AP7392-2016(46891)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

Magistrado ponente  

AP7392-2016  

Radicación 46891  

(Aprobado Acta No. 338)  

Bogotá D.C., veintiséis (26) de octubre dos  mil dieciséis (2016).   

VISTOS:  

Resuelve  la  Sala  el  recurso de apelación  interpuesto   por  la  Fiscalía  contra  el  auto  proferido  por  el         Tribunal         Superior         de        Chocó el 17 de  septiembre  de  2015,  a través del cual  negó  la  preclusión  de             la             investigación             adelantada          contra  el  doctor LUIS BLAIMIR PALACIOS  MOSQUERA   por   el   delito   de   prevaricato  por  acción   y       la       decretó    por  la  conducta de prevaricato  por  omisión,   presuntamente  desplegadas  en  su  condición  de  Juez  Segundo  Promiscuo Municipal de Istmina.   

ANTECEDENTES:  

El  10  de  mayo de 2011 Manuel Arcenio Perea  Velásquez  giró  a favor de Fausto Camilo Borja Moreno la letra de cambio 001,  mediante     la     cual     se     obligó     a     pagarle    $24’000.000  el  20  de  junio  de  2012.  Posteriormente,   Borja  Moreno  endosó  el  título  valor  a  la  Cooperativa  Jurídica y de Crédito del Chocó.   

Cumplido  el plazo de la obligación Jeferson  Romaña  Tello,  Gerente  de la Cooperativa, endosó en procuración la letra de  cambio  a Marín Enrique Tello Hinestroza, quien el 23 de enero de 2014 formuló  la  correspondiente  demanda  ejecutiva  singular de menor cuantía en contra de  Manuel Arcenio Perea Velásquez.   

El 27 de enero de esa anualidad el asunto fue  repartido  al Juzgado Segundo Promiscuo Municipal de Istmina, del que es titular  el  doctor  LUIS BLAIMIR PALACIOS MOSQUERA, quien, en decisión del 29 del mismo  mes  y año, libró mandamiento de pago a favor de la Cooperativa Jurídica y de  Crédito del Chocó.   

En  escrito  del  5 de marzo de 2014, Marín  Enrique  Tello  Hinestroza  solicitó la medida cautelar de embargo y retención  del  50% de la mesada pensional percibida por Manuel Arcenio Perea Velásquez en  el   Fondo  de  Pensiones  Públicas  –Consorcio  FOPEP-  y,  mediante  auto  del siguiente 12 de marzo, el  doctor PALACIOS MOSQUERA accedió a lo pedido.   

El  11 de junio de 2014 Manuel Arcenio Perea  Velásquez  demandó  el  levantamiento  de  la  medida  precautelativa.  En  lo  fundamental,  sostuvo que acorde con el artículo 134 de la Ley 100 de 1993, las  pensiones  son  inembargables  salvo que se trate de obligaciones alimentarias o  créditos  a  favor de cooperativas. Por ende, argumentó que la letra de cambio  por  cuya  inobservancia se le ejecuta fue girada a favor de Fausto Camilo Borja  Moreno,  no  de la Cooperativa Jurídica y de Crédito del Chocó, razón por la  cual la excepción legal indicada no le es oponible.   

El  25  de  junio  siguiente, el doctor LUIS  BLAIMIR  PALACIOS  MOSQUERA  resolvió desfavorablemente la pretensión de Perea  Velásquez.  Para  el  efecto,  consideró  que en virtud del endoso realizado a  favor  de  la Cooperativa Jurídica y de Crédito del Chocó, ésta adquirió la  calidad  de  propietaria  del  título  valor  y,  por  tanto,  le  es permitido  instrumentalizar  las  medidas  especiales  consagradas  a su favor, incluido el  embargo  de  hasta  el  50%  de las pensiones de sus deudores. Todo esto, según  indicó,  porque  la  legislación  faculta  a  estas  asociaciones para prestar  servicios a terceros.   

ACTUACIÓN PROCESAL:  

1.            Por  tales  motivos,  el 3 de octubre de  2014  Manuel  Arcenio Perea Velásquez denunció al doctor LUIS BLAIMIR PALACIOS  MOSQUERA  ante  la  Fiscalía General de la Nación como autor de los delitos de  prevaricato  por acción y omisión. Éste último, porque estando inmerso en la  causal  de  impedimento descrita en el numeral 3º del artículo 150 del Código  de Procedimiento Civil, no la manifestó.   

2.            La  investigación  quedó  a  cargo del  Fiscal  11  Delegado  ante  el  Tribunal Superior de Quibdó, quien solicitó  la  preclusión  de  la investigación con fundamento en  las   causales    de    atipicidad    e      inexistencia     del     hecho  investigado.       La       primera,   respecto   del   prevaricato   por  acción,     y    la  segunda,   en        relación        con       el       prevaricato      por     omisión.   

La  audiencia  tuvo  lugar  ante el Tribunal  Superior  de  esa  ciudad  el  17  de  septiembre  de  2015.  Y  tras  la  sustentación  de  la petición de  preclusión  por  parte  de la Fiscalía, esa corporación judicial profirió el  auto que es objeto del recurso de apelación.   

AUTO IMPUGNADO:  

El   Tribunal  comenzó  por  analizar  la  solicitud  de  preclusión  respecto  de la conducta de prevaricato por acción.  Para  ello,  examinó individualmente los elementos integrantes del tipo penal y  encontró  satisfecha  la  condición  de  sujeto  activo  del  procesado  y  la  existencia de una decisión emitida en ejercicio de sus funciones.   

Ahora  bien, con el propósito de determinar  si  esta  última  es  manifiestamente  contraria a ley, destacó que el sistema  cooperativo  desde  sus  orígenes  prescindió  del  ánimo  de  lucro  para la  realización  de  su  objeto  social, tal como quedó previsto en los artículos  4º de la Ley 79 de 1988 y 2º de la Ley 454 de 1998.   

Precisó que esta forma asociativa de derecho  privado  admite la ejecución de actos cooperativos y mercantiles. Los primeros,  realizados  entre  sí  por las cooperativas o entre éstas y sus asociados, los  segundos,  ejecutados  con  terceros  no  afiliados en cumplimiento de su objeto  social.   

Igualmente,  aclaró esa Corporación que la  legislación  cooperativa  distingue  entre  esos  actos  con  el  propósito de  establecer  beneficios  y  obligaciones  disímiles.  Así,  explicó que cuando  realizan  actos  cooperativos  gozan  de prerrogativas legales, como la facultad  excepcional  de  embargar  hasta  el 50% de la mesada pensional de sus deudores,  las  cuales  no  se  les confieren cuando realizan simples actos mercantiles con  personas no asociadas.   

Por  otro lado, en la decisión impugnada la  Sala  señaló  que,  dado  que la obligación mercantil que originó la demanda  ejecutiva   se   surtió   entre  particulares  sin  ninguna  relación  con  la  Cooperativa  Jurídica  y  de  Crédito  del  Chocó, el endoso en propiedad del  título  valor  no  habilita  a  ésta  para  dar  aplicación  preferente a las  disposiciones creadas para sus asociados.   

En consecuencia, concluyó que contrario a lo  sostenido  por  la  Fiscalía,  la  conducta  desplegada  por el doctor PALACIOS  MOSQUERA  es  típica,  pues  el  auto  del  25 de junio de 2014 es manifiesta y  abiertamente  contrario  a  derecho,  en  tanto  habilita  a  las Cooperativas a  reclamar  el  embargo  de  hasta  el  50%  de  las  pensiones  de  ciudadanos no  asociados.   

Encontró  que  esa práctica termina siendo  una  forma  de  extender, ilegalmente, los beneficios consagrados a favor de las  cooperativas  a  terceros  que sí tienen ánimo de lucro. Por ende, no decretó  la preclusión pedida.   

En  segundo  término,  frente  al delito de  prevaricato  por omisión, el Tribunal accedió a la preclusión demandada. Para  ello,  advirtió  que  durante la indagación no se pudo establecer la relación  de  familiaridad  denunciada entre PALACIOS MOSQUERA y los socios principales de  la  Cooperativa  Jurídica  y  de  Crédito  del  Chocó  y, por ello, no le era  exigible declinar el conocimiento del asunto.   

LA IMPUGNACIÓN:  

La   Fiscalía   recurrió  en  apelación  únicamente  la  determinación de no precluir la investigación por la conducta  de prevaricato por acción.   

Refutó  que  la  decisión  cuestionada sea  manifiestamente  contraria  a  derecho.  En  su  criterio,  la  conclusión  del  funcionario  es plausible, en la medida en que estuvo motivada y se fundó en la  interpretación  exegética de la normativa aplicable, en contraste al análisis  sistemático que adelantó el Tribunal en el auto impugnado.   

Insistió   en   que  cualquiera  de  esas  interpretaciones  es  correcta, en razón a que las disposiciones aplicables son  ambiguas.   

Por  ende,  concluyó  que  exigírsele  al  funcionario  judicial  que  interprete la ley como lo haría quien eventualmente  podría  investigarlo,  contraría  los principios fundamentales de autonomía e  independencia de la función jurisdiccional.   

ARGUMENTOS DE LOS NO RECURRENTES:  

1.            El representante del Ministerio Público  solicitó  que se confirme la decisión impugnada. Señaló que el artículo 250  de  la Constitución Política impone a la Fiscalía la obligación de adelantar  el  ejercicio  de  la  acción  penal  e  investigar los hechos que revistan las  características  de  un delito, siempre que medien pruebas suficientes sobre la  ocurrencia del mismo.   

En  ese  orden,  refirió  que  en  el  caso  examinado   la   denuncia   interpuesta  cumple  con  esos  presupuestos  y  las  previsiones  del  artículo  413  del Código Penal respecto del prevaricato por  acción,  pues  determina  que se trata de un servidor público que profirió un  dictamen  jurídico  que,  según  el  estudio  que  realizó  el  Tribunal,  es  contrario a derecho.   

Por  esas  razones,  concluyó,  la conducta  investigada    es    típica,   por   lo   cual   la   preclusión   pedida   es  improcedente.   

2.            La  defensa  coadyuvó  la  solicitud de  preclusión de la Fiscalía.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE:  

La Sala es competente para resolver la alzada  de  conformidad  con  lo  dispuesto en el numeral 3º del artículo 32 de la Ley  906  de  2004,  por  tratarse  de  un  auto  dictado en primera instancia por un  Tribunal Superior de Distrito Judicial.   

La determinación impugnada por la Fiscalía  General  de  la  Nación será confirmada. Las razones  son las siguientes.   

La   estructura  básica  de  la   conducta  de  prevaricato  por  acción  demanda  para        su       configuración  objetiva:   (i)    que   el   autor   ostente  la  calidad  de servidor público, aspecto sobre el cual no  hay   ninguna   controversia,   y  (ii)  que  profiera  una  resolución,  dictamen  o  concepto –auto      en      el      asunto  examinado-,  manifiestamente  contrario a la ley.   

Como   quiera  que   la   solicitud   de  preclusión  se      fundamenta      justamente   en   la  imposibilidad  de  verificar  el último de los  ingredientes   normativos  relacionados,   la   Sala  procederá  a   abordar   el   análisis   de   este  aspecto, con el propósito de establecer si    la  determinación  del  25  de  junio  de  2014 envuelve  una  contradicción  evidente  e  inequívoca entre lo  resuelto   por   el   funcionario   indiciado   y   lo  que  le  era  legalmente  exigible.   

Ello,  en  razón a que la Sala ha sostenido  que  aquellas  decisiones  que admitan discusión sobre su acierto o legalidad o  consientan  diferentes  criterios  e  interpretaciones,  no  son susceptibles de  reproche penal.   

En  concreto,  se  controvierte  el embargo decretado sobre la pensión  de   Manuel  Arcenio  Perea  Velásquez      al      interior             del   proceso   ejecutivo  promovido    en    su    contra   por  la   Cooperativa   Jurídica   y  de  Crédito  del  Chocó,   en   cuyo   curso  exhibió  como  título  una  letra  de  cambio endosada     en     propiedad     por    un  tercero  –persona      natural-.   

Para    acceder    a    la   medida   cautelar   el      indiciado     argumentó,  que   en   razón   de  ese  traspaso,    la  Cooperativa  adquirió la calidad de propietaria del  título    valor    y,    por   tanto,   aplicó  la  excepción  contenida  en  el  numeral  5º  del  artículo  134 de la Ley 100 de 1993, conforme con la  cual      las      cooperativas     pueden  embargar  hasta  el  50% de la  pensión  de  sus  deudores incumplidos, aun  cuando  se  trate  de terceros no  asociados.       Así      lo      consignó  en  el  auto del 25 de junio  de    2014,   que   se  examina:   

[…]  la  ley  permite  que las entidades  cooperativas  presten  servicios no únicamente a sus asociados, sino también a  terceros.  Esta  posibilidad  obedece,  de  una parte, a un desarrollo del mismo  principio  de  solidaridad, a partir del cual se considera socialmente útil que  las  organizaciones  cooperativas  pongan  sus  servicios  a  disposición de la  comunidad  en  general,  y  compartan  con ella el beneficio que tales servicios  reportan  a sus usuarios. De otra, se deriva también de la circunstancia de que  la  ausencia  de  ánimo  de  lucro,  característica  que  es inherente a estas  organizaciones,  no  implica  la  imposibilidad  de  recibir  ingresos o generar  excedentes,  sino  la de repartirlos a los asociados, por lo que resulta válido  que  las  cooperativas  presten servicios a terceros, también con el propósito  de  fortalecerse patrimonialmente, y así poder prestar más y mejores servicios  a sus propios asociados.   

En  fin, la posibilidad de embargar el 50%  de  las  pensiones  por  parte  de las cooperativas es un privilegio que nuestro  ordenamiento  jurídico confiere a todas las cooperativas para ser ejercitada en  contra  de  sus  asociados  o  de  terceras  personas  que  se encuentran en una  situación  de  incumplimiento  de  sus  obligaciones.  Es  lógico  que  si las  cooperativas  están  habilitadas para entablar diversas relaciones con personas  extrañas  a  la  organización,  éstas  puedan ejercer los privilegios legales  configurados  a  su  favor,  en  caso  de  que  los  compromisos  asumidos  sean  defraudados.   

En  síntesis,  restringió  su  análisis a examinar la posibilidad  legal  que  tienen las cooperativas de prestar servicios a terceros no afiliados  y  a  que  éstos obtengan beneficios similares a los de un asociado y, a partir  de  estas  disquisiciones,  dedujo:  (i)  que  en  este  caso  el girador ostentaba la calidad de tercero,  (ii)  que la Cooperativa  le   prestó   un  servicio,  cuando  ello  no  fue  demostrado  y  (iii)    que    por    tanto,  era  procedente  decretar el embargo de hasta el 50% de su  mesada pensional a favor de ésta.   

Examen  que   desconoció  las  circunstancias  que  rodearon  el endoso del título valor en virtud del cual se  decretó   el  embargo.   

El   Fiscal  pretendió justificar tal  determinación    en    un    supuesto análisis  exegético  de las normas aplicables.    Sin  embargo,  la literalidad  de  los  numerales  5º  del  artículo  134  de  la Ley 100 de 1993  y  2º  del  artículo 344 del Código Sustantivo del  Trabajo  autorizan,   a   modo   de  excepción,  el embargo  de   las  pensiones  cuando  se  trate  de   «créditos   a   favor  de  las  cooperativas»,  sin  que  tal  naturaleza  pueda  ser atribuible, ni  siquiera  por  analogía,  a  una  letra  de  cambio  endosada        en       propiedad.   

