28839(23-01-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 28839  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

          Magistrado Ponente:   

         JAVIER ZAPATA ORTIZ   

         Aprobado Acta No.  007   

Bogotá D. C., veintitrés (23) de enero de  dos mil ocho (2008).   

  VISTOS  

Debería la Sala calificar el aspecto formal  de  la  demanda  de  casación  presentada  por  el  defensor del procesado JOHN  ALBERTO  HERNÁNDEZ VALLEJO,  si no se advirtiera que acaeció el fenómeno  jurídico de la prescripción, la cual debe declararse.   

  HECHOS  

Fueron  relatados de la siguiente manera en  la sentencia de segunda instancia:   

“Al señor JOHN  ALBERTO  HERNÁNDEZ  VALLEJO,  se  le  capturó  en situación de flagrancia, en  compañía  de los señores José Ricardo Calderón Molina, José Einer Narváez  Hernández,  Guillermo Sánchez Rivera, el día 12 de mayo de 2000, por personal  de  la  Policía  Nacional,  cuando se encontraba en inmediaciones de la entidad  bancaria   Las  Villas  de  esta  ciudad,  acompañando  a  los  señores  José  Ricardo   Calderón  Molina  y José Einer Narváez Hernández, quienes con  documentos  falsos  venían  abriendo  cuentas  de  ahorradores de la mencionada  corporación      y      apoderándose      de      sus     dineros.”   

  ACTUACIÓN  PROCESAL   

1. Adelantada la instrucción, al calificar  el  mérito  del  sumario,  el  10 de noviembre de 2000, la Fiscalía Diecisiete  Delegada  ante  los  Jueces  Penales  del  Circuito  de  Santa  Marta  profirió  resolución   acusatoria  contra  JOHN  ALBERTO  HERNÁNDEZ  VALLEJO1,  por  los  delitos  de  hurto  agravado,  falsedad  material  de  particular  en documento público, falsedad personal y concierto para delinquir,  tipificados en los artículos 349, 350, 220 y 186 del  Código Penal de 1980.   

La   anterior   decisión,  impugnada  en  reposición,  fue  modificada,  en  cuanto  a  que mantuvo la acusación por los  delitos  de  hurto  agravado,  falsedad  material  de  particular    en   documento   público,   falsedad   personal    y   revocó   la   acusación  por  el  delito  de  concierto  para delinquir, la cual quedó  en    firme   el   11   de   diciembre   de   20012,     al     culminar    su  notificación.   

3.  Surtida  la  fase de la causa, mediante  sentencia   del   25  de  enero  de  2005,   el   Juzgado   Segundo  Penal    del    Circuito    de    Santa  Marta                  (Magdalena)   condenó   a  JOHN  ALBERTO  HERNÁNDEZ  VALLEJO   por    el   delito   de  hurto  agravado, a la pena  principal  de  veinticuatro  (24)  meses de prisión, a  inhabilitación  de derechos y funciones públicas por  igual  lapso; y lo absolvió  por  los  delitos de falsedad material de particular   en   documento  público  y  falsedad personal.   

4.  La  decisión  de primera instancia fue  apelada  por  el  defensor,  con  la  pretensión  principal  de absolución por  inexistencia de pruebas que acrediten su responsabilidad.   

Decidido  el  recurso,  con  fallo de 13 de  marzo  de  20063,  el  Tribunal  Superior de Santa Marta no accedió a la petición  del  defensor, pero modificó la sentencia en el sentido de condenar    a     JOHN    HERNÁNDEZ    VALLEJO    por    el    delito    de    hurto,  eliminando  la  circunstancia de  agravación,  a la pena de dieciséis (16) meses de prisión y a la accesoria de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas por el  mismo término.   

5.  El  defensor del implicado interpuso el  recurso  extraordinario  de  casación,  allegó la demanda; y el expediente fue  recibido  en  la  Corte  Suprema  de Justicia el 22 de  noviembre de 2007.   

  CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

1.  La Sala declarará prescrita la acción  penal   derivada   de  la  comisión  del     delito    de    hurto,   que   se   endilga  a  JOHN   HERNÁNDEZ   VALLEJO,  por  haber  operado   el   fenómeno  extintivo  de  la  potestad  punitiva del Estado, de acuerdo con las previsiones  contenidas   en   los   artículos  83  y  86  del  Código  Penal  (Ley 599 de 2000).   

2. Ocurre que en algunas ocasiones, como en  el  presente  caso,  que  en  la  sentencia  que pone fin a la instancia el Juez  varía   la   calificación   del   delito   imputado   en   la  resolución  de  acusatoria.   

Frente   a   tales   eventos,  se  venía  presentando  disparidad  de  criterios  en la jurisprudencia y en la doctrina en  torno  a  cuál  calificación  jurídica  escoger para hacer los cómputos para  declarar  la prescripción; es decir, si debe tomarse en cuenta la originalmente  determinada  en  la  resolución  de  acusatoria;  o si, por el contrario, ha de  estarse   a   lo   decidido   en   la   sentencia,   aunque   no   se  encuentre  ejecutoriada.   

Hace  algún  tiempo  la  Sala de Casación  Penal  zanjó  aquella discusión, estableciendo que en tales hipótesis el tipo  penal  contemplado en el fallo de las instancias, así no se encuentre en firme,  con  todas  sus  circunstancias,  es  el que señala la pauta para determinar el  término    de    la   prescripción   de   la   acción   penal.   (Cfr.  Auto  del 24 de septiembre de 2002, radicación 12951 y auto  del 25 de febrero de 2004, radicación 18641)   

En  el  asunto que se examina, la Fiscalía  Delegada  profirió  resolución  de  acusatoria por los delitos de hurto  agravado,  falsedad  material  de  particular  en  documento  público,  falsedad  personal; calificación que, sin  embargo,  fue modificada en la sentencia de primera y segunda instancia a la del  delito          de          hurto.   

En  tales  condiciones,  siguiendo la misma  línea  jurisprudencial,  el  término para la prescripción de la acción penal  es  el  que corresponde al delito de hurto.   

3.  En  efecto,  la  resolución acusatoria  quedó  ejecutoriada  el once (11) de diciembre de 2001, después de resuelto el  recurso  de  reposición y notificado a los sujetos procesales. En aquella fecha  se  interrumpió  la  prescripción  de  la  acción  penal; y a partir del día  siguiente  se  reanudó el cómputo de los términos, en la forma establecida en  el  artículo  86  del  Código  Penal  (Ley  599  de  2000), que es del siguiente tenor:   

“Interrupción y  suspensión  del  término prescriptivo de la acción.  La   prescripción  de  la  acción  penal  se  interrumpe  con  la  resolución  acusatoria o su equivalente, debidamente ejecutoriada.   

Producida  la  interrupción  del  término  prescriptivo,  éste  comenzará  de  nuevo  por  tiempo  igual  a  la mitad del  señalado  en el artículo 83. En este evento el término no podrá ser inferior  a cinco (5) años, ni superior a diez (10) años”.   

4.  En el Código Penal de 1980, vigente al  tiempo  de  los hechos, el delito de hurto       (artículo      349)   se  sancionaba  con  pena máxima de prisión de     3  años.   

El  Código Penal, Ley 599 de 2000, reprime  el    hurto      (artículo     289), con prisión máxima de 6 años.   

Como  se  observa,  para  efectos  de  la  prescripción  de  la  acción  penal, en este caso particular, producen iguales  efectos  el  Decreto 100 de 1980 y la Ley 599 de 2000, pues en ambos,  la mitad de  la  pena  máxima  fijada  para  el  delito  no  supera  los 5 años de prisión.   

5.  Trasladando los anteriores lineamientos  al  caso  examinado, se tiene que el término de prescripción para el delito de  hurto  es  de  cinco  (5)  años, contados a partir de la ejecutoria de la acusación.   

Como  se  dijo,  la  resolución acusatoria  quedó  en  firme  el 11 de diciembre de 2001. Cinco (5) años contados a partir  de  esa  fecha  se  cumplieron  el 11 de diciembre de 2006, cuando el expediente  aún se encontraba en el Tribunal Superior de Santa Marta.   

Por tal motivo, ninguna actuación diversa a  la  declaratoria  de  la  extinción  de  la  acción penal resulta viable en el  presente  asunto;  la  Corte  así  lo  declarará  y  cesará  el procedimiento  respecto del implicado.   

6. En consecuencia, el funcionario de primer  grado  devolverá  las  cauciones  que  se hubieren prestado, y se encargará de  cancelar  todos  los  requerimientos  y  pendientes  que JOHN HERNÁNDEZ VALLEJO  tenga por razón exclusiva de este proceso.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, en Sala de Casación Penal,   

  RESUELVE   

1.      Declarar      prescrita  la  acción  penal en el presente asunto, adelantado por  el  delito  de hurto, contra  el  ciudadano  JOHN  HERNÁNDEZ  VALLEJO,  de conformidad con la parte motiva de  esta providencia.   

2.  Decretar cesación del procedimiento con  ocasión de los mismos delitos, a favor de JOHN HERNÁNDEZ VALLEJO.   

3. El Juzgado de  primera  instancia  devolverá  las  cauciones  que  se  hubieren prestado; y se  encargará  de  cancelar  todos los requerimientos y pendientes que el implicado  tenga por razón exclusiva del presente asunto.   

4.  Contra  este  auto  procede  el recurso de reposición, en los términos del artículo 189 del  Código de Procedimiento Penal, Ley 600 de 2000.   

Cópiese,  notifíquese,  devuélvase  al  Tribunal de origen y cúmplase   

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO         MARÍA DEL  ROSARIO GONZÁLEZ DE LEMOS   

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ GUZMÁN                            JORGE    LUIS   QUINTERO  MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                           JULIO    ENRIQUE   SOCHA  SALAMANCA   

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1  Cuaderno original No. 1, folio 279.   

2  Cuaderno original No.1, folio 384   

3  Cuaderno del Tribunal, folio 4.     

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