30845(16-12-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 30845  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

Dr.  SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ   

Aprobado   Acta   Nº  359   

Bogotá, D.C., dieciséis  de diciembre de dos mil ocho.   

V    I   S   T   O  S   

Sería del caso entrar a determinar si reúne  los  requisitos  formales  para  su admisión la demanda de casación presentada  contra  la  sentencia  proferida el 30 de abril de 2007 por la Sala de Decisión  Penal  del  Tribunal Superior del Distrito Judicial de Santa Marta, a través de  la  cual, al desatar el recurso de apelación interpuesto por el apoderado de la  parte  civil  y  el  agente  del Ministerio Público contra el fallo absolutorio  emitido  el  15  de  julio  de  2003  por  el  Juzgado 2° Penal del Circuito de  Ciénaga  (Magdalena),  condenó  a  JULIO  ALBERTO BENAVIDES OSORIO y a Abraham  Manuel  Barros Mendoza a 30 meses de prisión, multa de $1.000°° e inhabilidad  para  el ejercicio de derechos y funciones públicas por el mismo término de la  pena  privativa  de  la libertad, al hallarlos coautores penalmente responsables  de   los   delitos   de  Fraude  procesal  y Estafa, si no  fuera    porque    se    advierte    que   la   acción   penal   se   encuentra  prescrita.   

A N T E C E D E N T E S  

De  acuerdo con lo señalado en la sentencia  de  segunda  instancia,  “…el Juez Segundo Laboral  del  Circuito  [de Ciénaga]  remitió  a  la Fiscalía Seccional fotocopias (sic) de los procesos Nos. 0222 y  1.999-278-00  con  el  fin de que se adelantara la investigación pertinente por  haber  detectado  el  cobro  y  pago  doble  de  la misma obligación:  los  salarios  de  enero  a  diciembre de 1.996 y primas del mismo año a cargo de la  Alcaldía       Municipal       de       este       municipio       [Ciénaga],  a  favor  de ABRAHAM MANUEL  BARROS  MENDOZA;  en  ambos  el  apoderado  judicial fue el doctor JULIO ALBERTO  BENAVIDES OSORIO.”   

Con  fundamento  en  la  denuncia  y  los  documentos    anexos   a   la   misma,   el   Fiscal  17 Delegado ante los Juzgados Penales del Circuito de  Ciénaga  dispuso,  el  20  de octubre  de   1999,  la  apertura  formal  de  investigación,  actuación  a la que se vinculó mediante indagatoria a  JULIO  ALBERTO  BENAVIDES  OSORIO y a Abraham Manuel Barros Mendoza,   imponiéndoseles   medida   de   aseguramiento   de   detención  preventiva,      otorgándoseles     libertad  provisional,  por  la  presunta  comisión  del delito de  Fraude  procesal, medida de  aseguramiento   que   fue   confirmada  por    uno    de   los   Fiscales   Delegados   ante   el  Tribunal  Superior   del  Distrito  Judicial  de  Santa  Marta,  al desatar el recurso de  apelación  interpuesto  por  el apoderado de la parte  civil,  adicionándola  en  el sentido de imputar igualmente a los procesados el  ilícito         de         Estafa.   

Practicadas  algunas  pruebas  y  dispuesto  el  embargo y secuestro preventivo del vehículo de  placas  QGO-798  de  propiedad de BENAVIDES OSORIO, la  etapa   instructiva   fue   clausurada  y  su  mérito probatorio calificado el 4  de      junio      de      2002,     acusándose   a   los   procesados  como  posibles   coautores        responsables   de  los  punibles  de  Fraude    procesal    y   Estafa,    resolución    que   cobró  ejecutoria  el 3 de julio de  2002,  pues la misma se notificó por estado el 27 de  junio  anterior,  conforme  obra al reverso del folio 212 del cuaderno original,  sin     que     se     hubiera     interpuesto     recurso    alguno.   

La  etapa de juzgamiento estuvo a cargo del  Juzgado   2°  Penal  del  Circuito    de    Ciénaga   (Magdalena),  despacho  que,  luego  de invalidar la  medida  de  aseguramiento,  en  virtud a la entrada en vigencia de la Ley 600 de  2000,  decisión  ésta  revocada  por  el  Tribunal  Superior de Santa Marta en  virtud  al recurso de apelación interpuesto por el apoderado de la parte civil,  celebrar  las  audiencias  preparatoria y pública de  juzgamiento,  emitió  el 15  de  julio  de 2003 el fallo  pertinente,   a   través   del   cual   absolvió  a  los acusados de los delitos imputados.   

El  apoderado  de la parte civil y el Agente  del  Ministerio  Público  interpusieron  recurso  de  apelación  contra el fallo, el que fue decidido el 30  de  abril  de  2007 por la Sala de Decisión Penal del  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Santa  Marta,  condenando  a JULIO  ALBERTO  BENAVIDES  OSORIO  y  a  Abraham  Manuel  Barros  Mendoza a 30 meses de  prisión,  multa  de  $1.000°°  e  inhabilidad para el ejercicio de derechos y  funciones  públicas  por el mismo término de la pena privativa de la libertad,  al  hallarlos  coautores  penalmente responsables de los delitos de Fraude    procesal    y    Estafa,  determinación  ésta contra la  cual  fue  interpuesto  recurso  de  casación por el  defensor  de  JULIO  ALBERTO BENAVIDES OSORIO, el cual  fue  concedido  mediante auto calendado 19  de  junio de  2007,  cuya  demanda  se  presentó  en  término  y  el  proceso arribó a esta  Corporación   el   18  de  noviembre         de         2008.   

C O N S I D E R A C I O N E S  

Como primera premisa para la decisión que ha  de  tomar  la  Sala,  conviene  recordar  que  los delitos por los cuales fueron  condenados  JULIO  ALBERTO  BENAVIDES  OSORIO  y  Abraham  Manuel Barros Mendoza  (Fraude    procesal   y  Estafa), de conformidad con  el  texto vigente para la época de los hechos, estaban sancionados, el primero,  con  pena  privativa  de  la  libertad  de  1 a 5 años y, el segundo, de 1 a 10  años,  según  los  artículos 182 y 356 del Decreto-Ley 100 de 1980, penalidad  que  en  relación  con  el  atentado  contra  la eficaz y recta impartición de  justicia  se  fijó  en la Ley 599 de 2000 de 4 a 8 años de prisión (artículo  453)  y se aumentó en la Ley 890 de 2004 de 6 a 12 años de prisión (artículo  11),  y,  el segundo ilícito, con sanción de 2 a 8 años de prisión, conforme  con el artículo 246 del Código Penal de 2000.   

Ahora bien, para efectos del fenómeno de la  prescripción  de  la acción penal, la pena privativa de la libertad a tener en  cuenta     en     relación     con    el    Fraude  procesal será la establecida en el Decreto-Ley 100 de  1980  y  en cuanto al atentado contra el patrimonio económico será la prevista  en  la  Ley  599  de  2000, por ser más favorables1  al  interés  de  los sujetos  pasivos de la acción del Estado.   

Por otra parte, de conformidad con las reglas  de  prescripción  previstas en los artículos 83 y 86 del Código Penal de 2000  (artículos  80  y  84  del  Código  Penal  de  1980), la acción penal por los  ilícitos  por  los  cuales  se  condenó  a  JULIO ALBERTO BENAVIDES OSORIO y a  Abraham  Manuel  Barros  Mendoza  prescribió  el  3  de  julio de 2007, pues la  resolución  de  acusación quedó ejecutoriada el 3 de julio de 2002, según se  hizo  constar  en  los  antecedentes  reseñados,  por lo que, entonces, al día  siguiente  comenzó  a  correr  el lapso prescriptivo por un término igual a la  mitad  del  máximo de la sanción establecida para los punibles en cuestión en  la  etapa  de  juzgamiento,  pero  no  inferior  a  5 años, tiempo éste que se  cumplió  cuando  se  encontraba el proceso en el Tribunal Superior del Distrito  Judicial  de  Santa  Marta  en  traslado  para presentar la demanda de casación  respectiva.   

En  estas condiciones, abatido por el tiempo  el  ius  puniendi de que es  titular  el Estado, no queda a la Sala alternativa diferente a la de declarar la  prescripción,  fenómeno  que  impide  el  ejercicio  de  la  acción  penal en  cualquiera  de  las  fases  o  sedes  del  proceso  penal y, en consecuencia, de  conformidad  con  el artículo 39 del Código de Procedimiento Penal de 2000, se  decretará  la cesación del procedimiento adelantado en contra de JULIO ALBERTO  BENAVIDES OSORIO y Abraham Manuel Barros Mendoza.   

Como   consecuencia  de  la  decisión  se  cancelarán  las  medidas  restrictivas  personales  o sobre bienes que se hayan  impuesto a los procesados en mención.   

Del  mismo  modo,  debe  señalarse  que, de  conformidad  con  lo  consagrado  en  el  artículo  98  de  la Ley 599 de 2000,  igualmente  la acción civil proveniente de la conducta punible ha prescrito, en  relación con los penalmente responsables.   

Ahora bien, como el fenómeno jurídico de la  prescripción  se  presentó  cuando  el  proceso  se  encontraba en el Tribunal  Superior  del Distrito Judicial de Santa Marta, lo viable era que esta autoridad  hubiera  procedido ipso facto  a  dar  aplicación  al  artículo  83  de  la Ley 599 de 2000, pues, una vez se  presenta  la  prescripción,  el  único  camino a seguir es su declaración por  parte  del  funcionario  judicial  que  tiene  el proceso, y no continuar con el  trámite  que  se  esté  surtiendo  en  ese momento, para que finalmente sea la  Corte,  en  este  caso,  la  que  proceda a decretar la extinción de la acción  penal.   

Un  tal  proceder  va  en  contravía  del  principio  de  celeridad  consagrado  en  el  artículo  4 de la Ley 270 de 1996  -pronta  y  cumplida  administración  de  justicia-,  lo  que  de  suyo  genera  congestión  judicial  y  que  los superiores jerárquicos dediquen tiempo a ese  tipo  de  situaciones,  en lugar de utilizarlo en resolver más rápidamente los  asuntos sometidos a su consideración.   

Por    lo    expuesto,    la    CORTE    SUPREMA    DE    JUSTICIA,    Sala   de   Casación  Penal,   

R E S U E L V E  

1.         DECLARAR prescritas las acciones penal  y   civil   en   el  presente  proceso  adelantado  en  contra  de  JULIO   ALBERTO   BENAVIDES  OSORIO  y  Abraham    Manuel    Barros    Mendoza,  por  los  delitos  de  Fraude    procesal   y   Estafa.   

2.  Como consecuencia de lo anterior,  ORDENAR  LA  CESACIÓN DEL PROCEDIMIENTO seguido contra los mencionados procesados.   

3.         ORDENAR la cancelación de las medidas  restrictivas  personales y sobre los bienes que se hayan impuesto a BENAVIDES   OSORIO   y   Barros  Mendoza,  por  razón  de este  proceso.   

4.  Contra  este auto procede el recurso de reposición.   

Cópiese,   notifíquese,   cúmplase  y  devuélvase al Tribunal de origen.   

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                               ALFREDO     GÓMEZ  QUINTERO   

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  L.                         AUGUSTO J.  IBAÑEZ GUZMÁN   

JORGE  LUIS  QUINTERO MILANÉS                               YESID     RAMÍREZ  BASTIDAS   

JULIO  ENRIQUE SOCHA SALAMANCA                         JAVIER   DE  JESÚS  ZAPATA  ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria     

1   Artículo  29  de la Constitución Política, artículo 44  de  la  Ley  153  de  1887,  artículo 6º del Código Penal y artículo 6º del  Estatuto Procesal Penal.     

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