29444(09-04-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 29444  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                            Magistrado Ponente   

                            JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

                            Aprobado Acta No.85   

Bogotá, D. C., nueve (9) de abril de dos mil  ocho (2008).   

VISTOS  

La Sala define el juez competente para conocer  del  preacuerdo  suscrito  entre  la  Fiscalía  General de al Nación con JOSÉ  NEVARDO  CANCELADO PINEDA, JOSÉ ALIRIO CANCELADO PINEDA, WILMAR ALFONSO MOLANO,  JOSÉ  LUCIANO  MAHECHA ESPEJO y JOSÉ VICENTE RODRÍGUEZ a quienes en audiencia  de   acusación   se   les   imputó  el  delito  de  concierto  para  delinquir  agravado.   

ANTECEDENTES PROCESALES  

1.  El  7  de  marzo  de 2007 en el sector de  Betania,  municipio  de  Otanche,  Boyacá,  murió  en forma violenta el señor  Pablo  Antonio  Rubiano  Lozano,  quien  se  desempeñaba como guardabosques del  programa  de  la  Presidencia  de la República para la sustitución de cultivos  ilícitos  de hoja de coca. En la investigación por este hecho, dirigida por la  Fiscalía  23  Seccional de Chiquinquirá, Boyacá, se estableció la existencia  de  un  grupo  armado  ilegal  compuesto  por ex integrantes de las Autodefensas  Unidas   de  Colombia,  Bloque  Autodefensas  Campesinas  del  Magdalena  Medio,  desmovilizados  en  Puerto  Boyacá  el  27  de  enero de 2006 que como “banda  emergente”  se  dedicaba  a  la  comisión  de  actos delictivos de homicidio,  tráfico  de estupefacientes, desplazamientos forzados, tortura, venta ilegal de  hidrocarburos, entre otros.   

Razón  por  la  cual  la fiscalía solicitó  convocar  a  juicio  a  JOSÉ  NEVARDO  CANCELADO PINEDA, JOSÉ ALIRIO CANCELADO  PINEDA,  WILMAR  ALFONSO  MOLANO,  JOSÉ  LUCIANO MAHECHA ESPEJO y JOSÉ VICENTE  RODRÍGUEZ  por  el  delito  de  concierto  para  delinquir  en  la modalidad de  conformación  de  grupos armados al margen de la ley dedicado a la comisión de  actividades  delictivas,  entre  ellas,  homicidio,  quienes el 24 de octubre de  2007,  junto  con  sus  defensores,  suscribieron  preacuerdo con la Fiscalía a  través  del  cual aceptan que el ente acusador cuenta con suficientes elementos  de  conocimiento  para  probar en el juicio oral que son responsables en calidad  de  coautores  del  delito de concierto para delinquir agravado por pertenecer a  un  grupo  armado  al  margen  de  la  ley, dedicado, además, a la comisión de  actividades  delictivas, señaladas en el inciso 2º del artículo 340 de la ley  599 de 2000.   

Para  efectos  de la dosificación de la pena  acordaron  que se “tendría en cuenta los parámetros  establecidos  en  los Arts. 60, 61 del Estatuto Penal, y Art. 3 de la ley 890 de  2004.  Bajo esos postulados el contenido del Art. 340 inciso primero del código  penal  refiere  una  pena  de  prisión  de  tres  (3) a seis (6) años, así se  partiría  de  una mínimo de tres años de prisión más el incremento previsto  por  el artículo 14 de la ley 890 de 2004 quedando una pena mínima de cuarenta  y ocho meses y una máxima de ciento ocho meses de prisión”.   

De   este  modo,  solicitaron  al  juez  de  conocimiento  la  imposición  a  JOSÉ  ALIRIO CANCELADO PINEDA, WILMAR ALFONSO  MOLANO,  JOSÉ  LUCIANO MAHECHA ESPEJO y JOSÉ VICENTE RODRÍGUEZ de 48 meses de  prisión  y  a  JOSÉ  NEVARDO  CANCELADO PINEDA 54 meses de prisión, en cuanto  además  de que aceptaron los cargos imputados dieron a conocer la existencia de  cultivos  ilícitos en la zona de Otanche, mediante interrogatorio rendido en la  Fiscalía  Tercera  Especializada  por  intermedio  de  JOSÉ  NEVARDO CANCELADO  PINEDA,  información que fue suministrada a la Policía Judicial y al Ejército  Nacional para que procedieran de conformidad.   

3. Este preacuerdo fue presentado ante el Juez  Único  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Santa Rosa de Viterbo, Boyacá,  despacho  al  cual el Consejo Superior de la Judicatura mediante Resolución No.  PSAR07-567  de  2007,  le asignó el conocimiento del proceso en vista de que el  Tribunal  Superior de Tunja aceptó el impedimento manifestado por el Juez Penal  del  Circuito  Especializado  de  esta ciudad para continuar con el conocimiento  del  proceso,  porque  en  anterior  oportunidad aprobó el preacuerdo celebrado  entre   la  Fiscalía,  Jorge  Alberto  Gualdrón  Celis  y  Gilberto  Cárdenas  Pérez.   

4. El Juez Penal del Circuito Especializado de  Santa  Rosa  de Viterbo, luego de hacer mención a las modificaciones que la ley  1121  de  2006  introdujo  al  artículo  5  transitorio  de la ley 600 de 2000,  mediante  el  cual  se  fija  la  competencia de los jueces penales del circuito  especializado,  precisa  que  en  este  caso  el  preacuerdo  se  concretó a la  conducta  de  concierto  simple contemplada en el artículo 340 de la ley 599 de  2000.   

En  consecuencia,  teniendo  en  cuenta  la  naturaleza  del acuerdo y los parámetros del preacuerdo, consideró que el Juez  Penal   del   Circuito   de  Chiquinquirá  es  el  competente,  por  el  factor  territorial,   para   conocer   de  las  diligencias,  las  cuales  le  remitió  proponiéndole conflicto negativo de competencias.   

5.  Por  su  parte, la Juez Segunda Penal del  Circuito  de  Chiquinquirá,  Boyacá,  mediante  auto  12 de marzo del presente  año,  se  negó  a  conocer  del  proceso, porque al Juez Penal del Circuito de  Santa  Rosa  de  Viterbo  el Consejo Superior de la Judicatura se lo asignó por  tratarse  de  una  conducta  de  un  concierto  para  la conformación de grupos  armados  ilegales  dedicados  a  la comisión de actividades ilegales, es decir,  agravado,  el  cual,  con fundamento en el numeral 17 artículo 35 de la ley 906  de    2004,    está    atribuido    a   los   jueces   penales   del   circuito  especializados.   

Además,  el hecho de que en el preacuerdo se  hubiese   eliminado  la  circunstancia  agravante  no  modifica  la  competencia  asignada  para  verificar la procedencia del preacuerdo, por operar el fenómeno  de  la  prórroga de competencia contemplado en el artículo 55 de la ley 906 de  2004.   

En estos términos, “acepta” el conflicto  planteado  y  remite  las  diligencias  a  esta corporación, fundamentada en el  numeral 4 del artículo 32 de la ley 906 de 2004.   

CONSIDERACIONES  

De conformidad con los artículos 32.4 y 54 de  la  Ley  906  del  2004,  a  la  Sala  de Casación Penal de la Corte Suprema de  Justicia  le  corresponde  definir la competencia para adelantar el juzgamiento,  teniendo  en  cuenta  que el Juez Penal del Circuito Especializado de Santa Rosa  de  Viterbo,  pretende  que  sea  trasladada a sede del juicio y, por ende, para  conocer  del  preacuerdo  suscrito  entre  la  Fiscalía  y  los imputados, a un  distrito judicial diferente al suyo.   

Con tal cometido lo primero que se advierte es  el  desatino del Juez Penal del Circuito Especializado de Santa Rosa de Viterbo,  porque  luego  de  haber  concluido  con  fundamento  en  el preacuerdo, que era  incompetente  para continuar conociendo del proceso, el cual le fue asignado por  el  Consejo Superior de la Judicatura,  debió remitir las diligencias a su  superior  funcional  encargado  de definir el asunto (artículo 54 de la Ley 906  del  2004),  y  no  enviarlo,  como  inadecuadamente lo hizo, a quien consideró  correspondía  decidir  acerca  de  la  aprobación  del mismo y, eventualmente,  continuar  conociendo  de  la etapa del juicio, con fundamento en el artículo 5  transitorio de la ley 600 de 2000, que no es aplicable al caso.   

Lo  anterior,  teniendo  en  cuenta  que  el  instituto  de la definición de competencia  regulado  en  la  ley  906  de  2004,  es connatural al sistema de  procesamiento    penal   acusatorio   y   difiere   del   de   la   colisión  de  competencias previsto en las  legislaciones               precedentes1.  En  efecto,  su artículo 10  desarrolla  el principio de efectividad, el cual se concibe como la armonía que  debe  existir  entre  la  materialización  de los derechos fundamentales de los  intervinientes  en  el  proceso y la necesidad de lograr una justicia eficaz con  predominio  de  lo sustancial, caracterizada principalmente por la celeridad con  la   que   corresponde  desarrollar  la  actuación2.   

Por  esta razón, el legislador, al prever la  eventualidad  de  que  el  juez  de  conocimiento  ante  quien  se  presente  la  acusación   manifieste  su  incompetencia,  fijó  un  procedimiento  ágil  en  desarrollo  del  cual  no  se  envía la actuación al funcionario que considera  debe  proseguirla,  sino  que  simplemente  debe expresar las razones en las que  apoya  su  declaración  de incompetencia y remitirla al superior funcional que,  de  acuerdo  con  las  reglas  de competencia, debe resolverla, evitando de este  modo  la  dilación  injustificada de la actuación, pues al fin y al cabo, ante  la  discrepancia de los jueces, tendría que entrar a resolver, como ocurría en  el sistema anterior.   

De  este modo, la audiencias de formulación  de  acusación,  de  solicitud de preclusión y de verificación del preacuerdo,  cuando  éste  ha  sido  realizado  antes  de  la  presentación  del escrito de  acusación,  constituyen  el  escenario  procesal  adecuado  para que el juez de  conocimiento  manifieste  su  incompetencia  o  los  intervinientes la impugnen,  pues,  se  trata  de  un  aspecto  que  se  debe  resolver de manera previa a la  continuación     del     trámite     respectivo3.   

No  obstante,  si  el  juez  no  expresó su  incompetencia  y  las  partes no hicieron ninguna manifestación en tal sentido,  la  misma se entiende prorrogada en los términos del artículo 55 de la ley 906  de  2004, salvo que se origine en el factor subjetivo o que la competencia esté  radicada  en  un  funcionario de mayor jerarquía, verbi gratia, cuando se trata  de  los  funcionarios  de  que  trata  el  numeral  4  del  artículo  235 de la  Constitución Política.   

Así, cuando el juez es el que considera que  no  puede  continuar  conociendo,  el  trámite  a  seguir  es el indicado en el  artículo  54  ibídem,  en  tanto  que  si  los  intervinientes  son los que la  impugnan  corresponde  aplicar  el  procedimiento  del  artículo  341 del mismo  ordenamiento,  lo  que  repercute  en  relación  con  el  funcionario  que debe  definirla en el primer supuesto.   

Tema   en   torno  del  cual  la  Sala  ha  precisado:   

“La  ley  906  de  2004  continuó  en la  lógica   y  consustancial  obligación  a  los  juzgados  y  tribunales  de  la  República  al  momento  de  declararse incompetentes para conocer de un asunto,  como  es  la  de  señalar con la mayor responsabilidad jurídica, objetividad y  argumentación,   cuál   es  la  autoridad  judicial  que  estiman  que  es  la  competente,  para  de  ahí  visualizar  quién  debe  resolver  su propuesta de  incompetencia.   

“Entonces,  acorde con el ordinal 4° del  artículo  32  del  C. de P. P., el competente para definir la competencia será  la Corte Suprema de Justicia en los siguientes casos:   

“1.-   Cuando   la   declaratoria   de  incompetencia  se produzca dentro de actuación en la que el acusado tenga fuero  constitucional o fuero legal.   

“2.-   Cuando   la   declaratoria   de  incompetencia  proviene de un tribunal superior o la autoridad que así lo hace,  es   decir   un   juzgado   cualquiera,   señala   que   el  competente  es  un  Tribunal.   

“3.-   Cuando   la   declaratoria   de  incompetencia  provenga  de  un  juzgado penal del circuito especializado, penal  del  circuito  o penal municipal, que manifiesta que el competente es un juzgado  que pertenece a otro distrito judicial.   

“Ahora, conforme con los ordinales 5° de  los  artículos  33  y  34  del  C.  de  P.  P.,  el  competente para definir la  competencia será un tribunal superior de distrito judicial:   

“1.-   Cuando   la   declaratoria   de  incompetencia  provenga  de  un  juzgado  penal  del  circuito especializado que  estime que el competente es otro juzgado del mismo distrito.   

“2.-   Cuando   la   declaratoria   de  incompetencia  provenga  de  un  juzgado  penal  del  circuito que estime que el  competente es otro juzgado del mismo distrito.   

“3.-   Cuando   la   declaratoria   de  incompetencia  provenga  de  un  juzgado  penal  municipal  que  estime  que  el  competente  es  un  juzgado  de  otro  circuito  judicial  y  dentro  del  mismo  distrito.   

“Por último, conforme al numeral 3° del  artículo  36  del  C.  de P. P., un juzgado penal del circuito será competente  para definir la competencia:   

“1.-   Cuando   la   declaratoria   de  incompetencia  provenga  de  un  juzgado  penal  municipal  que  estime  que  el  competente  es  un  juzgado  penal  municipal  o  promiscuo  municipal del mismo  circuito.  (Auto  del  30  de  mayo  del  2006,  radicado 24.964)”4.   

Ahora,  frente  a  la  situación  planteada,  corresponde  a la Sala definir si el preacuerdo realizado con posterioridad a la  presentación   del   escrito   de   acusación   constituye  una  circunstancia  sobreviniente   con   entidad   para   modificar   la   competencia,  válida  y  oportunamente determinada.   

En  ese  sentido  concurren  las  siguientes  hipótesis:  (i)  El  imputado acepta los cargos imputados, sin condicionamiento  diferente  a la disminución punitiva. (ii) Reconoce los cargos por una conducta  atenuada  o  sin circunstancias de agravación punitiva; y, (iii) en tratándose  de  concurso  de  hechos  punibles,  admite la imputación por la conducta menos  grave, debiendo continuar el juicio oral por las restantes.   

Sin  embargo,  ninguna  de  ellas  tiene  la  característica  de  circunstancia  sobreviniente  con  entidad  para alterar la  competencia  del  juez  de conocimiento legalmente designado, pues, por tratarse  de  un  preacuerdo  su validez y eficacia le corresponde determinarla a éste, o  dicho  de  otro  modo,  se  trata  de  eventos  cuya  concreción y legalidad se  establece  con su ulterior aprobación. En efecto, el inciso 4 del artículo 351  de  la  ley  906  de  2004,  señala:  “Los  preacuerdos  celebrados  entre  Fiscalía y acusado obligan al  juez  de  conocimiento,  salvo que ellos desconozcan o  quebranten           las           garantías          fundamentales”  y,  solamente, una vez aprobados se  procede  a convocar a audiencia para dictar sentencia, de tal suerte que el juez  competente   está  determinado  por  el  factor  objetivo,  es  decir,  por  la  naturaleza  y calificación jurídica del hecho penalmente relevante antes de la  realización del preacuerdo.   

Así, una vez el juez de conocimiento asiente  en  los  términos  del  pacto  realizado  entre  la Fiscalía y el imputado por  encontrarlo  legal, se prorroga su competencia en los términos del artículo 55  de  la  citada codificación, ya que ésta, una vez determinada es inderogable e  indisponible,  con  excepción  de  aquellos  casos  en  los que el conocimiento  corresponda     a     un     juez    de    superior  jerarquía.   

En este orden de ideas, en el caso bajo examen  atañe  la  competencia  al  Juez  Penal  del Circuito de Santa Rosa de Viterbo,  Boyacá,  quien  ya  venía  conociendo  de  la  actuación  por  virtud  de  la  estimación   jurídica   dada   a  los  hechos  en  el  escrito  de  acusación  –     conformación  de  grupos  armados al margen de la ley dedicado a la  comisión   de  actividades  delictivas,  el  cual  se  encuentra  descrito  en  el  inciso  2  del  artículo 340 de la ley 599 de  2000,  modificado  por  el  artículo  19  de la ley 1121 de de 2006–para  decidir  acerca  de la legalidad  del  preacuerdo  suscrito  entre la Fiscalía, los imputados y los defensores de  éstos.   

Por razón de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

1º. DISPONER que el  Juzgado Penal del Circuito Especializado de Santa Rosa  de  Viterbo, Boyacá, es el competente para conocer del  preacuerdo   suscrito  entre  la  Fiscalía  con  los  imputados  JOSÉ  NEVARDO  CANCELADO  PINEDA,  JOSÉ  ALIRIO CANCELADO PINEDA, WILMAR ALFONSO MOLANO, JOSÉ  LUCIANO  MAHECHA ESPEJO y JOSÉ VICENTE RODRÍGUEZ y los defensores de éstos, a  quien se remitirán las diligencias en forma inmediata.   

2º.  COMUNICAR  lo  aquí   decidido   al  Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito  de  Chiquiquirá,  Boyacá.   

3º.  Contra  esta  decisión no procede recurso alguno.   

Cúmplase  

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                ALFREDO      GÓMEZ  QUINTERO   

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  L.                            AUGUSTO J.  IBÁÑEZ GUZMÁN   

JORGE  LUÍS QUINTERO MILANÉS                                 YESID      RAMÍREZ  BASTIDAS   

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA                                          JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1  Decreto ley 050 de 1987, decreto ley 2700 de 1991, ley 600 de 2000.   

2  Técnicas  del  Proceso  Oral  en  el sistema penal  acusatorio colombiano.  Manual  general  para  operadores  jurídicos.  Serie  manual de formación para  operadores  jurídicos.  Documento  aprobado por la Comisión Interinstitucional  para la implementación del sistema acusatorio. Pág. 24.   

3  Artículos 333, 339 y 350 de la ley 599 de 2000.   

4 Auto  de 12 de diciembre de 2006, radicación 26556.     

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