39483(09-10-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado Ponente:  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

Aprobado Acta No. 336  

Bogotá  D.  C., nueve (9) de octubre de dos  mil trece (2013)   

VISTOS  

La  Sala  resuelve el recurso de reposición  interpuesto  por el apoderado del sentenciado Raúl Antonio Gamba Mora contra el  auto  de  14  de  noviembre  de  2012,  mediante  el cual rechazó la demanda de  revisión  presentada  contra  las  sentencias proferidas por el Juzgado Primero  Penal  del  Circuito  Especializado  de Villavicencio y el Tribunal Superior del  Distrito Judicial de la misma ciudad.   

ANTECEDENTES  

1.   El  17  de  septiembre  de  2007,  el  Juzgado  Primero  Penal del Circuito Especializado de  Villavicencio  declaró  penalmente responsable a Raúl Antonio Gamba Mora alias  “Ramiro    Gamba    o   el   Boyaco”,  en  condición  de  coautor de los delitos de secuestro extorsivo  agravado  en  concurso  homogéneo  y  sucesivo,  en  concurso  heterogéneo con  homicidio  agravado  consumado y en grado de tentativa, concierto para delinquir  con  fines  de  narcotráfico  y rebelión. En consecuencia, le impuso las penas  principales   de   cuatrocientos   ochenta  (480)  meses  de  prisión  y  multa  equivalente  a  4062,82  salarios  mínimos  mensuales  vigentes,  accesoria  de  inhabilitación  para  el ejercicio de derechos y funciones públicas, y al pago  de  los  perjuicios provenientes de la ejecución de la conductas delictivas, le  negó  la  suspensión  condicional  de  la  ejecución  de pena privativa de la  libertad y la prisión domiciliaria.   

2.  Este fallo fue  confirmado  el  2  de  abril  de 2011 por la Sala Penal del Tribunal Superior de  Villavicencio.   

3. El 18 de julio de  2012  Raúl Antonio Gamba Mora, por intermedio de apoderado interpuso acción de  revisión,  apoyado  en  la  causal 3ª del artículo 220 de la Ley 600 de 2000,  esto  es,  por  sobrevenir  con  posterioridad  a  la sentencia hechos o pruebas  nuevas,  no  conocidas  al momento de los debates, con virtud para establecer su  inocencia.   

El  autor  de  la demanda hizo alusión a la  valoración  efectuada por los jueces de primer y segundo grado de los elementos  probatorios  que  forman el proceso adelantado contra su procurado, quien afirma  debió  ser  absuelto  en  igualdad  de condiciones a Juan José Martínez Vega,  respecto  de los delitos de secuestro extorsivo agravado en concurso homogéneo,  homicidio  agravado  y  homicidio  en grado de tentativa, pues por los concierto  para  delinquir  con  fines  de  narcotráfico  y  rebelión, éste también fue  condenado.   

Diverge  de  la  apreciación probatoria del  juzgado  de  instancia,  porque a diferencia de los otros condenados como Tomás  Medina      Caracas,      alias     “El     Negro  Acacio”, Edgar Salgado Arango, alias “Rodrigo  Cadete”, Efraín Méndez, alias  “Guillermo Cochornea”, el  condenado  Raúl Antonio Gamba Mora no fue señalado por las víctimas de formar  parte  de  la  “estructura  militar”   de  las Farc, en donde no tuvo comandancia ni  jerarquía,   por  lo  que  solicitó  se  fije  fecha  hora  para  “recaudar   la   versión   de  diversas  personas”.   

4.  La  Sala  al  estudiar  la  acreditación  de  los  supuestos  condicionantes  de la causal de  revisión  invocada,  mediante  decisión de 14 de noviembre de 2012 rechazó la  demanda,  porque el actor no desarrolló las exigencias legales. En tal sentido,  precisó  su  contenido  se  asemeja  a  un  alegato  de instancia, en cuanto se  dedicó  a  cuestionar  la  valoración  del  Juzgado Primero Penal del Circuito  Especializado  de Villavicencio sobre los diversos medios de prueba incorporados  al proceso.   

También   precisó   que   la     absolución     del      procesado     Juan   José   Martínez   Vega   de los  cargos  por los  que  irrogó  fallo    de    condena  a   Raúl  Antonio  Gamba  Mora,            no            constituye       motivo   para  deprecar  la  revisión  de  la  sentencia,   pues   en  ésta, bajo el principio de  que   la   responsabilidad   penal   es   individual,  el  juzgador  de  instancia  estudió  la  situación  de   cada   uno   de  los  procesados  para  arribar a la conclusión       respectiva,      por  lo que las  similitudes                matizadas  por  el    actor    respecto   de   la   situación   de  aquél,   carecen   de   virtud   para   remover  la  res iudicata.   

También  destacó   que  con  la demanda  no  se  aportaron  las  pruebas nuevas que  pretendía        hacer       valer,              obligación que  no   se   satisface   con   la  solicitud     de    su    práctica   por  parte  de     la     Sala,  pues,    en  estos casos, son un anexo obligado del  libelo  como lo exige el numeral 4° del artículo 222 de la Ley 600 de 2000, el  cual  señala  que  la  demanda debe contener la relación de las que se allegan  para demostrar los hechos básicos de la pretensión.   

Igualmente,   determinó   la  acción  de  revisión  no  puede  ser  utilizada  como  una  instancia adicional a las vías  ordinarias  para reabrir los debates jurídico-probatorios agotados y concluidos  en  la  oportunidad procesal debida, pues, por su naturaleza y características,  sólo  procede en los casos expresamente establecidos en la ley, en guarda de la  seguridad  jurídica  como  principio  y  necesidad  de  asegurar la convivencia  pacífica  y  la  vigencia  de  un  orden  justo, valores connaturales al Estado  Social de Derecho.   

En  consecuencia,  no  es  procedente intentar  reabrir    el   debate   probatorio   propio   de   las   instancias,  ni  instar  a  la Sala a que   se   remita   al   expediente   a  verificar   el  contenido  de    los              testimonios         vertidos      por      quienes  declararon      en  los      estadios  procesales   agotados  oportunamente, diseñados  por el legislador para tales propósitos.   

Razones  por  las cuales la Sala rechazó la  demanda de revisión.   

5.  Inconforme con  esta  determinación,  el  apoderado  de  Raúl Antonio Gamba Mora oportunamente  interpuso  recurso  de  reposición  con  el  objeto de que sea revocada y en su  lugar  se  admita.  En  tal sentido argumentó que las declaraciones de Flaminio  Vargas    Chaparro    y    Rangel    Martínez    Rodríguez    y   “(…) varios ex integrantes del Frente  XVI    de   la   agrupación   subversiva   “Farc”   (…)”   establecerán  la  inocencia  de  Raúl  Antonio  Gamba  Mora,  pues  constituyen hechos y pruebas nuevas.   

Agregó, que en la recibida al primero de los  nombrados,  los  instructores  indagaron  acerca  de la responsabilidad de Raúl  Antonio  Gamba  Mora,  a  quien no señaló como autor de las conductas punibles  por las cuales +fue condenado.   

Con la misma teleología, reprochó el valor  suasorio  que  el  sentenciador  de  instancia otorgó al testimonio de Flaminio  Vargas  Chaparro  para  edificar la responsabilidad de su procurado, pues dentro  de  las  declaraciones  que  rindió no hizo señalamiento a Raúl Antonio Gamba  Mora,  es  decir,  no  obra  prueba que comprometa su responsabilidad y, por tal  motivo,   la   “condena  es  injusta”.   

Así,  considera  relevante  se  reciban los  testimonios  de  Flaminio  Vargas  Chaparro  y Rangel Martínez Rodríguez, para  “(…)   con   fundamento   en   el  principio  de  inmediación   concluyan  que  lo  nuestro  no  es  simplemente  una  estrategia  defensiva,  sino  que esas personas a quienes no les asiste ningún interés por  encubrir  a  GAMBOA  MORA,  por el contrario, en sus calidades de víctimas, por  encima  de  ese simple “rol”, saben plenamente que se condenó a un inocente  y  que una cosa es que, como ya dije, se cuestione y sancione penalmente a quien  integró  la  agrupación guerrillera y otra muy diferente que se le imponga una  condena por hechos que le son totalmente ajenos”.   

Además, allegó una declaración extrajuicio  por  medio  de la cual pretende demostrar su protegido no cometió las conductas  por las cuales fue condenado en la sentencia cuya revisión pide.   

CONSIDERACIONES  

1. La Sala ha puntualizado insistentemente la  finalidad  del recurso de reposición es convencer al funcionario que emitió la  decisión  cuestionada  la revoque, reforme o adicione, previa demostración por  la  parte  o  sujeto  procesal inconforme, de la existencia de un yerro de orden  fáctico o jurídico de las consideraciones que la sustentan.   

Quien   interpone   el  recurso  tiene  la  insoslayable  obligación de poner de manifiesto, de manera clara y precisa, las  razones  de orden jurídico o fáctico por las cuales estima lo resuelto traduce  una  decisión  injusta,  errada,  imprecisa o incompleta; dicho de otra manera,  los  motivos  alegados  y  su fundamentación deben demostrar el agravio causado  con  el  pronunciamiento  al impugnante y, por lo mismo, la necesidad de evaluar  nuevamente la cuestión debatida.   

También ha señalado la Sala, el recurso de  reposición  no es el medio para suplir los desatinos de la demanda, corregirla,  adicionarla,  recomponerla,  como tampoco acreditar aquellas exigencias omitidas  en  su presentación; su finalidad es controvertir los desaciertos en los cuales  el  juez  incurrió en el proveído censurado, con la finalidad de que reexamine  la  situación  planteada  y, por consiguiente, proceda a revocarlo, aclararlo o  modificarlo  si  encuentra  atendibles las razones expuestas por el impugnante o  en su defecto, lo mantenga incólume.   

Al     respecto    la    Sala    tiene  precisado:   

“Debe  ser  enfática  la  Colegiatura al  señalar  que  las  normas  procesales  que regulan el trámite de la acción de  revisión  no  prevén  un lapso o un trámite destinado a subsanar los defectos  de  la  demanda,  por  lo  cual,  no  es viable que el recurso de reposición se  utilice  para  intentar  satisfacer los requisitos de procedibilidad del libelo,  no  cumplidos  desde  un  principio  y  tampoco, por supuesto, para corregir los  yerros   en   que   se   hubiera   podido  incurrir  al  presentarlo1.  Resulta,  pues,  claramente inadmisible la corrección del libelo introductorio, así como  la   extemporánea  aportación  de  elementos  de  prueba  no  relacionados  ni  incluidos   en   el   escrito   introductorio”.2   

2. En el caso bajo  examen,  el  apoderado  del condenado Raúl Antonio Gamba Mora no desvirtúa las  razones  tenidas en cuenta por la Sala para rechazar la demanda de revisión. En  efecto,  sustentó  la  impugnación  con un discurso idéntico al expuesto para  respaldar  las  pretensiones  en  ella insertas. Así, bajo su personal punto de  vista,  pretende  la  Corte  estudie nuevamente el tema materia de controversia,  para  lo  cual no presentó mayores y mejores argumentos orientados a refutar la  decisión cuestionada.   

Las  razones  expuestas por el apoderado del  actor  en el recurso no constituyen un planteamiento serio y fundado orientado a  convencer,  acorde  con  la causal de revisión invocada, que dio cumplimiento a  los  requisitos  exigidos  normativamente para la presentación de la demanda de  revisión,  es decir, que aportó los elementos probatorios demostrativos de los  hechos  o  pruebas  nuevas,  con  la  pretendida  entidad  jurídica para remover la cosa juzgada.   

La  impugnación  carece  de  argumentación  orientada  a  poner  en  evidencia  por qué la decisión cuestionada adolece de  falencias  o defectos generadores de agravio injustificado, simplemente contiene  el  criterio  subjetivo  e interesado del autor del libelo frente al de la Sala,  con   la   insubstancial   aspiración   de   hacerlo  prevalecer,  per  se,  sin  puntualizar  el  motivo  de  inconformidad,  el  cual  no  trasciende más allá de la insistencia de recibir  las  declaraciones  de  Flaminio  Vargas Chaparro, Rangel Martínez Rodríguez y  algunos  ex miembros de las Farc, que debió allegar con la demanda, conforme lo  dispone  el  numeral  4°  del  artículo  222 de la Ley 600 de 2000, en orden a  demostrar  el  supuesto  error judicial y la necesidad de la intervención de la  Corte, sin la incorrección de trasladarle esa carga procesal.   

3. En relación con  la  declaración  extra  proceso  de  Flaminio Vargas Chaparro, acompañada para  acreditar  que su protegido no fue la persona que cometió algunos de los hechos  por  los  cuales  fue  condenado, no puede ser examinada por la Sala, porque tal  exigencia  la  debió cumplir, como viene de advertirse, con la presentación de  la demanda y no en este estadio.   

4.  En suma de todo  lo expuesto, la Sala no repondrá la decisión recurrida.   

A  mérito  de  lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

NO   REPONER  la  providencia  del  14  de noviembre de 2012 por medio de la cual la Sala rechazó  la  demanda de revisión presentada por el apoderado del condenado RAÚL ANTONIO  GAMBA MORA.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Notifíquese   y   cúmplase.   

                                                  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                                FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

EUGENIO         FERNÁNDEZ  CARLIER                               MARÍA              DEL              ROSARIO             GONZÁLEZ  MUÑOZ                  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ                 LUIS   GUILLERMO   SALAZAR  OTERO      

JAVIER ZAPATA ORTÍZ  

NUBIA     YOLANDA     NOVA GARCIA   

Secretaria    

1  Providencias  del  28  de  enero  de 2010, Rad. 31133 y del 27 de junio de 2012,  Rad. 37372, entre muchas otras.   

2  Radicación 39.547 del 17 de octubre de 2012     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *