31186(04-11-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.° 31186  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado acta Nº  347  

Bogotá, D.C., cuatro (4) de noviembre de dos  mil nueve (2009).   

V I S T O S  

Se  pronuncia  la Sala sobre la solicitud de  práctica  de pruebas elevada por el Ministerio Público, el fiscal accionante y  el  defensor,  dentro  del  trámite  de  la acción de  revisión  promovida por el Fiscal 28 Especializado de  la  Unidad  Nacional  de  Derechos  Humanos  y Derecho Internacional Humanitario  respecto   de   la   investigación   que   cursó  en  contra  de  RAMIRO  SUÁREZ  CORZO,  la cual concluyó  con  decisión de preclusión,  emitida   por   el   Fiscal   18   Delegado   ante   el   Tribunal  Superior  de  Bogotá.   

ANTECEDENTES    PROCESALES   

1.   Mediante auto del 16 de febrero de  2009,    la    Corte    admitió   la   demanda   de  revisión instaurada por el Fiscal 28 Especializado de  la  Unidad  Nacional  de  Derechos  Humanos  y Derecho Internacional Humanitario  respecto  del  proceso  dentro  del  cual el Fiscal 18 Delegado ante el Tribunal  Superior   de   Bogotá   profirió   resolución  de  preclusión  de la investigación el 3 de marzo de 2005  a    favor    del    investigado    RAMIRO   SUÁREZ  CORZO, con ocasión de la actuación que se siguió en  su  contra  dentro del radicado 1948-2 por el delito de concierto para delinquir  agravado,  por cuanto “en su  condición   de   candidato   a   la  alcaldía  de  la  ciudad  de  Cúcuta  y,  posteriormente,    como   primera   autoridad   civil,   sostuvo   reuniones   y  comunicaciones  telefónicas  en  varias  oportunidades  con  miembros del grupo  ilegal   (Bloque   Norte,  Frente  Fronterizo  de  las  Autodefensas  Unidas  de  Colombia),  en las que ofreció y entregó apoyo a la organización al margen de  la ley”.   

2.   Notificado  el  auto  admisorio  e  incorporado  a  la actuación el proceso cuya revisión se pide, por auto del 31  de  marzo  del  cursante  año  se  ordenó  correr traslado a las partes por el  término   de   15   días  para  que  solicitaran  las  pruebas  que  estimaran  pertinentes.   

3.   Oportunamente,   se  pronunciaron  el  Ministerio  Público,  el  fiscal  accionante  y  el  defensor de RAMIRO SUÁREZ  CORZO,  sujetos  procesales  que,  a  través  de  sendos memoriales petitorios,  solicitaron   la   práctica   de   pruebas,   según  reseña  que  se  hace  a  continuación.    Por   fuera   del   término   legalmente   previsto,  el  representante  de  la fiscalía aportó a la actuación prueba documental.    

LAS   PETICIONES  

1.    El  Ministerio   Público,  ejercido  por  el  Procurador  Segundo  Delegado  para  la  Investigación  y  Juzgamiento  Penal, solicitó se  allegue,  a  través  de  la  Coordinación  de  los  Juzgados Especializados de  Bogotá,  copia  de las decisiones de fondo de la causa No. 1827, adelantada por  el  homicidio  de Alfredo Enrique Flórez Ramírez, según hechos ocurridos el 6  de octubre de 2003.   

2.    La  Fiscalía,  por  su  parte,  formula  a  la  Corte las  siguientes peticiones:   

a.  Se  oficie  al  Fiscal  General  de  la  Nación para que informe a la Corte acerca de todos los  procesos   que  en  la  Unidad  de  Derechos  Humanos  y  Derecho  Internacional  Humanitario,  Unidad Especializada de Delitos contra la Administración Pública  Nacional,  Unidad  de Terrorismo y Fiscalías Seccionales adelantan en contra de  RAMIRO  SUÁREZ  CORZO,  con  indicación  de  la  conducta  punible por la que se investiga, estado actual de  los procesos y decisiones de fondo emitidas.   

