30378(27-10-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

      

Proceso No 30378  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

Aprobado   acta   N°  309   

Bogotá,  D. C., veintisiete (27) de octubre  de dos mil ocho (2008).   

V    I   S   T   O  S   

La Corte resuelve las solicitudes de pruebas  elevadas  en  el  trámite de extradición del ciudadano colombiano JOSÉ FERNANDO GÓMEZ CORREA.   

A  N  T  E C E D E N T E  S   

1.  El Gobierno de los Estados Unidos de  América,  mediante  Nota Verbal  número 2235 del 1º de agosto de 2008, a  través  de su Embajada en  Colombia, solicitó formalmente la extradición  del   ciudadano   colombiano  JOSÉ  FERNANDO  GÓMEZ  CORREA.   

2.     Mediante    oficio   número  OFI08-23240-DIJ-0100  del  8  de agosto de 2008, el Ministerio del Interior y de  Justicia,  luego  de  considerar  “que se encuentran  reunidos  los  requisitos  formales  exigidos  en la normatividad procesal penal  vigente”, remitió la documentación relacionada con  la  solicitud  de  extradición  presentada, demandando de la Sala el respectivo  concepto.   

3.  La normatividad que rige el presente  trámite  es  la  contemplada  en  el  Capítulo  II  del Libro V del Código de  Procedimiento  Penal  (Ley  906 de 2004), en la  medida que no existe en el  momento  convenio  aplicable que regule el  asunto, como así lo conceptuó  el  Jefe  de  la  Oficina  de  Asesoría  Jurídica del Ministerio de Relaciones  Exteriores,  mediante  oficio  No.  OAJ.E.  1604  del 4 de agosto de 2008, quien  además  certificó  que  la  documentación  del  expediente  procedente de la Embajada de los Estados Unidos  de    América,    fue    presentada   “debidamente  autenticada”.   

SOLICITUDES    PROBATORIAS  DEL    DEFENSOR   Y   DEL  CIUDADANO   REQUERIDO   

Corrido el traslado de que trata el artículo  500  del  Código  de Procedimiento Penal, el defensor del requerido, en escrito  presentado   dentro   del   término   legal,   formula   solicitud  de  pruebas  “en el sentido de acreditar la calidad de miembro de  la   Fuerza  Pública  del  requerido,  su  posible  procesamiento  anterior  en  Colombia,  y  la probable existencia de un convenio que podría ser aplicable de  preferencia  (como  lo  ordena  la Constitución Política) a esta materia de la  extradición”,  con  el  objeto de que se conozca la  acusación  en sus aspectos fácticos y jurídicos, se determine el lugar de los  hechos,  el  juicio  de  doble  incriminación  y  se  protejan  las  garantías  fundamentales  del solicitado GÓMEZ CORREA.   

En  tal  virtud,  solicita se practiquen las  siguientes pruebas:   

a.  Se  oficie  al  Comando  General  de  las Fuerzas Militares para que se certifique si, para el 9  de    abril    de   2007,   JOSÉ   FERNANDO   GÓMEZ  CORREA  era miembro activo del Ejército Nacional, con  el  rango  de  Mayor, y si por razón de los hechos ocurridos en esa misma fecha  en  una  bodega  de  Bogotá,  en  los  cuales  GÓMEZ  CORREA  y  otros  habrían entregado 300 kilogramos de  cocaína, se adelantó actuación disciplinaria o penal.   

b.  Se oficie a la  Dirección  Seccional  de  Fiscalía  de  Bogotá  a  fin  de  que precise   si    autorizó    una    entrega   vigilada   de   300   kilos   de   cocaína  el 9  de  abril   de   2007   por   parte   de  JOSÉ  FERNANDO  GÓMEZ  CORREA y otros a un agente encubierto  de  la  Policía  Nacional.   En  caso  positivo,  el  defensor pide que se  informe  si  los  resultados de la misma, los elementos materiales probatorios y  evidencia  física  fueron  objeto  de  revisión  por  un  Juez  de  Control de  Garantías,  dentro  de las 36 horas siguientes a su aprehensión, con el fin de  establecer su legalidad formal y material.   

c.  Se  oficie  al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  para  que aclare si entre Colombia y los  Estados  Unidos  de Norteamérica existe un tratado o convenio bilateral vigente  que  otorgue inmunidad a los militares de ambos países que realicen operaciones  en  Colombia con ocasión de la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico, y  se allegue copia de su texto.    

