30112(11-07-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso 30112  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                   

                                   

Magistrado Ponente:  

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

Aprobado Acta No. 187  

         Bogotá   D.   C.,   once   (11)   de   julio   de   dos  mil  ocho  (2008)   

VISTOS:  

Decide   la  Sala  sobre  el  impedimento  manifestado  por la doctora MARÍA STELLA JARA GUTIÉRREZ, Magistrada de la Sala  de  Decisión  Penal  del  Tribunal  Superior  del Distrito Judicial de Bogotá.   

ANTECEDENTES:   

1.  Los  hechos  fueron  presentados por la  Fiscalía  202  Delegada  ante  los Jueces Penales del Circuito de Bogotá de la  siguiente manera:   

“En el Juzgado  38  Civil  del  Circuito  de  esta  ciudad se adelantó el proceso ejecutivo No.  1999-1640  de  Gentil  Polo  contra  Raúl  Duarte  Carreño, dentro del cual se  ordenó  el  embargo y secuestro de unos inmuebles ubicados en la carrera 133 No  33ª-89  contentivo  de  diferentes  apartamentos  y  locales, diligencia que se  realizó  por  parte  de  la  Inspección  9F Distrital de Policía comisionada,  nombrándose  como  secuestre  al  Auxiliar de la Justicia LUIS ALBERTO BAUTISTA  LEÓN,  quien  a  partir  de  ese  momento  empezó  a  recaudar los cánones de  arrendamiento  y  a  la  hora de rendir las cuentas al Juzgado, descontó el 20%  correspondiente  a  agencias  oficiosas, situación que no fue autorizada por el  juzgado  quien  mediante  providencia  del  15  de  noviembre de 2001 le ordenó  consignar  dentro  de los tres días siguientes y a órdenes del juzgado la suma  de  $11.006.822,  sin  cumplirlo,  razón  por  la  que inició el incidente que  culminó  con  excluirlo  de  la  lista de auxiliares de la justicia y multarlo,  además  de  la compulsación de copias para la investigación penal”.   

2.  Con  base en estos hechos, la Fiscalía  202  Seccional  de  Bogotá,  inició el 6 de septiembre de 2002 la instrucción  respectiva.   

3.  Cerrada la investigación, la Fiscalía  mediante  decisión  de 22 de julio de 2004 calificó el mérito del sumario con  resolución  de  acusación contra LUIS ALBERTO BAUTISTA LEÓN, por el delito de  peculado  por  apropiación  (folios  133 -139 cdno 1  original).   

4.   La etapa del juicio correspondió  al  Juzgado  40  Penal  del Circuito de Bogotá, del cual era titular la doctora  MARÍA  STELLA JARA GUTIÉRREZ, quien avocó el conocimiento del asunto el 31 de  marzo de 2006 (folio 3 cdno original 2).   

5.  El  3  de  mayo  de 2006 se realizó la  audiencia   preparatoria   prevista   por   el  artículo  401  del  Código  de  Procedimiento  Penal, Ley 600 de 2000, la cual fue presidida por la doctora JARA  GUTIÉRREZ (folio 13 cdno original 2).   

6.  La  audiencia  pública,  finalmente se  llevó  a  cabo  el  24  de  julio de 2006, bajo la dirección de la titular del  juzgado,     doctora     MARÍA     STELLA    JARA    GUTIÉRREZ    (folios  41 –  61 cdno original 2).   

En  la  citada diligencia se observa que el  interrogatorio  formulado  al  acusado  por  parte  de  la Juez se limitó a una  pregunta;  los  demás  cuestionamientos  fueron  hechos  por  la Fiscalía y el  Ministerio   Público.   De   igual   manera  se  recibió  un  testimonio  cuyo  interrogatorio  fue  realizado  por  el  defensor  y  la  Procuradora  Delegada.   

7. Posteriormente, el 14 de mayo de 2007, el  Juzgado   40  Penal  del  Circuito  de  Bogotá,  bajo  la  dirección  de  otra  funcionaria,  la  doctora  MARLENY RODRIGUEZ SALCEDO, profirió sentencia contra  LUIS  ALBERTO  BAUTISTA  LEÓN, condenándolo a la pena principal de 24 meses de  prisión  y  multa  de  $11.006.822,oo,  como  autor  del delito de peculado     por     apropiación     (folios    65    –  79  cdno  2  original)..   

8. El fallo condenatorio fue apelado por el  defensor del procesado.   

9.  Concedido el recurso de apelación ante  la  Sala  de  Decisión  Penal  del Tribunal Superior de Bogotá, de la que hace  parte   la   Magistrada  MARÍA  STELLA  JARA  GUTIERREZ,  ésta  manifestó  su  impedimento  para  resolver el asunto, conforme a la causal 6ª del artículo 99  de  la  Ley  600  de  2000  (Código de Procedimiento  Penal),  en razón a “Que  el  funcionario  haya  dictado  la providencia cuya revisión se trata o hubiere  participado dentro del proceso”.   

Para   fundamentar   la   circunstancia  impeditiva,  explica  que  en  calidad  de Juez 40 Penal del Circuito de Bogotá  participó    dentro    del    proceso  que ahora es sometido a su conocimiento, al presidir la audiencia  preparatoria    y    de    juzgamiento,   puesto   que   tales   “actuaciones  que  implican  un  directo  contacto con los medios de  prueba  y  con  las  hipótesis  de  acusación y defensa, motivo por el cual se  afectaría  la garantía de imparcialidad al conocer nuevamente el mismo caso en  la   instancia   que   le   fue   asignada   a   esta   corporación”.   

Por tanto considera procedente apartarse del  conocimiento del asunto.   

El  Tribunal  Superior  de Bogotá, en Sala  Dual,  con  decisión  de  25  de  junio  del  año  en  curso,  no  aceptó  la  manifestación  de  impedimento  de la Magistrada MARÍA STELLA JARA GUTIÉRREZ,  por  considerar  que  su criterio no se halla comprometido a la hora de decidir,  ya  que  en  su  condición  de  Juez  40 Penal del Circuito de Bogotá no tomó  ninguna  decisión  de  fondo, de modo que no existe motivo que haga dudar de su  imparcialidad,  y  con  fundamento  en  el  artículo 103 de la Ley 600 de 2000,  remitió el expediente a esta Corporación.   

                                            CONSIDERACIONES DE LA SALA:   

         

         

1. De conformidad con el inciso segundo del  artículo  103  del Código de Procedimiento Penal, Ley 600 de 2000, corresponde  a  la  Corte definir el incidente propuesto, pues se trata de un impedimento que  no  fue  aceptado  los  magistrados  de  la  Sala Penal del Tribunal Superior de  Bogotá.   

Con relación al procedimiento, establece el  artículo  108 del Código de Procedimiento Penal (Ley  600  de  2000),  la suspensión de la actuación desde  la  manifestación  del  motivo  por  parte  del  funcionario  judicial hasta su  resolución  definitiva.  Si  la exteriorización del impedimento es aceptada se  ordenará  la  separación  del  servidor  del  conocimiento  del  asunto  y  la  remisión  a quien deba asumirlo, en tanto que si es rechazada, se le devolverá  para que continúe su trámite.   

Teniendo en cuenta que en este caso se aduce  la   causal   consagrada   en  el  numeral  6°  del  artículo  99  de  aquella  normatividad,  específicamente  la  consistente  en  que el funcionario hubiere  participado  dentro  del proceso, en este caso la magistrada que rehúsa conocer  del  asunto,  se  torna  indispensable  auscultar  el contenido y alcance de ese  motivo  de  impedimento,  con  el  fin  de  delimitar la órbita de aplicación.   

Con  relación  a la causal invocada por la  doctora  MARÍA  STELLA  JARA  GUTIÉRREZ,  en  cuanto  tiene  que  ver  con  la  participación  del  funcionario  en  el  proceso como motivo de separación del  conocimiento,  la jurisprudencia de la Sala de Casación Penal reiteradamente ha  manifestado  que  no  basta cualquier actuación del funcionario para sustraerse  de decidir el asunto. Dijo al respecto la Corte:   

“En orden a la  estructuración  de esta causal, como bien lo recuerdan sus compañeros de Sala,  la  intervención  del  juzgador  debe  estar  referida  a  actos procesales que  revistan  una  verdadera  participación,  esto  es con  entidad suficiente  para  comprometer  su  imparcialidad  y  criterio  sobre  el  asunto puesto a su  consideración”1.   

En  el  presente  caso  se  advierte  que  ciertamente  la Magistrada JARA GUTIÉRREZ cuando fungía como Juez 40 Penal del  Circuito  de  Bogotá,  participó  dentro  del proceso que ahora se somete a su  conocimiento,  intervención  que  se concretó a avocar el trámite del asunto,  presidir  la  audiencia  preparatoria  y finalmente  la audiencia pública,  actuaciones  dentro  de  las  cuales  no  se  presentó  controversia de ninguna  naturaleza,  como tampoco se adoptaron decisiones que comprometieran su criterio  en uno u otro sentido.   

Sobre  el  mencionado  tema  ha dicho esta  Sala:   

“Frente a esta  causal,   la   Sala   tiene   establecido   que   la  comprensión  de  este  concepto no debe asumirse en sentido literal sino que es  preciso  que  esa intervención, para que adquiera un efecto trascendente acorde  con  los  fines  de  la  norma,  tenga la aptitud suficiente para comprometer la  ecuanimidad  y  la  rectitud  del  funcionario. Su actividad dentro del proceso,  debe  haber  sido  esencial  y  no  simplemente  formal,  de  fondo, sustancial,  trascendente,  que  lo  vincule  con la actuación puesta a su consideración de  tal  manera  que  le impida actuar con la imparcialidad y la ponderación que de  él   esperan   no  solamente  los  sujetos  procesales  sino  la  comunidad  en  general.”2   

Es decir, la participación del funcionario  judicial  en  el  proceso debe ser de fondo, sustancial, esto es, que lo vincule  con  el  diligenciamiento puesto a su consideración que le impide actuar con la  ecuanimidad,  imparcialidad  y  ponderación  que  de él espera la comunidad y,  particularmente,    los   sujetos   intervinientes   en   la   actuación.    

En   el   caso   que   se   examina,  la  participación   de   la  funcionaria  que  se  declara  impedida  no  tiene  la  connotación  y trascendencia sustancial que exige la norma invocada, puesto que  la  actuación  cumplida fue meramente formal, sin que pueda apreciarse que haya  comprometido  su  criterio  frente  al  fondo  del  asunto,  puesto  que  en las  audiencias  realizadas  ninguna  controversia  se  suscitó  y  tampoco  ninguna  decisión  se  adoptó, tanto así que, los interrogatorios fueron hechos por la  Fiscalía,  el  Ministerio Público y el Defensor; la funcionaria, solo hizo una  pregunta  al  procesado. De ahí se concluye que la participación de la Juez en  el  proceso  aludido,  fue  intrascendente  con miras a la causal de impedimento  invocada.   

En el anterior orden de ideas, fue correcta  la  decisión  de  la  Sala  (dual)  de Decisión Penal del Tribunal Superior de  Bogotá,  al  no  aceptar  el  impedimento  de  la Magistrada MARÍA STELLA JARA  GUTIÉRREZ  en  el  marco  del  numeral  6°  del  artículo  99  del Código de  Procedimiento   Penal,   por  haber  “.participado  dentro       del       proceso”,  siendo  claro  que  esa  condición no se cumple respecto de  ella,  porque  la  actuación  realizada  cuando ostentaba la calidad de Juez 40  Penal  del  Circuito  de  Bogotá  dentro  del asunto que ahora es sometido a su  consideración,  se  sitúa  en  el  plano  de  lo formal, puesto que no adoptó  decisión  de  fondo, esencial o trascendental en ese entonces, de suerte que no  se  vislumbra  la manera como habría comprometido su criterio, ni se observa la  convergencia  de  alguna  circunstancia  indicativa de que hubiese dejado de ser  imparcial o ecuánime al asumir ahora el conocimiento del asunto.   

En  síntesis,  se declarará infundado el  impedimento de la  Magistrada MARÍA STELLA JARA GUTIÉRREZ.   

Por  disposición  del  artículo  111 del  Código de Procedimiento Penal el presente auto no es impugnable.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la Sala de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE:  

        1.-            Declarar    infundado   el  impedimento  manifestado  por la Magistrada MARÍA STELLA JARA  GUTIÉRREZ,  de  la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá, para conocer de  este  asunto;  por  tanto debe continuar frente al conocimiento del mismo.    

        2.  Remítase  el expediente a la Sala Penal del Tribunal Superior  de Bogotá.   

Comuníquese y cúmplase.  

SIGIFREDO ESPINOSA PEREZ  

JOSE       LEONIDAS       BUSTOS  MARTINEZ                   ALFREDO  GOMEZQUINTERO                

MARIA    DEL   ROSARIO   GONZALEZ   DE  LEMUS        AUGUSTO   IBAÑEZ  GUZMAN                                        No  firma             

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANES                           YESID RAMIREZ BASTIDAS   

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                            JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

1.  Auto de 18 de febrero de 2004, radicación 21921.   

2.  Auto  de 5 de julio de 2007, radicación 27533. En el mismo sentido autos del 16  de  marzo  de  2005  y  7  de  febrero  de  2007,  radicación  23374  y  26733,  respectivamente, entre otros.     

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