29774(15-05-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  29774   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARÍA    DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

Aprobado Acta No. 119.  

Bogotá D.C.,   mayo quince (15) de dos mil ocho (2008)   

VISTOS  

          Se  pronuncia  la  Sala  sobre  la colisión negativa de competencia  suscitada  entre  los  Juzgados  Penales  del  Circuito Especializado, Único de  Cartagena  y  Tercero  de  Bogotá,  en  virtud  de la cual rehúsan conocer del  control  de legalidad de la medida de aseguramiento impuesta el 21 de septiembre  de  2007  a  los  procesados  JOSÉ  DE LA CRUZ MESA,  SANTANDER  MARTÍNEZ  CORTECERO,  JOSÉ  DE  LOS  REYES  JIMÉNEZ GUERRERO, ENOT  CHAVERRA  VARGAS, MELBIN CAICEDO SÁNCHEZ, HÉCTOR EDUARDO SALAZAR MUÑOZ, ELKIN  DARÍO  GUERRERO  AGAMEZ,  FERNANDO  ABUCHAR  GONZÁLEZ,  ELKIN  DARÍO CANTILLO  SALAS,  NEBARDO  ANTONIO  ESTRADA  MUÑOZ y  ALEXANDER  PUELLO  CORREA como posibles  autores  del  concurso de delitos de tráfico de estupefacientes, concierto para  delinquir y lavado de activos.   

HECHOS     Y  ANTECEDENTES   

          Las    averiguaciones   adelantadas   por   la   Policía   Judicial  consistentes  en  la interceptación de abonados celulares suministrados por una  fuente  humana y derivados de otras interceptaciones, permitieron establecer que  una    organización    criminal   coordinaba   actividades   de   tráfico   de  estupefacientes   en  las  ciudades  de  Cartagena  y  Barranquilla,  así  como  conductas  de  lavado  de  activos  realizadas  en  Medellín,  Sabaneta, Puerto  Berrío,  Envigado, Tolú y San Antero, motivo por el cual el 5 de septiembre de  2007  la Unidad Nacional contra el Lavado de Activos con sede en Bogotá dispuso  la  correspondiente  resolución  de  apertura  de  instrucción,  en cuyo marco  vinculó a los mencionados ciudadanos.   

          En    la    referida    providencia   se   precisa   “que   esta   investigación   se   regirá  bajo  el  procedimiento  establecido  en  la  Ley 600 de 2000, entendiendo que los hechos que se ventilan  en  este  radicado,  tuvieron ocurrencia en la ciudad de Cartagena, ciudad en la  cual   no   ha   entrado   en   vigencia   la   Ley   906   de  2004”.   

          A  través  de  proveído  del 21 de septiembre de 2007 la Fiscalía  resolvió   la   situación   jurídica   de  los  incriminados  con  medida  de  aseguramiento  de  detención preventiva sin derecho a libertad provisional como  posibles  autores  del  concurso  de  delitos  de  tráfico  de estupefacientes,  concierto  para delinquir y lavado de activos, providencia confirmada en segunda  instancia  por  la  Unidad  de  Fiscalía  Delegada  ante el Tribunal de Bogotá  mediante  resolución  del  30  de  enero  de  2008  al  resolver  el recurso de  apelación interpuesto por la defensa.   

Entonces,  los  defensores  de  JOSÉ  DE  LA  CRUZ MESA, SANTANDER MARTÍNEZ CORTECERO, JOSÉ DE  LOS  REYES  JIMÉNEZ  GUERRERO,  ENOT  CHAVERRA VARGAS, MELBIN CAICEDO SÁNCHEZ,  HÉCTOR  EDUARDO  SALAZAR MUÑOZ, ELKIN DARÍO GUERRERO AGAMEZ, FERNANDO ABUCHAR  GONZÁLEZ,  ELKIN  DARÍO  CANTILLO  SALAS,  NEBARDO  ANTONIO  ESTRADA  MUÑOZ y  ALEXANDER  PUELLO  CORREA  solicitaron  el  control de  legalidad de la mencionada medida cautelar.   

Remitido  el  asunto al Juzgado Único Penal  del  Circuito  Especializado  de Cartagena, mediante auto del pasado 28 de marzo  del  año en curso se declaró incompetente para conocer del asunto y por tanto,  envió  el diligenciamiento a los funcionarios homólogos en Bogotá proponiendo  colisión   negativa   de   competencia   en   caso  de  no  ser  compartido  su  planteamiento,  correspondiendo  por reparto al Juzgado Tercero de la mencionada  especialidad.   

          Recibida  la  actuación  por  dicho despacho judicial, a través de  providencia  del  pasado  30  de  abril  aceptó  la  colisión  propuesta y, en  consecuencia,  remitió  el  expediente  a  esta  Sala  para que sea dirimido el  conflicto de competencia trabado.   

RAZONES DEL CONFLICTO  

          El  Juzgado  Penal  del  Circuito Especializado de Cartagena asevera  que  si  las  conductas  investigadas  ocurrieron  en  diversos sitios ciertos e  inciertos,  la  competencia  para  resolver  el  control de legalidad solicitado  radica  en  el Juzgado Penal del Circuito Especializado de Bogotá, pues en esta  ciudad  tiene  su  sede  la  Unidad  Nacional de Fiscalía para la Extinción de  Dominio  y  el  Lavado de Activos, con mayor razón si el artículo 83 de la Ley  600  de  2000 dispone que cuando la conducta se haya realizado en varios lugares  “conocerá  el  funcionario judicial competente por  la  naturaleza del territorio en el cual se haya formulado primero la denuncia o  donde       se       haya       avocado       la      investigación”.   

Por  su  parte, el Juzgado Tercero Penal del  Circuito  de  Bogotá  aduce que, como ya lo ha dilucidado esta Sala, si bien la  Unidad  Nacional  de  Fiscalía  para  la  Extinción  de Dominio y el Lavado de  Activos  se  encuentra  en  Bogotá,  ello no implica que los jueces competentes  sean  los  establecidos  en  esta  ciudad,  pues si las conductas de tráfico de  estupefacientes  y concierto para delinquir investigadas ocurrieron en Cartagena  y  de  allí  se  remitió  el dinero a Medellín y Cáceres, sin que de ninguna  manera  aparezca  mención  de  Bogotá,  la  competencia no puede radicar en el  Juzgado Especializado con sede en esta capital.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

La  Corte  es  competente  para  conocer del  presente   conflicto   de   competencia,  habida  cuenta  que  el  artículo  18  transitorio  de  la  Ley 600 de 2000 le asigna el conocimiento de las colisiones  de  competencia  que se susciten entre jueces penales de circuito especializado,  circunstancia   que   impone   acometer   el  estudio  de  fondo  del  conflicto  adecuadamente trabado.   

Para  el propósito indicado impera señalar  inicialmente,  que  de conformidad con la preceptiva del artículo 392 de la Ley  600  de  2000,  “la  medida  de aseguramiento y las  decisiones  que  afecten  la propiedad, posesión, tenencia o custodia de bienes  muebles  o  inmuebles,  proferidas  por  la Fiscalía General de la Nación o su  delegado   podrán   ser  revisadas  en  legalidad  formal  y  material  por  el  correspondiente           juez           de          conocimiento…”.   

          Ahora  bien,  de  las  resoluciones  por  cuyo  medio  la  Fiscalía  resolvió  en  primera  y  segunda  instancia  la  situación  jurídica  de los  vinculados  se  establece  que la imputación fáctica apunta a señalarlos como  integrantes  de  una  organización  criminal  dedicada al transporte y venta de  estupefacientes  mediante  la  utilización  de  lanchas  rápidas  en  la costa  atlántica,  las cuales partían en ocasiones de Cartagena, como ocurrió con la  embarcación  “La India”  y  entregaban  los  cargamentos  en aguas internacionales según sucedió con el  barco  de  bandera Hondureña “Courageos”  en el cual guardacostas de Estados Unidos hallaron 751 kilos de  clorhidrato de cocaína.   

          El  dinero  recibido  por  el  alcaloide era también trasportado en  tales  lanchas, para luego darle viso de legalidad al ser ingresado a través de  empresas  legalmente constituidas, como “La casa del  ganadero” y “Ganadera la  45”     en     Medellín     y    “Electromueble”  con  sede  en  Cáceres  (Antioquia).   

         Es  pertinente  recordar que en punto del factor territorial existen  tres  teorías,  la primera, la de la acción, considera que la conducta punible  se  entiende cometida en el lugar donde se exteriorizó la voluntad. La segunda,  del  resultado,  asume  realizado  el  comportamiento  allí donde se produjo el  efecto  de  la  conducta,  y  finalmente,  la  teoría  de la ubicuidad o mixta,  entiende  cometido  el  hecho  tanto  en el sitio en el cual se llevó a cabo de  manera  total  o  parcial, como en el lugar donde se produjo o debió producirse  el  resultado,  teoría  aceptada  en  el  artículo  14  de  la normativa penal  colombiana.   

          Legalmente  se  tiene establecido como regla general que el juez del  lugar  donde  se  realiza  el hecho debe conocer del proceso. No obstante, dicho  principio  vinculado  con el factor territorial, sufre excepciones en el caso de  la  competencia  a  prevención, ya porque ese lugar sea incierto, ora porque ha  ocurrido   en   varios   sitios,   o   porque   se   haya   perpetrado   en   el  extranjero.   

Así las cosas, si en este asunto se advierte  que  los lugares de comisión de los delitos investigados fueron diversos, desde  algunos  conocidos como Cartagena, el Golfo de Morrosquillo, Medellín, Cáceres  y  Panamá,  y otros inciertos o desconocidos, es claro que con el propósito de  establecer  el  juez  competente  para  conocer  del  control de legalidad de la  medida  de  aseguramiento  deprecado  por  la  defensa,  se  impone acudir a los  criterios  que para la competencia a prevención establece el artículo 83 de la  Ley 600 de 2000, cuyo texto es el siguiente:   

“Cuando   la  conducta  punible  se haya realizado en varios sitios, en lugar incierto o en el  extranjero,  conocerá  el funcionario judicial competente por la naturaleza del  asunto,  del  territorio en el cual se haya formulado  primero    la    denuncia    o    donde    primero   se   hubiere   avocado   la  investigación.    Si    se    hubiere    iniciado  simultáneamente  en varios sitios, será competente el funcionario judicial del  lugar  en  el  cual  fuere  aprehendido  el  imputado  y  si  fueren  varios los  capturados,   el   del   lugar   en   que   se   llevó   a   cabo   la  primera  aprehensión” (subrayas fuera de texto).    

          Ha   precisado   la  Sala  que  por  el  territorio  “en  el  cual  se haya formulado primero la denuncia o donde primero  se   hubiere   avocado   la   investigación”  debe  entenderse  “no  solamente  el  proferimiento de la  resolución  de  apertura  de  la  instrucción  (artículo 331 del C.P.P.) sino  todas  las prácticas de aquellas diligencias originadas en la notitia criminis,  incluida  una  actuación  oficiosa y desde luego todo aquello que haga parte de  la      indagación      preliminar”1.   

Por consiguiente, como la intensa indagación  preliminar  iniciada  el  15 de noviembre de 2006 que a la postre dio lugar a la  resolución  de  apertura de instrucción proferida el 5 de septiembre de 2007 y  a  la  ulterior  aprehensión  de  los  incriminados  fue adelantada en Bogotá,  concluye  la  Sala  sin  dificultad que el conocimiento del control de legalidad  solicitado  por  la  defensa  corresponde  al Juzgado Tercero Penal del Circuito  Especializado  de  esta  ciudad,  pues  se  trata de delitos cometidos en varios  sitios,  algunos  de  ellos  desconocidos  y  en el extranjero, de manera que en  virtud  de  la  referida  competencia  a  prevención debe tenerse en cuenta, se  reitera,  que  fue aquí en donde se dio comienzo a la respectiva investigación  preliminar,   criterio   dispuesto   por   el   legislador   para  asuntos  como  éste2.   

Por  las razones anteriores, se asignará al  Juzgado  Tercero  Penal del Circuito Especializado de Bogotá el conocimiento de  este asunto.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

RESUELVE   

          1.        DIRIMIR  la  colisión legalmente trabada,  asignando  el  conocimiento  del  presente  caso  al  Juzgado  Tercero Penal del  Circuito  Especializado  de Bogotá, despacho a donde se remitirá el expediente  para  lo  de  su  cargo,  conforme  a  las  razones  expuestas  en  la  anterior  motivación.   

2.             COMUNICAR  lo  aquí  decidido  al Juzgado Penal del Circuito de Cartagena, remitiéndole copia  de la presente decisión.   

Contra  esta  providencia no procede recurso  alguno.   

Comuníquese    y  cúmplase,   

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                ALFREDO      GÓMEZ  QUINTERO   

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS               AUGUSTO   J.   IBÁÑEZ  GUZMÁN             

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANES                                YESID      RAMÍREZ  BASTIDAS   

JULIO  ENRIQUE  SOCHA     SALAMANCA                                 JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1 Auto  del 18 de julio de 2006. Rad 25255, entre otros.   

2  En  este  sentido  auto  del  13  de  febrero  de  2008.  Rad.  29199 y sentencia de  casación del 28 de febrero de 2007. Rad. 23564, entre otros.     

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