b.  A  través del  Jefe  de  la  Unidad  Nacional para Justicia y Paz de la Fiscalía General de la  Nación  se  aporten  todas  y  cada  una  de las versiones libres (juradas y no  juradas)  que hubieren rendido las siguientes personas, respecto de la muerte de  Pedro  Durán,  José  Agustín Uribe Guatibonza, Tirso Vélez y Alfredo Enrique  Gómez,  así como sobre la relación de RAMIRO SUÁREZ  CORZO  con las Autodefensas Unidas de Colombia, Bloque  Fronteras, al mando de Camilo, Pacho, Jorge Iván Laverde Zapata:   

i)   Salvatore  Mancuso,  incluyendo  las  rendidas  desde  los  Estados  Unidos  de  América y  aquellas  donde  hubiere  participado  el  Jefe  de  la  Unidad  de  Justicia  y  Paz.   

ii)  Jorge  Iván  Laverde    Zapata,    alias   El   iguano     o    Pedro    Fronteras   o   Raúl  o  Sebastián.     En  especial,  la vertida en audiencia pública en contra de RAMIRO SUÁREZ CORZO el  11  de  marzo  de  2009,  ante  el  Juez 8º Penal del Circuito Especializado de  Bogotá, causa 2008-0050.   

iii)  Jhonathan  Sepúlveda;  el  fiscal  requiere las versiones rendidas por razón de la muerte  de  Pedro  Durán  y  Alfredo  Enrique Flórez, en las cuales formuló cargos en  contra  del  fiscal  Generoso  Hutchinson, quien supuestamente lo presionó para  declarar en contra de SUÁREZ CORZO.   

iv) Yovanis Enrique  Erazo      Buelvas,     alias     Yerri.   

v)  Carlos Andrés  Palencia    González,    alias   Andrés  o  Visaje, quien  hoy   se   hace   llamar  Manuel  Ciprián.   

vi) José Bernardo  Lozada  Orduz,  alias  Mauro.  Entre  las  versiones  requeridas,  el  fiscal  hace  énfasis  en la rendida en  audiencia  pública  el  27 de marzo de 2009 ante el Juez 8º Penal del Circuito  Especializado de Bogotá, causa 2008-0050.   

vii)  Jhon  Mario  Salazar   Sánchez,   alias   El   pecoso,  presunto  autor  material  del  la muerte de José Agustín Uribe  Guatibonza, asesor de la Gobernación de Norte de Santander.   

viii) José Gilberto  García    Masson,    alias    El   vizco         o         Luis.   

ix)  Yimi  Valdés  Lázaro,  condenado  por  el  Juez  Segundo  Penal del Circuito Especializado de  Cúcuta, por la muerte de Tirso Vélez.   

c.  Requerir al  Fiscal  8º  de la Unidad Nacional de Justicia y Paz con el objeto de que recoja  muestras   manuscriturales   de   Carlos   Andrés   Palencia  González,  alias  Andrés,    Visaje  o  Manuel  Ciprián,  las  cuales  deberán  ser cotejadas con la  carta  que  en  audiencia  de versión libre le entregó a ese mismo funcionario  judicial  José  Gilberto  García  Masson,  documento  en el cual supuestamente  Palencia  González  lo instruía para que declarara en contra de RAMIRO SUÁREZ  CORZO.   

d.   Se tenga  como  prueba  el  oficio  DGE-0772  del  14 de mayo de 2007 de la Registraduría  Nacional  del  Estado Civil, y sus anexos, en el que consta la cantidad de votos  a  favor  de  SUÁREZ CORZO; el contenido de dicho oficio, dice el peticionario,  se  compagina  con  lo  depuesto  por  PALENCIA  GONZÁLEZ,  encargado  por  las  Autodefensas  de  presionar  a  las  juntas  de  acción  comunal de los barrios  marginales  de  Cúcuta,  procedimiento  que permitió obtener cerca de cien mil  votos.   

e.   Una  vez  vencido  el  término  probatorio,  y a través de memorial presentado ante esta  Corporación  el  3 septiembre del año en curso, el fiscal accionante aporta un  DVD  que  contiene  las  versiones rendidas el 28 de julio del año en curso por  Jorge  Iván Laverde Zapata, José Antonio Cote Rivera y Patricia Alcure Chacón  dentro  del  proceso  seguido  en  esta  magistratura  en contra del congresista  Ricardo Elcure Chacón.   

3.  Por  último,  el  defensor  del  entonces  investigado  RAMIRO  SUÁREZ  CORZO,  tras  razonar sobre la improcedencia de la  admisión  de la demanda de revisión,  solicita a la Corporación  se  tenga   como   prueba   la   documentación  que  aporta  junto  a  su  escrito,  así:   

i) Resolución del  22  de octubre de 2008, proferida por el Fiscal 19 de la Unidad Delegada ante el  Tribunal Superior de Bogotá, correspondiente al radicado 1900.   

ii)  Oficio  No.  001038  del  6  de  febrero de 2009, suscrito por el Procurador Delegado para el  Ministerio  Público  en  Asuntos  Penales,  a  través  del cual le comunica al  fiscal  Hutchinson  Lugo  la improcedencia de la acción de revisión por razón  de prueba sobreviniente.   

iii)  DVD  con las  versiones   de  los  desmovilizados  en  la  actuación  radicada  bajo  el  No.  2008-00050, la cual terminó con la absolución de SUÁREZ CORZO.   

Adicionalmente,  solicita  se  alleguen  las  siguientes:   

iv) Sentencia del 2  de  abril  de  2009, emitida por el Juzgado 8º Penal del Circuito Especializado  de  Cúcuta,  dentro  de  la  causa  No.  2008-00050 seguida por el homicidio de  Alfredo Flórez en contra de RAMIRO SUÁREZ CORZO.   

v)  Diligencias de  versión  rendidas  por  los desmovilizados en la audiencia pública de la causa  2008-00050,   actuación   que  culminó  con  la  absolución  de  SUÁREZ CORZO.   

vi)  Se  practique  testimonio   de   Jhon   Mario   Salazar,   alias   El  Pecoso,  postulado del proceso de Justicia y Paz, para  que  deponga  sobre   la realidad de las contradicciones y el motivo por el  cual se formularon distintas versiones alrededor del mismo hecho.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.  Ante todo, es imperioso destacar que  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia es competente para  emitir  este  pronunciamiento,  en atención a lo dispuesto en artículo 75.2 de  la Ley 600 de 2000, en concordancia con el 224 del mismo Estatuto.   

2.  Sea lo primero precisar que la práctica  de  pruebas  dentro  de  cualquier  actuación  procesal  exige como presupuesto  condicionante  su  relación  con  los hechos objeto de debate, su utilidad para  ese  propósito  y  la  no  presencia  de  vicios  que  las  tornen  ilegales  o  ilícitas.   

En  ese  sentido, el artículo 235 de la Ley  600  de  2000, bajo cuya ritualidad se tramita la presente acción, establece lo  siguiente:   

“Se inadmitirán  las  pruebas  que  no  conduzcan a establecer la verdad sobre los hechos materia  del  proceso  o  las  que  haya  sido  obtenidas en forma ilegal. El funcionario  judicial  rechazará  mediante  providencia  interlocutoria  la práctica de las  legalmente  prohibidas  o  ineficaces,  las que versen sobre hechos notoriamente  impertinentes       y       las      manifiestamente      superfluas”   

La  acción  de  revisión,  como actuación  procesal  que es y cuya finalidad consiste en remover la cosa juzgada cuando una  decisión  judicial  se  torna  materialmente  injusta  por no corresponder a la  verdad  histórica del acontecer que fue objeto de investigación o juzgamiento,  no  constituye una excepción a tales exigencias, motivo por el cual las pruebas  a  practicarse dentro de la misma han de cumplir los parámetros de pertinencia,  utilidad  y  legalidad  en  mención,  los  cuales, por obvias razones, deberán  estar ligados necesariamente a la causal de revisión invocada.   

En este caso particular, la vía seleccionada  para  deshacer  los  efectos  de  la preclusión adoptada por la fiscalía es la  tercera  que  describe  el  artículo  220  de  la  Ley  600  de  2000, en estos  términos:   

“La  acción  de  revisión  procede contra las sentencias ejecutoriadas, en los siguientes casos:  1…    2…  3.  Cuando  después de la sentencia  condenatoria  aparezcan  hechos  nuevos o surjan pruebas, no conocidas al tiempo  de   los   debates,   que   establezcan   la   inocencia  del  condenado,  o  su  inimputabilidad.”   

A  dicha  causal  le  dio  alcance  la Corte  Constitucional,  a  través  de  la  sentencia C-04 del 20 de enero de 2003, por  medio  de  la  cual  hizo  extensivo  ese  preciso  motivo  de  revisión  a  la  preclusión  emitida  por  la  fiscalía.  Así  lo  precisó  esa  Alta  Corte:   

“[…]  en  los  casos de preclusión de la  investigación,  cesación  de  procedimiento y sentencia absolutoria, siempre y  cuando  se  trate  de  violaciones  de derechos humanos o infracciones graves al  derecho  internacional  humanitario, y un pronunciamiento judicial interno o una  decisión  de  una  instancia  internacional   de supervisión y control de  derechos  humanos,  aceptada  formalmente  por nuestro país, haya constatado la  existencia  del  hecho  nuevo  o  de  la  prueba  no  conocida  al tiempo de los  debates.   Igualmente procede la acción de revisión contra la preclusión  de  la  investigación,  cesación  de procedimiento y sentencia absolutoria, en  procesos  por  violaciones  de derechos humanos o infracciones graves al derecho  internacional  humanitario,  incluso si no existe un hecho nuevo o una prueba no  conocida  al  tiempo  de  los  debates,  siempre y cuando una decisión judicial  interna  o  una  decisión  de  una  instancia  internacional  de supervisión y  control  de  los  derechos  humanos,  aceptada  formalmente  por  nuestro país,  constaten   un  incumplimiento  protuberante  de  las  obligaciones  del  Estado  colombiano   de   investigar   en   forma  seria  e  imparcial  las  mencionadas  violaciones”   

Por su parte, esta Corporación puntualizó,  en el mismo sentido, lo siguiente:   

“Esta  interpretación  permite  afirmar  que  la acción de revisión, al amparo de la  causal  tercera del artículo 220 de la ley 600 de 2000, también procede cuando  una  autoridad judicial interna o una instancia internacional de supervisión de  derechos  humanos, ha constatado la existencia de hechos nuevos o pruebas nuevas  no  conocidas  al tiempo de los debates, o el incumplimiento protuberante de las  obligaciones   de   investigación   por  parte  del  Estado,  en  procesos  por  violaciones  de  derechos humanos o infracciones graves al derecho internacional  humanitario,  que  han terminado con preclusión de la investigación, cesación  de        procedimiento        o        sentencia       absolutoria.”   

“En   estas  condiciones,  ninguna  necesidad  habría de acudir a la aplicación retroactiva  de  la  Ley  906  de 2004 porque los presupuestos que se establecen en la causal  cuarta  del  referido estatuto para la procedencia de la revisión, vienen a ser  sustancialmente  los  mismos que se exigen para la remoción de la cosa juzgada,  cuando  una  decisión  judicial  deja  en la impunidad un hecho constitutivo de  graves  violaciones  de  los  derechos  humanos  o  de  infracciones  al derecho  internacional  humanitario,  conforme a la ampliación que de su alcance hizo la  Corte    Constitucional    en    la    sentencia   C-004   de   2003”     1.   

Ahora  bien, de cara al particular objeto de  esta  providencia,  la  Sala  encuentra  que  las  pruebas  solicitadas  por  el  Ministerio  Público,  el  fiscal accionante y el defensor, están encaminadas a  demostrar  o  desvirtuar,  respectivamente, uno de los presupuestos de la causal  de  revisión alegada, es decir, la calidad de sobreviniente de los elementos de  juicio  que  se pretenden hacer valer y su idoneidad para los efectos del objeto  de   la   revisión,   según   el  interés  particular  de  cada  uno  de  los  intervinientes.     

Es  pertinente  precisar  que  si  en  dicho  cometido  los  memorialistas tienen éxito, esto es, si las pruebas que se piden  tienen  o  no  la calidad que exige la norma reseñada, según el alcance que ha  fijado  la  Corte Constitucional, si además tienen la capacidad de demostrar lo  justo  o  injusto material de la decisión que se pretende modificar, ello será  objeto   del   pronunciamiento   de  fondo  que,  en  su  momento,  emitirá  la  Corporación,  pues  solamente entonces, de frente al análisis de los medios de  convicción  solicitados, podrá afirmarse si éstos demuestran los presupuestos  de la causal de revisión seleccionada.    

Por otra parte, es claro que las pruebas cuya  práctica    se   solicita   deben   tener   relación   con   el   thema  probandum inherente a este trámite  especial,  no  establecido por el legislador para prolongar debates ya superados  en  el  curso  de  las  instancias.  Es  por  ello que el análisis acerca de la  conducencia,  pertinencia  y  no  superfluidad  de  las  pruebas  solicitadas se  adelantará  teniendo en cuenta el objeto de acreditación, esto es, su utilidad  en  cuanto  atañe  a  la  estructuración  o  no  de  la  causal alegada por la  Fiscalía.   

Es  así que, de acuerdo con la normatividad  procesal,  para  conseguir la admisión de las pruebas solicitadas, éstas deben  ser  conducentes, pertinentes y no superfluas o inútiles. La conducencia supone  que  la  práctica de la prueba solicitada es permitida por la ley como elemento  demostrativo  en  relación  con la causal de revisión invocada. La pertinencia  apunta  a  que  el  medio  probatorio  se refiera directa o indirectamente a los  hechos  y  circunstancias relativas al objeto cuya demostración se pretende, es  decir,  que  resulte  apto  y apropiado para acreditar un tópico de interés al  trámite,  y  la no superfluidad se orienta a que la prueba sea útil, en cuanto  acredite un aspecto aún no comprobado en la actuación.   

Teniendo   en   cuenta   los   anteriores  parámetros,  la  Sala  precisa  que,  cuando  se  trata  del referido motivo de  revisión,  compete  al demandante demostrar: a) que en virtud de la providencia  cuya  autoridad de cosa juzgada pretende remover se precluyó la investigación,  cesó  procedimiento  o dictó sentencia absolutoria a favor del incriminado; b)  que  las conductas investigadas correspondan a violaciones de derechos humanos o  infracciones  graves  al derecho internacional humanitario y c) que a través de  una  decisión  de instancia internacional de supervisión y control de derechos  humanos,  aceptada formalmente en Colombia, se haya constatado el incumplimiento  protuberante  de  las  obligaciones del Estado Colombiano de investigar en forma  seria e imparcial tales comportamientos.   

En  este  sentido, la Sala admite, entonces,  los  presupuestos  de  pertinencia  y conducencia de las pruebas solicitadas por  los  intervinientes  en esta actuación procesal.  No obstante lo anterior,  encuentra  que,  de algunas de ellas, los memorialistas no enseñan su verdadera  utilidad, como se precisa enseguida.   

Así, entonces, la Corte entra a resolver las  peticiones probatorias en el mismo orden de su presentación:   

1.    El  Ministerio  Público  solicita se allegue copia de las  decisiones  de  fondo  del  radicado  No.  1827,  adelantado  por  los  Juzgados  Especializados   de   Bogotá  por  el  homicidio  de  Alfredo  Enrique  Flórez  Martínez, acaecido en Cúcuta el 6 de octubre de 2003.   

Vista  la  petición formulada y, comoquiera  que  el  accionante  hace  recaer  la  prueba  sobreviniente  en  los  medios de  convicción  y  en las decisiones de fondo que obran en esa actuación procesal,  la  Corte  accederá  a lo pedido por el Procurador Delegado y, en consecuencia,  solicitará  copia  de  las  decisiones  de  fondo que se hubieren emitido en el  proceso   reseñado,   así  como  las  versiones  que  en  ella  existieren  de  Jorge  Iván  Laverde Zapata,  Carlos    Andrés   Palencia   González     y     Yovani     Enrique     Erazo  Buelvas.   

2.  Las pedidas  por el Fiscal accionante:   

a)  Respecto de la  relación  de  las  actuaciones que existieren en contra de RAMIRO SUÁREZ CORZO  en   la   Unidad   Nacional   de  DDHH  y  DIH,  Unidad  de  Delitos  contra  la  Administración  Pública,  Unidad  de  Terrorismo y fiscalías seccionales y su  estado  procesal,  la Sala encuentra que el peticionario no formula razonamiento  alguno  que  permita  conocer  la  real  utilidad de dicha prueba (literal A. de  su   memorial,   2.a. del acápite que trata de las peticiones, según  la nomenclatura de esta providencia).    

Así formulado el requerimiento –como ya se precisó- éste no  deja  ver  qué utilidad tendría aquí  contar  con  una escueta relación de actuaciones procesales y su estado actual,  de  cara  a  la  pretensión  de  revertir  los  efectos  de  la  preclusión de  investigación  adoptada  por el Fiscal 18 Delegado ante el Tribunal Superior de  Bogotá, en resolución del 3 de marzo de 2005.    

Y  si  de lo que se trata es de traer a esta  particular  actuación  procesal  los  medios  de convicción que obran en otros  procesos  judiciales en curso, o ya culminados, es claro que dicho propósito se  satisface  a  través  de  las peticiones que eleva en los numerales siguientes.   

b)  Así  mismo,  resulta  procedente  y útil,  para  los  fines de la acción de revisión, allegar las versiones, juradas y no  juradas,  de Salvatore Mancuso, Jorge Iván Laverde Zapata, Jonathan Sepúlveda,  Yovanis   Enrique  Erazo  Buelvas,  Carlos  Andrés  Palencia  González,  José  Bernardo  Lozada  Orduz,  Jhon  Mario  Salazar Sánchez y José Gilberto García  Masson  y  Yimi  Valdés Lázaro que la fiscalía detalla en los literales B y E  del  memorial  petitorio  (2.b.  del  i)  al  ix)  del   acápite   de   peticiones  de  esta  decisión),   pues   es  precisamente  sobre  las  atestaciones  de  las  personas  allí  enunciadas  sobre  las  que  se  pretende  edificar la prueba sobreviniente que,  supuestamente, habrá de revertir la decisión que se revisa.   

c)  No   acontece   lo  mismo  con  la  prueba  grafológica  que  pide  el  accionante  se  practique  sobre  un documento cuya  autoría  atribuye  a  CARLOS ANDRÉS PALENCIA GONZÁLEZ (literal C. del escrito  de  solicitud  de  pruebas,  o  2.c.  en  este  auto), toda vez que dicha prueba  técnica  viene a complementar las atestaciones de su supuesto autor, las cuales  serán  allegadas  a esta actuación, según se preciso en el párrafo anterior.   

d) La Corporación  tendrá como prueba, además,  el  Oficio  DGE  del  14  de  mayo  de  2007  y  sus anexos, acerca de los votos  obtenidos   por   SUÁREZ   CORZO   (literal   D  del  memorial,  2.d.  en  esta  decisión).   

e)  No  accederá  a  incorporar como prueba el  DVD  que  contiene  las  versiones rendidas el 28 de julio del año en curso por  Jorge  Iván Laverde Zapata, José Antonio Cote Rivera y Patricia Alcure Chacón  dentro  del  proceso  seguido  en  esta  Corporación  en contra del congresista  Ricardo  Elcure Chacón, toda vez que la fiscalía lo allegó el 30 de julio del  cursante  año,  habiendo vencido el término para la petición de pruebas el 11  de  mayo  anterior  –casi 4  meses  después de vencido el término probatorio-, motivo por el cual su aporte  resulta extemporáneo.   

3.    Las  deprecadas por el defensor   

a)  Por  último,  respecto    de   las   prueba   requeridas   por   la  defensa,   la  Corporación  habrá  de  tener  como  tales la Resolución del 22 de  octubre  de  2008,  proferida  por  el  Fiscal  19 de la Unidad Delegada ante el  Tribunal  Superior de Bogotá dentro del radicado 1900; el Oficio No. 001038 del  6  de  febrero  de  2009  dirigido por el Procurador Delegado para el Ministerio  Público  en  Asuntos Penales al fiscal Generoso Hutchinson Lugo; el DVD con las  versiones   de  los  desmovilizados  en  la  actuación  radicada  bajo  el  No.  2008-00050  que  terminó  con  la  absolución  de SUÁREZ CORZO y la sentencia  absolutoria  del  22  de  abril  de  2009  emitida  por el Juzgado 8º Penal del  Circuito  Especializado  de Bogotá a favor de RAMIRO SUÁREZ CORZO, todas ellas  allegadas  por  el  apoderado de este último (numerales 6.1 al 6.4 del memorial  de  pruebas;   numeral  3  del   i al iv del acápite de peticiones en  esta providencia).   

b)  Así  mismo,  accederá  a  la  petición  del  defensor  en  el  sentido  de incorporar las versiones de los desmovilizados  que  hubieren  tenido  lugar  en  la  audiencia  pública  correspondiente  a la  radicación   0050  de  2008,  en  el  entendido  de  que  no  sean  las  mismas  correspondientes  a   las  de  Jorge  Iván Laverde Zapata y José Bernardo  Lozada  Orduz,  pues  éstas  ya fueron decretadas en acápite anterior (numeral  6.4 del escrito, 3v de las peticiones de este auto).   

c)  En cuanto a la  solicitud  de  la  defensa  en  el  sentido de recibir declaración a Jhon Mario  Salazar,  con  el  fin  de  desvirtuar  la  existencia  de prueba sobreviniente,  la  Corte  la denegará, pues  los  elementos  de  juicio  que obran en la actuación, aquellos que se alleguen  con  posterioridad  y  su confrontación serán suficientes para dilucidar sobre  el punto que plantea el sujeto procesal.   

4.  La  Sala,  de  manera  oficiosa,  y  con  el fin de dar alcance a los  presupuestos  de que trata el numeral 3 del artículo 220 de la Ley 600 de 2000,  en  concordancia  con  lo  dispuesto  por  la Corte Constitucional, en sentencia  C-004   del  20  de  enero  de  2003,  oficiará  al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  Dirección de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario,  con  el  fin  de  que  informe  si,  con referencia a las actuaciones judiciales  seguidas  en  contra  de  RAMIRO  SUÁREZ  CORZO  por  razón  de  sus presuntas  relaciones  con  las  autodefensas  Unidas de Colombia, alguno de los organismos  que  integran  el sistema interamericano de derechos humanos, esto es, Comisión  y  Corte Interamericana de Derechos Humanos, se han pronunciado en el sentido de  constatar   un  incumplimiento  protuberante  de  las  obligaciones  del  Estado  Colombiano  de investigar en forma seria e imparcial las violaciones de derechos  humanos o infracciones graves al derecho internacional humanitario.   

La Secretaría de la Sala Penal remitirá los  oficios  y  comunicaciones  necesarios  para  dar  cumplimiento  a  la práctica  probatoria aquí dispuesta.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,   

          R E S U E L V E   

PRIMERO: Denegar la  práctica  de  las  pruebas  solicitadas por el fiscal accionante y el defensor,  reseñadas  en  los  numerales 2.a), 2.c) y 3.c) del acápite de consideraciones  de esta providencia.   

SEGUNDO:  Negar el  acceso,  como  prueba,  a esta actuación del documento mencionado en el numeral  2.e), allegado por la fiscalía el 3 de septiembre de 2009.   

TERCERO: Disponer la  práctica  de  las pruebas enunciadas en los numerales 1., 2.b), 3.b) y 4 de las  consideraciones.   

CUARTO: Tener como  prueba   documental   las  decisiones  judiciales,  escritos  y  certificaciones  mencionados  en los numerales 2.d) y 3.a), así como las aportadas por el fiscal  accionante con la demanda de revisión.   

QUINTO: A través de  la  Secretaría  de  la  Sala  Penal,  remítanse  los  oficios y comunicaciones  encaminados  a  dar  cumplimiento  a  la  práctica  probatoria aquí dispuesta.   

Contra esta providencia procede el recurso de  reposición.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

                     PERMISO   

JOSE  LEONIDAS  BUSTOS  MARTÍNEZ                         SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

                                                                                                                                 COMISIÓN DE SERVICIO   

ALFREDO  GÓMEZ  QUINTERO                        MARÍA     DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ    DE  LEMOS        

AUGUSTO  J.  IBAÑEZ  GUZMÁN                                     JORGE                       LUIS                      QUINTERO  MILANÉS             

                 PERMISO   

YESID   RAMÍREZ  BASTIDAS                                                   JAVIER  ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1  Corte  Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,  sentencia   de   revisión   del   11   de   marzo   de  2009,  radicación  No.  30510     

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