31130(27-01-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 31130  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

YESID  RAMÍREZ  BASTIDAS   

Aprobado Acta N° 17.  

                               

          Bogotá,   D.   C.,   enero   veintisiete  (27)  de  dos  mil  nueve  (2009).   

VISTOS:  

          Se  pronuncia  la  Sala  sobre la colisión negativa de competencias  surgida  entre  el  Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  de Barranquilla y el  Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito  de Montería, para seguir conociendo del  proceso  seguido  contra  María  Esther  Sierra Marín, acusada por la presunta  conducta punible de prevaricato por omisión.   

ANTECEDENTES:   

1.  Al  calificar  la investigación seguida  contra  la  doctora  Sierra Marín, entonces Directora de la Superintendencia de  Servicios  Públicos  Domiciliarios  Regional Costa Norte, con sede en la ciudad  de  Barranquilla,  la  Fiscalía  27  Seccional  de  esa  misma ciudad, el 14 de  diciembre  de  2007  profirió  en  su  contra  resolución de acusación por el  presunto  delito  de  prevaricato  por  omisión  porque  tardó en responder la  petición  que el 30 de junio de 2004 le presentó Jairo Rafael Encinales León,  quien  debió  recurrir  a  la  acción  de tutela para que le fuera resuelta la  solicitud  formulada,  pretensión  que  acogió  en  forma favorable el Juzgado  Tercero  Civil  del  Circuito de la capital del Atlántico al resolver el amparo  constitucional invocado por el actor.   

2.  Ejecutoriada  la  acusación  el  asunto  correspondió  por reparto al Juzgado Primero Penal del Circuito de Barranquilla  que  el  27  de  junio  de  2008  asumió  su  conocimiento, fijó fecha para la  audiencia  preparatoria  la  cual  el  3  de  diciembre  siguiente se abstuvo de  adelantar  al  declararse  incompetente  para  seguir  conociendo  del proceso y  ordenó  enviarlo  por  competencia  al  Juzgado  Penal  del Circuito Reparto de  Montería,  proponiendo  colisión  de competencia de negativa en caso que no se  aceptaren  sus  argumentos  consistentes  en  que  si  bien  la  Directora de la  Superintendencia   de   Servicios  Públicos  Domiciliarios  tiene  su  sede  en  Barranquilla,  ejerce sus funciones de control, inspección y vigilancia a todas  las  entidades  prestatarias  de  servicios públicos domiciliarios en los siete  departamentos  de  la Costa Atlántica, incluido el de Córdoba, en cuya capital  Montería  se  originó  la reclamación presentada por el denunciante Encinales  León,  la  cual  no  le  fue  respondida  en  forma  oportuna, luego por factor  territorial  le  corresponde  conocer  de  la actuación al juzgado colisionado.   

3.  El Juzgado Segundo Penal del Circuito de  Montería,  Córdoba,  por  auto  del 14 de enero de 2009 trabó el conflicto al  estimar   que   si  se  tiene  en  cuenta  que  el  domicilio  principal  de  la  Superintendencia  de  Servicios  Públicos Domiciliarios está en Barranquilla y  es  allí  precisamente donde la Dirección expide sus actos administrativos, de  manera  que  si  en  verdad  hubo alguna omisión, lo fue en tal sede, mas no en  Montería,  a  pesar  que la causa originaría de la petición ocurriera en esta  ciudad.   

El  artículo  14  del  cp,  numeral  2°,  establece  que  la  conducta  punible se entiende realizada en el lugar donde se  debió  realizar la acción omitida, y si la misma, como se dijo, se suscitó en  Barranquilla,  claramente  aparece  determinado  que fue allá donde se llevó a  cabo la conducta punible investigada.   

Teniendo  en  cuenta  que la controversia se  suscita  entre  dos  jueces  de  diferente distrito judicial, ordenó remitir la  actuación a esta Corporación para que dirima el incidente.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE:  

1.  Corresponde a la Sala de Casación Penal  de  la  Corte  Suprema  de Justicia resolver el conflicto, de conformidad con lo  previsto  en  el  numeral  4° del artículo 75 de la ley 600 de 2000, porque se  trata  de  la  pugna  surgida  entre  dos  despachos judiciales que pertenecen a  diferentes distritos judiciales.   

2.  La solución de  la   polémica  sostenida  entre  el  Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  de  Barranquilla  y  el  Juzgado  Segundo Penal del Circuito de Montería, está del  lado de este último, por las siguientes razones:   

2.1.  El  delito de prevaricato por omisión  previsto  en el artículo 414 del cp, tipifica la conducta del servidor público  que  omita,  retarde,  rehuse  o  deniegue  un  acto  propio  de  sus funciones.   

2.2. El inciso 2° del artículo 14 de la ley  599  de  2000,  establece  que  la conducta punible se considera realizada en el  lugar donde se debió realizar la acción omitida.   

2.3.  En  el asunto tratado, la Fiscalía 27  Seccional  de  Barranquilla  al  calificar  el  mérito  del  sumario  profirió  resolución  de  acusación  contra  la  doctora  María  Esther  Sierra Marín,  Gerente  de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios con sede en  esa  ciudad,  por cuanto retardó en resolver la petición que el 30 de junio de  2004  le  hizo  Jairo  Rafael  Encinales  León  desde  la  ciudad de Montería,  omisión  que  llevó  al  peticionario  a  instaurar  una acción de tutela que  falló  a  su  favor  el  Juzgado  Tercero  Civil del Circuito de la capital del  Atlántico  que  le  ordenó  a  la funcionaria accionada responder la solicitud  formulada.   

2.4. Si ese es el marco fáctico y jurídico  de  la resolución de acusación, a él se ha de atener la Corte para definir la  controversia  planteada. En consecuencia, como la omisión supuestamente punible  habría  ocurrido  en  la  ciudad  de  Barranquilla,  domicilio  principal de la  Superintendencia  de  Servicios Públicos Domiciliarios Regional del Norte, y es  allí  donde  la  funcionaria investigada ejercía sus funciones, de conformidad  con  lo  previsto  en  el numeral 2° del artículo 14 del cp que enseña que la  conducta  punible  se  entiende realizada en el lugar donde debió realizarse la  acción  omitida,  y  si  el comportamiento censurado, se suscitó en la capital  del  Atlántico,  ésta  se  convierte  en  el  lugar  de  comisión  del delito  investigado,  sin  que  al  efecto tenga incidencia la cobertura funcional de la  procesada,  o  el  origen  de la petición formulada, de manera que es a un juez  con  competencia  sobre  la  misma  que  le  compete  conocer  del  juzgamiento.   

A  mérito  de  lo  expuesto,  la  SALA  DE  CASACIÓN PENAL de la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA,   

RESUELVE :  

1.  DIRIMIR  el  conflicto  de  competencias planteado, asignando el conocimiento de este proceso  al  Juzgado  Primero  Penal del Circuito de Barranquilla, Atlántico, a donde se  dispone enviar la actuación.   

          2. COMUNICAR lo  aquí  decidido  al  Juzgado  Segundo  Penal del Circuito de Montería, mediante  remisión de copia de la presente decisión. Y,   

3.  ADVERTIR  que  contra esta providencia no proceden recursos.   

CÚMPLASE.  

JULIO E. SOCHA SALAMANCA  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                            SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ   

ALFREDO  GÓMEZ  QUINTERO     MARIA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  DE LEMOS                     

AUGUSTO       J.       IBÁÑEZ  GUZMÁN                      JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                                                 

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                                        JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria.   

    

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