33353(10-03-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.° 33353  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrados Ponentes:  

MARÍA    DEL    ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

AUGUSTO JOSÉ IBÁÑEZ GUZMÁN  

Aprobado Acta No. 073  

        Bogotá, D.C., diez (10) de marzo de dos mil diez (2010).   

VISTOS  

Resuelve  la  Sala  la solicitud de pruebas  allegada  oportunamente  por  el  defensor  de  MARCO  ELÍAS   FRANCO  PALACIOS,  contra  quien  se  adelanta  el  presente trámite de  extradición1.   

ANTECEDENTES  

Mediante  Nota  Verbal  No.  2467  del 3 de  septiembre  de  2008  la  Embajada de los Estados Unidos solicitó la detención  provisional    con    fines    de    extradición    del   señor   MARCO  ELÍAS FRANCO PALACIOS, por cuanto  el  5  de  abril  de  2007  fue cobijado por la acusación No. 07-20244-CR-HUCK,  dictada  por  la  Corte  Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Sur de  Florida.   

Fundado en esta petición, el Fiscal General  de  la  Nación  dispuso  el  13  de  noviembre  de  2008  la captura del señor  FRANCO PALACIOS, la cual se  concretó   el   20   de   octubre   de   2009   por  la  Policía  Nacional  de  Colombia.   

Por medio de la Nota Verbal No. 3112 del 16  de  octubre  de  2009  y  con  fundamento  en  la acusación N° 07 –           20244–CR–HUCK  del  5  de  abril  de  2007, la  Representación  Diplomática  de  los Estados Unidos formalizó la solicitud de  extradición  del  señor  FRANCO PALACIOS.   

A  su  vez,  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  con  oficio No. DAJI. N° 2876 del 17 de diciembre de 2009 dirigido  a la Cartera del Interior y de Justicia, conceptuó:   

“En atención a  lo  establecido  en  nuestra  legislación  procesal  penal  interna… por no existir Convenio aplicable al  caso  es  procedente  obrar  de  conformidad  con el ordenamiento procesal penal  colombiano”2.   

Por su parte, el Viceministro de Justicia y  del  Derecho  con oficio No. OFI19-365-DVJ-0300 del 12 de enero de 2010 remitió  a  esta  Corporación  la  Nota  Verbal  No.  3112  con los documentos reunidos.   

Para  dar cumplimiento a lo dispuesto en el  artículo  510 de la Ley 906 de 2004, con auto del 18 de enero de 2010, la Corte  solicitó   al   señor  FRANCO  PALACIOS  la  designación  de  un  defensor y, como no lo hizo en un lapso  prudencial,  el  día  27  siguiente,  de oficio, le nombró una profesional del  derecho,  disponiendo además correr el traslado previsto en el artículo 500 de  la Ley 906 de 2004.   

El  2  de  febrero  de 2010 el requerido en  extradición  designó  defensor  de  confianza,  quien  en  la  misma fecha fue  notificado  de la última decisión citada y en el término de traslado demandó  la  práctica  de  las  pruebas  sobre  las  cuales  se  ocupa  la  Sala en esta  decisión.   

El representante del Ministerio Público no  efectuó solicitud alguna en ese sentido.     

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

El  concepto  que  corresponde  emitir a la  Corte  dentro  del  trámite  de extradición, de acuerdo con lo dispuesto en el  artículo  502  de la Ley 906 de 2004, se circunscribe a verificar: (i)    la   validez   formal   de   la  documentación     presentada,     (ii)   la   demostración   plena  de  la  identidad  del  solicitado,  (iii)  el  principio de la  doble  incriminación,  (iv)  la  equivalencia  de la providencia proferida en el extranjero y, eventualmente,  (v)  el cumplimiento de lo  previsto  en  los  tratados  públicos;  en  consecuencia, sólo las pruebas que  guarden     estrecha     relación     con    estos    aspectos    se    reputan  pertinentes.   

Igualmente, la utilidad de los elementos de  convicción   se   examina   bajo  la  óptica  de  contribuir  a  comprobar  el  cumplimiento  de  los  requisitos  contemplados en los artículos 18 del Código  Penal y 493 y 495 de la legislación procesal citada.   

Ahora,    de    conformidad    con   la  jurisprudencia3,  la Corte debe constatar que en nuestro país no se haya ejercido  jurisdicción  sobre  los  hechos  que  sustentan  el  pedido  de extradición y  dictado  decisión  con fuerza de cosa juzgada, razón por la cual este aspecto,  al  igual  que  los  anteriores,  condiciona  la práctica de pruebas durante el  trámite.   

De  otra  parte,  la Ley 906 de 2004, en su  artículo   139,  señala  el  deber  de  rechazar  de  plano  los  “actos   que   sean   manifiestamente  inconducentes,          impertinentes          o          superfluos”,   mientras   el   artículo   359  ibídem dispone    “la  exclusión,   rechazo  o  inadmisibilidad  de  los  medios  de  prueba  que,  de  conformidad  con las reglas establecidas en este código, resulten inadmisibles,  impertinentes,  inútiles,  repetitivos o encaminados a probar hechos notorios o  que      por      otro      motivo      no      requieran     prueba”.   

Finalmente, el artículo 375 de la misma ley  precisa  las  pautas  para determinar la pertinencia de las pruebas y destaca la  necesidad  de  que  éstas se refieran “directa  o indirectamente a los hechos o circunstancias relativos a  la    comisión    de   la   conducta”,  reglas  que  frente  al trámite de extradición deben aplicarse  dejando a salvo sus particularidades.   

Precisados  los  criterios  que  rigen  la  actividad  probatoria en este diligenciamiento, a continuación se consignan las  peticiones  de  la  defensa, seguidas de las razones por las cuales, desde ya se  afirma, resultan improcedentes.   

1.  Obtener del Departamento Administrativo  de  Seguridad,  DAS, certificación escrita del record migratorio del solicitado  desde  2006  hasta  el  día  anterior  a su aprehensión por las autoridades de  policía.   

Tal  documento, afirma, resulta de interés  “…en la eventualidad de  acudir  al  desarrollo  de  un  juicio  ante  las autoridades requirentes. Ello,  circunscrito  fundamentalmente  a  los  niveles  o escalas que el Código de los  Estados  Unidos  tiene  previamente  diseñado  para el acusado que comparece al  mismo,  esto es, que dichas autoridades judiciales tienen en cuenta este récord  migratorio  para focalizar dicha escala”4.   

Sobre  esta  solicitud corresponde señalar  que  el  documento  mencionado  no  se  refiere  de manera directa o indirecta a  alguno  de  los  temas definidos por el legislador en el artículo 502 de la Ley  906  de  2004,  como objeto de valoración por esta Sala al momento de emitir su  concepto  en  el  trámite  de  extradición. Por ello, la aducción del récord  migratorio del solicitado a esta actuación, resulta impertinente.   

Agréguese  que  el peticionario vincula la  pertinencia  y  necesidad  de  la  certificación  aludida,  con el juicio donde  eventualmente  debe  comparecer su asistido por causa de la acusación proferida  por  el  Estado  requirente,  trámite  al  cual  es  ajena  esta  Corporación.   

2.  Oficiar  a  la  Dirección Nacional del  Fiscalías,  “…a fin de  que  expidan  certificación escrita respecto de la autorización previa que las  autoridades  judiciales  de los Estados Unidos de América realizó (sic)  para  que  la  fuente  CS  u otra  autoridad  local, tuviera oportunidad legal de ejecutar los controles físicos y  técnicos     a     mí     (sic)     prohijado,   para   el   mes   de   febrero   de   2006”5,  actuaciones  mencionadas en  los   documentos   soporte   de   la   solicitud   de   entrega   del  ciudadano  colombiano.   

