39216(27-11-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

Aprobado Acta No. 433.  

Bogotá D.C., veintisiete de noviembre de dos  mil doce.   

V I S T O S  

Sería  el caso que la Sala resolviera sobre  la  admisibilidad  formal  de  la  demanda presentada por el abogado  Octavio  Lobo  Arias, quien dice obrar en  condición  de  defensor  del  ciudadano  LUIS HUMBERTO  MARTÍNEZ  LÓPEZ,  si  no  se observara que el libelo  carece de unos requisitos indispensables.   

H E C H O S  

Los  acontecimientos  que  dieron origen al  proceso   penal,  fueron  narrados  por  el  Tribunal  Superior    de    Bogotá    en    los   siguientes  términos:   

“La denunciante  Olga  Lucía  Huérfano notició a las autoridades que el 17 de marzo de 2002 se  enteró  por  comentarios  del  menor  J.S., que LUIS HUMBERTO MARTÍNEZ LÓPEZ,  sobrino  de  su  progenitora,  estaba  sometiendo  a  su hija L.C.S.H., para esa  época   de   11   años   de   edad,  a  actos  sexuales  diversos  del  acceso  carnal.   

De  igual  modo, que si bien la niña negó  esos  desmanes  cuando  la interrogó al respecto, como le había revelado tales  sucesos  a la orientadora del colegio donde cursaba estudios, a quien le indicó  además  que  recibía dinero del abusador, la referida docente en comunicación  telefónica  le  confirmó  entonces  su  realidad;  actos  sexuales  que según  reseña  ocurrieron  en  varias oportunidades y propiciaron cambios negativos en  la    personalidad   de   la   víctima.”   

ACTUACIÓN PROCESAL RELEVANTE  

Con  fundamento en la denuncia formulada por  la    señora   Olga   Lucía   Huérfano,  según  la  cual LUIS HUMBERTO MARTÍNEZ  LÓPEZ  en  varias  ocasiones  realizó  sobre la hija  menor  de  la  denunciante actos sexuales, se inició una indagación preliminar  en  curso  de  la  que  fue  individualizado el autor de los atentados contra la  libertad, integridad y formación sexuales.   

La   Fiscalía   dispuso  la  apertura  de  instrucción  y  la vinculación mediante indagatoria de Luis Humberto Martínez  López  por  auto  del  3  de  junio de 2004. No obstante, hubo de declarársele  persona  ausente,  porque  no  fue  posible  lograr su comparecencia, a pesar de  haber sido citado y ordenarse su captura.   

Clausurada  la  investigación, la Fiscalía  341  Seccional  de  Bogotá  calificó  su mérito con resolución de acusación  contra   LUIS  HUMBERTO  MARTÍNEZ  LÓPEZ,  como  presunto autor del delito de  actos sexuales con menor  de   14   años  definido  en  el  artículo  209  del  Código  Penal,  con  la  circunstancia   de   agravación   prevista   en  el  artículo  211–4° ibídem.    

El  Juzgado  Decimocuarto Penal del Circuito  Adjunto  de Bogotá dictó la sentencia de primera instancia el 29 de octubre de  2009,   declarando  a  MARTÍNEZ  LÓPEZ  autor  penalmente  responsable de la conducta punible por la que fue  acusado,  imponiéndole  la pena principal de 50 meses de prisión, la accesoria  de  inhabilitación  en  el  ejercicio  de  derechos  y  funciones públicas, la  obligación  de cancelar los perjuicios y le negó la suspensión condicional de  la ejecución de la pena.   

La sentencia fue recurrida en apelación por  el  defensor  y  confirmada por el Tribunal Superior de Bogotá que la modificó  para  fijar  la pena en 37 meses y 15 días de prisión, término que igualmente  regiría   para  la  inhabilitación  de  derechos  y  funciones  públicas,  en  consideración  a  que  no  podía  deducírsele la circunstancia de agravación  punitiva  (art. 211-4 C.P.),  porque   se  vulneraba  el  derecho  al  non  bis  in  ídem.   

Contra el fallo de segundo grado se interpuso  el  recurso  extraordinario  de  casación  y la demanda fue inadmitida por esta  Corporación el pasado 16 de abril.   

LA  DEMANDA   

El  accionante presenta demanda de revisión  con  fundamento  en la causal quinta, prevista en el artículo 220 de la Ley 600  de 20001   

,   contra   la   sentencia   de   segundo  grado.   

Al respecto, señala que la denunciante y la  menor  afectada  “…manifiestan que denunciaron al  condenado  por  presiones de la sicóloga del colegio, pero como obra dentro del  proceso  no  se  recibió  testimonio  de  la  víctima,  ni  de  su hermano que  supuestamente  hizo  los comentarios, tampoco el de la señora Olga, el juzgador  sólo  se  basó  en  pruebas de referencia con las que condenó, pero realmente  como  lo  quieren  manifestar  ante  la honorable Corte Suprema de Justicia Sala  Penal  la víctima y su progenitora estos hechos denunciados contra el encartado  son  falsos  y  montados sobre pruebas falsas, por comentarios totalmente falsos  que a nadie le constan.”   

C O N S I D E R A C I O N  E S   

De  conformidad  con  lo  establecido  en el  numeral  2°  del  artículo  75  de la Ley 600 de 2000, esta Sala es competente  para   conocer   de   la   acción  de  revisión  presentada  por  Octavio   Lobo   Arias,  quien  dice  ser  defensor  de LUIS HUMBERTO MARTÍNEZ LÓPEZ,  como  quiera  que  se  promueve  contra  la  sentencia de segunda  instancia dictada por un Tribunal Superior.   

Se  trata  específicamente  del  fallo  de  segundo  grado  emitido  por la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá, que  confirmó  la  sentencia  dictada por el Juzgado Decimocuarto Penal del Circuito  de  esta ciudad, por la que se declaró a LUIS HUMBERTO  MARTÍNEZ   LÓPEZ  autor  penalmente  responsable del  delito  de  actos    sexuales    con   menor   de   catorce   años.   

La  Sala  ha sostenido reiteradamente que la  acción  de revisión tiene carácter excepcional, porque por esta vía se busca  derruir  la cosa juzgada que reviste la sentencia, en defensa de la justicia. De  ahí  que  el  Legislador  haya  establecido no sólo causales taxativas para su  procedencia,  sino  requisitos de forma y fondo que debe cumplir la demanda, los  cuales  resultan  indispensables  para  que la Corte pueda pronunciarse sobre su  admisión y disponer el trámite correspondiente.   

Es sabido que la acción de revisión es una  actividad  posterior  a  la culminación del proceso ordinario, que comprende la  elaboración  del  libelo según precisos requisitos formales, la invocación de  concretas  causales  legales,  el  señalamiento de los fundamentos jurídicos y  fácticos  que  sustenten  la  necesidad  de  la  revisión que se pretende y la  demostración  de  la  trascendencia  del motivo por el que se pide la revisión  del fallo ejecutoriado.   

Las  rigurosas y precisas exigencias, no son  otras  que las señaladas en el artículo 222 del Código de Procedimiento Penal  (Ley        600       de       2000).   

Advierte  la  Sala  que  el  accionante dice  actuar   como  defensor  de  LUIS  HUMBERTO  MARTÍNEZ  LÓPEZ,  empero omite aportar el poder especial que lo  autorice para tal fin.   

Los  artículos  221  y 222 de la Ley 600 de  2000,  indican quiénes están legitimados para promover la acción de revisión  y  cuáles  son  los  requisitos  que deben colmarse para que la Corte admita el  libelo,  que no sólo debe reunir todas las exigencias formales a que aluden las  citadas   disposiciones,  sino  que  deben  ser  presentados  por  las  personas  habilitadas  al efecto (sujetos procesales       con      interés).   

Ahora bien, el Legislador ha previsto que la  acción   de   revisión  pueda  ser  promovida,  en  términos  generales,  por  cualquiera  de  los  sujetos  procesales,  siempre que se cumplan los requisitos  establecidos  en los artículos 221 y 222 citados, lo que sin dificultad permite  advertir  que  si  bien  el  defensor,  reconocido como tal en el proceso penal,  tendría  interés  para  accionar  en  revisión,  lo  cierto es quien ahora es  accionante carece de legitimidad para ello.   

En  efecto,  el  artículo  229  de la Carta  Política  dispone  que  “Se garantiza el derecho de  toda   persona   para  acceder  a  la  administración  de  justicia”  y advierte que “La ley indicará en  qué   casos  podrá  hacerlo  sin  la  representación  de  abogado”,   estableciendo   así   de   manera   general  el  derecho  de  postulación   que,   incluida   la  acción  de  revisión,  exige  de  título  profesional.   

A quien ahora presenta la demanda, al parecer  se  le  confirió  poder  especial  para asistir a LUIS  HUMBERTO  MARTÍNEZ  LÓPEZ  dentro del proceso penal.  Ahora,  en este evento dice actuar como su defensor, empero sin que acompañe al  libelo  la prueba del mandato conferido por el titular del derecho que haya sido  legalmente  reconocido  dentro  de  la  actuación  procesal  y  tenga  interés  jurídico,  con  el fin de obtener la legitimación para presentar la acción de  revisión,  en  tanto  la  formulación  de  esta  última se hace por fuera del  proceso penal que ya ha culminado.   

Es que, el poder que posiblemente le hubiese  otorgado  LUIS  HUMBERTO  MARTÍNEZ LÓPEZ,  en  su  condición  de sindicado  o  acusado, al doctor  Octavio  Lobo  Arias para que  asumiera  su  defensa  en  curso  del  proceso ordinario, carece de la aptitud y  suficiencia  requeridas  para  satisfacer la legitimación en el ejercicio de la  acción  de revisión, pues era preciso, como ya ha sido expuesto reiteradamente  por   la  Sala2,  otorgar  un  mandato  especial,  distinto  al  conferido  para el  trámite  penal  que  culminó  con la ejecutoria del fallo condenatorio, porque  –se  itera–  se trata de una acción diferente de  la  que  motivó el otorgamiento del poder para actuar en el diligenciamiento en  el  cual  fue  declarado autor penalmente responsable de la conducta punible por  la que se le acusó.   

En  consecuencia,  era  indispensable que se  allegara  el  poder especial otorgado por el sujeto procesal interesado para que  el  profesional del derecho ejerciera la defensa de sus intereses, siendo ese un  mínimo  presupuesto  procesal que permite verificar que quien acciona es sujeto  de  imputación  jurídica,  es decir, titular de derechos y obligaciones, en la  medida  de  su  capacidad,  pues  en tanto ésta no se tenga o esté disminuida,  podrá  acudir al proceso representado por otro que, ostentando la condición de  abogado, previamente tenga autorización legal o convencional.   

El  que actúa como accionante en revisión,  debe  estar  legitimado;  y,  el  abogado  Octavio Lobo  Arias  no cuenta con esa legitimación para demandar o  accionar  en  nombre y representación de LUIS HUMBERTO  MARTÍNEZ  LÓPEZ,  porque  no  tiene la autorización  expresa de esta persona.   

De otro lado, debe destacarse que la acción  de  revisión  fue  concebida  como  un mecanismo a través del cual se busca la  invalidación  de  una  decisión  que ha adquirido firmeza y de la cual resulta  razonable  predicar  que entraña un contenido de injusticia material, porque la  verdad  procesal  declarada  resulta  ser  absolutamente diferente a la realidad  histórica  que  se  sometió  a juzgamiento; demostración que sólo es posible  jurídicamente  dentro  del  marco  delimitado  por  las  causales taxativamente  señaladas en la ley.   

Acorde   con   esa   naturaleza,  para  la  admisibilidad    de   la   demanda   –se  insiste–  deben  cumplirse,  entre otras, las exigencias señaladas en el artículo 222 de  la Ley 600 de 2000.   

En  atención  a  que  esta  acción procede  exclusivamente      contra      decisiones      ejecutoriadas      (sentencias   y   preclusión),  es  deber  inicial  del  actor  allegar  copia o fotocopia de las providencias de primera y  segunda  instancias,  con  su respectiva constancia de ejecutoria, proferidas en  la actuación cuya revisión se demanda.   

Sin  embargo,  examinado  el  expediente  se  observa  que si bien el accionante arrimó como anexo de su escrito copia de los  fallos  proferidos  en  las  instancias  por  el  Juzgado Decimocuarto Penal del  Circuito  y por la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá, lo cierto es que  omitió  allegar las constancias de ejecutoria, documentos necesarios para tener  certeza  de  que la decisión está amparada por el fenómeno de la res  iudicata  o  firmeza  material, pues  esta  acción tiene como presupuesto ineludible el agotamiento de cualquier otra  alternativa procesal o mecanismo de impugnación.   

Así  las  cosas,  dado  que  la  acción de  revisión  no  constituye  una  prolongación  del  juicio y el escrito incumple  básicamente  las  exigencias  formales  que  para  su  admisión  establecen el  artículo  221  y  el numeral 4º del artículo 222 del Código de Procedimiento  Penal,  resulta  imperiosa  su  inadmisión de conformidad con lo indicado en el  artículo 223 del mismo estatuto.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

INADMITIR   la  demanda      presentada      por      Octavio     Lobo    Arias,     en    nombre    de    LUIS    HUMBERTO    MARTÍNEZ    LÓPEZ,  de  conformidad  con  las  razones  consignadas  en la  anterior motivación.   

Contra esta decisión procede el recurso de  reposición.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

JOSÉ       FRANCISCO      ACUÑA  VIZCAYA                                PAULA   CADAVID   LONDOÑO                          Conjuez                                                                           Conjuez   

MAURICIO           LUNA  BISBAL                                                   HUGO QUINTERO BERNATE   

             Conjuez                                                                                    Conjuez   

JULIO        A.        SAMPEDRO  ARRUBLA                        CARLOS R. SOLÓRZANO GARAVITO   

                     Conjuez                                                                    Conjuez   

LUIS      GONZALO      VELÁSQUEZ  POSADA                     YEZID VIVEROS CASTELLANOS   

             Conjuez                                                                    Conjuez   

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria    

1  Artículo   220.   La   acción  de  revisión  procede  contra  las  sentencias  ejecutoriadas, en los siguientes casos:   

(…)  

5.  Cuando  se  demuestre,  en sentencia en  firme,  que  el  fallo objeto de pedimento de revisión se fundamentó en prueba  falsa.   

2 Entre  otros,  consultar  Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal, Autos del  23  de  febrero  de 2006. Rdo. 24960; del 9 de junio de 2010, Rdo. 32246; del 21  de  septiembre  de  2011,  Rdo.  36398;  y, del 18 de abril de 2012, Rdo. 38577.     

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