31030(22-04-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 31030  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr.     JOSÉ    LEONIDAS    BUSTOS  MARTÍNEZ   

Aprobado  acta No.  119          

Bogotá,     D.    C.,    veintidós    de   abril   de     dos    mil    nueve.   

Conceptúa la Corte sobre la extradición del  ciudadano      colombiano       CARLOS    ENRIQUE    GONZÁLEZ   HOYOS,  solicitada por el Gobierno de los Estados Unidos de América.   

ANTECEDENTES  

1.-  El  Gobierno  de  los Estados Unidos de  América,    por   conducto   de   su   Embajada  en  Colombia,  mediante  Nota  Verbal No. 2636     fechada     el     19         de        septiembre     de     2008,  dirigida al Ministerio de Relaciones  Exteriores,  solicitó  la  detención provisional con fines de extradición del  señor  CARLOS  ENRIQUE  GONZÁLEZ  HOYOS,  nacido el 13  de  julio de 1968  e  identificado  con  la  cédula  de  ciudadanía     número     18.594.926.   

De   esta  solicitud,  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  dio traslado al Ministerio del Interior y de Justicia, y  al  Fiscal  General de la Nación. Esta autoridad, mediante Resolución de 26 de  septiembre  de  2008,  libró  orden  de  captura  en su contra, la cual se hizo  efectiva el día 13 de octubre siguiente en la ciudad de Envigado.   

2.-   Con  Nota  Verbal  No.  3409       del       11         de         diciembre  de  2008,  la Embajada de los  Estados   Unidos   de  América  formaliza  ante  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores    la    solicitud    de    extradición   del   referido   ciudadano  colombiano.   

Informa que CARLOS  ENRIQUE  GONZÁLEZ  HOYOS es requerido para comparecer  a  juicio  por  delitos  federales  de  narcóticos. Precisa que “es   ahora  el  sujeto  de  la  tercera  acusación   sustitutiva   No.  08-20285-CR-Moreno  (s)  (s)  (s),  dictada  el  21  de     noviembre    de  2008, en la Corte Distrital  de    los    Estados    Unidos    para   el   Distrito   Sur   de   Florida”,  por  medio  de  la  cual  se le acusa de (i) un cargo por el delito de concierto  para  importar cocaína y heroína; (ii) un cargo por  el  delito  de  concierto para poseer con la intención de distribuir cocaína y  heroína  y; (iii) un cargo  por  el delito de concierto para fabricar y distribuir  cocaína y heroína.   

Señala     que    el    18  de julio de  de    2008  la  Corte Distrital dictó un auto de detención contra el señor  GONZÁLEZ HOYOS con base en  la            segunda           acusación    sustitutiva, el cual permanece válido y ejecutable.   

En  relación con los hechos por los cuales  se formaliza el pedido de extradición, manifiesta lo siguiente:   

“Desde abril  de  2006,  o  aproximadamente  desde  ese mes, actuando con base en información  obtenida  de  un  testigo  confidencial  del  gobierno (CS1), la Agencia para el  Control  de  las  Drogas (DEA) ha venido realizando una investigación sobre las  operaciones  de  tráfico de narcóticos y lavado de dinero de una organización  con     sede    en    Colombia,    ‘La  Oficina  de Envigado’,         también        conocida        como        ‘La        Oficina’. La Oficina realiza actividades de  recolección  de  dinero  y  asesinatos para individuos asociados con la antigua  organización   paramilitar   Autodefensas   Unidas   de   Colombia   (AUC).  La  investigación  ha  revelado que, desde por lo menos enero de 2006 y continuando  hasta  la  fecha,  la Oficina ha sido responsable del transporte y distribución  de  cocaína  y  heroína  a  los  Estados  Unidos  y México, del transporte de  cocaína  a  Europa,  África,  y el Oriente Medio, y repatriando a Colombia las  utilidades  provenientes  de  la  venta  de  los  narcóticos  desde los Estados  Unidos,  México,  América  Central,  Europa,  África  y el Medio Oriente. Los  acusados  sujetos  de esta solicitud son Francisco Antonio Flórez Upegui, José  Sebastián  Sánchez,  Oscar  Alonso  Acosta  Serna,  Chekri  Mahmoud Harb, Alí  Mohamad  Abdul  Rahim,  Imad  Abdul  Rahin  Alvarado, Zakaria Hussein Harb, Alí  Ahmad   Kaddoura,   Carlos   Enrique  González  Hoyos,  Jorge  Enrique  Rincón  Ordóñez,  Oscar  Fernando  González  Lenis,  Hernán  Darío Restrepo Cossio,  Cecilia  Madrid  Franco,  Robinson  Duvan  Acosta  Serna,  Ramón Alberto Cañas  Pulido,   y  Mario  Alberto  Henao  Jaramillo.  Todos  han  participado  en  las  actividades    ilegales    relacionadas    con   narcóticos   y/o   lavado   de  dinero.   

“La evidencia contra los acusados en este  caso  incluye,  pero no se  limita  a  grabaciones e interceptaciones autorizadas judicialmente, vigilancia,  reuniones  encubiertas, e información de testigos que cooperan con el gobierno.  Algunas  de  las  actividades en las que los acusados han participado como parte  de  las  actividades  ilícitas de tráfico de narcóticos y lavado de dinero de  la Oficina se incluyen a continuación:   

“ALÍ  AHMAD  KADDOURA,  con  sede  en Bogotá y Barranquilla, Colombia, es un asociado de los  acusados  Chekri Mahmoud Harb y Alí Mohamad Abdul Rahim. Alí Ahmad Kaddoura es  responsable  de  la coordinación de grandes despachos de cocaína al África en  donde  se  dividen  para  despacharlos  a  otros lugares. Alí Ahmad Kaddoura es  propietario  de varios almacenes de telas en Bucaramanga, Colombia, a través de  los cuales lava dinero relacionado con el tráfico de narcóticos.   

“CECILIA  MADRID  FRANCO  es lavadora de  dinero  para  la Oficina y está ubicada en Bogotá. Maneja el movimiento de las  utilidades  provenientes  de  las  ventas de narcóticos de la Oficina dentro de  Colombia.  Interceptaciones  autorizadas judicialmente en Colombia dan cuenta de  Cecilia  Madrid  Franco  hablando  sobre las actividades de lavado de dinero con  los  acusados  Francisco Antonio Flórez Upegui y Oscar Alonso Acosta Serna. Las  conversaciones  que  se han interceptado sobre cuentas, transferencias de dinero  en  volumen,  y  la  entrega de volúmenes de dinero a Francisco Antonio Flórez  Upegui.   

“HERNÁN  DARÍO  RESTREPO  COSSIO es la  cabeza  de  una  célula de transporte para el acusado Francisco Antonio Flórez  Upegui,  y  trabaja  con  los acusados Oscar Alonso Acosta Serna, Chekri Majmoud  Harb,  Carlos  Enrique  González  Hoyos,  y  Oscar  Fernando  González  Lenis.  Restrepo  Cossio también viaja a Argentina, Panamá, y otros países a negociar  con  otras organizaciones el abastecimiento de cocaína. Durante una reunión en  febrero  de  2007  con  una  fuente/testigo  que  coopera con el gobierno (CS2),  además  de  discutir  sobre futuros despachos de cocaína a los Estados Unidos,  México,  y  Europa,  Hernán Darío Restrepo Cossio específicamente manifestó  que  él  despachó  cocaína  desde  Costa Rica hasta Philadelphia a través de  carga legítima.   

“JOSÉ    SEBASTIÁN   SÁNCHEZ   es  administrador  de  las  operaciones de narcóticos de  la  Oficina  con  sede  en  Cali,  Colombia.  José  Sebastián  Sánchez  es la  contraparte  del  acusado  Francisco  Antonio  Flórez  Upegui  en  Cali.  José  Sebastián  Sánchez  y  el  acusado  Oscar Fernando González Lenis colaboraron  para  hacer  los  arreglos de despachos de narcóticos desde Panamá a numerosos  lugares, incluyendo México y el Medio Oriente.   

“ALÍ  MOHAMED ABDUL RAHIM es lavador de  dinero  para la Oficina y está ubicado en Bogotá. Interceptaciones autorizadas  judicialmente  revelaron  que  Mohamad  Abdul  Rahim  asiste  al  acusado Chekri  Mahmoud  Harb  con  la  distribución  de  narcóticos  y la entrega y lavado de  utilidades provenientes de la venta de narcóticos.   

“CHEKRI  MAHMOUD  HARB  tiene su sede en  Medellín  y  es  gerente  de  la  organización  de  tráfico de narcóticos La  Oficina,  y trabaja ampliamente con los acusados Oscar Fernando González Lenis,  Alí  Mahamad  Abdul  Rahim,  e  Imad  Abdul  Rahim  Alvarado  para arreglar los  despachos  de  cocaína  del acusado Francisco Antonio Flórez Upegui desde  Panamá  al  Medio  Oriente.  Chekri Mahmoud Harb también coordina el recibo en  Colombia  de  las  utilidades provenientes de la venta de narcóticos que vienen  del  Medio  Oriente y África, y planea el tráfico de narcóticos a los Estados  Unidos.   

“IMAD ABDUL RAHIM ALVARADO tiene su sede  en  El  Líbano  y sirve como el principal contacto en el Medio Oriente para los  acusados  Chekri Mahmoud Harb y Alí Mohamad Abdul Rahim. Interceptaciones a los  teléfonos  celulares de estos tres acusados autorizadas judicialmente revelaron  que  Imad Abdul Rahim Alvarado maneja las operaciones de tráfico de cocaína de  Alí  Mohamad  Abdul  Rahim  en  El  Líbano  y  coopera  con las operaciones de  tráfico de narcóticos de sus co-acusados en Egipto.   

“MARIO  ALBERTO  HENAO  JARAMILLO  es un  lavador  de  dinero  colombiano  que  trabaja  para la organización del acusado  Francisco  Antonio  Flórez Upegui. Interceptaciones telefónicas y testigos que  cooperan  con  el gobierno confirman su papel en la coordinación de la recogida  y  lavado  de  una  gran  cantidad  de  volumen  de  dinero que llega a Colombia  proveniente de Florida.   

“CARLOS   ENRIQUE   GONZÁLEZ   HOYOS  administra   las  operaciones  de  heroína  de  La  Oficina.  Declaraciones  de  co-asociados  confirman  la  participación de Carlos Enrique González Hoyos en  despachos  de  heroína a los Estados Unidos. Durante  una  reunión  en  junio  de  2007  entre  un  agente encubierto  (UC) y el  acusado  Chekri Mahmoud Harb en Bogotá, la conversación fue sobre la heroína.  Carlos  Enrique  González Hoyos controlaba la distribución de heroína para La  Oficina.   

“FRANCISCO  ANTONIO  FLÓREZ  UPEGUI,  miembro  de alto rango de La Oficina y responsable de  lavado  de  dinero,  secuestros,  y  asesinatos,  tiene  su  sede  en Medellín.  Igualmente   dirige  las  operaciones  de  transporte  y  distribución  de  los  narcóticos  para  La  Oficina y las antiguas AUC. Interceptaciones telefónicas  autorizadas  judicialmente  han  revelado  a  Francisco  Antonio  Flórez Upegui  discutiendo   el   movimiento   de   utilidades  provenientes  de  la  venta  de  narcóticos,  incluyendo el movimiento de dinero y la recuperación de deudas de  individuos que residen en los Estados Unidos.   

“JORGE  ENRIQUE  RINCÓN ORDÓÑEZ tiene  sede  en Panamá y es el director de Pan-Avia, una empresa de carga panameña. A  través  de  su  empresa  de  carga  aérea,  participa  en  la distribución de  narcóticos  y  actividades  de  lavado  de  dinero de la Oficina. En febrero de  2007,  Jorge Enrique Rincón Ordóñez estuvo presente en la reunión en Panamá  con  un  testigo  que  coopera con el gobierno (CS2) en donde él y los acusados  Oscar  Alonso Acosta Serna y Hernán Darío Restrepo Cossio negociaron despachos  futuros    de    cocaína    desde    Panamá    a    México   y   Europa    con   el   CS2.   También  discutieron llevar por vía aérea cocaína a los Estados Unidos.   

OSCAR ALONSO ACOSTA SERNA tiene su sede en  Colombia  y  Panamá,  y  coordina el flujo de las utilidades provenientes de la  venta  de  narcóticos  que ingresan a Colombia. Es dueño de varias empresas en  Colombia  y Guatemala a través de las cuales lava utilidades provenientes de la  venta  de  narcóticos. Interceptaciones autorizadas judicialmente revelaron que  Oscar  Alonso  Acosta  Serna recoge utilidades transferidas cablegráficamente y  luego  las  envía  a  varios  miembros  de la Oficina. Por ejemplo, en abril de  2007,  Oscar  Alonso  Acosta  Serna  le pidió al CS2 hacer los arreglos para el  transporte  y  lavado  de  un  volumen de utilidades provenientes de la venta de  narcóticos desde Nueva York a Panamá.   

OSCAR FERNANDO GONZÁLEZ LENIS es el líder  de  los  narcóticos e La Oficina en Cali, Colombia. Es responsable de hacer los  arreglos  para  despachos  de  cocaína y heroína desde Guatemala y Panamá. En  mayo  de  2007  hubo  una  reunión  en  Panamá  entre  el CS2 y Oscar Fernando  González  Lenis  durante  la cual González Lenis manifestó haber sido enviado  por  un  individuo, posteriormente identificado como el acusado José Sebastián  Sánchez,  a  negociar  con  el  CS2  futuros  despachos  de  narcóticos  y  el  movimiento  de  las  utilidades  provenientes  de  la venta de narcóticos desde  Guatemala a Panamá o Colombia.   

“RAMÓN ALBERTO CAÑAS PULIDO sirve como  administrador  de  dinero  para  las actividades de lavado de dinero del acusado  Oscar  Alonso  Acosta  Serna, y adelanta estas actividades de lavado de dinero a  nombre  del  acusado  Francisco  Antonio  Flórez  Upegui. Ramón Alberto Cañas  Pulido  fue  interceptado  en  llamadas  telefónicas  hechas  con autorización  judicial  hablando  con  los  acusados  Oscar  Alonso  Acosta  Serna y Francisco  Antonio  Flórez  Upegui  sobre  las  actividades  de tráfico de narcóticos de  ellos.  Conversaciones  adicionales  de Ramón Alberto Cañas Pulido muestran su  participación  en  hacer  los  arreglos  y coordinar los contratos de lavado de  dinero  del  acusado  Oscar  Alonso  Acosta Serna, incluyendo uno con el acusado  Alí Mohamed Abdul Rahim.   

“ROBINSON  DUVÁN  ACOSTA  SERNA  es  el  hermano  del co-acusado Oscar Alonso Acosta Serna, y es un asociado en el lavado  de   dinero   con  sede  en  Colombia  de  la  acusada  Cecilia  Madrid  Franco.  Interceptaciones  telefónicas  hechas  con  orden  judicial  en  Colombia  revelaron que      Robinson     Duván  Acosta  Serna  actúa  como  la  cabeza  de una célula de  lavado  de  dinero  para  la  Oficina,  y  que  es  responsable  de  reempacar y  transportar  dinero  en volumen dentro de Colombia para entrega final al acusado  Francisco Antonio Flórez Upegui.   

“ZAKARIA HUSSEIN HARB es un asociado con  sede  en  Colombia  de  los  acusados  Alí Mohamad Abdul Rahim y Chekri Mahmoud  Harb.  Interceptaciones  telefónicas  hechas  con  orden judicial revelaron que  Zakaria  Hussein Harb actúa como el coordinador de la logística para despachar  contenedores  de  narcóticos  y  volumen  de  dinero  hacia  y  desde  el Medio  Oriente”.   

Advierte  de  otra  parte, que “todas  las  acciones  adelantadas  por  el acusado en este caso  fueron  realizadas  con  posterioridad al 17 de diciembre de 1997”.   

Anota     finalmente,    que  CARLOS  ENRIQUE  GONZÁLEZ  HOYOS  es  ciudadano de Colombia,  nacido  el  13  de  julio  de 1968 y se identifica con la cédula de ciudadanía  número 18.594.926”.   

Para  tales efectos, adjunta los siguientes  documentos  debidamente  autenticados, traducidos y legalizados por el Consulado  de Colombia en Washington, D.C.:   

2.1.-  Declaraciones juradas en apoyo de la  solicitud  de  extradición,  rendidas por Michael P.  Sullivan,    Fiscal   Auxiliar   Federal   de  los  Estados  Unidos  de  América  para el Distrito Sur de Florida   y  Sharon  Lindskoog,  Agente   Especial   de   la  Administración     para     el     Control    de  Drogas                (“DEA”    por    sus    siglas    en  inglés).   

2.2.-  Acusación  de los Estados Unidos de  América    contra    CARLOS   ENRIQUE   GONZÁLEZ  HOYOS   y  otros,  presentada  el  21        de        noviembre     de    2008  ante  la  Corte  Distrital  de  los  Estados   Unidos   de   América   para   el   Distrito   Sur   de  Florida,  dentro  del caso penal   No.    08-20285-CR-MORENO          (s)          (s)          (s).   

2.3.- “Orden de Arresto”, emitida por la  Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos  de  América para el Distrito Sur de  Florida,    contra  CARLOS    ENRIQUE    GONZÁLEZ   HOYOS, por los cargos referidos en la acusación.   

2.3.- Disposiciones sustanciales aplicables  al     caso,     Secciones      2      (autores),      982  (extinción  penal del derecho de  dominio),  1956 (lavado de  instrumentos    monetarios)    y   3282 (término de prescripción para  delitos  no  capitales)  del  Título 18 del Código de los Estados Unidos;          841  (actos  ilícitos),  846  (tentativa  y  concierto),   853 (extinción penal del  derecho  de  dominio), 952  (importación   de   sustancias   controladas),  959  (posesión,   fabricación   o   distribución   de  sustancias      controladas),     960   (actos  ilícitos)  y  963   (tentativa   y  concierto)  del  Título     21      ejusdem;    70503  (distribución  de  sustancias  controladas       a       bordo       de       embarcación),       70506  (intento  y  conspiración)  y  70507  (confiscación de  bienes  y  pruebas)  del Título 46, Apéndice del Código de los Estados Unidos  de América.      

3.-  El Ministerio de Relaciones Exteriores  dio  traslado  de  la  documentación al Ministerio del Interior y de Justicia y  conceptuó,  además,  que “por no existir Convenio  aplicable  al  caso  es  procedente  obrar  de  conformidad  con el ordenamiento  procesal penal colombiano”.   

El  Ministerio  del Interior y de Justicia,  por  su  parte,  adjunto  al oficio 38738     fechado    el    18      de      diciembre   de   2008,   dio  curso  ante  la  Corte  de  la  solicitud  de  extradición,  en  donde, una vez agotado el procedimiento establecido en la Ley  906  de  2004,  corresponde  emitir el concepto de  rigor.   

ALEGATOS DE CONCLUSIÓN.  

Durante el término de traslado, sólo hizo  uso  de  este  derecho  el  Procurador Segundo Delegado para la Casación Penal,  toda  vez  que tanto el defensor de confianza del requerido en extradición como  el  señor  CARLOS  ENRIQUE  GONZÁLEZ  HOYOS,  guardaron  silencio.   

Del Ministerio Público.  

Comienza  por  hacer  una  relación  de la  actuación  llevada  a  cabo  en  el  presente  asunto y después de aludir a la  documentación  en  que se sustenta el pedido,  advierte que de conformidad  con  lo  conceptuado  por  el Ministerio de Relaciones Exteriores, la Corte debe  acogerse  a  la  legislación  nacional  para  pronunciarse  en relación con la  solicitud  de  extradición  del  ciudadano  colombiano CARLOS ENRIQUE GONZÁLEZ  HOYOS.   

Anota   que   como   todas  las  acciones  adelantadas   por   el   solicitado   en   extradición  fueron  realizadas  con  posterioridad  al  17  de  diciembre  de 1997, cuando entró en vigencia el Acto  Legislativo  No.  01  de  1997,  modificatorio  del  artículo  35  de  la Carta  Política   que   prohibía   la  extradición  de  nacionales  colombianos  por  nacimiento,  ningún condicionamiento obra en relación con el marco temporal de  los comportamientos atribuidos a la persona requerida.   

En  torno  a  la  validez  formal  de  la  documentación  aportada, indica que dicho requisito se encuentra cumplido, dado  que  todos  los  documentos que respaldan la solicitud reúnen los requisitos de  validez  que  para  el  efecto  prevén  los artículos 259 y 260 del Código de  Procedimiento  Civil,  aplicables por vía de integración y la resolución 2001  expedida  por  el  Ministerio  de  Relaciones  exteriores  de Colombia, que hace  relación  a  la autenticación y traducción oficial de este tipo de documentos  otorgados en el extranjero y su aceptación interna.   

En cuanto tiene que ver con la demostración  plena  de  la  identidad  del solicitado en extradición, manifiesta que en este  caso  se  encuentra  demostrado  que  la persona requerida en extradición es el  nacional  colombiano  Carlos  Enrique  González Hoyos, nacido el 13 de julio de  1968   en  Colombia  e  identificado  con  la  cédula  de  ciudadanía  número  18.594.926.   

Anota  que  esta  información se encuentra  registrada  en la nota diplomática No. 3409 del 11 de diciembre de 2008 y en la  declaración  de  la  agente  especial  de la DEA, Sharon Lindskoog, a la que se  anexa fotografía del requerido.   

Asimismo, dice, se cuenta con el informe de  verificación  de  identidad en el que se hizo la confrontación dactiloscópica  entre  el  registro decadactilar tomado por el DAS a quien manifestó ser CARLOS  ENRIQUE  GONZÁLEZ  HOYOS, con el registro dactilar del informe de consulta AFIS  de  la  Dirección Nacional de Identificación de la Registraduría Nacional del  Estado  Civil  correspondiente  a  la  cédula  de  ciudadanía  No.  18.594.926  expedida  al  antes  mencionado,  luego de lo cual se concluye que las mismas se  identifican entre sí.   

De  igual  modo,  en  la actuación obra el  registro  fotográfico realizado por el DAS al requerido, y adicional a ello, el  señor  CARLOS  ENRIQUE  GONZÁLEZ  HOYOS  imprimió  su  huella  dactilar en la  constancia  de  buen  trato  y  el  acta  de derechos del capturado suscritas al  momento de su retención.        

Por  todo  lo expuesto, para la Delegada el  requisito en mención se satisface  a cabalidad.   

En cuanto tiene que ver con el principio de  la  doble  incriminación,  precisa  que  las  conductas  que  se  le imputan al  requerido   en  los  cargos  uno,  dos  y  tres  de  la  acusación,  en la  legislación  penal  colombiana  aparecen  consagradas  bajo la denominación de  concierto  para  delinquir,  previsto  en  el  artículo  340 del Código Penal,  modificado  por la Ley 733 de 2002. Adicional a ello, el artículo 376 define el  delito  de  tráfico, fabricación o porte de estupefacientes. De manera que los  comportamientos  por los que se solicita la extradición, están sancionados con  penas  que  superan  el  presupuesto  punitivo  mínimo  de  cuatro (4) años de  prisión,  exigido por el legislador para conceder la extradición conforme a lo  previsto  en  el  numeral  1º  del  artículo  493 del Código de Procedimiento  Penal.   

Con   respecto   al   presupuesto  de  la  equivalencia  de  la  providencia  proferida  en el país requirente, indica que  este  último requisito, establecido  en el numeral 2 del artículo 493 del  Código  de  Procedimiento  Penal,  se  encuentra  satisfecho  al aportarse a la  solicitud  la  acusación  No.  08-20285-CR-Moreno  (s)(s)(s)  dictada  el 21 de  noviembre  de 2008, en la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito  Sur   de   Florida,   seguido  entre  otros,  contra  Carlos  Enrique  González  Hoyos.        

Indica  que  la  providencia  proferida  en  el   Estado  requirente  guarda  similitud con la resolución de acusación  del   sistema   colombiano,  cuyos  elementos  formales  y  materiales  aparecen  descritos  en  el  artículo  337  de  la  Ley  906 de 2004, equivalencia que se  evidencia  en  lo  formal,  teniendo en cuenta que en Colombia se ha adoptado el  sistema  acusatorio   y se asemeja con el régimen procesal penal del país  requirente.  Adicionalmente,  en  el escrito de acusación del país solicitante  se  identificó al acusado con su nombre completo y número de cédula y se hizo  una relación de los hechos jurídicamente relevantes.   

Precisa  que  con  relación  al  aspecto  sustancial,  al  proferir  la  acusación se da lugar al juicio oral, dentro del  cual  el  procesado tiene la oportunidad de ejercer su derecho de defensa contra  los   cargos   que   le   fueron  imputados  y  hacer  efectivo  su  derecho  de  contradicción.   

Por  todo  lo  anterior,  el Delegado de la  Procuraduría    concluye    que    existe    equivalencia    entre    las   dos  decisiones.   

Señala  asimismo, que los hechos objeto de  la  acusación  no  constituyen delito político, lo cual cumple a cabalidad con  lo previsto en el artículo 35 de la Constitución Política.   

Advierte,  no obstante, que la extradición  del   ciudadano   colombiano   CARLOS  ENRIQUE  GONZÁLEZ  HOYOS,  sólo  podrá  concederse  por  hechos  ocurridos con posterioridad a la promulgación del Acto  Legislativo   01   del   16   de  diciembre  de  1997  que  modificó  la  norma  constitucional  en  cita,  estableciendo  la prohibición de la concesión de la  extradición de manera retroactiva.   

Sugiere  a  la  Corte  que  inste al Estado  requirente,  que  en  el evento de que el Gobierno Nacional decida extraditar al  solicitado,  adquiera  el  compromiso de no someterlo a juicio  por delitos  diferentes  a  los  que  motivaron  la  solicitud  de extradición, así como no  someterlo  a  tratos  crueles,  inhumanos  o degradantes, desaparición forzada,  tortura  o  penas  de destierro, prisión perpetua o confiscación, ni a la pena  de  muerte, pues resultarían contrarias a lo establecido por los artículos 11,  12 y 13 de la Constitución Política.   

Con  base  en lo expuesto, la Procuraduría  Delegada  considera  que  respecto  de  los cargos incorporados en la acusación  dictada  en  la  Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos  de América para el  Distrito  Sur de Florida, se cumplen los requisitos estipulados por el artículo  493  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  para  que  la Corte emita concepto  favorable  a  la  extradición  promovida  en contra del nacional CARLOS ENRIQUE  GONZÁLEZ HOYOS.       

   

SE CONSIDERA:  

1.-  Aclaración  previa.   

El  artículo  35  de  la  Carta Política,  modificado  por  el artículo 1º del Acto Legislativo No. 01 de 1997, establece  que  la  extradición se podrá solicitar, conceder u ofrecer de acuerdo con los  tratados públicos y, en su defecto con la ley.   

Como   en  este  caso  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de  Colombia  conceptuó  sobre  la ausencia de convenio  aplicable  en  materia  de extradición con el país solicitante (Estados Unidos  de  América),  y  estableció  la consecuente aplicación de lo previsto, en el  referido  tema,  por  el  Código  de  Procedimiento  Penal,  la Corte, en total  coincidencia  con  lo  expresado  por  la  Procuraduría  Delegada, abordará el  estudio  de los aspectos sobre los cuales debe emitir el concepto, previstos por  el  artículo  502 de la  Ley     906     de  2004.   

Es de precisar, además, que de la solicitud  y  documentos  anexos  se  establece  que  las  actividades delictivas que se le  imputan   al   señor   CARLOS   ENRIQUE  GONZÁLEZ  HOYOS    tuvieron  ocurrencia  en  el exterior y no versan sobre delitos  políticos,  toda  vez  que  las conductas definidas  como   concierto   para   traficar   con  sustancias  estupefacientes,     no     constituyen    delito  político.   

Esto  si  se  tiene en cuenta que según el  relato  de  la   Agente   Especial  de              la             DEA  a  cargo  de  la  investigación,  “desde enero de 2006, o  alrededor  de  esa  fecha,  la  Administración para el Control de Drogas de los  Estados         Unidos        (‘DEA’) ha  estado  realizando  una  investigación sobre las operaciones de narcotráfico y  lavado  de  dinero  de  una  organización  con  sede  en Colombia, ‘La  Oficina de Envigado’,    también  conocida  como  ‘La Oficina’.  La oficina estaba involucrada en  actividades  de recolección de dinero y asesinato para individuos asociados con  la   antigua   organización   paramilitar   Autodefensas   Unidas  de  Colombia  (‘AUC’).  La  investigación  ha revelado  que  desde  por  lo menos septiembre de 2006 y continuando hasta el día de hoy,  La  Oficina  ha sido responsable del transporte y la distribución de cocaína y  heroína  a  los  Estados  Unidos  y  México,  transportando cocaína a Europa,  África   y el Medio Oriente, y repatriando las ganancias del narcotráfico  a  Colombia desde los Estados Unidos, México, Centroamérica, Europa, África y  el  Medio  Oriente.  La oficina es propietaria de las varias rutas de transporte  entre  estos  países,  lo  cual  incluye  el transporte tanto por agua como por  aire.  Todos  los  acusados  sujetos  a  esta  solicitud  han participado en las  actividades   ilícitas   de   lavado   de   dinero   y   narcotráfico   de  La  Oficina”.   

Por  otra  parte,  los  hechos  por  cuya  realización  se  solicita  la extradición fueron cometidos con posterioridad a  la  entrada  en  vigencia del Acto Legislativo No. 01 de 1997, modificatorio del  artículo  35  de  la  Carta  Política,  por lo que no resulta pertinente hacer  alguna salvedad al  respecto.   

2.-  VALIDEZ  FORMAL  DE  LOS  DOCUMENTOS  PRESENTADOS.   

De  la  actuación  se  establece  que  la  documentación  allegada  por la Embajada del Estado requirente, relacionada con  la   tercera  acusación  sustitutiva    No.  08-20285-CR-MORENO(s)(s)(s),    dictada    el    21      de      noviembre  de  2008  por  la  Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Sur  de  Florida  no  sólo  fue  autenticada  mediante  sello  y firma por el Secretario de esa Corte1, sino que a  ella  hace  alusión  el  Fiscal   Auxiliar   cuando  en  declaración  jurada  indicó  que  “es    práctica común del  Tribunal  el  retener  el  original  de  la  tercera  acusación  de reemplazo y  presentarla  ante  el  Secretario  del  Tribunal.  Por lo tanto, he obtenido una  copia  certificada,  fiel  y  exacta  de  la tercera acusación de reemplazo del  Secretario  del  Tribunal  y  la  he  adjuntado  a esta declaración jurada como  Prueba  B.  También  he adjuntado  copias certificadas fieles y exactas de  las   órdenes   de   arresto  como  Pruebas  C”2   

Además,        las   declaraciones     juradas    rendidas    por    Michael    P.    Sullivan,    Fiscal  Auxiliar      y      de    la  Agente  Especial     Sharon   Lindskoog   de             la  Administración   para   el   Control   de   Drogas  (‘DEA’   por  sus siglas en inglés), figuran avaladas con la firma  de      un      Juez     Magistrado     del     Distrito     de     Florida;  legalizados  por  Thomas  C.  Black,  Director Asociado de la Oficina de Asuntos Internacionales -División de  lo  Penal-  del  Departamento  de Justicia, el Procurador General de los Estados  Unidos  de  América,  la  Secretaria  de  Estado,  y el Funcionario Auxiliar de  Autenticaciones del Departamento de Estado de dicho país.   

Estos  instrumentos,  por su parte, fueron  autenticados  por  el  Consulado de Colombia en Washington, D.C., y a su vez por  el   Jefe   de   Legalizaciones  del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de  Colombia.   

Por lo anterior, teniendo en cuenta que la  solicitud    de    extradición    del    ciudadano    colombiano   CARLOS  ENRIQUE  GONZÁLEZ  HOYOS,  se  hizo  por  la  vía  diplomática,  que  ella contiene la copia auténtica de la  resolución  de  acusación, la cual, junto con las declaraciones juradas que se  allegan   en   apoyo  de  la  solicitud,   es   específica  en  indicar  exactamente  las  conductas  que  motivaron  la  solicitud   y  el lugar y las fechas o épocas en que fueron  realizadas,  así  como  los datos necesarios para establecer la plena identidad  de  la  persona reclamada, la copia auténtica de las disposiciones sustanciales  aplicables  al  caso,  y  que  en  la expedición, trámite y traducción de los  citados  documentos se cumplieron los ritos formales de legalización prescritos  por  las  normas  pertinentes  de  los  Estados Unidos de América, la Corte los  tendrá   como   aptos   para   servir   de   prueba   de   aquello   que  ellos  contienen.   

Esto,  si  en  cuenta se tiene que en  este  caso  asimismo  se cumple lo establecido por el artículo  259 del C.  de  P. C., modificado por el artículo 1º Núm. 118 del D.E. 2282/89, según el  cual  “los documentos públicos otorgados en país  extranjero   por   funcionario   de  éste  o  con  su  intervención,  deberán  presentarse  debidamente autenticados por el cónsul o agente diplomático de la  República,  o  en su defecto por el de una nación amiga, lo cual hace presumir  que   se   otorgaron   conforme   a  la  ley  del  respectivo  país”,  disposición  aplicable  al caso por virtud del principio de  integración    normativa    previsto    por    el    artículo    25  del  C. de P. P. de 2004  y  el  inciso último del artículo  495 ejusdem.   

Acorde  con  lo  analizado en precedencia,  para  la  Corte  es  manifiesto  el  cumplimiento  de   este  requisito del  concepto.   

3.-  DEMOSTRACIÓN PLENA DE LA IDENTIDAD DE  LA PERSONA REQUERIDA.   

Para la Corte es  claro  que  de  lo  actuado  se  establece  que CARLOS  ENRIQUE  GONZÁLEZ  HOYOS, quien se encuentra privado  de  la libertad con ocasión de  este trámite, es la misma persona a   la     que    se   refiere   la   tercera  acusación  sustitutiva  No.    08-20285-CR-MORENO (s)(s)(s),    dictada    el    21      de      noviembre  de  2008  por  la  Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Sur  de  Florida,   y   la     misma     mencionada    en    las    notas   verbales    mediante  las   cuales   el  gobierno   de   dicho          país,        a    través   de  su  Embajada  en  Colombia,  solicitó  la  detención  provisional  con  fines de extradición, y posteriormente formalizó  el pedido ante las autoridades colombianas.   

Esto   por   cuanto,   en   el  documento  enjuiciatorio  base de la solicitud formal de extradición se precisa que uno de  los  acusados   responde  al  nombre  de  CARLOS  ENRIQUE  GONZÁLEZ HOYOS, como asimismo se anuncia en  la    declaración   rendida   por   el    Fiscal   Auxiliar   y   el   Agente   Especial,   quienes  indican  que  el  acusado  es  ciudadano   colombiano,   nacido  el  13      de     julio     de  1968 y  se   identifica   con   la   cédula   de   ciudadanía   número   18.594.926,   de  quien  allegan  una  fotografía3.   

Debe anotarse, que a dichas características  se  refieren  las  notas  diplomáticas remitidas por la Embajada de los Estados  Unidos  en  Colombia, mediante las cuales solicitó la detención preventiva con  fines  de  extradición  y  posteriormente formalizó el pedido ante el gobierno  colombiano.   

Es  de resaltarse, asimismo, que al momento  de   la   aprehensión   del   requerido   con  fines  de  extradición,  previa  confrontación  técnica  dactiloscópica,  se  estableció  que la persona cuya  identidad    era   objeto   de   verificación,   corresponde   a   CARLOS  ENRIQUE  GONZÁLEZ  HOYOS, con  cédula           de          ciudadanía          número          18.594.9264, también que con el número  de  la  mencionada cédula de ciudadanía se identificó en el poder conferido a  un   profesional   del   derecho   para   que  asumiera  su  defensa5,  estableciéndose,  por  tanto, que la capturada es la misma persona requerida en  extradición.   

Por  estas  razones,  la  Corte  encuentra  satisfecho el requisito en mención.   

4.- PRINCIPIO DE  LA DOBLE INCRIMINACIÓN.   

De  conformidad  con  lo establecido por el  artículo   493-1  del  C.P.P.    de  2004,  para  conceder  la  extradición  es requisito indispensable que el hecho que la  motiva  también esté previsto en Colombia como delito y reprimido con sanción  privativa   de   la   libertad   cuyo   mínimo   no   sea   inferior  a  cuatro  años.   

4.1.-    Según    la    tercera    acusación   sustitutiva     No.    08-20285-CR-MORENO  (s)  (s)  (s),  dictada  el  21   de   noviembre     de    2008       contra       CARLOS  ENRIQUE  GONZÁLEZ  HOYOS por el  Gran  Jurado  en  sesión  ante  la  Corte  Distrital  de  los Estados Unidos de  América      para      el      Distrito       Sur      de     Florida,  se tiene que el requerido es  acusado    en    el    CARGO   UNO   de   haber   acordado   con  otros  individuos     la     importación    de  cocaína  y heroína; en    el    CARGO    DOS,  de  haber  concertado  con  otras  personas  para  poseer  con la intención de distribuir cocaína y heroína; en el  CARGO  TRES  de  haberse  combinado,  conspirado,  confederado  y  acordado la elaboración y distribución de cocaína y heroína,  con   el   conocimiento  y  la  intención  de  que  dichas  sustancias  serían  ilegalmente  importadas  a  los  Estados  Unidos de Amérioca.      

4.2.-  Las  normas sustanciales aplicadas,  cuya  traducción  fue  oportunamente  allegada  al  expediente,  tratan  de los  delitos   de  concierto  para  importar  cocaína  y  heroína  a  los  Estados; concierto para poseer con la intención de distribuir  cocaína  y  heroína;  y concierto para fabricar  y  distribuir  cocaína  y heroína con la intención de  que   serían   ilegalmente   importadas  a  los  Estados  Unidos,  por  cuyas  conductas  se  establece  pena  de prisión entre diez  años y cadena perpetua.   

4.2.1.-  En la legislación colombiana, por  su  parte,  los  delitos  de  concierto para importar  cocaína  y  heroína;  concierto  para  poseer  con la intención de distribuir  dichas   sustancias;   y  concierto  para  fabricar  estupefacientes,  de  que tratan los CARGOS  UNO,  DOS    y  TRES de la  tercera    acusación  sustitutiva     No.  08-20285-CR-  MORENO  (s)  (s)  (s),  proferida  el  21        de        noviembre     de    2008,  corresponden  al “concierto para  delinquir”  previsto por el artículo 340 del Código Penal, modificado por el  artículo  8º  de  la Ley 733 de 2002, y últimamente por el artículo 19 de la  Ley  1121 de 2006 que entre otras hipótesis prevé pena de prisión de ocho (8)  a  dieciocho  (18)  años  cuando,  como  se  establece  de  los términos de la  acusación,   el   concierto   sea   para   cometer   delitos   de  tráfico  de  estupefacientes.   

Como  en   este  caso  las autoridades  judiciales   de   los   Estados   Unidos   de  América  acusan  a  CARLOS  ENRIQUE GONZÁLEZ HOYOS  y  a   otros   de   haber   concertado,   junto   con   otras  personas,  ilícita,  intencionalmente  y  a  sabiendas para importar a los  Estados  Unidos  de América, cinco kilogramos o más de cocaína y un kilogramo  o  más  de  heroína,  así  como para poseer con la intención de distribuir y  para   fabricar  y  distribuir  dichas  sustancias  con  el  conocimiento  y  la  intención  de  que  serían  ilegalmente  importadas  a  los  Estados Unidos de  América,  es  de  concluirse  que  en relación con  dichos  cargos  se cumple el presupuesto relativo a la doble incriminación  para  extraditar, pues en la legislación penal colombiana tales comportamientos  también  se  hallan  definidos  como  delito, y por su realización prevé pena  mínima superior a cuatro años de prisión.   

Cabe   destacar   que   las   conductas  imputadas,    dicen  relación  con  delitos  de  concierto  para  traficar  sustancias   estupefacientes,  no  únicamente  la  participación  en  un  acto  ilícito  determinado,  por medio de llevar a cabo varios actos diferenciados en  circunstancias  de  modo,  lugar  y  tiempo,  como  se  destaca en la acusación  proferida  y  en las declaraciones juradas rendidas por la Fiscal asistente y el  Agente Especial.   

De  manera  que la imputación no consiste  simplemente  en atribuirle coparticipación criminal en un solo hecho delictivo,  sino  que  se  funda  en  el  acuerdo de personas asociadas en la preparación y  ejecución  de programas para llevar a cabo una pluralidad de punibles en cuanto  planes  criminales  relacionados con el tráfico de sustancias estupefacientes y  el  lavado  de  activos, que es precisamente lo que otorga autonomía al tipo de  concierto   para   delinquir   en   tales   delitos.   

Precisa  la Corte, por último, que en los  CARGOS   CUATRO,  CINCO,  SEIS  y  SIETE  de  la  resolución acusatoria, no se formula imputación alguna  en   contra   de  CARLOS  ENRIQUE  GONZÁLEZ  HOYOS, ni en relación con ellos  se solicita su extradición.   

5.- EQUIVALENCIA  DE  LA  PROVIDENCIA PROFERIDA EN EL EXTRANJERO.    

El      artículo     493-2  del  C.P.P.  de 2004   establece como presupuesto de  procedencia  de  la  extradición  “que  por  lo  menos  se haya dictado en el  exterior resolución de acusación o su equivalente”.   

En  este caso no queda ninguna duda de  que       la      tercera      acusación    sustitutiva     No.     08-20285-CR-MORENO      (s)      (s)  (s),       dictada       el       21        de        noviembre     de    2008  por  la  Corte  Distrital  de  los  Estados      Unidos     para     el     Distrito     Sur     de     Florida,     en     contra     del  señor  CARLOS  ENRIQUE  GONZÁLEZ  HOYOS,  y  con  fundamento  en  la  cual  se  solicita su extradición,  corresponde  a  la  resolución  acusatoria  en  la  legislación  colombiana,  pues  además  de que con  dicho  acto  procesal  la  actuación subsiguiente no es otra distinta al juicio  oral  que  finaliza con el respectivo fallo de mérito, como aquí sucede, desde  el  punto  de  vista  formal  es  específica  en señalar el lugar y la fecha o  época  en  que  los  hechos tuvieron lugar, los nombres de los partícipes y la  calificación   jurídica   de  la  conducta,  con  lo  cual  se  satisfacen  en  suficiencia los aspectos fácticos y jurídicos de la imputación.   

Además,  en  la  documentación anexa que  sirve  de  apoyo a la solicitud de extradición no sólo se indica el nombre del  acusado,  sino  los  lugares  y  fechas o épocas en que tuvieron ocurrencia los  actos determinantes de los delitos imputados.   

Si  a  ello  se agrega que la legislación  procesal  de  los  Estados  Unidos  de  América  se estructura sobre el sistema  acusatorio,  y  que el proyecto de acusación lo presenta el fiscal y lo aprueba  el  gran  jurado  después  de examinar la evidencia allegada por aquél, que en  éste  la  acusación  es  un escrito que contiene un pliego de cargos formulado  por  la  Fiscalía  en  contra  del  procesado  para que se defienda de ellos en  juicio,  que  incluye  la  individualización del acusado, una relación clara y  sucinta  de  los hechos jurídicamente relevantes -esto es  la descripción  de  la  conducta  típica  imputada, con las circunstancias que la especifican y  las  disposiciones  sustanciales  realizadas,  así  como  el lugar y la fecha o  época  de  su ocurrencia-, es evidente que la persona reclamada en extradición  en  este  caso,  ha  sido  acusada  y  llamada  a  responder  en  juicio por las  autoridades          de          los          Estados          Unidos         de  América.             

En consecuencia, la Corte halla satisfecho  el  requisito  en  mención,  máxime  si  lo  que  la  ley doméstica exige, es  “equivalencia” entre  las       dos      piezas      procesales,      mas      no      “identidad”   absoluta   entre   el  indictment   del   sistema   procesal  de  los  Estados  Unidos  y  la  resolución  de acusación a que se  alude     en     el     modelo    de    enjuiciamiento    colombiano.   

6.-    EL  CONCEPTO.   

La  Corte  es del criterio que el Gobierno  Colombiano    puede    extraditar    al    ciudadano   colombiano   CARLOS  ENRIQUE  GONZÁLEZ  HOYOS   por    razón   de   los   CARGOS   UNO,  DOS  y  TRES de la acusación a que se contrae la solicitud.  Esto  es,  por  los  delitos  de  “Concierto  para  importar   a los Estados Unidos, desde un lugar  fuera  de los Estados Unidos, cinco kilogramos o más de cocaína y un kilogramo  o  más de heroína”, “Concierto para poseer con la intención de distribuir  cinco  kilogramos  o  más  de  cocaína y un kilogramo o más de heroína”; y  “Concierto  para  fabricar  y distribuir cinco kilogramos o más de cocaína y  un  kilogramo  o  más  de  heroína”.   

Dichos  cargos  aparece  incluidos  en  la  tercera    acusación  sustitutiva   No.   08-20285-CR-   MORENO  (s)  (s)  (s),       dictada       el       21        de        noviembre     de    2008  por  la  Corte  Distrital  de  los  Estados      Unidos     para     el     Distrito     Sur     de     Florida,   conforme  lo  solicita  el  Gobierno  de  dicho  país,  pues se satisfacen los requisitos preestablecidos a  estos efectos, como viene de demostrarse.   

6.1.- Aclaración  final.-   

En  atención  a  lo  manifestado  por  el  Ministerio  Público  sobre el particular, es de advertir que atañe al Gobierno  Nacional,  si en ejercicio de su competencia lo estima, subordinar la concesión  de  la extradición a las condiciones que considere oportunas, exigiendo en todo  caso,  que  la  persona  solicitada  no vaya a ser juzgada por un hecho anterior  diverso  del  que motiva la extradición, ni sometida a desaparición forzada, a  torturas  ni  penas  o tratos crueles inhumanos o degradantes, ni a las penas de  destierro,  prisión  perpetua  o  confiscación, o a sanciones distintas de las  que  se  le  hubieren  impuesto  en  la condena, y si la legislación del Estado  requirente  pena con la muerte el injusto que motiva la extradición, la entrega  se  hará  bajo  la  condición  de  que  tal  pena sea conmutada, atendiendo lo  contemplado   en   el   artículo   494   del   C.P.P.   de  2004.   

De igual modo, la Corte considera pertinente  precisar,  en  orden  a resguardar los derechos fundamentales del requerido, que  -si  el Gobierno Nacional lo considera pertinente-, el Estado requirente deberá  garantizar  la  permanencia en el país extranjero y el retorno al de origen, en  condiciones  de  dignidad y respeto por la persona humana, cuando el extraditado  llegare  a ser sobreseído, absuelto, declarado no culpable o eventos similares,  incluso  después  de  su  liberación  por  haber cumplido la pena que le fuere  impuesta  en  la  sentencia  de condena en razón de los cargos que motivaron la  solicitud    de   extradición   y   por   los   cuales   ésta   hubiere   sido  concedida.     

Así   mismo,   al  Gobierno  Nacional  le  corresponde  condicionar  la entrega a que el país reclamante, de acuerdo  a  sus  políticas  internas  sobre la materia, le ofrezca  posibilidades  racionales  y  reales  para que el requerido pueda tener contacto  regular  con  sus  familiares más cercanos, considerando que el artículo 42 de  la  Constitución  Política de 1991 reconoce a la familia como núcleo esencial  de  la  sociedad,  garantiza  su  protección  y  reconoce  su honra, dignidad e  intimidad,  lo  cual  se  refuerza con la protección que a ese núcleo también  prodigan  la  Convención  Americana de Derechos Humanos en su artículo 17 y el  Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos en el 23.   

Además,  conforme  precisó la Corte en el  concepto  del  15  de  mayo  de  2008  (Rad.  29024),  como  el  mecanismo de la  extradición  entre  Estados  Unidos de América y Colombia se rige, en ausencia  de  un  instrumento internacional que la  regule, por las normas contenidas  en    la    Constitución    Política   (artículo  35)   y   en   el  Código  de  Procedimiento  Penal  (artículos   490   a   514   de   la  Ley  906  de  2004), el Gobierno Nacional debe hacer las exigencias  que  estime convenientes en orden a que en el Estado reclamante se le reconozcan  todos  los  derechos  y  garantías  inherentes  a la persona del solicitado, en  especial  las  contenidas  en  la Carta Fundamental y en el denominado bloque de  constitucionalidad,  es decir, en aquellos convenios internacionales ratificados  por   Colombia   que  consagran  y  desarrollan  derechos  humanos  (artículo  93  de  la  Constitución,  Declaración  Universal de  Derechos   Humanos,   Convención   Americana   de   Derechos   Humanos,   Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles y Políticos), en  virtud  del  deber de protección a esos derechos que para todas las autoridades  públicas   emana   del   artículo  2º  ibídem.6   

   

Asimismo,  el  Gobierno  Nacional  ha  de  advertir  a  su  homólogo  del  Estado requirente, que en el presente evento la  persona  solicitada  en  extradición  ha  permanecido privada de la libertad en  detención preventiva por razón de  este trámite.   

Además, la Sala ha de indicar que en virtud  de  lo  dispuesto  por  el  numeral  2º  del  artículo 189 de la Constitución  Política,  le corresponde al Gobierno, encabezado por el señor Presidente como  supremo  director  de la política exterior y de las relaciones internacionales,  realizar  el respectivo seguimiento a los condicionamientos que se impongan a la  concesión  de la extradición y determinar las consecuencias que se derivarían  de su eventual incumplimiento.   

Es        de        precisar,  finalmente,   en  atención al criterio sentado  por  la  Sala  en  el  concepto de extradición emitido el 19 de febrero de 2008  dentro    del   trámite   radicado   con   el   número   30374,   que  en  el presente asunto no obra ninguna evidencia de la que se  pueda   inferir   razonablemente   que   con  anterioridad  a  la  solicitud  de  extradición,   respecto  del   requerido,  señor  CARLOS  ENRIQUE  GONZÁLEZ  HOYOS,  autoridades  judiciales colombianas hubiesen  proferido  sentencia  o decisión con carácter  de  cosa  juzgada,  por  los mismos hechos  que  motivan     la     petición     del     gobierno  extranjero.   

Por el contrario, en memorial presentado el  27         de         enero         último7,  la  defensa  manifestó lo  siguiente:   

“De    forma    expresa,   libre   y  voluntariamente,  mi representado, y a través mío manifiesta su voluntad   de   renunciar   a   pedir   pruebas,  a  presentar  alegatos,  a  términos  de  notificaciones  y traslados, y en general a todas las etapas procesales que sean  renunciables legalmente por el solicitado.   

“Considerando  que  el  solicitado  es  persona  plenamente  capaz,  que  tiene una excelente asesoría jurídica, y que  su   fin   último   es   atender   prontamente  el  requerimiento  del Gobierno de los Estados Unidos de América, para demostrar su  absoluta  inocencia de los cargos que le endilgan, yo  como  su apoderado judicial coadyuvo la presente solicitud”.     

En  mérito  de  lo  expuesto  y  con  las  precisiones  consignadas, LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

CONCEPTÚA   FAVORABLEMENTE   a   la   extradición   del   ciudadano  colombiano     CARLOS    ENRIQUE    GONZÁLEZ  HOYOS,  solicitada  al  Gobierno  de Colombia por su  homólogo  de  los  Estados  Unidos  de América, por razón de los CARGOS  UNO,  DOS  y  TRES  a  que  se  contrae  la  solicitud,  contenidos  en  la  tercera  acusación   sustitutiva    No.  08-20285-CR-MORENO  (s)  (s)  (s), dictada el  21   de   noviembre     de    2008  por  la  Corte  Distrital  de  los  Estados      Unidos     para     el     Distrito     Sur     de     Florida.   

Por la Secretaría de la Sala, comuníquese  esta   determinación  al  requerido  señor  CARLOS  ENRIQUE  GONZÁLEZ  HOYOS, a su defensor de  confianza, al Ministerio Público y  al  Fiscal General de la Nación para lo de su cargo en relación con la persona  detenida preventivamente con fines de extradición.   

Devuélvase el expediente al Ministerio del  Interior y de Justicia para los trámites subsiguientes de ley.   

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

Comisión de servicio  

JOSÉ            LEONIDAS           BUSTOS  MARTÍNEZ           SIGIFREDO  ESPINOSA PÉREZ   

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO            MARÍA DEL  ROSARIO GONZÁLEZ DE LEMOS   

AUGUSTO       J.       IBÁÑEZ  GUZMÁN                         JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                              JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ   

Comisión de servicio  

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria   

    

1  Fls. 110 anexo   

2 Fl.  139 anexo   

3  Fls. 51 y 53 anexo.   

4  Fls. 34- 36 anexo.   

5 Fl.  10 cno. Corte   

6  Así,  con  arreglo  al  artículo 29 de la Carta; a los artículos 9 y 10 de la  Declaración     Universal     de     Derechos     Humanos,     5-3.6,    7-2.5,  8-1.2(a)(b)(c)(d)(e)(f)(g)(h).3.4.5,  9  de la Convención Americana de Derechos  Humanos,  9-2.3,  10-1.2.3, 14-1.2.3,5, y 15 del Pacto Internacional de Derechos  Civiles  y  Políticos,  el  Gobierno Nacional debe condicionar la entrega de un  compatriota,  si  concede  la  extradición, a que se le respeten al extraditado  –como a cualquier otro  nacional   en  las  mismas  condiciones-  todas  las  garantías  debidas  a  su  condición  de  justiciable,  en  particular,  a  que  tenga acceso a un proceso  público  sin  dilaciones  injustificadas,  a que se presuma su inocencia, a que  cuente  con  un  intérprete, a que tenga un defensor designado por él o por el  Estado,  a  que  se le conceda el tiempo y los medios adecuados para que prepare  la  defensa,  a presentar pruebas y controvertir las que se aduzcan en contra, a  que  su  situación  de  privación  de la libertad se desarrolle en condiciones  dignas,  a que la eventual pena que se le imponga no trascienda de su persona, a  que  la  sanción  pueda  ser  apelada  ante un tribunal superior, a que la pena  privativa  de la libertad tenga la finalidad esencial de reforma y readaptación  social.   

7 Fl.  12 cno. Corte     

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