29932(08-10-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 29932  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

         

                                Magistrado Ponente:   

                                      JULIO    ENRIQUE    SOCHA  SALAMANCA   

                                Aprobado Acta No.288   

Bogotá,  D.  C., ocho (8) de octubre de dos  mil ocho (2008).   

VISTOS  

La  Sala resuelve acerca de la admisibilidad  de  la  demanda  de  revisión  presentada  a través de apoderado por el señor  Jhon  Roimer  Otero Redondo  en  contra  de la resolución dictada el 3 de diciembre de 2007 por la Fiscalía  Octava  Delegada ante el Tribunal Superior de Barranquilla, por medio de la cual  revocó  la  acusación  proferida en contra de Glieth  Rodríguez   Sarmiento  por  el  delito  de  lesiones  personales culposas y, en su lugar, le precluyó la investigación   

ANTECEDENTES  

1.  Se extracta de  las  copias  de  las  providencias  aportadas  con el libelo, que el 24 junio de  2003,   en   el   municipio  de  Baranoa,  Atlántico,  a  las  7  de  la  noche  aproximadamente,     el     señor    Jhon    Otero  Redondo,  quien  se transportaba en una bicicleta por  el  sector  de  la  carrera  20  con calle 16, fue arrollado por el vehículo de  servicio  público  UVV-125,  afiliado  a  la  empresa  Cootransguajaro, el cual  estaba   al   mando   del  señor  Glieth  Rodríguez  Sarmiento,  causándole  lesiones  en  el  cuerpo que  ameritaron  incapacidad  definitiva  de  120  días,  deformidad  física que le  afecta  el  rostro de carácter permanente y perturbación funcional del órgano  de locomoción.   

2.  La  Fiscalía  Única  de la Unidad Local de Baranoa, Atlántico, mediante resolución de 18 de  agosto  de  2006,  calificó  el  mérito  sumarial  profiriendo  resolución de  acusación    en   contra   de   Glieth   Rodríguez  Sarmiento  por  el  delito  de  lesiones  personales  culposas.   

3.  La  Fiscalía  Octava  Delegada  ante  el Tribunal Superior de Barranquilla revocó la anterior  decisión  al  resolver  el  recurso de apelación interpuesto por el defensor y  precluyó  la  investigación a favor del procesado, en cuanto consideró que el  resultado  fue  producto  del  comportamiento  imprudente de la víctima, que no  observó los reglamentos de tránsito.   

LA DEMANDA DE REVISIÓN  

1.   El  señor  Jhon  Otero  Redondo,  por  medio  de  apoderado,  presenta  demanda  de  revisión  contra la decisión del  Fiscal  Octavo  Delegado  ante  el  Tribunal  Superior  de  Barranquilla, en tal  sentido,  sin  precisar  la  causal en la cual pretende soportar su pretensión,  manifiesta  que la resolución de preclusión se fundó en los simples dichos de  la  médico  Margarita  Ahumada  de  la clínica Santa María de Barahona, y del  señor  Alberto  de  la  Hoz  Cera,  agente  del  Tránsito  Municipal del mismo  municipio,  quienes  sin haber declarado formalmente en el proceso, manifestaron  que    Otero    Redondo  presentaba  aliento  alcohólico,  de  manera  que la  decisión  se  fundó  en  una  prueba  que  no  se estableció legalmente en el  proceso.   

En  el desarrollo de la investigación no se  logró    probar   que   Otero   Redondo,  estuviera  en  estado  de  embriaguez,  ya  que  ni a él, ni al  sindicado,   se   les   practicó   prueba  de  alcoholimetría  o  alcoholemia,  simplemente  se  trató  de  una  afirmación  de  la  médico  y del agente del  tránsito municipal.   

2.  La providencia  contra  la  cual  se  dirige  el  libelo  se fundó en hechos que no ocurrieron,  invocados  de mala fe por el defensor del procesado, por ejemplo, afirmó que el  lesionado  fue empujado por César Camargo, persona que, según versiones, no es  conocida  en  el  municipio  de Baranoa, lo cual indica que no puede ser testigo  presencial  de  los  hechos;  además en ella se dio por cierto que Otero  Redondo  estaba  beodo al momento  del accidente.   

3. El Fiscal Octavo  ante  el  Tribunal  Superior  de  Barranquilla,  no analizó la prueba de manera  integral,   omitió   las   documentales   y   testimoniales  aportadas  por  la  víctima.   

4.   El  Fiscal  desatendió  que  el  procesado  abandonó  la  ruta  para socorrer al lesionado  trasladándolo  a  diferentes clínicas en Baranoa y Barranquilla para que fuera  atendido  con el Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito del vehículo que  conducía,   luego,   según  el  libelista,  se  trató  de  un  comportamiento  incompatible de quien es irresponsable frente a un hecho punible.   

5.  Igualmente,  refiere  que  la  vía por donde transitaba el demandante es de un solo sentido,  no  doble  como lo señalaron el defensor, el sindicado y lo coadyuvó el Fiscal  Delegado  ante  el  Tribunal,  razón  por  la que los conductores pueden elegir  libremente  el  carril  por  donde van a transitar, de modo que el sindicado fue  quien  originó  el  suceso punible por imprudencia, pues se distrajo por contar  el dinero producto del viaje.   

En   conclusión   de  todo  lo  anterior,  manifiesta  que  discrepa del pronunciamiento del Fiscal Octavo Delegado ante el  Tribunal  de  Barranquilla,  quien  asumió  como  cierto  lo manifestado por el  defensor  en  el  recurso,  sin  hacer  un  estudio  concienzudo  de  los hechos  debatidos.   

CONSIDERACIONES  

1. La admisión de  la  demanda  de revisión en este caso, está determinada por la adecuación del  líbelo  a los parámetros que establece el artículo 222 de la Ley 600 de 2000,  es  decir,  a:  1) La determinación de la actuación procesal cuya revisión se  demanda  con  la  identificación  del  despacho  que  produjo  el  fallo. 2) La  conducta  o  conductas  punibles  que  motivaron  la  actuación  procesal  y la  decisión.  3)  La  causal que invoca y los fundamentos de hecho y de derecho en  que  se  apoya  la  solicitud;  y, 4) La relación de las pruebas que se aportan  para demostrar los hechos básicos de la petición.   

Además, el accionante debe acompañar copia  o  fotocopia de la decisión de primera y segunda instancia con constancia de su  ejecutoria,  según  el  caso,  proferidas  en  la  actuación cuya revisión se  demanda.   

2.  La acción de  revisión  no  comprende un escenario procesal nuevo, en el cual esté permitido  reanudar  la  controversia  probatoria  finiquitada  en  las instancias mediante  decisión  que  ha  hecho  tránsito  a  cosa  juzgada,  amparada  por  el doble  carácter de definitiva e inmutable.   

Así teniendo en cuenta el carácter técnico  y  rogado  de la referida acción, al actor le corresponde seleccionar el motivo  que  pretenda  invocar  en apoyo de su pretensión, las pruebas en que se funda,  con  indicación,  mediante  la  presentación  de  una  exposición  lógica  y  racional,  de  la  manera  cómo  se demuestra la causal escogida y por qué los  fundamentos  fácticos y jurídicos que la sustentan afectan la inmutabilidad de  la decisión que ha hecho tránsito a cosa juzgada.   

3.  La acción de  revisión  no  está  destinada  a debatir aspectos definidos en las instancias,  tampoco  a  subsanar  errores  de  juicio  o  procedimiento, como lo pretende el  libelista  en  la demanda al cuestionar las valoraciones probatorias que hizo el  Fiscal  Octavo  Delegado  ante  el  Tribunal  Superior  de  Barranquilla  en  la  resolución  por  medio  de la cual revocó la resolución de acusación dictada  en  primera  instancia,  para  en su lugar precluirle la investigación penal al  procesado por el delito de lesiones personales.   

4. Su finalidad es  la  de lograr un fallo rescisdente en orden a remediar la injusticia material en  que  haya  podido  incurrir  el  funcionario judicial que personifica al órgano  encargado  de  administrar  justicia,   pero solamente por la ocurrencia de  los  motivos  previstos  en la ley, cuya demostración, se repite,  corre a  cargo del actor.   

5. En este caso, el  autor  de  la  demanda  en  la  exposición  de  los  motivos  que presenta para  fudamentarla,  no  señala  la  causal  o  causales  en  la cuales fundamenta su  pretensión,   sin   embargo,  en  el  capítulo  que  intitula  “FUNDAMENTOS  DE  DERECHO” alude a las  causales  4  y  5  del  artículo  220  de  la  Ley 600 de 2000, a las cuales se  referirá  la  Sala,   que  en  su  orden disponen que procede la revisión  contra  las sentencias ejecutoriadas, en este caso la resolución de preclusión  de la investigación, cuando:   

“…con  posterioridad a la sentencia se  demuestre,  mediante decisión en firme,  que el fallo fue determinado por una conducta típica del juez o  de un tercero”   

“…   se   demuestre,   en  sentencia  en  firme, que  el  fallo  objeto de pedimento de revisión se fundamentó en  prueba falsa.” (Negrillas de la Sala)   

De   lo  anterior  se  desprende  que  el  peticionario,  amparado  en  una  cualquiera  de las mencionadas causales, está  obligado  a presentar con la demanda de revisión, prueba documental inequívoca  de  la  decisión  judicial  en  firme,  demostrativa  de la ocurrencia de tales  eventos,  pues  sin acreditarse la existencia del hecho delictuoso del juez o de  un  tercero  determinante del fallo, o la falsedad de un medio probatorio que le  haya  servido  de  fundamento,  resulta  impertinente  controvertir  mediante la  acción   de   revisión  la  fortaleza  de  la  res  iudicata.   

La   anterior   exigencia  constituye  un  requisito  formal  de la demanda de revisión, de acuerdo con lo dispuesto en el  numeral  4º  del  artículo  222  de  la  Ley  600  de 2000, cuya inobservancia  conlleva   al   fracaso   de  la  acción,  de  acuerdo  con  el  artículo  223  ibídem.   

6.  En  el caso  sometido  a  consideración de la Sala, el actor no acompañó con la demanda la  prueba  demostrativa  de  las  causales de revisión mencionadas, lo que de suyo  obliga a la inadmisión de ésta.   

Es que ni siquiera intentó sustentar cuál  pudo  ser  el hecho punible del Fiscal Octavo Delegado ante el Tribunal Superior  del  Distrito  Judicial  de  Barranquilla,  o  del tercero, y la fundamentación  respecto  de  la  prueba falsa se quedó en un ensayo de crítica respecto de la  valoración   de   los  elementos  probatorios  que  e  funcionario  tuvo  a  su  disposición  para  dictar  la  decisión que ahora pretende remover el actor en  este  trámite,  con base en los cuales concluyó que las lesiones padecidas por  Jhon Roimer Otero Redondo  fueron  consecuencia  de  su  conducta  imprudente  y  no  de  la  conducta  del  procesado.   

7.  Como corolario  de  todo lo anterior, la Sala inadmitirá la demanda de revisión presentada por  Jhon Roimer Otero Redondo a través de apoderado judicial.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

1.           RECONOCER   al  abogado  Víctor   Manuel   Barrio  Yanes  como  apoderado  judicial  del  señor  Jhon  Roimer Otero  Redondo,  para  los efectos y fines del poder que le  fue otorgado.   

2.  INADMITIR  la  demanda  de  revisión  promovida  a  través de  apoderado   por   el  ciudadano  Jhon  Roimer  Otero  Redondo,  por  las  razones  anotadas en la anterior  motivación.   

3.  Contra  el  presente  auto  procede  el  recurso de reposición.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase   

SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ   

JOSÉ    LEONIDAS   BUSTOS   MARTÍNEZ                                ALFREDO  GÓMEZ QUINTERO   

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  L.                         AUGUSTO J.  IBÁÑEZ GUZMÁN   

JORGE      LUIS      QUINTERO    MILANÉS                                   YESID     RAMÍREZ  BASTIDAS   

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                    JAVIER ZAPATA ORTIZ   

Comisión de servicio  

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *