32624(11-09-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  32624   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada  

MARÍA    DEL    ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

          Bogotá    D.C.,   septiembre   once   (11)   de   dos   mil   nueve  (2009).   

VISTOS  

Con  fundamento  en  lo  dispuesto  en  el  artículo  7º de la Ley 1095 de 2006, procede la suscrita Magistrada a resolver  la  impugnación  interpuesta  contra  la providencia del pasado 2 de septiembre  proferida  por un Magistrado del Tribunal Superior de Florencia, a través de la  cual  negó  por  improcedente  la  acción  de habeas  corpus   promovida   por  el  ciudadano  ESNEIDER   MAYORGA   CORRALES  contra  el  Juzgado   Promiscuo  Municipal  y  la  Fiscalía  Seccional  de  Belén  de  los  Andaquíes.   

ANTECEDENTES   

          El  28  de  agosto del año en curso, el Fiscal Catorce Seccional de  la  referida  municipalidad  solicitó  en audiencia reservada al Juez Promiscuo  Municipal  con  funciones  de control de garantía de allí, profiriera orden de  captura    en    contra    de    ESNEIDER   MAYORGA  CORRALES   y  Elver  Parra  Cuellar,   como   determinador   y   autor  material,  respectivamente,   del  delito  de  homicidio  en  la  persona  de  Hernando  Salas  Rojas, a lo cual accedió  aquél  una vez estudió los medios demostrativos aportados por el ente acusador  sobre el particular.   

A  las nueve de la mañana del pasado 1º de  septiembre  se  produjo la captura de ESNEIDER MAYORGA  CORRALES,  y a las cinco de la tarde del mismo día el  Fiscal   Catorce   Seccional   solicitó   la   realización   de  audiencia  de  legalización  de  captura,  formulación de imputación e imposición de medida  de  aseguramiento,  la  cual fue dispuesta para el día siguiente a las nueve de  la mañana.   

FUNDAMENTOS   DE   LA  ACCIÓN   

          Asevera  el  actor que al ser capturado el 1º de septiembre de 2009  pudo  averiguar  que  se  libró  orden de captura en su contra por el delito de  homicidio  agravado  (artículo  104  num.  10 de la Ley 599 de 2000), por estar  supuestamente     involucrado     en    la    muerte    de    un    contradictor  político.   

          Considera  ilegal  la  mencionada  orden,  toda  vez  que  el Fiscal  Seccional  de  Belén  de los Andaquíes carece de competencia para efectuar tal  solicitud  al  Juez  Promiscuo  Municipal del mismo municipio, pues el artículo  5º  transitorio  de  la  Ley  600 de 2000 dispone que el delito de homicidio en  razón  de  los numerales 8º, 9º y 10º del artículo 104 del Código Penal es  de  competencia  de  los  Fiscales  Especializados, en cuanto el conocimiento de  tales    asuntos    corresponde    a    los    Jueces   Penales   del   Circuito  Especializado.   

De  lo  expuesto  concluye  que  el  Fiscal  desbordó  su  órbita  de competencia y que a su vez, el Juez erró al proferir  un  acto  contrario  a  derecho  al librar la orden de captura solicitada por un  funcionario sin competencia para ello.   

          Con  fundamento  en lo anterior, solicitó su libertad inmediata por  captura ilegal.   

PROVIDENCIA IMPUGNADA  

Un  Magistrado  del  Tribunal  Superior  de  Florencia  decidió  mediante providencia del 2 de septiembre de esta anualidad,  negar    por    improcedente    la    referida    solicitud    de   habeas   corpus,  al  considerar  que  el  proceder  de  los  funcionarios  judiciales  se  ajustó a lo establecido en los  artículos  28,  45  y  numeral  7º del artículo 113 de la Ley 906 de 2004, lo  cual descarta su capricho o arbitrariedad.   

En  suma,  concluyó que la orden de captura  fue  expedida  por  la  autoridad  competente,  luego de constatar los motivos y  soportes  aducidos  por la Fiscalía, amén de que el control de legalidad de la  misma  debe  realizarse  al  interior  del  diligenciamiento  en  la  respectiva  audiencia  dispuesta  para  tal  efecto,  de  modo  que  carecen de sustento las  apreciaciones   del   actor  y  por  tanto,  negó  el  amparo  de  habeas corpus solicitado.   

LA IMPUGNACIÓN  

El  accionante impugna la decisión por cuyo  medio  le fue negada la petición de amparo, para lo cual aduce que el artículo  39  de  la  Ley 906 de 2004 señala que la función del juez de garantías será  ejercida  por  el juez del lugar donde se cometió el hecho, de manera que si la  muerte  de  Hernando Salas se  produjo  en  el  municipio  de Curillo, la solicitud de orden de captura elevada  por  la  Fiscalía  debió  ser  presentada  ante el Juez Promiscuo Municipal de  Curillo,  irregularidad  que  comporta  una  violación  de su derecho al debido  proceso.   

Cuestiona que el funcionario que expidió la  captura  sea  el  mismo  que  verificó la legalidad de su aprehensión, pues se  encuentra  incurso  en las causales de impedimento establecidas en los numerales  4º y 6º del artículo 56 de la Ley 906 de 2004.   

Considera  ilegal  que  se  le privara de su  libertad,  pese  a  que  el  Juez  de  Belén  de  los  Andaquíes sabía que la  competencia  para  proceder a impartir tal orden le correspondía a su homólogo  del municipio de Curillo.   

También deplora que el Juez de Belén de los  Andaquíes   no   se   declarara   impedido   para  conocer  de  las  audiencias  preliminares, por ser el quien expidió la orden de captura.   

          Finalmente  afirma  que correspondía al Fiscal Seccional remitir el  expediente  al  Fiscal  Especializado  de Florencia, competente para conocer del  asunto  conforme  al  numeral 2º del artículo 5º transitorio de la Ley 600 de  2000.   

          A  partir  de  lo  anterior,  el actor solicita la prosperidad de su  solicitud y su libertad inmediata.   

PARA RESOLVER SE CONSIDERA  

La  suscrita  Magistrada  es competente para  conocer  en segunda instancia de la impugnación interpuesta contra la decisión  a  través  de  la  cual  se negó por improcedente la solicitud de habeas  corpus  que  en  su propio nombre  presentó    el    ciudadano    ESNEIDER    MAYORGA  CORRALES,  pues el numeral 2º del artículo 7º de la  Ley  1095  de  2006  dispone:  “cuando  el superior  jerárquico  sea  un  juez  plural,  el  recurso  será  sustanciado  y  fallado  integralmente  por  uno  de  los magistrados integrantes de la Corporación, sin  requerir  la  aprobación  de  la  sala  o  sección respectiva. Cada uno de los  integrantes  de  la  Corporación  se  tendrá  como juez individual”.   

Precisado  lo  anterior, se constata que los  argumentos  medulares  de  la  acción  radican,  de  una  parte,  en la alegada  incompetencia  del  Fiscal que solicitó se impartiera la orden de captura, así  como  del Juez que accedió a expedirla, la cual se materializó días después,  y  de  otra,  en  que  dicho funcionario se encuentra incurso en dos causales de  impedimento,   de   modo   que  no  podía  haber  conocido  de  las  audiencias  preliminares.   

Sobre el particular es necesario señalar, en  primer  término,  que  si  el  homicidio  de Hernando  Salas  Rojas ocurrió el 20 de mayo de 2009, no se rige  por  los  preceptos  de la Ley 600 de 2000 citados por el actor, sino por la Ley  906 de 2004, según los artículos 530 y 533 de dicha legislación.   

          En  segundo  lugar, que las irregularidades que en sede competencial  o  de  la  configuración de supuestos de hecho de causales impeditivas pretenda  invocar   el   actor,  le  corresponde  plantearlas  al  interior  del  trámite  adelantado  en  su  contra,  dada la naturaleza esencialmente extrasistémica de  esta acción.   

En  efecto, de tiempo atrás se ha precisado  que  este  mecanismo  es  de  índole  extrasistémica,  es decir, sólo procede  cuando   intentados   los  mecanismos  ordinarios  de  protección  de  derechos  fundamentales  reglados por el legislador al interior de los trámites, no se ha  conseguido  su condigno amparo, pues de lo contrario se convertiría en un medio  para  violentar  el  debido proceso propio de las actuaciones judiciales, con lo  cual  se  quebrantaría  el principio de independencia y autonomía judicial, al  pretender,  en  este  caso,  dilucidar  un  tema  del  exclusivo  resorte de los  funcionarios que de manera reglada conocen de él.   

Acerca de tal temática la Sala de Casación  Penal  ha  efectuado  las siguientes consideraciones1.   

(i)           En punto del ámbito de la acción de que  aquí  se  trata,  corresponde  a un mecanismo extrasistémico, cuya prosperidad  tiene  lugar  cuando  la  afrenta a las garantías protegidas tiene su origen en  causas  externas  al  trámite,  pues de lo contrario, esto es, si la violación  del   derecho   a   la   libertad   personal   tiene   su  génesis  dentro  del  diligenciamiento, debe demandarse su amparo al interior de éste.   

Lo  anterior  se sustenta en la necesidad de  reconocer  que dentro de los trámites judiciales los sujetos procesales cuentan  con  mecanismos  tales  como  la  recusación,  la  solicitud  de  nulidad y los  recursos,  por  cuyo  medio  pueden  abogar  por la protección de sus derechos,  pues:   

“La   acción       de       Habeas       Corpus      únicamente   puede   prosperar  cuando  la violación de  esas   garantías   provengan  de  una  actuación  ilegal  extraprocesal,   pues     en     tanto    se    controvierta    el   derecho    a    la   libertad   de  alguien   que   esté    privado    de   ella   legalmente,   tal   discusión    debe   darse  dentro  del  proceso  (…)”.   

“Y  no  puede  aseverarse,  so  pena  de  desquiciar  el  ordenamiento  jurídico,  que como la  autoridad   judicial   puede  incurrir  en  ilegalidades,  tales  deberían  ser  abordadas  por  el  Juez  de  Habeas  Corpus,  en tanto una postura de tal tenor  pone  en riesgo un sistema penal que está sustentado  en  la  protección de la libertad personal a través de los recursos ordinarios  que  pueden  impetrarse dentro de la actuación, y las  acciones  que  como  el control de legalidad se promueven ante órgano diferente  del investigador y acusador”.   

“En ese orden de  ideas   resulta   extremadamente   nocivo   para  el  desarrollo  sistémico  del  proceso  penal un entendimiento que no armoniza los  instrumentos  de protección constitucional y procesal del derecho fundamental a  la   libertad,  haciéndolos  coexistir  dentro  de  su  respectivo  ámbito  de  aplicación,   sino   que,   al  contrario,  entrega  prelación  a  uno,  subordinando el otro a extremo que de aceptarse terminaría  en  su  extinción  al convertir lo extraordinario en corriente, que a su vez es  su   propia  negación”2    (subrayas    fuera    de  texto).   

          (ii)                      El          derecho         –     acción     de    habeas  corpus es de carácter fundamental  y  de  aplicación  inmediata. También el derecho al debido proceso tiene tales  características.   

          Por   tanto,   en   la   tensión   entre   los  referidos  derechos  fundamentales,  se  impone  reconocer  que  los  trámites  judiciales deben ser  adelantados  con  “observancia de la plenitud de las  formas  propias  de  cada  juicio”, de manera que la  referida  acción  constitucional no puede de ningún modo sustituir o desplazar  los   mecanismos   dispuestos   por   el   legislador   al   interior   de  cada  trámite.   

(iii)          No  es  viable  confundir  la naturaleza  jurídica  de  las  peticiones de nulidad por violación del debido proceso o el  derecho  de  defensa,  o  las  recusaciones,  con  el ejercicio de la acción de  habeas    corpus,   pues  precisamente  dentro  de  la  comprensión  del  derecho  fundamental  al debido  proceso,  argumentos jurídicos y de razón práctica permiten colegir que antes  de  acudir  a  los  mecanismos  constitucionales o legales de protección de los  derechos,  su  reclamación  debe  efectuarse,  siempre que ello sea posible, al  interior  de  las  actuaciones ordinarias, todo lo cual dota al diligenciamiento  penal  de  unos  mínimos  de  coherencia, reconoce su progresividad y a la vez,  proscribe   la  posibilidad  de  eventuales  decisiones  contradictorias  de  la  jurisdicción sobre una misma temática.   

          Así  las cosas, resulta manifiestamente improcedente la pretensión  del   actor   de   acudir  a  la  acción  de  habeas  corpus  en  procura  de  conseguir,  sin acreditación  alguna  y por fuera de los trámites ordinarios señalados en la ley, se declare  la  incompetencia  de  los  funcionarios  que  conocen de la actuación o se les  considere  impedidos  para conocer de la misma y con ello conseguir su libertad,  cuando  es al interior del trámite adelantado en su contra donde directamente o  a  través  de  su  defensor  debe  efectuar  tales  reclamaciones y obtener las  decisiones que en derecho corresponda.   

Las  consideraciones  precedentes  permiten  advertir  la  improsperidad  de  esta  acción,  esto es, se impone confirmar la  decisión impugnada.   

          En  mérito  de  lo  expuesto,  la  suscrita  Magistrada de la Corte  Suprema  de  Justicia, Sala de Casación Penal, administrando justicia en nombre  de la República y por autoridad de la ley,   

RESUELVE   

          CONFIRMAR  la decisión impugnada por medio  de  la  cual  un  Magistrado  del  Tribunal  Superior  de  Florencia  negó  por  improcedente  el  amparo  de habeas corpus  presentado  por  el  ciudadano  ESNEIDER  MAYORGA  CORRALES,  de  conformidad  con  las  razones  expuestas en la anterior motivación.   

         Notifíquese,  cúmplase     y     devuélvase     el     expediente     al     Tribunal     de  origen.   

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

Magistrada  

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1 Cfr.  Providencia     de     Habeas    corpus 26699 del 19 de diciembre de 2006.   

2  Sentencias  de  segunda  instancia 14752 y 17576 del 2 de mayo y del 10 de junio  de 2003, respectivamente.     

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