37253(31-08-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso n.º 37253  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                                          Magistrado Ponente   

       ALFREDO  GÓMEZ  QUINTERO   

                                         Aprobado Acta No311   

Bogotá,     D.C.,     treinta y uno (31) de agosto de dos mil once (2011)   

VISTOS:  

La  Sala  se  ocupa  de  la  definición  de  competencia   propuesta  por  varios  defensores  de  confianza  y  remitida  por el Magistrado de Justicia y Paz del Tribunal Superior  del  Distrito  Judicial  de  Bogotá,  con funciones de Control de Garantías de  conformidad  con lo dispuesto por el numeral 4 del artículo 32 de la Ley 906 de  2004.   

ANTECEDENTES  

         Durante  la  Audiencia  Conjunta  de Formulación de Cargos Parcial  celebrada  en diferentes sesiones desde el día 13 de junio de 2011 en contra de  Ramón  María  Isaza  Arango  y  otros  43  postulados,  la  Dra RUTH RIOS MORA  defensora  de algunos de ellos, solicitó “al señor  magistrado  con  función  de  garantías  se  declare  incompetente para seguir  conociendo  de la imputación y solicitud de medida de aseguramiento”1,  petición  que  sustentó a  partir  de  varios  pronunciamiento de esta Corte en lo referente a la creación  de  las  Salas de Conocimiento de Justicia y Paz en los Tribunales Superiores de  Distrito Judicial de Medellín, Bucaramanga y Barranquilla.   

         Una  vez remitida la actuación a esta Sala, la misma se abstuvo de  emitir  pronunciamiento habida cuenta que de los elementos existentes dentro del  expediente  se debía concluir que la única impugnante de la competencia había  desistido  de  su pretensión al aceptar los planteamientos del Magistrado quien  insistió en que la competencia radicaba en la ciudad de Bogotá.   

         En   diligencia   de   continuación   de   audiencia  conjunta  de  formulación  de  cargos  realizada  el  día 19 de agosto de 2011, los abogados  defensores  RUTH  RÍOS  MORA,  MARTHA  RUBIANO,  CAMILO GÜIZA RODRÍGUEZ, OMAR  LEMUS  MURCIA  y  JOSÉ MANUEL RODRÍGUEZ elevaron nuevamente impugnación de la  competencia  del  Magistrado  con funciones de Control de Garantías, actuación  que  fue  aceptada  y  tramitada  por  el  funcionario  judicial  quien a su vez  decidió  enviar  las  diligencias por segunda oportunidad a esta Corte para que  se   resuelva  la  impugnación  elevada  por  los  profesionales  del  derecho.   

         Como   argumento   generalizado  se  indicó  que  de  acuerdo  con  los  acuerdos  PSAA11-8034, PSAA11-8035 de 15 de marzo  de  2011  y  PSAA11-7725  de  24  de  febrero  de  2011,  proferidos por la Sala  Administrativa  del  Consejo  Superior de la Judicatura en los cuales se dispuso  el  otorgamiento  de  competencia territorial a la Sala de Justicia y Paz de los  Tribunales  Superiores  de  Medellín,  Barranquilla  y Bucaramanga,   así  como  la  interpretación  que  sobre  estos  acuerdos  ha  realizado   esta  Sala,   las  diligencias  debían  enviarse  al  Tribunal  Superior    de    Antioquia    para    proseguir    el   trámite   del   actual  proceso.   

         Elevadas  las  impugnaciones  el  Magistrado  designado rechazó la  proposición  de la abogada RUTH RÍOS MORA al considerar que la misma ya había  sido  propuesta  y  desistida,  y  dio  trámite  a  las demás peticiones de la  defensa   ordenando   la   inmediata   remisión   de  las  diligencias  a  esta  Corporación.   

CONSIDERACIONES  

          El  artículo  32,  numeral  4 de la Ley 906 de 2004, dispone que la  Corte  conoce  de  “la  definición  de competencia  cuando  se  trate  de aforados constitucionales y legales, o de tribunales, o de  juzgados  de  diferentes  distritos”; hipótesis a la  cual  se  acomoda la situación planteada en este asunto, pues los profesionales  del  derecho  que  proponen  la  definición insisten en que la competencia para  tramitar  la  audiencia  de  formulación de cargos parcial reside en cabeza del  Tribunal Superior de Distrito Judicial de Antioquia.   

         Es  pertinente  reiterar  la  procedencia  de la institución de la  definición  de  competencia  en  trámites regidos por la Ley 975 de 2005, toda  vez  que  la  Corte  no  pierde  la  calidad  de superior funcional de las Salas  Especializadas  de  Justicia  y  Paz  a las cuales compete la resolución de los  litigios    sometidos    a    su    consideración2   

         Antes  de  entrar  a resolver sobre la competencia en relación con  la  formulación  parcial  de  cargos  es importante insistir en la finalidad de  esta  institución  de manera que se logre evitar dilaciones injustificadas como  las  que  se han presentado en el actual trámite penal.  Ha señalado esta  Sala que,   

“La impugnación  de  competencia  regulada  en  la Ley 906 de 2004, es  connatural  al  sistema de procesamiento penal acusatorio y difiere del trámite  de    la    colisión    de   competencias   previsto   en   las   legislaciones  precedentes3.  En  efecto su artículo 10 desarrolla  el  principio  de  efectividad,  el  cual  se  concibe como la armonía que debe  existir   entre  la  materialización  de  los  derechos  fundamentales  de  los  intervinientes  en  el  proceso y la necesidad de lograr una justicia eficaz con  predominio  de  lo sustancial, caracterizada principalmente por la celeridad con  la que corresponde desarrollar la actuación.   

Por esta razón, el legislador, al prever la  eventualidad  de  que  el  juez  de  conocimiento  ante  quien  se  presente  la  acusación  manifieste  su incompetencia, o como en este evento, el defensor del  acusado  impugne  la competencia, fijó un procedimiento ágil en desarrollo del  cual  no  se envía la actuación al funcionario que considera debe proseguirla,  sino  que simplemente debe expresar las razones en las que apoya su declaración  y  remitirla  al  superior funcional que, de acuerdo con las reglas que rigen la  materia,  debe  resolverla,  evitando de este modo la dilación injustificada de  la  actuación,  pues  al  fin  y  al  cabo, ante la discrepancia de los jueces,  tendría    que    entrar    a   resolver,   como   ocurría   en   el   sistema  anterior”.4   

         Esta  Sala  ha  sostenido en otras oportunidades que el trámite de  la  definición  de  competencia es preclusivo y en tanto no admite que éste se  inicie  en  cualquier  etapa procesal ni tampoco que la impugnación de la misma  pueda  ser  reiterada  de  manera  ilimitada.    En  este  sentido  el  artículo  55  de la Ley 906 de 2004 dispone que “se  entiende  prorrogada la competencia si no se manifiesta o alega la incompetencia  en    la    oportunidad    indicada   en   el   artículo   anterior”  que  en cuanto al proceso regulado por la Ley 975 de 2005 debe  entenderse  la  audiencia de formulación de cargos. Bajo esta premisa y tras un  estudio  sistemático  del  procedimiento  penal regido por la Ley de Justicia y  Paz  se  debe  concluir  que una vez tramitada la impugnación de competencia al  iniciar  la audiencia de formulación de cargos, no es posible reiterar la misma  solicitud en un momento posterior.    

         Ahora  bien,  en  audiencia  de 25 de julio de 2011 la abogada RUTH  RIOS  MORA  realizó impugnación de competencia ante el Magistrado del Tribunal  Superior  con  funciones  de  Control  de  Garantías sin que los demás sujetos  procesales  elevaran  petición  en  el mismo sentido.  Se debe aclarar que  ante  un  error en el procedimiento el titular del despacho otorgó la palabra a  los  demás  intervinientes  en  donde  se  presentaron  argumentos a favor o en  contra  de  la petición, pero en ningún momento alguno de ellos incoó, aparte  de  la  ya  mencionada  profesional  del  derecho, el trámite de definición de  competencia.   

         Como  es  de  conocimiento, esta impugnación elevada fue desistida  por  la  defensora  ante  los  argumentos  expresados  por  el  Magistrado quien  reiteró  la  competencia del Tribunal Superior de Bogotá para continuar con el  conocimiento de éste proceso.   

         De  lo  anterior es menester concluir que acierta el Magistrado con  funciones  de  Control  de Garantías en rechazar la nueva petición elevada por  la  defensora  habida  cuenta que la misma se predica repetitiva y extemporánea  añadiendo  que  de  aceptar  su  pretensión  se habría generado una dilación  injustificada  del  trámite vulnerando así los deberes de lealtad procesal que  rigen el actuar de los profesionales del derecho.    

         De  otra  parte  el abogado OMAR LEMUS MURCIA en audiencia de 13 de  junio  de  2011,  una  vez  el  Magistrado  señaló que sí era competente para  conocer  del  proceso,  manifestó “estoy de acuerdo  con   el   planteamiento   de   la   magistratura  en  cuanto  a  no  declararse  incompetente”5,  pronunciamiento  que  debe  entenderse  en  el  mismo  sentido  que le dio la Corte a lo dicho por RUTH RIOS  MORA,  es  decir  se  entiende  desistida  cualquier  intención de promover una  definición  de  competencia.  Es  oportuno recordar que en aquella audiencia el  mencionado  abogado  OMAR  LEMUS MURCIA actuó como abogado principal de algunos  postulados  y  como  suplente del también defensor CAMILO GÜISA RODRÍGUEZ, de  manera  que  éste  último tampoco puede promover la definición de competencia  al  no haber actuado en el momento oportuno y por haberse manifestado el acuerdo  con  la  decisión  del  Magistrado  con  funciones  de  control  de garantías.   

         Por  lo  anterior  esta Corte entrará a resolver la definición de  competencia  con  respecto  a  la  impugnación elevada por los apoderados JOSÉ  MANUEL   RODRÍGUEZ  y   MARTHA  RUBIANO  quienes  no  participaron  de  la  impugnación  promovida  en  una primera oportunidad y lo hacen ahora al empezar  la audiencia donde puede discutirse el tema de la competencia.   

Ha sido reiterativa esta Sala en señalar que  la  competencia  territorial  de la Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior  correspondiente  viene  determinada  por  el área de influencia territorial del  grupo  armado  al  margen  de  la  ley  al  cual  perteneció  el  postulado con  independencia  de  lugar  donde  se  agotaron  los  particulares comportamientos  punibles  encaminados  a  concretar  los  propósitos de dicho acuerdo criminal.  Manifestó la Corporación en aquel momento   

“Así,  la  Corporación ha precisado las  exigencias  de la acusación que se profiere en el marco de la Ley de Justicia y  Paz:   i)   la   identificación   del  grupo  armado  ilegal,  ii)  la verificación de la fecha de ingreso  del   procesado  a  él,  iii)  la  determinación  del  área  de  influencia   territorial   del   grupo   armado  ilegal;  iv)  la explicación de los motivos por los cuales se estima que  las  infracciones  punibles  realizadas  en el pasado por  el desmovilizado  pueden  tenerse  como cometidas durante y con ocasión  de  su  pertenencia  al grupo armado, v) una relación  clara  y  sucinta  de  los daños que la organización  armada    al   margen   de   la   ley   colectivamente   haya   causado,   circunscritos  a  los  cometidos  dentro  del marco temporal y espacial -áreas,  zonas,  localidades  o  regiones-  en donde el desmovilizado desarrolló su  militancia,    con    identificación    puntual    de    cada    una   de   las  víctimas.   

En   el  mismo  precedente  en  cita,  la  Corporación  enfatizó la importancia de la verificación de la pertenencia del  postulado  al grupo armado ilegal, circunstancia que configura el comportamiento  punible  de  concierto  para  delinquir,  y  a la vez permite poner en marcha el  trámite    procesal   de   la   Ley   975,   con   independencia   –sin  querer  significar  con esto que  resulte  indiferente-  de la comisión de cada uno de los punibles cometidos por  razón       de       dicha      militancia”.6   

Ahora  bien  en  aquellos  procesos donde el  postulado  debe  responder  por  delitos  cometidos en distintas regiones en las  cuales  tuvieron asiento las operaciones criminales, la competencia se definirá  según  la  ubicación  y seguridad de las víctimas y la facilidad de acceder a  los  elementos  materiales  de  prueba,  evaluando todos los aspectos necesarios  para  llevar  el  proceso  hasta  su  culminación.7  Vale  la pena recordar que se  trata  de  un  proceso de naturaleza transicional y excepcional en donde resulta  aceptable  que la verdad, la justicia y la reparación integral de las víctimas  resulte  prevalente  sobre las formalidades y requisitos del procedimiento penal  ordinario.   

El  artículo 32 de la Ley 975 de Justicia y  Paz  otorgó  la  competencia  para  adelantar  la  etapa  de juzgamiento de los  procesos  de los que trata dicha ley, vigilar el cumplimiento de las penas y las  obligaciones  impuestas a los condenados a los Tribunales Superiores de Distrito  Judicial  según  las  designaciones  dispuestas  por  el Consejo Superior de la  Judicatura,  las cuales fueron ampliadas en virtud del los Acuerdos PSAA11-8034,  PSAA11-8035  de  15  de marzo de 2011 y PSAA11-7725 de 24 de febrero de 2011 que  suscitan  en  conflicto  que  hoy  ocupa  la atención de esta Célula Judicial.   

Descendiendo al caso concreto se tiene que el  escrito  presentado  por  el  delegado  de la Fiscalía señala que la actividad  principal  del  grupo  de  Autodefensas  Unidas  de  Colombia  que  hoy ocupa la  atención  y liderada por el postulado RAMÓN MARÍA ISAZA  tuvo influencia  predominante   en   el   departamento   de  Cundinamarca  y  zonas  colindantes.   

Asimismo las víctimas reconocidas, directas  e  indirectas,  tienen  su  domicilio  principal  en el mencionado departamento,  lugar  donde  se  ha  podido  garantizar  su  seguridad  como  partes dentro del  trámite  penal,  circunstancia a la que se debe añadir la manifestación hecha  por  la  Fiscalía  en  cuanto  la  mayor  parte  de  los  elementos  materiales  probatorios   y   evidencia  física  acopiada  durante  la  investigación,  se  encuentra en esta región céntrica del país.    

Así  las cosas, una revisión inicial sobre  los  elementos  existentes  en  el  proceso  lleva a concluir a esta Sala que el  concierto  para  delinquir por el cual se ha postulado RAMÓN MARÍA ISAZA y los  hechos  punibles  relacionados  con  la  pertenencia  al  grupo armado ilegal se  realizaron  en  su  mayoría en la región competencia del Tribunal Superior del  Distrito de Bogotá.   

Bajo  esta  premisa  la  Sala  asignará  la  competencia  para  realizar  el control de garantías en el proceso que se sigue  conforme  la  Ley  975  de  2005,  en los Magistrados con Función de Control de  Garantías  de  la Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior de esta capital.   

         Es  necesario  hacer un llamado de atención sobre el trámite dado  por  el  Magistrado  con  funciones de control de garantías a esta petición ya  que  la  misma  debía  ser  negada  frente a aquellos defensores que ya habían  participado  en  la  sesión  de  la  audiencia  anterior  por ser reiterativa y  extemporánea,  por  lo  que a futuro se deben tomar las medidas necesarias para  evitar  dilaciones  injustificadas  a  un  proceso  que  por naturaleza debe ser  rápido y eficaz.   

         Asimismo  se  debe  reconvenir   a las partes e intervinientes  para  que  se abstengan de dilatar el trámite con recursos que a todas luces se  perciben  fuera  de  término  y  reiterativos, en aras de garantizar la lealtad  procesal  que debe gobernar la actuación de los profesionales del derecho y los  principios   de   celeridad   y   eficacia   que  rigen  la  administración  de  justicia.   

    

         De  otro  lado  ha sido remitido a esta Sala el oficio 7100 DINP de  19  de  agosto  de  2011  procedente  del  Instituto  Nacional  Penitenciario  y  Carcelario  INPEC  en  el  cual  se  solicita autorización para el traslado del  interno  JOHN FREDY GALLO BEDOYA alias El Pajaro, decisión que no es de resorte  de  esta  Corte  sino  de  competencia de la Sala de Justicia y Paz del Tribunal  Superior  de Distrito Judicial de Bogotá, por lo cual es allí donde se deberá  decidir sobre la autorización para el traslado.    

En  mérito  a  lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  Sala  de  Casación Penal,   

RESUELVE  

ASIGNAR    la  competencia  para conocer de la audiencia de formulación de cargos en contra de  RAMÓN   MARÍA   ISAZA  al  Magistrado  con  Función  de  Control  de  Garantías  del Tribunal Superior de  Distrito  Judicial  de  Bogotá,  conforme  con las consideraciones expuestas en  esta decisión, a donde será remitido el expediente.   

Contra esta decisión no  procede recurso alguno.   

Cúmplase,   

JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                                          JOSÉ                               LEONIDAS                              BUSTOS  MARTÍNEZ                     

FERNANDO        A.       CASTRO  CABALLERO                            SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ    

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                   MARÍA              DEL             ROSARIO             GONZÁLEZ             DE  LEMOS                   

AUGUSTO       J.       IBÁÑEZ  GUZMÁN                             JULIO                                ENRIQUE                               SOCHA  SALAMANCA             

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria  

    

1  Record.  47:25  min.   Audiencia Conjunta de Formulación de Cargos Parcial   

2 Corte  Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal, auto de 31 de marzo de 2009, Rad.  31491.   

3  Decreto  050  de 1987, Decreto Ley 2700 de 1991 y Ley  600 de 2000.   

4 Corte  Suprema  de  Justicia.  Sala  de  Casación  Penal.  14 de febrero de 2011. Rad.  35781.   

5  Record  15:23  min.  Segunda  Grabación  Audiencia  Conjunta de Formulación de  Cargos Parcial.   

6 Corte  Suprema  de  Justicia.  Sala  de  Casación Penal. 17 de junio de 2009. Radicado  31205 y 29560   

7 Corte  Suprema  de  Justicia.  Sala  de  Casación Penal. 15 de julio de 2009. Radicado  32042     

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