         La   aducción   de   esta   certificación   propende,  afirma  el  interesado,  por  “…la  prevalencia       de       la       soberanía  nacional  y  el respeto del orden jurídico”6, en tanto, afirma, los hechos  tema  de la acusación irrogada a su poderdante acaecieron en vigencia de la Ley  906   de   2004,   normativa   que  impone  mayores  exigencias  a  “…la  exhibición y conservación de  evidencia  que  se pretende oponer al solicitado que ostenta la acusación de la  autoridad  extranjera”7.   

         Como  sin  dificultad  se  advierte, la petición así formulada se  orienta  en  realidad  a  establecer  la  legitimidad  de  los procedimientos de  investigación  implementados para acopiar y manejar la evidencia relativa a los  hechos  atribuidos  al solicitado, asunto que ninguna trascendencia tiene frente  a  los  precisos   temas sobre los cuales debe versar el concepto requerido  de la Sala en este tipo de trámites.   

         Importa  señalar,  además,  que  como  de  tiempo  atrás  lo  ha  precisado             la            Corte8,  el  trámite especial de la  extradición  no  constituye un proceso judicial a través del cual se juzgue la  conducta  del  reclamado.  Por  tal  razón,  resultan  ajenos  al  thema    probandum   aquellos   medios  probatorios  encauzados  a  censurar  la  validez  o  mérito  de las evidencias  recaudadas  por  las  autoridades extranjeras sobre la materialidad del delito o  la  responsabilidad del requerido, pues tales aspectos corresponden a la órbita  exclusiva   y  excluyente  de  los  funcionarios  del  país  solicitante  y  su  postulación  o controversia debe efectuarse al interior del respectivo proceso,  de  conformidad  con  los cánones procedimentales dispuestos en la legislación  del Estado solicitante.   

         Siendo     así,     la     certificación     deprecada    deviene  impertinente.   

         3.  Igual  acontece  con  la  solicitud consistente en requerir del  Departamento  Administrativo  de  Seguridad  DAS, la expedición del certificado  judicial    del    señor    MARCO   ELÍAS   FRANCO  PALACIOS,   para   acreditar  ante  las  autoridades  norteamericanas su carencia de antecedentes penales.   

         La  demostración  de tal circunstancia ningún vínculo guarda con  los  tópicos  cuyo  análisis  corresponde  asumir  a  la Sala para efectos del  concepto  que  debe emitir, siendo evidente, además, que el aludido certificado  ninguna  utilidad  reporta  a  este  trámite,  razón  adicional  para negar su  incorporación.   

         4.  Oficiar  a  la Fiscalía General de la Nación, sistemas CISAD,  SIU  y  SPOA  para  que  certifiquen  si  actualmente se adelanta investigación  previa  en  contra  del  solicitado  por  los  mismos  hechos  referidos  en  la  acusación de la autoridad extranjera.   

La solicitud tiene como finalidad determinar  si  los  hechos  por  los  cuales  el  señor  FRANCO  PALACIOS  es solicitado por el Gobierno de los Estados  Unidos,  son igualmente investigados en Colombia, con el propósito de evitar la  vulneración        del       “…derecho   constitucional    fundamental   del   non   bis   in  ídem”9.   

Sobre  el particular debe insistirse en que  la  Sala  tiene  la  obligación  de  analizar  la  conducencia  de  las pruebas  deprecadas,   esto   es,   si   están   permitidas  legalmente  como  elementos  demostrativos  de  los  precisos temas sobre lo cuales debe conceptuar, en tanto  que  respecto  de  la pertinencia le corresponde verificar su nexo con el objeto  de demostración y su aptitud para acreditarlo.   

Examinados  los  documentos  soporte  de la  solicitud   de   entrega,  la  Sala  advierte  cómo  uno  de  ellos10 refiere que  varios  agentes  colombianos  registraron en video y audio reuniones concertadas  con  el  requerido y una fuente confidencial norteamericana, grabaciones, según  se    señala,    amparadas    por   orden   judicial   mencionada   de   manera  genérica.   

Sin  embargo, de acuerdo con el criterio de  la                    Corporación11,   la  existencia  de  una  investigación  en  curso  por  parte  de  las  autoridades nacionales sobre los  mismos  hechos  en  los  cuales  se fundamenta la extradición, no es uno de los  temas  a  examinar  dentro de este trámite, por lo que la solicitud se advierte  improcedente.   

Súmese  a  ello  que  el  defensor omitió  señalar  en el escrito el número del radicado o cualquier otro dato útil para  establecer   la   real   existencia   de   una   investigación  atinente  a  su  representado.   

Sobre      el     particular     la  Corporación12   

de forma reiterada ha señalado:  

“Las  pruebas  orientadas  a  establecer  si en contra de la persona solicitada en extradición  se  adelanta o adelantó un proceso en Colombia por los mismos hechos, sólo son  procedentes  en la medida que el memorial de solicitud  de  pruebas o el expediente suministren o contengan información específica que  permitan  inferir  de antemano su existencia, y por ende, la eventual violación  del  principio  del  non  bis  in ídem”  (Subrayas  fuera de texto).   

Con  base  en las anteriores precisiones la  Sala  negará  la  práctica  de  esta  prueba,  porque  además  de  no guardar  relación  con  los  tópicos  que  se deben afrontar en el concepto, su extrema  generalidad  impide  conocer el despacho judicial y la clase de diligenciamiento  que  se  puede  estar  adelantando  en  el  territorio  colombiano en contra del  solicitado FRANCO PALACIOS.   

Finalmente,  como  la  Corte  no observa la  necesidad  de  evacuar  pruebas de oficio, de conformidad con lo dispuesto en el  inciso  final  del  artículo  500  de la Ley 906 de 2004, se ordenará dejar el  expediente  en  Secretaría  de  la  Sala  por  el término de cinco (5) días a  disposición   de   las   partes,   para   que   presenten   sus   alegatos   de  conclusión.   

En mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

1.  RECONOCER  al  doctor    Waldir    Cáceres   Cuero   como  defensor del requerido MARCO ELÍAS  FRANCO   PALACIOS,   en  los  términos  y  con  las  facultades conferidas en el correspondiente poder.   

2.   NEGAR  por  improcedentes  las  pruebas  deprecadas  por el defensor del señor FRANCO PALACIOS.   

3.  CORRER  por  Secretaría  traslado  por  cinco  (5) días a las partes para que presenten sus  alegatos,  de  acuerdo  con lo dispuesto en el inciso final del artículo 500 de  la Ley 906 de 2004, una vez en firme esta determinación.   

Contra esta decisión procede el recurso de  reposición.   

Notifíquese y cúmplase.  

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

      Aclaración  de voto   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                SIGIFREDO    ESPINOSA  PÉREZ   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                             AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANES                                YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA                                                                                    JAVIER      ZAPATA  ORTÍZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1 En el  presente  caso  se  aplica  la  Ley 906 de 2004 pues los hechos que sustentan la  petición  de  extradición acaecieron en 2005 y 2006, época para la cual dicha  norma ya estaba vigente.   

2 Fl.  31 carpeta anexa   

3 Cfr.  Auto del 22 de julio de 2009, Radicado No. 31824.   

4 Fl.  21 c. principal   

5 Fl.  22 c. principal   

6 Fl.  22 ib.   

7 Fl.  22 ib.   

8 Auto  del 8 de marzo de 2007, Extradición N° 26551.   

9 Fl.  23 c. principal.   

10 Fls.  114 a 117 carpeta anexa.   

11  Auto del 28 de octubre de 2009. Radicado No. 32491   

12  Auto  de  18 de noviembre de 2009 Radicado No. 32494, Concepto Extradición de 4  de  febrero de 2009 Radicado N° 30506 y Concepto Extradición de 15 de junio de  2005 Radicado N° 23181, entre otros.     

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