{"id":997,"date":"2023-09-07T20:39:12","date_gmt":"2023-09-07T20:39:12","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/9746-11-03-97\/"},"modified":"2023-09-07T20:39:12","modified_gmt":"2023-09-07T20:39:12","slug":"9746-11-03-97","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/9746-11-03-97\/","title":{"rendered":"9746 (11-03-97)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 APELACION\/ CASACION \u00a0<\/p>\n<p>Pensar \u00a0que \u00a0de \u00a0todas \u00a0maneras \u00a0el perjuicio \u00a0irrogado \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de primer grado se proyecta en el de segunda instancia, \u00a0como \u00a0para \u00a0justificar \u00a0de \u00a0esa \u00a0manera \u00a0la recurrencia a la casaci\u00f3n sin haber \u00a0acudido \u00a0primero \u00a0en \u00a0apelaci\u00f3n, ser\u00eda ignorar, en primer lugar, el \u00e1mbito de \u00a0competencia \u00a0del \u00a0decisor en este grado de revisi\u00f3n y, sobre todo, comportar\u00eda \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0proceso \u00a0es \u00a0un \u00a0enfoque gradual, secuencial y \u00a0altamente \u00a0integrado \u00a0del \u00a0desarrollo \u00a0de las cuestiones all\u00ed debatidas; ser\u00eda \u00a0soslayar \u00a0 que \u00a0el \u00a0proceso \u00a0es \u00a0un \u00a0desenvolvimiento \u00a0ordenado, \u00a0sujeto \u00a0a \u00a0una \u00a0estructura \u00a0normativa \u00a0preexistente, \u00a0cuya \u00a0disciplina \u00a0consiste precisamente en \u00a0dotar \u00a0a \u00a0cada \u00a0acto \u00a0de \u00a0sentido \u00a0en \u00a0funci\u00f3n \u00a0de la totalidad, que avanza del \u00a0principio \u00a0hacia \u00a0su \u00a0finalizaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0que \u00a0por \u00a0ello no puede arbitrariamente \u00a0regresarse \u00a0a \u00a0estadios \u00a0ya \u00a0superados \u00a0por \u00a0la acci\u00f3n o por la omisi\u00f3n de las \u00a0partes, salvo la nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Queda \u00a0por decir que la legislaci\u00f3n procesal \u00a0penal \u00a0vern\u00e1cula, \u00a0por contrario modo a como hace restricciones en el decisorio \u00a0de \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0introdujo \u00a0dos \u00a0casos \u00a0de \u00a0efecto \u00a0extensivo \u00a0en el recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, que es lo ocurrido cuando el medio impugnativo se \u00a0extiende \u00a0a \u00a0los \u00a0delitos \u00a0conexos, \u00a0aunque \u00a0la \u00a0pena \u00a0se\u00f1alada para \u00e9stos sea \u00a0inferior \u00a0a los seis (6) a\u00f1os de prisi\u00f3n (efecto extensivo de la impugnaci\u00f3n, \u00a0art. \u00a0218, \u00a0inciso \u00a02\u00b0), \u00a0o \u00a0cuando \u00a0prev\u00e9 \u00a0que \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0del recurso se \u00a0extender\u00e1 \u00a0a \u00a0los \u00a0no \u00a0recurrentes \u00a0(efecto \u00a0extensivo \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia, art. \u00a0243).\u00a0 \u00a0Desde \u00a0luego \u00a0que \u00a0estas \u00a0aplicaciones \u00a0extensivas \u00a0s\u00f3lo funcionan \u00a0cuando se ha propuesto en debida forma la casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nota: \u00a0En el mismo sentido autos de agosto 09 \u00a0de \u00a01995 \u00a0M.P. \u00a0Dr. \u00a0D\u00eddimo \u00a0P\u00e1ez \u00a0Velandia \u00a0y \u00a0septiembre 05 de 1996 M.P. Dr. \u00a0Fernando Arboleda Ripoll. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PROCESO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0: \u00a09746 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta N\u00b0 23 \u00a0<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., once (11) de \u00a0marzo de mil novecientos noventa y siete. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0fallo de segunda instancia fechado el 23 de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01994, \u00a0obra del Tribunal Superior de Cali, interpusieron recurso de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0el procesado ALEXANDER CASTA\u00d1O MONTOYA y el defensor del sentenciado \u00a0DONALD \u00a0ZAPATA \u00a0SARRIA, recurso que concedi\u00f3 la Corporaci\u00f3n de grado por medio \u00a0de \u00a0 auto \u00a0 del \u00a0 5 \u00a0 de \u00a0 abril \u00a0 siguiente \u00a0 (cuaderno \u00a0original \u00a0N\u00b0 \u00a02, \u00a0fs. \u00a01084). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado Casta\u00f1o \u00a0Montoya no hizo uso del t\u00e9rmino legal para presentar \u00a0demanda \u00a0de casaci\u00f3n, el tribunal declar\u00f3 desierto el recurso en relaci\u00f3n con \u00a0\u00e9l \u00a0y \u00a0orden\u00f3 \u00a0continuar \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite incoado por el defensor de Zapata \u00a0 Sarria, \u00a0quien \u00a0s\u00ed \u00a0present\u00f3 \u00a0oportunamente \u00a0el \u00a0escrito \u00a0requerido, \u00a0seg\u00fan \u00a0se \u00a0advierte en el auto del 2 de \u00a0junio \u00a0de 1994 (cuaderno N\u00b0 2, fs. 1097 y 1107 a 1111).\u00a0 La Procuradora 60 \u00a0en \u00a0lo \u00a0Judicial \u00a0diligentemente \u00a0respondi\u00f3 por escrito el traslado para alegar \u00a0que se le defiri\u00f3 por el tribunal de instancia (fs. 1113 a 1116). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Conviene \u00a0recordar \u00a0que \u00a0este proceso se refiere a hechos acaecidos \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a07 de septiembre de 1992, aproximadamente a las 3:00 horas de la tarde, \u00a0cuando \u00a0no \u00a0menos \u00a0de \u00a0siete \u00a0individuos \u00a0asaltaron \u00a0las \u00a0intalaciones del Banco \u00a0Popular, \u00a0sucursal \u00a0La \u00a0Merced, \u00a0de \u00a0la \u00a0ciudad \u00a0de \u00a0Cali, \u00a0y \u00a0se apoderaron del \u00a0rev\u00f3lver \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 vigilante \u00a0 \u00a0 Fabio \u00a0 \u00a0 Ipia \u00a0Santacruz \u00a0y \u00a0de \u00a0dos \u00a0millones \u00a0novecientos \u00a0sesenta \u00a0y \u00a0seis \u00a0mil cuatrocientos \u00a0cuarenta \u00a0pesos \u00a0con \u00a0sesenta \u00a0y seis centavos ($2.966.440.66) pertenecientes al \u00a0banco; \u00a0 \u00a0tambi\u00e9n \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0usuario \u00a0 Fabio \u00a0 Osorio \u00a0Osorio \u00a0le \u00a0quitaron \u00a0un \u00a0malet\u00edn, que conten\u00eda dos \u00a0millones \u00a0de \u00a0pesos \u00a0($ \u00a02.000.000.oo), \u00a0y \u00a0dos \u00a0(2) \u00a0relojes que portaba en esa \u00a0ocasi\u00f3n.\u00a0 \u00a0De \u00a0igual manera, los asaltantes le arrebataron algunas joyas a \u00a0varias empleadas de la instituci\u00f3n bancaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0medio \u00a0de \u00a0decisorio \u00a0fechado el 4 de marzo de 1993, se dict\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0FERNEY \u00a0ECHEVERRY CASTRO, DONALD ZAPATA \u00a0SARRIA, \u00a0RAFAEL \u00a0GARC\u00cdA DUQUE, ALEXANDER CASTA\u00d1O MONTOYA, JULIO C\u00c9SAR GUAR\u00cdN \u00a0y \u00a0H\u00c9CTOR \u00a0FABIO \u00a0ARBEL\u00c1EZ \u00a0LONDO\u00d1O, \u00a0por \u00a0un \u00a0concurso \u00a0de \u00a0delitos de hurto \u00a0calificado-agravado \u00a0y \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0de defensa personal, \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que qued\u00f3 ejecutoriada el 15 de marzo siguiente, fecha en la cual se \u00a0acept\u00f3 \u00a0el \u00a0desistimiento \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0que \u00a0antes \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0interpuesto (cuaderno original N\u00b0 1, fs. 666 a 708 y 725). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0ten\u00eda \u00a0noticia \u00a0de la participaci\u00f3n en estos hechos \u00a0del \u00a0individuo \u00a0CARLOS \u00a0ARTURO \u00a0PUERTA \u00a0PARRA, \u00a0quien \u00a0fue \u00a0procesado por cuerda \u00a0separada, \u00a0habida \u00a0cuenta \u00a0de \u00a0su \u00a0vinculaci\u00f3n \u00a0tard\u00eda, \u00a0pero \u00a0igualmente \u00a0fue \u00a0afectado \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0fechada el 16 de junio de 1993 (cuaderno \u00a0acumulado, fs. 216 a 238). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0entonces \u00a0magistrado \u00a0sustanciador de este asunto, por medio de \u00a0auto \u00a0fechado \u00a0el 14 de septiembre de 1994, declar\u00f3 que la demanda de casaci\u00f3n \u00a0reun\u00eda \u00a0las \u00a0exigencias \u00a0formales \u00a0previstas en el art\u00edculo 225 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por la cual la admiti\u00f3 y orden\u00f3 correr traslado \u00a0al \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0en \u00a0lo \u00a0Penal para que emitiera el respectivo concepto \u00a0previo \u00a0a \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0(Cuaderno de actuaci\u00f3n de la Corte, fs. \u00a03).\u00a0 \u00a0El \u00a0concepto \u00a0requerido le correspondi\u00f3 al se\u00f1or Procurador Primero \u00a0Delegado \u00a0en lo Penal y se halla incorporado en el fasc\u00edculo de la Sala (fs. 12 \u00a0a 18). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Pues \u00a0bien, ahora todo parece dispuesto para que la Corte adopte el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0m\u00e9rito, \u00a0pero, \u00a0despu\u00e9s de un reexamen formal del proceso, se halla \u00a0que \u00a0el recurso de casaci\u00f3n ni siquiera debi\u00f3 concederse por el tribunal, dado \u00a0que \u00a0el \u00a0impugnante carec\u00eda de inter\u00e9s jur\u00eddico para recurrir, acorde con las \u00a0reflexiones que siguen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>LA SALA CONSIDERA: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01.\u00a0 \u00a0El \u00a0Juzgado Tercero Penal del Circuito de Cali, seg\u00fan lo \u00a0dispuesto \u00a0en \u00a0la sentencia datada el 29 de noviembre de 1993, le impuso la pena \u00a0principal \u00a0de sesenta (60) meses de prisi\u00f3n a todos los procesados convocados a \u00a0juicio, \u00a0a \u00a0quienes \u00a0previamente \u00a0declar\u00f3 penalmente responsables, a t\u00edtulo de \u00a0coautores, \u00a0de \u00a0un \u00a0concurso \u00a0de \u00a0hechos punibles de hurto calificado-agravado y \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0arma \u00a0de fuego de defensa personal (cuaderno N\u00b0 1, fs. 992 a \u00a01022). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02.\u00a0 \u00a0Enterados \u00a0personalmente \u00a0del fallo de primera instancia, \u00a0los \u00a0siete \u00a0(7) \u00a0procesados \u00a0y uno de los defensores interpusieron el recurso de \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0mas \u00a0la \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0alzada solamente la presentaron los \u00a0procesados \u00a0 Alexander \u00a0Casta\u00f1o \u00a0Montoya \u00a0y \u00a0Rafael \u00a0Garc\u00eda \u00a0Duque, \u00a0quienes \u00a0lo hicieron por medio de su \u00a0defensor, \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 H\u00e9ctor \u00a0 \u00a0 Fabio \u00a0 \u00a0Arbel\u00e1ez \u00a0Londo\u00f1o, \u00a0 quien \u00a0actu\u00f3 \u00a0personal \u00a0y \u00a0directamente \u00a0(Cuaderno N\u00b0 1, fs. 1022, 1023, 1026 y 1028 a 1043). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a03.\u00a0 \u00a0El \u00a0fallo \u00a0de segunda instancia consign\u00f3 una aclaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0orden \u00a0procesal \u00a0en el texto de sus motivaciones, en el sentido de que s\u00f3lo \u00a0tres \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados \u00a0hab\u00edan intentado la sustentaci\u00f3n del recurso, hecho \u00a0que \u00a0le significaba a la Corporaci\u00f3n que s\u00f3lo a ellos se limitaba la revisi\u00f3n \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n, de conformidad con lo dispuesto en el art\u00edculo 34 de \u00a0la \u00a0Ley \u00a081 \u00a0de 1993, premisa que le sirvi\u00f3 de sustento para adoptar el numeral \u00a0tercero \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0resolutiva de la sentencia, en el sentido de \u201cDECLARAR \u00a0DESIERTO \u00a0EL \u00a0RECURSO, \u00a0respecto \u00a0a \u00a0los procesados DONALD ZAPATA SARRIA, FERNEY \u00a0ECHEVERRY \u00a0CASTRO, \u00a0JULIO C\u00c9SAR GUAR\u00cdN Y CARLOS ARTURO PUERTA\u201d (Cuaderno N\u00b0 \u00a01, fs. 1059 y 1072). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a04.\u00a0 \u00a0Respecto \u00a0del \u00a0alcance \u00a0de \u00a0la \u00a0revisi\u00f3n \u00a0o \u00a0el \u00a0\u00e1mbito \u00a0funcional \u00a0del \u00a0juez \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0bien \u00a0por \u00a0la v\u00eda del recurso de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0ora por conducto del grado jurisdiccional de la consulta, ya resulta \u00a0tradicional \u00a0la \u00a0distinci\u00f3n \u00a0de \u00a0los denominados modo \u00a0libre \u00a0o \u00a0amplio \u00a0y modo en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0o \u00a0limitado.