37837(18-01-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso nº 37837  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Aprobado  acta No.  07   

Magistrado Ponente:  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

Bogotá,  D.  C.,  dieciocho   de  enero  de  dos  mil  doce.   

Atendiendo  lo dispuesto por el artículo 70  de  la  Ley 1453 de 2011, conceptúa la Corte sobre la  extradición   del   ciudadano   colombiano   RICHARD  ALEXANDER  DIXON  FIGUEROA, solicitada por el Gobierno  de los Estados Unidos de América.   

ANTECEDENTES  

1.-  El  Gobierno  de  los Estados Unidos de  América,  por  conducto  de  su  Embajada en Colombia, mediante Nota Verbal No.  2039    fechada    el  18     de  agosto  de  2011,    dirigida   al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  solicitó la detención provisional con  fines  de  extradición  del  señor RICHARD ALEXANDER  DIXON  FIGUEROA, de quien informa que es ciudadano de  Colombia,  nacido  el  21 de julio de 1970  e identificado con la cédula de ciudadanía número 79.534.241.   

De   esta  solicitud,  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  dio traslado al Ministerio del Interior y de Justicia, y  a  la  Fiscal  General de la Nación. Esta autoridad, mediante Resolución de 29  de  agosto  de  2011,  libró  orden  de  captura  en su contra, la cual se hizo  efectiva  el  1º  de septiembre siguiente en la ciudad de Bogotá, por miembros  de   la  Dirección  de  Investigación  Criminal  e  Interpol  de  la  Policía  Nacional1.   

2.-   Con  Nota  Verbal  No.  2692    del  27       de       octubre       de      2011,  la  Embajada de los Estados Unidos de América formaliza ante el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores la solicitud de extradición del referido  ciudadano.   

Informa que RICHARD  ALEXANDER  DIXON FIGUEROA es requerido para comparecer  a   juicio  por  delitos  federales  de  tráfico  de  narcóticos.     Precisa     que   “es   el   sujeto   de  la  acusación  No.  11-20388  CR-LENARD,  dictada el 7  de  junio  de  2011, en la  Corte   Distrital   de   los   Estados  Unidos  para  el  Distrito  Sur     de     Florida”,  mediante  la  cual  se  le acusa de un  cargo  por  el  delito  de  concierto  para fabricar y  distribuir  una  sustancia controlada, (cinco kilogramos o más de cocaína) con  el  conocimiento  de  que  dicha  sustancia  sería  ilegalmente importada a los  Estados Unidos de América.   

Señala que el 7 de  junio  de  2011  la  Corte Distrital dictó un auto  de    detención    contra    el    señor    DIXON  FIGUEROA  con base en la  acusación  proferida  en  este  caso,  el  cual permanece válido y ejecutable.   

En  relación  con  los comportamientos por  cuya  realización  se  formaliza  el  pedido  de  extradición,  manifiesta  lo  siguiente:   

“Los  hechos   del   caso   indican   que   en  junio  de  2009,  agentes de la Agencia para el Control de las  Drogas  en  Miami (DEA Miami) trabajando en conjunto con la Oficina de la DEA en  Bogotá,  comenzaron  a  investigar una organización de tráfico de narcóticos  (DTO)  con  sede en Colombia, la cual utilizaba aviones para transportar grandes  cantidades  de cocaína desde Suramérica a Centroamérica, México y el Caribe,  para su distribución final en los Estados Unidos.   

“Alejandro  Canal  Duplat  y  su esposa,  Cristina   Eblin  Guerra  Moo,  son  miembros  de  la  DTO  de  Colombia  y  son  responsables  de  financiar  despachos  de  cocaína  por  avión.  Canal Duplat  también  viaja frecuentemente a Honduras para inspeccionar pistas de aterrizaje  clandestinas  y  verificar  que  los  cargamentos  de  cocaína  sean entregados  exitosamente.  Desde  Octubre  de  2010, Canal Duplat y otros miembros de la DTO  han  utilizado  más  de  20 aviones para despachar más de 13.000 kilogramos de  cocaína. La cocaína era  transportada  en  distintos  aviones,  incluyendo  aviones  de matrícula de los  Estados  Unidos,  desde  Apure,  Venezuela,  a Honduras, con destino final a los  Estados Unidos.   

“Alejandro  Canal Duplat, Cristina Eblin  Guerra  Moo,  Jorge Barragán Mejía, Richard Alexander Dixon Figueroa y Braulio  Tarquino  Blanco Dávila eran responsables de negociar el precio de los aviones,  las  tarifas  para  los  pagos  a los controladores aéreos, el uso de pistas de  aterrizaje  en  Apure,  Venezuela, y el costo de los narcóticos. Edgar Fernando  Delgado  Castro  y  Jorge  Enrique  Arrauth González eran pilotos para la DTO y  durante   las   fechas   del  delito  de  concierto,  ellos  llevaron  numerosos  cargamentos  de  cocaína a Honduras y Guatemala. Dorian Alejandro Menco Delgado  es  un  oficial  de  la  Policía Nacional de Colombia, quien se desempeña como  guardaespaldas  de  Guerra  Moo y participa en los arreglos para los cargamentos  de narcóticos.   

“El  período  de  tiempo  en  el que el  delito  de  concierto  fue cometido, y que aparece descrito en la acusación, va  desde  octubre  de  2010  hasta  el  17 de mayo de 2011; por lo tanto, todas las  acciones  adelantadas  por  el  acusado  en  este  caso  fueron  realizadas  con  posterioridad   al   17  de  diciembre  de  1997”.   

Anota   finalmente,   que   RICHARD  ALEXANDER  DIXON  FIGUEROA es  ciudadano  de  Colombia,  nacido  el  21 de julio de  1970  y  se identifica con la cédula de ciudadanía  número   79.534.241.   

Para  tales efectos, adjunta los siguientes  documentos  debidamente  autenticados, traducidos y legalizados por el Consulado  de Colombia en Washington, D.C.:   

2.1.-  Declaraciones juradas en apoyo de la  solicitud  de  extradición,  rendidas  por Andrea G.  Hoffman,  Fiscal  Auxiliar  de los Estados Unidos de  América   para   el   Distrito   de   Sur   de   Florida   y   Jeremy  Eric  Jones, Agente Especial de  la  Administración de Control de Drogas (“DEA”  por  sus  siglas  en  inglés),  en Miami,  Florida.   

2.2.-     Acusación     Formal   de  los  Estados  Unidos  de  América    contra    RICHARD    ALEXANDER   DIXON  FIGUEROA  y  otros, presentada el  7   de   junio   de  2011  ante  la  Corte Distrital de los Estados Unidos de América para  el    Distrito    Sur    de    Florida,     dentro     del    caso    penal     No.    11-  20388   CR-LENARD.   

2.3.- “Orden de  Arresto”,  emitida  por  la Corte Distrital de los  Estados  Unidos  de  América para el Distrito Sur de  Florida,  contra  RICHARD  ALEXANDER  DIXON  FIGUEROA, por los cargos referidos  en la acusación.   

2.4.- Disposiciones sustanciales aplicables  al       caso,       Secciones      2      (autores)      y             3282  (delitos  no  conminados  con la  pena  de  muerte)  del Título 18 del Código de los Estados Unidos de América;  así    como    las    Secciones    812     (lista     de     sustancias    controladas),    853  (extinción  penal del derecho de  dominio),      959  (fabricación,   posesión   o   distribución   de   sustancias   controladas),  960  (actos  ilícitos y  penas)  y 963  (tentativa  y  concierto)  del  título  21 ejusdem.    

3.-  El Ministerio de Relaciones Exteriores  dio    traslado   de   la   documentación   al   Ministerio   de   Justicia  y  del  Derecho y conceptuó,  además,  que “por no existir Convenio aplicable al  caso  en  mención  es  procedente  obrar  de  conformidad  con  el ordenamiento  procesal penal colombiano”.   

El   Ministerio  de  Justicia   y   del   Derecho,  por  su  parte,  mediante    oficio  3000    fechado    el    2   de         noviembre  de  2011,  dio  curso ante la Corte de la solicitud de extradición, en donde, de         conformidad         con         lo         previsto  en  los  artículos  490  y  siguientes  de la Ley 906 de 2004, corresponde emitir  el  concepto  de rigor, una vez cumplido lo dispuesto  por  el  artículo  70  de  la  Ley  1453  de  20112.   

SOLICITUD     DE     TRÁMITE  SIMPLIFICADO.   

El requerido en extradición, señor RICHARD  ALEXANDER  DIXON  FIGUEROA,  coadyuvado por su defensora, manifestó su voluntad  de  acogerse  al  trámite  de  la  EXTRADICIÓN  SIMPLIFICADA  de  que trata el  articulo    70    de   la   Ley   1453   de   20113.   

El  Procurador  Tercero  Delegado  para  la  Casación  Penal (e), por su parte, expresa que la manifestación del requerido,  de  acogerse  al  trámite de extradición simplificada previsto en el artículo  70  de  la Ley 1453 de 2011, y la coadyuvancia presentada por su defensora gozan  de  la  presunción de autenticidad contenida en el artículo 252 del Código de  Procedimiento  Civil, y son suficientes para que el Ministerio Público concluya  que   el   requerido  declaró  su  voluntad  de  manera  libre,  espontánea  y  voluntaria,  sin  apremio  o  vicio  del  consentimiento  alguno  y se encuentra  suficientemente  informado  acerca  de  las  consecuencias  de  la  renuncia  al  trámite ordinario previsto en el art. 500 del C.P.P.   

Adicionalmente  expresa  que con base en la  documentación  allegada  al  trámite,  se  puede establecer que en el presente  caso  se  cumplen  los  requisitos  contemplados  en el artículo 35 de la Carta  Política,  toda  vez  que  de  acuerdo  con  los  hechos  a  que  se contrae la  acusación,  el  señor  RICHARD  ALEXANDER DIXON FIGUEROA es requerido para que  responda  por  las  conductas  punibles  llevadas  a cabo a partir de octubre de  2010,  es  decir con posterioridad a la expedición del Acto Legislativo número  1 de 1997, que contempló la figura de la extradición.   

