26762(23-01-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 26762  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN  

Aprobado: Acta No. 07  

Bogotá,   D.   C.,  veintitrés  (23)  de  enero  de dos mil ocho (2008)   

                                                                                     ASUNTO   

La  Corte  Suprema  de  Justicia de Colombia  emite  concepto  sobre la solicitud de extradición formulada por el Gobierno de  los  Estados  Unidos  de  América,  a  través de su Embajada en nuestro país,  respecto   del  ciudadano  venezolano  FELIX  IGNACIO  LAMBERTI LEDEZMA.   

VISTOS  

1.  Mediante  Nota Verbal No. 2802 del 27 de  octubre  de 20061,  la  Embajada  de  los  Estados  Unidos  de  América solicitó la  detención  provisional  con  fines  de  extradición  del  ciudadano venezolano  FELIX    IGNACIO    LAMBERTI    LEDEZMA,  petición que formalizó con la Nota Verbal No. 3283 del 22   de         diciembre         del         20062.   

2. El Ministerio del Interior y de Justicia,  previo  concepto  de su homólogo de Relaciones Exteriores sobre la inexistencia  de  convenio  aplicable  al  caso, el 16 de enero de 2007 remitió a la Corte la  documentación  enviada  por  la  Embajada  de  los  Estados Unidos de América,  debidamente traducida y autenticada.   

3. Mediante auto del 25 de enero de 2007, la  Corte  informó  al  señor  LAMBERTI  LEDEZMA,  que tenía derecho a nombrar un  defensor  que  lo  asistiera  en  el presente trámite, para lo cual designó al  doctor Gilberto Ignacio Lozano Zarate.   

4.  Transcurrido  el traslado para presentar  pruebas,  la  defensa  y la Procuraduría General de la Nacional presentaron los  alegatos previos al concepto.   

DOCUMENTOS  ALLEGADOS   

Con  la  Nota  Verbal  No.  3283  del  22 de  diciembre  de  2006,  la Embajada de los Estados Unidos de América aportó, con  su respectiva traducción, los siguientes documentos:   

1.  Nota Verbal No. 2802 de 27 de octubre de  2006,  por  medio  de  la  cual la Embajada del Estado peticionario solicitó la  detención  provisional  con  fines  de  extradición  del  señor  LAMBERTI LEDEZMA.   

2.  Orden  de  captura  con  fecha del 27 de  octubre  de  2006  proferida  por  el  Fiscal General de la Nación.3   

3.  Declaraciones  en  apoyo de la solicitud  rendidas  bajo juramento el 5 de diciembre de 2006 ante el Tribunal del Distrito  Meridional    de    Florida     por   Lynn   M.  Kirkpatrick, Asistente Fiscal de los Estados Unidos, y  por  James D, Lawson, Agente  Especial de la Oficina Federal  de Investigaciones (FBI).   

4.  Segunda  Acusación Sustitutiva del Gran  Jurado   No.   06  –  10008  –  CR  –  MOORE  (S)(S),  del  24  de  octubre  del  20064   en   la   que  se  le  formulan  cargos  al  señor  LAMBERTI     LEDEZMA,   por  delitos  federales de narcóticos.   

5. Orden de arresto de fecha 24 de octubre de  2006  contra  el  señor  LAMBERTI LEDEZMA.   

6. Trascripción de las disposiciones legales  aplicables.   

7. Certificación  del Cónsul  de  Colombia   en  Washington sobre la autenticidad de la firma de Sonya   N.   Johnson,   quien    se  desempeña  como  auxiliar  de autenticaciones  del Departamento   de Estado  de los Estados Unidos.   

ESTUDIO  DE  LA DEFENSA.   

La  defensa  en  su  alegato  de conclusión  solicita  que se niegue la extradición  por cuanto se vulnera el principio  de  territorialidad  de  la  ley  colombiana, bajo el siguiente  argumento:  “…la  defensa  afirma  que  para la época de los  hechos,  mi  mandante  jamás entró ni piso territorio norteamericano, luego no  pudo  violar  la  ley  penal de ese país. Si cometió un delito fue  en el  territorio  colombiano  y  serán entonces las leyes penales colombianas las que  deberán  aplicarse.  Sostener  lo  contrario  es  atentar  contra la soberanía  nacional,  pues  nada  más  y  nada  menos   que está renunciando  a  aplicar  sus  leyes  por  hechos  cometidos  en  su territorio…”.   

Finaliza,     resaltando    a    ésta  Corporación,   que  el  señor  LAMBERTI LEDEZMA  fue capturado en la  frontera  entre  Venezuela  y  Colombia,  en  un  lugar denominado “La Raya”  perteneciente  a Venezuela, situación que debió  traducirse en la entrega  del  requerido   a  las  autoridades  venezolanas y no a las colombianas, y  aclara,  que  el  verdadero  nombre   de  su  poderdante  es  FELIX IGNACIO  LAMBERTI LEDEZMA.   

                            

                                 EL MINISTERIO PÚBLICO.   

Propone  la  Procuradora  Tercera  para  la  Casación  Penal,  se  emita concepto favorable a la extradición del requerido,  porque  se  cumplen  los  requisitos consagrados para tal efecto en la Ley   906  de  2004,  es  decir,  la  documentación  es  formalmente  válida,  está  demostrada  plenamente  la  identificación  del  solicitado en extradición, se  cumple  el principio de doble incriminación y la equivalencia de la providencia  dictada  en  el  extranjero,  con  la  resolución  de  acusación nacional y el  cumplimiento   de  lo  previsto  en los tratados públicos, cuando fuere el  caso.   

CONSIDERACIONES.  

La  Sala emitirá concepto favorable para la  extradición  del  ciudadano  venezolano FELIX IGNACIO LAMBERTI LEDEZMA, pues se  reúnen los requisitos legales exigidos para ello.   

En efecto.  

1. Validez formal  de la documentación presentada.   

La  normatividad  procedimental exige que la  solicitud   de   extradición  se  haga  por  vía  diplomática,  o  de  manera  excepcional  por  la  consular  o  de  gobierno  a  gobierno, acompañada de los  siguientes   documentos   e   información,   en  la  forma  establecida  en  la  legislación  del  Estado requirente: (i) copia o trascripción auténtica de la  acusación  o  del  fallo dictado en el país extranjero, o su equivalente; (ii)  indicación  de  los  actos  que  determinan  la  solicitud  de  extradición  y  señalamiento  del  lugar  y la fecha en que fueron ejecutados; (iii) inclusión  de  los datos que sirvan para establecer la identidad de la persona reclamada; y  (iv)  la  reproducción  certificada  de las disposiciones penales aplicables al  caso5.    

El artículo 259 del Código de Procedimiento  Civil,  modificado  por el 1°, numeral 118 del Decreto 2282 de 1989, establece,  a  su  vez,  que  los documentos públicos otorgados en país extranjero por sus  funcionarios,   o   con   su  intervención,  deberán  presentarse  debidamente  autenticados  por  el  cónsul  o  agente diplomático de la República, o en su  defecto  por  el  de  una  nación  amiga.  Y  que la firma del cónsul o agente  diplomático  debe  ser  abonada  por  el Ministerio de Relaciones Exteriores de  Colombia,   y  si  se  trata  de  agentes  consulares  de  un  país  amigo,  se  autenticarán  previamente  por  el  funcionario  competente  del mismo y los de  éste      por     el     cónsul     colombiano6.      

Estas  exigencias  de  carácter  formal  se  hallan  debidamente  reunidas  en  el  caso analizado.  Jason  E.  Carter,  Director Asociado de la Oficina de  Asuntos   Internacionales   del   Departamento  de  Justicia,  División  en  lo  Penal,   avaló  las  firmas  de quienes suministraron las declaraciones de  apoyo  a  la  solicitud  de  extradición;  el Procurador de los Estados Unidos,  Alberto  R.  Gonzáles,  hizo lo propio con aquélla y el Director Adjunto de la  Oficina  de  Asuntos  Internacionales  autenticó  la de éste, todo lo cual fue  certificado  por  Condoleezza  Rice,  Secretaria  de  Estado,  y  por  Sonya  N.  Johnson,   funcionaria  Auxiliar  de  Autenticaciones  del  Departamento de  Estado.  Así  mismo,  la Cónsul de Colombia en Washington D. C., cuya firma es  refrendada  por  el  Ministerio  de Relaciones Exteriores de Colombia, dio fe de  que  en  efecto  quien  suscribe  el  documento  es  el  funcionario auxiliar de  autenticaciones del Departamento de Estado.   

En las anotadas condiciones, se concluye que  los  requerimientos   formales  de  legalización  de la documentación que  sirve  de  sustento  a la solicitud de extradición, exigidos por las normas del  Estado  requirente y  el Estado Colombiano, se cumplieron a cabalidad en el  presente  caso,  y  que  desde esta perspectiva los documentos aportados con tal  fin  se  tornan aptos para ser considerados  por la Corte en el estudio que  debe preceder el concepto.    

2. Plena identidad de la persona reclamada en extradición.   

El Gobierno de los Estados Unidos informó a  través  de  su  nota  verbal  3283  del  22  de diciembre de 2006 lo siguiente:  “(…)  La  embajada  se  permite  informar  al  Ministerio  que  OMAR  IGNACIO  LAMBERTI-LEDESMA, también  conocido  como  “Felix  Lamberti”, también conocido como “Lugo Avilla”,  también  conocido  como  “Gordo”,  también  conocido como “Felix Ignacio  Lamberti  Ledesma”,  ciudadano  de  Venezuela  y  tiene  asignado el pasaporte  venezolano  No. 0006754. Una vez capturado en Colombia el 25 de octubre de 2006,  Lamberte-Ledesma  confirmó  a agentes de las autoridades del orden  que el  número  de  su  pasaporte  venezolano es el 0006754 y la cedula venezolana  No.  2116754.  Investigadores  también  creen que Lamberti-Ledesma utiliza tres  fechas  de  nacimiento distintas: 6 de septiembre de 1942, 5 de junio de 1944, y  1º       de       mayo       de       1944”7.   

De lo anterior se colige, que las autoridades  norteamericanas   tienen diversos datos respecto a la plena identificación  de  la  persona  requerida;  no  obstante,  para  la  Sala resulta claro, que la  persona  solicitada  en  extradición   en  el presente trámite, tiene por  nombre     el    de    FELIX    IGNACIO    LAMBERTI  LEDEZMA,   nacido  en  la ciudad de Caracas-Venezuela el 01 de mayo de 1944, e  identificado  con cedula venezolana N° 2.123.221 expedida en la misma ciudad el  22   de   septiembre   de  1959,  de  acuerdo  con  la  información  incorporada  en  el  certificado  N°TQ07-19017  expedido  por  el  Director   (E)   de   Dactiloscópica    y   Archivo  Central  –    Departamento    de   Datos   Filiatorios  del Ministerio del Interior  y Justicia  de la República  Bolivariana  de  Venezuela,  documento  allegado por la defensa el 25 de mayo de  2007.8   

Los  anteriores  datos  corresponden  a  quien  permanece privado de la libertad con fines de extradición desde el 26 de  octubre  de  2006.  Además,  coinciden  con los consignados en las dos actas de  derechos  del  capturado  de  fechas  26  y  27  de octubre de 2006.9   Y,   por  último,  es la misma defensa la que ofrece conformidad, al dejar en firme   el  auto  del  26  de septiembre de año anterior, en donde se decidió sobre la  solicitud probatoria.   

Bajo  estas  consideraciones se satisface el  segundo  de  los  presupuestos a los que alude el artículo 502 de la Ley 906 de  2004,    para   que   la   extradición   solicitada  pueda otorgarse.   

3.     Principio     de    la    doble  incriminación.   

Este  postulado  impone  verificar  que  los  comportamientos  delictivos  imputados  a  la  persona  reclamada  en  el  país  solicitante  estén  previstos  como  delito  en Colombia, y que tengan adscrita  sanción  privativa  de  la  libertad  cuyo mínimo no sea inferior a cuatro (4)  años. Se analizarán, por tanto, estos requerimientos.    

LAMBERTI LEDEZMA es  solicitado  en  extradición  por  el Gobierno de los Estados Unidos de América  para  que comparezca a responder en juicio por delitos federales de narcóticos,  según   lo establece el contenido de la Segunda Acusación Sustitutiva No.  06  –  10008  –  CR  – MOORE (S)(S)  y de la solicitud de extradición. Los  cargos   formulados   en   su   contra   son  del  siguiente  tenor:10   

El Gran Jurado acusa que:  

CARGO UNO:  

A  principios de o cerca de marzo de 2005, y  continuando  por  o acerca de abril de 2006, los acusados, OMAR IGNACIO LAMBERTI  LEDESMA  alias  “Felix Lambeti,”…, combinaron, conspiraron, confederaron y  concordaron  intencionalmente  y  astutamente,  uno  con  el  otro  y  con otras  personas  conocidas y desconocidas al gran jurado, para poseer con la intención  de  distribuir  una  sustancia  controlada mientras a bordo una nave sujeta a la  jurisdicción  de los Estados Unidos, en violación del Titulo 46, Apéndice del  Código  de  los  Estados Unidos, Sección 1903(a), re-codificó como Titulo 46,  Código  de los Estados Unidos, Sección 70503(a); todo en violación del Titulo  46,  Apéndice  del Código de los Estados Unidos, Sección 1903(j) re-codificó  como Titulo 46, Código de los Estados Unidos, Sección 70506(b).   

Según  Titulo  46,  Código de los Estados  Unidos,  Sección  1903(g),  re-codificó como Titulo 46, Código de los Estados  Unidos,  Sección  70506(a)  y Titulo 21 Código de los Estados Unidos, Sección  960   (b)(1)(B),  se  alega  aún  más  que  esta  infracción  implicó  cinco  kilogramos  o  mas  de  una  mezcla   y sustancia que contiene una cantidad  perceptible de cocaína.   

CARGO DOS:  

A principios de o acerca de marzo de 2005, y  continuando  por  o  acerca  del 25 de junio de 2005, los acusados, OMAR IGNACIO  LAMBERTI  LEDESMA  alias  “Felix  Lambeti,”…, poseyeron intencionalmente y  astutamente  con la intención de distribuir una sustancia controlada mientras a  bordo  una  nave  sujeta a la jurisdicción de los Estados Unidos, en violación  del  Titulo  46,  Apéndice del Código de los Estados Unidos, Sección 1903(a),  re-codificó  como  Titulo 46, Código de los Estados Unidos, Sección 70503(a),  y Titulo 18, Código de los Estados Unidos, Sección 2.   

Conforme al Titulo 46, Apéndice del Código  de  los  Estados Unidos, Sección 1903(g), re-codificado como Titulo 46, Código  de  los  Estados  Unidos,  Sección  70506(a) y Titulo 21 Código de los Estados  Unidos,  Sección  960  (b)(1)(B),  se  alega  aún  más  que  esta infracción  implicó  cinco  (5)  kilogramos  o  más  de  una  mezcla  y sustancia que  contiene      una      cantidad      perceptible de cocaína.   

Las  conductas  atribuidas  por el Tribunal  Federal  Meridional  de  Florida se recogen en la legislación penal colombiana,  así:   

    

1. Las conductas descritas en  los  cargos  uno  y  dos,  se encuentran contenidas en lo dispuesto en el    Artículo    340   y   376  del Código Penal expedido mediante la Ley 599 de 2000 bajo las  denominaciones  de  concierto para delinquir y tráfico, fabricación o porte de  estupefacientes.     

“Concierto para  delinquir.  Cuando  varias personas se concierten con  el  fin  de  cometer  delitos,  cada  una  de  ellas  será penada, por esa sola  conducta, con prisión de tres (3) a seis (6) años.   

         

Cuando el concierto sea para cometer delitos  de   genocidio,  desaparición  forzada  de  personas,  tortura,  desplazamiento  forzado,  homicidio,  terrorismo, tráfico de drogas tóxicas, estupefacientes o  sustancias    sicotrópicas,    secuestro,   secuestro   extorsivo,   extorsión  enriquecimiento  ilícito,   lavado  de activos o testaferrato y conexos, o  financiamiento  del  terrorismo  y  administración de recursos relacionados con  actividades  terroristas, la pena será de prisión de ocho (8) a dieciocho (18)  años  y  multa de dos mil setecientos (2700) hasta treinta mil (30000) salarios  mínimos legales mensuales vigentes.   

La  pena  privativa  de  la  libertad  se  aumentará  en  la  mitad  para quienes organicen, fomenten, promuevan, dirijan,  encabecen,   constituyan   o  financien  el  concierto  o  la  asociación  para  delinquir”.   

2.  Respecto  al  cargo  dos,  la  conducta  descrita   se  sanciona   en  la  legislación  penal colombiana en el  artículo 376 de la ley 599 de 2000 de la siguiente manera:   

“Tráfico,  fabricación  o porte de estupefacientes. El  que  sin  permiso  de  autoridad competente, salvo lo dispuesto  sobre  dosis  para  uso  personal,  introduzca al país, así sea en tránsito o  saque  de  él,  transporte,  lleve consigo, almacene, conserve, elabore, venda,  ofrezca,  adquiera, financie o suministre a cualquier título droga que produzca  dependencia,  incurrirá  en prisión de ocho (8) a veinte (20) años y multa de  mil  (1.000)  a  cincuenta  mil  (50.000)  salarios  mínimos  legales mensuales  vigentes”.   

Se   concluye   entonces,  que  las  penas  nacionales  para  los  comportamientos  descritos  en  la  acusación  formal de  reemplazo  estadounidense superan el mínimo de 4 años de sanción privativa de  la  libertad  que  exige  el  numeral primero del artículo 493 de la Ley 906 de  2004. Luego, se cumple este presupuesto.   

4. Equivalencia de  las decisiones   

Este  requisito  impone  establecer  que  la  decisión  que  contiene  los  cargos  contra la persona reclamada, por los  cuales  se pide la extradición, corresponda en sus aspectos formal y sustancial  al  acto  procesal  conocido  en  la  legislación  colombiana como resolución  de acusación, es decir, a la  decisión  que sirve de introducción a la fase del juicio, a través de la cual  el  Estado  acusa  a  una persona determinada de violar la ley penal, discrimina  los  cargos  que  le  imputa,  consigna los hechos que le sirven de fundamento y  determina  la  época y el lugar de comisión del ilícito o ilícitos, para que  el   acusado   tenga   la   posibilidad   de  conocerlos  y  enfrentarlos.    

Segunda Acusación Sustitutiva emitida por el  órgano  judicial  de los Estados Unidos, contiene los requisitos formales de la  formulación  de  acusación  previstos  en  el  artículo  337 de la Ley 906 de  2004,   pues, consigna las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que se  realizó  la  conducta  punible,  su descripción típica, las pruebas en que se  apoya,  las normas sustanciales aplicables al caso, y, además, también permite  que se inicie el debate al interior del juicio.   

La  providencia  dictada en el exterior y la  regulada  en  la legislación patria son equivalentes. Por tanto, se cumple este  requisito.   

CAUSALES DE IMPROCEDENCIA.  

El   artículo   35  de  la  Constitución  Política,   modificado  por  el  primero  del  acto  legislativo  01  de  1997,  dice:   

“La  extradición  se  podrá  solicitar,  conceder  u  ofrecer  de acuerdo con los tratados públicos y, en su defecto con  la ley.   

“Además,   la   extradición   de  los  colombianos  por  nacimiento se concederá por delitos cometidos en el exterior,  considerados como tales en la legislación penal colombiana.   

“La extradición no procederá por delitos  políticos.   

“No  procederá la extradición cuando se  trate  de  hechos  cometidos  con anterioridad a la promulgación de la presente  norma”.   

De  acuerdo  con  esta  disposición,  son  causales  de improcedencia de la extradición, las siguientes, (i) que el delito  por  el cual se procede sea de naturaleza política, (ii) que se trate de hechos  cometidos  con  anterioridad  al 17 de diciembre de 1997, fecha de promulgación  de  la  referida  norma,  y (iii) que el delito haya sido cometido en territorio  colombiano.   

Ninguna de estas prohibiciones concurre en el  caso  analizado.  El  delito de concierto para cometer delitos de narcotráfico,  imputado    a   FELIX   IGNACIO   LAMBERTI   LEDEZMA  en la Segunda Acusación Sustitutiva, es de naturaleza  común,  no  política, y los hechos en los cuales se sustentan las imputaciones  ocurrieron  comenzando el mes de marzo de 2005 hasta el mes de abril de 2006, es  decir,       después       de       la       promulgación       del       acto  legislativo.         

El  lugar de comisión de los hechos tampoco  se  erige  en  causal  de  improcedencia.  El  estudio de la acusación y de las  declaraciones  de  apoyo  permite  establecer  que el solicitado en extradición  hacía  parte  de  una  organización  criminal transnacional, que traficaba con  narcotráficos,   a   través   de   una   sofisticada   red   en   los  Estados  Unidos:   

“(…)  La  investigación a revelado que  OMAR  IGNACIO  LAMBERTI  LEDESMA,  (alias  “Félix  lamberti,” alias “Lugo  Avilla,”  y alias “Gordo”…. han tomado parte de un concierto para poseer  con  la  intención  de  distribuir   cocaína  mientras  a  bordo  de  una  nave   sujeta  a la jurisdicción de los Estados Unidos  desde que por  lo  menos   marzo  de  2005  y continuando hasta abril de 2006, incluyendo,  pero  limitado  a,  1700  kilogramos  de  cocaína  incautados  en junio de 2005  .”11   

Esta reseña de la actividad ilícita deja en  claro  que  los hechos por los cuales se acusa a FELIX  IGNACIO  LAMBERTI  LEDEZMA,  traspasaron las fronteras  nacionales,  y que por tanto se cumple el condicionamiento constitucional de que  la  conducta haya sido realizada en el extranjero, cualquiera sea la teoría que  se  aplique  para  determinar el lugar de comisión del ilícito (de la acción,  del resultado o de la ubicuidad).   

Ahora  bien,  respecto  a  la  trasgresión  del  principio  de territorialidad manifestado por la  defensa  en  su  escrito  final, olvida el defensor que al requerido se le acusa  por  cargos  de  concertar  y  poseer  para  distribuir,  infringiendo las leyes  antinarcóticos de los Estados Unidos de América.   

Precisamente  el  punto  de  la  conducta ejecutada parcialmente en territorio patrio, la Corte ha  dicho:   

“Obsérvese,  entonces,  que  las  imputaciones y su sustento dejan entrever con facilidad que  los  actos  desplegados por el requerido y por la organización delincuencial de  la  que  hacía  parte,  según  las  autoridades  norteamericanas,  traspasaron  ontológica  y jurídicamente las fronteras nacionales, ya que el cometido de la  conspiración  era  la de introducir en Estados Unidos la cocaína, así como la  de  poseerla  con  intención  de  distribuirla”.  (Cfr. Concepto favorable de  extradición, 23 de noviembre de 2006, radicación 25643).   

Por  lo  anterior, las discrepancias que la  defensa  técnica  tenga  sobre  estas  acusaciones  habrán de dirimirlas en el  escenario  natural,  es  decir,  ante  el  tribunal  foráneo  que  formuló  la  acusación.   

Aunque la defensa lo sabe, no sobra recalcar  que  en  aquellos  estrados  es  a  donde corresponderá presentar sus juiciosas  reflexiones  en  torno  a  la  evidencia  en  la  que se apoya la acusación que  originó  este trámite administrativo –  judicial  –  administrativo,  que  no  juicio  penal,  porque  como se ha explicado de manera  incansable,  la  Corte  no  actúa como juez de juzgamiento en este trámite, ni  puede  reemplazar en su autonomía y soberanía al juez  extranjero,  en  la medida en que tales aspectos probatorios deben debatirse y/o  controvertirse   es   al   interior  del  proceso  penal  y  en  los  tribunales  competentes.   

Respondidas  las  inquietudes  del  señor  defensor,  y  reunidas  las exigencias previstas en el  estatuto  procesal,  el  concepto de la Corte es favorable a la extradición del  señor  FELIX  IGNACIO  LAMBERTI LEDEZMA, y se prevendrá al Ejecutivo para que,  si  la  otorga,  condicione  su  entrega a que el extraditado no sea juzgado por  delitos  distintos  a los que motivaron el pedido de extradición, ni por hechos  anteriores  al 17 de diciembre de 1997, ni sometido a prisión perpetua, pena de  muerte,   tratos  crueles, inhumanos o degradantes, ni a penas de destierro  y  confiscación;  y  además,  para que lleve a cabo un seguimiento orientado a  determinar  si el Estado requirente cumple los condicionamientos a los que pueda  estar  sujetada la concesión de la extradición, y establezca las consecuencias  que se derivarían de su incumplimiento.   

Por  otra  parte,  se  solicita  al Gobierno  Nacional  que  recomiende  al Estado peticionario que, en caso de condena, tenga  en  cuenta como parte de la pena el tiempo que el solicitado haya estado privado  de la libertad con motivo del trámite de extradición.   

Por  lo  expuesto,  la  Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de Casación Penal, CONCEPTÚA FAVORABLEMENTE ante la solicitud  de  extradición  del ciudadano venezolano FELIX IGNACIO LAMBERTI LEDEZMA, hecha  por  el Gobierno de los Estados Unidos de América mediante Nota Verbal 3283 del  22  de  diciembre  de  2006,  por  los cargos imputados en la Segunda Acusación  Sustitutiva  No.  06-10008-CR-MOORE  (S)  (S)  dictada el 24  de octubre de  2006,  por  el  Tribunal  Federal  de  Distrito  Meridonial de la Florida de los  Estados Unidos.   

Por  la  Secretaría de la Sala entérese de  esta  decisión  a los interesados e intervinientes, así como al Fiscal General  de la Nación, para lo de su cargo.   

Remítase  el  expediente  al Ministerio del  Interior  y de Justicia, para lo que concierne en adelante al Gobierno Nacional.   

Comuníquese y cúmplase.  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO         MARIA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS           

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN                                                            JORGE  LUIS   QUINTERO   MILANÉS                 

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                               JULIO  ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1 Folio  10 – 17 Carpeta Anexa.   

2  Folios 79 – 99 Carpeta anexa.   

3  Folios 71 al 74 anexa.   

4  Folios      206-210    y    272    –    276    Carpeta    Anexa.   

5  Artículo 495 de la ley 906 de 2004.   

6 Esta  regulación  legal  resulta  aplicable  al  caso  en  virtud  del  principio  de  integración  normativa  previsto  en  el  artículo  23  del  estatuto procesal  penal.   

7 Folio  99 Carpeta Anexa.   

8  Folios 50-51 Cuaderno Principal   

9  Folios 23 y 68 Carpeta Anexa.   

10     Folios    206-210    y    272    al   276    Carpeta  Anexa.   

11  Confrontar folio 284 Carpeta Anexa.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *