25225(28-01-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso No 25225  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

Aprobado Acta No. 10  

Bogotá, D.C., veintiocho (28) de enero de dos  mil ocho.   

D E C I S I Ó N  

Resolver el recurso de reposición interpuesto  por   el   defensor   del  sentenciado  ÁNGEL  MANUEL  CORTAVARRIA  MERCADO, formulado contra el proveído del  15 de noviembre de 2007, que inadmitió la demanda de revisión.   

A N T E C E D E N T E S  

1.  El  procesado  ÁNGEL   MANUEL   CORTAVARRIA  MERCADO,  confirió  poder  especial  a fin de que un profesional del derecho,  presentara  en su nombre, acción extraordinaria de revisión, contra los fallos  proferidos  por  la  judicatura, alegando prescripción  de la acción penal.   

2. El 15 de noviembre  de  2007,  la  Sala  de Casación integrada por Magistrados y Conjueces elegidos  para  tal  efecto, inadmitió la demanda de revisión presentada por el defensor  de  CORTAVARRIA  MERCADO, por  los ostensibles yerros que contenía la misma.   

F U N D A M E N T O S   D E L   R E C U R S O   

Informa   el   memorialista   que  se  debe  reconsiderar  la  inadmisión  de  la  demanda por las razones que se expresan a  continuación:   

(a) Que el contenido  de  la  acción  de  revisión  no  fue consecuencia de su criterio particular o  exclusivo  pues  se inspiró (copio sus argumentos) en varios fallos de la Corte  de   los   años   1954,   1955   y   1957   y   del   tratadista   TIBERIO  QUINTERO  OSPINA  quien  sobre el  particular  expresó  que  “para determinar el tiempo  necesario  de la prescripción de la acción penal, se debe partir no de la pena  establecida  en  abstracto  en  la  ley,  sino  de  la pena completa que el juez  hubiese creído poder aplicar en la sentencias”.   

(b)  Que  jamás  afirmó  que  los  fallos  de  instancia  hubieran  sido  injustos  “pues  en  mi  nunca  estuvo  hablar  de  las normas positivas con  argumentos especulativos o falaces”.   

(c) Que ninguna vez  subestimó     “la     valoración     de     las  instancias”  y  menos desconoció los fundamentos de  hecho  y  de  derecho,  por  tanto, no tiene idea cuáles fueron los fundamentos  para inadmitir la acción.   

(e) Informó además,  que  la acción de revisión inadmitida, tenía por objeto la declaratoria de la  prescripción  de  la  acción  penal,  con  base  en  la  Ley  906 de 2004, por  favorabilidad  del  artículo  292;  no  obstante,  se  dio  cuenta “después  que  envié  la  acción  de  revisión que en ese caso  también   se   cumple   con   el   código   penal  que  estaba  vigente  a  la  fecha”,   para   los   delitos  de  simulación  de  investidura  y  secuestro  simple, porque la resolución de acusación fue el 23  de  diciembre de 1999 “hasta el día 24 de febrero de  2005”,  en  atención  a  la  ejecutoria  del fallo.   

CONSIERACIONES DE LA CORTE  

La  Sala  advierte  que  a pesar de la nula y  exigua  motivación  del  recurso  de  reposición presentado por el defensor de  CORTAVARRIA  MERCADO, por su  función  pedagógica  que  viene  desarrollando, hará algunas precisiones y no  repondrá la decisión motivo de ataque.   

1. El actor amparó  su  petición  de prescripción de la acción penal en tesis jurisprudenciales y  doctrinales  de  los años cincuenta, desconociendo la dinámica de las ciencias  sociales;  ignorando  lo  preceptuado con las Leyes y el avance y desarrollo del  derecho;  pretendiendo  con  tal  actuar,  que  impere  criterios obsoletos y en  franca oposición a la moderna hermenéutica jurídica.   

De llegarse a aplicar tan inusitada e inusual  propuesta,  en  la  actualidad,  se  generaría  una  inseguridad  jurídica  de  proporciones  descomunales,  al  dejar  que  los  funcionarios  que  administran  justicia  ignoren  el  código  penal,  pues  no  estudiarían ni tendrían como  parámetros  la  punibilidad  consagrada  por  el legislador en cada tipo penal,  sino  aquellos  presupuestos  subjetivos  que  creyese  cada quien deberían ser  razonables;  desde  luego  ese  pensamiento  vulneraría  el  actual  Estado  de  Derecho,  al  entenderse,  como  lo  sostiene el actor, siguiendo al doctrinante  citado  que  “para determinar el tiempo necesario de  la  prescripción  de la acción penal, se debe partir no de la pena establecida  en  abstracto  en  la  ley, sino de la pena completa que el juez hubiese creído  poder aplicar en la sentencias” .   

Amén  que el recurrente confunde el término  de  prescripción  de la acción penal con el de la pena, sin poder desentrañar  la  Judicatura  cuál  de  los  dos es el que propone como prescrito, pues si el  funcionario  desconoce  la  ley  y se atiene a su propio criterio para condenar,  estaría   usurpando   funciones  legislativas  y  dictando  providencia  contra  derecho.   

La Sala advierte que ni aún en vigencia de la  Ley  95  de  1936  (Código  Penal)  el  Juez  podía a su arbitrio “determinar    el    tiempo    necesario   de   la   prescripción  penal”   (artículos  105  y  s.s.)  y,  menos,  en  jurisprudencia  anterior  a  la  citada por el defensor, como cuando en 1947, en  sentencia del 4 de marzo, se dijo:   

“El transcurso del  tiempo   para  la  prescripción  de  la  acción  penal  lo  reputa  la  ley”   

2. Desconoce el actor  que  la  acción  de  revisión  pretende  deja sin efectos la res iudicata o el  principio  de  cosa juzgada de prosperar, la cual se debe elevar en el entendido  que  las  instancias,  condenaron  o  absolvieron  a  una persona, tal y como lo  prevé  el legislador en el artículo 220 de la Ley 600 de 2000, e incluso, como  lo  dispone  la  Ley  906  de  2004,  en  el  192  y siguientes; para lo cual es  imprescindible   atender   la  jurisprudencia  que  sobre  el  particular  viene  desarrollando la Sala desde décadas atrás.   

En este orden de ideas, el desconocimiento de  la  filosofía  que  irradia  la acción de revisión es total, toda vez que, el  fin  de  la  misma  es demostrarle a la Corte, que los fallos fueron injustos ya  sea   porque  se  condenó  a  un  inocente,  mediante  descripciones  típicas,  antijurídicas  y  culpables  determinadas  por el juez o terceros; o al ignorar  que  la  acción  –como se  pretende  en el caso en estudio- estaba prescrita al momento de dictar el fallo,  o  que  la  prueba  en el que se sustentó era falsa, entre otros casos: más no  alegar  que los fallos no fueron injustos porque no se refirió a las normas con  sofismas, cuestión totalmente irrelevante.   

3. En la acción de  revisión  se  deben  plasmar  motivaciones  de  hecho  o de derecho tal como lo  prescribe  el  artículo 222 de la Ley 600 de 2000, en el inciso 3: “la  causal  que invoca y los fundamentos de hecho y de derecho en  que  se  apoya  la solicitud”; mismos que desconoció  el  actor,  pues  ellos,  al decir de la jurisprudencia deben ir separados, para  una mayor coherencia del discurso.   

4. No contento con lo  anterior,  adicionó  el  recurrente su escrito de reposición, afirmando que la  prescripción  también  opera  para  otros  delitos  como  el de simulación de  investidura  y  secuestro simple, por los que se sentenció a su prohijado, bajo  el  canon  de  Leyes  penales o procesales al momento de su condena; con su  actuar,  desbordó  el  sentido  y  contenido  de  la  acción extraordinaria de  revisión,  al  pretender  habilitar  tiempos,  argumentaciones  y proposiciones  propios  de  una  propuesta que no alcanzó a reunir ningún presupuesto para su  admisibilidad.   

Con fundamento en lo expuesto, la Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de  Casación Penal,   

R E S U E L V E  

Primero: No reponer  la    providencia    atacada,    por   las   razones  consignadas.   

Segundo: Contra esta  decisión no procede recurso alguno.   

Notifíquese y Cúmplase.  

                             

JAVIER    ZAPATA  ORTIZ   

RICARDO    CALVETE    RANGEL                                                        AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN   

MARÍA   DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  DE   LEMOS               YESID  RAMÍREZ  BASTIDAS             

YESID    REYES    ALVARADO                                                                       JULIO  ENRIQUE   SOCHA   SALAMANCA                

                                   

                              

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

                    Secretaria   

    

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