35751(03-02-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.º 35751  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr.   SIGIFREDO   ESPINOSA    PÉREZ   

Aprobado acta No. 31.  

Bogotá,  D.C.,  tres  de  febrero de dos mil  once.   

V I S T O S  

La  Corte  resuelve  de plano el impedimento  manifestado  por  el  doctor  CARLOS  AUGUSTO PRADILLA  TARAZONA,  integrante  de  la  Sala de Asuntos Penales  para  Adolescentes del Tribunal Superior del Distrito Judicial de San Gil, quien  informa  la necesidad de separarse del conocimiento, en segunda instancia, de la  sentencia  proferida  el  10  de  septiembre  de  2010  por  el  Juzgado Primero  Promiscuo  de  Familia  de la misma ciudad, contra el menor G.M.F.A.1,   declarado  penalmente  responsable  de  la  conducta punible de actos sexuales abusivos con  incapaz de resistir.   

H E C H O S  

Fueron  relatados en la sentencia de primera  instancia, como se transcribe a continuación:   

“Los  hechos  tuvieron  su  origen  en  un oficio remitido por la personería del municipio de  Coromoro  el  04 de agosto del año 2009, donde se informa al cuerpo técnico de  investigación  de  Charalá,  que  el joven G.M.F.A., residente en la vereda el  Naranjal,  corregimiento  de  Cincelada-Coromoro,  fue  encontrado el día 11 de  enero  de  2009, en la casa de Rosa Delia Benavides, desnudo debajo de una cama,  según  narra  el  testigo  presencial,  en  la casa se encontraba una menor con  retardo  mental,  que  al abrirle la puerta, la joven se veía asustada y tenía  el  cabello  mojado  como  si  hubiera  salido  del  baño, y que al preguntarle  que (sic) le había pasado,  la  joven  le  respondió  que  el  joven  anteriormente  mencionado,  la había  apercollado  y  le  había  quitado  la ropa, y que él estaba también desnudo,  así  mismo  el  testigo  esperó  fuera  de  la  casa  a  ver a que  (sic)  horas salía el joven, dándose  cuenta que se había escabullido por una ventana.   

Cuenta  en  su  relato  que  posteriormente  aproximadamente  a las cuatro de la tarde, llego (sic)  el  joven  nuevamente  a  sacar algo que se le había  quedado  en  la  casa,  llevando  consigo  una peinilla y un garrote, y lanzando  improperios  y amenazas en su contra, manifestándole que no se metiera donde no  debía  y  que  después  arreglaban,  y  diciéndole  que  lo iba a tandear o a  matar.   

En  la  entrevista  psicológica  con el DR  OSCAR  FERNEL  PINZÓN SUÁREZ en u (sic) concepto          técnico          manifiesta         “en  la  entrevista  ÁNGELA  refiere  básicamente  que  padeció  tocamientos,  los  cuales  no  precisa  debido a su  incapacidad  de  discernir, los describe haciendo movimiento de sus manos en sus  extremidades  inferiores,  sin  que  se  tenga  certeza de sobre que  (sic) partes del cuerpo se efectuaron y  se      limita     a     decir     “yerman      (sic)      me     quito    (sic)    la   ropa  y  quito  (sic)  calzones”  [.]   Al  indagar  sobre  detalles  de  o  (sic)  acontecido, se muestra callada,  retraída  y  con  la  mirada  perdida. Su lenguaje es pobre, limitado y refleja  negación  por  completo  para  hablar”           (F239)”.   

ACTUACIÓN PROCESAL RELEVANTE  

1.  El  14  de mayo de 2010, ante el Juzgado  Segundo   Penal   Municipal  para  adolescentes  con  funciones  de  control  de  garantías  de  San  Gil,  a  instancias de la Fiscalía Seccional de Infancia y  Adolescencia  se  declaró  en  contumacia  al  menor  G.M.F.A.,  a  quien se le  formuló  imputación  por  el  delito  de  acceso carnal abusivo con incapaz de  resistir,  de  conformidad con la descripción típica que consagra el artículo  210 del Código Penal.   

2.  La  Fiscalía  presentó  el  escrito de  acusación  el  11  de  junio  de  2010.  La  fase  del  juicio le correspondió  adelantarla  al  Juzgado Primero Promiscuo de Familia de San Gil que celebró la  audiencia  de  acusación  el 9 de julio de 2010; la preparatoria el 27 de julio  del  mismo año; y, la del juicio oral el pasado 3 de septiembre, en curso de la  cual  se  anunció  que el sentido del fallo sería de responsabilidad, dándole  lectura el día 10 de los mismos mes y año.   

3.  El  adolescente  G.M.F.A.  fue declarado  penalmente  responsable  del  delito  de  actos sexuales abusivos con incapaz de  resistir  y se le impuso como sanción la medida establecida en el artículo 187  de  la  Ley  1098  de  2006,  consistente  en  privación  de la libertad por un  período  de  dos  (2)  años  en  centro especializado. Al sentenciado no se le  condenó al pago de perjuicios morales ni materiales.   

4.  La sentencia fue apelada por la delegada  de  la  Fiscalía  General  de  la  Nación quien, en sustento de su desacuerdo,  manifestó  que el adolescente debió ser declarado responsable por el delito de  acceso carnal abusivo con incapaz de resistir.   

Por  su  parte, el defensor de G.M.F.A. dijo  que  recurría  el  fallo,  porque  en  su sentir no guardaba consonancia con la  acusación,  circunstancia  que  vulneraba  los  derechos  al  debido  proceso y  defensa  de  su asistido, porque el cargo por el cual se profirió la condena no  había  sido  objeto  de  controversia  y  la  Fiscalía  no  había  variado la  acusación.  Finalmente,  expresó  que en la debida oportunidad sustentaría la  impugnación ante el Tribunal.   

5.  El  señor  Juez en el acto concedió la  apelación   interpuesta  por  la  Fiscalía  y  declaró  desierto  el  recurso  presentado  por  la  defensa,  por  considerar  que  no lo había sustentado. No  obstante,  la  delegada  de  la  Fiscalía  General de la Nación posteriormente  desistió del recurso de apelación.   

6.   La  madre  del  adolescente  G.M.F.A.  interpuso  una  acción  de  tutela  por  considerar que a su hijo se le estaban  vulnerando  los  derechos  fundamentales al debido proceso y la libertad, porque  el  defensor  no  había  tenido  la  oportunidad de presentar sus argumentos ni  siquiera  como  no  recurrente,  debido a que la impugnación que propuso había  sido  declarada  desierta  y  la  Fiscalía  había  renunciado  al  recurso  de  apelación.   

7.  De la acción constitucional conoció la  Sala  de Decisión del Tribunal Superior de San Gil conformada, entre otros, por  el  doctor CARLOS AUGUSTO PRADILLA TARAZONA.   

El fallo de primera instancia se profirió el  16  de  diciembre  de 2010, disponiendo conceder el amparo del derecho al debido  proceso, al considerar:   

“…tanto  el  Juez  como el abogado de la defensa, no tienen claro que  la  Ley  1395  de  2010,  eliminó  la  audiencia  de sustentación ante el Juez  llamado  a decidir el recurso de apelación, puesto que nada distinto se infiere  de  la  pregunta  que  el  Juez  le  formula  al  recurrente en el sentido de si  sustentará   ante   el   Tribunal,   y   éste   a   su   turno   le   responde  afirmativamente.   

El   artículo   91   de   la  mencionada  disposición,  modificatorio  del  179  de  la  Ley  906 de 2004, en materia del  recurso  de  apelación  establece  con  claridad meridiana lo siguiente: (i) el  recurso  debe  interponerse  en  la  audiencia  de  lectura  de  fallo;  (ii) la  sustentación  del  mismo  puede  hacerse  de  dos formas: una verbalmente en el  mismo  acto,  y  otra  por escrito, dentro de los cinco (5) días siguientes. Se  eliminó  entonces  la  sustentación oral ante el ad quem. El Juez cuando leyó  la  norma  citada,  no  lo  hizo  de  manera  integral, sino que se quedó en la  primera parte que habla de la sustentación oral.   

Para la Sala, es claro que el funcionario de  instancia  en su calidad de director del proceso, ha debido ilustrar al defensor  sobre  el  contenido  preciso del artículo 91 de la Ley 1395 de 2010, es decir,  darle  a  conocer  las  dos  opciones  para  que  hiciera la fundamentación del  recurso,  y  no  propiciar como lo hizo una confusión, para después declararlo  desierto.   

Ahora,  el  recurso  de  apelación  debe  declararse  desierto,  si  quien  hace  uso  de  ese  medio  de impugnación, al  realizar  la  sustentación  no  desarrolla  ni  siquiera en lo más mínimo los  motivos  de  disenso,  o  las  razones  de  su  inconformidad. En este caso, del  registro  de  audio  se deduce que el apelante plantea temas relacionados con la  congruencia  entre  el  fallo  y  la  acusación,  que  en  criterio  de la Sala  constituyen  una  sustentación  adecuada,  independientemente de si a la postre  sea  aceptada  o  no,  luego  no  podía  decirse  que careció absolutamente de  sustentación,  porque  se  exponen  los  argumentos  en virtud de los cuales el  censor  estima  que  el  fallo  es  equivocado.  Todo ello conllevó a privar el  proceso  del  trámite  del  recurso de apelación y sin que la parte recurrente  tuviese instrumento judicial de defensa.   

En  consecuencia el amparo debe concretarse  para  que la defensa tenga a su alcance las dos vías para sustentar el recurso,  de  modo  que el Juez convocará a una audiencia en la cual le hará conocer las  dos  eventualidades y dependiendo de lo que decida dará el trámite pertinente.  Naturalmente,  previamente deberá dejarse sin efecto toda la actuación surtida  con    posterioridad    a    la    lectura    de   la   Sentencia   de   Primera  Instancia.”   

8.  El  Juez Primero Promiscuo de Familia de  San  Gil,  en acatamiento al fallo de tutela, subsanó los yerros advertidos por  el  Tribunal,  citó  a las partes e intervinientes a una nueva audiencia, y les  concedió  la  palabra para que, si lo consideraban pertinente, interpusieran el  recurso  de  apelación,  impugnación  que  formularon  la  representante de la  Fiscalía  y  el  defensor.  La  primera  sustentó  en el acto, mientras que el  segundo  informó  que  presentaría  el  escrito  dentro  de  los  cinco  días  siguientes.   

9.  El  expediente  se  remitió al Tribunal  Superior  de  San  Gil.  Le  correspondió  a  la  Sala de Decisión conformada,  además,  por  los Magistrados NILKA GUISSELA DEL PILAR  ORTIZ  CADENA y CARLOS AUGUSTO  PRADILLA TARAZONA, desatar la alzada.   

La  doctora  ORTIZ  CADENA  se  declaró  impedida  para  intervenir en la  solución  del recurso, en consideración a que la sentencia objeto de revisión  había  sido  proferida  por  su cónyuge y remitió las diligencias al despacho  del    Magistrado    PRADILLA   TARAZONA, quien seguía en turno.   

10. El doctor CARLOS  AUGUSTO   PRADILLA   TARAZONA   también  rehusó  el  conocimiento  invocando  la causal prevista en el artículo 56-6° de la Ley 906  de  2004.  Argumentó  que  había participado dentro del proceso, porque formó  parte  de  la  Sala  que  profirió la “…sentencia  de  primera  instancia  de  fecha  16  de  diciembre  de  2010  proferida  dentro  de  la  acción de tutela  promovida  por  María  del  Carmen Amaya contra el Juzgado Primero Promiscuo de  Familia     de     San     Gil     (…).   

En  efecto, en el precitado fallo de tutela  que   obra   a   folios   344  a  3  (sic),  se  resolvió  conceder  el  amparo  constitucional;  en  consecuencia,  se  dejó sin efecto lo actuado a partir del  momento   en   que   concluye   la   lectura   de   la  sentencia  (…).  También  se  le  ordenó  a  la  autoridad  accionada  que  en  el término de 48 horas cite a Audiencia, para lo  cual  deberá  convocar  a los sujetos procesales, para que allí el señor juez  de  a  conocer  las dos eventualidades para sustentar el recurso de apelación y  dependiendo    de    la   opción   que   se   adopte   se   decida.”   

11.  Los  Magistrados  que seguían en turno  aceptaron    el    impedimento    planteado    por   la   doctora   NILKA  GUISSELA  DEL  PILAR ORTIZ CADENA, y  declararon   improcedentes   las  razones  aducidas  por  el  doctor  CARLOS  AUGUSTO  PRADILLA  TARAZONA,  al  precisar  que  no  había  participado  dentro  del proceso de cuya revisión se  trataba,  sino en el trámite de una acción de tutela en la que, por demás, no  se   había   adoptado   ninguna   decisión   de  fondo  que  comprometiera  su  imparcialidad.   

En   esas   condiciones,  fue  enviada  la  actuación a esta Corporación.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.  De  acuerdo  con  lo  establecido  en el  artículo  57  de  la  Ley  906  de 2004, la Sala de Casación Penal de la Corte  Suprema  de  Justicia  es  la  competente para resolver de plano el impedimento,  atendiendo  a  que  el funcionario judicial que ha manifestado su renuencia para  conocer  del  asunto,  es Magistrado de una de las Salas de Asuntos Penales para  Adolescentes del Tribunal Superior de San Gil.   

2. Como lo ha señalado la jurisprudencia de  esta   Corporación,   el   instituto   de  los  impedimentos  consiste  en  una  manifestación  unilateral,  voluntaria,  oficiosa  y  obligatoria que hacen los  funcionarios  judiciales  con  el  fin  de  apartarse  del  conocimiento  de  un  determinado  asunto,  cuando  adviertan  que  su  imparcialidad  se encuentra en  entredicho,  porque  recae sobre ellos una de las causales consagradas en la ley  para el efecto.   

Dicho  de  otra  forma, la manifestación de  impedimento  que realizan los funcionarios judiciales no puede estar sujeta a su  capricho,  habida  cuenta  que  se  encuentra  ligada  de manera inevitable a la  taxatividad  de  las  causales,  sin  que  se pueda acudir a la analogía o a la  extensión  de  los  motivos  expresamente  señalados  por  la  ley  en aras de  sustentar su procedencia.   

De   manera   que   el  instituto  de  los  impedimentos  tiene  como  propósito  garantizar  la  eficacia  del derecho que  tienen  todos  los  ciudadanos  a  ser juzgados por un juez imparcial, según lo  previsto  por  el  artículo 10 de la Declaración Universal de los Derechos del  Hombre  de 1948, el artículo 14.1 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y  Políticos  de  1966,  el  artículo 8.1 de la Convención Americana de Derechos  Humanos de 1968 y el artículo 5º de la Ley 906 de 2004.   

3. Ahora bien, de entrada debe aclararse que  la  causal  sexta  del  artículo  56 de la Ley 906 de 20046ª, si bien consagra  como  motivo  de  separación  que el funcionario haya  dictado  la  providencia de cuya revisión se trata o hubiere participado dentro  del  proceso, es claro que la disposición citada exige  que  la  intervención  se haya dado dentro del mismo proceso, lo cual no ocurre  en  este  caso,  pues la acción de tutela constituye una actuación distinta de  aquella    que    culminó    con   la   sentencia   objeto   del   recurso   de  apelación.   

Por tanto, en este evento debe entenderse que  el     Magistrado     CARLOS    AUGUSTO    PRADILLA  TARAZONA  se declara impedido en atención a la cuarta  causal,  de  acuerdo  con  la  cual  hay  lugar  a  separar  del conocimiento al  funcionario  judicial que ha manifestado su opinión sobre el asunto materia del  proceso.   

4.   En   síntesis,  la  declaración  de  impedimento  al amparo de la causal prevista en el artículo 56-4 del Código de  Procedimiento  Penal,  corresponde a aquellos juicios de valor y de ponderación  jurídica  y  probatoria  que tienen lugar en escenarios ajenos a la actuación,  siempre  y  cuando  se  ocupen  de aspectos sustanciales acerca del tema medular  objeto  de  controversia,  esto  es, que tengan fuerza vinculante suficiente, al  punto  que  en  el  ejercicio de la actividad judicial priven al funcionario que  expresó su criterio, de actuar con libertad e imparcialidad.   

5. En relación con el alcance de este motivo  de  inhibición,  la Corte ha sostenido que para su configuración es necesario:  1. Que la opinión o concepto  que   la   origina   haya   sido   dado  por  fuera  del  proceso;  2.  Que  esté  referida  en  concreto  al  asunto  que  es  materia  de  estudio; y, 3.  que  sea  vinculante, es decir, que comprometa su recto juicio en  la resolución o definición del caso.   

6.  Al  confrontarse estas exigencias con el  asunto  que  ahora  analiza  la  Sala,  habría de concluirse que el impedimento  planteado  por  el  Magistrado de la Sala Penal del Tribunal Superior de San Gil  en  el  presente  asunto  resulta  improcedente, porque la opinión que se aduce  como  motivo  de  inhibición,  fue  emitida  en  curso  de otro proceso y sobre  aspectos  esencialmente  formales,  que  para nada involucraron juicios de valor  sobre la conducta del implicado y su responsabilidad.   

7.     El     doctor     PRADILLA  TARAZONA declaró la necesidad de  desprenderse   de   la  investigación  penal,  con  fundamento  en  que  había  participado  dentro del proceso que se le sigue al adolescente G.M.F.A. y creyó  haber dado su opinión sobre el asunto materia de debate.   

8.  No  obstante,  es evidente que el señor  Magistrado  no  intervino  dentro  del proceso cuya revisión le corresponde. La  participación  previa  a  que  se refiere el legislador hace referencia clara y  expresa  al  asunto  donde  se  manifiesta  el  obstáculo,  para  este caso, el  trámite  adelantado  contra  el  menor  por  el  atentado  contra  la libertad,  integridad  y  formación  sexuales,  en  el  que el Funcionario no intervino en  ninguna forma.   

Es que, no puede tenerse como una especie de  intervención  indirecta  el  fallo  de tutela adoptado, pues, por el contrario,  tal  decisión  se  produjo dentro de una acción ajena, extraña, por fuera del  proceso  penal  y  lo que la ley señala como inconveniente en la causal cuarta,  es la participación activa dentro de la actuación penal.   

9.  Sobre  ese  específico  motivo procesal  (art.  56-4),  atinente a que el Magistrado hubiera adelantado su criterio sobre  el  asunto  que  en la actualidad le corresponde resolver, la razón le asiste a  los  demás  integrantes  de la Sala Penal para Adolescentes, por cuanto ello no  sucedió.   

Basta   una  lectura  desprevenida  de  la  sentencia  de  amparo  y  de  los  aspectos propuestos por la Fiscalía y por el  defensor  al  sustentar  las  alzadas  –que  son  los  que  debe  resolver la segunda instancia–, para concluir que ninguna relación,  siquiera   tácita,   existe   entre   los   argumentos   de   la   una   y  los  otros.   

En   efecto, los fundamentos del señor  Magistrado  para  proteger  el debido proceso y anular parcialmente el trámite,  se  centran  única  y  exclusivamente  en  que  el  juez desconoció las reglas  establecidas   en   el  artículo  179  de  la  Ley  906  de  2004  –modificado  por  el 91 de la Ley 1395  de    2010–   para   la  sustentación  del  recurso  de apelación, bien porque el recurrente optara por  presentar  los  motivos  de  inconformidad  en  el  acto o escogiera entregarlos  mediante  escrito dentro de los cinco días siguientes a la interposición de la  impugnación.   

Por  su  parte,  la  inconformidad contra el  fallo  de  condena  por  parte  de  la  señora  Fiscal  Delegada, se extiende a  censurar  que  al  adolescente  se  le condenara por actos sexuales abusivos con  incapaz  de  resistir,  en  lugar  de  merecer  reproche por el delito de acceso  carnal  abusivo con incapaz de resistir; mientras que el defensor critica que la  sentencia  no se hubiese proferido en consonancia con la acusación y propone la  atipicidad,   en   este   caso,   del  acceso  carnal  abusivo  con  incapaz  de  resistir.   

Como  los  aspectos  presentados  por  los  recurrentes  no  fueron  valorados de ninguna manera en el fallo constitucional,  siendo  esos  los temas que delimitan la competencia funcional del Tribunal  para  resolver  la apelación, es obvio que la sentencia de tutela no estructura  la   causal  pretendida,  pues  el  Magistrado  CARLOS  AUGUSTO   PRADILLA   TARAZONA  no  adelantó  opinión  ninguna   sobre   los  asuntos  que  debe  tratar  al  definir  el  recurso  que  interpusieron la representante de la Fiscalía y el defensor.   

Página  contiene  parte resolutiva y firma del Presidente de la Sala   

Impedimento   N°   35.751  –Declara       infundado       el  impedimento-  

En   consecuencia,   la  Sala  declarará  infundado el impedimento propuesto.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

PRIMERO.  DECLARAR  INFUNDADO  el    impedimento    manifestado    por   el   doctor   CARLOS    AUGUSTO    PRADILLA   TARAZONA,  integrante  de  la  Sala  de  Asuntos  Penales  para  Adolescentes  del Tribunal  Superior de San Gil.   

SEGUNDO.  DEVOLVER  INMEDIATAMENTE las  diligencias  al  Tribunal  de  origen a fin de que continúe con el trámite del  proceso.   

TERCERO.  Contra  esta decisión no procede recurso alguno.   

Cúmplase.  

JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ  

Página  contiene  firma de 8 Magistrados   

Impedimento   N°   35.751  –Declara       infundado       el  impedimento-  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                             FERNANDO    A.    CASTRO  CABALLERO   

Cita medica  

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ                                          ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  L.                            AUGUSTO J.  IBAÑEZ GUZMÁN   

JORGE  LUIS  QUINTERO MILANÉS                            JULIO    ENRIQUE    SOCHA  SALAMANCA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1  La  Corte,  en estricto acatamiento del artículo 47, numeral 8°, de la Ley 1098 de  2006  (Código  de  la  Infancia  y  la Adolescencia) se abstiene de divulgar el  nombre del menor.     

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