19008(04-03-03)

2003

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 19008  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                   

Magistrada  Ponente   

MARINA PULIDO DE BARÓN  

                                            Aprobada Acta N° 29.   

Bogotá,  D.C.,  marzo cuatro (4) de dos mil  tres (2003).   

VISTOS  

Decide   la   Sala   la   solicitud   de  “libertad  condicional”  elevada  por  el  procesado  CRISTÓBAL  ARMANDO MAYA  VEGA,  quien  actualmente  se encuentra en detención  domiciliaria   en   la   ciudad  de  Rioacha,  finalidad  para  la  cual  aporta  certificados de trabajo, estudio y  conducta.   

ANTECEDENTES   

1.   El  Tribunal  Superior  de  Riohacha  condenó,    entre    otros,    al    doctor    MAYA  VEGA  Fiscal  Delegado  ante  los  Jueces Penales del  Circuito  Especializados  de  esa  ciudad  a  la  pena  principal  de 5 años de  prisión,   al   hallarlo   autor  penalmente  responsable  de  los  delitos  de  prevaricato por acción y cohecho propio.   

El  proceso  se encuentra actualmente en la  Corte,  surtiéndose  el  recurso  de apelación interpuesto por algunos sujetos  procesales contra el fallo de primera instancia.   

2.  El  procesado pide que se le conceda la  “libertad  condicional”  en  consideración  a que sumado el tiempo de privación efectiva de la libertad  y  el  que  correspondería por redención por trabajo y estudio, superaría las  tres  quintas  partes  de  la  pena  impuesta  por el Tribunal y, de otra parte,  porque  su  conducta  durante  el  cautiverio  ha  sido  calificada  de  buena y  ejemplar,  efectos  para  los cuales anexa las certificaciones correspondientes.   

         CONSIDERACIONES DE LA CORTE:   

Ante todo precisa la Sala  que   la  solicitud  de  libertad  elevada  por  el  doctor  CRISTÓBAL  ARMANDO MAYA VEGA,   se   estudiará   por   la   vía   de   la  excarcelación,  toda  vez  que  la  sentencia  no  se  encuentra  ejecutoriada.   

Efectuada la aclaración anterior, se tiene  que  el  numeral  2°  del  artículo  365  del  estatuto  procesal  penal   contempla  el  derecho  que  tiene  el sindicado a que se le otorgue la libertad  provisional,   cuando  en  cualquier  estado  del  proceso  hubiere  sufrido  en  “detención  preventiva  un  tiempo  igual  al  que  mereciere  como  pena  privativa  de  la  libertad  por  la  conducta  que se le  imputa,      habida  consideración   de   la   calificación   que   debería  dársele.”   

Al  efecto  se considera que ha cumplido la  pena  el  procesado  que lleve en detención preventiva el tiempo necesario para  obtener  libertad condicional, siempre que se reúnan los demás requisitos para  otorgarla.   

El inciso 2° de dicha preceptiva remite al  análisis  de  los requisitos establecidos en el artículo 64 del Código Penal,  norma  que  condiciona  el otorgamiento del sustituto de la pena privativa de la  libertad al cumplimiento de las siguientes exigencias:   

a.  Que  se  trate  de pena privativa de la  libertad.   

b. Que el sentenciado haya cumplido las tres  quintas (3/5) partes de la pena.   

c.  Que  “de su  buena   conducta  en  el  establecimiento  carcelario  pueda  el  Juez  deducir,  motivadamente,  que  no  existe necesidad para continuar con la ejecución de la  pena”,  no pudiendo negar el derecho “atendiendo  a  las  circunstancias y antecedentes tenidos en cuenta  para la dosificación de la pena.”   

El  precepto  normativo  que  se  viene  de  referir,  tal  como lo ha venido sosteniendo la Sala1,  introdujo  una  sustancial  reforma  en  esta  materia,  al  atemperar  los requisitos para que el condenado  pueda  acceder  a  la  libertad  condicional,  y por esta vía el sindicado a la  excarcelación,  pues  no  solo acortó el plazo que debe cumplir en reclusión,  sino  que  ahora  permite  valorar  exclusivamente  la conducta observada por el  interno  durante el cautiverio, en orden a deducir que no es necesario continuar  con  la  ejecución  de  la  pena,  con  expresa  prohibición  de atender a las  circunstancias  y  antecedentes  tenidos  en  cuenta para la dosificación de la  pena.   

En el asunto que concita la atención de la  Sala,  de  acuerdo  con  la  información  que  suministra  el  expediente y los  documentos  aportados  por  el  procesado  sin  dificultad  se advierte el cabal  cumplimiento de los anteriores requisitos.   

En  efecto,  por  virtud de la sentencia de  primera  instancia  dictada  por  el  Tribunal  Superior  de  Rioacha  el Fiscal  MAYA   VEGA    fue  condenado  a  la  pena privativa de la libertad de cinco años (60 meses), cuyas  tres  quintas  (3/5) partes corresponden a treinta y seis (36) meses, tiempo que  el procesado ha descontado, si se tiene en cuenta lo siguiente:   

1. Por concepto de privación efectiva de la  libertad,   se   halla   detenido   preventivamente  desde  el  8  de  julio  de  20002,  de  manera  que hasta el momento ha cumplido 31 meses y 5 días.   

2.  Por trabajo acredita 2456 horas, que de  conformidad  con  lo  previsto  en  el  artículo  82  de  la  ley 65 de 1993 le  representan   una   redención   de   5  meses  y  3  días  (2456/8=307/2=153.3  días).   

3.  Por estudio demuestra 120 horas, que de  acuerdo  con el artículo 97 de la misma ley, le reportan una rebaja de 10 días  (120/6=20/2=10 días).   

Los anteriores factores sumados al tiempo en  privación   efectiva   de  la  libertad  arrojan,  en  su  caso,  un  total  de  37  meses  y  8  días, que  supera  las  tres quintas partes de la pena impuesta en primera instancia por el  Tribunal.   

Es de anotar que del certificado que obra al  folio  10  del  cuaderno  de  la  Corte,  expedido  por  la Cárcel Distrital de  Rioacha,  tan  sólo  se  tuvieron  en  cuenta  las  horas  trabajadas los días  hábiles  por  el procesado en mención, en los meses de junio de 2002 y febrero  del  presente año, pues dicho establecimiento carcelario no dió cumplimiento a  lo  previsto  en  el  artículo  100  del Código Penitenciario y Carcelario, es  decir,   no  adjuntó  justificación  sobre  las horas laboradas los días  domingos y festivos.   

En  cuanto  tiene  que ver con la exigencia  contenida  en  el  numeral  c,  se  tiene  que  las autoridades encargadas de la  vigilancia   del   doctor   MAYA  VEGA  reportan  que  su  conducta  ha  sido calificada de “EXCELENTE”     y    “BUENA”,   y   de   acuerdo   con   el  certificado  de trabajo expedido por la Cárcel del Circuito de Rioahacha le fue  otorgado el beneficio administrativo de trabajo extramuros.   

Lo  anterior  le  permite a la Sala colegir  fundadamente  que  en  el  evento  de  que  la sentencia dictada por el Tribunal  Superior  de  Riohacha  quedare  en  firme, no sería necesario continuar con la  ejecución  de  la  pena  privativa  de la libertad. Por tanto, se concederá la  libertad  provisional  en  los  términos  establecidos  en  el  numeral 2° del  artículo  365  del estatuto procesal penal, en concordancia con el artículo 64  de ley 599 de 2000.   

Para hacerla efectiva, el procesado deberá  suscribir  diligencia  de  compromiso  con  las  obligaciones  a  que  alude  el  artículo  368 del Código de Procedimiento Penal,  bajo caución prendaria  equivalente  a  dos  (2)  salarios  mínimos legales mensuales vigentes, efectos  para  los  cuales se tendrá en cuenta la prestada en virtud del otorgamiento de  la          detención          domiciliaria3.  El  valor de la caución se  mantiene  teniendo en cuenta, entre otros aspectos, la gravedad de las conductas  punibles   imputadas,   las   cuales   aluden   a  que  el  doctor  MAYA  VEGA  cuando  fungía  como Fiscal  Delegado  ante  los  Jueces  Penales  del  Circuito  Especializado  de  Riohacha  profirió  decisiones  supuestamente  contrarias  a  la  ley  que permitieron la  liberación  de  personas  vinculados con actividades del narcotráfico a cambio  de dinero y otras dádivas.   

Resta señalar que la redención por trabajo  y  estudio  a  que  se  hizo alusión con anterioridad, tan sólo se reconoce de  manera  provisional  para  efectos  de  la excarcelación que se ha decidido, lo  cual así se expresará en la parte resolutiva.   

En mérito de lo anteriormente expuesto, la  CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

RESUELVE:  

1°.- Reconocer de manera provisional que el  procesado  CRISTÓBAL  ARMANDO MAYA VEGA redimió  por  concepto de trabajo 5 meses y 3 días, y por estudio  10 días.   

2°.-  CONCEDER  al  doctor  CRISTÓBAL  ARMANDO MAYA VEGA la libertad  provisional,  de  conformidad  con  las  razones  expuestas  en la parte motiva.   

3°.-  En consecuencia, una vez suscrita la  diligencia  de  compromiso  en los términos señalados, con base en la caución  prendaria  ya  otorgada,  se  librará  en  su favor la correspondiente orden de  libertad  para  ante el Director de la Cárcel del Circuito Judicial de Riohacha  que  se  hará  efectiva siempre y cuando no sea requerido por otra autoridad en  otro proceso.   

4°.- Para el cumplimiento de lo previsto en  el  numeral  anterior,  se  comisiona al Magistrado Ponente de este asunto en el  Tribunal  Superior de Riohacha, Sala Penal, en consideración a que el procesado  cumple  detención  domiciliaria  en  esa  ciudad.  La  Secretaría  de  la Sala  librará   las   comunicaciones   pertinentes   por   el  medio  más  expedito.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

FERNANDO      E.     ARBOLEDA  RIPOLL             HERMAN GALÁN CASTELLANOS   

CARLOS      AUGUSTO      GÁLVEZ  ARGOTE              JORGE      A.      GÓMEZ  GALLEGO          

ÉDGAR           LOMBANA  TRUJILLO             ALVARO                               ORLANDO                              PÉREZ  PINZÓN                              

MARINA PULIDO DE BARÓN  

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1 Cfr.  Autos  de  25  de  julio  y 1° de agosto de 2002, rad. 18506, M. P. Fernando E.  Arboleda Ripoll.   

2  F.  142 cd. 1.   

3 Fs.  36 a 38, 57, 58 cd. 4 y 6 cd. Corte.     

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