Respecto  de  la  conducencia de las pruebas  solicitadas,  el  defensor del ciudadano colombiano requerido se duele de que el  gobierno  del  país  requiriente hubiese ocultado a las autoridades colombianas  que  aquél  era  miembro  activo  del  Ejército  Nacional,  motivo por el cual  habría  podido  ser  objeto  de  investigación  disciplinaria  o penal por los  mismos   hechos  por  los  cuales  es  solicitado  en  extradición.     

El defensor señala que la opinión pública  conoce  de hechos en los cuales militares norteamericanos fueron sorprendidos en  territorio  colombiano  en  poder  de  varios  kilos  de cocaína a bordo de una  aeronave  militar  de  los  Estados Unidos, pero no pudieron ser investigados en  Colombia  debido  a la inmunidad derivada de un convenio celebrado entre los dos  países.    

Argumenta  que  el  Gobierno  de los Estados  Unidos  de  Norteamérica  no  acepta  que ninguno de sus soldados destacados en  territorio  extranjero  pueda  ser  investigado, de manera que aquellos gozan de  inmunidad penal, administrativa y civil.    

Por  lo  tanto  -agrega-  si  dicho convenio  existe,  debe aplicarse de manera recíproca, a fin de que el militar solicitado  sea investigado por la justicia especializada de Colombia.   

El defensor del ciudadano requerido recuerda  que  la  institución  de  la  entrega  vigilada  se  halla  regulada por la ley  procesal  penal,  y  reprocha  que  los  documentos que soportan la solicitud de  extradición  no precisan si la entrega vigilada fue autorizada por la Fiscalía  General  de  Colombia y luego sometida al respectivo control de legalidad, junto  con  la  evidencia  recolectada,  “asunto que atañe  directamente  con el lugar de ejecución y consumación del hecho punible, y por  ende,   de   la  legislación  penal  aplicable,  cuyo  desiderátum  sería  la  procedibilidad   o  no  de  la  extradición  de  un  ciudadano  colombiano  por  nacimiento”.   

Por  su  parte,  el  ciudadano  reclamado en  extradición  JOSÉ FERNANDO GÓMEZ CORREA,  presenta  escrito  en el cual solicita a la Corte tener en cuenta  la  sentencia  de  casación  proferida  por  la  Sala  el 22 de agosto de 2008,  radicado  No. 29373, y apreciar que en los hechos investigados en ese proceso la  justicia  colombiana  “no encontró méritos (prueba)  de   la   participación   en   la   conducta   que   se  me  imputa”,  e  insiste  en  que  los hechos por los cuales es requerido ya  fueron  investigados  y  juzgados  en Colombia, motivo por el cual no procede su  entrega en extradición.   

CONSIDERACIONES               DE             LA   CORTE   

1.  Teniendo en  cuenta  que  el  concepto  de  la  Corte  acerca  de  la  viabilidad  o no de la  extradición,  se  fundamenta  en  la  demostración  plena  de la identidad del  solicitado,  en  la  validez  formal  de  la  documentación  presentada,  en el  principio  de  la  doble  incriminación,  en  la equivalencia de la providencia  proferida  en  el  extranjero y, cuando fuere el caso, en el cumplimiento de los  tratados  públicos,  según  así  lo  dispone  el artículo 502 del Código de  Procedimiento  Penal  de 2004, necesario es entonces que las pruebas solicitadas  tengan  estricta  relación  con  dichos  aspectos  y  que  así  lo sustente el  peticionario.   

Por lo tanto, lo concerniente a la aducción  y  práctica  de  pruebas  se  rige  por  las reglas generales que establecen la  admisibilidad  por  razón  de su conducencia, como se ha venido resolviendo por  la  Corte, lo que significa que serán inadmitidos los medios de convicción que  no  conduzcan  a  evidenciar  o  a  enervar  los  fundamentos  del  concepto, en  particular  aquellos  previstos  en los artículos 490 y  502 de la Ley 906  de  2004,  o  los  que  versen  sobre  hechos  notoriamente  impertinentes y los  manifiestamente superfluos.   

2.  Consecuente  con  lo  dicho,  la  Sala  negará  las  pruebas solicitadas por el defensor del  ciudadano    colombiano    JOSÉ   FERNANDO   GÓMEZ  CORREA, por las siguientes razones:   

Con  referencia  a la prueba que solicita el  apoderado  de  GÓMEZ CORREA a  través  del  literal  a. del  memorial  petitorio,  en el sentido de que, a través del Comando General de las  Fuerzas  Militares,  se acredite la condición de militar activo de aquél, así  como  la  existencia  en  Colombia de actuaciones penales o disciplinarias en su  contra,  por  los  hechos  que  motivan la solicitud del gobierno extranjero, la  Sala     la     encuentra    inadmisible,  habida  cuenta  que,  como  de  tiempo atrás lo ha precisado, la  existencia  de  actuaciones  judiciales  en  el país no impide por sí misma la  extradición  del  solicitado,  ya  que  la incidencia de dicha circunstancia le  corresponde  determinarla al Gobierno Nacional, al decidir definitivamente sobre  la entrega del ciudadano requerido.   

Además de lo anterior, conforme el artículo  502  de  la  ley  906 de 2004, los presupuestos del non  bis  in  idem  frente  al  caso concreto de la persona  reclamada  no  son  objeto  del concepto de la Corte1.    

Sobre    este   asunto,   la   Sala   ha  dicho:   

“…si bien es  cierto  que  el  principio  del non bis in idem es regulado por el artículo 565  del  Código  de  Procedimiento  Penal derogado, pero aplicable a este asunto en  razón  del efecto de la inexequibilidad del artículo 527 del actual Código de  Procedimiento  Penal, al prever que no habrá lugar a la extradición cuando por  el  mismo  delito  la  persona cuya entrega se solicita, esté investigada   o     haya     sido    juzgada    en    Colombia;   también    lo    es    que    la    Sala   tiene   establecido    de    tiempo   atrás   que   este   principio   debe   ser   en  su aplicación estudiado por el  Gobierno  Nacional  al  decidir  si  concede  o  no  la extradición”.2   

Por  otra  parte,  la supuesta condición de  miembro  de  la  Fuerza  Pública del solicitado, además de ser un hecho que no  surge  de la documentación allegada por el gobierno extranjero, resulta ser una  circunstancia   irrelevante  frente  a  la  demostración  de  los  presupuestos  descritos  en  el  citado artículo 502 del Código de Procedimiento Penal sobre  los  cuales  versa  el  concepto  que  la  Corte  habrá  de dirigir al Gobierno  Nacional,  esto  es, el juicio de validez formal de la documentación presentada  por   el   país  requiriente,  la  demostración  plena  de  la  identidad  del  solicitado,  el  cumplimiento  del  principio  de  la  doble  incriminación, la  equivalencia  de  la providencia proferida en el extranjero y el cumplimiento de  lo dispuesto en tratados públicos.   

En últimas, la circunstancia que la defensa  pretende  que  se  demuestre  en  esta  sede,  es  decir,  la  vinculación  del  solicitado  al  Ejército  Nacional,  busca  introducir  un  hecho  nuevo que no  motivó  esta  particular  solicitud  de  extradición  y, aún cuando el Estado  reclamante  lo  hubiese  considerado,  la  Corte  insiste  en que los hechos que  originan  la  solicitud  de entrega no pueden ser cuestionados ni adicionados en  esta  sede,  y ninguna incidencia tienen en la demostración de los presupuestos  formales  y  de  validez  de  la  petición  de  extradición.      

En  cuanto  a  la  prueba  solicitada  en el  literal   b.  del  memorial  petitorio,  esto  es el requerimiento a la Fiscalía Seccional de Bogotá por el  control   anterior   y  posterior  de  la  entrega  vigilada  de  una  sustancia  estupefaciente  a un agente encubierto que habría tenido lugar el 9 de abril de  2007  en una bodega de Bogotá, la Sala encuentra que se trata de una prueba que  ninguna   relación   tiene   con   el   objeto   del  concepto, comoquiera que la legalidad de la actuación  judicial  o  administrativa seguida en Colombia contra el ciudadano requerido, o  la  manera  de  aducción  de  los  elementos  de  convicción  dentro de dichas  actuaciones,  no  tiene  ninguna incidencia en el juicio de validez formal de la  documentación  presentada  por  el país solicitante, la demostración plena de  la   identidad  del  requerido,  el  cumplimiento  del  principio  de  la  doble  incriminación,  la  equivalencia  de la providencia proferida en el extranjero,  menos  aún en el cumplimiento de lo dispuesto en tratados públicos, comoquiera  que  en  este  caso  particular,  según lo acredita el Ministerio de Relaciones  Exteriores,  la  norma  aplicable  no  es  otra  que el Código de Procedimiento  Penal.   

Afirma   el   defensor   de   GÓMEZ   CORREA   que  el  documento  que  solicita   en   el   literal   b.   del   memorial   petitorio   “atañe  directamente  con  el lugar de ejecución y consumación del  hecho  punible,  y  por  ende  de  la  legislación  penal aplicable”,  no  obstante,  la Corte no encuentra la conducencia y utilidad  de  dicha  prueba  para  los  efectos  que señala el defensor, esto es, de qué  manera  la inexistencia en esta actuación jurídico administrativa de la prueba  documental  que  pide  el  apoderado  deja  en  la  indeterminación el lugar de  ejecución  y  consumación  del  hecho que motiva la solicitud de extradición,  aspecto     sobre     el    cual    la    Sala    se    pronunciará    en    su  momento.            

Por  último,  el memorialista solicita a la  Corporación,  a  través  del  literal c.  del  escrito  de  pruebas,  que oficie al Ministerio de Relaciones  Exteriores  para  que  certifique  la  existencia  de  un convenio o instrumento  internacional  suscrito  entre  el  Estado  Colombiano  y  los Estados Unidos de  América,  acerca  de  la  inmunidad  de  que  gozarían  los militares de ambos  países  radicados  en  el  territorio  del  otro,  frente a las investigaciones  judiciales.    

Dicha   pretensión  resulta  inadmisible  para los efectos del concepto  que  la  Corte rinde al Gobierno Nacional, comoquiera que, según lo acredita el  citado  Ministerio,  la norma llamada a regular esta actuación es el Código de  Procedimiento  Penal  de  2004  y,  tal  como se desprende de este estatuto, las  aquellas  circunstancias  que  podrían impedir la concesión del pedido elevado  por  el  gobierno  extranjero  son taxativas, y ninguna de ellas se refiere a la  condición   de   miembro   de  la  Fuerza  Pública  del  ciudadano  colombiano  requerido.   

En  efecto,  la  concesión  del  pedido  de  extradición  se torna improcedente si se llegare a demostrar la invalidez de la  documentación  que  soporta  el  pedimento,  o  bien  si  no  se  cumple con el  principio  de  la  doble incriminación, no se acredita con certeza la identidad  del  solicitado, la decisión sobre la cual se funda la reclamación no equivale  a  una  acusación,  o  si  se  incumpliere lo dispuesto en un tratado público,  aspecto  este  último  que  no  opera  en este caso, comoquiera que al no haber  tratado  sobre  la  materia  con  los  Estados  Unidos  de América –según  lo  precisa  el  Ministerio de  Relaciones  Exteriores-  la  norma  que  rige  esta  actuación no es un tratado  público,  sino  una  norma  interna,  en particular el Código de Procedimiento  Penal, Ley 906 de 2004.   

El artículo 492 del Estatuto Procesal Penal  que  orienta  este  trámite,  fija  otros dos límites para la concesión de la  extradición:  “la  extradición  no  procederá por  delitos  políticos.   No  procederá  la  extradición  de colombianos por  nacimiento  cuando  se  trate  de  hechos  cometidos  con  anterioridad al 17 de  diciembre de 1997.”   

Por su parte, JOSÉ  FERNANDO  GÓMEZ CORREA solicita se tenga en cuenta que  los  hechos  por  los  cuales  es ahora requerido por el Gobierno de los Estados  Unidos  de  América  ya  fueron juzgados por la justicia colombiana, la cual no  halló  mérito  para  deducir  su  participación  en  los  mismos.     

Frente  a dicha petición la Sala reitera lo  dicho  en  precedencia,  esto  es  que el juzgamiento, por parte de la autoridad  judicial  colombiana,  de los hechos que motivan el pedido en extradición,  no  impide  por  sí  misma  la  procedencia  de  dicha figura, en la medida que  ninguna  relación  tiene  con  los presupuestos sobre los que la Corte funda su  concepto.   Además,  los  efectos  de  una  circunstancia  como la alegada  corresponde  determinarlos en momento posterior al Gobierno Nacional, al decidir  definitivamente sobre la petición del gobierno extranjero.   

Una   vez   más,   la   Sala     reitera     que     el     juicio     de   responsabilidad   del  solicitado,   por   razón   de   los   hechos   que  dan  origen  al  requerimiento  de  su  entrega  en  extradición, no hace parte del concepto que le corresponde  rendir  al  Gobierno Nacional, comoquiera que éste versa sobre la existencia de  los  requisitos formales que, según el Estatuto Procesal Penal aplicable, deben  acreditarse.     

3.   De  los  anteriores  presupuestos,  surge nítido que ninguna de las pruebas que solicita  el     defensor    de    JOSÉ    FERNANDO    GÓMEZ  CORREA  y  este  último  de  manera  personal,  está  encaminada  a incidir en aquellos aspectos sobre los que versa el concepto de la  Corte,  que  no  son  otros  que  los  mismos requisitos formales que permiten o  impiden acceder al requerimiento de extradición.   

En    esas    condiciones,   los   medios   de   prueba   solicitados   no  se decretarán.   

4.    Por  último,  como  la  Corte  no observa la necesidad de ordenar pruebas de oficio,  dispondrá  que  se  de  traslado  a los intervinientes por el término de cinco  días,  para que, si a bien lo tienen, presenten sus alegaciones, de conformidad  con   el   inciso   final   del  artículo  500  del  Código  de  Procedimiento  Penal.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R   E  S  U  E  L  V  E   

1.           NEGAR  la práctica de las pruebas pedidas  por  el  defensor  del   solicitado  en  extradición,  señor JOSÉ      FERNANDO     GÓMEZ     CORREA,     así     como              aquellas            solicitadas directamente por este último.   

2.    Ejecutoriada   la   presente  providencia,  conforme  lo dispone el artículo 500 del Código de Procedimiento  Penal,  córrase traslado por el término de 5 días, para que las partes, si lo  estiman a bien, presenten las alegaciones respectivas.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

EXCUSA JUSTIFICADA  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

                                                                                                                              PERMISO   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                          ALFREDO     GÓMEZ     QUINTERO                         

                                   PERMISO   

MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  DE  LEMOS                     AUGUSTO J. IBAÑEZ GUZMÁN   

JORGE  LUIS  QUINTERO MILANÉS                                          YESID     RAMÍREZ     BASTIDAS                                             

JULIO  ENRIQUE SOCHA SALAMANCA                                          JAVIER  ZAPATA ORTÍZ   

                                                                                                                                   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria    

1  Corte  Suprema  de  Justicia,  auto de 21 de marzo de  2007,  radicación  25342;  en  el  mismo  sentido, auto de 21 de enero de 2003,  radicación No. 19963   

2 Ver,  entre  otros,  Rad.  19963, auto del 21 de enero de 2003; Rad. 21989, auto del 9  de junio de 2004; Rad. 22072, auto del 1° de septiembre de 2004.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *