30103(04-08-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 30103  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

ALFREDO GOMEZ QUINTERO  Aprobado   acta  No.  215   

Bogotá     D.    C.,    cuatro (4) de agosto de dos mil ocho (2008)   

VISTOS  

Decide la Sala la admisibilidad del recurso  extraordinario   de  casación  interpuesto  por  el  defensor  de  SANDRA  PATRICIA  MARTÍNEZ  RUIZ, contra  la  sentencia del 25 de marzo de 2008, por medio de la cual el Tribunal Superior  de   Cali   confirmó   el  fallo  condenatorio  proferido  en  el  trámite  de  allanamiento  a  cargos el 20 de septiembre de 2007 por el Juzgado Segundo Penal  del  Circuito  Especializado  de Cali que la sentenció a las penas de diez (10)  meses  y  veinte  (20)  días  de prisión, inhabilitación para el ejercicio de  derechos  y  de  funciones  públicas  por  el  mismo  lapso  y  le concedió el  beneficio  de  la suspensión condicional de la ejecución de la pena (Artículo  63 del C.P.) por el delito de lesiones personales agravadas.   

         HECHOS   

El  21  de  agosto  de 2007 hacia las 21:00  horas,  a  la  altura  de  la calle 35 B con carrera 30, del barrio ‘Conquistadores’  de la ciudad de Cali, en desarrollo  de  un  operativo  adelantado  por  unidades  de  la  Policía  Nacional  contra  consumidores  de  estupefacientes  se  disponían  a  subir  al  vehículo  a un  ciudadano  cuando la señora SANDRA PATRICIA MARTÍNEZ  RUIZ agredió físicamente al agente Víctor Fernando  Perlaza,  generándole  lesiones   con las uñas, que afectaron su rostro y  determinaron  una  incapacidad  médico  legal  de definitiva de diez días, sin  secuelas.  (fl. 8).   

ANTECEDENTES  

El 23 de agosto de 2007 se llevó a cabo la  audiencia  de formulación de imputación ante la Juez Sexta Penal Municipal con  funciones  de  control  de  Garantías,  la procesada aceptó la imputación por  lesiones  personales agravadas (artículos 111, 112 inciso 1°, conc. artículos  119  modificado  por  la Ley 1098 de 2006, artículo 200 y 104 – 10,  de la  Ley  599 de 2000 modificada por la Ley 890 de 2004).  Se aportó CD Room de  las  diligencias  radicadas  con  el  número  76001  60  00 193 2007 17665 (fl.  1).   

La  Fiscalía  61  Especializada  de  Cali  presentó  escrito  de  acusación  el 29 de agosto de 2007 (Fls. 4 – 6).   

El   Juez   Segundo  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Cali  declaró  la  legalidad  del  allanamiento  y profirió  sentencia  condenatoria  el  20  de  septiembre  de  2007  (fls. 16 – 25).   

Ante la impugnación que formuló el señor  Procurador  Judicial Penal, la condena fue confirmada el 25 de marzo de 2008 por  el   Tribunal   Superior   del  Distrito  Judicial  de  Cali.   (Folios  66  – 74).   

LA SENTENCIA IMPUGNADA  

El  Juzgado  de  primera instancia negó la  alegación  del  Agente  del  Ministerio  Público,  fundada  en la falta de una  adecuada  individualización  y  falta  de  identificación de la procesada, con  base  en  que  el  artículo  128 del Código de Procedimiento Penal (Ley 906 de  2004  adicionado por el artículo 11 de la Ley 1142 de 2007) sugiere una lectura  disyuntiva,    siendo    permitido   –ante  la falta de identificación plena del procesado- optar por la  individualización  del  mismo,  pues,  para  proferir la sentencia –de  carácter  condenatorio  en  este  caso-  no  se  requiere  la  asignación  del  cupo  numérico  asignado  por la  Registraduría Nacional del Estado Civil.   

El  Tribunal,  en  decisión  indivisible,  sostuvo  que  la  alegación  del  impugnante “…no  tiene      relación      con      el      aspecto     fáctico     –  jurídico, su reclamo obedece a una  omisión  meramente  procedimental que, por demás, está a cargo de la policía  judicial”. (Página 4).   

         LA IMPUGNACION   

Cargo  único.  Nulidad por violación  del    debido   proceso   por   no    individualizar   e   identificar   al  procesado.     Violación    de    los    artículos    128    modificado  por el artículo 11 de la Ley  1142     DE     2007     y     288    –   1   y   457  de  la  Ley  906  de  2004   

Evocando  apartes  de la sentencia radicada  con  el número 11412 del trece (13) de febrero de dos mil tres (2003) el señor  Procurador  Judicial  alega  que  la procesada (quien dijo llamarse SANDRA  PATRICIA MARTÍNEZ RUIZ)  no  está  adecuadamente identificada y tampoco individualizada, en la medida que no  se  precisaron  correctamente  los  rasgos relativos a su antropología física,  que   permiten   individualizar  a  las  personas  según  las  características  morfológicas:   

Es  manifiesta  la imprecisión sobre datos  relativos  a  la  forma  de  la  cara  y  el  cabello;  no  se hizo una correcta  descripción  relativa  a  la forma de los ojos, de la nariz, de la boca, de las  orejas.       En     suma     –dice-  la  sentencia  quedó  huérfana  de  la  individualización  correcta  de la procesada y ello puede causar problemas a la comunidad femenina,  en  la  medida  que  existen  múltiples personas que llevan el nombre de Sandra  Patricia Martínez Ruiz.   

Por  manera  que a la luz del artículo 11 de la Ley 1142 DE  2007  (Diario  Oficial  No.  46.673 de 28 de julio de  2007)  que adicionó el artículo 128 de la Ley 906 de  2004,  la  sentencia  no  se  podía  proferir  en  contra de “Sandra Patricia  Martínez   Ruiz”   sin   contar   con   datos  unívocos  que  sugirieran  la  individualización  correcta  de la procesada, entre otras razones porque no hay  precisión   sobre   la  fecha  de  nacimiento  ni  se  tienen  datos  correctos  relacionados  con  la  identificación  que  diferencie  a la sentenciada de las  demás     personas     habitantes    del    globo  terráqueo.   

Precisa el procurador que la impugnación la  hace  entonces  a favor de las garantías de los miembros de la sociedad, con el  fin  de  evitar  que  las  personas  que  lleven  el  nombre  de Sandra Patricia  Martínez  Ruiz  se vean involucradas en problemas con la justicia por homonimia  y   errores   judiciales   con   fallos   como   el   que   es   objeto   de  la  impugnación.   

Solicitó  decretar  la  nulidad  a partir,  inclusive,  de la audiencia de formulación de imputación para que la Fiscalía  y   la   Policía   Judicial  cumplan  con  el  mandato  de  tomar  el  registro  decadactilar,  remitirlo  a  la  Registraduría Nacional del Estado Civil con el  fin  de  que se expida en forma inmediata copia de la fotocélula o para que sea  registrada  la persona procesada con el nombre que se identificó inicialmente y  se le asigne el cupo numérico que le corresponde.   

CONSIDERACIONES  

La Sala de Casación Penal no seleccionará  la  demanda  de  casación  porque  de  su  estudio se advierte que no  se  precisa de la intervención de la Corte para hacer efectivo  alguno  de  los  fines del extraordinario recurso a la luz del artículo 180 del  C. de P.P..  En efecto:   

Sobre  el  tema  de la individualización o  identificación  como  presupuestos para proferir sentencia de mérito a través  de  las  diferentes  legislaciones  (Decreto  050  de 1987, artículo 341;   Decreto   2700  de  1991,  artículo  319;   Ley  600  de  2000,  artículo  322;   Ley  906,  artículo 128 modificado por el  artículo   11   de   la   Ley  1142  de  2007),  la  jurisprudencia  es  pacífica  en  el  sentido  de  que para proferir el fallo y  evitar  los  problemas  de  homonimia  referidos  por  el impugnante, es preciso  individualizar  de  manera  correcta   –unívoca-  o  identificar  –también  de forma inequívoca- a los  autores   o  partícipes  de  la  conducta  punible1.   

En el caso que el procurador judicial somete  a  estudio  de  la  Sala  la  falta de identificación de la procesada es cierta  porque  no  se adujo el documento de la Registraduría Nacional del Estado Civil  (fotocélula)  ni  se  adelantaron  los  trámites  para hacer el registro en el  evento  en  que el imputado no cuente con el cupo numérico del ciudadano;   no  obstante,  la  Sala  encuentra  que existe individualización correcta de la  procesada:   

En el escrito de acusación, la Fiscalía la  individualizó de la siguiente manera:   

1)   SANDRA  PATRICIA  MARTÍNEZ  RUIZ,  fecha de nacimiento 15 de  agosto  de  1989,  edad  18,  sexo  femenino,  nacida  en Cali, Valle del Cauca,  Colombia,   profesión  Peluquera,  Estatura  1,64,  color  de  la  piel  negra,  contextura delgada.   

2)   La sentencia de primera instancia  la individualizó así:   

“SANDRA     PATRICIA     MARTÍNEZ  RUIZ,  nacida  el 15 de agosto de 1989, cuenta con 18  años  de  edad,  indocumentada, ubica su lugar de residencia en la carrera 34 B  No.   29   –  46  barrio  ‘San León 13’,  Teléfono  No.  3 34 40 12 de esta  ciudad  y  responde  a  la siguiente descripción morfológica:  Persona de  sexo  femenino,  contextura  delgada,  1,64 mts. de estatura, contorno de rostro  ovalado,  tez  morena,  cabello  lacio  de  color  negro  de corte mediano, ojos  grandes  de  iris  color  café,  nariz  de  base  ancha,  boca  mediana, orejas  perforadas”.   

3)   En  aras de la identificación el  Fiscal  Séptimo  Especializado  de Cali a quien correspondió la investigación  realizó dos diligencias:   

3.1.  Dispuso una misión de trabajo el  3  de  septiembre  de  2007  para establecer el arraigo familiar y laboral de la  imputada.    En   ella  se  acreditó  a  través  de  una  entrevista  que  “…SANDRA   PATRICIA  tiene un hijo por el cual no se hace responsable, que  es  muy  conflictiva,  que  ha  tenido anteriormente problemas de drogadicción,  vive  en  la  casa  de  la  abuela  la  señora  Josefina  Castro”.  (Folios 13 y 14).   

3.2.   Dispuso  la  misión de trabajo  núm.  17611  al  investigador criminalístico de la Policía Judicial, a partir  de  la  fotocopia  del  formato de las reseñas dactiloscópicas para obtener la  identificación  de  la  procesada  en  la  base  de  datos  de  clasificación,  formulación  y  búsqueda  en el archivo delincuencial EVIDENTIX, NUIP y ANI de  antecedentes  judiciales  en  la  ciudad  de  Cali.   El  resultado  de  la  averiguación  fue  negativo  en  la medida que “…el formato de las reseñas  decadactilares  deben ser originales”.  Véase informe 42000 06 17611 del  19 de septiembre de 2007 (fl. 7).   

Esto      sugiere      –como  lo  hizo notar el Procurador en  la  sustentación  de  la apelación al fallo de primera instancia- que a la luz  del  requerimiento  del  inciso  segundo del artículo 128 de la Ley 906 de 2004  (artículo  11  de  la Ley 1142 de 2007), la Policía Judicial tomó el registro  dactiloscópico   de   la   señora  SANDRA  PATRICIA  MARTÍNEZ  RUIZ  con  la  finalidad  de llevarlo a la  Registraduría  Nacional  del  Estado  Civil  para  que  expidiera  copia  de la  fotocélula  o  asignar  cupo numérico.  El Procurador insistió en que el  trámite  fue  iniciado  por  la Fiscalía pero no fue culminado debido a que la  imputada  se  allanó  a  los  cargos.   (Cfr. Páginas 2 y 3 del fallo del  Tribunal).   

Se    cuenta,    entonces    con,    la  individualización       de       la       procesada       que      –entre  otras  cosas- fue capturada en  flagrancia,   en   la   medida   en   que   se   aportaron   datos  descriptivos  precisos.   

3.3.   Además  de  ello,  el  proceso  cuenta  con  el  registro audiovisual de la acusada: diligencia del 23 de agosto  de  2007  de  formulación de imputación ante la Juez Sexta Penal Municipal con  funciones  de  control de Garantías y el allanamiento a los cargos (diligencias  radicadas con el número 76001 60 00 193 2007 17665 (fl. 1).   

En  tales  condiciones  específicas,  lo  perceptible  es  que  la  individualización  de  la  sindicada  es inequívoca    y    no   se   advierte  dificultad  alguna  para  distinguirla  de las demás  personas;   de  suerte  que  en  el  evento  de  un  error judicial como el  referido  en  el  artículo  128  del  C. de P.P., la  contingencia es superable con facilidad.   

Ello  no obsta, a criterio de la Sala, para  afirmar  que  los organismos de indagación e investigación y la Registraduría  Nacional  del Estado Civil deben propender por implementar un sistema veloz para  atender  las  vicisitudes relacionadas con la identificación de los imputados a  través  del  antecedente de registro individual que reposa en la Registraduría  del Estado Civil.   

Se trata, en suma de, un asunto relacionado  con  la  interacción efectiva y eficiente   que   debe   haber   entre   los  organismos  de  indagación  e  investigación  como  la  Fiscalía General de la Nación y la Policía Judicial  con  el  sistema  de  registro  individual  de  las  personas  que  lleva  aquel  organismo.    Todo   ello,   sin   perjuicio   de   la   legalidad   de  la  sentencia.   

4)  Finalmente, cuando un sindicado es  parte  de  esa  “población flotante”2  del país y  las   características   físicas   sugieren   equivocidad   en  el  proceso  de  individualización,  con  la  consecuencia  perceptible  de que toda persona que  lleve     el     nombre    del    sentenciado    pueda    verse    avocada            –sin  razón-  a  las  vicisitudes  de  tener  que demostrar que la sentencia objeto del antecedente no corresponde a un  delito  suyo  sino  de  alguien que lleva el mismo nombre, la Sala debe hacer un  llamado  preventivo  a  los  despachos  judiciales  con  el  fin  de precaver el  equívoco  al interior del proceso a la luz de lo previsto en el artículo 11 de  la  Ley  1142  de  2007  que  adicionó  el  artículo  128  del  C. de P.P. que  es  una norma de naturaleza  puramente protectora.   

En  suma,  del  contexto  argumentativo  se  advierte  con  claridad  meridiana  que  no se precisa de la intervención de la  Sala  de  Casación  para  hacer  efectivo algún derecho material a favor de la  procesada o de terceros.   

En  consecuencia, a tenor del artículo 184  inc.      2      ib.,     se     inadmitirá               la  impugnación.   

5)  Contra esta determinación se hace  legalmente  viable  la insistencia prevista en el artículo 184 de la Ley 906 de  2004.   Ante  la  carencia  de  regulación  en  su  trámite la Sala lo ha  señalado así:   

a- La insistencia sólo puede ser promovida  por  el  demandante  dentro de los cinco (5) días siguientes a la notificación  de  la  providencia  que  inadmite  la  demanda  de  casación  u  oficiosamente  provocada  dentro  del  mismo  lapso  por alguno de los Delegados del Ministerio  Público  para  la  Casación  Penal  –en        tanto        no        sean       recurrentes–   el   Magistrado  disidente  o  el  Magistrado   que   no   haya   participado   en   los   debates  o  suscrito  la  inadmisión.   

b- La respectiva solicitud puede formularse  ante  el Ministerio Público a través de sus Delegados para la Casación Penal,  ante  uno  de  los  Magistrados que haya salvado voto respecto a la decisión de  inadmitir  o  ante  uno  de  los  Magistrados  que  no  haya  intervenido  en la  discusión.   

c-  Es potestad del funcionario ante quien  se  formula  la  insistencia  someter el asunto a consideración de la Sala o no  presentarlo  para su revisión y en este caso así lo informará al peticionario  en    un    término    de   quince   (15)   días3.   

En virtud de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

1)         INADMITIR   la   demanda  de  casación  formulada  por  el Procurador Judicial Penal contra la sentencia del 25 de marzo  de   2008   proferida   por  el  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Cali.   

2) DISPONER que  antes  de  que  se libren las comunicaciones dispuestas en el art. 166 de la Ley  906  de  2004, el Juzgado de primera instancia proceda a establecer la verdadera  identidad        de        la       procesada4.   

3) Contra esta  decisión    procede    el   mecanismo  de insistencia a la luz del inciso segundo del artículo 184 del  Código de Procedimiento Penal.   

Notifíquese,  cúmplase  y devuélvase al  Tribunal de origen,   

SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ   

    JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS  MARTÍNEZ                                    ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO             

MARIA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE   LEMOS                                  AUGUSTO   J.   IBAÑEZ  GUZMÁN   

             JORGE        LUIS        QUINTERO  MILANÉS                       YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                     JAVIER ZAPATA ORTIZ   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

1CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  Sala de casación penal, sentencias del 13 de febrero de  2003,  Rad.  Núm.  11412;  en el mismo sentido sentencia del 23 de mayo de  20007,  rad.  Núm.  25  393;   del  23 de enero de 2008, rad. Núm. 28301,  citadas en las sentencias de primero y segundo grados.   

2  La  población  flotante se refiere al número de personas situadas en una localidad  que  no  están  censadas;   una  localidad  puede  haber  multiplicado  su  población  por  diversas  causas:  el turismo, oportunidades de trabajo en  grandes escalas, etc..      Son  población flotante los que residen permanentemente y  aún  no  se han censado más los que por algún motivo no se censan o se censan  en  otras localidades,  los que se encuentran de vacaciones, los que están  en  tránsito  hacia otras localidades (aeropuertos, estaciones, puertos, etc.),  los  jornaleros y trabajadores de temporada,  los inmigrantes en situación  administrativa  irregular,  además la mayoría de los estudios incluyen a quien  trabaja  en  una  localidad  pero  no  reside en ella (se desplaza diariamente),  algunos  estudios  también  añaden  a  las  personas que acuden a realizar sus  compras desde otras localidades.   

3Providencia    de    diciembre    12   de   2.005,   radicado   No.  24.322.   

4  Ibídem. Casación  No. 28301 del 23 de enero de 2008.     

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