30992(20-01-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 30992  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrada Ponente:  

MARÍA   DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ DE LEMOS   

Aprobado acta N° 009.  

Bogotá,  D. C., veinte (20) de enero de dos  mil nueve (2009).   

VISTOS  

          Define  la  Sala  la competencia para conocer de la actuación penal  seguida  contra  AUDÍAS  CÁRDENAS ROMERO,  quien  en  la audiencia de imputación se allanó al cargo de uso  de   documento   público   falso   atribuido  por  la  Fiscalía  Seccional  de  Fusagasugá.   

ANTECEDENTES   

          El  1º  de  septiembre  de  2008  las  autoridades  de  la policía  hicieron  efectiva,  en  un  establecimiento  público  situado  en la ciudad de  Bogotá,  la  orden de captura librada por un Juez de Silvania (Cundinamarca) en  contra   de   AUDÍAS   CÁRDENAS  ROMERO,  a  quien  se  le sindicaba del delito de rebelión. Al momento de  ser  aprehendido,  el  mencionado  se  identificó con la C. C. No. 93.387.058 a  nombre de Henry Adolfo Castañeda Torres.   

En  audiencia  preliminar  celebrada el 2 de  septiembre  siguiente  ante  un  Juez  de  control de garantías de Silvania, la  fiscalía  imputó  al  entonces  indiciado  los  delitos  de rebelión y uso de  documento  público falso. CÁRDENAS ROMERO  aceptó  responsabilidad  solamente  por  el atentado contra la fe  pública.   

Presentado  escrito  de  acusación, el Juez  Penal  del  Circuito de Fusagasugá con funciones de conocimiento celebró el 24  de   noviembre   de   2008   audiencia   de   verificación   de   allanamiento,  individualización  de pena y sentencia. En el curso de la diligencia la defensa  impugnó  la  competencia,  considerando  que por el factor territorial la misma  corresponde  a un Juez con sede en Bogotá, por cuanto ese fue el lugar donde el  acusado  hizo  uso  del  documento  público  falso,  sin  existir  prueba en la  actuación   de   que   la   conducta  se  haya  perpetrado  también  en  otros  sitios.   

El  juez de conocimiento otorgó razón a la  defensa,  señalando  para  el  efecto  que  si  el propio escrito de acusación  refiere  que  el procesado hizo uso del documento público falso en la ciudad de  Bogotá  cuando  fue  objeto de la captura, es en ese lugar donde ocurrieron los  hechos.  Se  declaró así incompetente, por cuya razón ordenó la remisión de  la  actuación  a  la Corte Suprema de Justicia, aunque por un error secretarial  fue enviado inicialmente al Tribunal Superior de Cundinamarca.   

PARA   RESOLVER   SE  CONSIDERA   

         

Como lo tiene precisado la Sala, en el marco  de  la Ley 906 de 2004 la competencia puede ser cuestionada bien por el director  de   la   actuación,   ora   por   iniciativa   de   alguno   de   los  sujetos  procesales1  y  en  ambas  eventualidades, según lo previsto en los artículos  32.4,  33.5,  34.5  y  341  de  la  Ley  906  de  2004,  corresponde  definir la  competencia  al  superior común de los jueces involucrados en la discusión, de  manera  que  cuando se trata, como acontece en el presente caso, de funcionarios  judiciales  pertenecientes  a  distintos  distritos  judiciales,  en  cuanto  la  actuación  se  adelanta  en Fusagasugá, jurisdicción territorial del Distrito  Judicial  de  Cundinamarca,  pero  la  competencia  se  atribuye a los jueces de  Bogotá,  la  función  de definir la controversia recae en la Sala de Casación  Penal de la Corte Suprema de Justicia.   

         

          Tanto  la  defensa como el Juez de Circuito de Fusagasugá coinciden  en  señalar  que como el uso del documento público falso ocurrió en la ciudad  de  Bogotá, es a un funcionario judicial de la Capital de la República a quien  le    corresponde    conocer    del    presente    asunto,    por    competencia  territorial.   

          Pues  bien, observa la Sala que la acusación formulada en contra de  AUDÍAS  CÁRDENAS ROMERO por  el  delito  de  uso  de  documento  público  falso  se circunscribe al hecho de  haberse  identificado,  cuando  se  le  requirió por las autoridades para hacer  efectiva  orden  de captura librada en su contra, con una cédula de ciudadanía  apócrifa, hecho este ocurrido en la ciudad de Bogotá.   

          Como  dicha  conducta  delictiva,  que  se  encuentra prevista en el  artículo  291  del  Código  Penal  de  2000, está estructurada precisamente a  partir  del  verbo  rector usar, es claro que su realización acontece cuando se  concreta  la  utilización  del  documento  público falso al cual se refiere la  norma,  comportamiento este que, por consiguiente, será la base para establecer  el  lugar  de  su ocurrencia, el cual por obvias razones no podrá ser diverso a  aquel donde justamente se efectúa el uso.    

          Desde  luego,  como  ya ha tenido oportunidad de señalarlo la Sala,  otra   sería   la  conclusión  si  la  imputación  comprendiera  también  la  falsificación del documento. En efecto:   

“Distinta es la  solución  cuando  se  tiene noticia veraz acerca del lugar donde se realizó la  falsificación   material   del   documento   público,   sitio  que  sería  el  determinante  de  la  competencia  por  el  factor  territorial;  porque  en tal  hipótesis,  el  posterior  uso  que  haga de ese documento el mismo autor de la  falsedad  material,  ya  no  es  pauta  esencial  para  la  selección  del juez  competente.   

Bajo  la  égida del Código Penal anterior,  Decreto  100  de  1980,  cuando una persona intervenía en la falsificación del  documento  público  en  un  lugar,  y la misma persona lo utilizaba en un sitio  diferente,  para  efectos  de  la  competencia  primaba el lugar de la creación  material  del  documento  público falso, puesto que la utilización constituía  solamente  una  circunstancia  de  agravación  punitiva,  en  los términos del  inciso segundo del artículo 222.   

En el Código Penal vigente, Ley 599 de 2000,  la  situación  es  mas  clara  aún,  por  cuanto el artículo 292 contempla la  conducta  autónoma  de  “uso de documento público falso”, condicionando la  adecuación  típica  a  que  el  autor  del  uso  no  hubiere  concurrido en la  falsificación del documento.   

Y  una  norma  diferente,  el  artículo 290  ibídem,  erige  en circunstancia específica de agravación punitiva el uso del  documento  por  parte  de  una persona que al mismo tiempo fuere copartícipe en  alguna  de  las  conductas  “descritas  en  los artículos anteriores”, vale  decir,  falsedad  ideológica  en documento público (286), falsedad material en  documento   público   (287),   y   obtención   de   documento  público  falso  (288).   

Es  claro,  entonces,  tanto en el régimen  derogado  como  en  el  vigente,  que  si  el  indicador principal es el uso del  documento  público  falso,  el  lugar  de  la  utilización  contribuirá  a la  fijación  de la competencia por el factor territorial;  y  que  en  los  casos  donde procesalmente se ha establecido conexidad entre la  falsificación  material  y  el uso del documento espurio, prevalece el lugar de  la  creación  material  del  documento  falso  como  factor  para  señalar  la  competencia              territorial”2  (las  subrayas son de la Sala).   

          Siendo  así  la  situación  y  visto,  se  reitera, que el uso del  documento  público al cual se refiere la acusación  ocurrió en la ciudad  de  Bogotá,  la  Corte definirá la competencia en el sentido de determinar que  la  competencia  de este asunto corresponde a los Jueces Penales del Circuito de  esta ciudad.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

          1.-  DEFINIR  la  competencia,  en  el  sentido  de  determinar   que el conocimiento de este  asunto  corresponde  a  los  Jueces  Penales  del  Circuito de Bogotá, con cuyo  destino se ordena remitir la presente actuación.   

          2.-       COMUNICAR      para  su  conocimiento  lo aquí decidido al Juez Penal del Circuito  de Fusagasugá.   

Contra esta determinación no procede recurso  alguno.   

Cópiese y cúmplase  

JULIO ENRIQUE         SOCHA          SALAMANCA   

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS  MARTÍNEZ                SIGIFREDO ESPINOSA  PÉREZ             

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO         MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ  DE LEMOS                

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN                           JORGE                                LUIS                               QUINTERO  MILANÉS                   

                                     

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                                          JAVIER      ZAPATA  ORTÍZ   

            TERESA RUIZ NÚÑEZ   

             Secretaria   

    

1 Auto  de fecha octubre 10 de 2006, radicación 26203.    

2 Auto  del  8  de  septiembre de 2004, radicación 22686. En el mismo sentido, auto del  13 de julio de 2005, radicación 23843”.     

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