la Corte Distrital de los Estados Unidos para  el  Distrito Judicial Este de Virginia, decisión donde se indican los actos que  sustentan  la  petición  de entrega, los lugares y las fechas de su ejecución,  mientras  que en los restantes documentos son precisados tales datos y se ofrece  la  información  necesaria  para  establecer  la  plena identidad de la persona  requerida.   

Esto  se corrobora al confrontar el contenido  de     las    declaraciones    juradas    de    Michael    P.    Ben’Ary,  Fiscal  Auxiliar de la Fiscalía  Federal  de  los  Estados  Unidos  para el Distrito Este de Virginia, y de Kevin  Schreiber,  Agente  Especial  de  la  Administración para el Control de Drogas,  quienes  reseñan los pormenores de la investigación y posterior acusación, la  relación  de  los  cargos  y  la  normatividad aplicable al caso, la cual está  contenida en el Código Federal de los Estados Unidos.   

Los   anteriores  documentos  a su vez obran certificados y autenticados  por  las  autoridades  del  Estado requirente y están traducidos al castellano.  Además,  aparece  la  refrendación efectuada por la Vicecónsul de Colombia en  Washington,  D.C.,  cuya  firma  fue  abonada  por el Jefe de Legalizaciones del  Ministerio  de Relaciones Exteriores lo que, de conformidad con el artículo 259  del  Código de Procedimiento Civil, permite suponer que se otorgaron de acuerdo  con las leyes del país solicitante.   

Este    requisito,    por    tanto,   se  satisface.   

2.2.   Plena  identidad  entre la reclamada en extradición y  la aprehendida con tal finalidad:   

Esta  exigencia  se  contrae  a constatar la  coincidencia  que  debe  existir  entre  la  persona  solicitada  por  el Estado  requirente  y la aprehendida con fines de extradición, por lo cual es bajo este  contexto  que  corresponde  analizar  a  la Corte la “identificación” de la  ciudadana reclamada.   

Al   efecto  se  tiene,  que  en  la  Nota  Diplomática  No.  1213  del  24  de  mayo de 2012 de la Embajada de los Estados  Unidos,  por  cuyo  medio  se  solicitó  la detención provisional con fines de  extradición  de  Herly  Ximena  Barreto Salamanca, se informó al Ministerio de  Relaciones  Exteriores  que la persona requerida nació el 30 de mayo de 1976 en  Colombia    y    es    la   titular   de   la   cédula   de   ciudadanía   No.  52.414.257.   

Ahora,  de  la  documentación  reunida  en  Colombia  se  infiere  que  se  trata  de  la  misma persona a que alude aquella  petición,  sin  que  haya lugar a cuestionar los demás datos exigidos para dar  por  acreditada  la exigencia bajo examen, pues incluso el 10 de agosto de 2012,  día  en el que la solicitada fue capturada, se le practicó cotejo decadactilar  confirmándose  la coincidencia con la identificación de quien es reclamada por  el país extranjero.   

En  esa medida, este requisito, al igual que  el anterior, también se cumple.   

2.3.   Principio de la doble incriminación:   

De acuerdo con lo estipulado en el artículo  493  de  la  Ley 906 de 2004, para conceder la extradición es indispensable que  el  hecho que la motiva esté previsto en Colombia como delito y que el mismo se  encuentre  reprimido  con  una sanción privativa de la libertad cuyo mínimo no  sea inferior a cuatro años.   

En  este  sentido, se tiene que la ciudadana  colombiana  Herly  Ximena  Barreto  Salamanca es requerida para que comparezca a  juicio  ante  la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Judicial  Este  de  Virginia,  donde es objeto de la acusación No. 1:12-CR-122 dictada el  29 de marzo de 2012, mediante la cual se le imputa:   

“CARGO  1   

(Asociación  delictuosa  para  distribuir  cinco kilogramos   

o  más  de  cocaína  sabiendo  y  con  la  intención de que   

sería ilícitamente importada a los Estados  Unidos)   

Desde  el 2008, o alrededor de esa fecha, y  continuando  a  partir  de  ese  momento  hasta  la fecha de radicación de esta  Acusación  Formal,  inclusive,  las  fechas  exactas  desconocidas  por el Gran  Jurado,  en  Colombia, Honduras, Guatemala, México y otros lugares, la acusada,  Ximena  Barreto  Salemanca  (sic)…  y otras personas  conocidas  y  desconocidas por el Gran Jurado, a sabiendas e intencionalmente se  unieron,  se  asociaron  delictuosamente,  se  aliaron  y acordaron perpetrar el  siguiente  delito  contra  los  Estados  Unidos:  a sabiendas e intencionalmente  distribuir  cinco  kilogramos  o  más de una mezcla y sustancia conteniendo una  cantidad  detectable  de  cocaína,  una  sustancia controlada bajo la lista II,  sabiendo  y  con  la  intención  de  que  tal  sustancia  sería  ilícitamente  importada  a los Estados Unidos, en contravención del Título 21, Código Penal  de los Estados Unidos (USC), Sección 959 (a)”.   

CARGO 2  

(Asociación  delictuosa  para  perpetrar  lavado de dinero)   

Desde  el 2008, o alrededor de esa fecha, y  continuando  a  partir  de  ese  momento  es más hasta e incluyendo la fecha de  radicación  de  esta  Acusación Formal, las fechas exactas desconocidas por el  Gran  Jurado,  en  Honduras,  Guatemala,  México  y  otros lugares, la acusada,  Ximena  Barreto  Salemanca  (sic)…  y otras personas  conocidas  y  desconocidas por el Gran Jurado, a sabiendas e intencionalmente se  unieron,  se  asociaron  delictuosamente,  se  aliaron y acordaron llevar a cabo  transacciones  financieras  involucrando los ingresos por una actividad ilícita  especificada,  a  saber, la manufactura, importación , venta y distribución de  una  sustancia  controlada,  cuales (sic)  transacciones financieras, que involucran comercio interestatal e  internacional,  fueron  diseñadas  total  y en parte para ocultar y encubrir la  índole,  ubicación, origen y control de los ingresos de una actividad ilícita  específica,  a  saber,  la  manufactura  venta y distribución de una sustancia  controlada,  en  contravención  del  Título 18, Código de los Estados Unidos,  Sección 1956 (a) (1) B) (I) (sic)”.   

Entonces, las conductas de haberse asociado la  requerida  con  otras  personas  para distribuir cocaína, a sabiendas de que la  misma   sería   importada  ilícitamente  a  los  Estados  Unidos,  y  realizar  transacciones  financieras  que  involucraban los ingresos de esa actividad, con  el   propósito   de   ocultar  su  ubicación,  origen,  posesión  y  control,  guardan identidad con las descritas en los artículos  323  (reformado  por los artículos 8 de la Ley 747 de 2002, 14 de la Ley 890 de  2004,  17  de  la  Ley  1121  de  2006  y  42 de la Ley 1453 de 20116),    340  (modificado  por  los  artículos  8  de la Ley 733 de 2002, 14 de la Ley 890 de  2004  y 19 de la Ley 1121 de 2006) y 376 (reformado por  los  artículos 14 de la Ley 890 de 2004 y 11 de la Ley 1453 de 20117),  por cuanto  en su orden tales normas consagran:   

“Lavado  de  activos.   El  que  adquiera,  resguarde,  invierta,  transporte,  transforme,  almacene,  conserve,  custodie o administre bienes que  tengan  su  origen  mediato  o  inmediato  en…  tráfico  de  drogas tóxicas,  estupefacientes   o   sustancias   sicotrópicas,   delitos  contra  el  sistema  financiero…  delitos…  vinculados con el producto de delitos ejecutados bajo  concierto  para  delinquir,  o  les  dé  a  los  bienes  provenientes de dichas  actividades  apariencia  de  legalidad  o  los  legalice,  oculte  o  encubra la  verdadera  naturaleza,  origen,  ubicación, destino, movimiento o derecho sobre  tales  bienes  o  realice  cualquier otro acto para ocultar o encubrir su origen  ilícito,  incurrirá  por esa sola conducta, en prisión de diez (10) a treinta  (30)  años  y  multa  de  seiscientos  cincuenta (650) a cincuenta mil (50.000)  salarios mínimos legales vigentes”.   

“Concierto para  delinquir.  Cuando  varias personas se concierten con  el  fin  de  cometer  delitos,  cada  una  de  ellas  será penada, por esa sola  conducta, con prisión de cuatro (4) a nueve (9) años.   

Cuando el concierto sea para cometer delitos  de…     tráfico    de    drogas   tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias sicotrópicas… lavado  de   activos   o   testaferrato   y  conexos…   la  pena  será  de  prisión de ocho (8) a dieciocho  (18)  años  y  multa  de dos mil setecientos (2.700) hasta treinta mil (30.000)  salarios mínimos legales mensuales.   

La  pena  privativa  de  la  libertad  se  aumentará  en  la  mitad  para quienes organicen, fomenten, promuevan, dirijan,  encabecen,   constituyan   o  financien  el  concierto  o  la  asociación  para  delinquir”.   

“Tráfico,  fabricación  o  porte  de estupefacientes. El que sin  permiso  de  autoridad  competente, introduzca al país, así sea en tránsito o  saque  de  él,  transporte,  lleve consigo, almacene, conserve, elabore, venda,  ofrezca,   adquiera,   financie  o  suministre  a  cualquier  título  sustancia  estupefaciente,   sicotrópica   o   drogas   sintéticas   que   se  encuentren  contempladas  en los cuadros uno, dos, tres y cuatro del Convenio de la Naciones  Unidas   sobre  sustancias  sicotrópicas,  incurrirá  en  prisión  de  ciento  veintiocho  (128)  a  trescientos sesenta (360) meses y multa de mil trescientos  treinta  y  cuatro  (1.334)  a  cincuenta mil (50.000) salarios mínimos legales  mensuales vigentes”.   

En  esa  medida,  queda  demostrado  que los  cargos  atribuidos  a  la reclamada y que están contenidos en la acusación No.  1:12-CR-122,  proferida  el  29  de  marzo  de 2012 en la Corte Distrital de los  Estados  Unidos para el Distrito Judicial Este de Virginia, cumplen el requisito  establecido  en  los  artículos  493  y 502 del Código de Procedimiento Penal,  relativo  a  la  doble  incriminación,  por  cuanto describen conductas que son  delictivas  en Colombia, las cuales tienen una sanción privativa de la libertad  cuyo mínimo no es inferior a cuatro años.   

Por  tanto,  este requisito, al igual que los  analizados en precedencia, también se satisface.   

2.4.   Equivalencia   de  la  providencia  proferida  en  el  extranjero con la acusación del sistema procesal colombiano:   

Esta  exigencia  igualmente se constata en el  caso  particular,  por  cuanto la decisión proferida por el Gran Jurado ante la  Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Judicial Este de  Virginia  es  equivalente,  en  su  contenido,  a  la  acusación prevista en el  artículo  337  del  Código  de  Procedimiento  Penal  colombiana  (Ley  906 de  2004).   

En  efecto, revisada el acta de la acusación  No.  1:12-CR-122  del  29  de marzo de 2012, se observa que allí se concreta la  formulación  del  cargo,  los  hechos  con  sus  fechas  de  ocurrencia  y  las  disposiciones  transgredidas  (conforme  quedó  reseñado en precedencia), así  como el nombre del acusado y la conducta por él desarrollada.   

En   relación  con  las   pruebas   que   soportan   la   acusación  No. 1:12-CR-122,  Michael  P. Ben’Ary, Fiscal  Auxiliar  de la Fiscalía Federal de los Estados Unidos para el Distrito Este de  Virginia,  al  rendir  declaración  en  apoyo  de la solicitud de extradición,  manifestó  que el país en cita demostrará su caso a través de conversaciones  telefónicos     legítimamente    intervenidas,    evidencia    documental    y  testimonios.   

Por  tanto,  ninguna  duda  cabe  acerca  del  paralelismo  existente  entre  el  procedimiento  foráneo  y  la acusación del  sistema  colombiano,  en el entendido de tratarse de una equivalencia conceptual  de  decisiones  y  no  de  identidad  de  formas, que en ambas legislaciones dan  comienzo  a  la  etapa del juicio, donde la defensa de la requerida Herly Ximena  Barreto  Salamanca puede controvertir los medios de conocimiento y la acusación  formulada  ante  la  Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos para el Distrito  Judicial Este de Virginia.   

Así  las  cosas,  este requisito también se  cumple.   

3.  Otros aspectos:   

3.1.  El  Gobierno  Nacional  está  en  la  obligación  de  condicionar  la  entrega de la persona  solicitada,  en  el evento de acceder a ella, a que no pueda ser en ningún caso  juzgada  por hechos anteriores ni distintos a los que la motivan, a que se tenga  como  parte  de  la pena que pueda llegar a imponérsele en el país requirente,  el  tiempo que ha permanecido en detención con motivo del presente trámite y a  que  se  le  conmute  la  pena  de muerte, como también a que no sea sometida a  desaparición   forzada,   torturas,   tratos   o  penas  crueles,  inhumanos  o  degradantes, destierro, prisión perpetua o confiscación.   

3.2.  Del mismo  modo,  le  corresponde  condicionar  la  entrega  de  la  solicitada a que se le  respeten  todas  las  garantías  debidas en razón de su condición de nacional  colombiana8,  en  concreto a: tener acceso a un proceso público sin dilaciones  injustificadas,  se  presuma  su  inocencia, esté asistidas por un intérprete,  cuente  con  un  defensor  designado  por ella o por el Estado, se le conceda el  tiempo  y los medios adecuados para preparar la defensa, pueda presentar pruebas  y  controvertir las que se alleguen en su contra, su situación de privación de  la  libertad  se  desarrolle en condiciones dignas, la pena que eventualmente se  le  imponga no trascienda de su persona y tenga la finalidad esencial de reforma  y adaptación social.   

3.3.  El  Gobierno  Nacional  también deberá imponer al Estado requirente, en orden a salvaguardar  los  derechos  fundamentales  de  la  reclamada, la obligación de facilitar los  medios  necesarios para garantizar su repatriación en condiciones de dignidad y  respeto  por  la  persona humana, en caso de llegar a ser sobreseída, absuelta,  declarada  no  culpable  o  su  situación jurídica resuelta definitivamente de  manera  semejante  en  el  país  solicitante,  incluso,  con posterioridad a su  liberación  una  vez  cumpla  la pena allí impuesta por sentencia condenatoria  originada    en    los    cargos    por   los   cuales   procede   la   presente  extradición.   

3.4.   Así  mismo,  deberá condicionar la entrega a que el país requirente, de acuerdo con  sus  políticas  internas  sobre  la materia, ofrezca posibilidades racionales y  reales  para  que  la solicitada pueda tener contacto regular con sus familiares  más  cercanos,  considerando  que el artículo 42 de la Constitución Política  de  1991  califica  a la familia como núcleo esencial de la sociedad, garantiza  su  protección  y  reconoce su honra, dignidad e intimidad, la cual también es  protegida   por  la  Convención  Americana  de  Derechos  Humanos  y  el  Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y  Políticos  en  sus artículos 17 y 23,  respectivamente.   

3.5.    Se  advierte,  además,  que  en  razón  de  lo  dispuesto  en  el  numeral 2° del  artículo  189  de  la Constitución Política, es del resorte del Presidente de  la  República,  en  su  condición  de  jefe de Estado y supremo director de la  política  exterior  y de las relaciones internacionales, realizar el respectivo  seguimiento  a  los  condicionamientos  que  se  impongan  a la concesión de la  extradición,  quien  a  su vez debe determinar las consecuencias que se deriven  de su eventual incumplimiento.   

4. Cuestión final:  

Así las cosas, la Sala es del criterio que el  Gobierno  Nacional  puede  extraditar  a  la  ciudadana  colombiana Herly Ximena  Barreto  Salamanca,  por  razón  de  los  Cargos  Uno  y  Dos  contenidos en la  acusación  No.  1:12-CR-122  del  29  de  marzo  de 2012, proferida en la Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos  para el Distrito Judicial Este de Virginia,  pues  como  viene de constatarse, están satisfechos los requisitos establecidos  en nuestra legislación procesal penal.   

En  mérito  de  lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE CASACIÓN PENAL,  emite  CONCEPTO  FAVORABLE  a  la  solicitud  de  extradición de la  ciudadana  colombiana  Herly  Ximena  Barreto  Salamanca,  formulada por la vía  diplomática   por  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos,  en  relación   con   los   Cargos   Uno  y  Dos  señalados   en   la  acusación  No.  1:12-CR-122, dictada el 29 de marzo de 2012 en la  Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Judicial Este de  Virginia, conforme lo solicita el Estado en mención.   

Por  la Secretaría de la Sala se comunicará  esta  determinación  a  la  requerida  Herly  Ximena  Barreto  Salamanca,  a su  defensora  y  a la representante del Ministerio Público, al igual que al Fiscal  General  de  la  Nación  para  lo  de  su  cargo  en  relación con la detenida  preventivamente con fines de extradición.   

Finalmente,  se  devolverá la actuación al  Ministerio   de   Justicia   y   del   Derecho   para   los   trámites  legales  subsiguientes.   

Cúmplase.  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                  FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ             GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ   

LUIS       GUILLERMO      SALAZAR  OTERO                   JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1  Folio    111 de la carpeta de anexos.   

2  Folio    42 de la carpeta de anexos.   

3  Folio    92             ídem.   

4  Folio   121             ibídem.   

5 En el  presente     caso     se    aplica    la    Ley    906    de    2004, por cuanto los hechos que sustentan la  petición   de   extradición  se  habrían  cometido  después    del    1º  de enero de 2005, fecha en la cual entró en vigencia  el  nuevo  Código  de  Procedimiento  Penal.  En  este sentido, ver  Corte  Suprema de Justicia,  Sala  de Casación Penal, autos  del  4 de abril y 3 de octubre de  2006,     radicaciones  números  24187  y  25080,  respectivamente, entre otros.   

6  La confrontación en punto  del  requisito  de  la  doble  incriminación  se  hace  con  base en las normas  vigentes  al  momento  de  emitir  el  respectivo concepto, sin que haya lugar a  predicar  el  principio de favorabilidad, pues los preceptos del país requerido  no  son  objeto  de  aplicación  por  parte  del  Estado Extranjero.  En  este  sentido,  Corte  Suprema de  Justicia,  Sala  de  Casación  Penal,  Conceptos  del  19  de  agosto  de  2004,  17 de enero de 2006, 21 de  marzo  de  2007,  16  de  diciembre  de  2008,  9  de  diciembre  de  2009  y  8  de  junio  de 2011, radicaciones números  22396, 24070,  26364,   30626,   32321  y  34798,  respectivamente,  entre otros.   

7  Ibídem.   

8  Según   el   criterio   de   la   Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de  Casación  Penal,  concepto  del  5  de  septiembre de 2006,  radicación  No.  25625,  a pesar de que se produzca la entrega del ciudadana          colombiana,  éste conserva los derechos  inherentes  a su nacionalidad consagrados en la Constitución Política y en los  tratados sobre derechos humanos suscritos por el país.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *