29391(28-05-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 29391  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado acta Nº 133  

Bogotá,  D.  C., veintiocho (28) de mayo de  dos mil ocho (2008).   

V I S T O S  

La Corte resuelve el impedimento manifestado  por  los  doctores  HENRY  CADENA  FRANCO y    JOSÉ    LUIS   ARAMBURO   RESTREPO  Magistrados  integrantes de la Sala de Asuntos Penales  para  Adolescentes  del Tribunal Superior de Cali, los cuales debían conocer de  la  sentencia   dictada  el  24 de diciembre de 2007 por el Juzgado Segundo  Penal  para  Adolescentes  con  Función  de  Conocimiento  de  la misma ciudad.   

SÍNTESIS   DE  LOS HECHOS Y DE LA  ACTUACIÓN PROCESAL   

Observados los discos compactos en los cuales  se  hallan  registradas  las  actuaciones surtidas en las respectivas audiencias  públicas  y  leídos  los  documentos  incorporados al expediente, se conoce lo  siguiente:   

1.  El  12  de  julio  de  2007  se realizó  diligencia  de  allanamiento  en la que se aprehendió en estado de flagrancia a  la adolescente con una cantidad de estupefacientes.   

E+2. Por razón de dicho acontecer, el 10 de  septiembre  de  2007,  la Juez Segunda para Adolescentes con Función de Control  de  Garantías  de  Cali,  por  petición  elevada  por la fiscalía, ordenó el  internamiento  preventivo  de  la adolescente por el lapso de 2 meses, decisión  que  al  ser  recurrida  fue resuelta por la Sala Número 1° de la Sala de  Asuntos  Penales  para Adolescentes, integrada, entre otros, por los Magistrados  José Luis Aramburo Restrepo y Henry Cadena Franco.   

Después  de unas contingencias procesales y  como  quiera  que  la  adolescente  se  allanó  a  los cargos atribuidos por la  fiscalía,  el  Juzgado  Segundo  Penal  para Adolescentes con función de   Conocimiento  de  Cali,  mediante sentencia del 24 de diciembre de 2007, adoptó  las siguientes decisiones:   

“PRIMERO: DECLARAR  que  la  adolescente  …., de condiciones civiles y personales conocidas en los  registros,  ES  RESPONSABLE  del  delito  de  TRÁFICO,  FABRICACIÓN O PORTE DE  ESTUPEFACIENTES,  en  calidad  de  AUTORA,  en  la  modalidad  de llevar consigo  –  portar -, conforme a lo  dicho en la parte motiva del presente fallo.   

“SEGUNDO: IMPONER  como  SANCIÓN,  la  medida de PRIVACIÓN DE LA LIBERTAD, por el término de DOS  AÑOS,  con remisión a Hogares Claret y disponer que por el Centro de Servicios  SIRPA, se libre la correspondiente orden de conducción.   

“Se  ordena así mismo, que el seguimiento  de  la  presente  sanción,  se  haga  por  intermedio  de  SIRPA”.   

Contra  la  anterior  decisión, el defensor  público interpuso recurso de apelación.   

3. La Sala  Número 6 de Asuntos Penales  para  Adolescentes  integrada,  entre  otros,  por  los Magistrados Henry Cadena  Franco  y  José Luis Aramburo Restrepo se declararon impedidos para conocer del  asunto,  basados  en el ordinal 13 del artículo 56 del Código de Procedimiento  Penal,  por haber conocido en segunda instancia de la mentada decisión del juez  de control de garantías.   

4. En cumplimiento de la orden mencionada el  diligenciamiento  pasó  a  la Sala de Decisión Número 7 de la Sala de Asuntos  Penales  para  Adolescentes  de  este  Tribunal,  que  por providencia del 14 de  febrero  siguiente  ordenó  la devolución de la carpeta a la Sala de Decisión  Número  6,  con  el  fin  de  que  le  dieran  el trámite legal al impedimento  anunciado  por  el ponente de acuerdo con lo preceptuado por el artículo 57 del  Código de Procedimiento Penal.   

5.  Como quiera que no hubo acuerdo sobre el  trámite  a seguir  respecto a la mentada manifestación de impedimento, se  dio  cabal  cumplimiento  al  artículo  10  del  Acuerdo 108 de 1997 de la Sala  Administrativa  del  Consejo Superior de la Judicatura, disponiéndose el cambio  de ponente.   

6. El nuevo Magistrado Ponente manifiesta que  resulta  inobjetable  que  la  manifestación  de  impedimento  argüida por los  Magistrados  Aramburo  y  Cadena  Franco  encaja en la descripción de la causal  impeditiva  consagrada  en  el  numeral  13  del  artículo  56  del  Código de  Procedimiento  Penal,  en  tanto  que conocieron, en segunda instancia,  de  una decisión dictada por un juez de control de garantías.   

Advierte que el trámite al impedimento debe  reglarse  por  lo  consagrado  por  los  artículos  57  y  59  del  Código  de  Procedimiento    Penal    “que    establecen    la  obligatoriedad  de manifestar ese impedimento ante la Sala de Casación Penal de  la  Corte  Suprema  de  Justicia,  si  de Magistrados de Tribunal se trata, para  poder  obtener,  si  es procedente, que se le sustraiga de conocer del asunto; y  en  caso  de tratarse de varios magistrados impedidos, tal trámite debe hacerse  de manera conjunta”.   

Argumenta que lo reglado por el artículo 167  de  la Ley 1098 de 2006 no puede tener un alcance que regule el instituto de los  impedimentos.   

En  efecto,   estima que dicha norma no  hace  otra  cosa  que  reiterar,  al  igual  que  la  Ley  906  de  2004, que el  funcionario  judicial  que  conoció  de  una  decisión  del juez de control de  garantías  “no conozca del juzgamiento en ese mismo  asunto,  garantizando,  de  esta  manera,  el  juzgamiento  por  un  funcionario  imparcial   y sin concepciones o inclinaciones previas sobre los hechos del  caso     y     sobre     la     responsabilidad     del     imputado”.   

Recalca  que  la mencionada preceptiva tiene  también   dentro   de   sus   fines    la   orden   legal  “para  el  Consejo  Superior  de la Judicatura y a sus seccionales de  evitar  que  en  el  reparto  se asigne el conocimiento del juzgamiento al mismo  juez  que  ejerció  la  función del control de garantías de ese mismo asunto,  estableciendo la norma eso y nada más”.   

Por  manera  que concluye que las normas que  deben  regular  el trámite del impedimento son las previstas por los artículos  56, 57 y 59 del Código de Procedimiento Penal.   

Por lo expuesto, ordena remitir la carpeta a  esta  Corporación  con  el  fin  de  que  se  resuelva  de plano el impedimento  manifestado  por  los  doctores  José  Luis  Aramburo  Restrepo  y Henry Cadena  Franco,  según  lo  consagrado  por el artículo 56, numeral 13, del Código de  Procedimiento Penal.   

CONSIDERACIONES    DE   LA   CORTE   

1.  En  la  medida  en  que los funcionarios  judiciales   que  manifestaron  su  impedimento  para  conocer  del  asunto  son  Magistrados  del  Tribunal  Superior de Cali, de conformidad con el artículo 57  de  la  Ley  906  de  2004, es la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de  Justicia la competente para resolverlo de plano.   

2.  En primer lugar, vale recordar, como  lo  ha  dicho  la  jurisprudencia  de  la Sala, el instituto de los impedimentos  consiste  en  una  manifestación unilateral, voluntaria, oficiosa y obligatoria  que  hacen  los funcionarios judiciales con el fin de apartarse del conocimiento  de  un  determinado asunto, cuando advierta que su imparcialidad se encuentra en  entredicho,  en  tanto   que   en  ellos se estructura una de las  causales de impedimento consagrados en la ley.   

Dicho  de  otra  forma, la manifestación de  impedimento  que realizan los funcionarios judiciales no puede estar sujeta a su  capricho,  habida  cuenta  que  se  encuentra  ligada  de manera inevitable a la  taxatividad  de  las  causales,  sin  que  se pueda acudir a la analogía o a la  extensión  de  los  motivos  expresamente  señalados  por  la  ley  en aras de  sustentar su procedencia.   

Por   manera   que  el  instituto  de  los  impedimentos  tiene como propósito el de garantizar la eficacia del derecho que  tienen  todos  los  ciudadanos  a  ser juzgados por un juez imparcial, según lo  previsto  por  el  artículo 10 de la Declaración Universal de los Derechos del  Hombre  de 1948, el artículo 14.1 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y  Políticos  de  1966,  el  artículo 8.1 de la Convención Americana de Derechos  Humanos de 1968 y el artículo 5º de la Ley 906.   

3.  Ahora bien, vale recordar que el sistema  de  responsabilidad  penal  para  adolescentes  consagrado  en  la  Ley  1098 de  2006,   de  acuerdo  con  su  artículo  139,  constituye  el  conjunto  de  principios,   normas,  procedimientos,  “autoridades  judiciales   especializadas  y  entes  administrativos  que rigen o intervienen en la investigación  y  juzgamiento de delitos cometidos por personas que tengan entre catorce (14) y  dieciocho  (18)  años  al  momento  de  cometer el hecho punible”.   

Dicho  sistema de responsabilidad penal para  adolescentes  tiene  como  finalidad que al interior de los trámites y/o en las  medidas   en   que  se  adopten  tengan  carácter  pedagógico,  específico  y  “diferenciado  respecto  del  sistema  de  adultos,  conforme a la protección integral”.   

No obstante, el proceso deberá garantizar la  justicia restaurativa, la verdad y la reparación del daño.   

Recuérdese  que en el mentado Código de la  infancia  y  la  Adolescencia   y en la citada norma, se dejó en claro que  cualquier  tipo  de  conflicto  entre  las  disposiciones  de esta ley con otras  leyes,   así   como   también   para   su   interpretación,   “las  autoridades judiciales deberán siempre privilegiar el interés  superior  del  niño  y  orientarse  por los principios de protección integral,  así  como  los  pedagógicos,  específicos  y  diferenciados  que  rigen  este  sistema”.   

Así  mismo,  el  citado  artículo  141 del  señalado  estatuto  indica  que los principios y definiciones consagrados en la  Constitución   Política,  en  los  instrumentos  internacionales  de  derechos  humanos   y  en  la  “presente  ley”  se    aplicarán    en    el   sistema   de   responsabilidad   para  adolescentes.   

Por último, también vale destacar que   los  adolescentes quedan excluidos de responsabilidad penal, sin perjuicio de la  responsabilidad  civil  de  los  padres  o representantes legales. En efecto, el  artículo 142 de dicho estatuto consagra dos variantes, a saber:   

1)  La  persona  menor de catorce (14) años  deberá   ser   “entregada  inmediatamente  por  la  policía  de  infancia  y  adolescencia  ante  la  autoridad  competente para la  verificación  de  la garantía de sus derechos de acuerdo con lo establecido en  esta ley”.   

2)  De  la  misma manera, tampoco pueden ser  juzgadas,  declaradas  penalmente  responsables y sometidas a sanciones penales,  “la  personas  mayores  de catorce (14) y menores de  dieciocho  (18)  años  con disparidad psíquico o mental, pero se les aplicará  la  respectiva  medida  de  seguridad.  Estas  mismas situaciones deben probarse  debidamente  en  el  proceso,  siempre  y  cuando  la  conducta  punible  guarde  relación con la discapacidad”.   

Y, en lo atinente al procedimiento aplicable,  el    artículo    144   estatuye   que    “el  procedimiento  del sistema de responsabilidad penal para adolescentes se regirá  por  las  normas  consagradas  en la Ley 906 de 2004 (Sistema Penal Acusatorio),  exceptuando   aquellas   que   sean   contrarias   al   interés   superior  del  adolescente”.   

De  acuerdo con el anterior marco normativo,  surge  claro  y evidente que en lo que respecta a los institutos de impedimentos  y  recusaciones, sin duda se debe regir por lo consagrado en la Ley 906 de 2004,  puesto  que  así  lo  regula  el  mentado  artículo  144  de  la  Ley  1098 de  2006.   

En  otras  palabras,  sólo  las causales de  impedimento  consagradas  en  el  artículo 56 de la Ley 906 de 2004 son las que  rige  el  procedimiento  del sistema de responsabilidad penal para adolescentes,  máxime  cuando  no resultan contrarias al interés superior del adolescente. En  el  mismo  sentido,  resulta  claro  que el trámite del impedimento también se  rige  por  las  mentadas  normas  de  la  Ley  906  de  2004.  Por  último, tal  regulación también se hace extensiva a las recusaciones.   

3. Aclarado lo anterior, procederá la Corte  ha  resolver  el  impedimento  planteado  por los doctores Henry Cadena Franco y  José Luis Aramburo Restrepo, así:   

Valga  destacar  que  el  artículo  163 del  Código  de  la Infancia y la Adolescencia, en su inciso 2°, otorga competencia  a  los  jueces  penales para adolescentes, promiscuo de  familia  y  los  municipales  quienes  adelantarán  las actuaciones y funciones  judiciales  que  les  asigna  la  ley.   De igual  manera,   el   numeral   3°   del   citada   norma,   claramente  estatuye  que  “las  salas  penales  y de familia de los tribunales  superiores  de distrito judicial que integrarán la sala de asuntos penales para  adolescentes  en  los  mismos  tribunales,  ante  quienes se surtirá la segunda  instancia”.   

Así,  claro  resulta  que  los  jueces  que  conozcan   de  los   trámites en virtud del procedimiento del sistema  de  responsabilidad  penal  para  adolescentes,  la segunda instancia la hace el  respectivo tribunal por mandato legal.   

Ahora  bien,  frente  al objeto de motivo de  impedimento  para  la  Sala  es  claro  y  evidente que la citada manifestación  encuentra  sustento  en  el  causal  argüida,  esto  es,  en  el numeral 13 del  artículo  56  de  la  Ley  906 de 2004, por cuanto que la Sala que integran los  citados  magistrados  conocieron  en segunda instancia, en virtud del recurso de  apelación  interpuesto  por  el defensor público, la decisión adoptada por el  juez  de  control  de  garantías  de ordenar el internamiento preventivo por el  lapso de dos meses de la adolescente investigada.   

De  acuerdo  como está diseñado el sistema  dentro  de  un esquema con tendencia acusatoria, reglado por la Ley 906 de 2004,  se  estableció  un  proceso donde se delimita el campo de acción entre el juez  de  garantías  y  el  de  conocimiento, todo con el fin de garantizar un juicio  público,  con  inmediación  de  las  pruebas,  contradictorio,  concentrado  y  fuertemente  marcado  por  la  imparcialidad,  autonomía  e  independencia  del  juez.   

Es  decir, el concepto de imparcialidad debe  regir  todo  el  trámite,  sin  que resulte válido advertir que el mismo sólo  cobija,  de  manera  exclusiva,  al  trámite  del  juicio.  Por  manera  que el  funcionario  judicial  que  haya ejercido el control de garantías o conocido de  la   audiencia   preliminar   de   reconsideración,   quedará  “impedido   para   conocer   el   juicio   y   su   fondo”.   

De  manera  precisa,  el  artículo  167 del  Código  de la Infancia y la Adolescencia, contempla, en procura de preservar la  mentada     imparcialidad    del    funcionario,    que    se    “garantizará  que  el  funcionario  que haya ejercido la función de  juez  de  control  de  garantías  en  un determinado proceso de responsabilidad  penal  juvenil  respecto  por determinado delito, no se le asigne el juzgamiento  del mismo.   

“Para la eficacia de esta garantía, el  Consejo  Superior  de la Judicatura y, por delegación, los consejos seccionales  de  la  judicatura, adoptarán las medidas generales y particulares que aseguren  una  adecuada  distribución  de  competencias  entre  los  jueces  penales para  adolescentes,    jueces    promiscuos    de    familia    y    jueces    penales  municipales”.   

Así,   la   citada   norma  estatuye  la  diferenciación  funcional  de  jueces,  como  una reiteración del principio de  imparcialidad,  sin  que  dicha  preceptiva,  como equivocadamente lo resalta el  magistrado  que  salvó  el  voto,  esté  supliendo  un  trámite especial para  resolver  el  impedimento  reglado  por el numeral 13 del artículo 56 de la Ley  906 de 2004.   

En el supuesto que ocupa la atención de la  Corte,  también  resulta  fácil  colegir que los Magistrados Integrantes de la  Sala  de  Decisión  Número 6 de Asuntos Penales para Adolescentes del Tribunal  Superior  de  Cali,  se  encuentran impedidos, en la medida en que conocieron en  segunda   instancia  de  la  decisión  adoptada  por  el  juez  de  control  de  garantías,  referente a ordenar el internamiento preventivo por el lapso de dos  meses de la adolescente.    

En  consecuencia,  la  manifestación  de  impedimento  hecha  por los citados magistrados, está llamada a prosperar, toda  vez  que ellos habían conocido de la audiencia realizada por el juez control de  garantías  en  virtud  del  recurso  de  apelación,  razón por la cual están  excluidos  para  conocer  de  la sentencia de mérito con la cual se culminó el  juicio en esa instancia.   

Es decir, que la decisión allí tomada sin  duda  compromete  su  imparcialidad  para  resolver hoy el recurso de apelación  interpuesto     contra    la    sentencia    dictada    en    contra    de    la  adolescente.   

Entonces, la separación de los funcionarios  judiciales  del  conocimiento  resulta necesaria para garantizar el principio de  imparcialidad,  estructurándose  el  motivo  de  impedimento  consagrado  en el  numeral  13 del artículo 56 del Código de Procedimiento Penal, en la medida en  que  los  Magistrados  deben  revisar  la sentencia con la cual se finiquitó el  juicio  en  trámite  que  ya  habían  conocido,  en tanto que se recurrió una  decisión adoptada por el juez de control de garantías.   

Por  manera  que  al encontrarse fundado el  impedimento  aducido  por  los  doctores  HENRY CADENA  FRANCO   y  JOSÉ  ARAMBURO  RESTREPO,  Magistrados  integrantes  de  la  Sala  de  Decisión  Número  6  de  la  Sala  de  Asuntos  Penales  para Adolescentes del  Tribunal  Superior  de  Cali,  se  dispondrá  su  separación  para conocer del  asunto.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

PRIMERO.  DECLARAR  FUNDADO  el   impedimento  manifestado  por  los  dos  Magistrados,  doctores  HENRY   CADENA   FRANCO   y  JOSÉ   ARAMBURO  RESTREPO,  integrantes  de  la  Sala  de  Decisión Número 6 de la Sala de Asuntos Penales  para  Adolescentes  del  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial de Cali. En  consecuencia,    se   los   declara   separados   del   conocimiento   de   este  asunto.   

SEGUNDO. Devolver  la  actuación  al Tribunal del Distrito Judicial de Cali para que se integre la  Sala de decisión que habrá de continuar este trámite.   

TERCERO.   Contra esta decisión no procede recurso alguno.   

Cúmplase.  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                          ALFREDO     GÓMEZ     QUINTERO                         

MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  DE  LEMOS                     AUGUSTO J. IBAÑEZ GUZMÁN   

Permiso  

JORGE  LUIS  QUINTERO MILANÉS                                          YESID     RAMÍREZ     BASTIDAS                                             

JULIO  ENRIQUE SOCHA SALAMANCA                                          JAVIER  ZAPATA ORTÍZ   

                                                                                                                                   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *