30093(02-07-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No. 30093  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                            Magistrado Ponente:   

                            DR. SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

                            Aprobado Acta Nº 175   

          Bogotá, D.C., dos de julio de dos mil ocho.   

VISTOS  

          Resuelve  de  plano  la  Corte  el  impedimento  manifestado  por el  magistrado  ORLANDO  ECHEVERRY  SALAZAR,  integrante  de  una  de  las  salas de  Decisión   Penal   del  Tribunal  Superior  de  Cali,  Valle  del  Cauca,  para  conocer   de  la  apelación  presentada  en  contra  de  la  decisión  de  preclusión  tomada  por el Juzgado 20 Penal del Circuito de esa ciudad, a favor  de  Luis  Ángel Arboleda Otero, quien fue vinculado penalmente por el delito de  tráfico, fabricación o porte de estupefacientes.      ANTECEDENTES   

1.  A eso de las nueve y cuarenta minutos de  la  mañana  del  doce  de  agosto  de  2006,  agentes  de  la Policía Nacional  capturaron,  en  vía  pública  del barrio Simón Bolivar de la ciudad de Cali,  intersección  de  la  carrera  15 con calle 27 A, a Luis Ángel Arboleda Otero,  dado  que  en  registro  de  rutina  hallaron  en  su  poder  20  cigarrillos de  marihuana, con un peso neto de 22.7 gramos.   

2. Acorde con la captura flagrante, el 13 de  agosto  de  2006, por petición de la Fiscalía, el Juzgado 9° Penal Municipal,  con  Funciones  de  Control  de  Garantías,  de  Cali,  realizó las audiencias  preliminares   de  legalización  de  captura,  formulación  de  imputación  e  imposición de medida de aseguramiento.   

En  ellas, el funcionario judicial legalizó  la  captura, formalizó la imputación –a  la  cual  no  se  allanó  el  procesado- y se abstuvo de imponer  medida de aseguramiento.   

3. El 8 de noviembre de 2006, el Juzgado 1°  Penal  del Circuito con Funciones de Conocimiento de Cali, conforme lo deprecado  formalmente  por  la  fiscalía,  adelantó audiencia de preclusión, en la cual  negó la solicitud.   

Ante   ello,   interpusieron   recurso  de  apelación la fiscalía y el procesado.   

En segunda instancia, la correspondiente Sala  de  Decisión  Penal  del Tribunal Superior de Cali, con ponencia del Magistrado  ORLANDO  ECHEVERRY  SALAZAR,  en  audiencia celebrada el 6 de diciembre de 2006,  confirmó lo decidido por el A quo.   

4.   De   nuevo,  la  Fiscalía  solicitó  preclusión  de  la  investigación, en asunto repartido al Juzgado 20 Penal del  Circuito  con  Funciones  de  Conocimiento  de  Cali,  despacho  que realizó la  correspondiente  audiencia  el  11  de  junio de 2008, decretando la preclusión  invocada.   

En  contra  de  lo  decidido  se  alzó  en  apelación  la  representante  del  Ministerio  Público, Dra. Lucy Elena Vélez  García.   

5.  A fin de desatar el recurso vertical, la  carpeta  le  fue  repartida,  en el Tribunal de Cali, al despacho del Magistrado  ORLANDO ECHEVERRY SALAZAR.   

Empero, de inmediato el funcionario profirió  un  auto  en  el  cual  se  señala  impedido  para intervenir en el estudio del  asunto,  toda  vez  que la apelante, quien representa al Ministerio Público, es  su cónyuge.   

Estima,  por  ello,  el  Magistrado,  que su  esposa  tiene  interés  en  el asunto –busca  derrumbar  la  decisión  que decretó la preclusión-, en el  cual   funge   él  como  ponente,  configurándose  la  causal  de  impedimento  consagrada   en   el   ordinal   1°   del   artículo  56  de  la  Ley  906  de  2004.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

En virtud de lo establecido en los Arts. 57  y  341  de la Ley 906 de 2004, a la Sala le asiste atribución para pronunciarse  en  relación  con el impedimento propuesto dentro de una actuación que se rige  por  los  lineamientos  del  sistema  penal  acusatorio,  en  tratándose  de la  manifestación  que  hace el Magistrado ponente de una de las Salas de Decisión  Penal del Tribunal Superior de Cali.   

Ya  la  Sala  en  reiteradas  ocasiones  ha  resaltado  la  naturaleza constitucional del instituto de los impedimentos y las  recusaciones,  como  quiera  que, el artículo 228 de la Carta Política dispone  que  la  administración  de  justicia es función pública y que sus decisiones  son  independientes,  y,  a  su  vez,  el  artículo  230,  prevé  que  en  sus  providencias   los   jueces  sólo  están  sometidos  al  imperio  de  la  ley.   

En  este  sentido,  para  dar  aplicación  material  al  principio de  imparcialidad, imperativo   en   las   decisiones   judiciales,   el  ordenamiento  procesal   ha  instituido  causales  de  orden  objetivo y subjetivo,   bajo  cuyo  gobierno  el  juez  debe  apartarse  del  conocimiento  del  asunto,      garantizando      de     esta  manera    a   las   partes,   terceros   y   demás  intervinientes,  transparencia  en  la  decisión del  asunto.   

       Sin embargo,  este  imperativo ético y legal, de clara raigambre constitucional, como se dijo  atrás,  no obedece a la simple voluntad o capricho del funcionario, para que no  signifique  simplemente la dejación de la función pública deferida, y tampoco  corresponde  a  las  partes  seleccionar a su amaño el funcionario encargado de  dirimir la controversia.   

     En consideración a  ello,  las  causas  que  dan  lugar  a  separar  del  conocimiento  de  un  caso  determinado  a  un  juez  o magistrado no pueden deducirse por analogía, ni ser  objeto  de  interpretaciones  subjetivas,  en  cuanto  se  trata  de  reglas con  carácter  de  orden  público,  fundadas en el convencimiento del legislador de  que  son  éstas  y  no  otras  las  circunstancias fácticas que impiden que un  funcionario   judicial  siga  conociendo  de  un  asunto,  porque  de  continuar  vinculado  a  la  decisión compromete la independencia de la administración de  justicia  y quebranta el derecho fundamental de los asociados a obtener un fallo  proferido     por    un    tribunal    imparcial.1   

         La  causal  invocada  por el Magistrado Ponente, se halla regulada en el numeral 1°  del artículo 56 de la Ley 906 de 2004, del siguiente tenor:   

            “Que  el  funcionario judicial, su cónyuge o  compañero  o  compañera  permanente,  o algún pariente suyo dentro del cuarto  grado  de  consanguinidad  o  civil, o segundo de afinidad, tenga interés en la  actuación procesal.”   

              Para  soportar  su  manifestación, el funcionario advierte que la apelación en  contra  del auto emitido por el Juzgado 20 Penal del Circuito de Cali, a través  del  cual  decretó  la preclusión de la investigación adelantada en contra de  Luis  Ángel  Arboleda Otero, fue interpuesta por su cónyuge, quien representó  al Ministerio Público en esa actuación.   

             A  esa  manifestación  del  Magistrado  bien  poco  tiene que agregar la Corte,  ostensible  y  objetivo  como  emerge  que,  en efecto, su esposa tiene un claro  interés  en la decisión de segundo grado que le correspondería, cuando menos,  proyectar  al  funcionario  judicial,  pues,  precisamente por ello interpuso el  recurso vertical en mención.   

          En  ese  orden  de  ideas,  la  Corte  encuentra  fundado  el impedimento que fuera anunciado por el  Magistrado  ORLANDO  ECHEVERRY  SALAZAR,  integrante  de  una  de  las  Salas de  Decisión Penal del Tribunal Superior de Cali.   

Por  lo  expuesto,  la  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

PRIMERO:     DECLARAR     fundado  el  impedimento  del  Magistrado ORLANDO ECHEVERRY SALAZAR,  integrante  de  una  de  las  Salas  de Decisión Penal del Tribunal Superior de  Cali,  para  conocer  del  recurso  de  apelación interpuesto contra el auto de  preclusión  emitido  a  favor  de  Luis  Ángel  Arboleda Otero, por el Juzgado  Veinte Penal del circuito de esa ciudad.   

SEGUNDO: REMITIR, en  consecuencia,  el expediente  al Tribunal de origen.   

TERCERO:  Contra    esta    decisión   no   procede   ningún  recurso.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                ALFREDO      GÓMEZ  QUINTERO   

MARIA DEL ROSARIOGONZÁLEZ DE L.                             AUGUSTO    J.    IBAÑEZ  GUZMÁN   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                YESID      RAMÍREZ  BASTIDAS   

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA                          JAVIER   DE   JESÚS  ZAPATA  ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1 C. S.  de  J., Sala de Casación Penal, Auto de 19 de octubre de 2006, Rad. N° 26.246.     

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