37439(29-02-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso nº 37439  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

Aprobado Acta No. 62  

Bogotá, D.C., veintinueve (29) de febrero de  dos mil doce (2012).   

VISTOS  

Se pronuncia la Corte acerca de la demanda de  revisión  presentada  por  el  apoderado  de  DAVID  CORTÉS MORALES, contra la  sentencia  al  parecer  proferida  por  la  Sala  Penal del Tribunal Superior de  Neiva,  que confirmó la del Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado de  la  misma  ciudad, mediante la cual lo condenó a la pena principal de 102 meses  de prisión como coautor del delito de secuestro simple.   

HECHOS  

Así  fueron sintetizados en la decisión que  calificó    el    mérito    de    la   actuación1:   

“Según  la  denuncia  del  señor  FABIO  RAMÍREZ  MORALES,  éste sostiene que el día 05 de enero de 2000, a eso de las  14:00  horas  cuando  venía con su esposa DILIA REYES y su cuñado OSCAR REYES,  de  su  finca  ubicada  en  la  Vereda Medio Oriente cerca al municipio de Tello  Huila,  con destino a Neiva, faltando 4 kilómetros para llegar al corregimiento  de  Anacleto  García,  en una curva le salieron dos tipos y enseguida otros dos  encañonándolo  con armas de fuego cortas, los hicieron bajar, apagar el carro,  metiéndolos  al  monte  amarrándolos  con  las  manos  atrás, les sacaron los  papeles  y  los  vendaron  con  trapos.  Los cuatro (4) estaban encapuchados con  sombrero,  cachuchas y gorros, alcanzándole a ver los ojos claros a uno, gordo,  de  regular  estatura.  Dos de estos se vinieron con la camioneta y otros dos se  quedaron  cuidándolos,  diciéndoles  que  no fueran a hacer ningún movimiento  porque  los  mataban;  cuando  subían o bajaban carros les apuntaban en la cara  con   las   armas   advirtiéndoles   que   no  fueran  a  gritar.  Los  tuvieron como dos horas amarrados soltándolos a las cuatro de  la   tarde  marchándose  ellos  en  una  moto  para  Vegalarga,  y  ellos  se  fueron  en  carrera  hasta  ese  lugar  en busca de la  policía.  Dijeron que el carro lo volvían a traer pero que las siete cargas de  café  no.  El  vehículo  es  marca Toyota 4.5, modelo 1996, de placas CEG-798,  color  rojo oscuro. También se le llevaron sus documentos de identidad, los del  carro   y   sesenta   mil  pesos  ($60.000)  de  su  señora.”  (Subrayas  del  texto).   

LA DEMANDA  

Invoca  el  apoderado  del  actor,  la causal  segunda  de  revisión contenida en el artículo 220 de la Ley 600 de 2000, esto  es,   “Cuando   se   hubiere   dictado   sentencia  condenatoria  en proceso que no podía iniciarse o proseguirse por prescripción  de  la  acción, por falta de querella  petición válidamente formulada, o  por cualquier otra causal de extinción de la acción penal.”   

Para  sustentarla,  refiere  que  en el fallo  proferido  por  el  Juzgado  Penal  del  Circuito  Especializado existen errores  jurídicos,   inconsistencias,  contradicciones  y “congruencias”, pues  la  tramitología  de la causa se llevó a cabo por el Juez Penal del Circuito y  quien    emitió    la    sentencia    fue    el   Juez   Penal   del   Circuito  Especializado.   

En  su  criterio,  la  sanción  impuesta  no  corresponde  a  la  que  debía haberse aplicado teniendo en cuenta la época de  ocurrencia  de  los  hechos y la causal de atenuación que concurría. Por ello,  si  la  pena  de prisión oscilaba entre 3 y 5 años, disminuida en la mitad por  virtud  de  la atenuante, no resulta posible que hayan condenado a su poderdante  a  9  años  y  4  meses de prisión por el delito de secuestro simple, el cual,  además, es inexistente.      

Expone  que  resulta  evidente  la violación  indirecta  de  la  ley  sustancial  por  error  de hecho, por un falso juicio de  existencia  y  un falso raciocinio, ante el desconocimiento de los principios de  la ciencia, sana crítica y lógica.   

Como  pruebas  que  soportan  su pretensión,  aporta  fotocopias de la actuación adelantada y culminada en el Juzgado Segundo  Penal  del  Circuito de Neiva, por los delitos de hurto y porte ilegal de armas,  “donde aparecen las fotocopias de las sentencias de  1ª y 2ª instancia que se demandan debidamente ejecutoriadas.”   

CONSIDERACIONES  

1.  La acción  de  revisión  tiene  como  objetivo  primordial  alcanzar  la  remoción de una  decisión  con  fuerza  de cosa juzgada, de la cual se deduzca razonablemente su  injusticia  por  ser  evidentemente  antagónica la verdad formal de la real, al  cimentarse  sobre  hechos  contrarios  a  la  realidad, impropia en un modelo de  Estado  como el nuestro, el cual cuenta entre sus fines, con la materialización  de   los  derechos  y  garantías  fundamentales  para  obtener  la  convivencia  pacífica, mediante un orden justo.   

Si  bien  los  hechos  fueron  cometidos  en  vigencia  del  Decreto  2700  de  1991, al haber sido derogado por la Ley 600 de  20002,  es  pertinente acudir a las causales de procedencia de la acción  de revisión allí establecidas.   

2. El artículo 222  del  Código  de Procedimiento Penal, prescribe que la solicitud a través de la  cual  se  solicita  la  revisión,  deberá contener: i) la determinación de la  actuación  procesal  cuya  revisión  se  demanda  con  la  identificación del  despacho  que  produjo  el  fallo;  ii)  la  conducta  o  conductas punibles que  motivaron  la  actuación  procesal  y la decisión; iii) la causal que invoca y  los  fundamentos  de  hecho  y  de  derecho en que se apoya la solicitud; iv) la  relación  de  las  pruebas que se aportan para demostrar los hechos básicos de  la  petición,  a  la  cual “Se acompañará copia o  fotocopia  de  la  decisión  de  primera y segunda instancia y constancia de su  ejecutoria,  según  el  caso,  proferidas  en  la  actuación cuya revisión se  demanda.” (subrayas fuera de texto).   

Dichos  presupuestos,  conforme lo señala el  artículo  223 ejusdem,   son  los  que  ha  de evaluar la Sala para determinar si la demanda es apta para  promover la acción de revisión.   

3.  En  el  asunto  objeto  de  análisis,  sin dificultad se advierte que el libelo incumple dos de  las   anteriores   exigencias,   lo   que  impide  abrir  paso  a  esta  acción  excepcional.   

Ello  por cuanto no obstante que el apoderado  en  el  escrito  presentado  hace  referencia  a  los  hechos  y  la valoración  jurídica  de  las  pruebas   que  realizaron  el Juzgado Segundo Penal del  Circuito  Especializado  de  Neiva  y  la Sala Penal del Tribunal Superior de la  misma  ciudad  en  las  sentencias de 26 de enero  y 15 de marzo de 2011, a  través  de  las  cuales se condenó a DAVID CORTÉS MORALES a la pena principal  de  102  meses  de  prisión  como  coautor  responsable del delito de secuestro  simple,  omitió  la  obligación de aportar copia de tales pronunciamientos con  la  respectiva  constancia  de  ejecutoria,  privando a la Sala de tener mayores  elementos  de  juicio  para  evaluar la procedencia de la solicitud de revisión  que efectúa.   

Siendo lo anterior así, y tratándose de una  acción  de  naturaleza eminentemente rogada, se constituía en deber ineludible  del  accionante  cumplir los requisitos formales previstos en la disposición en  cita,  cuestión que al no hacer, no deja alternativa diferente para la Sala que  inadmitir la demanda.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

Inadmitir la demanda  presentada  por  el apoderado del condenado DAVID CORTÉS MORALES, con el fin de  iniciar  acción  de  revisión  contra  la sentencia de condena proferida en su  contra  por  la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior de Neiva, por el delito de  secuestro simple.   

Contra  esta  decisión  procede  recurso de  reposición.   

      Notifíquese y cúmplase.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                           FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                                                   MARÍA  DEL ROSARIO GONZÁLEZ  MUÑOZ   

Comisión   de  servicio                                                                                                                                Permiso                                                                          

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN                                                                                    LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO   

JULIO  ENRIQUE  SOCHA  SALAMANCA                                                                                                          JAVIER ZAPATA ORTIZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 Folio  226.   

2  Artículo  535.  Derogatoria. Derógase el Decreto 2700 de noviembre 30 de 1991,  por  el  cual  se  expidió  el  Código  de  Procedimiento  Penal,  sus  normas  complementarias  y  todas  las  disposiciones  que sean contrarias a la presente  Ley.     

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