24345(23-04-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 24345  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                            Magistrado Ponente:   

                            JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

                            Aprobado Acta No.98   

Bogotá,  D. C., veintitrés (23) de abril de  dos mil ocho (2008).   

VISTOS  

La  Sala resuelve la solicitud presentada por  el  defensor del sentenciado CAMILO ALBERTO CABALLERO ESQUIVEL para que se corra  el término de ejecutoria de la sentencia de casación.   

SINOPSIS PROCESAL  

1. La Sala mediante sentencia de 29 de febrero  de  2008,  resolvió  no  casar la sentencia dictada por el Tribunal Superior de  Villavicencio,  por medio de la cual confirmó la dictada por el Juzgado Tercero  Penal  del  Circuito  de  la  misma  ciudad  en cuanto condenó a CAMILO ALBERTO  CABALLERO ESQUIVEL como autor del delito de homicidio culposo.   

2.  En  la  parte  final  del  fallo  de esta  Corporación  se  precisó  que  “al  resolverse  el  recurso  extraordinario  sin  anular  el proceso o sustituir el fallo recurrido,  éste  queda  ejecutoriado  el día en que se suscribe esta sentencia (artículo  187  de  la  ley  600  de  2000),  la  cual  no  admite recurso alguno, pero, no  obstante,   se  notificará  en  la  forma  prevista  en  la  ley”.   

3.  La  Secretaría  de  la  Sala surtió las  notificaciones  de  rigor desfijando el edicto correspondiente el 11 de marzo de  2008  y  al  día  siguiente,  mediante  oficio  5421  remitió el expediente al  Tribunal de origen.   

4.  Considera el defensor del sentenciado que  la  Secretaria de la Sala devolvió el proceso sin que la sentencia de casación  quedara  ejecutoriada,  pues  según  el  artículo  187  de  la ley 600 de 2000  “las  providencias  judiciales  quedan ejecutoriadas  tres  (3)  días  después  de  notificadas”  y  las  sentencias,  por  mandato  del  artículo 169 del mismo ordenamiento constituyen  una  clase  de  esas  providencias,  por  lo  que no se encuentran exentas de la  obligatoriedad  legal  de  correr  el  término de ejecutoria, sin que para ello  nada tenga que ver el hecho de que no proceda recurso alguno.   

Al   respecto,   recuerda   que   la  Corte  Constitucional  en  la  sentencia  C-642  de  2002,  al declarar la exequiblidad  condicionada  del  inciso  2º  del artículo 187 de la ley 600 de 2000, el cual  dispone   que  las  decisiones  que  resuelven  “los  recursos  de  apelación  o de queja contra las providencias interlocutorias, la  consulta,  la  casación  , salvo cuando se sustituya la sentencia materia de la  misma  y  la  acción de revisión quedan ejecutoriadas  el  día en que sean suscritas por el funcionario correspondiente”,  bajo  el  entendido  de que sus efectos  jurídicos    se    surten    a    partir    de    la   notificación   de   las  providencias.   

En tales condiciones considera que el juzgador  no  está  facultado  para  decidir si se notifica o no esa clase de decisiones,  porque  a  partir del referido fallo de constitucionalidad constituye un mandato  legal  y  menos  para  establecer a partir de qué momento cobran ejecutoria los  aludidos  fallos,  porque  eliminado  del  ordenamiento  jurídico  procesal  el  mandato  que  disponía  su  ejecutoria  desde el momento en que se firmaban esa  clase   de   proveídos,   es   claro   que   una  vez  notificados  procede  su  ejecutoria.   

CONSIDERACIONES  

En relación con el tema propuesto es del caso  precisar  que  el sentido y alcance que el memorialista otorga a la sentencia de  la  Corte  Constitucional  C-641  de  2002,  no  corresponde  a  la ratio  decidendi  de  ésta. En efecto, si  bien  es  cierto  con ella se declaró la exequibilidad condicionada1  del inciso 2  del  artículo  187  de  la  ley 600 de 2000, ello no significa que haya operado  modificación  al  contenido  literal  de  la  disposición,  o  que  el  aparte  demandado:    “quedan  ejecutoriadas   el   día   en   que   sean   suscritas   por   el   funcionario  correspondiente”   haya  desaparecido  de  la  faz  jurídica   como   explícitamente   lo   manifiesta   cuando   afirma  que  fue  “eliminado  del  ordenamiento jurídico procesal el  mandato   que   disponía”  la  ejecutoria  de  las  decisiones  desde el momento en que se firmaban las providencias a las cuales se  refiere la disposición citada.   

La  inteligencia de la sentencia del Tribunal  Constitucional  no  es  la  que  refiere  el  memorialista,  pues  en  la citada  sentencia se precisó lo siguiente:   

“40. Conforme a lo  expuesto,  es  pertinente  concluir que la norma es constitucional en el sentido  de  que efectivamente dichas sentencias y providencias  interlocutorias  quedan  ejecutoriadas  el  día  en  que  son  suscritas por el  funcionario  correspondiente.  Sin  embargo,  como la  notificación  de  las  mismas  es  indispensable  y solamente a partir de dicho  conocimiento,  es  posible imponer voluntaria o coactivamente el cumplimiento de  las  órdenes  proferidas  en  la  decisión judicial, la Corte considera que la  ejecutoria  de  dichas  sentencias  y  providencia no produce efectos jurídicos  mientras  no  se surta su notificación. Por eso, en la parte resolutiva de esta  sentencia  se declarará exequible la disposición acusada, en el sentido de que  los   efectos  jurídicos  se  surten  a  partir  de  la  notificación  de  las  providencias   respectivas.”(Negrillas  ajenas  al  texto)   

Se  advierte  entonces  que  la exequibilidad  condicionada  del  citado fragmento del inciso 2 del artículo 187 de la ley 600  de  2000,  no  modifica  el  momento  a  partir  del  cual queda ejecutoriada la  providencia  que  decide  la  casación, cuando no se  sustituye  la  sentencia  materia  de la misma, sino simplemente que su eficacia  jurídica  está  subordinada  a  su notificación, la  cual  debe hacerse a través de los métodos legalmente previstos, sin necesidad  de  que una vez realizada, sea necesario surtir el término de ejecutoria de los  tres  (3) días que reclama el defensor, porque ésta opera en el momento en que  se  suscribe  la  sentencia,  de  modo  que  los actos de notificación en tales  circunstancias  tienen  como finalidad única comunicar lo resuelto a las partes  momento  a  partir  del  cual el fallo tiene plena eficacia jurídica o dicho de  otro modo, es ejecutable.   

En la situación que se examina, bien hizo la  Secretaria  de  la  Sala  al devolver el expediente a su lugar de origen el día  siguiente  a  aquel  en  que  se  desfijó  el  edicto,  porque la ejecutoria se  verificó   en   el  momento  en  que  los  Magistrados  que  integran  la  Sala  suscribieron  la  sentencia  a través de la cual se resolvió no casar el fallo  impugnado   extraordinariamente,   por   lo   que  la  notificación,  en  tales  condiciones,  solamente  tenía  como  finalidad  enterar  a  las  partes  de su  contenido, la cual por su naturaleza no es recurrible.   

En  consecuencia,  teniendo  en cuenta que la  Corte  a  partir  de  la  ejecutoria  del  fallo de casación dictado dentro del  proceso   adelantado   contra   CAMILO   ALBERTO   CABALLERO  ESQUIVEL,  perdió  competencia  para  continuar  conociendo del mismo, se abstendrá de resolver la  solicitud  presentada  por  su defensor la cual se ordenará remitir al Tribunal  Superior   del   Villavicencio   para   que   forme  parte  de  las  diligencias  correspondientes.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

1.  ABSTENERSE  de  resolver  la solicitud presentada por el defensor del sentenciado CAMILO ALBERTO  CABALLERO ESQUIVEL por las razones expuestas.   

2. ENVIAR la aludida  solicitud  al Tribunal Superior del Distrito Judicial de Villavicencio, para los  fines indicados.   

Cúmplase  

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                 ALFREDO      GÓMEZ  QUINTERO   

MARÍA DEL ROSARIO  GONZÁLEZ    DE    L.                                AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                 YESID      RAMÍREZ  BASTIDAS   

JULIO        ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                    JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1   La  Corte  Constitucional  en la sentencia C-492 de 2000, precisó: “[l]a  constitucionalidad  condicionada  consiste en que la Corte  delimita  el  contenido  de  la  disposición  acusada  para,  en desarrollo del  principio   de   conservación   del  derecho,  poder  preservarla  en  el  ordenamiento. Así, la sentencia  condicionada    puede     señalar   que   sólo   son   válidas   algunas  interpretaciones  de  la misma, estableciéndose de esta manera cuáles sentidos  de  la  disposición  acusada  se  mantienen dentro del ordenamiento jurídico y  cuales  no  son  legítimos  constitucionalmente.  Pero si la Corte no limita el  alcance   de   la   cosa  juzgada,  entonces  ese  pronunciamiento  material  de  constitucionalidad  condicionada  tiene  efectos  jurídicos  definitivos y erga  omnes.”(Negrillas ajenas al original)     

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