29316(12-03-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  29316   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado Ponente:  

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

Aprobado Acta No.57  

Bogotá  D.C., doce (12) de marzo de dos mil  ocho (2008).   

VISTOS  

De  acuerdo  con la petición elevada por el  Juzgado     Promiscuo     del     Circuito     de     Cimitarra    (Santander),  resuelve la Sala acerca de la  competencia   para   adelantar   el   juicio  oral  en  contra  de  YAMID  ROJAS  IGARI,  a  quien  un  Fiscal  Especializado  de  Bucaramanga  le  imputó  la  conducta  punible  de secuestro  extorsivo  agravado,  de  conformidad con los artículos 169 y 170 de la Ley 599  de 2000, modificada por la Ley 890 de 2004, artículo 14.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL  

1.   El  28  de  diciembre  de  2007,  en  horas  de  la  tarde,  cuando la señora Blanca Gloria  Quiceno   Espinosa   se   hallaba   en  su  finca  La  Bonita,  ubicada  en  jurisdicción  del  municipio de  Cimitarra  (Santander), tres  sujetos  armados  irrumpieron  en el predio y se la llevaron internándola en la  región   montañosa,  para  luego  hacer  contacto  vía  telefónica  con  los  familiares  de  aquella y exigir por su libertad ciento veinte millones de pesos  ($    120’000.000),  monto  que  luego  redujeron  a  cincuenta   millones   de   pesos   ($  50’000.000).  Durante  su  retención la plagiada fue objeto de agresiones físicas y sexuales  por  parte  sus captores, quienes finalmente la liberaron el 3 de enero de 2008,  tras el pago de la suma constreñida.   

En el operativo dispuesto por el grupo GAULA  para  la  identificación de los secuestradores, gracias a la interceptación de  los  teléfonos  celulares  con  los  que  se  comunicaban  los captores con los  familiares   de   la   víctima,   se  logró  individualizar  e  identificar  a  YAMID   ROJAS   IGARI  como  partícipe de la referida acción delincuencial.   

2.  Ante  el  Juez  Segundo  Promiscuo  Municipal  con  función  de  control de garantías, el 8 de  enero  de  2008,  la  Fiscalía  tramitó solicitud de captura del precitado, la  cual  efectivamente  fue ordenada y materializada al día siguiente, llevándose  a  cabo ante el mismo funcionario audiencia de legalización de la aprehensión,  formulación  de  imputación  por  el delito de secuestro extorsivo agravado, e  imposición  de  medida  de  aseguramiento,  la  cual  consistió  en detención  preventiva en el lugar de residencia del implicado.   

3. El 8 de febrero  de    2008,    un    Fiscal    Especializado   ante   el   GAULA   (Santander),  presentó  al  Juez Promiscuo  del  Circuito  de  Cimitarra,  el  escrito  de  acusación  contra  YAMID   ROJAS   IGARI  por  el  delito  de  secuestro  extorsivo agravado, según los artículos 169 y 170, numerales 2 y 8,  de  la  Ley  599  de  2000,  modificada  por  la  Ley 890 de 2004, artículo 14,  aduciendo  que  la  solicitud  de  audiencia de formulación de la acusación la  hacía   atendiendo   “el   factor   funcional   y  territorial”, de acuerdo con el artículo 36-2 de la  Ley  906  de  2004,  ya  que  la  competencia de los jueces penales del circuito  especializados,  frente  al  delito  de  secuestro,  estaba  circunscrita  a las  causales  de  agravación  de  los numerales 6, 7, 11 y 16 del artículo 170 del  Código Penal.   

4.  El  Juzgado  Promiscuo  del  Circuito  de  Cimitarra,  se  abstuvo de asumir el conocimiento,  precisando  que  de  conformidad con jurisprudencia de esta Sala, la competencia  de  los  jueces  penales  del  circuito  especializado  en materia del delito de  secuestro,  comprendía  la  modalidad  extorsiva  de esa conducta, así como el  secuestro  simple  agravado por los numerales 6, 7, 11 y 16 del artículo 170 de  la  Ley  599  de  2000,  en  tanto que la de los penales del circuito ordinario,  frente  al  mismo comportamiento, se reducía al secuestro simple o agravado por  las    restantes    circunstancias    previstas   en   la   norma   últimamente  citada.   

Por lo anterior remitió las diligencias a la  Corte,  con  el fin de que, con sujeción al artículo 54 de la Ley 906 de 2004,  se  definiera el funcionario competente, pues considera que es el Juez Penal del  Circuito Especializado del Distrito Judicial de Bucaramanga.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.  De conformidad  con  los  artículos  32-4  y  54 de la Ley 906 del 2004, a la Sala de Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de Justicia le corresponde definir la competencia  para  adelantar  el  juzgamiento,  cuando  quiera que, como en el caso objeto de  estudio,  la  postulación del juez pretende el traslado de la sede del juicio a  un distrito judicial diferente al suyo.   

En  efecto,  de acuerdo con el artículo 33,  numeral  5 del mismo código, los tribunales superiores de distrito, respecto de  los   jueces   penales   del  circuito  especializado,  conocen  “de   la   definición  de  competencia  de  los  jueces  del  mismo  distrito”.   

A su turno, de conformidad con lo previsto en  el  artículo  34,  numeral  5 ídem, es del resorte de las salas penales de los  tribunales  superiores  de  distrito  judicial  “la  definición  de  competencia  de  los  jueces del circuito del mismo distrito, o  municipales de diferentes circuitos”.   

En relación con las normas que se vienen de  citar, la Sala ha precisado lo siguiente:   

“Entonces,  acorde  con  el ordinal 4° del artículo 32 del C. de P. P., el competente para  definir  la  competencia  será  la  Corte Suprema de Justicia en los siguientes  casos:   

“1.- Cuando la  declaratoria  de  incompetencia  se  produzca  dentro de actuación en la que el  acusado tenga fuero constitucional o fuero legal.   

“2.- Cuando la  declaratoria  de  incompetencia  proviene de un tribunal superior o la autoridad  que  así  lo hace, es decir un juzgado cualquiera, señala que el competente es  un Tribunal.   

“3.- Cuando la  declaratoria  de  incompetencia  provenga  de  un  juzgado  penal  del  circuito  especializado,  penal  del  circuito  o  penal  municipal, que manifiesta que el  competente  es  un  juzgado  que pertenece a otro distrito judicial.”1   

De   lo   puntualizado   se  concluye  que  únicamente   cuando   la   definición   de   competencia   comprometa   jueces  pertenecientes  a  distintos distritos judiciales, corresponde su conocimiento a  la Corte Suprema de Justicia.   

2.  Igualmente  en  asuntos  de  ésta  naturaleza  ha señalado la Sala2  que,  como  regla general, la  competencia  sólo  puede  ser  cuestionada  por  las  partes en la audiencia de  formulación  de  acusación  ó en la audiencia que se convoque para el estudio  de  la  solicitud de preclusión de que trata el artículo 333, conclusión a la  que  se  llega por integración normativa dentro del contexto sistemático de la  Ley 906 de 2004.   

No   obstante  lo  anterior,  el  juez  de  conocimiento,  así  como  se  desprende  del  citado  artículo  54  ídem,  se  encuentra  en  posibilidad  de revelar tal incompetencia desde el mismo instante  en  que se le ha presentado el escrito de acusación o solicitud de preclusión,  la  cual  se  considera  como  definida  y  definitiva si: a) el juez así no lo  declara  ó  b)  no  se  alega  incompetencia  por las partes en la audiencia de  formulación  de  acusación,  que  es  el  instante  procesal oportuno, excepto  cuando    se    trate    de    la    competencia   derivada   del   “…  factor  subjetivo o esté radicada  en  funcionario  de  mayor jerarquía …”  tal  como  lo  señala  la  prórroga  de  competencia  a que hace  referencia  el  artículo 55 del citado estatuto procesal, entendiéndose que el  juez  penal  del  circuito  especializado  siempre es de mayor jerarquía que el  penal del circuito ordinario.   

3.  En  el  asunto  examinado,  el  Juez  Promiscuo  Penal del Circuito de Cimitarra, Santander, con  funciones  de  conocimiento,  fundamentado en el escrito de acusación, mediante  auto  del  pasado  15  de  febrero,  declinó  su  competencia para adelantar el  juzgamiento  en  cuanto  al  imputado  se  le  atribuye  el  delito de secuestro  extorsivo  descrito  en  el  artículo 169 de la ley 599 de 2000, y agravado por  las  circunstancias  previstas  en  los numerales 2 y 8 del artículo 170 ídem,  ambas normas modificadas por la Ley 890 de 2004.   

El  juzgamiento de esa hipótesis delictiva,  como  con acierto lo destaca el aludido funcionario, corresponde, de acuerdo con  lo  dispuesto  en  el  numeral  5  del artículo 35 de la Ley 906 de 2004, a los  jueces penales del circuito especializados:   

“Artículo  35.  DE  LOS  JUECES  PENALES   DE   CIRCUITO   ESPECIALIZADOS.   Los   jueces   penales  de  circuito  especializado conocen de:   

“1…  

(…)  

“5.  Secuestro  extorsivo  o  agravado  según los numerales 6, 7, 11 y 16 del artículo 170 del  Código Penal.   

“6…  

“(…)”   

El  mandato  legal  transcrito  determina un  factor  objetivo,  que  no funcional, de competencia, conforme al cual el delito  de  secuestro extorsivo, en su  forma     básica    (Código    Penal,    artículo  169),  está  atribuido  a  los  jueces  penales  del  circuito   especializados,   sin   necesidad   de   que  concurra  respecto  del  comportamiento  circunstancia  alguna  de  agravación de las contempladas en el  artículo   170  de  la  Ley  599  de  2000;  además,  también  conocen  estos  funcionarios  según  el  precepto  atrás  citado,  del  secuestro en modalidad  simple   (Código  Penal,  artículo  168),  esto  es,  desprovisto  de  la  finalidad extorsiva, siempre que  concurra  cualquiera  de las causales a que se refieren los numerales 6, 7, 11 y  16 del mencionado artículo 170.   

Obsérvese   que   la  vocal  “o”   que   enlaza  las  expresiones  “Secuestro  extorsivo” y  “agravado  según  los  numerales 6°, 7°, 11 y 16  del  artículo  170  del Código Penal”, previstas en  el  numeral  5 del artículo 35 de la Ley 906 de 2004, en términos semánticos,  es  una conjunción algunas veces usada para significar diferencia, separación,  o  alternativa  que  permite  escoger  entre  dos  personas,  objetos o ideas, y  también  se  emplea  para  denotar noción de equivalencia o igualdad. Para los  precisos  fines  de  la  norma,  a  efectos  de  determinar  la  competencia, la  conjunción  empleada  significa,  como  ya  se dijo, que los jueces penales del  circuito   especializados  conocen  tanto  del  secuestro  extorsivo,  como  del  secuestro  simple  cuando concurran respecto de éste las circunstancias modales  de agravación arriba indicadas.   

Ahora  bien, los jueces penales del circuito  ordinario   conocerán   del  delito  de  secuestro  simple,  y  de  este  mismo  comportamiento  cuando  concurra  cualquier  otra  circunstancia  de agravación  diferente a las consagradas en los numerales 6, 7 11 y  16  del  artículo  170 del Código Penal, porque tales  hipótesis  delictivas  no  están  expresamente  asignadas  a  los  penales del  circuito  especializados, y por consiguiente la competencia se le atribuye a los  primeros,  de conformidad con lo normado en el artículo 36, numeral 2 de la Ley  906 de 2004.   

En  suma,  como de acuerdo con el escrito de  acusación  presentado por el funcionario investigador, se prevé formular cargo  al  imputado,  por  la  conducta  punible  de  secuestro extorsivo, por esa sola  atribución  el  juzgamiento  le  corresponde  a los jueces penales del circuito  especializados  de  Bucaramanga  (Santander),  indistintamente  que  respecto  de  la  misma  conducta también  concurran  las  circunstancias  de  agravación  de  los  numerales  2  y  8 del  artículo 170 del Código Penal.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

1.   DEFINIR  la  competencia  para adelantar el juicio oral seguido contra YAMID ROJAS IGARI, por  el  delito  de  secuestro  extorsivo,  agravado,  al  Juzgado Penal del Circuito  Especializado (Reparto) de la ciudad de Bucaramanga.   

2.  Informar  esta  determinación    a    la    Juez   Promiscuo   del   Circuito   de   Cimitarra,  Santander.   

Contra  la  presente  decisión  no  procede  recurso alguno.   

Comuníquese y cúmplase.  

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                                             MARÍA   DEL   ROSARIO  GONZÁLEZ DE L.   

Permiso  

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN                                JORGE LUÍS QUINTERO MILANES   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                                                               JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

Permiso  

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

Permiso  

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

     

1   Cfr.   Auto   de   29   de   agosto  de  2006.  Radicación  Nº  25983.   

2 Cfr.  Auto de 26 de septiembre de 2007. Radicación Nº 28136.     

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