32751(14-10-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso No 32751  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrada Ponente:  

MARÍA   DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ DE LEMOS   

Aprobado acta N°. 324.  

Bogotá,  D. C., octubre catorce (14) de dos  mil nueve (2009).   

VISTOS  

          Define   la  Sala  la  competencia  para  conocer  de  la  audiencia  preliminar  de  entrega  de  vehículo  a  solicitud  del  apoderado  del señor  GILBERTO    MAURO    GIRALDO    MÉNDEZ,  en  tanto  el  Juzgado  Primero  Promiscuo  Municipal de Sahagún  (Córdoba) se rehúsa a asumir su conocimiento.   

ANTECEDENTES   

          En  la  ciudad  de  Cereté,  el día 18 de junio de 2008, el señor  Nicanor   de  Jesús  Usuga  formuló  denuncia  penal  en  la  cual  puso  de  manifiesto  que laboraba como  conductor  del  vehículo  tipo  volco,  color  blanco,  de  placas  TMY-480, de  propiedad  del  señor  GILBERTO MAURO GIRALDO MÉNDEZ  y  que fue contratado el día anterior en el municipio  de  Planeta Rica (Cord.) para recoger una piedra de mar en Sahagún.  Ya en  dicha  localidad, señaló, en el sitio conocido como “La Y”, hacia las 6:40  de  la  tarde,  repentinamente  se  encontró con una camioneta Toyota, de color  plateado,  cuyas  placas  no  logró  identificar, aparentemente varada, la que,  para  no  embestir,  le obligó a reducir la marcha, momento que fue aprovechado  por  dos  sujetos,  uno  de  ellos  provisto  de  revólver, para despojarlo del  rodante.   

          Posteriormente,  agregó, fue conducido a un paraje, en donde, hasta  casi  el  amanecer  del  otro día, fue custodiado por dos personas más, una de  ellas  armada  de  un changón, quienes finalmente lo dejaron en libertad.    

          El   26  de  mayo  del  año  en  curso,  el  apoderado  del  señor  GILBERTO    MAURO   GIRALDO   MÉNDEZ   solicitó  al  juez  de  garantías  de  la ciudad de Riohacha fijar  fecha  y  hora  para  celebrar  audiencia  preliminar  con  el  fin  de  obtener  “la  restitución  del objeto material e instrumento  del  delito”, esto es, del vehículo de color blanco,  de   placas   TMY-480   de  Envigado,  motor  No.  95Z38181,  pues  “mi  poderdante está sufriendo grandes pérdidas en detrimento de  su  patrimonio  desde  que  le  robaron  el  mencionado automotor”.   

          El  Juzgado  Tercero  Penal  Municipal  con  Función  de Control de  Garantías  de esa capital, mediante auto del 30 de junio siguiente, admitió la  solicitud  y señaló fecha y hora para tal efecto. Sin embargo, su realización  fue  aplazada  en varias oportunidades, en virtud de solicitudes elevadas en ese  sentido  por  el  mismo  apoderado  del  interesado y por el representante de la  fiscalía.    

Habiéndose fijado para la audiencia el 27 de  agosto  del  año  en  curso,  el  despacho judicial en mención, con auto de la  fecha,  ordenó  remitir  la  actuación al Centro de Servicios Judiciales de la  localidad  de  Sahagún “para que sean asignadas a un  Juez  Penal  o  Promiscuo  Municipal con funciones de Control de Garantías para  que   se   le   dé   el  trámite  correspondiente  a  la  misma”,  basándose en la información contenida en la denuncia instaurada  el 18 de junio de 2008.   

Recibido  el  diligenciamiento en el Juzgado  Primero  Promiscuo Municipal de Sahagún, mediante auto del 16 de septiembre, su  titular manifestó carecer de competencia para conocer del asunto.   

Para  sustentar  esa afirmación aduce estar  acreditado  que  el vehículo objeto de la solicitud se encuentra a disposición  de  la  Fiscalía  D-24  Especializada  UNAIM  de la ciudad de Bogotá, en donde  actualmente  se  adelanta  acción  de  extinción de dominio y que “los  hechos  que  dieron  origen  a  la  incautación del rodante  acontecieron    en    el    municipio   de   Riohacha   (Guajira)”.   

En  consecuencia,  agrega,  como  según  lo  normado  en  el  artículo  39  de  la Ley 906 de 2004 la función de control de  garantías  compete  al  juez  del  lugar  donde  se  cometió  el  delito, esta  actuación  es  de  conocimiento  del  juzgado  de Riohacha, sin que entienda la  razón  por  la  cual  el  despacho judicial de esa capital se desprendió de su  competencia.   

          Por  lo anterior, ordenó enviar el expediente a la Corte Suprema de  Justicia  “a  fin  de  que  en  definitiva defina el  funcionario   competente   para  conocer  del  asunto  de  marras”.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

         

          1.  Como  un  juzgado  de  Sahagún, en el departamento de Córdoba,  señala  a  uno  de  la  Guajira  de  ser  el  llamado a conocer de este asunto,  corresponde  a  la  Sala  de  Casación  Penal  de  la Corte Suprema de Justicia  pronunciarse  sobre  el  incidente de definición de competencia así suscitado,  de  acuerdo  con  lo  establecido  en  el artículo 54 de la Ley 906 de 2004, en  armonía  con  lo  previsto  en  el  numeral  4º  del artículo 32 ibídem,   por   cuanto   los   juzgados  involucrados están situados en distintos distritos judiciales.   

          2.  Clarificada  la competencia para conocer del asunto, corresponde  dirimir  la  definición  de  competencia planteada por un juzgado de control de  garantías  para  conocer  de la audiencia preliminar de restitución del objeto  material  del  delito  a  instancias  de  quien  pretende demostrar su legítima  propiedad,  dado  el  gran perjuicio que, alude a través de su apoderado, se le  ocasionó con su sustracción.   

          El  tema apareja una dificultad inicial, pues, de conformidad con el  artículo  54  de  la  Ley  906 de 2004, pareciera que el incidente en cuestión  está  reservado  para la audiencia de formulación de acusación y, en la etapa  investigativa,  a  la  de formulación de imputación consagrada en el artículo  286  del  mismo  estatuto  procesal,  excluyendo  su procedencia respecto de las  demás      audiencias      preliminares.      La      referida     disposición  señala:        

          “Trámite.  Cuando  el  juez  ante  el  cual  se haya presentado la acusación manifieste su  incompetencia,  así  lo  hará  saber  a  las  partes  en  la misma audiencia y  remitirá  el  asunto inmediatamente al funcionario que deba definirla, quien en  el   término  improrrogable  de  tres  (3)  días  decidirá  de  plano.  Igual  procedimiento  se  aplicará  cuando se trate de lo previsto en el artículo 286  de    éste    Código    y    cuando    la   incompetencia   la   proponga   la  defensa.”.   

          Así,  incluso,  lo  entendió  la  Sala  en  pretérita ocasión al  señalar:   

          “De  la  norma  transcrita evidente se desprende que el legislador  quiso  restringir  el  instituto  de la Definición de Competencia a la fase del  juicio   y,   excepcionalmente,   en   la  investigación,  a  la  audiencia  de  formulación  de  imputación,  pues,  si su querer fuese extenderlo a todas las  audiencias   preliminares,   así    lo  habría  señalado,  en  lugar  de  referenciar expresamente la excepción.   

          Ello,  sin  pasar  por alto, como se anotó, que la razón de ser de  hermanar  la  audiencia  de  formulación  de imputación a la de acusación, es  precisamente  el  carácter  procesal de ambas, dentro del principio antecedente  consecuente,  y  la naturaleza de la intervención del funcionario, de impulso y  no  de  protección  de  derechos  fundamentales,  cuando  menos no en su objeto  básico”1.   

         Pues  bien,  como  lo  aseverado  por  la Sala puede prestarse para  interpretaciones  incorrectas,  se procederá a su matización en los siguientes  términos:   

i) Según criterio reiterado de la Corte, la  oportunidad  por  excelencia  para  acudir  al  instituto  de  la definición de  competencia  es  la  audiencia de formulación de acusación, tanto así que las  partes  únicamente  pueden  controvertir  la competencia durante su desarrollo,  como  así  lo  establece  el  inciso  tercero del artículo 43 de la Ley 906 de  2004.  Sin  embargo,  ello no excluye la posibilidad de que se presente en otros  escenarios del proceso.  Al efecto se ha dicho:   

“1)  El  nuevo sistema procesal previó un  mecanismo  que,  a  diferencia  de  la  colisión  de  competencias  -positiva o  negativa-  regulada  en  la  Ley  600  de  2000,  pretende  que  esta  clase  de  situaciones  se  diluciden  con  mayor  celeridad  y  agilidad, y sobretodo, con  carácter  definitivo,  pues  el  Juez  ante quien debe surtirse el trámite del  juzgamiento  sólo  debe  expresar  las  razones  por  las  que  considera no es  competente,  e  indicar  cuál  sería  el  funcionario  que,  a su juicio, debe  conocer  del  asunto. 2) El momento ideal para que las  partes  cuestionen  la  competencia  es  en  la  audiencia de formulación de la  acusación,  que  es cuando formalmente se da inicio al juicio oral y las partes  tienen  la  oportunidad  de  expresar si se presentan causales de incompetencia.  Esa  manifestación,  lo  ha  dicho ya la Sala, también procede en la audiencia  para      el     estudio     de     solicitud     de     preclusión”2  (Subrayas  fuera  de  texto).   

                    

         De  acuerdo  con  esta  jurisprudencia  reiterada  por  la Sala, la  previsión  del  artículo  54 no tiene carácter excluyente, esto es, en cuanto  limita  la  procedencia  del  incidente  de  definición  de  competencia  a las  audiencias  de formulación de acusación y formulación de imputación, pues si  ello  fuera  así  no sería viable su postulación para pretextar incompetencia  en   la   audiencia   de  preclusión,  punto  sobre  el  cual  en  varias   oportunidades  ha conocido  la Corte.     

          De  ahí que una cosa es que tales momentos se erijan en los ideales  para plantearla y otra muy distinta es que sean los únicos.   

          ii)  La  hermenéutica  restrictiva  a  tales coyunturas procesales,  además,  llevaría  al  extremo de impedir su postulación para la audiencia de  legalización  de  captura  bajo los términos del artículo 39 de la Ley 906 de  2004,  modificado por la Ley 1142 de 2007, sobre cuya determinación también se  ha  ocupado  en  reiteradas  ocasiones  la  Corte, máxime cuando es evidente su  carácter  autónomo  con  respecto  a  la de formulación de imputación, pues,  como  se señaló en la primera decisión traída a colación:                

“Por  ello,  a  manera  de  ejemplo,  la  audiencia  de legalización de captura no es de obligatoria realización (porque  la  persona  no  necesariamente  debe  ser capturada), ni constituye antecedente  procesal  de  ninguna  actuación  formalizada; igual ocurre con la audiencia de  imposición  de  medida de aseguramiento,  o las tantas otras que verifican  los  resultados  de  allanamientos o interceptaciones telefónicas o las medidas  cautelares  sobre bienes, o, en fin, todas aquellas, dentro del amplio catálogo  de  la  Ley  906 de 2004, que representan afectación de derechos”3   

.  

          iii)  De otro lado, las controversias que se susciten en derredor de  la  incompetencia  para  conocer  de  una  audiencia  preliminar diversa a la de  formulación  de  imputación  no pueden quedar en la indefinición, tornándose  más  grave  la  situación  cuando se conoce, como aquí ocurre, el criterio de  los  funcionarios  involucrados  -sin  que  ello  sea  necesario  en  el sistema  adoptado     con     la    Ley    906-    en    el    sentido    de    no    ser  competentes.               

           

          Por  consiguiente,  en  todos  los  casos  ha menester contar con el  pronunciamiento  del  superior  acorde  con  el rito previsto en el artículo 54  ibídem  para no vulnerar el  principio  de  celeridad,  de  innegable  importancia  en  el  nuevo  modelo  de  juzgamiento  criminal,  previsto  en  los artículos 142 y 163, y no afectar los  derechos  de  los diferentes intervinientes dentro del proceso penal expectantes  de que los debates sean resueltos con prontitud.   

   

          3.  Finalmente,  cuando el legislador en el multicitado artículo 54  aludió  expresamente  al  artículo  286  no  lo hizo con el fin de eliminar la  posibilidad   de  plantear  el  incidente  respecto  de  las  demás  audiencias  preliminares,  sino  con  el  de  señalar  el trámite a seguir cuando allí se  presente,    como    así    se    infiere   de   la   alocución   “igual  procedimiento se aplicará”, en  el  entendido de que si la manifestación de incompetencia surge unilateralmente  por  el  juez  en  la  audiencia  de  formulación  de  imputación “así  lo  hará  saber  a  las  partes  en  la  misma audiencia y  remitirá     el    asunto    inmediatamente    al    funcionario    que    deba  definirlo”.   

          Corolario  de  lo  expuesto, la Sala abordará el conocimiento de la  presente  definición  de  competencia,  para  cuya solución ha de acudir a los  factores pertinentes.   

          El caso concreto:    

          Pretexta  el  titular  del  Juzgado  Primero  Promiscuo Municipal de  Sahagún  (Córdoba)  que  no  es  competente     para  asumir el  conocimiento  de  la  audiencia  preliminar de restitución del vehículo objeto  del  delito  porque  la conducta, de acuerdo con la denuncia, no fue cometida en  esa localidad sino en Riohacha.   

          A  efecto  de  resolver  la presente definición de competencia debe  acudirse  al factor territorial, pues, como lo prevé el mencionado artículo 39  de  la   Ley  906 de 2004, modificado por el 3° de la Ley 1142 de 2007, en  su  inciso  primero,  “La  función  de  control  de  garantías  será  ejercida  por  un  juez  penal  municipal del lugar en que se  cometió el delito”.   

          Pues  bien, de conformidad con la exposición rendida en la denuncia  formulada   el   día   18   de   junio  de  2008  por  el  señor  Nicanor  de  Jesús  Usuga,  conductor del  vehículo  objeto  del  hurto  y  cuya  restitución se pretende a través de la  audiencia   preliminar  solicitada  por  quien  se  anuncia  como  su  legítimo  propietario,  claramente se indica que el apoderamiento del vehículo tuvo lugar  en  el  municipio  de  Sahagún  (Córdoba),  luego  no  se  entiende  el motivo  expresado  por  el  funcionario  judicial de esa municipalidad para no asumir su  conocimiento,    alterando,    además,    los    términos    de    lo    allí  narrado.   

          En  tales circunstancias, la competencia corresponde al Juzgado     Primero     Promiscuo     Municipal     de     Sahagún  (Córdoba),   pues   los   hechos  ocurrieron  en  su  jurisdicción territorial. En ese sentido se pronunciará la Sala.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

          1.-  DEFINIR  la competencia en el sentido  de  determinar   que  el  conocimiento  de  este  asunto   corresponde   al   Juzgado  Primero  Promiscuo  Municipal  de  Sahagún  (Córdoba),  a  cuyo  despacho  se  ordena  remitir la  actuación.   

          2.-       COMUNICAR,      para      su  conocimiento,  lo  aquí  decidido al Juzgado Tercero  Penal  Municipal  con  Función de Control de Garantías de Riohacha.   

Contra esta determinación no procede recurso  alguno.   

Cópiese y cúmplase,  

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

JOSÉ       LEONIDAS       BUSTOS  MARTÍNEZ                     SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

Permiso  

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                         MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  DE LEMOS        

AUGUSTO       J.       IBÁÑEZ  GUZMÁN                                  JORGE                                LUIS                               QUINTERO  MILANÉS                               

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                                                        JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

Permiso  

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   Secretaria   

    

1 Auto  del 12 de junio de 2008, rad. 29904.   

2 Auto  de  fecha  octubre  10  de  2006,  rad.  26203.    

3 Auto  del 12 de junio de 2008, rad. 29904.     

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