32756(09-12-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n° 32756  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                              Magistrado Ponente:   

                                                

                                              ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

                                                

                                              Aprobado Acta No. 382   

Bogotá, D.C., diciembre (9) nueve de dos mil  nueve (2009)   

VISTOS  

Se  pronuncia  la  Sala sobre la solicitud de  pruebas  elevada por el Agente del Ministerio Público que interviene dentro del  trámite  de  extradición  elevado  por  el  Gobierno  de los Estados Unidos de  América   del   ciudadano   colombiano   David  Silva  Ríos.   

           

ANTECEDENTES Y CONSIDERACIONES  

1.  Mediante  Nota  Verbal  No.  1566  fechada  el  30  de junio de 2009, el Gobierno de los Estados  Unidos   de   América   solicitó  la  detención  provisional,  con  fines  de  extradición,     del    ciudadano    David    Silva  Ríos,  en  razón  de  ser  sujeto  de  la acusación  sustitutiva  S1-09-CR-646  (PKC)  dictada  el  25  de  junio de 2009 en la Corte  Distrital  de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York, mediante la  cual  se  le acusa de los delitos de concierto para asesinar a un oficial de los  Estados    Unidos    y   concierto   para   importar   metanfetamina   a   dicho  país.   

2.  Fundado  en tal  requerimiento,  el  Ministerio  de Relaciones Exteriores remitió a la Fiscalía  General  de  la  Nación  la  referida  Nota Verbal, decretándose la captura de  dicho  ciudadano mediante resolución del 30 de junio, determinación que le fue  notificada   a   David   Silva   Ríos   al momento de su captura efectuada el 2 de julio.   

3.  Enviadas  las  diligencias  a  la  Corte, el Ministerio del Interior y de Justicia señaló que  la  Embajada de los Estados Unidos de América, mediante Nota Verbal No.2123 del  28  de agosto formalizó la solicitud de extradición del ciudadano David Silva Ríos.   

           

En curso este trámite y enterado el requerido  en  extradición  de  la  naturaleza  y  contenido  de los cargos que motivan la  privación  de  su  libertad  acorde  con  lo  anteriormente  indicado y una vez  designado  defensor  de confianza que lo asistiera, habiéndose corrido traslado  para   la   solicitud   de   pruebas   se  recibió  memorial  en  este  sentido  exclusivamente por parte del Ministerio Público.   

Así,  peticiona el señor Procurador Primero  Delegado  para la Casación Penal se oficie a la Fiscalía General de la Nación  con  miras  a  establecer  si  en  contra  del  requerido  en extradición se ha  adelantado  investigación  y  si  ha  sido  juzgado  y condenado por los mismos  hechos  que  configuran el pedido del Gobierno extranjero; de existir condena se  allegue  copia  auténtica  de  la  actuación  y  de  las  sentencias así como  constancia  de  su  ejecutoria  y  por  último  se  oficie  a la Registraduría  Nacional  del  Estado  Civil  a  fin  de  que  se  envíe  copia  de  la tarjeta  decadactilar   y  de la cédula de ciudadanía 16.740.822 expedida a nombre  de David Silva Ríos con el fin de acreditar su identidad.   

4.   Imperioso  recordar,  atendiendo  el  contenido  y alcance de las pruebas reclamadas por el  señor  Procurador  Delegado  en  el caso concreto, que conforme lo advirtió el  Ministerio  de Relaciones Exteriores al no mediar tratado con los Estados Unidos  de  América,  al  presente  trámite  de  extradición  le  son  aplicables las  disposiciones pertinentes del Código de Procedimiento Penal.   

De ahí que, conforme la Corte lo ha indicado  en  forma  constante  y  pacífica con miras a dilucidar el tema relacionado con  las  pruebas  cuya  viabilidad  se  impone,  resulta  imprescindible  cotejar su  procedencia  a  partir  de  observar la eficacia de las mismas y en particular a  contrastar  su  necesidad, conducencia y pertinencia, acorde con las previsiones  del  Estatuto  adjetivo  (artículo  375  Ley  906 de 2.004), bajo la premisa de  entender  que  estos  principios  comportan una estrecha relación con los fines  mismos que tiene el concepto que se impone emitir a la Sala.   

5. Precisamente es a  partir  de  dichos  presupuestos,  como en forma sostenida y reiterada ha tenido  oportunidad  la  Sala de decantarlo, que dichas pautas probatorias deben siempre  ser  contrastadas  con  los  propios  fundamentos  que  enmarcan la naturaleza y  alcance  del concepto y que, como resulta conocido, se han delimitado de acuerdo  con  el contenido de la ley -artículo 502 id.- a verificar la validez formal de  la  documentación  aportada  por  el  Estado requirente; la plena identidad del  solicitado;  la  concurrencia  de  doble  incriminación;  la equivalencia de la  providencia  emitida  por  la autoridad judicial extranjera y el cumplimiento de  lo  previsto por los tratados públicos cuando fuere el caso, agregándose a los  mismos  la  observación  del   lugar  de ocurrencia de los hechos y que su  acaecimiento  no  sea anterior al 17 de diciembre de 1997, como también -cuando  quiera  que  existan  motivos  para  su  constatación-, que no se haya ejercido  sobre  los  hechos  que  sustentan  el  pedido  de extradición la jurisdicción  interna con el proferimiento de decisión definitiva ejecutoriada.   

6. Como es elocuente,  al  estar  la  competencia rigurosamente circunscrita a la determinación de los  referidos  aspectos, le resulta a la Sala forzoso en el análisis de las pruebas  cuya  práctica  se  motiva  que las mismas los comprendan, debiendo ser en todo  caso necesarias, conducentes y pertinentes.   

Bajo  la  óptica  de  estos presupuestos, el  Delegado   insta   a  la  Corte  para  que  en  abstracto  proceda  a  hacer  la  verificación  sobre si en contra del reclamado en extradición se ha adelantado  proceso  penal  por  los  mismos  hechos  que  motivan  su  pedido por parte del  Gobierno de los Estados Unidos de América.   

Conviene  en  dicho  orden  advertir desde el  punto  de vista probatorio que la constatación sobre una eventual transgresión  al  principio  non  bis  in ídem -que efectivamente en determinados casos puede  llegar  a constituir causal de improcedencia de la extradición, esto es, cuando  quiera  que  para  el  momento  de instarse la detención del requerido ya se ha  proferido  en  su  contra  (o en su favor), sentencia ejecutoriada o providencia  que  tenga  su misma fuerza vinculante, existiendo absoluta identidad fáctica-,  debe  provenir  de  información  en  el  trámite  que  así  lo indique, o por  conocimiento   cierto   de  los  sujetos  intervinientes  en  relación  con  la  existencia  de  investigación  penal  en  el sentido indicado, pero no surgir a  partir de una hipótesis carente de objetivo fundamento.   

7.    Dicha  constatación  en  procura  de  entender concurrente una circunstancia nugatoria  del  pedido  de  extradición  por  eventual  quebranto de la cosa juzgada, debe  hacerse  entonces  desde  luego, siempre y cuando medie información o datos con  fundamento  en los cuales se tenga noticia de su existencia y que razonablemente  la  hagan  conducente  no  porque en forma automatizada y sin ese basamento deba  realizarse una verificación semejante.   

Se   trata   de   una  situación  negativa  inhibitoria  de  la  extradición cuya verificación debe tener en este trámite  algún  fundamento,  en  forma  tal  que como en el caso concreto todo cuanto se  sostiene       es       adelantar       una      averiguación      “preventiva”, las pruebas relacionadas con la misma  serán denegadas.   

8. Lo propio sucede  en  relación  con  el  requisito  referido  a  la plena identidad de la persona  reclamada   en   extradición,  pues  existiendo  en  este  trámite  expreso  e  inequívoco  señalamiento de estar dirigido el pedido en contra de David  Silva  Ríos  identificado  con  la  cédula  79.691.154  y  ser éste el documento con el que acreditó su identidad  quien  bajo  dicho  nombre  fue  capturado  por  las  autoridades de la Policía  Nacional,  es  insólito  que  la información ante la referida entidad se inste  por  la  tarjeta  decadactilar  del  titular  del  documento 16.740.822, máxime  cuando  además, certificación de la Registraduría en el caso concreto ya obra  también en este diligenciamiento.    

En firme esta decisión, el expediente deberá  permanecer  en  secretaría  por  cinco  (5)  días  para  la  presentación  de  alegaciones.   

En  mérito  de  lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

    

1. NEGAR  las  pruebas  solicitadas  por  el  señor Procurador Primero  Delegado para la Casación Penal.     

2.   En  firme  esta  decisión,  DEJAR  el  expediente  en  secretaría  por  el  término  de  cinco  (5)  días  para  las  alegaciones de fondo.   

Cópiese, notifíquese y cúmplase.  

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

JOSÉ       LEONIDAS       BUSTOS  MARTÍNEZ             SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                                           MARIA     DEL     ROSARIO    GONZÁLEZ    DE  LEMOS   

AUGUSTO        J.       IBAÑEZ  GUZMÁN                     JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

            

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                                             JAVIER ZAPATA ORTIZ   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

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