37123(26-10-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.º 37123  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado      Ponente:   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Aprobado Acta No. 382  

Bogotá, D. C., veintiséis (26) de octubre de  dos mil once (2011).   

VISTOS:  

Procede  la  Corte  a  resolver  sobre  la  petición  de  pruebas  formulada  por el representante del Ministerio Público,  dentro  del  trámite  de extradición adelantado contra Manlio Andrés Sánchez  Plaza, quien es requerido por el Gobierno de España.   

ANTECEDENTES:  

1.   Mediante  oficio  No.  OFI11-32370-DVJ-0300  del 1º de agosto de 2011, el Viceministro de  Justicia  y  del Derecho comunicó que el Gobierno de España, por intermedio de  su  Embajada  en  Colombia  y  con  la Nota Diplomática No. 267/2011 del 1º de  junio  del  mismo  año,  solicitó  la  detención  provisional  con  fines  de  extradición     del    ciudadano    colombiano    Manlio    Andrés    Sánchez  Plaza.   

2.   También  indicó  que  esa petición se fundamentó en que contra el citado pesa orden de  detención  internacional  proferida  por  el  Juzgado  de Instrucción No. 5 de  Bilbao  (Vizcaya),  dictada dentro de las Diligencias Previas No. 1428/11 que se  le  siguen  por  el  delito de homicidio, quien fue aprehendido el 8 de junio de  2011  por  miembros  del  Departamento  Administrativo de Seguridad —DAS—   en   la   ciudad  de  Bogotá,  con  fundamento  en  la  Circular  Roja  de Interpol No. A-33099-6-2011, respecto del  cual  se  ordenó  su  captura  por  la  Fiscal  General  de la Nación mediante  Resolución del 9 de junio siguiente.   

3.  Así mismo,  expresó  que dicha Embajada, a través de la Nota Verbal No. 383/2011 del 26 de  julio  de  2011,  formalizó  la  solicitud  de  extradición  de Manlio Andrés  Sánchez  Plaza  y  allegó la documentación correspondiente. Además, informó  que   el    Ministerio   de   Relaciones   Exteriores,   con    oficio   DIAJI.E  No.  1853  del  28  de  julio siguiente,  conceptuó   que   el   Tratado  aplicable  al  presente  caso  es  “La   «Convención   de  Extradición  de  Reos»,  suscrita  en  Bogotá,   D.C.,   el   23   de  julio  de  1892”  y  “El  «Protocolo  modificatorio a la Convención de  Extradición  entre  la República de Colombia y el Reino de España», adoptado  en Madrid, el 16 de marzo de 1999”.   

4.   Así las  cosas,  envió  a  la  Corte  las  diligencias  allegadas por la representación  diplomática  del  Gobierno requirente, “teniendo en  cuenta  que  se  encuentran  reunidos  los  documentos que exige la normatividad  convencional aplicable al caso”.   

5.  Recibida la  actuación  en  la Corporación, por auto del 24 de agosto de 2011 se dispuso la  designación    de    defensor    al    solicitado   Manlio   Andrés   Sánchez  Plaza, tras lo cual, el 9 de  septiembre  siguiente,  se ordenó correr traslado por el término de diez días  a  los  intervinientes para que pidieran las pruebas que considerasen necesarias  dentro del presente trámite.   

6.  Durante el  traslado  advertido,  el  Procurador  Delegado  solicitó oficiar a la Fiscalía  General  de  la  Nación  con  el  propósito  de  que  informe si en contra del  reclamado   Manlio   Andrés   Sánchez  Plaza  “se  adelantó  o  actualmente  se tramita alguna investigación o juicio penal, o ha  sido  absuelto  o  condenado  por algún delito”, por  cuanto,  en  su  criterio,  es necesario garantizar el principio de non  bis  in ídem, conforme lo establecen  los  Tratados  Internacionales  suscritos  por  Colombia  y,  además, porque es  indispensable  ajustarse a lo señalado por la Corte en el auto del 26 de agosto  de 2009, dictado dentro de la radicación No. 31951.   

También  pidió oficiar a la Registraduría  Nacional  del  Estado  Civil,  a  fin  de que remita la tarjeta decadactilar que  figure  a  nombre  de Manlio Andrés Sánchez Plaza, identificado con la cédula  de ciudadanía No. 79.710.003.   

7.  Finalmente,  el  requerido  confirió poder al doctor Holmer Villarreal González, el cual se  identifica   con   la  cédula  de  ciudadanía  No.  79.884.931  y  la  tarjeta  profesional  de  abogado  No.  179.106,  para  que  lo  represente y solicite el  trámite  de  extradición  simplificada,  a  quien  por  tanto  se  le reconoce  personería    para    que    actúe    de    conformidad    con    el   mandato  conferido.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE:  

1. Cuestión previa:  

Con   el   propósito   de  determinar  la  procedencia  o  no  de la práctica de un medio de persuasión dentro de la fase  judicial  del  trámite  de  extradición,  se  debe tener presente que el mismo  esté  relacionado  con  alguno de los aspectos a revisar por la Corporación al  momento de emitir el respectivo concepto.   

1.1.  En este  sentido,   conviene   precisar   que  en  el  caso  particular  se  aplican  las  disposiciones  del  Código  de  Procedimiento Penal (Ley 906 de 2004) que no se  opongan  a  la  Convención de Extradición de Reos suscrita en Bogotá el 23 de  junio  de  1892  entre  el  Reino  de  España  y la República de Colombia y su  Protocolo Modificatorio firmado en Madrid del 16 de marzo de 1999.   

Así  las  cosas,  la pretensión probatoria  debe  estar vinculada, de acuerdo con lo señalado en el artículo 502 de la Ley  906 de 2004, con:   

a)  La  validez  formal de la documentación  presentada por el Estado requirente;   

b) La demostración plena de la identidad de  la  persona  solicitada  en  extradición con la que haya sido capturada con tal  fin;   

c)    El    principio    de   la   doble  incriminación.   

d)   La  equivalencia  de  la  providencia  proferida en el extranjero.   

e)  El  cumplimiento  de  lo dispuesto en el  Tratado aplicable.   

En  relación  con  este  último  punto, se  observa  que  la  Convención de Extradición de Reos suscrita entre el Reino de  España   y   la   República   de   Colombia   señala  en  el  artículo  VIII  que:   

“La demanda de  extradición  será    presentada    por    la    vía   diplomática   y   apoyada  en  los  documentos siguientes:   

1º.  Si se trata  de  un  criminal  condenado  y evadido, se presentará  copia autorizada de la sentencia.   

2º.  Cuando  se  refiere   a   un   individuo   acusado   o   perseguido,   se  requerirá  copia  autorizada del mandamiento  de  prisión  o  auto  de  proceder  expedido  contra  él, o de cualquier otro documento que tenga la misma  fuerza  que  dicho  auto  y  precise  igualmente  los  hechos  denunciados  y la  disposición que le sea aplicable.   

3º.   Las  señas particulares del reo  o   encausado,   hasta   donde   sea   posible,   para   facilitar  su  busca  y  arresto”.   

A  su vez, del contenido del artículo IV de  la referida Convención, se desprende la necesidad de establecer:   

1º. … [Si] el individuo reclamado sufre o  ha  sufrido  ya la pena, o que ha sido juzgado y absuelto en el territorio de la  otra Parte contratante.   

2º.    Si   se   ha   cumplido   la  prescripción  de la acción o de la pena, según las leyes del país a quien el  reo sea reclamado”.   

1.2.   Ahora,   debe   indicarse   que   el  Código  de Procedimiento Penal  de  2004, en  el      artículo  139,   señala  a  los  jueces  el deber de rechazar de plano los “actos   que   sean   manifiestamente  inconducentes,    impertinentes   o   superfluos”,  mientras  que  en  el artículo 359 del mismo estatuto  atribuye       a       tales       funcionarios         “la  exclusión,  rechazo  o inadmisibilidad de los medios de prueba  que,  de  conformidad  con  las  reglas  establecidas  en este código, resulten  inadmisibles,  impertinentes,  inútiles,  repetitivos  o  encaminados  a probar  hechos  notorios  o  que  por  otro  motivo  no  requieran prueba”.  Y, finalmente, en el artículo       375      ibídem   se   indican   las   pautas  para  determinar  la  pertinencia  de las pruebas, al subrayar la necesidad de que las  mismas      se      refieran      “directa   o   indirectamente   a   los   hechos   o  circunstancias  relativos a la comisión de  la    conducta”;   alcance   que   trasladado   al  trámite  de  extradición,  debe   aplicarse   a   los   requisitos   contenidos   en  el  artículo  502  de  la Ley 906 de 2004 y en el  Tratado aplicable.   

En  esa  medida,  de  conformidad  con  las  normas   anotadas,  en  la  fase  judicial del trámite  de  extradición  sólo se  decretarán      las     pruebas     pertinentes,   es   decir,   las   que  demuestren   los   supuestos   derivados  de  las  exigencias  previstas  en  el referido artículo  502  y  los   requisitos   puntualizados   en   el  Tratado  aplicable.   

Igualmente, se  ordenarán          las         conducentes,   esto   es,   aquellas  autorizadas  en  la ley con capacidad para comprobar los precisos aspectos sobre  los cuales compete a la Corte rendir su concepto.   

Finalmente,   se   evacuarán        las       útiles,  o sea las llamadas a acreditar  un   asunto   aún  no  corroborado   y   de   verdadero  interés  para  la  actuación.   

2.   Sobre  la  petición en concreto:   

Fijados  los  parámetros    bajo    los   cuales   se   debe   adelantar   la  actividad  probatoria  en el trámite de extradición,     se    observa    que     la    petición    formulada  en    este   sentido  por   el    representante   del   Ministerio  Público no es procedente.   

2.1.  En efecto, la pretensión  de  averiguar  sobre  si  las autoridades judiciales de Colombia han  adelantado  o  actualmente tramitan investigación alguna o juicio  donde  el  requerido  haya  sido  absuelto o condenado por los mismos hechos que  sirven   de   sustento  a  la  presente  solicitud  de  extradición  no  es  viable, por cuanto la misma se encuentra supeditada a la  existencia  de  información que permita inferir tal  circunstancia,      situación      definitivamente     ausente  en  este  caso,  pues examinada la documentación  aportada  por  el  Estado requirente y la actuación  surtida,  no aparece mención acerca  de   una   eventual  acción  penal  seguida  en  el  país       contra       el      reclamado1,  sobretodo  si  se tiene en  cuenta   que  según  se  conoce,  los  hechos en que se funda el pedido de entrega tuvieron ocurrencia el  26  de  mayo  de  2011,  tras lo cual, inmediatamente, el requerido Manlio    Andrés    Sánchez    Plaza  viajó  a  Colombia,  siendo  capturado el  8  de junio siguiente con fundamento  en  una Circular Roja de Interpol, previa la solicitud de detención provisional  con  fines de extradición mediante la Nota Verbal No. 267/2011 del 1º de junio  del año que avanza.   

Así las cosas,  se   observa   que   entre  el  arribo  del  requerido Sánchez Plaza     al     país     procedente  de  España  y  su captura,  sólo mediaron 13 días y  el  citado  fue  capturado  en  vía pública  en  la  ciudad de Bogotá cuando  gozaba  de  su  libertad, de donde se sigue que es incontrastable la ausencia de  una  acción  penal  por los hechos que sustentan la  petición de extradición.   

Así las cosas,  se    niega    la    práctica    de   la   citada  prueba.   

2.2.  De   otra  parte,  tampoco  resulta  útil       oficiar       a       la  Registraduría  Nacional  del  Estado Civil para que  allegue   copia   de   la  tarjeta  decadactilar  del  reclamado,  pues    dentro    de    la      documentación     recaudada  en     virtud     del    presente    trámite  de  extradición, aparece  dicho    documento,  además,  la información  aportada  por  el Estado requirente es suficiente para adelantar el examen sobre  la plena identidad del solicitado.   

En    efecto,    son   múltiples          los            documentos  entregados  por el Gobierno  extranjero   donde   se  da  cuenta  de  la identidad del requerido, prueba de  ello   es   que   allegó  copia  del  “Servidor    de   Imágenes   de   la  Dirección  General  de  la Policía”  correspondiente  al  solicitado Manlio Andrés Sánchez  Plaza,    las    Notas   Verbales   267/2011   del  1º  de  junio de 2011 y No. 383/2011 de 26 de julio  del  mismo  año,  en  donde  se  indican  los datos  personales  del  citado  tales  como  su  lugar  y  fecha  de  nacimiento  y  el  número  de su cédula de  ciudadanía.   

Así  mismo,  se   cuenta  con  el  estudio  lofoscópico  practicado  por  el Departamento  Administrativo    de   Seguriodad   —DAS—  al   requerido   Sánchez  Plaza  el  día  de  su  captura,  a efectos de establecer su plena identidad.  Además, el citado no ha manifestado cuestionamiento  alguno sobre el particular.   

En    esa    medida,    esta    prueba  también se niega.   

3. Cuestión Final:  

Como  la  Corte  no  observa la necesidad de  evacuar  pruebas de oficio, de conformidad con lo dispuesto en el inciso último  del  artículo  500  de  la  Ley  906  de  2004,  ordena  dejar el expediente en  Secretaría  de  la  Sala  por  el término de cinco días a disposición de los  intervinientes, para que presenten sus alegatos.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE   

1.    RECONOCER   personería  al  doctor   Holmer  Villarreal  González,  de  conformidad  con  el  poder  conferido  por el solicitado Manlio  Andrés Sánchez Plaza.   

2.   NEGAR la  práctica  de  las  pruebas  deprecadas  por  el  representante  del  Ministerio  Público.   

3.    DEJAR, una vez en firme esta  decisión,  el expediente en Secretaría de la Sala por el término de cinco (5)  días  para  las  alegaciones  finales,  según  lo  prevé  el  inciso  3º del  artículo 500 de la Ley 906 de 2004.   

Notifíquese y cúmplase.  

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ CAMACHO                         JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ   

FERNANDO      ALBERTO      CASTRO  CABALLERO             SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ                        AUGUSTO IBÁÑEZ GUZMÁN   

LUIS      GUILLERMO      SALAZAR  OTERO                            JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 En  igual   sentido,  Corte  Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal, auto  del 26 de agosto de 2009, radicación No. 31951.     

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