Señala  que de esa misma pieza procesal se  concluye  que  los  delitos  por  los cuales se está reclamando al señor DIXON  FIGUEROA,  no  tienen  la connotación de delitos políticos, pues se le imputan  cargos  por los delitos de concierto para traficar sustancias controladas,   los   cuales   también  están  contemplados  como  tales  en  la  legislación  colombiana,   a  través  de  los  artículos  340  y  376  de  la  Ley  599  de  2000.   

Afirma,  además,  que  no  existe  duda en  cuanto  a  la plena identificación del señor RICHARD ALEXANDER DIXON FIGUEROA,  pues  se  aportó  el  resultado  del  informe  de  laboratorio  con  el  fin de  establecer  la  plena  identidad  del  requerido,  con  base  en  la  tarjeta de  preparación   y  la  tarjeta  decadactilar,  expedidas  por  la  Registraduría  Nacional  del  Estado  Civil,  como  también  obra  el  acta  de  derechos  del  capturado,   documentos   que  permiten  señalar  que  se  trata  de  la  misma  persona.   

Por lo anterior, al encontrar que se cumplen  los  requisitos  constitucionales  y  legales  en  el  trámite  de extradición  simplificada  previsto  en el artículo 70 de la Ley 1453 de 2011, el Procurador  Delegado  manifiesta  que  coadyuva la correspondiente petición, en orden a que  la  Corte  emita  el  respectivo  concepto  de  plano,  en  la forma y términos  señalados     en    la    citada    disposición4.   

SE CONSIDERA:  

1.-  Aclaración  previa.   

El  artículo  35  de  la  Carta Política,  modificado  por  el artículo 1º del Acto Legislativo No. 01 de 1997, establece  que  la  extradición se podrá solicitar, conceder u ofrecer de acuerdo con los  tratados públicos y en su defecto con la ley.   

Como   en  este  caso  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de  Colombia  conceptuó  sobre  la ausencia de convenio  aplicable  en  materia  de extradición con el país solicitante (Estados Unidos  de  América),  y  estableció  la consecuente aplicación de lo previsto, en el  referido  tema,  por  el  Código  de  Procedimiento  Penal,  la Corte, en total  coincidencia  con  lo  expresado  por  la  Procuraduría  Delegada, abordará el  estudio  de los aspectos sobre los cuales debe emitir el concepto, previstos por  el artículo 502 de la Ley 906 de 2004.   

Es de precisar, además, que de la solicitud  y  documentos  anexos  se  establece  que  las  actividades delictivas que se le  imputan   al   señor   RICHARD   ALEXANDER   DIXON  FIGUEROA    tuvieron  ocurrencia  en  el exterior y no versan sobre delitos  políticos,  toda  vez  que  las conductas definidas  como   concierto   para   traficar  con  sustancias  estupefacientes,   no  constituyen delito político.   

Esto  si  se  tiene en cuenta que según el  relato    del    Agente    Especial   de  la  Administración  de  Control de  Drogas   de  los  Estados  Unidos  de  América,  la  investigación   permitió   establecer   que   los  acusados,  entre  los  que se incluye a RICHARD   ALEXANDER   DIXON   FIGUEROA  “eran   miembros    de    una   organización        de       tráfico       de       estupefacientes      (en        lo        sucesivo        denominada        ‘la           OTE’)   que,  desde  octubre  de 2009,  conspiraba     para  importar   cantidades  de  múltiples toneladas de cocaína de América del  Sur     a    los    Estados    Unidos”.   

Por  otra  parte,  debe  resaltarse que los  hechos  por  cuya  realización se solicita la extradición fueron cometidos con  posterioridad  a  la  entrada  en  vigencia del Acto Legislativo No. 01 de 1997,  modificatorio del artículo 35 de la Carta Política.   

2.-  VALIDEZ  FORMAL  DE  LOS  DOCUMENTOS  PRESENTADOS.   

De  la  actuación  se  establece  que  la  documentación  allegada  por la Embajada del Estado requirente, relacionada con  la      acusación      No.      11-20388           CR-LENARD,  dictada  el  7 de junio de  2011  por  la  Corte Distrital de los Estados Unidos  para   el   Distrito   Sur  de  Florida   no  sólo  fue  autenticada  mediante  sello  y  firma  por  el  Secretario        de        esa        Corte5,   sino  que  a  ella  hace  alusión   la   Fiscal  Auxiliar    cuando    en    declaración   jurada   indicó   que   “es  norma  del  Tribunal de Distrito  del   Distrito  Sur  de  la  Florida,  guardar  el  original  de  la  acusación  formal   y  radicarlo  en  el  Despacho  del Secretario del Juzgado. Por lo  tanto,  he  obtenido una fiel y exacta copia certificada de la acusación formal  número   11-20388-CR-LENARD   expedida  por  el  Despacho  del  Secretario  del  Tribunal,  y la he adjuntado a la presente Declaración Jurada en el Anexo B. He  asimismo  adjuntado  una  fiel  y  exacta  copia  certificada de las órdenes de  arresto    en    los    Anexos    C1    a    C8”6.   

Además,        las   declaraciones      juradas      rendidas      por    la   Fiscal   Auxiliar   Andrea  G.  Hoffman,   y  el Agente  Especial    Jeremy    Eric    Jones,   de  la  Administración  de Control de Drogas de los Estados Unidos  de  América,  figuran  avaladas  con la firma de un  Juez    Federal   de   Instrucción   del      Distrito      Sur      de  Florida;     legalizados     por     Magdalena       A.       Boynton,  Directora  Asociada de la Oficina de  Asuntos  Internacionales  -División  de lo Penal- del Departamento de Justicia,  el  Procurador  General  de  los  Estados  Unidos  de América, la Secretaria de  Estado,  y  la        Funcionaria  Auxiliar  de  Autenticaciones  del  Departamento de Estado de dicho país.   

Estos  instrumentos,  por su parte, fueron  autenticados  por  el  Consulado de Colombia en Washington, D.C., y a su vez por  el   Jefe   de   Legalizaciones  del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de  Colombia.   

Cabe  destacar  que  en  la  Nota  Verbal  mediante  la cual el Gobierno del Estado requirente, a través de su Embajada en  Colombia,  formaliza  el  pedido  de  extradición,  se precisa que “las    páginas   iniciales   de   certificación   tanto   del  Departamento  de  Justicia de los Estados Unidos como del Departamento de Estado  de  los  Estados  Unidos  tienen  la  intención  de  certificar  que  todos los  documentos  que  sustentan  esta  solicitud  de extradición son copias fieles y  verdaderas  de los originales que servirán de base para juzgar a este individuo  en los Estados Unidos”.   

    

Por lo anterior, teniendo en cuenta que la  solicitud    de    extradición    del    ciudadano    colombiano   RICHARD  ALEXANDER  DIXON  FIGUEROA, se  hizo  por  la  vía  diplomática,  que  ella contiene la copia auténtica de la  resolución  de  acusación, la cual, junto con las declaraciones juradas que se  allegan  en  apoyo  de  la  solicitud, es específica en indicar exactamente las  conductas  que motivaron la solicitud  y el lugar y las fechas o épocas en  que  fueron  realizadas, así como los datos necesarios para establecer la plena  identidad  de  la  persona  reclamada,  la copia auténtica de las disposiciones  sustanciales   aplicables   al  caso,  y  que  en  la  expedición,  trámite  y  traducción  de  los  citados  documentos  se  cumplieron  los ritos formales de  legalización  prescritos  por  las  normas pertinentes de los Estados Unidos de  América,  la  Corte los tendrá como aptos para servir de prueba de aquello que  ellos contienen.   

Esto,  si  en  cuenta se tiene que en  este  caso  asimismo  se cumple lo establecido por el artículo  259 del C.  de  P.  C.,  modificado por el artículo 1º Núm. 1114 del D.E. 2282/89, según  el  cual  “los  documentos  públicos otorgados en  país  extranjero  por  funcionario  de  éste  o con su intervención, deberán  presentarse  debidamente autenticados por el cónsul o agente diplomático de la  República,  o  en su defecto por el de una nación amiga, lo cual hace presumir  que   se   otorgaron   conforme   a  la  ley  del  respectivo  país”,  disposición  aplicable  al caso por virtud del principio de  integración  normativa  previsto  por el artículo 25 del C. de P. P. de 2004 y  el inciso último del artículo 495 ejusdem.   

Acorde  con  lo  analizado en precedencia,  para  la  Corte  es  manifiesto  el  cumplimiento  de   este  requisito del  concepto.   

3.-  DEMOSTRACIÓN PLENA DE LA IDENTIDAD DE  LA PERSONA REQUERIDA.   

Para la Corte es claro que de lo actuado se  establece     que    RICHARD    ALEXANDER    DIXON  FIGUEROA,  quien se encuentra privado de la libertad  con  ocasión  de   este  trámite,  es  la  misma persona a  la   que        se       refiere       la       acusación       No.11-            20388           CR-LENARD,  dictada    el     7    de   junio  de 2011 por la Corte Distrital de los  Estados    Unidos   para   el   Distrito   Sur   de  Florida,     y    la    misma   mencionada   en   las   notas  verbales   mediante las   cuales   el  gobierno   de  dicho  país, a  través de  su  Embajada  en  Colombia,  solicitó  la  detención  provisional con fines de  extradición,  y  posteriormente  formalizó  el  pedido  ante  las  autoridades  colombianas.   

Esto   por   cuanto,   en   el  documento  enjuiciatorio  base  de  la solicitud formal de extradición, se precisa que uno  de  los  acusados  responde  al  nombre  de  RICHARD  ALEXANDER  DIXON  FIGUEROA, como asimismo se anuncia  en   la   declaración  rendida  por  el  Agente  Especial  de  la  Administración     de     Control    de    Drogas    de  los  Estados  Unidos  de  América,  en  la  que indica que el  acusado  es  ciudadano  colombiano,  nacido  el 21 de  julio  de  1970  y  se  identifica con la cédula de  ciudadanía     número     79.534.241,   de   quien  allega  una  fotocopia  del   documento   de  preparación      de      su      cédula     de  ciudadanía7.   

