AP1141-2017(49484)

2017

Asistente Jurídico Inteligente

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EYDER PATIÑO CABRERA  

Magistrado ponente  

AP1141-2017  

Radicación n.° 49484  

Acta  50   

Bogotá,  D. C.,  veintidós  (22)  de  febrero  de  dos mil diecisiete  (2017).   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

Con  el fin de resolver sobre su admisión,  la  Corte examina los fundamentos de orden jurídico, lógico y argumentativo de  la   demanda   de   casación   presentada   por  el  defensor  de  Misael     Steve     Páez     Zamora1 contra la sentencia proferida  en  segunda instancia por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá,  que  confirmó  parcialmente la dictada por el Juzgado 28 Penal del Circuito con  funciones      de      conocimiento      de      la      ciudad     –modificó     el     quantum  de la pena impuesta-  y  condenó al nombrado y a Denis Yonatan Páez Zamora, Alexander  Rodríguez  Oliveros,  Luis  Mario  Rodríguez  Leguizamón, Wilber Runza Díaz,  José  Luis  Yazo  López,  Obdulio Rodríguez Barón y Diana Milena Vega Parra,  como  coautores  responsables  de los delitos de hurto calificado y agravado, en  concurso  homogéneo  y  heterogéneo  con  concierto para delinquir.   

LOS HECHOS  

Así   se   relataron   en   el   fallo  impugnado:   

(…)  tuvieron  ocurrencia en esta ciudad,  desde  el  mes de junio de dos mil once (2011), hasta septiembre de dos mil doce  (2012),  lapso  en  el que se conformó el grupo delincuencial “Los Pachos”,  quienes  haciéndose  aparecer  como coteros y luego de contratados y de obtener  la  confianza de los conductores que transportaban la carga, lograban la entrega  de  los  documentos soportes de las mercancías, para supuestamente descargarlas  en las empresas de destino.   

Seguidamente, procedían a informar a otros  integrantes  de  la  organización  a  quienes  informaban el tipo de mercancía  transportada,  la  empresa  de  destino  y  dirección  de  la misma, quienes se  ubicaban  cerca  del  sitio  de  destino  y  allí  el  conductor era inducido a  estacionarse  a  cierta  distancia,  bajaban  las  mercancías y las cargaban en  otros  vehículos  y  finalmente,  allegaban  al conductor documentos en los que  constaba la supuesta entrega con sellos, datos y firmas falsas.   

Por  labores  de  investigación, se logró  identificar  inicialmente  como  integrantes  de  dicho  grupo  delincuencial  a  Francisco  Moreno  Briceño, John Jairo Parra Rodríguez, Gabriel Enrique Moreno  Santana  y  John  Jarry  Gonzales  Salazar, quienes entregaron información para  desarticular  dicha  organización  delincuencial  y  señalaron a Misael Steven  Páez  Zamora,  Wilmer  Runza  Díaz,  Alexander  Rodríguez  Oliveros,  Obdulio  Rodríguez  Barón,  Luis  Mario Rodríguez Leguizamón, José Luis Yazo López,  Dennys    Yonathan    Páez   Zamora   y   Wilmer   Runza   Díaz   (sic).   

Los   hurtos   perpetrados,   fueron  los  siguientes2:   

Hechos sucedidos el nueve (9) de febrero de  dos  mil  doce  (2012), aproximadamente a las doce (12) del día, en la calle 11  con  carrera  15,  zona  3  de  la  localidad de Santafé de esta ciudad, fueron  hurtadas  en la modalidad descrita doscientas (200) láminas de madeflex, por un  valor  de  diez  millones  de  pesos  ($10.000.000)3.   

El siete (7) de mayo de dos mil doce (2012),  a  las diez y cuarenta de la mañana aproximadamente, en la avenida caracas Nro.  74:25  de  esta  ciudad,  en los que fueron hurtadas con el mismo modus operandi  pinturas  por  valor  de  cuarenta  y  ocho  millones  ochocientos  sesenta  mil  quinientos   noventa   y  dos  pesos  ($48.860.592)4.   

Los acontecimientos sucedieron el diez (10)  de  noviembre de dos mil once (2011), a las 6 de la tarde aproximadamente, en la  calle  14 con carrera 68 B Montevideo de esta ciudad, en los que fueron hurtadas  en  la  misma  modalidad  ciento  cuarenta (140) cajas de cerámica avaluadas en  veinte    millones    de    pesos    ($20.000.000)5   

.  

El  trece  (13)  de octubre de dos mil once  (2011),  a  las  nueve de la mañana, en la calle 15 No 68 d-68, de esta ciudad,  en  la modalidad descrita inicialmente fueron hurtadas láminas planas de hierro  avaluadas    en    cincuenta    y    dos    millones   setecientos   mil   pesos  ($52.700.000)6.   

Hechos  ocurridos  el ocho (8) de agosto de  dos  mil once (2011), aproximadamente la (sic) una y quince minutos de la tarde,  en  la  transversal  72D  bis  No  72G,  barrio  Los Urapanes de la localidad de  Keneddy  de  esta  ciudad, en cuyo desarrollo fueron hurtadas mil ciento sesenta  (1.160)  caneas  de  pintura  marca  Pintuco,  avaluadas  en  doscientos treinta  millones      de      pesos      ($230.000.000)7.   

El veintiocho (28) de julio de dos mil once  (2011),  al  medio  día, en la carrera 61 con calle 33, barrio Carvajal de esta  ciudad,  en  los  que  en similar modalidad fueron hurtadas sesenta y cinco (65)  láminas             de            hierro8.   

Los hechos ocurrieron el veintidós (22) de  junio  de  dos mil once (2011), aproximadamente a las dos y treinta de la tarde,  en  la  carrera  83,  No 41A-84, barrio El Emperador de esta ciudad, en la misma  modalidad  fueron  hurtadas  diez  (10)  toneladas  de  arroz  Diana9.   

Los acontecimientos sucedieron el veintiocho  (28)  de  mayo  de dos mil doce (2012), aproximadamente a la una de la tarde, en  la  carrera  102 con calle 17A, zona franca del barrio Fontibón de esta ciudad,  con  el  mismo  modus  operandi  fueron  hurtadas  mil  quinientos siete (1.507)  unidades  de  pintura,  marca  terinsa avaluadas en sesenta y cuatro millones de  pesos       ($64.000.000)       millones       de       pesos       (sic)10.   

El  doce  (12)  de  abril  de  dos mil doce  (2102),  aproximadamente  a  las once de la mañana, en una bodega ubicada en la  calle  17  Nro.  4e-37  B/Arregui 1 del municipio de Mosquera, se hurtaron 1.400  bultos   de   azúcar  pulverizada  que  equivalían  a  treinta  y  cinco  (35)  toneladas11.   

Los hechos ocurrieron el veintinueve (29) de  diciembre  de  dos  mil  once (2011), aproximadamente a las tres y treinta de la  tarde,  en la carrera 4, con calle 15 de Facatativá, en los que fueron hurtadas  seiscientos  quince  (615) pacas de pañales desechables avaluadas en cuarenta y  cinco  millones  de  pesos  ($45.000.000),  en  la  misma  modalidad12.   

El  treinta y uno (31) de agosto de dos mil  doce  (2012),  a  las cuatro de la tarde aproximadamente, en la carrera 58 D con  calle  12  frente  a  “Kenzo  Jeans”,  de esta ciudad, en la misma modalidad  fueron  hurtadas  cinco  mil  setecientos  cinco  kilogramos de láminas planas,  avaluadas  en trece millones de pesos ($13.000.000), a la empresa transportadora  Multicargo,  cuyo  propietario  de  la  carga  era J Y G Ferretería13   

Finalmente, en hechos ocurridos el tres (3)  de  septiembre  de  dos  mil  doce  (2012),  al  medio  día,  en  la  autopista  Medellín-Bogotá,  del  vehículo  de  placas  TSC15,  se hurtaron colorantes y  saborizantes  importados  avaluados  en  cincuenta  y  cinco  millones  de pesos  ($55.000.000)14.   

En   total,   la  Fiscalía  valoró  los  perjuicios     en     ochocientos     millones    de    pesos    ($800.000.000),  aproximadamente15.   

ACTUACIÓN PROCESAL  

1.  En  audiencia  concentrada  del  13  de  noviembre  de  2013,  llevada  a  cabo  en  el  Juzgado  37  Penal Municipal con  funciones  de  control  de  garantías  de la capital del país, se legalizó la  captura   de  Misael  Steve  Páez  Zamora,  Denis  Yonatan Páez Zamora, Alexander Rodríguez Oliveros, Luis  Mario  Rodríguez  Leguizamón,  Wilber  Runza  Díaz,  José  Luis Yazo López,  Obdulio  Rodríguez  Barón,  Diana  Milena  Vega Parra, Julio Enrique Martínez  Cifuentes,   José  Francisco  Guevara  Guacaneme  y  Héctor  Hernando  Guevara  Guacaneme;  la  Fiscalía  imputó,  a  los nueve primeros, la coautoría en los  delitos  de  hurto calificado y agravado, en concurso homogéneo, y heterogéneo  con  el  de  concierto  para  delinquir,  y  a  los  dos  últimos  el  concurso  heterogéneo de concierto para delinquir y receptación.   

Únicamente Misael  Steve  Páez  Zamora,  Denis  Yonatan  Páez  Zamora,  Alexander  Rodríguez  Oliveros, Luis Mario Rodríguez Leguizamón, Wilber Runza  Díaz,  José  Luis  Yazo  López, Obdulio Rodríguez Barón y Diana Milena Vega  Parra se allanaron a cargos.   

La  Juez  los afectó a todos con medida de  aseguramiento  privativa de la libertad en establecimiento carcelario, excepto a  Diana  Milena  Vega  Parra,  a  quien  le  permitió  quedarse  en  su  lugar de  residencia16.   

2.     Teniendo    como    base    el  allanamiento,  el  10  de  febrero  de 2014 se radicó escrito de acusación respecto de los que admitieron  cargos17,  y  la  audiencia  de  verificación,  individualización  de  pena  y  sentencia  se  surtió los días 19 de marzo de  201518    y    8    de    marzo   de   201619  ante  el  Juzgado 28 Penal  del    Circuito   con   funciones   de   conocimiento   de   Bogotá.   

3. El 20 de mayo siguiente la Juez profirió  fallo  condenatorio  y  sancionó  a Misael Steve Páez  Zamora,   Denis   Yonatan  Páez  Zamora,  Alexander  Rodríguez  Oliveros,  Luis  Mario  Rodríguez  Leguizamón, Wilber Runza Díaz,  José  Luis Yazo López, Obdulio Rodríguez Barón y Diana Milena Vega Parra con  108  meses  de prisión e igual término de inhabilitación para el ejercicio de  derechos       y       funciones      públicas20.   

Negó  la  suspensión  condicional  de  la  ejecución   de   la   pena   y   la   prisión   domiciliaria   a  Misael   Steve  Páez  Zamora,  Alexander  Rodríguez  Oliveros,  Luis  Mario  Rodríguez Leguizamón, Wilber Runza Díaz y  José  Luis  Yazo  López,  al  tiempo que concedió la domiciliaria,   como   padre   y  madre  cabeza  de  familia,  a  Denis Yonatan  Páez  Zamora  y  Diana  Milena  Vega  Parra,  y  se  la  negó  a  Misael  Steve  Páez  Zamora y  Obdulio  Rodríguez  Barón21.   

4.   Solo  el  defensor  de  Misael  Steve  Páez  Zamora  interpuso y  sustentó      en      tiempo      la     alzada22.   

5.  En  fallo  del 3 de octubre de 2016, el  Tribunal  Superior de este Distrito Judicial modificó las sanciones impuestas a  los  acusados por el a quo23,  para  dejarlas  en  105 meses y 18 días. En lo demás, ratificó la providencia  impugnada24.   

LA DEMANDA  

El   jurista   identifica   los   sujetos  intervinientes,  relaciona  la    actuación    procesal   y   asegura   que   la   casación   «excepcional»25         se  justifica porque la providencia objeto de disenso es violatoria  del    bloque   de   constitucionalidad,    en    cuanto    los    derechos    fundamentales   «son  de interpretación restrictiva»26 y  la    decisión   afectó   el   debido   proceso   y   la   defensa.   

Luego,   afirma   que,  con  «apoyo   en  las  causales  segunda  y  tercera»27  del artículo 181 de la Ley 906 de 2004, propone los «siguientes          cargos»28,  y   en  el  único  acápite  del  libelo,  titulado  «CARGO  PRINCIPAL»29,   denuncia  al  Tribunal  por  violar  indirectamente  la  ley  sustancial,  por error de hecho consistente en un falso  juicio     de     existencia     por     omisión30.   

Aduce  que  la  falencia acaeció porque no  reconoció  a  su  representado  la  situación de padre cabeza de familia, pues  pasó    por    alto   que   su   madre,        María        Consuelo       Zamora       Arias, tiene 62 años de edad, no convive con  su  compañero  permanente  desde  hace más de 10 años, padece de linfoma  hodgkin, está en tratamiento en  el  Instituto de Cancerología y la EPS que la atiende presta un mal servicio; a  la   vez  que  ignoró  que  Páez  Zamora es quien siempre ha velado por ella.   

Destaca  el  abogado  que la manifestación  sobre  la  unión marital de hecho realizada en la Notaría, además de no estar  confirmada,   constituyó  un  equívoco,  porque  María Consuelo erró en la comprensión del concepto. El  juzgador,    entonces,    hizo    una    interpretación   exegética   de   ese  documento.   

En consecuencia, al cumplirse las exigencias  de  la  Ley  750  de 2002 (no suministra más información), pide a la Corte que  «case  la  sentencia»31 y  reconozca  a  su  prohijado  la  calidad de padre cabeza de familia para, en ese  orden,        concederle        la       prisión       domiciliaria.   

CONSIDERACIONES  

1.   De   acuerdo   con   el  Código  de  Procedimiento  Penal  de  2004,  la finalidad de este medio extraordinario es la  efectividad   del  derecho  material,  el  respeto  de  las  garantías  de  los  intervinientes,  la  reparación  de los agravios inferidos y la unificación de  la  jurisprudencia.  Sin  embargo, ello no implica que la demanda sea un escrito  de  libre  confección,  simplista y carente de técnica, por virtud del cual se  busque continuar con el debate agotado en las instancias.   

En ese orden, quien a él acude debe no solo  contar  con  interés  para  recurrir,  sino  que  tiene la carga de indicar con  claridad  cuál es la causal que hace procedente el recurso y con apoyo en ella,  a  través  de  un  discurso  dialéctico, jurídico y coherente, desarrollar el  cargo  propuesto,  revelando  su  trascendencia  frente  al  sentido  del  fallo  objetado,  y cómo, entonces, es forzosa la intervención de la Corte Suprema de  Justicia.   

Si bien, por la connotación constitucional  y  protectora  de  derechos  y  garantías  que  el  legislador le reconoció al  recurso,  la  ley  previó  que  en determinados casos la Sala pueda superar los  defectos  del  libelo  para  decidir  de  fondo el asunto, ello solo tiene lugar  cuando  a  juicio  de  la  Corporación  sea  indispensable  examinarlo para dar  efectivo  cumplimiento  a  alguno de los fines de la casación, por la posición  del  impugnante  dentro  del  proceso  o  por  la  índole  de  la  controversia  planteada.   

2.  En esta ocasión no hay reparo en torno  al  interés  del  actor  para  formular  su crítica, en tanto la inconformidad  reside  en  la  no concesión a su prohijado de la prisión domiciliaria, lo que  no  riñe con el acogimiento a cargos que aquél hizo durante la formulación de  imputación.  Sin  embargo, la demanda no cumple con los requisitos que, para su  admisión,  exige  el  artículo 184 del Código de Procedimiento Penal de 2004,  lo que conduce a no seleccionarla. Estos son los motivos:   

2.1.  Contrario  a  lo  manifestado  por el  jurista,  en  el aludido estatuto adjetivo no existe la casación discrecional o  excepcional, cómo sí se preveía en la Ley 600 de 2000.   

El legislador de 2004 dispuso que todas las  sentencias  proferidas  en  segunda  instancia sean susceptibles de ser atacadas  por  esta  vía,  siempre que el impugnante demuestre que con ellas se afectaron  derechos   o   garantías  fundamentales,  acredite  alguno  de  los  motivos  descritos  en  el canon 181 y  proponga  los  cargos atendiendo los requerimientos legales y jurisprudenciales.  Por  manera que, con la nueva normativa legal, adquieren especial relevancia los  propósitos  del  recurso,  hasta el punto que, como se adujo en precedencia, la  Corporación   (artículo   184)  puede  superar  los  defectos  de  la  demanda  «atendiendo   a   los   fines   de   la  casación,  fundamentación  de  los  mismos,  posición del impugnante dentro del proceso e  índole de la controversia planteada».   

Surgen, entonces, dos eventualidades con el  escrito  introductorio. Una,  que  no  reúna  los presupuestos de orden lógico y argumentativo, pero la Sala  halle  imprescindible su examen profundo para lograr alguno de los objetivos del  medio     extraordinario;     y,    dos,  que,  pese  a  observar  las  exigencias  formales, se considere  innecesario  dictar  sentencia. En el primer caso será seleccionado, no así en  el segundo.   

El  impugnante  pretende  justificar  la  intervención  de  la  Corte con enunciados que resultan inconclusos, pues aduce  que  el  fallo  infringe  el bloque de constitucionalidad, pero no identifica el  instrumento  internacional  correspondiente y menos la consiguiente disposición  violentada.  También  menciona que se lesionaron los derechos al debido proceso  y    a   la   defensa,   empero   no   exhibe   argumento   que   acredite   tal  violación.   

2.2. Anuncia el letrado la formulación de  varios  cargos  al amparo de dos causales de casación, pero plantea únicamente  uno,       olvidando      así      completar      su      propuesta.   

Endilga  al Tribunal haber incurrido en un  falso  juicio  de  existencia  por  omisión,  sin  embargo, al exteriorizar sus  fundamentos,   inobserva   el   contenido  de  ese  tipo  de  yerros.   

En efecto, una adecuada censura le exigía  demostrar  que  el  juzgador  dejó  de  valorar una prueba que materialmente se  halla  dentro  de  la actuación, para lo cual debía poner de presente la forma  en  que  se  materializó ese descuido y explicar cómo, de no haber recaído en  él,  tanto  las  imputaciones  fácticas  como  las  jurídicas de la decisión  habrían sido distintas.   

Ese  no  fue  el  proceder  del  defensor.  Ningún  elemento  identificó como ignorado, menos reveló su contenido y cómo  el  mismo  era  categórico  para  cambiar  la  determinación  en  punto  de la  concesión  de  la prisión domiciliaria. Obsérvese que dedicó algunas líneas  a  reprobar  al Tribunal porque no tuvo en cuenta las condiciones de salud de la  madre  de  su  representado,  ni  la  presunta  inexistencia  de  una  unión marital de hecho de aquélla. No  obstante,  dejó  de  indicar  los  medios  en  los  cuales  se  verificaba  tal  información, de la manera como lo esgrime en el libelo.   

Si quiso referirse a la declaración que la  progenitora  hizo  ante  un  Notario,  lo  cierto  es que la misma demanda da al  traste  con el error de juicio elegido, pues allí se admite que el ad  quem  sí  la valoró, y la crítica  reside   en   que   la  interpretó  equívocamente.  Por  consiguiente,  si  la  inconformidad  residía  en  que  se  tergiversó  su  contenido  o se le dio un  alcance  distinto al que realmente tienen las atestaciones allí consignadas, ha  debido  proponer  una censura por la senda del falso juicio identidad, indicando  en  concreto qué decía el medio y cómo el mismo fue tergiversado, cercenado o  agregado.  Y, si el disgusto radicaba en la conclusión que del mismo extrajo el  sentenciador,  lo  correcto  era  acudir  a  un falso raciocinio, expresando las  máximas  de  la experiencia, las reglas de la lógica o las leyes de la ciencia  desconocidas.   

2.3. Al margen de las falencias advertidas,  lo  cierto  es  que de la simple lectura de los fallos, emerge que al acusado no  se  le  reconoció  la  condición  de  padre  cabeza  de  familia  porque no se  demostró  la  «ausencia de las madres de las niñas,  o  que  haya  una  deficiencia  sustancial de ayuda de los demás miembros de la  familia,    esto    es,    tíos    o    abuelos»32.        Y,  frente  al  estado  de  salud  de  la  progenitora –argumento  sobre  el  cual  versó la  alzada-  el  Tribunal, tras verificar las patologías  que  padece  (página  16  de  la providencia), determinó que ella «cuenta  con  un  compañero  permanente  que  puede  atender  las  necesidades  básicas  y  los  cuidados  requeridos».   

El actor refuta que aquella viva en unión  marital  de  hecho,  pero  ese  aspecto  no fue acreditado en el proceso, lo que  impide   a   la   Corte   arribar   a   conclusión   contraria   a   la  de  la  colegiatura.   

Las   precedentes   consideraciones  son  suficientes   para   inadmitir   el   libelo   y  la  Corporación  ha  revisado  íntegramente   la  actuación  y  no  ha  encontrado  causales  de  nulidad  ni  flagrantes  violaciones  de  derechos fundamentales, razón por la cual no puede  penetrar al fondo del asunto oficiosamente.   

3.  Al  amparo del artículo 184 de la Ley  906  de  2004,  es  procedente  la  insistencia,  cuyas  reglas,  en ausencia de  disposición  legal,  han  sido definidas por la Sala desde el año 2005, en CSJ  AP,   12  dic.  2005,  rad.  24322,  y  precisadas  en  AP-3481-201433.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la Sala de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

Primero. INADMITIR  la   demanda   de   casación   presentada   por  el  defensor  de  Misael   Steve  Páez  Zamora  contra  la  sentencia   proferida   por  el  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Bogotá.   

Segundo. Conforme  al  inciso  2º  del  artículo  184 del Código de Procedimiento Penal de 2004,  procede la insistencia.   

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO      ALBERTO      CASTRO  CABALLERO   

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  La  Corte  aclara  que  los  nombres  que  se  consignan  en esta providencia están  confrontados  con los documentos de identidad que de los procesados se aportaron  al expediente.   

2 [cita  inserta  en  el  texto  trascrito]  Ver  record  51:00 ss. Audio 5, audiencia de  formulación  de  imputación en la que la Fiscalía refirió que se adelantaron  inspecciones  a  las  actuaciones  adelantadas por los hurtos y en el escrito de  acusación  se mencionaron los informes FPJ3 del 6 de junio de 2012 y FPJ3 del 8  de enero de 2013, folio 229 de la carpeta No. 1.   

3 [cita  inserta  en  el  texto  trascrito]  Actuación  radicada  110016000013201203074.  Asignada  inicialmente a la Fiscalía 262 delegada de la Unidad de Intervención  temprana el 26 de marzo de 2012.   

4 [cita  inserta en el texto trascrito] Radicado 110016000017201280558.   

5 [cita  inserta  en  el  texto  trascrito]  Actuación  radicada 1100161028142011011024.  Asignada  inicialmente  a  la  Unidad  de  Estructura  de  Apoyo – Fiscalía 131  delegada ante Jueces Penales Municipales.   

6 [cita  inserta   en   el  texto  trascrito]  Radicado  257546108002201181490.  Asignada  inicialmente  a la Fiscalía 175 delegada ante los Jueces Penales Municipales de  la Unidad de Estructura de Apoyo.   

7 [cita  inserta  en  el  texto  trascrito]  Actuación  radicada  110016102979201100763.  Asignada a la Fiscalía 235 de la Unidad de Intervención Temprana.   

8 [cita  inserta  en  el  texto  trascrito] Radicado 052666000203201108207. Asignada a la  Fiscalía 134 delegada ante los Jueces Penales Municipales.   

9 [cita  inserta   en   el  texto  trascrito]  Radicado  110016000019201106422.  Asignado  inicialmente  a la Fiscalía 113 delegada de la Unidad de Estructura de Apoyo de  esta ciudad.   

10  [cita       inserta       en       el       texto       trascrito]      Radicado  110016102979201200587.   

11  [cita       inserta       en       el       texto       trascrito]      Radicado  254736101130201280117.   

12  [cita  inserta  en  el texto trascrito] Radicado 252696000691201200011. Asignado  inicialmente  a  la Fiscalía 4 delegada ante los Jueces Penales del Circuito de  Facatativá.   

13  [cita       inserta       en       el       texto       trascrito]      Radicado  110016000013201219186.   

14  [cita       inserta       en       el       texto       trascrito]      Radicado  254306000660201280031.   

15  [cita   inserta  en  el  texto  trascrito]  Ver  audiencia  de  formulación  de  imputación del 13 de noviembre de 2013, audio 5, record 51:00 ss.   

16  Cfr.  Acta obrante a folios  87   a   93   de   la   carpeta   1   y   disco   compacto   con   el   registro  respectivo.   

17 Se  tipificó     la     conducta     en    los    artículos    240    –inciso  cuarto-, 241-numerales 2, 4 y  10-,   267  –numeral         1-      y      340      –inciso      primero-    (cfr.  Folios      223      a      235      Id.)   

18  Cfr.  Folios  295  y  296  Id.   

19  Cfr. Folios 213 a 215 de la  carpeta 2.   

20 La  Juez  identificó  correctamente  los cuartos de movilidad, adujo ubicarse en el  mínimo   –aunque  más  adelante,     al     recordarlo,    erró    al    digitar    el    quantum  del  extremo máximo-, fijó la  pena  por  el  delito  base,  y  luego  realizó  el incrementó por el concurso  homogéneo  y  heterogéneo,  para   finalmente   reconocer   la  rebaja  del  cincuenta  por  ciento  por  el  allanamiento.   

21  Cfr.  Folios  227  a  265  Id.   

22 La  defensa  técnica  de  Rodríguez Oliveros, Rodríguez Leguizamón, Runza Díaz,  Yazo  López  y  Rodríguez  Barón  formuló  el  recurso,  pero posteriormente  desistió del mismo.   

23  Hizo extensiva la decisión a los no recurrentes.   

24  Cfr.  Folios  35  a 51 del  cuaderno del Tribunal.   

25  Cfr.  Folio 63 Id.   

26  Id.   

27  Id.   

28  Cfr.  Folio 64 Id.   

29  Id.   

30  Id.   

31  Cfr.  folio 65 Id.   

32  Cfr. páginas 33 y 34 de la  sentencia de primer grado.   

33  Radicado 42597.     

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