Esto último, en  razón   a  que  si  bien  los  títulos  valores  son  documentos  necesarios  para  legitimar  el  ejercicio  del  derecho literal y  autónomo   que   en   ellos   se   incorpora,  como  es  el  derecho a cobrar  una  suma  determinada de  dinero,  no puede   predicarse  que  son,  en  sí  mismos,  negocios jurídicos generadores de  derechos,  como  sí sucede con el  contrato          de         mutuo             –o  crédito-, al que se  refiere       la      mencionada      excepción  normativa.   

Por  ello,  el  endoso  de  una   letra   de   cambio   a   una  cooperativa  no    tiene    la   virtualidad   de  mutar   el   negocio   jurídico   que  se  pretende instrumentalizar  con    el    título  valor.   En  otras  palabras,  como la letra de  cambio  fue  girada a favor de una persona natural en  razón   de  un  acuerdo  celebrado   con   el  girador,  su    posterior   endoso  a  una  Cooperativa  no la   convierte   en   parte   del  negocio  primigenio,    solamente    la   faculta   a   cobrar   el   derecho   allí  contenido.   

Se  sigue  de  lo expuesto que  la  determinación  adoptada  por el  doctor  LUIS  BLAIMIR  PALACIOS MOSQUERA  restó importancia al hecho de que la  Cooperativa  Jurídica y  de  Crédito  del Chocó no realizó ninguna operación activa de crédito   con   Manuel   Arcenio  Perea  Velásquez   que   la   facultara   a  ejercitar  las  especiales  garantías  que    le    otorga   la   legislación        para        perseguir     a     sus         acreedores.   

Ahora  bien, para dilucidar por qué sólo  las   operaciones  activas  de  crédito  efectuadas  directamente   por   las  cooperativas  consienten         el  embargo  de  hasta el 50%  de  las  pensiones    de    sus    deudores,   basta       con      atender          la  naturaleza  solidaria         de        éstas para  establecer  que los recursos que eventualmente pueden  ser  objeto  de  esos créditos provienen,  precisamente, de los aportes de los  asociados.   

En  ese  orden,  el  doctor  LUIS    BLAIMIR   PALACIOS   MOSQUERA  omitió   considerar        que  el negocio jurídico que dio origen a  la  suscripción  de la letra de cambio no  fue  celebrado  directamente  con  la Cooperativa, sino con un  tercero.    Y    es  precisamente  este  aspecto,  como  bien  adujo  el Tribunal, el que desechó el  funcionario   investigado   al   proferir   la  decisión  criticada,   dado   que   no   realizó   ninguna   reflexión   sobre   el  particular.   

Así las cosas,  la  Sala  advierte  que el  juez  no  expuso  las  razones  que  lo  llevaron  a  considerar  que  el  ejecutado  se encontraba dentro de esos supuestos de hecho,  de   modo  que  deberá  establecerse  cuál  fue  la razón que motivó la  expedición    de    esa    decisión,   en   tanto  es  forzoso determinar si  fue  un  simple  error de  carácter       judicial       sin       ánimo  prevaricador o, si por el  contrario, el funcionario  obró  de  manera  maliciosa, arbitraria o amañada,  lo que podría actualizar  subjetivamente  el delito  que   se   le   atribuye,  cuestión  que  demanda,  necesariamente,       continuar       con       la       indagación.   

Ante  tal  panorama, el auto impugnado será  confirmado,  por  cuanto  no  se  satisfacen  los  presupuestos  previstos  para  decretar  la  preclusión  por atipicidad objetiva de la conducta de prevaricato  por acción investigada.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

1.            CONFIRMAR auto  proferido   por   el  Tribunal  Superior  de  Chocó  el   17   de   septiembre   de   2015,   a  través  del  cual  negó  la  preclusión de la investigación  adelantada  contra  el  doctor  LUIS  BLAIMIR PALACIOS MOSQUERA por el delito de  prevaricato por acción.   

2.            Contra esta  decisión no proceden recursos.   

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE.  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

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