35997(06-07-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso nº 35997  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado  Ponente   

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS  MARTÍNEZ   

Aprobado acta número 225  

Bogotá  D.C.,  seis  de  julio  de  dos  mil  once.   

Corresponde  a  la  Corte conceptuar sobre la  solicitud    de    extradición    del    ciudadano    colombiano   Frang         Mauricio         Zambrano         Sánchez,  formulada por  el Gobierno de la República de Argentina.   

ANTECEDENTES  

1.  Mediante  Nota Verbal No. 18/11 del 24 de  enero  de  2011, el Gobierno de Argentina, a través de su Embajada en Colombia,  solicitó  la  detención  preventiva  con  fines  de extradición del ciudadano  colombiano       Frang      Mauricio      Zambrano  Sánchez,   a  quien  se  le  investiga  en  ese  país por el delito de robo en  lugares poblados y en banda.   

2.  En  atención  a la solicitud anterior la  Fiscal  General  de  la Nación, con los fines aludidos, decretó el 25 de enero  de    2011    la    captura   del   señor   Zambrano  Sánchez,  la  cual hizo efectiva la Policía Judicial  ese mismo día.   

3. Con Nota Verbal MRC 28/11 la Embajada de la  República   Argentina,   presentó  formalmente  a  Colombia  la  solicitud  de  extradición  del  ciudadano  colombiano Frang Mauricio  Zambrano  Sánchez  o Frank Mauricio Zambrano Sánchez,  con  ocasión  de  la causa No. 26434/2010 adelantada por el Juzgado Nacional en  lo Criminal de Instrucción No. 48 de Buenos Aires.   

4.  El  Ministerio  de  Relaciones Exteriores  remitió  al  del  Interior  y  de Justicia, la solicitud formal de extradición  junto  con la documentación anexa e informó que “En  atención  a  lo  establecido en nuestra legislación procesal penal interna, me  permito  manifestar  que  el  instrumento  aplicable  al  presente  caso  es  la  ‘Convención    sobre  Extradición’, suscrita en  Montevideo  el  26  de  diciembre de 1933, aprobada por Ley 74 de 1935 y vigente  para los dos Estados.”   

ALEGACIONES DE LOS INTERVINIENTES  

El Procurador Segundo  para  la  Casación  Penal considera que los requisitos  para   conceder   la   Extradición,   referidos  a  la  validez  formal  de  la  documentación  presentada,  la  plena  identidad  de  la persona solicitada, la  equivalencia  de  la providencia proferida en el extranjero y el principio de la  doble  incriminación,  aparecen  reunidos  en  la actuación razón por la cual  solicita  a  la  Corte  que  emita  concepto  favorable al pedido elevado por el  Gobierno de Argentina.   

Además, sugiere exhortar al Gobierno Nacional  para  que en el evento de que conceda la extradición exija que al solicitado se  le  reconozcan  todos  los  derechos  y  garantías  inherentes  al  ser humano,  contenidas  en la Carta Política, en el bloque de constitucionalidad, incluidos  los  Convenios  Internacionales  ratificados  por  Colombia, como la Convención  Americana  y  la   Declaración Universal de Derechos Humanos, junto con el  Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.   

El      requerido      renunció    expresamente   al   derecho   de   presentar   alegatos  finales.   

CONSIDERACIONES  

Establece el artículo 35 de la Constitución  Política  que  la  extradición  se  podrá  solicitar,  conceder  u ofrecer de  acuerdo  con  los  Tratados  Públicos  y, en su defecto, con la ley. Aspecto en  torno  al  cual  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  conforme  con  sus  facultades,  precisó que el  instrumento    aplicable    en    este    asunto   es   la   Convención   sobre  Extradición,   suscrita  en  Montevideo  el  26  de  diciembre de 1933, aprobada en virtud de la Ley 74 de 1935.   

Con  fundamento  en  lo  establecido  en este  Tratado,  la  Corte  examinará  los  requerimientos  para  la procedencia de la  extradición,  siguiendo, al efecto, el siguiente orden: 1) documentación anexa  y  validez  formal  de  la  misma;  2) acreditación de la identidad plena de la  persona  solicitada en extradición; 3) principio de la doble incriminación; 4)  providencia  que  debe  servir  de  fundamento  a  la  petición; y 5) causas de  improcedencia.   

Documentación  anexa y validez formal de los  documentos aportados.   

El  artículo 5° de la Convención establece  que  la  solicitud deberá hacerse por el respectivo representante diplomático,  y  a  falta  de  éste  por  agentes  consulares  o  directamente  de Gobierno a  Gobierno,  acompañada  de  los siguientes documentos: a) copia auténtica de la  sentencia  ejecutoriada si la persona requerida se encuentra condenada, b) copia  auténtica  de la orden de detención si se trata de un acusado, con indicación  de  los hechos imputados y copia de las normas sustanciales aplicables al caso y  de  las  que  regulan  la  prescripción  de  la  acción  o de la pena, y c) en  cualquier  caso,  los  datos  que  permitan  la  identificación  de  la persona  solicitada.   

Esas  exigencias  de  carácter  formal  se  cumplieron  en el caso analizado. La solicitud de extradición fue tramitada por  vía    diplomática    y    adjunta    a    ella    aparecen   los   siguientes  documentos:   

    

* Copia  de  la  orden  de  detención  emitida  por  las  autoridades  judiciales  de  la  República  de Argentina en contra de Andrés Felipe Velasco  Rojas    y    Frang   Mauricio   Zambrano,  el  1º  de  septiembre  de  2010 (fol.  33).     

    

* Copia  del  auto  del 25 de enero de 2011 dictado dentro de la causa  No.  26.434/2010,  mediante  el cual el Juez del Juzgado Nacional en lo Criminal  de  Instrucción  No.  48  de  la Ciudad  Autónoma de Buenos Aires, libró  exhorto  diplomático  a  las  autoridades  colombianas  con  el fin de requerir  formalmente    la    extradición    del   ciudadano   colombiano   Frank       Mauricio       Zambrano       Sáchez       (o     Frang     Mauricio     Zambrano  Sánchez);   y   copia  del  exhorto  correspondiente  remitido el día 31 siguiente.     

    

* Copia  de  las  normas  del  Código  Penal Argentino que definen el  delito  de  robo  agravado cuando se comete en lugares poblados y en banda. Así  mismo,  de  las  que  regulan  las  causas  de  extinción de la acción y de la  pena.     

Los documentos enumerados aparecen debidamente  certificados  por  la  Secretaria  ad-hoc del Juzgado Nacional en lo Criminal de  Instrucción  No.  48  de  la  Ciudad  Autónoma  de  Buenos Aires y en ellos se  encuentran  claramente  especificados,  entre otros aspectos, la identidad de la  persona  solicitada,  los hechos y circunstancias que dieron origen a la acción  penal,   los   elementos  materiales  probatorios  que  sustentan  el  caso,  la  descripción  del  delito  cometido  y  las  normas  sustanciales  que definen y  sancionan penalmente la conducta.   

En cuanto a los hechos origen de la solicitud  de  extradición, la documentación anexa precisa que se centran en “…  el  suceso acaecido con fecha 7 de julio de 2010 en horas de  la  noche,  en  el inmueble sito en la calle Lugones 4335 de la Ciudad Autónoma  de  Buenos  Aires,  en  donde tras procederse a forzar la reja de protección de  una  ventana trasera del lugar, se ingresó y sustrajo la suma de U$S 700 que se  hallaba     guardada     en     un     cajón.”1   

Por lo anterior se concluye que las exigencias  del  artículo  quinto de la Convención relacionadas con la presentación de la  solicitud  de  extradición  por  vía  diplomática  y  la  aportación  de  la  documentación   exigida   para  su  procedencia,  debidamente  formalizada,  se  cumplieron  por el país requirente, y que desde esta perspectiva los documentos  aportados  con  tal  fin se tornan aptos y suficientes para ser considerados por  la Corte en el estudio que debe preceder el concepto.    

Identidad    plena    de    la    persona  solicitada   

El  Gobierno  de  la  República de Argentina  solicita  la  entrega de Frank  (o   Frang)   Mauricio  Zambrano  Sánchez,  “… quien manifestó haber nacido el  5  de  octubre  de  1982  en  Bogotá,  Colombia, soltero, hijo de HUGO y MIRIAN  SANCHEZ,  titular  de  la  cédula  colombiana Nro. 80.034.796…”;  datos  que coinciden con los consignados en el informe de captura  de  la  Dirección  de  Investigaciones  Criminales  e  Interpol  de la Policía  Nacional,  con  los  que  el  requerido  suministró  a  las  autoridades  en la  constancia  de  buen  trato  durante  el procedimiento de la aprehensión, en el  acta  de  notificación  de los derechos del capturado y en el informe de visita  detallada de consulta de la cédula de ciudadanía.   

Además,  con  los  resultados  del  cotejo  dactiloscópico  realizado  por  un  experto  de  la Dijin Policía Nacional, se  verifica  que  la  persona privada de la libertad con ocasión de este trámite,  es  la  misma  que  requieren  las  autoridades  judiciales  de la República de  Argentina.   

Principio      de      la      doble  incriminación.   

El  artículo  primero  literal  b)  de  la  Convención  exige  para  la procedencia de la extradición, (i) que la conducta  imputada  a  la  persona  reclamada  se  halle  tipificada  como  delito  en  la  legislación  del  país  requirente  y  del  país  requerido,  y  (ii)  que se  encuentre   sancionada  con  pena  mínima  de  un  año  de  privación  de  la  libertad.   

Frang Mauricio Zambrano Sánchez es  solicitado  en  extradición  para  ser juzgado por el delito de  robo  agravado  por haber sido cometido en poblado y en banda, tipificado en los  artículos  164 y 167, inciso 2º del Código Penal Argentino, bajo el siguiente  tenor:   

“Art.  164:  (Texto  original, vigente por ley 23.077). Será  reprimido   con   prisión   de   un  mes  a  seis  años,  el  que  se  apodere  ilegítimamente  de  una  cosa mueble, total o parcialmente ajena, con fuerza en  las  cosas  o  con violencia física en las personas, sea que la violencia tenga  lugar  antes  del  robo  para facilitarlo, en el acto de cometerlo o después de  cometido para procurar su impunidad.”   

“Art.  167:     (Según   ley  20642,  vigente  por  ley  23.077).  Se  aplicará reclusión  o prisión de  tres a diez años:   

1º…  

2º Si se cometiere  en lugares poblados y en banda   

3º…”   

En  la  legislación colombiana esta conducta  encuentra  equivalencia  típica  en  los  artículos 239, 240 y 241 del Código  Penal,  que  definen el hurto calificado agravado, conminado con pena de 9 años  a 210 meses de prisión. Las normas referidas establecen:   

“Art. 239.- HURTO. El que se apodere de una  cosa  mueble  ajena, con el propósito de obtener provecho para sí o para otro,  incurrirá   en   prisión   de   treinta   y  dos  (32)  a  ciento  ocho  (108)  meses.”   

“Art.  240.-  Modificado L. 813/2003, art.  2º.  Hurto  calificado.  La  pena  será de prisión de seis (6) a catorce (14)  años, si el hurto se cometiere:   

1. Con violencia sobre las cosas.  

…  

3.  Mediante  penetración  o  permanencia  arbitraria,  engañosa  o  clandestina  en  lugar habitado o en sus dependencias  inmediatas, aunque allí no se encuentren sus moradores.”   

“Art.  241.- Circunstancias de agravación  punitiva.  La  pena  imponible  de  acuerdo  con  los  artículos  anteriores se  aumentará   de  la  mitad  a  las  tres  cuartas  partes,  si  la  conducta  se  cometiere:   

…  

10.  Con  destreza,  o  arrebatando  cosas u  objetos  que  las  personas  lleven  consigo;  o  por dos o más personas que se  hubieren reunido o acordado para cometer el hurto.”   

Con lo anterior se demuestra que el principio  de  la  doble  incriminación  también se encuentra reunido, teniendo en cuenta  que  la  conducta  delictiva  imputada a Frang Mauricio  Zambrano  Sánchez en el país requirente, se encuentra  tipificada  igualmente  como delito en la legislación penal colombiana, bajo la  denominación    de   hurto   calificado   agravado,  y que en ambos ordenamientos está sancionada con pena  privativa de la libertad cuyo mínimo es superior a un (1) año.   

Providencia  que debe servir de sustento a la  solicitud.   

El  artículo  5° del Convenio exige para la  procedencia  de  la  extradición  que  el  país  requirente aporte copia de la  sentencia  si  la  persona  requerida  se  halla condenada, o por lo menos de la  orden  de  detención,  emanada  de  un  juez  competente,  acompañada  de  una  relación  precisa  de  los  hechos  imputados  y  de  las  normas  sustanciales  aplicables al caso.   

Para  dar  cumplimiento  a  esta exigencia la  embajada  de  la  República de Argentina aportó copia autenticada del auto del  1º  de  septiembre  de  2010, mediante el cual la autoridad judicial competente  ordenó  la  detención  de  Frang  Mauricio  Zambrano  Sánchez  y  dispuso su captura en el orden nacional e  internacional,  dentro  de  la  causa  No.  26434/2010,  por  existir  elementos  probatorios  suficientes  que  lo  comprometen  en  el delito de robo en lugares  poblados y en banda.   

De  esta  manera  se  cumple  la  condición  referida  a  la  existencia  de una decisión judicial que envuelva cuando menos  afectación del derecho a la libertad de la persona requerida.   

Inexistencia    de    causas    de   improcedencia.   

El  artículo 3° de la Convención establece  que  el  Estado  requerido  no está obligado a conceder la extradición cuando:  (i)  la  acción  penal  o la pena estén prescritas; (ii) la persona solicitada  haya  pagado  la  pena  o  haya  sido  indultada  o amnistiada en el país donde  cometió  el  delito;  (iii)  haya  sido  o  esté siendo juzgada por los mismos  hechos  en  el  Estado  requerido;  (iv)  deba  comparecer ante un tribunal o un  juzgado  de  excepción  del  Estado  requirente;  y  (v)  se  trate  de delitos  políticos,  puramente  militares  o  contra  la  religión.  Por  su  parte, el  artículo  35 de la Constitución Política de Colombia prohíbe la extradición  por  delitos  políticos  y  por  hechos  cometidos  con  anterioridad  al 17 de  diciembre de 1997.   

Ninguno  de estos motivos concurre en el caso  en  estudio. El delito de robo (hurto) no es de naturaleza política, militar ni  religiosa.  No  se  tiene  conocimiento  que  la  persona reclamada esté siendo  juzgada  en Colombia por los mismos hechos, ni que haya sido juzgada y dejada en  libertad  por  pena cumplida o beneficiada con amnistías o indultos en el país  requirente, ni que deba comparecer ante un tribunal de excepción.   

Por  otra  parte,  los  hechos que motivan el  pedido  de  extradición sucedieron en julio de 2010, circunstancia que de paso,  descarta  la  posibilidad  de  que la acción se encuentre prescrita teniendo en  cuenta  el  contenido  de  los  artículos  83  del Código Penal Colombiano, de  conformidad  con  el cual la acción penal prescribe en un tiempo igual al de la  pena  fijada  en la ley para la conducta punible, y el 62-2 del Código Penal de  la  República de Argentina, a cuyo tenor “La acción  penal  se  prescribirá durante el tiempo fijado a continuación… 2º  Después  de transcurrido el máximo  de  duración  de  la  pena  señalada  por  el  delito, si se tratare de hechos  reprimidos  con reclusión o prisión, no pudiendo, en ningún caso, el término  de  prescripción  exceder de doce años ni bajar de dos años…”.   

El concepto.  

La   Sala   teniendo   en  cuenta  que  los  requerimientos  de  la  Convención sobre Extradición suscrita en Montevideo el  26   de   diciembre   de   1933,  relacionados  con  la  validez  formal  de  la  documentación  allegada, la demostración plena de la identidad del solicitado,  el  principio  de la doble incriminación y la  existencia de una decisión  que  contenga  por lo menos una orden de detención contra la persona reclamada,  concurren  en  el  caso  analizado,  y  que  no se está frente a ninguna de las  causas   de  improcedencia  en  ella  previstas,  ni  de  las  que  consagra  la  Constitución  Política  de Colombia, emitirá concepto favorable, al pedido de  extradición que formula el Gobierno de la República de Argentina.   

Cuestión  final. La  Corte  exhorta  al  Gobierno  Nacional  para que en el evento de que acceda a la  extradición,  exija  del  Estado requirente el cumplimiento del artículo 17 de  la  Convención,  el  cual  lo obliga a no procesar ni castigar al requerido por  delitos  comunes  cometidos  con anterioridad al pedido de extradición y que no  hayan  sido  incluidos  en  la  solicitud;  a  no  procesarlo ni castigarlos por  delitos  políticos ni conexos al mismo, cometidos con anterioridad al pedido de  extradición,  y proporcionar a las autoridades colombianas una copia auténtica  de  la  sentencia  que dicte frente al solicitado Frang  Mauricio Zambrano Sánchez.   

De  igual   manera,  lo  previene  para  que   advierta  al  Estado  requirente que su juzgamiento no podrá incluir  hechos  cometidos  con  anterioridad  al  17  de diciembre de 1997, ni   sucesos   diferentes   de  los  que  motivan  la  solicitud  de  extradición  y  determinan  su  entrega, ni sometido a  desaparición  forzada,  tortura,  tratos  crueles,  inhumanos o degradantes, ni  condenado  a  pena de muerte, cadena perpetua o confiscación, de acuerdo con lo  establecido  en  los  artículos  11,  12  y 34 de la Constitución Política de  Colombia.   

De  igual  modo, en orden a garantizar otra  gama  de  derechos  del  solicitado,  la  Corte  considera necesario prevenir al  Gobierno  Nacional  para  que, si lo considera pertinente, el Estado solicitante  garantice  la  permanencia  en el país extranjero y el retorno al de origen, en  condiciones  de  dignidad y respeto por la persona humana, cuando el extraditado  llegare  a ser sobreseído, absuelto, declarado no culpable o eventos similares,  incluso  después  de  su  liberación  por  haber cumplido la pena que le fuere  impuesta  en la sentencia de condena en razón del cargo que motiva la solicitud  de extradición y por el cual ésta llegare a concederse.   

Así   mismo,   al  Gobierno  Nacional  le  corresponde  condicionar la entrega a que el Estado reclamante, de acuerdo  a  sus  políticas  internas  sobre  la materia, le ofrezca  posibilidades  racionales  y  reales  para que el requerido pueda tener contacto  regular  con  sus  familiares más cercanos, considerando que el artículo 42 de  la  Constitución  Política de 1991 reconoce a la familia como núcleo esencial  de  la  sociedad,  garantiza  su  protección  y  reconoce  su honra, dignidad e  intimidad,  lo  cual  se  refuerza con la protección que a ese núcleo también  prodigan  la  Convención  Americana de Derechos Humanos en su artículo 17 y el  Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos en el 23.   

Además,  considera  que el Gobierno Nacional  debe  hacer  las  exigencias que estime convenientes en orden a que en el Estado  reclamante  se  le  reconozcan  todos  los derechos y garantías inherentes a la  persona  del solicitado, en especial las contenidas en la Carta Fundamental y en  el  denominado  bloque  de  constitucionalidad,  es decir, en aquellos convenios  internacionales  ratificados  por  Colombia que consagran y desarrollan derechos  humanos   (artículo   93   de   la   Constitución,  Declaración  Universal  de  Derechos Humanos, Convención Americana de Derechos  Humanos,  Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y Políticos),  en virtud del deber de protección a esos derechos que para todas  las   autoridades   públicas   emana  del  artículo  2º  ibídem.2   

Se recomienda igualmente al Gobierno Nacional,  encabezado  por  el  Presidente  de  la  República  como supremo director de la  política  exterior  y de las relaciones internacionales, realizar seguimiento a  los  condicionamientos  que  se  impongan  a  la concesión de la extradición y  determinar  las  consecuencias  que se derivarán de su eventual incumplimiento,  en  virtud  de  lo  dispuesto  en  el  numeral  2°  del  artículo  189  de  la  Constitución Política.   

En mérito de lo expuesto,  La    Corte    Suprema   de   Justicia,   Sala   de   Casación   Penal,   emite  Concepto     Favorable  a   la  solicitud  de  extradición  del  ciudadano  colombiano  Frang       Mauricio       Zambrano      Sánchez,   identificado   con  cédula  de  ciudadanía  No.80’034.796,   formulada   por  el  Gobierno  de  la  República  de  Argentina  a través de su embajada en Colombia, por el cargo de  robo agravado.   

Por la Secretaría de la  Sala,  comuníquese  esta  determinación al defensor del requerido, al Delegado  del  Ministerio  Público  y  a  la  Fiscal  General de la Nación para lo de su  cargo.   

Devuélvase al expediente  al  Ministerio  del  Interior  y de Justicia para los trámites subsiguientes de  ley.   

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

JOSÉ        LUIS       BARCELÓ  CAMACHO                             JOSÉ                               LEONIDAS                              BUSTOS  MARTÍNEZ                        

FERNANDO       ALBERTO      CASTRO  CABALLERO          SIGIFREDO  ESPINOSA PÉREZ   

                         

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                                  MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE LEMOS     

          

AUGUSTO        J.       IBÁÑEZ  GUZMÁN                                JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 Fol.  28   

2 Así,  con  arreglo  al  artículo  29  de  la  Carta;  a  los  artículos 9 y 10 de la  Declaración     Universal     de     Derechos     Humanos,     5-3.6,    7-2.5,  8-1.2(a)(b)(c)(d)(e)(f)(g)(h).3.4.5,  9  de la Convención Americana de Derechos  Humanos,  9-2.3,  10-1.2.3, 14-1.2.3,5, y 15 del Pacto Internacional de Derechos  Civiles  y  Políticos,  el  Gobierno Nacional debe condicionar la entrega de un  compatriota,  si  concede  la  extradición, a que se le respeten al extraditado  –como  a  cualquier otro  nacional   en  las  mismas  condiciones-  todas  las  garantías  debidas  a  su  condición  de  justiciable,  en  particular,  a  que  tenga acceso a un proceso  público  sin  dilaciones  injustificadas,  a que se presuma su inocencia, a que  cuente  con  un  intérprete, a que tenga un defensor designado por él o por el  Estado,  a  que  se le conceda el tiempo y los medios adecuados para que prepare  la  defensa,  a presentar pruebas y controvertir las que se aduzcan en contra, a  que  su  situación  de  privación  de la libertad se desarrolle en condiciones  dignas,  a que la eventual pena que se le imponga no trascienda de su persona, a  que  la  sanción  pueda  ser  apelada  ante un tribunal superior, a que la pena  privativa  de la libertad tenga la finalidad esencial de reforma y readaptación  social.     

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