30623(16-12-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 30623  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                            Magistrado Ponente:   

                            Dr. SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

                            Aprobado Acta N° 359   

Bogotá, D.C., dieciséis de diciembre de dos  mil ocho.   

VISTOS  

Vencido  el  término  de  traslado a que se  refiere  el  artículo  500  de  la  Ley  906  de  2004  dentro  del trámite de  extradición  de  la  ciudadana  colombiana  LINA  MARCELA  BEDOYA ECHEVERRY, le  corresponde  a  la  Corte  resolver  la  petición  probatoria formulada ella de  manera    oportuna.   El   defensor   y   el   Ministerio   Público   guardaron  silencio.   

ANTECEDENTES    Y  CONSIDERACIONES   

1. La Embajada de Estados Unidos en Colombia,  mediante  la  nota  verbal  n°  1964  del  16  de  julio  de 2008, solicitó la  detención  provisional  con  fines  de  extradición de la ciudadana colombiana  LINA  MARCELA  BEDOYA  ECHEVERRY,  toda  vez  que  en ese país fue formulada la  acusación    número    08-20483    –CR-COOKE,  proferida  el 30 de mayo de 2008 en la Corte Distrital de  los  Estados  Unidos  para  el Distrito Sur Florida, contra aquella, por delitos  federales de narcóticos.   

        2.   Con  resolución  del  17 de julio de 2008 el Fiscal General de la Nación ordenó la  captura  con  fines de extradición de BEDOYA ECHEVERRY, la cual se logró el 18  de julio siguiente.   

3. Mediante la nota verbal n° 2596 del 12 de  septiembre  de  2008,  la  citada  representación  diplomática  formalizó  la  solicitud  de  extradición  de  LINA  MARCELA  BEDOYA ECHEVERRY, reiterando que  ésta  es  sujeto  de  la mencionada resolución de acusación, en la cual se le  formulan cargos por delitos federales de narcóticos.   

4.  El  Ministerio  de Relaciones Exteriores  envió  el  dossier  al  del  Interior  y de Justicia, mediante oficio N° OAJ.E  1837,   del   15   de   septiembre   de  2008,  informando  que  “por  no  existir  Convenio aplicable al caso es procedente obrar de  conformidad     con     el    ordenamiento    procesal    colombiano”.  Esta última dependencia remitió el expediente a la Corte, en  donde    se    procuró    porque   la   requerida   contara   con   la   debida  defensa.   

PETICIÓN DE LA REQUERIDA  

Se limita ella a solicitar, en primer lugar,  se   reciba   testimonio   a   Héctor   Alonso   Colorado  Botero  “para   que   declare  sobre  mi  conducta  social”,  y  en  segundo  término, se soliciten certificaciones al DAS, la  Fiscalía     y     la    “Judicatura”,  a  efectos de verificar que no posee ella antecedentes penales  o investigaciones anteriores.   

Nunca  explica  la  solicitada  cuál  es la  pertinencia   de   la   prueba   deprecada   o   qué  finalidad  busca  con  la  misma.   

CONSIDERACIONES DE  LA CORTE   

La  Corte  tiene  sentado  que  siendo  los  fundamentos  del  concepto  a su cargo, los que establece el artículo 502 de la  Ley  906 de 2004, esto es, la validez formal de la documentación presentada, la  demostración  plena  de  la  identidad del solicitado, el principio de la doble  incriminación,  y la equivalencia de la providencia proferida en el extranjero,  las  pruebas que soliciten los intervinientes deben conducir a discutir alguno o  algunos  de  tales  elementos,  pues  en  materia  de  extradición la práctica  probatoria  también  se rige por el principio de pertinencia, es decir, que los  elementos  probatorios  deben  referirse,  en  este  ámbito,  a los criterios a  considerar en el concepto.   

Y   es  esta  una  postura  que  permanece  invariable  frente  a  la solicitud probatoria efectuada por la requerida, misma  que  asoma  completamente  impertinente,  pues,  no se encamina a desvirtuar los  tópicos  arriba  referenciados,  sino  apenas  a certificar, se entiende por el  contexto  de Lo consignado en el escrito, que su conducta anterior es buena y no  posee antecedentes penales.   

Debe, al efecto, insistir la Corte, en que su  competencia  dentro  del  trámite  de extradición está enfocada a expresar un  concepto  sobre  la  procedencia de entregar o no a la persona solicitada por un  país  extranjero, después de examinar los puntos a que se refiere el artículo  502  de  la  Ley  906 de 2004, sin dejar de considerar que el artículo 35 de la  Constitución  Política en su inciso 2º, reformado por el Acto Legislativo N°  1  de  1997,  autoriza  la extradición de colombianos por nacimiento cuando son  reclamados  por delitos cometidos en el exterior, en los casos en los cuales las  conductas  que los originan así también se consideren en la legislación penal  colombiana1.   

En  providencia  reciente, la Sala ratificó  que  lo  que  demanda  de  ella  el legislador en punto a la extradición, es la  emisión  de  un  “concepto”  y  no  de una “resolución”, al margen del  encabezado   del   artículo   502   del   Código  de  Procedimiento  penal  de  2004.   

Así se pronunció:  

“Al  respecto  bien está precisar, desde  ya,  que  la  legislación penal adjetiva (Ley 906 de 2004), bajo cuya égida se  adelanta  el  presente trámite, a través de las normas que regulan lo relativo  a  “La Extradición”, (Capítulo II del Libro V Cooperación Internacional),  se    hace    referencia    inequívoca   al   vocablo   “concepto”   y   no  “resolución”,  tal  como  fácilmente  surge  del contenido material de los  artículos  492,  499,  500,  501  y 502 que hacen referencia a la intervención  específica de la Corte en esta materia.   

Y  aunque es cierto que las previsiones del  artículo   502   se  consagran  bajo  el  enunciado  de  “Fundamentos  de  la  resolución  que  concede  o  niega  la  extradición”,  no lo es menos que el  contenido  de  la  norma  es  claro  cuando  reitera  la  referencia al término  “concepto”, utilizado en los anteriores preceptos normativos.   

Si  lo  anterior es así, como en efecto lo  es,   no   encuentra   la   Sala   que   esa   referencia  insular  al  término  “resolución”,  pueda  tener  la connotación que le atribuye el impugnante,  menos  que por virtud de ella deba propiciarse un cambio de criterio, por virtud  del  cual  la  Corte  no  estaría  llamada  ya a ocuparse exclusivamente de los  puntuales  aspectos  señalados  en el artículo 502 de la Ley 906 de 2004, sino  de   temas  propios  del  procesamiento  penal  que  se  adelanta  en  el  país  requirente”2.   

Ahora   bien,  clarificado  este  aspecto,  fácilmente  se  aprecia  que  ninguno  de  los medios de prueba que solicita la  requerida,  refiere  a  la  validez  formal  de la documentación presentada, la  demostración  plena  de su identidad, el principio de la doble incriminación o  la equivalencia de la providencia proferida en el extranjero.   

En  este  sentido,  debe  aclararse  a  la  solicitada  que  la  Corte Suprema de Justicia no está haciendo una evaluación  judicial  de  la  conducta  punible  por  la  cual se le requiere en los Estados  Unidos,  dado  que  compete  a los jueces o tribunales de ese país adelantar el  procedimiento  penal  correspondiente  y, por ende, será allí que podrá hacer  valer,  si lo estima pertinente para su caso, las pruebas que ahora depreca ante  la Corporación.   

Por las anteriores razones, la Corte negará  la    prueba    solicitada    por    la    requerida    LINA    MARCELA   BEDOYA  ECHEVERRY.   

De  otra  parte, como quiera que la Corte no  observa  la necesidad de ordenar pruebas de oficio, dispondrá que una vez cobre  ejecutoria  esta decisión, se dé traslado a los intervinientes por el término  de  cinco (5) días para que aporten alegatos, de conformidad con lo establecido  en el inciso final artículo 502 de la Ley 906 de 2004.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA,   

RESUELVE  

NEGAR  las pruebas  solicitadas  por  la  requerida  LINA  MARCELA BEDOYA ECHEVERRY, por las razones  comentadas en esta providencia.   

Una  vez  en  firme la presente decisión,  córrase  traslado  a  los  intervinientes,  en  Secretaría, por el término de  cinco (5) días, para alegar.   

Contra  este proveído procede el recurso de  reposición.   

Cópiese, notifíquese y cúmplase  

                            SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ    

            

JOSÉ       LEONIDAS       BUSTOS  MARTÍNEZ           ALFREDO  GÓMEZ QUINTERO       

MARIA    DEL    ROSARIOGONZÁLEZ    DE  LEMOS                  AUGUSTO                J.               IBAÑEZ  GUZMÁN                  

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS                  YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

JULIO      ENRIQUE      SOCHA  SALAMANCA            JAVIER  ZAPATA  ORTIZ   

                                                 

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

                                                           Secretaria   

    

1 C. S.  de  J.,  Concepto  del  14  de  marzo  de  marzo  de  2007,  Rad.  25.436, entre  otros   

2 C. S.  de J. Auto del 1 de febrero de 2007, Rad. 25.846     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *