30742(18-03-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 30742  

CORTE     SUPREMA     DE   JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

  YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

Aprobado Acta N°082  

Bogotá,  D.  C., marzo dieciocho (18) de dos  mil nueve (2009).   

                                                                      

V I S T O S:  

Emite la Corte concepto sobre la solicitud de  extradición  del   ciudadano  colombiano  Iván  Darío  Rojas Soto,   elevada  por  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos a través de su Embajada en  Colombia.   

A N T E C E D E N T E S:  

1.  Mediante  Nota Verbal No. 1955 del 25 de  julio  de 2008, el Gobierno   de  los  Estados  Unidos,  por  medio   de   su   Embajada  en  esta  ciudad,  solicitó  al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores de Colombia, la detención  provisional  con  fines  de  extradición  de  Iván  Darío  Rojas Soto, al ser  requerido    para     comparecer    a    juicio    por   delitos    federales    de   narcóticos   y  lavado  de  dinero   formulados   en  la  acusación No. 08: 08-CR-153-T-23 EAJ, dictada el 3 de  abril  de  2008,  en  la  Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito  Medio de Florida.   

2. El Ministerio del Interior y de Justicia,  previo  concepto  de su homólogo de Relaciones Exteriores sobre la inexistencia  de  convenio  aplicable al caso, mediante oficio No. OFI08-32671-DIJ-0100 del 27  de  octubre  de  2008,  remitió  a  la  Corte  la documentación enviada por la  Embajada   de   los   Estados   Unidos,   debidamente  traducida  y  legalizada.   

3.  Mediante auto del 5 de noviembre de 2008  se  le reconoció personería para actuar al defensor del requerido Rojas Soto y  se  aceptó  la  renuncia a los términos para solicitar pruebas y presentar los  alegatos previos al concepto.   

             

4. El Ministerio Público guardó silencio  sobre las pretensiones probatorias.   

5.   La   Procuraduría   Delegada  envió  oportunamente  las  alegaciones  de  fondo  mientras  que  la  defensa  lo  hizo  extemporáneamente.   

ALEGATOS DEL DEFENSOR:  

          1.  Indica  los  antecedentes  de  la  actuación  y  se remite a lo  regulado  en el artículo 502 de la Ley 906 de 2004 para señalar los requisitos  sobre   los   cuales   la   Corte   debe  fundamentar  su  concepto.               

2.  Precisa  que  debido  a  la renuncia del  anterior  defensor no pudo presentar oportunamente las alegaciones de fondo; por  eso  solicita  que sus argumentos sean tenidos en cuenta por esta Sala de manera  oficiosa   al  momento  de  emitir  el  concepto  sobre  la  extradición.    

         

3.  Sostiene  que como los cuatro (4) cargos imputados a su defendido en  la  acusación  extranjera  se  tipifican  en  nuestra legislación en los tipos  penales  denominados  tráfico, fabricación o porte de estupefacientes y lavado  de  activos,  considera  que  se debe especificar en el concepto de extradición  que  al  solicitado  se le debe procesar en el extranjero solamente por esos dos  (2) cargos.    

          Además,    resulta   procedente   que   se   incluyan   todos   los  condicionamientos  necesarios  para  que  se  le  garanticen  al  solicitado los  derechos fundamentales reiterados por la jurisprudencia.    

ALEGATOS    DEL     PROCURADOR   PRIMERO  DELEGADO PARA LA CASACIÓN PENAL   

1.  Después de citar los antecedentes de la  actuación,  señala  que  de  conformidad  con lo indicado por el Ministerio de  Relaciones  Exteriores,  ante  la ausencia de convenio de extradición aplicable  entre  el  Estado  colombiano  con los Estados Unidos,  la normatividad que  rige  para  este  caso  es  la  Ley  906  de  2004,  por  tanto, se ocupa de los  requisitos   formales   previstos   en  el  artículo  502  ibídem.     

2.  Relaciona  la  documentación  aportada  con   la  petición  de extradición de Iván Darío Rojas Soto y considera  que  en  virtud  del principio de integración consagrado en los artículos 25 y  495,inciso  final  del Código de Procedimiento Penal de 2004, y lo dispuesto en  el  artículo  259 del Estatuto Procesal Civil, modificado por el artículo 118,  numeral   1   del   Decreto   Extraordinario  2282  de  1989,  el  requisito  de  autenticidad   y  aptitud  sobre  la  misma  se cumple cabalmente  porque  no solo contiene la información legalmente requerida, sino que también  se surtió el trámite inherente a esa exigencia.     

3.   Encuentra  demostrada   la   identidad  del  solicitado   porque  la persona reclamada en los documentos  allegados  para   sustentar  la  extradición como Iván Darío Rojas Soto,  también  conocido  como “Lola”, ciudadano colombiano,  nacido el 14 de  enero  de  1960,  identificado  con  la cédula de ciudadanía No 16.634.914, es  la   misma   que  fue  capturada  con  ocasión  de estas diligencias,  además,  al  momento  de  su aprehensión y en las demás actuaciones ante esta  Corporación  Rojas  Soto  se  identificó  con  dicho  documento,  lo cual  satisface a cabalidad este requisito.   

4. Luego de transcribir los cargos formulados  en  la  acusación  No. 08: 08-CR-153-T-23 EAJ, dictada el 3 de abril de 2008 en  la  Corte  Distrital  de  los  Estados Unidos para el Distrito Medio de Florida,  concluye  que  se  cumple  el  principio  de  la doble incriminación porque las  conductas  imputadas  al  solicitado  Iván  Darío Rojas Soto también aparecen  sancionadas  en  nuestra  legislación  bajo  las denominaciones de “concierto  para  delinquir”  y    “lavado  de  activos”  tipificadas en los  artículos  340,  modificado  por  los  artículo  8  de  la  Ley  733 de 2002 y  artículo   323 del Código Penal,  para las cuales está prevista una  sanción  mínima  privativa  de la libertad superior a los cuatro años, con lo  cual  encuentra  satisfecho  el requisito previsto en el numeral 1 del artículo  511 de la Ley 600 de 2000 (sic).     

5.    Indica    que    el   indicment    emitido  por  la  Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos  para el Distrito Medio de Florida contra el  requerido  Iván  Darío  Rojas  Soto  es  equivalente  y  tiene la misma fuerza  vinculante  del   pliego  de  cargos  del sistema procesal penal colombiano  porque  señala  los  hechos, con especificación de las circunstancias de modo,  tiempo  y  lugar  en   que  ocurrieron  y la calificación jurídica de las  conductas,  y  señalamiento  de  las  disposiciones sustanciales aplicables, de  donde se sigue que este requisito también se cumple.    

6.   Pide  que  esta  Sala  exhorte  al  Gobierno  Nacional para que, en caso de conceder la extradición de Iván Darío  Rojas  Soto,  se  condicione  la  determinación  a  que el Estado requirente no  juzgue  al  extraditado  por  hechos distintos a los que motivan este pedido, no  anteriores  a  diciembre de 1997, de conformidad a lo dispuesto por el artículo  35  de  la  Carta Política modificado por el Acto Legislativo 01 de 1997, y que  el   requerido  no  sea  sometido  a  cadena  perpetua,  desaparición  forzada,  torturas,  tratos  crueles,  inhumanos o degradantes, o la pena de muerte según  lo  regulado por los artículos 11,12 y 34 ibídem, y el artículo 494 de la Ley  906 de 2004.    

Además,  que  se le exija al Gobierno   extranjero  que  tenga  en  cuenta  el  tiempo que el requerido Rojas Soto lleva  retenido   provisionalmente  en  Colombia  con  ocasión  de  este  trámite  de  extradición, para el caso de una condena.     

Tales  condicionamientos deberán ser objeto  de  vigilancia  y seguimiento por parte de los funcionarios  encargados del  servicio  exterior  de  Colombia en los Estados Unidos para que se determine las  consecuencias  por su eventual  incumplimiento. Y,   

7. De acuerdo con lo anterior, opina que esta  Corporación  debe  emitir  concepto  favorable  para  el envío de Iván Darío  Rojas Soto.   

CONCEPTO      DE     LA   CORTE   

    

1. Aspectos previos.     

1.1 De acuerdo con  la solicitud elevada  por  el Gobierno de los Estados Unidos a través de su Embajada en Colombia y de  los  documentos aportados, se establece que las actividades delictivas que se le  imputan  al requerido Iván Darío Rojas Soto tuvieron ocurrencia, así: (primer  cargo)  comenzando en una fecha desconocida, pero no después de mediados de los  años  90 aproximadamente, hasta el 2007 aproximadamente, en el Distrito Central  de  Florida  y  en  otros  lugares;  (segundo  cargo)  comenzando  en  una fecha  desconocida,  pero  no  más  tarde  de mediados de los años 90 aproximadamente  hasta   el 2007  aproximadamente; (cargo tres) comenzando en una fecha  desconocida,  pero  no  después  de  mediados  de los años 90 aproximadamente,  hasta  el  2007  aproximadamente,  en  el Distrito Central de Florida y en otros  lugares;  (cargo  cuatro)  comenzando en una fecha desconocida, pero no después  de  mediados  de los años 90 aproximadamente, hasta el 2007 aproximadamente, en  el  Distrito  Central  de  Florida  y en otros lugares, lo cual significa que en  aplicación  a  lo  dispuesto  por el artículo 35 Constitucional modificado por  el   Acto  Legislativo  No.  01  de 1997, como algunas de las conductas por  cuya  realización  ha  sido acusado el imputado Rojas Soto fueron cometidas con  anterioridad  a  la  entrada  en vigencia de la citada norma, resulta pertinente  hacer  la  salvedad en el sentido de que la extradición procederá solo por los  hechos cometidos con posterioridad al 17 de diciembre de 1997.   

          Por  esa  razón la Embajada de los Estados Unidos en la Nota Verbal  No.  2917  del 20 de octubre de 2008 mediante la cual formalizó la solicitud la  extradición de Rojas Soto, precisó que:   

               Aun  cuando  se alega que los delitos contenidos en la acusación se iniciaron a  mediados  de los años 90, o por esa época, la culpabilidad de cada acusado por  todos  los  delitos  acusados  está  sustentada  a  través  de evidencia de su  culpabilidad  por  acciones independientes realizadas con posterioridad al 17 de  diciembre             de             19971.    

1.2.  En  el  pliego  acusatorio  en  que se  sustenta   la   solicitud   de  extradición  y  en  las  declaraciones  que  se  acompañaron  en apoyo de la mencionada petición, se precisa que los delitos de  “tráfico  de estupefacientes” imputados se llevaron a cabo transportando la  cocaína  de  Colombia, con frecuencia a través de las Bahamas o Jamaica, hasta  los  Estados  Unidos, para ser distribuida a lugares como la Florida, Nueva York  y   Tennessee  2.    

El  delito  de  “lavado de activos” se  ejecutó  mediante  el  transporte  de  las  ganancias  del narcotráfico de los  Estados   Unidos a Colombia y viceversa, la compra de propiedades de bienes  raíces  y  personales en el país requirente y Colombia, y la adquisición y el  uso  de  negocios  para lavar las ganancias de la actividad ilícita3.   

Entonces,  en  cualquiera  de las hipótesis  establecidas  por la jurisprudencia y la doctrina como criterios para determinar  el  lugar  de  la ocurrencia del hecho tales como el lugar de realización de la  acción,  según  el  cual  el  hecho  se entiende cometido en el lugar donde se  llevó  a  cabo  total o parcialmente la exteriorización de la voluntad; la del  resultado  que  estima  realizado  el  hecho  donde  se  produjo el efecto de la  conducta;  y, la teoría de la ubicuidad o mixta que considera cometido el hecho  donde  se  efectuó la acción de manera total o parcial, como en el sitio donde  se  produjo  o  debió  producirse  el  resultado,  la  Sala  encuentra  que las  conductas  atribuidas  por  el  Tribunal Distrital de los Estados Unidos para el  Distrito   Medio   de   la   Florida   a  Iván  Darío  Rojas  Soto,  traspasaron  las fronteras colombianas,  de  lo  cual  surge  que  se satisface la condicionante constitucional de que el  hecho haya sido cometido en el exterior.    

2. Cuestión de fondo.  

Aspectos      Generales.   

La  competencia  de  la  Corte  dentro  del  trámite  de  extradición  está  circunscrita  a  emitir  un concepto sobre la  viabilidad  de  entregar  o  no a la persona solicitada por un país extranjero,  después  de examinar los puntos a que se refieren los artículos 493, 495 y 502  de  la Ley 906 de 2004, regulación a la cual se acude cuando los hechos ocurren  bajo  su  vigencia,  así  sea  parcialmente,   como sucedió en este caso.   

Como  quiera  que  según  lo  expresó  el  Ministerio  de  Relaciones Exteriores dentro de este trámite, no existe tratado  de  extradición  aplicable  en  el  ordenamiento  interno  entre Colombia y los  Estados  Unidos,  el  concepto debe fundamentarse en lo dispuesto por el Código  de  Procedimiento  Penal  colombiano y por ello corresponde a la Sala, según lo  indicado  en  el artículo 502 del referido ordenamiento, realizar el respectivo  análisis  sobre  la  validez  formal de la documentación allegada por el país  requirente,  la demostración plena de la identidad de la persona solicitada, la  concurrencia  de  la  doble incriminación, ésto es, que el hecho que motiva la  solicitud  de  extradición tanto en el Estado reclamante como en Colombia esté  previsto   como  delito,  y  además,  que  en  la  legislación  interna  esté  sancionado  con  pena  privativa  de  la libertad cuyo mínimo no sea inferior a  cuatro  (4)  años.  También  es  necesario  establecer  la  equivalencia de la  providencia  proferida  en  el extranjero con la acusación del sistema procesal  colombiano.   

En relación con cada uno de tales aspectos,  se tiene:   

2.1.           Validez  formal  de  la  documentación  presentada:   

El  Gobierno de los Estados Unidos elevó la  solicitud  de  extradición  No.  2917,  del  20  de  octubre  de 2008, por vía  diplomática  con  los  documentos  traducidos al castellano y cuya autenticidad  fue   certificada    por   la   autoridad   reclamante   en   los   términos   fijados por los  artículos 495 de la  Ley  906  de  2004  y  259 del Código de Procedimiento Civil, modificado por el  artículo 1, numeral 118 del Decreto Extraordinario 2282 de 1989.   

En efecto, la mencionada petición  fue  acompañada  de  copia  auténtica  de  la  acusación No. 8:08-CR-153-T-23 EAJ,  dictada  el  3 de abril de 2008 en la Corte Distrital de los Estados Unidos para  el  Distrito Medio de Florida,  donde se incluyen  los cargos uno (1),  dos  (2), tres (3) y cuatro (4) contra el requerido, el lugar y las fechas de su  ejecución, así como las normas que los consagran.   

Entre  la  documentación  enviada obran las  declaraciones  juradas   en  apoyo  de  la  solicitud de  extradición  rendidas  por  W. Stephen Muldrow, Fiscal Auxiliar de los Estados Unidos para el  Distrito  Central  de la Florida,  y de Ángelo R. Morales, Agente Especial  de  la  Administración  Antidrogas  (DEA), el 17 de septiembre de 2008, quienes  conocen  los  actos  y  la  investigación   que  sustentan la petición de  extradición.   

Así    mismo   fueron   remitidas   las  transcripciones  de  las  normas  penales  del  Código  de  los Estados Unidos,  aplicables para este asunto.   

Los   anteriores  documentos  cumplen  las  condiciones  de  validez  que  demanda  la ley procesal colombiana que establece  los    procedimientos   para   la  legalización  de  documentos  otorgados   

en el exterior que vayan a producir efectos en  Colombia,   como   quiera   que   el   material   fue  remitido  por  el  Estado  requirente,    Estados  Unidos  de  América  a  través  de  su  Embajada,  debidamente                autenticado              e    idóneamente   traducidos  por  sus   

autoridades,  al Ministerio de Relaciones  Exteriores  de  este  país,  y     por  tanto, este requisito se  satisface.   

2.2.            Identificación    plena   del   solicitado:   

Dicha exigencia hace relación a la identidad  que  debe  existir  entre  la  persona  solicitada por el Estado requirente y la  aprehendida   con  fines  de  extradición.  Bajo  este  contexto,  ésa  es  la  identificación sobre la cual se pronunciará la Sala.   

En  la  Nota Diplomática N° 1955 del 25 de  julio  de  2008  el  Estado  requirente  solicitó  la  detención, con fines de  extradición,   de   Iván   Darío   Rojas   Soto,   también   conocido   como  “Lola”,   ciudadano colombiano, nacido el 14 de enero de 1960, portador  de la cédula de ciudadanía No. 16.634.914.   

Para  dar  curso  a  la  señalada  medida  precautelar,  la  Fiscalía General de la Nación mediante resolución del 11 de  agosto  de  2008,  ordenó  la  captura  del   solicitado,  y  según   el    informe   No.  0767  GRUIC-PROLA   del   29  de  agosto  de  2008,   la Dirección de Antinarcóticos, Grupo de Investigación Criminal,  Proceso   Lavado   de  Activos,  dejó  a  disposición  del   Fiscal   General   de   la  Nación  al  solicitado  Iván  Darío  Rojas Soto,  identificado  con  la cédula de ciudadanía No. 16.634.914 de Cali (Valle), con  la  observación  de  allegarse  las actas de los derechos del capturado y de la  notificación personal de la orden de extradición.   

Concordante con lo dicho en  el acta de  notificación  de  la  resolución  del   11  de  agosto  del  pasado año,  expedida  por  la  Fiscalía  General  de  la  Nación,  así  como en la de los  derechos  del  capturado,  ambas  de  fecha  28  de  agosto  de 2008, elaboradas  por   funcionarios  de la Policía Judicial con ocasión de la aprehensión  del  requerido, se desprende que corresponde a Iván Darío Rojas Soto, quien se  identificó  con  la  cédula de ciudadanía No. 16.634.914 de Cali (Valle), que  es la misma incluida en los documentos de extradición.   

De  otro lado, en la carpeta de extradición  reposa  la  fotografía  del   requerido, a la cual se refiere dentro de su  declaración   Ángelo   R.  Morales,  Agente  Especial  de  la  Administración  Antidrogas   (DEA),   informando   que  ha  sido  reconocida  por  los  testigos  cooperadores  y  los  agentes  del orden público colombiano, y el individuo que  aparece allí es el solicitado, Iván Darío Rojas Soto.   

   Además,  dentro  de  la  actuación  nombró   defensor   y   al  suscribir  el  respectivo  poder  se  identificó  con  el  señalado    documento,  dándose  entonces  por  satisfecho este requisito.   

2.3               Principio     de     la     doble  incriminación:   

De  acuerdo  con lo previsto en el artículo  493,  numeral  1,  de la  Ley 906 de 2004, para conceder la extradición es  presupuesto  indispensable  que  el  hecho que la motiva también esté previsto  como  delito  en  Colombia y reprimido con una sanción privativa de la libertad  cuyo mínimo no sea inferior a cuatro (4) años.   

No  obstante que el defensor presentó fuera  de  término  las  alegaciones  de fondo, se le responde que en relación con lo  dicho  sobre  este  requisito  no  es  posible  reducir    los  cargos  formulados   en   la   acusación  extranjera  porque  ello  implica  una  labor  jurisdiccional ajena al trámite de extradición.   

Al respecto la jurisprudencia constitucional  manifestó que,    

                               

                           De  conformidad  con  lo  expuesto,  y  por su propio contenido, el acto mismo de la  extradición  no decide, ni en el concepto previo, ni en su concesión posterior  sobre   la   existencia   del  delito,  ni  sobre  la  autoría,  ni  sobre  las  circunstancias  de tiempo, modo y lugar en que se cometió el hecho, ni sobre la  culpabilidad  del  imputado,  ni sobre las causales de agravación o diminuentes  punitivas,     ni     sobre    la    dosimetría    de    la    pena,  todo  lo cual indica que no se está en  presencia  de  un  acto  de  juzgamiento,  como quiera que no se ejerce función  jurisdicente.    

Entrar en una controversia de orden jurídico  como  si se tratara de un acto jurisdiccional, implicaría el desconocimiento de  la  soberanía del Estado requirente, como quiera que es en ese país y no en el  requerido  en  donde se deben debatir y controvertir las pruebas que obren en el  proceso  correspondiente,  de  conformidad  con  las disposiciones sobre Derecho  Internacional   Humanitario  y  con  las  normas  penales  internas  del  Estado  extranjero4   

.  

Además,  este  aspecto  implica cotejar los  hechos  en  que se fundamenta el pedido extranjero con la legislación interna a  fin  de verificar si esos mismos supuestos encuentran correspondencia típica en  cualquiera  de  los  delitos  definidos  por  la  ley  nacional  sin importar la  denominación  que  se  les asigne y constatar que los punibles imputados tengan  señalada  pena  privativa  de  la  libertad  cuyo mínimo no sea inferior a los  cuatro   años   anunciados,   como   se   demuestra   seguidamente   para  este  caso.   

El  ciudadano  colombiano Iván Darío Rojas  Soto   es   requerido   para   que   comparezca  al  juicio  adelantado  por  la  acusación   No  8:08-CR-153-T-23  EAJ, dictada el 3 de abril de 2008 en la  Corte  Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Medio de Florida, dentro  de la cual se incluyen los siguientes cargos:   

PRIMER CARGO  

      Comenzando  en una  fecha   desconocida,   pero   no   después   de   mediados   de  los  años  90  aproximadamente,  hasta  el  2007  aproximadamente,  en  el  Distrito Central de  Florida y en otros lugares,   

(…)  

Iván    Darío    Rojas   Soto,   alias  “Lola”   

(…)  

      Los acusados en el  presente  documento,  a  sabiendas  y  voluntariamente se aunaron, conspiraron y  acordaron  entre  ellos  mismos y otras personas conocidas y desconocidas por el  Gran  Jurado,  para poseer con la intención de distribuir y de distribuir (sic)  cinco  (5)  kilogramos  o  más  de  una  mezcla  o  sustancia que contenía una  cantidad  detectable  de  cocaína,  una sustancia controlada en la lista II, en  contra  de  la  Sección  841  (a)(1)  del Título 21 del Código de los Estados  Unidos.   

Todo  en  contra  de  las  Secciones  846  y  841(b)(1)(A)(ii) del Título 21 del Código de los Estados Unidos.   

SEGUNDO CARGO  

     Comenzando  en una fecha  desconocida,  pero  no  más  tarde de mediados de los años 90 aproximadamente,  hasta el 2007 aproximadamente.   

(…)  

Iván  Darío  Rojas Soto, alias “Lola”   

(…)  

       los   acusados  nombrados  en  el   presente, quienes primero serán traídos a los Estados  Unidos  a  algún  punto  del  Distrito  Central  de Florida, con conocimiento y  voluntariamente  se  aunaron,  conspiraron  y  acordaron entre ellos y con otras  personas,  conocidas  y  desconocidas  por el Gran Jurado, para distribuir cinco  (5)  kilogramos  o  más  de  una  mezcla o sustancia que contenía una cantidad  detectable  de  cocaína,  una sustancia  controlada de la Lista II, con la  intención  y  el  conocimiento  de  que  dicha sustancia  sería importada  ilícitamente  a los estados Unidos, en contra de la Sección 959 del Título 21  del Código de Estados Unidos.   

      Todo en contra de  las  Secciones 963 y 960 (b)(1)(B)(ii) del Título 21 del Código de los Estados  Unidos.   

CARGO TRES  

      Comenzando en una  fecha   desconocida,   pero   no   después   de   mediados   de  los  años  90  aproximadamente,  hasta  el  2007  aproximadamente,  en  el  Distrito Central de  Florida y en otros lugares,   

(…)  

Iván  Darío  Rojas Soto, alias “Lola”   

(…)  

     los acusados en el  presente  documento,  a  sabiendas  y  voluntariamente se aunaron, conspiraron y  acordaron  entre ellos y con otras personas conocidas y desconocidas por el Gran  Jurado,  para  importar a los Estados Unidos de un lugar externo al mismo, cinco  (5)  kilogramos  o  más  de  una  mezcla  o  sustancia conteniendo una cantidad  detectable   de   cocaína,  una  sustancia  controlada  de  la  Lista  II,  con  conocimiento   y   la   intención   de  que  dichas  sustancia  se  importaría  ilícitamente  a  los  Estados  Unidos,  en contra de la Sección 952 (a)(2) del  Título 21 del Código de los Estados.   

      

      Todo en contra de  las  Secciones  963 y 960 (b)(1)(B)(ii) el Título 21 del Código de los Estados  Unidos.   

CARGO CUATRO  

      Comenzando en una  fecha   desconocida,   pero   no   después   de   mediados   de  los  años  90  aproximadamente,  hasta  el  2007  aproximadamente,  en  el  Distrito central de  Florida y en otros lugares,   

(…)  

Iván    Darío   Rojas   Soto,   alias  “Lola”    

(…)  

los  acusados  en  el presente documento, a  sabiendas  y  voluntariamente  se aunaron, conspiraron, confederaron y acordaron  entre  ellos  y con otras personas tanto conocidas como desconocidas por el Gran  Jurado  para  cometer  los  delitos  siguientes en contra de los Estados Unidos:   

           (A)   Realizar  o  tratar   de   realizar   una  transacción  financiera,  afectando  el  comercio  interestatal,  sabiendo   que  la  propiedad  implicada  en la transacción  financiera  representaba  las ganancias de alguna forma de actividad ilícita, y  a   las   cuales  eran  de  hecho,  las  ganancias  de  una  actividad  ilícita  especificada,  es  decir, la importación, el recibo, la venta y demás tráfico  de  narcóticos y otras drogas peligrosas, según se define en el Título 21 del  Código  de  los  Estados Unidos,             

             1.    con    la  intención  de promover la realización de una actividad ilícita específica; y   

                2.  sabiendo que las transacciones estaban   designadas por completo o  en  parte  para  ocultar  o  disimular  la índole, la ubicación, la fuente, la  propiedad  o el control de las ganancias de una actividad ilícita especificada.   

                 En  contra  de  las  disposiciones de la Sección 1956 (a)(1) del Título 18 del  Código de los Estados Unidos.   

      (B)  Sabiéndolo  transportar,  transmitir  y  transferir  y  tratar  de transportar, transmitir y  transferir  un  instrumento monetario y fondos de un lugar en los Estados Unidos  de  a  o a través (sic) de un lugar externo a los Estados Unidos y para colocar  en  los  Estados  Unidos  de o a través (sic) de un lugar externo a los Estados  Unidos.   

         1.  con  la  intención de promover que se llevara a cabo una actividad ilícita  especificada,  es  decir,  la importación, el recibo, la venta y de otra manera  el  tráfico  de  narcóticos  u otras drogas peligrosas, según se define en el  Título 21 del Código de los Estados Unidos,   

          2. sabiendo que el  instrumento  monetario  y  los  fondos implicados representaban las ganancias de  alguna   forma   de   actividad  ilícita,  y  sabiendo  que  dicho  transporte,  transmisión  y  transferencia  estaba  designada  por  completo o en parte para  ocultar  o  disimular  la  índole,  la ubicación, la fuente, la propiedad o el  control de las ganancias de una actividad ilícita especificada.   

           En contra de  las  disposiciones  de  la Sección 1956(a)(2) del Título 18 del Código de los  Estados Unidos; y   

      C)  Sabiéndolo  participar  y  tratar  de participar en una transacción monetaria, afectando el  comercio  interestatal,  en  propiedades  delictuosamente de un valor superior a  $10.000,  la  cual  se derivó de una actividad ilícita especificada, es decir,  la  importación,  el  recibo la venta y el tráfico en general de narcóticos u  otras  drogas  peligrosas,  según se define en el Título 21 del Código de los  Estados  Unidos,  en contra de las disposiciones de la Sección 1957 del Título  18 del Código de los Estados Unidos.   

      Todo en contra de  la   Sección  1956(h)  del    Título  18,  Código  de  los  Estados  Unidos.   

Dichas   modalidades  delictivas  guardan  concordancia  con  la  conducta que penalmente se ha reprimido en Colombia en el  artículo  340  del  Código  Penal, modificado por los artículos 8° de la Ley  733  de  2002  y  19  de  la  Ley  1121  de  2006,  denominado “concierto para  delinquir”,  que  incrementa la pena de prisión de 8 a 18 años, cuando tiene  relación   con  tráfico  de  drogas  tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias  sicotrópicas o lavado de activos:   

      

      Concierto  para  delinquir:  Cuando  varias personas  se  concierten  con  el  fin  de  cometer  delitos, cada una de ellas será penada por esa sola conducta,  con prisión de tres (3) a seis (6) años.   

         

       Cuando  el   concierto  sea  para  cometer  delitos  de  genocidio,  desaparición   forzada   de   persona,    tortura,  desplazamiento forzado,  homicidio,   terrorismo,   tráfico   de   drogas  tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias       sicotrópicas,       secuestro,       secuestro      extorsivo,  extorsión,   enriquecimiento     ilícito,           lavado         de     activos         o      testaferrato       y               conexos,             o    financiamiento            de      terrorismo     y  administración  de  recursos  relacionados con actividades terroristas, la pena  será  de  prisión  de  ocho  (8)  a  dieciocho  (18)  años y multa de dos mil  setecientos  (2.700),  hasta  treinta  mil  (30.000)  salarios  mínimos legales  mensuales vigentes.   

       La pena  privativa  de  la  libertad  se  aumentará  en la mitad para quienes organicen,  fomenten,  promuevan, dirijan, encabecen, constituyan o financien el concierto o  la asociación para delinquir.   

Las  conductas   de  “importar”  y  “distribuir”  una  mezcla o sustancia conteniendo una cantidad detectable de  cocaína,  también  se  encuentran  sancionadas  en nuestro ordenamiento, en el  artículo  376  del  Código  Penal  como  “tráfico,  fabricación o porte de  estupefacientes”:   

             Artículo  376.-Tráfico,  fabricación  o  porte de estupefacientes. El que sin  permiso  de  autoridad  competente,  salvo  lo  dispuesto  sobre  dosis para uso  personal,   introduzca  al  país,  así  sea  en  tránsito  o  saque  de  él,  transporte,   lleve   consigo,  almacene,  conserve,  elabore,  venda,  ofrezca,  adquiera,   financie   o  suministre  a  cualquier  título  droga que  produzca  dependencia,  incurrirá  en   prisión  de  ocho   (8)   a   veinte   (20)  años y multa de mil (1.000) a cincuenta  mil (50.000) salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

         Si  la  cantidad  de  droga  no  excede  de  mil  (1.000)  gramos  de marihuana,  doscientos  (200)  gramos  de  hachís,  cien  (100)  gramos  de  cocaína  o de  sustancia  estupefaciente   a   base   de cocaína, o veinte (20)  gramos  derivados  de la amapola, doscientos (200) gramos de metacualona o droga  sintética,  la  pena  será  de cuatro (4) a seis (6) años de prisión  y  multa   de   dos   (2)   a   cien  (100)  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes.   

       Si la  cantidad  de droga excede los límites máximos previstos en el inciso anterior,  sin  pasar  de diez mil (10.000) gramos de marihuana, tres mil (3.000) gramos de  hachís,  dos  mil  (2.000)  gramos  de cocaína o de sustancia estupefaciente a  base     de     cocaína,    o    sesenta    (60)   gramos   de   derivados  de la amapola, cuatro mil (4.000) gramos  de  metacualona  o  droga sintética, la pena será de seis (6) a ocho (8) años  de  prisión  y  multa  de  cien  (100)  a mil (1.000) salarios mínimos legales  mensuales vigentes.   

Se destaca que la Ley 890 de 2004, aumentó  el mínimo y máximo de la pena indicada.   

El  delito  de  “lavado  de activos” se  tipifica  en  el  artículo 323 del Código Penal, adicionado por el artículo 8  de  la Ley 747 de 2002, y modificado por el artículo 17 de la Ley 1121 de 2006,  así:   

El  que  adquiera,  resguarde,  invierta,  transporte,  transforme,  custodie  o  administre  bienes  que  tengan su origen  mediato  o inmediato en actividades de tráfico de migrantes, trata de personas,  extorsión,  enriquecimiento  ilícito, secuestro extorsivo, rebelión, tráfico  de   armas,   financiación   del   terrorismo  y  administración  de  recursos  relacionados   con   actividades   terroristas,  tráfico  de  drogas  tóxicas,  estupefacientes   o   sustancias   sicotrópicas,   delitos  contra  el  sistema  financiero,  delitos  contra  la  administración  pública, o vinculados con el  producto  de  delitos  ejecutados bajo concierto para delinquir, o les dé a los  bienes  provenientes  de  dichas  actividades  apariencia  de  legalidad  o  los  legalice,   oculte  o  encubra  la  verdadera  naturaleza,  origen,  ubicación,  destino,  movimiento  o derecho sobre tales bienes o realice cualquier otro acto  para  ocultar  o  encubrir su origen ilícito, incurrirá por esa sola conducta,  en  prisión  de  ocho  (8)  a  veintidós  (22)  años  y  multa de seiscientos  cincuenta   (650)   a   cincuenta   mil   (50.000)   salarios  mínimos  legales  vigentes.   

La  misma  pena  se  aplicará  cuando las  conductas  descritas  en  el  inciso  anterior  se  realicen  sobre  bienes cuya  extinción de dominio haya sido declarada.   

El  lavado  de  activos  será punible aun  cuando  las  actividades  de  que provinieren los bienes, o los actos penados en  los  apartados  anteriores,  se  hubiesen realizado, total o parcialmente, en el  extranjero.   

Las  penas  privativas  de  la  libertad  previstas  en  el  presente  artículo  se aumentarán de una tercera parte a la  mitad  cuando para la realización de las conductas se efectuaren operaciones de  cambio  o  de  comercio  exterior,  o  se introdujeren mercancías al territorio  nacional.   

El  aumento  de pena previsto en el inciso  anterior,   también   se   aplicará  cuando  se  introdujeren  mercancías  de  contrabando al territorio nacional.   

De  lo  expuesto se tiene por satisfecho el  requisito  de  la  doble  incriminación porque los comportamientos imputados al  requerido   también   son   considerados   como   delitos  en  la  legislación   

colombiana  y  están  reprimidos  con  penas  privativas  de  la  libertad  no  inferiores  a  cuatro  (4)  años de prisión.   

2.4   Equivalencia  de  la providencia  proferida  en  el         extranjero con  la acusación del sistema procesal colombiano:   

La  Corte  Distrital  de los Estados Unidos  para  el  Distrito  Medio de Florida, el 3 de abril de 2008 dictó la acusación  No.  8:08-CR-153-T-23  EAJ  contra  Iván  Darío  Rojas Soto, acto procesal que  guarda  equivalencia  con  el contenido de la resolución de acusación prevista  en el artículo 337 de la  Ley 906 de 2004.   

Dichos   documentos   contienen  la   relación  clara  y  sucinta  de  los  hechos  jurídicamente  relevantes, en un  lenguaje  comprensible, y las normas extranjeras aplicables para este caso, base  suficiente    para    que   la   Sala   encuentre   también   satisfecho   este  requisito.     

3.   Ahora:  como   el  Procurador  Primero  Delegado  para  la Casación Penal también  verificó  los  requisitos para opinar favorablemente,  y al observarse que  no se procede por delitos de   

carácter  político,  la Sala conceptuará a  favor de la extradición solicitada.   

3.1  Como  quiera  que  según   las  transcripciones  de  las  normas  penales  del  Código  de  los Estados Unidos,  relevantes  para  este  asunto,  la   pena    máxima    para   las   conductas   por  las  cuales se acusa a Iván Darío  Rojas  Soto,  es  la  “cadena perpetua” y ella  en  Colombia   está   prohibida    (artículo   34  Constitucional),   el   Gobierno Nacional está en la obligación de condicionar la entrega de  la  persona  solicitada,  en  el  evento  de que acceda a la extradición, a que  dicha  pena  no  sea  impuesta.  Y  también  a  que, según lo dispuesto por el  artículo  35  Constitucional,  el   requerido  no  puede  ser  en  ningún  caso   juzgado   por  hechos   anteriores al 17 de diciembre  de  1997, ni   distintos   a  los   que   motivan   la   extradición,   ni sometido, en caso de condena, a  penas crueles, inhumanas, degradantes, o a la pena de muerte.   

3.2   Del  mismo  modo,  en  orden  a  salvaguardar  los  derechos  fundamentales  del  reclamado,  deberá  imponer al  Estado  requirente  la  obligación  de  facilitar  los  medios  necesarios para  garantizar  su repatriación en condiciones de dignidad y respeto por la persona  humana,  en caso de llegar a ser sobreseído, absuelto, declarado no culpable, o  su  situación  jurídica  resuelta  definitivamente  de  manera semejante en el  país  solicitante, incluso con posterioridad a su liberación una vez cumpla la  pena  allí  impuesta  por  sentencia  condenatoria  originada en los cargos que  motivaron la extradición.   

3.3    Adicionalmente,  el  Gobierno  Nacional  debe  advertir  a  su  homólogo del Estado requirente, que la persona  solicitada  en  extradición ha permanecido privada de la libertad en detención  preventiva por razón de este trámite.   

            3.4  Así  mismo,  debe  condicionar  la  entrega  de Iván Darío Rojas Soto, a que se le respeten -como a cualquier otro  nacional   en  las  mismas  condiciones-  todas  las  garantías  debidas  a  su  condición  de  justiciable,  en  particular  a  que  tenga  acceso a un proceso  público  sin  dilaciones  injustificadas,  a que se presuma su inocencia, a que  cuente  con  un  intérprete, a que tenga un defensor designado por él o por el  Estado,  a  que  se le conceda el tiempo y los medios adecuados para que prepare  la  defensa,  a presentar pruebas y controvertir las que se aduzcan en contra, a  que  su  situación  de  privación  de la libertad se desarrolle en condiciones  dignas,  a que la eventual pena que se le imponga no trascienda de su persona, a  que  la  sentencia  pueda  ser  apelada ante un tribunal superior, a que la pena  privativa  de la libertad tenga la finalidad esencial de reforma y readaptación  social  (Artículos  29  de  la  Carta;  9  y 10 de la Declaración Universal de  Derechos   Humanos;  5-3.6,7-2.5,8-1.2(a)(b)(c)(d)(e)(f)(g)(h).3.4.5,  9  de  la  Convención  Americana  de  Derechos  Humanos; 9-2.3, 10-1.2.3, 14-1.2.3,5, y 15  del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos).   

Igualmente, el Gobierno debe condicionar la  entrega  a  que el país reclamante, conforme a sus políticas internas sobre la  materia,  le  ofrezca  posibilidades racionales y reales para que el extraditado  pueda  tener  contacto  regular  con sus familiares más cercanos, habida cuenta  que  la  Constitución  de  1991, en su artículo 42, reconoce a la familia como  núcleo  esencial  de la sociedad, garantiza su protección y reconoce su honra,  dignidad  e  intimidad,  lo  cual se refuerza con la protección adicional que a  ese   núcleo  le  otorgan  la  Convención  Americana  sobre  Derechos  Humanos  (artículo  17)  y  el  Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles y Políticos  (artículo 23).   

En cumplimiento de su deber de protección a  las  garantías y derechos del nacional colombiano entregado en extradición, es  misión  del  Estado  por  medio  del  ámbito  de  competencias de los órganos  respectivos,  vigilar  que  en  el  país reclamante se respeten las mencionadas  condiciones  (artículo  9  y 226 de la Carta). Así, en primer orden, a través  del  cuerpo  diplomático,  en concreto, por las diferentes oficinas consulares,  con  apoyo  de  la  Procuraduría  General  de  la  Nación (artículo 277 de la  Constitución)  y  de  la  Defensoría del Pueblo (artículo 282 ibídem), de lo  cual,  además,  habrá  de darse informes periódicos a la Corte, en virtud del  principio  de  colaboración  armónica  entre  los diferentes Poderes Públicos  (artículo  113  de  la  Carta),  con  el  fin  de  que todos los estamentos con  injerencia  en  el  tema, tengan elementos de juicio que les permitan sopesar la  conveniencia    de    privilegiar   jurisdicciones   foráneas   frente   a   la  interna.   

3.5    La  Sala  considera  oportuno  destacar  que  en  virtud de lo dispuesto en el numeral 2º del artículo 189 de  la  Constitución  Política,  le corresponde al Presidente de la República, en  su  condición   de   Jefe   de   Estado  y    Director  de la política exterior y de las relaciones internacionales, realizar  el  respectivo  seguimiento  a  los  condicionamientos  que  se  impongan  a  la  concesión  de  la  extradición y la determinación de las consecuencias que se  deriven de su eventual incumplimiento.   

4.  Conclusión final:  

A  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN  PENAL,  EMITE   CONCEPTO   

FAVORABLE  a la solicitud de extradición del  ciudadano  colombiano  Iván  Darío  Rojas Soto, identificado con la cédula de  ciudadanía  No.  16.634.914 de Cali (Valle), formulada vía diplomática por el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos, en relación con los cuatro cargos penales a  que  se  contrae  la  solicitud,  contenidos  en  la  acusación   No.  08:  08-CR-153-T-23  EAJ, dictada el 3 de abril de 2008, en la Corte Distrital de los  Estados  Unidos  para  el Distrito Medio de Florida contra el citado Rojas Soto,  con  la  precisión   de  que  solo procederá por los hechos sucedidos con  posterioridad el 17 de diciembre de 1997.    

Por  la  Secretaría,  se  comunicará esta  determinación   al  solicitado  Rojas  Soto,  a   su  defensor  y  al  representante  del  Ministerio  Público,  al  igual que al Fiscal General de la  Nación,  para lo de sus cargos.   

Igualmente,  se devolverá la actuación al  Ministerio   de   Justicia   y   del   Derecho,   para   los  trámites  legales  subsiguientes.   

Cúmplase.  

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

JOSÉ       LEONIDAS       BUSTOS  MARTÍNEZ                   SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

   

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO         MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ    DE  LEMOS         

AUGUSTO       J.       IBÁÑEZ  GUZMÁN              JORGE                                LUIS                               QUINTERO  MILANES                       

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                                    JAVIER ZAPATA ORTIZ   Excusa  justificada   

  TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria  

    

1 fl.  125 Cuaderno de extradición.   

2 fls.  41, 53, 67 y 68 Cuaderno de extradición.   

3 fls.  37, 38 y 67Cuaderno de extradición.   

4   CORTE    CONSTITUCIONAL,    Sentencia   C-    1106  del año 2000.   

    

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