36464(20-05-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No. 36464  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

AUGUSTO IBAÑEZ J. GUZMAN  

Aprobado: Acta No 177  

Bogotá. D.C., veinte (20) de mayo de dos mil  once (2011).|   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

La  Sala  se  pronuncia sobre la solicitud de  cambio  de radicación presentada por el apoderado de los imputados Francisco  y Miguel Anaya Lambraño, dentro  del  proceso  que  se  les  adelanta  por los delitos de acceso abusivo a medios  informáticos    en   concurso   con   hurto   mediante   medios   informáticos  agravado1.   

HECHOS  

1.  Tuvieron origen en la denuncia instaurada  por  el  señor  Héctor  Banestrales  Bustamante, Director Ejecutivo de la Rama  Judicial2;  en  la  que  informó que el 26 de marzo de 2009, se presentó un  hurto  de  la  cuenta  de  ahorros  de  la  entidad utilizada para el pago de la  nómina   de   los   funcionarios  de  la  Rama  Judicial  por  un  valor  de  $  907.937.000.   

Destacó   además,   que  aquél  día  se  realizaron  34  transacciones a diferentes entidades bancarias del país, lo que  se  pudo  constatar  al ingresar al sistema, sin embargo, fue imposible bloquear  la transacción pues el mismo sistema impidió el acceso.   

El  ente  acusador, una vez identificó a las  personas  que  recibieron  los dineros como cuentahabientes se les vinculó a la  investigación,  entre  ellos  Francisco y Miguel Anaya  Lambraño  como  presuntos coautores de los delitos de  acceso  abusivo  a  medios informáticos, en concurso, con hurto mediante medios  informáticos agravado.   

La  actuación,  previa  presentación  del  escrito  de  acusación  correspondió  al  Juzgado  2  Penal Municipal de Santa  Marta3.   

LA SOLICITUD  

La  defensa  solicitó a esta Corporación el  cambio  de  radicación, para que sea un Juez Penal del Circuito de Barranquilla  o  cualquier  otra  autoridad  quien  conozca  de la etapa del juzgamiento, tras  considerar que:   

i)  La  victima  directa  de los hechos es la  administración  de  justicia  y/o Rama Judicial del Departamento del Magdalena,  entidad  a  la  que  el  despacho  judicial  que  conoce del proceso y el propio  Tribunal Superior del Distrito Judicial de Magdalena hacen parte.   

ii)  Los  funcionarios  judiciales  que  han  conocido  del  asunto  han proferido decisiones que resultan parcializadas, pues  actúan  a  su  vez como “Juez y parte interviniente  (victima),  no  impartiendo  justicia  sino  venganza,  de  manera  subjetiva  y  atentando  contra  los  derechos  fundamentales de los intevinientes…4”   

iii)  En  este  caso  en  particular se está  atentando  contra  el principio de parcialidad que debe permear todas y cada una  de las actuaciones emitidas por las autoridades judiciales.   

Por  tales  motivos  invocó  a  la Corte, el  cambio de radicación.   

.  

CONSIDERACIONES  

1.  La  Sala  de  Casación Penal de la Corte  Suprema  de Justicia, es competente para decidir sobre la solicitud de cambio de  radicación  de  procesos  penales,  de  un  distrito judicial a otro durante la  etapa  del juzgamiento, al tenor de lo dispuesto en el artículo 32 numeral 8 de  la        Ley        906        de        20045.   

2.  La  figura  jurídica  opera en los casos  taxativamente  contemplados  en  el  artículo 46 ibídem, esto es, cuando en el  territorio   donde   se   esté   adelantando  la  actuación  procesal  existan  circunstancias  que  puedan  afectar  el  orden  público, la imparcialidad o la  independencia  de  la administración de justicia, las garantías procesales, la  publicidad   del   juzgamiento,  la  seguridad  o  integridad  personal  de  los  intervinientes,   en   especial   de   las   víctimas   o   de  los  servidores  públicos.   

3.  Es  una medida de carácter excepcional y  residual  a  la  que  se  acude  cuando  se demuestra que existen circunstancias  externas  con  capacidad  suficiente  para  alterar  el  normal  desarrollo  del  proceso.   Su   finalidad,   es   asegurar   una  recta,  cumplida  y  eficiente  administración   de   justicia,  al  no  existir  otros  mecanismos  jurídicos  distintos  que  permitan  neutralizar  las  causas  extrañas  que  se  invocan.   

4.  La  solicitud  ha  de  ser  debidamente  sustentada  y  a  ella  se acompañarán los elementos cognoscitivos pertinentes  por  cualquiera  de  las  partes, el Ministerio Público o el Gobierno Nacional,  ante  el  juez  que  esté  conociendo del proceso, quien informará al superior  competente para que decida.   

5.  Si  el  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial,  al conocer del cambio de radicación, luego de mediar su valoración,  estima  conveniente  que  éste se haga en otro distrito, la solicitud pasará a  la  Corte  Suprema  de  Justicia  para que resuelva. En este caso, si la Sala la  encuentra  procedente,  podrá  señalar  otro  distrito,  o  escoger dentro del  mismo, el sitio en donde debe continuar el trámite.   

6.  La  Corte  destaca,  que  el  defensor,  pretermitió  el procedimiento establecido por la ley, pues con independencia de  sus  consideraciones  debió  proponerla  ante el funcionario que conoce el caso  para  que  aquel remitiera las diligencias al superior competente, esto es, a la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Santa  Marta,  autoridad  a quien le corresponde examinar los motivos en que se funda, a fin de  establecer  si  el  trámite  debe continuar en el mismo juzgado, o incluso ante  otro  funcionario  de  la  misma  categoría  pero  dentro  del  mismo  Distrito  Judicial,  sin  perjuicio  del  lugar  que  reclame el peticionario, conforme el  mandato contenido en el artículo 49 de la Ley 906 de 2004:   

“Artículo  49.  Fijación  del sitio para  continuar  el  proceso.  El  superior competente para  resolver  el  cambio  de radicación señalará el lugar donde deba continuar el  proceso,  previo  informe del Gobierno Nacional o departamental sobre los sitios  donde no sea conveniente fijar la nueva radicación.   

Si  el  tribunal  superior  de distrito, al  conocer  del  cambio de radicación, estima conveniente que esta se haga en otro  distrito,  la  solicitud pasará a la Corte Suprema de Justicia para que decida.  En  este caso la Corte podrá, si encuentra procedente el cambio de radicación,  señalar  otro  distrito,  o escoger el sitio en donde debe continuar el proceso  en  el  mismo  distrito, previo informe del Gobierno Nacional o departamental en  el sentido anotado”.   

Sobre este puntual aspecto la Sala en reciente  pronunciamiento señaló:   

“Si  lo que se  pretende  es que el proceso penal cambie de lugar pero dentro del mismo distrito  judicial,  la  competencia  para  resolver  el  asunto  radica en los Tribunales  Superiores           de           Distrito6.  Por  el  contrario,  si  la  solicitud  va  encaminada  a  que  del  trámite  conozca  un  juez de diferente  distrito  judicial,  corresponde  resolver  a   esta  Sala de Casación, al  tenor  de  lo  dispuesto  en el numeral 8º  de los artículos 75 de la Ley  600 de 2000 y  32 de la Ley 906 de 2004.   

En  uno  y  otro  evento se requiere que se  cumpla  con  los  requisitos  de  procedimiento allí consagrados, como son: (i)  el   dirigirse  al  juez  que  esté conociendo del proceso, (ii) sustentar  debidamente   la   solicitud   y   (iii)   acompañar  las  pruebas  en  que  se  funda7,  el  cual  remitirá la actuación al superior funcional para que  decida8”.   

Solamente  cuando el juez plural concluya que  existen  motivos  que  puedan  afectar  el  normal desarrollo del juicio, que no  puedan  ser  conjurados  al  interior  del  mismo  distrito  judicial,  la Corte  adquiere la facultad para resolver el asunto.   

Frente a tan puntual observación, la Sala ya  tuvo la oportunidad de emitir su postura:   

“En  efecto,  ha sido criterio de la Sala  que  independientemente  del lugar al cual aspire el petente se envíe el juicio  para  continuarlo,  el  Tribunal  respectivo  está  obligado  a  verificar  las  circunstancias  particulares  objetivas  a  fin de determinar -de un lado- si es  factible  proceder al cambio de radicación y -del otro- si éste puede operar o  no  dentro del mismo Distrito judicial, de modo que solo en tanto la evaluación  sea  negativa el asunto concernirá a la Corte en el propósito de determinar en  cuál   Distrito   judicial   se   radicará   el  juzgamiento…”9   

7. La Corte destaca que la simple postulación  de  la  hipótesis  acerca  de  la  falta  de  imparcialidad de los funcionarios  judiciales  del  Distrito  Judicial  de Magdalena, al considerarlos víctimas de  las      conductas     punibles     investigadas10, no fundamenta la pretensión  de  alterar  las  reglas  de competencia, cuya procedencia está supeditada a la  presencia  de  factores  externos  claramente identificados y vinculantes con el  proceso,  que  conduzcan  a establecer, fundadamente, la necesidad de adoptar la  medida  en  orden  a  asegurar  una  recta, cumplida y eficaz administración de  justicia.   

Estas  percepciones particulares y subjetivas  sobre     la    condición    de    “jueces    y    victimas”  de  todos  los  funcionarios  de  la  Rama Judicial, obedece a una  lectura  de  la  realidad  más  personal  que real y, por tanto, extraña a las  causas para insinuar el cambio de radicación que propone.   

Ahora  bien,  si  potencialmente se llegare a  acreditar         razonablemente        alguna        razón        –debidamente    probada-,   con   capacidad   de   alterar   la  imparcialidad  de  los juzgadores, la ley tiene establecido el mecanismo idóneo  para  apartar  a  los  funcionarios  del conocimiento, conforme se desprende del  artículo  56  de  la  Ley  906  de  2004, cuyas hipótesis no se aprecian en el  asunto examinado.   

Son estas las razones que llevan a la Corte a  abstenerse   de   examinar  la  solicitud, presentada por el defensor.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

PRIMERO.         ABSTENERSE    de   decidir     la    solicitud    de  cambio  de  radicación invocado por la  defensa  dentro del proceso adelantado contra Francisco  y    Miguel    Anaya    Lambraño   y   ordenar   su  archivo.   

SEGUNDO.   Contra  esta  decisión no  procede recurso alguno.   

Cópiese, comuníquese y cúmplase  

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

JOSÉ LUIS BARCELÓ  CAMACHO   

            

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS MARTÍNEZ   

Permiso  

FERNANDO  ALBERTO  CASTRO CABALLERO             

SIGIFREDO ESPINOSA  PÉREZ  

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

            

Comisión  de  Servicio   

MARÍA    DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS  

AUGUSTO J. IBÁÑEZ  GUZMÁN   

            

JULIO ENRIQUE SOCHA  SALAMANCA   

Permiso  

NUBIA  YOLANDA NOVA GARCIA   

Secretaria  

    

1  Artículos   239,   240   y   269   A   del  Código  Penal   

2  En  los  documentos  aportados  no  se  indicó  la fecha de la denuncia.   

3 Así  se desprende de las copias presentadas con la solicitud.   

4 Cfr  fl 2 de la solicitud.   

5  Normatividad que gobierna el presente trámite.   

6 Ver  art.76 Ley 600 de 2000.   

7  Artículo  87  de  la  Ley 600 de 2000 y en términos  similares el artículo 48 de la Ley 906 de 2004.   

8   Corte Suprema de Justicia, radicado 36145 del 8 de abril de 2011.   

9 Corte  Suprema  de  Justicia,  radicado 32404 del 20 de agosto de 2009 y radicado 32440  de septiembre 1 de 2009.   

10  Postura particular del defensor.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *