28991(16-04-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                               

                            Magistrado Ponente   

                            JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

                            Aprobado Acta No.93   

Bogotá,  D.  C., dieciséis (16) de abril de  dos mil ocho (2008).   

VISTOS  

Resuelve  la  Corte el recurso de reposición  interpuesto  por  el  defensor  del  reclamado  en extradición DANIEL ASDRÚBAL  SEGURA  RODRÍGUEZ,  en  contra del auto de fecha 6 de marzo de 2008 mediante el  cual  fueron  negadas  por  improcedentes  las  solicitudes  relacionadas con la  aportación y práctica de pruebas.   

LA IMPUGNACIÓN  

El  profesional  del derecho pidió a la Sala  reconsiderar  la  decisión  adoptada en la providencia objeto del recurso, para  lo  cual  sostuvo que sus peticiones probatorias, que apuntan a la constatación  de  que el reclamado no corresponde a la persona que en los cargos formulados en  el  exterior  ha  sido  señalada  con  el  alias  o  remoquete  de Pescadito,  están en perfecta consonancia  con  el  requisito aludido en el artículo 502 de la ley 906 de 2004, relativo a  la   “demostración   plena  de  la  identidad  del  solicitado”,  pues tal aspecto no puede agotarse con  la  simple verificación de la cartilla dactilar, o de las fotografías y demás  documentos  que  acompañan  a  la  solicitud de extradición, máxime cuando se  conoce  que  dicha  información no es aportada por el gobierno extranjero, sino  por el colombiano.   

Agregó, igualmente, que realizar un análisis  profundo  de  la  identidad de la persona requerida no implica un estudio acerca  de  su  responsabilidad, sino que tal verificación debe hacerse respecto de los  hechos que se le imputan.   

CONSIDERACIONES  

El fundamento del recurrente para solicitar la  revocatoria  de  la decisión impugnada consiste en afirmar que la verificación  probatoria  de  que  a  DANIEL  ASDRÚBAL SEGURA RODRÍGUEZ no se le conoce como  Pescadito  (que  es el alias  con  el cual aparece en los cargos imputados por el Distrito Central de Florida)  no  representa  un  desbordamiento en la competencia que la Corte ostenta dentro  del  trámite  de  extradición,  sino  tan  solo  el  desarrollo  del requisito  contemplado  en  el  artículo 502 de la ley 906 de 2004, que hace alusión a la  plena  identidad  entre  la  persona  reclamada  por el gobierno extranjero y la  persona capturada para tal fin.   

El  debate  que  propone  el  defensor,  en  realidad,  ya  ha  sido  dilucidado  de manera pacífica y reiterada por la Sala  cuando  al  responder  un  argumento  similar  al  aquí presentado precisó los  alcances  del  requisito  de  la  identidad del solicitado en extradición de la  siguiente manera:   

“En  este  punto la defensa pretende que la  Corte  cambie  su  concepto  de individualización o identificación del acusado  para  que  más allá del número de cédula de ciudadanía, nombres y apellidos  completos,  ancestros,  descendientes,  huellas,  se  exija  el estudio de si la  conducta  del requerido permite “…identificar a la  persona  en  su  actividad  criminal…”, producto de  una investigación criminal seria y coherente.   

”El problema jurídico que esto conlleva nos  remite   a   considerar   el   alcance   de   la  expresión  “…demostración       plena       de       la      identidad      del  solicitado…”,  que  regula  el artículo 502 de la  ley   906   de   2004,   código   de   procedimiento   penal   que   rige  este  asunto.   

”El  termino  identidad  se  refiere  a  un  concepto  lógico, usado en filosofía, que designa el carácter de todo aquello  que  permanece  único  e  idéntico  a  sí  mismo, pese a que tenga diferentes  apariencias  o  pueda  ser  percibido de distinta forma. Y responde al principio  general de “aquello que es, es; lo que no es, no es”.   

”[…]  

”La Corte Suprema de Justicia ha señalado  en   relación   con   este  punto  que  la  identificación  “…Alude  a  todos los datos que han sido asignados a una persona para  su  realización  dentro  de  la  sociedad,  por razón de su origen, sea por el  lugar  de  nacimiento  o  los  que  nacen  del núcleo familiar, como los que se  refieren  a  sus  nombres  y  apellidos,  a  sus  vínculos  de  consaguinidad o  afinidad;  luego,  a  los  documentos que lo identifican en los actos de su vida  pública  y  privada  y  en  los  registros  oficiales  como  son  la cédula de  ciudadanía,   la  libreta  militar,  un  carné  de  vinculación  al  servicio  público,    los    certificados    sobre   antecedentes   penales,   policivos,  disciplinarios,  etc.  Es  decir,  la  identificación  comprende todos aquellos  datos  que  otorgan  a una persona un sitio jurídico dentro de la organización  social.   

”“En el marco  de  la  normatividad procesal penal, la palabra individualización corresponde a  la  operación a través de la cual se especifica o determina a una persona, por  sus  rasgos  particulares que permiten distinguirla de todas las demás. Alude a  las  personas  como fenómeno natural, a las características personalísimas de  un  ser  humano,  que  lo hacen único e inconfundible frente a todos los demás  pertenecientes  a su misma especie. En este sentido, la individualización es un  concepto   interesante   a   la   antropología   física  a  la  morfología”  [sentencia  de  13  de  febrero  de  2003, radicación  11412]   

”Esto nos lleva a entender que el argumento  del  defensor  se  basa  en una falacia de atinencia, por cuanto las premisas de  que  parte  no  son pertinentes a la conclusión a la que llega. Esto por cuanto  confunde   la mera identidad, individualización o identificación, con los  presupuestos    probatorios    y    jurídicos    de    la    declaración    de  responsabilidad.   

”Por  tanto,  no  es  posible  exigir unos  mínimos  probatorios  que vinculen a la persona con la actividad criminal, como  pretende  la  defensa,  como  criterio  de  identidad  del  requerido,  pues son  aspectos  bien diversos, que sólo se presentan para distraer la atención de la  Corporación,  pero  que  no tienen fundamento jurídico alguno […], porque la  definición  de  responsabilidad  penal  compete exclusivamente a la justicia de  los  Estados  Unidos  y  se  trata  aquí  de  individualizar  al  reclamado  en  extradición  para  ser  juzgado  y  no  al  condenado  por determinada conducta  punible”1.   

En este orden de ideas, no hay duda de que el  recurrente  confunde  el  concepto  de identificación de que trata el artículo  502  de  la  ley  906  de  2004  con  los  enunciados fácticos que acerca de su  responsabilidad  le fueron endilgados a DANIEL ASDRÚBAL SEGURA RODRÍGUEZ en el  exterior,  como  el  relativo  a  que  es  conocido  dentro  de la organización  criminal    de   la   cual   hace   parte   con   el   alias   de   Pescadito,  circunstancia cuya veracidad o  falsedad  no le compete determinar a la Corte sino, eventualmente, a la justicia  del país que lo reclama.   

En  consecuencia,  como  las  pruebas  cuya  práctica  o  incorporación  solicita  el  defensor no guardan relación con el  ámbito  temático  que  debe  abordar la Sala en el concepto que le corresponde  emitir, no resulta viable reponer la decisión impugnada.   

En atención a que en la providencia recurrida  se  dispuso  correr  traslado  por  el  término  de cinco días al reclamado en  extradición,  su  defensor y el Procurador Delegado para que presenten alegatos  previos  al  concepto de la Corte, de conformidad con el artículo 500 de la ley  906   de   2004,   se   ordena  dar  curso  al  mismo  una  vez  en  firme  esta  decisión.   

En  mérito  de  lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

1.  NO  REPONER  la  providencia  de  fecha  6  de  marzo de 2008, mediante la cual la Sala negó por  improcedentes  las solicitudes probatorias presentadas por el defensor de DANIEL  ASDRÚBAL SEGURA RODRÍGUEZ.   

2.  Una vez en firme  esta  decisión,  CORRER  el  traslado dispuesto en la decisión impugnada.   

Notifíquese y cúmplase.  

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ   

Comisión de servicio  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                                     ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

         

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  L.                AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN   

                                                                                                                                                  

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS                             YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

JULIO  ENRIQUE  SOCHA  SALAMANCA                JAVIER  DE  JESÚS  ZAPATA  ORTIZ   

              

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1    Concepto    de    5   de   diciembre   de   2007,   radicación  27799.     

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