Debe anotarse, que a dichas características  se  refieren  las  notas  diplomáticas remitidas por la Embajada de los Estados  Unidos  en  Colombia, mediante las cuales solicitó la detención preventiva con  fines  de  extradición  y  posteriormente formalizó el pedido ante el gobierno  colombiano.   

Es  de resaltarse, asimismo, que al momento  de  la aprehensión con fines de extradición, como en el acta de imposición de  derechos  del  capturado,  se  identificó  con  el  mismo número de cédula de  ciudadanía  mencionado  en  las  notas  diplomáticas  mediante  las  cuales se  solicitó  la  detención  provisional  y  se  formalizó  el pedido, como igual  ocurrió  en  el  poder  conferido  a  un  profesional  del  derecho  para  que  asumiera            su            defensa8,   estableciéndose,   por  tanto,    que    la    persona    capturada    es    la   misma   requerida   en  extradición.       

Por  estas  razones,  la  Corte  encuentra  satisfecho el requisito en mención.   

4.- PRINCIPIO DE  LA DOBLE INCRIMINACIÓN.   

De  conformidad  con  lo establecido por el  artículo  493-1  C.P.P.  de  2004,  para  conceder la extradición es requisito  indispensable  que  el  hecho  que la motiva también esté previsto en Colombia  como  delito  y  reprimido con sanción privativa de la libertad cuyo mínimo no  sea inferior a cuatro años.   

4.1.-  Según  la   acusación  No.  11-    20388           CR-LENARD  dictada    el     7    de   junio    de   2011   contra   RICHARD  ALEXANDER DIXON FIGUEROA por el  Gran  Jurado  en  sesión  ante  la  Corte  Distrital  de  los Estados Unidos de  América  para el Distrito Sur de Florida,  se  tiene  que el requerido es acusado en el  CARGO  UNO  de       haber       acordado      ilícitamente   con  otros  individuos  la     fabricación  y  distribución  de  cinco  kilogramos  o  más  de  cocaína,    con   el   conocimiento   de  que  dicha  sustancia  sería  ilícitamente  importada  a los  Estados Unidos.   

4.2.-  Las  normas sustanciales aplicadas,  cuya  traducción fue oportunamente allegada al expediente, tratan del delito de  concierto    para    fabricar    y    distribuir    cocaína,    con    el  conocimiento    de    que   sería   importada   a   los   Estados   Unidos   de  América,   por   cuya  conducta   se   establecen   penas   de  prisión  entre  diez  años  y  cadena  perpetua.   

4.2.1.-  En la legislación colombiana, por  su  parte,  el delito de  concierto    para    fabricar    y    distribuir     cocaína,     de     que     trata     el  CARGO  UNO     de     la  acusación   No.   11-  20388          CR-LENARD           proferida    el    7   de   junio   de  2011,  corresponde  al  “concierto  para  delinquir”  previsto  por  el  artículo  340  del  Código  Penal,  modificado  por  el  artículo  8º  de  la  Ley 733 de 2002, y  últimamente  por  el  artículo  19  de  la  Ley  1121  de 2006 que entre otras  hipótesis  prevé  pena  de prisión de ocho (8) a dieciocho (18) años cuando,  como  se  establece  de  los  términos  de la acusación, el concierto sea para  cometer    delitos   de   tráfico   de   estupefacientes   o   de   lavado   de  activos.   

Como  en   este  caso  las autoridades  judiciales   de   los   Estados   Unidos   de  América  acusan  a  RICHARD         ALEXANDER        DIXON        FIGUEROA   y a otros de haber concertado,  junto  con  otras  personas,  ilícita,  intencionalmente  y  a  sabiendas  para  fabricar  y  distribuir  cinco   kilogramos   o   más  de  cocaína  con  el  conocimiento  de  que dicha sustancia sería ilegalmente importada a los Estados  Unidos   de   América,  es  de  concluirse  que  en  relación  con  dicho  cargo   se cumple el presupuesto relativo a la doble  incriminación  para  extraditar, pues en la legislación penal colombiana tales  comportamientos  también se hallan definidos como delito, y por su realización  prevé pena mínima superior a cuatro años de prisión.   

Cabe   destacar   que   las   conductas  imputadas,    dicen  relación  con  delitos  de  concierto  para  traficar  sustancias  estupefacientes  y  no  únicamente  la  participación  en  un acto  ilícito  determinado,  por medio de llevar a cabo varios actos diferenciados en  circunstancias  de  modo,  lugar  y  tiempo,  como  se  destaca en la acusación  proferida   y   en   las   declaraciones   juradas   rendidas  por  la       Fiscal      Auxiliar   y   el   Agente  Especial.   

De  manera  que la imputación no consiste  simplemente  en atribuirle coparticipación criminal en un solo hecho delictivo,  sino  que  se  funda  en  el  acuerdo de personas asociadas en la preparación y  ejecución  de programas para llevar a cabo una pluralidad de punibles en cuanto  planes  criminales  relacionados  con el tráfico de sustancias estupefacientes,  que  es  precisamente  lo  que  otorga  autonomía  al  tipo  de  concierto para  delinquir en tales delitos.   

Se  satisface,  por  tanto, el requisito en  mención.    

5.- EQUIVALENCIA  DE  LA  PROVIDENCIA PROFERIDA EN EL EXTRANJERO.    

El artículo 493-2 del C.P.P. de 2004   establece  como  presupuesto  de  procedencia  de  la  extradición “que  por lo menos se haya dictado en el exterior resolución de  acusación o su equivalente”.   

Considera  la  Corte  que   la   acusación   No.   11  CR 20388           CR-LENARD,  dictada    el     7    de   junio  de 2011 por la Corte Distrital de los  Estados    Unidos   para   el   Distrito   Sur   de  Florida,    en   contra   del   señor  RICHARD  ALEXANDER  DIXON  FIGUEROA, y  con   fundamento   en   la   cual  se  solicita  su  extradición,  corresponde   a  la  resolución  acusatoria  en  la  legislación  colombiana,  pues  además  de  que  con  dicho acto  procesal  la  actuación  subsiguiente  no  es  otra distinta al juicio oral que  finaliza  con  el respectivo fallo de mérito, como aquí sucede, desde el punto  de  vista  formal es específica en señalar el lugar y la fecha o época en que  ocurrieron  los  hechos,  los  nombres  de  los  partícipes  y la calificación  jurídica  de la conducta, con lo cual se satisfacen en suficiencia los aspectos  fácticos y jurídicos de la imputación.   

Además,  en  la  documentación anexa que  sirve  de  apoyo a la solicitud de extradición no sólo se indica el nombre del  acusado,  sino  los  lugares  y  fechas  o  épocas  en que sucedieron los actos  determinantes de los delitos imputados.   

Si  a  ello  se agrega que la legislación  procesal  de  los  Estados  Unidos  de  América  se estructura sobre el sistema  acusatorio,  y  que el proyecto de acusación lo presenta el fiscal y lo aprueba  el  gran  jurado  después  de examinar la evidencia allegada por aquél, que en  éste  la  acusación  es  un escrito que contiene un pliego de cargos formulado  por  la  Fiscalía  en  contra  del  procesado  para que se defienda de ellos en  juicio,  que  incluye  la  individualización del acusado, una relación clara y  sucinta  de  los hechos jurídicamente relevantes -esto es  la descripción  de  la  conducta  típica  imputada, con las circunstancias que la especifican y  las  disposiciones  sustanciales  realizadas,  así  como  el lugar y la fecha o  época  de  su ocurrencia-, es evidente que la persona reclamada en extradición  en  este  caso,  ha  sido  acusada  y  llamada  a  responder  en  juicio por las  autoridades          de          los          Estados          Unidos         de  América.             

En   consecuencia,  la  Corte  encuentra  superado  el  requisito  en mención, máxime si lo que la ley doméstica exige,  es   “equivalencia”  entre     las     dos     piezas     procesales,    mas    no    “identidad”   absoluta   entre   el  indictment  del  sistema  procesal  de  los  Estados  Unidos y la resolución de  acusación    a    que    se    alude    en    el   modelo   de   enjuiciamiento  colombiano.   

6.-        Causas       de  improcedencia.   

La  Constitución  Nacional  prohíbe  la  extradición   en   los  siguientes  casos,  (i)  cuando  el  delito  objeto  de  investigación  o juzgamiento es de naturaleza política, (ii) cuando los hechos  que  motivan  la  solicitud fueron cometidos con anterioridad al 17 de diciembre  de  1997,  y (iii) cuando el solicitado es natural colombiano y el delito que se  le  imputa  ha sido cometido en territorio nacional9.   Complementariamente   la  Corte  ha  venido  sosteniendo  que  tampoco  procede  cuando el caso ya ha sido  juzgado  en  Colombia mediante decisión que haya hecho tránsito a cosa juzgada  con    anterioridad    a    la    solicitud    de    captura    con   fines   de  extradición.   

Ninguna  de estas prohibiciones se presenta  en  el  caso  analizado.  Los  delitos  de  asociación  delictiva  para cometer  ilícitos     de     tráfico    de    sustancias  estupefacientes,  así  como  la  efectiva  realización  de estas conductas,  que  la  Corte  Distrital  de  los  Estados Unidos para el Distrito Sur    de   Florida   le   imputa   a  RICHARD   ALEXANDER   DIXON   FIGUEROA,  son de naturaleza común, no política, y los actos manifiestos  a  que  se  alude  en  la  documentación  anexa  a  la solicitud ocurrieron con  posterioridad  al 17 de diciembre de 1997, es decir a la entrada en vigencia del  Acto  Legislativo  No.  01  de ese año, según se establece del contenido de la  solicitud y los testimonios de apoyo.   

El lugar de comisión del delito tampoco se  erige  en factor de improcedencia de la extradición, porque la acusación y las  declaraciones     de     soporte    permiten    constatar    que    RICHARD   ALEXANDER   DIXON   FIGUEROA  hacía   parte   de   una   organización  criminal  de  tráfico  de  drogas,  cuyos  integrantes están  involucrados  en  la  planificación,  coordinación  y  uso  de  aeronaves para transportar cantidades de  múltiples   toneladas   de  cocaína  desde  Apure,  Venezuela,  a  Centroamérica y México, teniendo por  destino  final  a  los  Estados  Unidos  de  América  para  realizar  allí  su  distribución,  según se establece de los hechos del  caso.   

Esta  reseña deja en claro, como ya había  sido  advertido,  que  los  hechos  por  los  cuales  se  acusa  a  RICHARD   ALEXANDER   DIXON   FIGUEROA  trascendieron las fronteras del territorio patrio, y  que  se cumple, por tanto, el condicionamiento constitucional consistente en que  la  conducta  haya  sido  realizada  total  o  parcialmente  en  el  extranjero,  cualquiera  sea  la teoría que se aplique para determinar el lugar de comisión  del ilícito (de la acción, del resultado o de la ubicuidad).   

7.-    EL  CONCEPTO.   

La  Corte  es del criterio que el Gobierno  Colombiano    puede    extraditar    al    ciudadano   colombiano   RICHARD  ALEXANDER  DIXON  FIGUEROA por  razón  del   CARGO  UNO    de     la    acusación,  a que se contrae la solicitud,, esto  es     por     el    delito    de    “Concierto    para    fabricar   y  distribuir  una  sustancia  controlada (cinco kilogramos o más de cocaína) con  el    conocimiento    de    que    dicha   sustancia   controlada   iba  a  ser importada ilegalmente a los Estados Unidos.   

Este  cargo  aparece  incluido en la acusación  No. 11-  20388   CR-LENARD,  dictada    el     7    de   junio  de 2011 por la Corte Distrital de los  Estados    Unidos   para   el   Distrito   Sur   de  Florida,  conforme  lo solicita el Gobierno de dicho  país,  pues  se satisfacen los requisitos preestablecidos a estos efectos, como  viene de demostrarse.   

Es   de   anotar   que   en  el  CARGO  DOS,   no  se  menciona  a RICHARD ALEXANDER  DIXON    FIGUEROA   como   acusado   ni   respecto  del  mismo se formula la  solicitud   de   extradición,   razón   por  la  cual  la  Corte  se  abstiene  de emitir pronunciamiento  alguno     en    relación    con    dicha        imputación.   

6.1.- Aclaración  final.-   

Resulta  pertinente  advertir,  finalmente,  que  atañe al Gobierno Nacional, si en ejercicio de  su  competencia  lo  estima,  subordinar  la concesión de la extradición a las  condiciones  que  considere  oportunas,  exigiendo  en todo caso, que la persona  solicitada  no  vaya  a ser juzgada por un hecho anterior diverso del que motiva  la  extradición,  ni  sometida  a  desaparición forzada, a torturas ni penas o  tratos  crueles  inhumanos  o degradantes, ni a las penas de destierro, prisión  perpetua  o  confiscación,  o  a  sanciones distintas de las que se le hubieren  impuesto  en  la condena, y si la legislación del Estado requirente pena con la  muerte  el  injusto  que  motiva  la  extradición,  la entrega se hará bajo la  condición  de  que  tal  pena  sea  conmutada,  atendiendo lo contemplado en el  artículo 494 del C.P.P. de 2004.   

De   igual   modo,   la  Corte  considera  necesario  precisar,  en  orden  a  resguardar  los  derechos  fundamentales  del  requerido,  que  -si el  Gobierno  Nacional  lo  considera  pertinente-,  el  Estado  requirente  deberá  garantizar  la  permanencia  en  el  país  extranjero  y  su  repatriación  en  condiciones  de  dignidad y respeto por la persona humana, cuando el extraditado  llegare  a  ser  sobreseído,  absuelto,  declarado  no culpable o su situación  jurídica   resuelta   definitivamente   de   manera   semejante,   incluso  con  posterioridad  a su liberación por haber cumplido la pena que le fuere impuesta  en  la sentencia de condena, por razón de los cargos que motivaron la solicitud  de  extradición  y  por  los  cuales  ésta hubiere sido concedida.     

Así   mismo,   al  Gobierno  Nacional  le  corresponde  condicionar  la entrega a que el país reclamante, de acuerdo  con  sus  políticas internas sobre la materia, le ofrezca  posibilidades  racionales  y  reales  para que el requerido pueda tener contacto  regular  con  sus  familiares más cercanos, considerando que el artículo 42 de  la  Constitución  Política  reconoce  a la familia como núcleo esencial de la  sociedad,  garantiza  su protección, y establece la inviolabilidad de su honra,  dignidad  e  intimidad, lo cual se refuerza con la protección que a ese núcleo  también  prodigan  la Convención Americana de Derechos Humanos en su artículo  17   y   el   Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y  Políticos  en  el  23.   

Además,  conforme  precisó la Corte en el  concepto  del  15  de  mayo  de  2004  (Rad.  29024),  como  el  mecanismo de la  extradición  entre  Estados  Unidos de América y Colombia se rige, en ausencia  de  un  instrumento internacional que la  regule, por las normas contenidas  en    la    Constitución    Política   (artículo  35)   y   en   el  Código  de  Procedimiento  Penal  (artículos   490   a   514   de   la  Ley  906  de  2004), el Gobierno Nacional debe hacer las exigencias  que  estime convenientes en orden a que en el Estado reclamante se le reconozcan  todos  los  derechos  y  garantías  inherentes  a la persona del solicitado, en  especial  las  contenidas  en  la Carta Fundamental y en el denominado Bloque de  Constitucionalidad,  es decir, en aquellos convenios internacionales ratificados  por   Colombia   que  consagran  y  desarrollan  derechos  humanos  (artículo  93  de  la  Constitución,  Declaración  Universal de  Derechos   Humanos,   Convención   Americana   de   Derechos   Humanos,   Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles y Políticos), en  virtud  del  deber de protección a esos derechos que para todas las autoridades  públicas   emana   del   artículo   2º   ibídem10.   

Asimismo,  el  Gobierno  Nacional  ha  de  advertir  a  su  homólogo  del  Estado requirente, que en el presente evento la  persona  solicitada  en  extradición  ha  permanecido privada de la libertad en  detención preventiva por razón de  este trámite.   

Además, la Sala ha de indicar que en virtud  de  lo  dispuesto  por  el  numeral  2º  del  artículo 189 de la Constitución  Política,  le corresponde al Gobierno, encabezado por el señor Presidente como  supremo  director  de la política exterior y de las relaciones internacionales,  realizar  el respectivo seguimiento a los condicionamientos que se impongan a la  concesión  de la extradición y determinar las consecuencias que se derivarían  de su eventual incumplimiento.   

En  mérito  de  lo  expuesto  y  con  las  precisiones  consignadas, LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

CONCEPTÚA   FAVORABLEMENTE   a   la   extradición   del   ciudadano  colombiano     RICHARD     ALEXANDER    DIXON  FIGUEROA,  solicitada al Gobierno de Colombia por su  homólogo  de  los  Estados  Unidos  de  América,  por  razón del CARGO  UNO  contenido  en la  acusación No. 11-20388           CR-LENARD,  dictada  el   7  de  junio  de  2011  por  la  Corte   Distrital   de   los   Estados  Unidos  para  el  Distrito  Sur de Florida.   

Por la Secretaría de la Sala, comuníquese  esta  determinación  al  requerido  señor  RICHARD  ALEXANDER  DIXON  FIGUEROA, a su defensora    de  confianza,  al  Ministerio  Público  y  a la Fiscal  General  de  la Nación para lo de su cargo en relación con la persona detenida  preventivamente con fines de extradición.   

Devuélvase  el  expediente al Ministerio de  Justicia y de Derecho para los trámites subsiguientes de ley.   

JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ  

JOSÉ       LUIS       BARCELÓ  CAMACHO                        JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ   

FERNANDO      ALBERTO      CASTRO  CABALLERO                  SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ                     AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN   

                         Aclaro el voto   

LUIS      GUILLERMO      SALAZAR  OTERO                   JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 Fls.  19 y ss. carpeta anexa   

2 Ley  1453  de  2011. Artículo 70. Extradición simplificada. La persona requerida en  extradición,  con  la  coadyuvancia  de  su  defensor y del Ministerio Público  podrá  renunciar  al  procedimiento previsto en este artículo y solicitar a la  Sala   de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia  de  plano  el  correspondiente  concepto,  a lo cual procederá dentro de los veinte (20) días  siguientes si se cumplen los presupuestos para hacerlo.    

3 Fl. 8  y 11 cno. Corte.   

4 Fls.  15 y ss. cno. Corte   

5 Fls.  85 anexo   

6 Fl.  148  anexo   

7 Fls.  190 y 204 anexo   

8 Fls.  14 y ss. anexo y 7 cno. Corte   

9  Artículo  35  de la Constitución Nacional, modificado por el artículo 1° del  Acto Legislativo 01 de 1997, y 114 del Código Penal.   

10  Así,  con  arreglo  al  artículo 29 de la Carta; a los artículos 9 y 10 de la  Declaración     Universal     de     Derechos     Humanos,     5-3.6,    7-2.5,  8-1.2(a)(b)(c)(d)(e)(f)(g)(h).3.4.5,  9  de la Convención Americana de Derechos  Humanos,  9-2.3,  10-1.2.3, 14-1.2.3,5, y 15 del Pacto Internacional de Derechos  Civiles  y  Políticos,  el  Gobierno Nacional debe condicionar la entrega de un  compatriota,  si  concede  la  extradición, a que se le respeten al extraditado  –como  a cualquier otro  nacional   en  las  mismas  condiciones-  todas  las  garantías  debidas  a  su  condición  de  justiciable,  en  particular,  a  que  tenga acceso a un proceso  público  sin  dilaciones  injustificadas,  a que se presuma su inocencia, a que  cuente  con  un  intérprete, a que tenga un defensor designado por él o por el  Estado,  a  que  se le conceda el tiempo y los medios adecuados para que prepare  la  defensa,  a presentar pruebas y controvertir las que se aduzcan en contra, a  que  su  situación  de  privación  de la libertad se desarrolle en condiciones  dignas,  a que la eventual pena que se le imponga no trascienda de su persona, a  que  la  sanción  pueda  ser  apelada  ante un tribunal superior, a que la pena  privativa  de la libertad tenga la finalidad esencial de reforma y readaptación  social.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *