30652(02-12-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  30652   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARÍA    DEL    ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

Aprobado Acta No. 348.  

Bogotá  D.C.,  diciembre  dos (2) de dos mil  ocho (2008).   

VISTOS  

Se  pronuncia  la  Sala  en  punto  de  la  constatación  de  las  exigencias  dispuestas  por el legislador para acceder a  este  mecanismo impugnaticio, respecto del libelo presentado por el apoderado de  Seguros  Colpatria  S.A.,  entidad  llamada  en  garantía  dentro  del  proceso  adelantado  en  contra  de  EDGAR  DE  JESÚS AGUDELO  MORALES  por el delito de lesiones personales culposas  en  Luz Dary Valencia Orrego,  quien  fue  condenado  en  primera  instancia  el  19  de octubre de 2007 por el  Juzgado  Primero  Promiscuo  Municipal  de  Copacabana  en  razón  del referido  punible,  fallo  contra  el  cual  la apoderada de la citada empresa aseguradora  presentó  recurso de apelación, que a la postre fue desestimado por el Juzgado  Séptimo  Penal  del Circuito de Medellín mediante auto del 3 de abril de 2008,  aduciendo falta de interés del impugnante.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL  

Aproximadamente a las 4:30 de la tarde del 22  de    marzo   de   2003,   la   señora   Luz   Dary  Orrego,  quien  llevaba  una  canasta  con  productos,  abordó  el  bus  de  placas  TIJ 486 de la empresa Flota Granada, conducido por  EDGAR   DE   JESÚS   AGUDELO   MORALES,  pagó  su  pasaje y tuvo que ubicarse en las escalas de la puerta  de  ingreso  en  atención  a  que  el  vehículo iba con muchos otros pasajeros  sentados  y  de pie. Antes de llegar al sitio denominado Las Margaritas, aquella  le  solicitó  al  conductor  que  se  detuviera,  pero éste continuó hasta el  túnel  de  la  autopista  Medellín  –  Bogotá. Dado que el vehículo transitaba con la puerta de entrada  abierta,  la  mujer  cayó  y  sufrió lesiones que le generaron una incapacidad  médico  legal  de  160  días con secuelas, deformidad física que no afecta el  rostro y perturbación permanente del órgano de la marcha.   

Luego   de   disponer  la  correspondiente  indagación  previa  y de fracasar dos audiencias de conciliación, la Fiscalía  Local  de  Copacabana declaró abierta la instrucción, en desarrollo de la cual  vinculó  mediante  indagatoria  a  EDGAR  DE  JESÚS  AGUDELO MORALES.   

Clausurada  la  fase instructiva, el mérito  del  sumario  fue  calificado  el  2  de  junio  de  2005  con preclusión de la  investigación  a  favor  del incriminado, decisión que al ser impugnada por el  apoderado  de  la  parte  civil  fue  revocada  el 3 de noviembre de 2005 por la  Unidad  de  Fiscalía  Delegada  ante el Tribunal de Antioquia, para en su lugar  proferir  resolución  de  acusación en contra del procesado como posible autor  del delito de lesiones personales culposas.   

El ciclo del juicio correspondió adelantarlo  al  Juzgado  Segundo  Promiscuo  Municipal  de  Copacabana, despacho que una vez  surtido  el  rito pertinente profirió fallo el 19 de octubre de 2007, a través  del  cual  condenó  al  acusado  a  la  pena  principal  de  nueve (9) meses de  prisión,  suspensión del derecho a conducir vehículos por un (1) año y multa  por  la suma equivalente a veintiséis (26) salarios mínimos legales vigentes y  a  la  accesoria  de  inhabilitación  para el ejercicio de derechos y funciones  públicas  por  el  mismo lapso de la sanción privativa de libertad, como autor  penalmente  responsable del delito objeto de acusación. En la misma providencia  le fue otorgada la condena de ejecución condicional.   

          Igualmente,  junto  con  el  procesado se condenó solidariamente al  tercero  civilmente  responsable (Inversiones Perales Ltda. y Cía) y al llamado  en  garantía  (Seguros  Colpatria  S.A.),  al  pago  de  la  indemnización  de  perjuicios  derivada  del delito, establecida en la suma de  $32.303.978.oo  por  perjuicios  materiales  y  en  $13.011.00.oo  en  razón  de  los  morales.   

Impugnada la sentencia por la apoderada de la  referida  compañía aseguradora llamada en garantía, el Juzgado Séptimo Penal  del  Circuito  de Medellín decidió mediante providencia del 3 de abril de 2008  desestimar  el  recurso  de  apelación  interpuesto  por  falta de interés del  impugnante  y  “CONFIRMAR la sentencia recurrida en  lo que fue objeto de apelación”.   

EL LIBELO  

          El  apoderado de Seguros Colpatria propone la admisión discrecional  de  la  demanda, para lo cual invoca la violación del derecho al debido proceso  y  a  la  defensa  de  la  entidad que representa, a quien considera le asistía  interés  para  argumentar  en  el  recurso  de apelación interpuesto contra el  fallo   del   a  quo,  con  relación   a   la   correcta   apreciación  de  las  pruebas  obrantes  en  el  diligenciamiento  y  en  lo referido a la aplicación del principio in  dubio  pro reo a favor de EDGAR AGUDELO.   

          Acto  seguido  orienta  su  esfuerzo  a  señalar  que el llamado en  garantía   se   equipara   dentro  del  proceso  penal  al  tercero  civilmente  responsable,  asistiéndole  las  facultades de que trata el artículo 141 de la  Ley  600  de 2000 y, en virtud de ello, sus derechos deben ser protegidos por el  Estado.   

          Con  base en lo anterior concluye que la entidad representada tenía  interés  para  controvertir  a  través  del  recurso de alzada la apreciación  probatoria  adelantada  por  el  juez  de  primer  grado  en  su fallo, amén de  proponer  la  aplicación  del  principio in dubio pro  reo  a favor del incriminado, en apoyo de lo cual cita  apartes    jurisprudenciales    de   la   Corte   Constitucional   y   de   esta  Colegiatura.   

          Entonces,   el   demandante   solicita  a  la  Sala  “decrete  la  NULIDAD  de  lo  actuado  a  partir  de  la  sentencia  calendada  el  3  de  abril  de esta anualidad, la cual desestimó el recurso de  apelación  interpuesto por SEGUROS COLPATRIA S.A., y en consecuencia, se ordene  al  funcionario  judicial estudiar los puntos materia de apelación y que fueron  objeto de disenso”.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

          Sería   del   caso   que  la  Sala  se  adentrara  a  constatar  el  cumplimiento  de  las  exigencias  de admisibilidad discrecional a casación del  libelo  presentado  por  el apoderado de Seguros Colpatria S.A., entidad llamada  en  garantía, de no ser porque se advierte que el recurso es interpuesto contra  un  auto  interlocutorio  y no contra una sentencia, circunstancia que impone su  inadmisión1.   

En efecto, de acuerdo con lo establecido por  el legislador en el artículo 205 de la Ley 600 de 2000:   

El  recurso  de  casación  “procede             contra             las             sentencias          proferidas  en  segunda instancia por los  tribunales  superiores  de  distrito  judicial  y  el  Tribunal Militar (…) De  manera   excepcional,   la   Sala   Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia,  discrecionalmente,  puede  admitir  la  demanda de casación contra sentencias    de    segunda   instancia  distintas  de  las  arriba  mencionadas…” (subrayas  fuera de texto).   

         A  su  vez,  la  Sala  ha  precisado  que el carácter de sentencias  “exclusivamente  lo  tienen  las determinaciones de  condena  y  absolución  y,  eventualmente,  las  que  declaran la nulidad en el  trámite  del  recurso  de  casación  o  de la acción de revisión”2.   

          Incluso  se  ha  dicho que si dentro de un fallo de segundo grado se  adoptan  decisiones  ajenas  a la responsabilidad del procesado, como sería por  ejemplo,  declarar  la prescripción de la acción penal derivada del delito por  el  cual  se procede, esta determinación, pese a estar inmersa en una sentencia  de  segunda  instancia  tiene la condición de auto interlocutorio y, por tanto,  no es susceptible de ser atacada en casación.   

De conformidad con lo expuesto, en el asunto  sub  examine  encuentra  la  Sala  que  si  el  ad  quem  decidió  desestimar  el recurso de apelación presentado por la apoderada de la  empresa  llamada  en  garantía en cuanto advirtió que carecía de interés, es  claro  que  tal  pronunciamiento corresponde a un auto interlocutorio y no a una  sentencia,  pues  no  se  ocupó  en  manera  alguna  de  pronunciarse  sobre la  responsabilidad  o  irresponsabilidad  penal  del  acusado,  ni  de resolver los  aspectos sustanciales planteados por la recurrente.   

Tan  cierto  es  lo  expuesto,  que el mismo  demandante  en  casación  encamina  su  labor  a  conseguir  que  se  ordene al  funcionario  de  segundo  grado  abordar  las  argumentaciones  expuestas por la  apoderada  que  interpuso  el  recurso  de apelación contra el fallo de primera  instancia,  razón  adicional  para colegir que dicha decisión no corresponde a  una  sentencia  del  ad quem  susceptible  de  recurso  de  casación por la vía discrecional, sino a un auto  interlocutorio,  en  cuanto define la falta de interés de la entidad llamada en  garantía  para  impugnar,  providencia  contra  la  cual  sólo  era procedente  interponer en su momento recurso de reposición.   

Adicionalmente  se  tiene  que  si  bien  el  ad  quem  decidió  en  el  numeral  segundo  de  la  parte  resolutiva  correspondiente  a  la  providencia  mencionada  “CONFIRMAR la sentencia recurrida en lo  que  fue objeto de apelación”, basta señalar que no  había  lugar  a un pronunciamiento de tal envergadura, toda vez que no analizó  de  manera  alguna  la decisión atacada, al dedicarse únicamente a estudiar el  tema  relacionado  con  la  falta de interés de la empresa llamada en garantía  para   impugnar   el   fallo  del  a  quo.   

Así las cosas, a la Sala no le queda camino  diverso  a  seguir  que  el de inadmitir el libelo presentado.      

          En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

INADMITIR   la  demanda   de   casación   discrecional  interpuesta     por    el    apoderado  de  Seguros Colpatria S.A.,  en  su condición de entidad llamada en garantía, por  las  razones  expuestas  en  la  parte  motiva de este  proveído.   

De  conformidad  con  lo  dispuesto  en  el  artículo  187  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  contra  esta    decisión   no   procede   recurso  alguno.   

Notifíquese y cúmplase.  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

Comisión de servicio  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                ALFREDO      GÓMEZ  QUINTERO   

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS               AUGUSTO   J.   IBÁÑEZ  GUZMÁN             

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANES                                YESID      RAMÍREZ  BASTIDAS   

JULIO  ENRIQUE  SOCHA     SALAMANCA                                 JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1  En  este  sentido  Auto del 20 de abril de 2007. Rad. 23078; Auto del 13 de abril de  2001.  Rad. 16545; Sentencia del 31 de mayo de 2001. Rad. 16534; Sentencia del 4  de  septiembre  de  2001.  Rad.  11632; Sentencia del 17 de agosto de 2001. Rad.  22565;  Sentencia  del  30  de  junio  de 1999. Rad. 12663; Providencia del 3 de  julio de 1996. Rad. 11186, entre otras.   

2 Auto  del 30 de mayo de 2005. Rad. 27036.     

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