\u00a0 \u00a0El primero habilita al \u00a0ad \u00a0quem \u00a0para \u00a0un \u00a0examen \u00a0total \u00a0de \u00a0la \u00a0causa \u00a0o \u00a0de \u00a0la \u00a0providencia \u00a0en \u00a0vilo, \u00a0mientras que el segundo \u00a0circunscribe \u00a0el conocimiento del superior funcional a la cuesti\u00f3n sometida por \u00a0las partes o a un aspecto determinado del proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Pues \u00a0 bien, \u00a0 esta \u00a0 conceptualizaci\u00f3n \u00a0 doctrinaria \u00a0 tiene \u00a0una \u00a0definici\u00f3n \u00a0legal \u00a0en \u00a0nuestro \u00a0sistema \u00a0jur\u00eddico, \u00a0porque, \u00a0de acuerdo con el \u00a0art\u00edculo \u00a0217 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal, modificado por el art\u00edculo \u00a034 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a081 \u00a0de \u00a01993, rigen ambas maneras de conocimiento por parte del \u00a0ad \u00a0quem, en la medida que \u00a0\u201cla \u00a0consulta permite al superior decidir sin limitaci\u00f3n sobre la providencia \u00a0o \u00a0la \u00a0parte \u00a0pertinente \u00a0de \u00a0ella\u201d; \u00a0mientras que \u201cla apelaci\u00f3n le permite \u00a0revisar \u00a0\u00fanicamente \u00a0los aspectos impugnados\u201d.\u00a0 Adicionalmente, si de la \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0de la sentencia condenatoria se trata, la misma disposici\u00f3n prohibe \u00a0la \u00a0reformatio in pejus, en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0\u201cno \u00a0se \u00a0podr\u00e1 en caso alguno agravar la pena impuesta, \u00a0salvo \u00a0que el fiscal o el agente del Ministerio P\u00fablico o la parte civil cuando \u00a0tuviere inter\u00e9s para ello, la hubiere recurrido\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0As\u00ed \u00a0pues, \u00a0excepto \u00a0que \u00a0por \u00a0una \u00a0raz\u00f3n \u00a0vinculante no se pueda \u00a0decidir \u00a0sobre \u00a0un \u00a0procesado \u00a0sin \u00a0tocar \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n de los dem\u00e1s o no sea \u00a0posible \u00a0examinar \u00a0el tema propuesto sin incidir sobre otro que le est\u00e1 \u00edntima \u00a0e \u00a0inescindiblemente \u00a0vinculado, \u00a0la providencia de segunda instancia, fruto del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0tiene \u00a0un \u00e1mbito funcional restringido, de tal manera \u00a0que \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem no puede \u00a0tocar \u00a0asuntos \u00a0que \u00a0no fueron puestos a su consideraci\u00f3n por los recurrentes o \u00a0por \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0sujetos procesales.\u00a0 Es esta una manifestaci\u00f3n clamorosa \u00a0del mat\u00edz del proceso de partes en el recurso de apelaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a05.\u00a0 \u00a0Dentro \u00a0de \u00a0esta \u00a0misma \u00a0l\u00ednea \u00a0regulativa \u00a0se \u00a0halla la \u00a0exigencia \u00a0de \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n, pues s\u00f3lo si se conocen claramente los motivos de \u00a0agravio \u00a0del \u00a0apelante, \u00a0se podr\u00e1 saber cu\u00e1l es, en principio, el objeto de la \u00a0decisi\u00f3n del recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a06.\u00a0 \u00a0 De \u00a0modo \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0la \u00a0doctrina \u00a0pregona \u00a0que \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0de \u00a0primera y de segunda instancia pueden conformar una unidad en su \u00a0motivaci\u00f3n, \u00a0siempre \u00a0se \u00a0ha \u00a0clarificado en el sentido de que tal integraci\u00f3n \u00a0ocurre \u00a0 \u00a0obviamente \u00a0 \u00a0cuando \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0segunda \u00a0 \u00a0es \u00a0 una \u00a0 sentencia \u00a0 \u00a0de \u00a0 confirmaci\u00f3n \u00a0 y \u00a0 no \u00a0 de \u00a0 reforma.\u00a0 \u00a0 Con \u00a0 todo, \u00a0 en \u00a0la \u00a0nueva \u00a0regulaci\u00f3n \u00a0procesal \u00a0penal \u00a0colombiana \u00a0cabe otra matizaci\u00f3n, porque, en virtud de la limitaci\u00f3n funcional \u00a0impuesta \u00a0al \u00a0juez \u00a0de apelaci\u00f3n, es m\u00e1s requirente ahora el\u00a0 presupuesto \u00a0de \u00a0la \u00a0individualidad \u00a0de los fallos de primero y segundo grado, y, a la altura \u00a0de \u00a0un \u00a0mayor \u00a0grado \u00a0de \u00a0compromiso, \u00a0el \u00a0revisor \u00a0debe \u00a0desarrollar \u00a0su propio \u00a0iter l\u00f3gico para ocuparse, \u00a0en la medida de lo posible, s\u00f3lo de los asuntos impugnados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a07.\u00a0 \u00a0As\u00ed \u00a0entonces, \u00a0en virtud de esta necesaria distinci\u00f3n, \u00a0cabe \u00a0recordar \u00a0que \u00a0el recurso extraordinario de casaci\u00f3n est\u00e1 dispuesto para \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0proferidas \u00a0por \u00a0los \u00a0tribunales, \u00a0en \u00a0segunda \u00a0instancia, siempre que se proceda por delito \u00a0que \u00a0tenga \u00a0se\u00f1alada pena privativa de la libertad cuyo m\u00e1ximo sea o exceda de \u00a0seis \u00a0(6) \u00a0a\u00f1os \u00a0(art. 218 C. P. P.).\u00a0 Como quiera que el fallo de segundo \u00a0grado \u00a0tiene \u00a0ahora \u00a0su \u00a0propio \u00a0\u00e1mbito \u00a0de \u00a0validez material y personal, en el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0la \u00a0materia \u00a0restringida \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0pueden \u00a0ocupar (con las \u00a0salvedades \u00a0enunciadas), \u00a0carecer\u00eda \u00a0de \u00a0inter\u00e9s \u00a0jur\u00eddico para recurrirlo en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0aqu\u00e9l \u00a0sujeto procesal cuya situaci\u00f3n definida en primera instancia \u00a0no \u00a0 haya \u00a0sido \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0examinada \u00a0por \u00a0el \u00a0Ad \u00a0quem, \u00a0precisamente por no ser apelante, o si en todo \u00a0caso \u00a0no \u00a0ha \u00a0sido \u00a0desmejorada \u00a0esa \u00a0condici\u00f3n \u00a0jur\u00eddica como consecuencia de \u00a0aplicaci\u00f3n del principio de raz\u00f3n vinculante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a08.\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 As\u00ed \u00a0 \u00a0 \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 \u00a0subjudice, \u00a0pues \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0 tanto \u00a0en \u00a0sus \u00a0premisas \u00a0como \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n, \u00a0advierte \u00a0que \u00a0legalmente \u00a0no \u00a0se \u00a0pod\u00eda \u00a0referir \u00a0a \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de los procesados que no \u00a0sustentaron \u00a0 el \u00a0 recurso \u00a0 de \u00a0 apelaci\u00f3n, \u00a0entre \u00a0ellos, \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n.\u00a0 \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0la \u00a0falta de incoaci\u00f3n del recurso de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0 en \u00a0 debida \u00a0 forma, \u00a0 la \u00a0sentencia \u00a0ex \u00a0officio, \u00a0 si \u00a0 excepcionalmente \u00a0 as\u00ed \u00a0se \u00a0hubiera \u00a0permitido, \u00a0tampoco \u00a0afect\u00f3 \u00a0negativamente \u00a0la \u00a0posici\u00f3n \u00a0definida \u00a0en primera \u00a0instancia \u00a0 para \u00a0los \u00a0no \u00a0apelantes.\u00a0 \u00a0Ello \u00a0significa \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0Donald \u00a0 Zapata \u00a0 Sarria \u00a0carec\u00eda \u00a0de inter\u00e9s jur\u00eddico para recurrir en casaci\u00f3n, pues, desde el punto \u00a0de \u00a0vista \u00a0legal, \u00a0este \u00a0ingrediente \u00a0s\u00f3lo \u00a0concurre \u00a0en \u00a0quien \u00a0ve \u00a0gravada su \u00a0situaci\u00f3n \u00a0(perjuicio) con la sentencia atacada, que, si no se olvida, lo es la \u00a0de segunda instancia y no la de primera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a08.1\u00a0 \u00a0Ahora \u00a0bien, \u00a0valdr\u00eda \u00a0la argumentaci\u00f3n de que en todo \u00a0caso \u00a0el \u00a0procesado \u00a0segu\u00eda \u00a0siendo \u00a0sujeto \u00a0procesal \u00a0hasta la definici\u00f3n del \u00a0proceso, \u00a0y, \u00a0si \u00e9ste no hab\u00eda culminado con el agotamiento de todas sus fases \u00a0y \u00a0recursos, \u00a0entonces si exist\u00eda legitimaci\u00f3n en la \u00a0causa \u00a0para \u00a0recurrir; \u00a0pero \u00a0la \u00a0reflexi\u00f3n \u00a0resulta \u00a0cierta \u00a0en \u00a0principio y en abstracto, mas quedar\u00eda por examinar el inter\u00e9s \u00a0jur\u00eddico \u00a0que \u00a0es \u00a0un \u00a0factor \u00a0concreto \u00a0del modo de proceder, y que no est\u00e1 vinculado a la mera condici\u00f3n de \u00a0parte \u00a0sino que avanza hacia una relaci\u00f3n de perjuicio entre el impugnante y la \u00a0providencia \u00a0atacada \u00a0(C. \u00a0P. \u00a0P., \u00a0arts. \u00a0196 y 222). \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a08.2\u00a0 \u00a0Pensar \u00a0que de todas maneras el perjuicio irrogado en el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado \u00a0se \u00a0proyecta \u00a0en \u00a0el \u00a0de \u00a0segunda instancia, como para \u00a0justificar \u00a0de \u00a0esa \u00a0manera \u00a0la \u00a0recurrencia \u00a0a \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n sin haber acudido \u00a0primero \u00a0 en \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0ser\u00eda \u00a0ignorar, \u00a0en \u00a0primer \u00a0lugar, \u00a0el \u00a0\u00e1mbito \u00a0de \u00a0competencia \u00a0del \u00a0decisor en este grado de revisi\u00f3n y, sobre todo, comportar\u00eda \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0proceso \u00a0es \u00a0un \u00a0enfoque gradual, secuencial y \u00a0altamente \u00a0integrado \u00a0del \u00a0desarrollo \u00a0de las cuestiones all\u00ed debatidas; ser\u00eda \u00a0soslayar \u00a0 que \u00a0el \u00a0proceso \u00a0es \u00a0un \u00a0desenvolvimiento \u00a0ordenado, \u00a0sujeto \u00a0a \u00a0una \u00a0estructura \u00a0normativa \u00a0preexistente, \u00a0cuya \u00a0disciplina \u00a0consiste precisamente en \u00a0dotar \u00a0a \u00a0cada \u00a0acto \u00a0de \u00a0sentido \u00a0en \u00a0funci\u00f3n \u00a0de la totalidad, que avanza del \u00a0principio \u00a0hacia \u00a0su \u00a0finalizaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0que \u00a0por \u00a0ello no puede arbitrariamente \u00a0regresarse \u00a0a \u00a0estadios \u00a0ya \u00a0superados \u00a0por \u00a0la acci\u00f3n o por la omisi\u00f3n de las \u00a0partes, salvo la nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a09.\u00a0 \u00a0Queda \u00a0por \u00a0decir \u00a0que \u00a0la \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0procesal \u00a0penal \u00a0vern\u00e1cula, \u00a0por \u00a0contrario modo a como hace restricciones en el decisorio de la \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0 introdujo \u00a0 dos \u00a0 casos \u00a0 de \u00a0 efecto \u00a0 extensivo \u00a0en \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, que es lo ocurrido cuando el medio impugnativo se \u00a0extiende \u00a0a \u00a0los \u00a0delitos \u00a0conexos, \u00a0auque \u00a0la \u00a0pena \u00a0se\u00f1alada \u00a0para \u00e9stos sea \u00a0inferior \u00a0a los seis (6) a\u00f1os de prisi\u00f3n (efecto extensivo de la impugnaci\u00f3n, \u00a0art. \u00a0218, \u00a0inciso \u00a02\u00b0), \u00a0o \u00a0cuando \u00a0prev\u00e9 \u00a0que \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0del recurso se \u00a0extender\u00e1 \u00a0a \u00a0los \u00a0no \u00a0recurrentes \u00a0(efecto \u00a0extensivo \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia, art. \u00a0243).\u00a0 \u00a0Desde \u00a0luego \u00a0que \u00a0estas \u00a0aplicaciones \u00a0extensivas \u00a0s\u00f3lo funcionan \u00a0cuando se ha propuesto en debida forma la casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a010.\u00a0 \u00a0El \u00a0tema \u00a0que \u00a0nos ocupa ya hab\u00eda sido examinado por la \u00a0Sala \u00a0en el auto fechado el 9 de agosto de 1995, prove\u00eddo que, con ponencia del \u00a0magistrado \u00a0 \u00a0D\u00eddimo \u00a0 P\u00e1ez \u00a0 Velandia, precis\u00f3 lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe \u00a0lo \u00a0anterior se infiere l\u00f3gicamente \u00a0que \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia no tiene, en principio, poder dispositivo \u00a0sobre \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n jur\u00eddica de los no recurrentes salvo, por ejemplo, que se \u00a0imponga \u00a0la \u00a0anulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0toda \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0o que se les deba aplicar por \u00a0extensi\u00f3n, \u00a0pues \u00a0su \u00a0competencia solamente alcanza a quienes, a trav\u00e9s de ese \u00a0instrumento, \u00a0 muestran \u00a0 su \u00a0inconformidad \u00a0con \u00a0lo \u00a0decidido \u00a0por \u00a0la \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0mas \u00a0no a los que, con su silencio, demuestran su aprobaci\u00f3n con lo \u00a0resuelto.\u00a0 \u00a0La \u00a0interposici\u00f3n \u00a0del \u00a0recurso \u00a0es \u00a0se\u00f1al evidente de que se \u00a0pretende \u00a0acceder \u00a0a \u00a0otra \u00a0instancia en busca de la justicia que el inferior le \u00a0neg\u00f3; \u00a0su no interposici\u00f3n, demuestra que no hay inter\u00e9s en que se revise por \u00a0el superior lo decidido, pues se considera justo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c&#8230; \u00a0Si \u00a0esto es as\u00ed, como en efecto lo \u00a0es, \u00a0s\u00edguese \u00a0que, \u00a0en el caso del condenado JES\u00daS ALBERTO GUTIERREZ JULIOS no \u00a0hay \u00a0legitimaci\u00f3n \u00a0para interponer el recurso extraordinario de casaci\u00f3n, como \u00a0lo \u00a0entendi\u00f3 \u00a0con \u00a0acierto el Tribunal Superior de San Jos\u00e9 de C\u00facuta, habida \u00a0cuenta \u00a0de \u00a0que \u00a0no \u00a0agot\u00f3 las dos instancias al omitirse la interposici\u00f3n del \u00a0recurso \u00a0de apelaci\u00f3n contra la sentencia de primera instancia, lo cual si bien \u00a0facultativamente \u00a0 pod\u00eda \u00a0 hacerse, \u00a0 dado \u00a0 que \u00a0 es \u00a0 un \u00a0 derecho \u00a0 del \u00a0que \u00a0discrecionalmente \u00a0se \u00a0puede hacer uso, para acudirse a la casaci\u00f3n constitu\u00eda \u00a0\u2018conditio \u00a0 sine \u00a0 que \u00a0non\u2019 \u00a0que \u00a0revisara \u00a0el \u00a0superior la sentencia del Juez de primera instancia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0en \u00a0el auto del 5 de septiembre de 1996, \u00a0cuya \u00a0ponencia correspondi\u00f3 al magistrado Fernando E. \u00a0Arboleda \u00a0Ripoll, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0reiter\u00f3 \u00a0su posici\u00f3n y \u00a0motiv\u00f3 en los siguientes t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe \u00a0aceptarse la procedencia del recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0sentencias que, por no haber sido objeto de la alzada por \u00a0parte \u00a0del \u00a0presunto \u00a0afectado, \u00a0no \u00a0fueron \u00a0revisadas \u00a0en \u00a0segunda instancia ni \u00a0comportan \u00a0pronunciamiento \u00a0alguno \u00a0sobre \u00a0su particular situaci\u00f3n -am\u00e9n de la \u00a0limitaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0competencia \u00a0del \u00a0superior \u00a0y \u00a0de la prohibici\u00f3n de reforma \u00a0peyorativa, \u00a0tra\u00eddas \u00a0por \u00a0el art\u00edculo 217 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a0modificado \u00a0por el art\u00edculo 34 de la Ley 81 de 1993-, el Estado y concretamente \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0de \u00a0justicia, \u00a0desconocer\u00eda \u00a0el \u00a0principio de seguridad \u00a0 jur\u00eddica, \u00a0que \u00a0predica \u00a0la \u00a0inamovilidad \u00a0de \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0de \u00a0m\u00e9rito, \u00a0no \u00a0pudiendo \u00a0ser \u00a0revocadas \u00a0o \u00a0modificadas \u00a0sino a instancias del ataque que en el momento oportuno y a trav\u00e9s \u00a0de los recursos le formulen las partes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAdem\u00e1s, \u00a0si \u00a0la teleolog\u00eda central del \u00a0nuevo \u00a0esquema \u00a0procesal penal colombiano -mixto con tendencia acusatoria- es la \u00a0garant\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0derechos fundamentales de las partes que en \u00e9l intervienen, \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales deben desempe\u00f1ar un din\u00e1mico papel en correspondencia \u00a0a \u00a0esa \u00a0finalidad \u00a0rectora propia de un proceso penal \u201centre partes\u201d, que se \u00a0surte \u00a0gradual \u00a0y \u00a0sistem\u00e1ticamente a medida que se agotan las instancias, pues \u00a0al \u00a0avanzar \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0por \u00a0la \u00a0logicidad del sistema, \u00e9ste se cierra en la \u00a0c\u00faspide. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEse \u00a0dinamismo \u00a0de las partes responde a \u00a0los \u00a0 principios \u00a0de \u00a0lealtad \u00a0procesal \u00a0y \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 preclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0momentos \u00a0procesales, \u00a0y \u00a0se \u00a0exterioriza \u00a0a trav\u00e9s del \u00a0ejercicio \u00a0oportuno \u00a0de \u00a0sus derechos, con la un\u00edvoca controversia a medida que \u00a0se \u00a0van \u00a0profiriendo \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0judiciales, de tal manera que se trabe el \u00a0contradictorio \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0legitime \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0car\u00e1cter \u00a0 dial\u00e9ctico \u00a0 de \u00a0 la \u00a0actuaci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a011.\u00a0 \u00a0Como \u00a0es \u00a0presupuesto \u00a0procesal de todos los recursos no \u00a0s\u00f3lo \u00a0la \u00a0legitimaci\u00f3n \u00a0para recurrir, que se tiene por el hecho de ser parte, \u00a0sino \u00a0tambi\u00e9n el inter\u00e9s jur\u00eddico para impugnar (concreci\u00f3n de un gravamen o \u00a0perjuicio), \u00a0ti\u00e9nese \u00a0que \u00a0en este caso se ha pretermitido el debido proceso al \u00a0conceder \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0y \u00a0darle \u00a0tr\u00e1mite \u00a0a \u00a0la \u00a0misma \u00a0sin \u00a0ese \u00a0antecedente \u00a0necesario.\u00a0 \u00a0Y \u00a0es \u00a0que, \u00a0en \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0de \u00a0un \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0taxativo \u00a0y \u00a0limitado \u00a0en principio a las causales propuestas por el impugnante, \u00a0como \u00a0es \u00a0el \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0esa \u00a0legitimaci\u00f3n \u00a0y \u00a0ese \u00a0inter\u00e9s del \u00a0impugnante \u00a0se \u00a0constituyen \u00a0en \u00a0la medida de la competencia de la Corte, de tal \u00a0manera \u00a0 que \u00a0 abrir \u00a0 esta \u00a0 singular \u00a0 sede, \u00a0 sin \u00a0cumplir \u00a0tal \u00a0minimum \u00a0 de \u00a0 acto \u00a0de \u00a0parte, \u00a0ser\u00eda \u00a0tornarla \u00a0enteramente \u00a0oficiosa, \u00a0es decir, equivaldr\u00eda a convertir en regla lo \u00a0que \u00a0es \u00a0una \u00a0excepci\u00f3n \u00a0que \u00a0s\u00f3lo \u00a0opera cuando el recurrente ya ha pedido en \u00a0debida forma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Si \u00a0ello \u00a0es \u00a0as\u00ed, \u00a0los autos del 5 de abril y 2 de junio de 1994, \u00a0por \u00a0medio \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales el Tribunal Superior de Cali concedi\u00f3 el recurso de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0est\u00e1n \u00a0afectados \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0al \u00a0debido proceso, \u00a0concretamente \u00a0por \u00a0transgresi\u00f3n \u00a0al \u00a0principio l\u00f3gico antecedente-consecuente \u00a0(cuaderno \u00a0N\u00b0 \u00a02, \u00a0fs. \u00a01084).\u00a0 \u00a0De \u00a0igual \u00a0manera, se advierte viciado de \u00a0nulidad \u00a0el \u00a0auto \u00a0del \u00a014 \u00a0de \u00a0septiembre siguiente, obra de esta Sala, pues se \u00a0carec\u00eda \u00a0de \u00a0competencia para dictarlo, dado que no era procedente la casaci\u00f3n \u00a0por \u00a0falta de un presupuestso procesal (cuaderno de la Corte, fs. 3).\u00a0 As\u00ed \u00a0se \u00a0declarar\u00e1 \u00a0en \u00a0este \u00a0prove\u00eddo \u00a0y \u00a0cobrar\u00e1 \u00a0ejecutoria el fallo de segunda \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0No \u00a0obsta a este prop\u00f3sito que sea la providencia de admisi\u00f3n del \u00a0recurso, \u00a0dictada por esta misma Sala, la que haya de quedar tambi\u00e9n tocada por \u00a0la \u00a0nulidad, \u00a0pues, \u00a0aparte \u00a0de que es imperativo rector del procedimiento penal \u00a0reconocer \u00a0el \u00a0error \u00a0y \u00a0corregirlo \u00a0(art. 13 C. P. P.), la jurisprudencia de la \u00a0Sala \u00a0 de \u00a0 Casaci\u00f3n \u00a0 Civil \u00a0 ense\u00f1a \u00a0 tinosamente \u00a0sobre \u00a0el \u00a0particular \u00a0lo \u00a0siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0 auto \u00a0admisorio \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0obstante \u00a0su \u00a0ejecutoria, \u00a0no \u00a0veda \u00a0a la Sala la posibilidad de \u00a0revisarlo \u00a0posteriormente, \u00a0ora de oficio o ya a petici\u00f3n de parte, puesto que, \u00a0como \u00a0lo pregona con acierto la doctrina del derecho procesal, lo interlocutorio \u00a0no \u00a0ata \u00a0a \u00a0lo \u00a0definitivo.\u00a0 \u00a0Por \u00a0lo \u00a0consiguiente, si la Sala ha admitido \u00a0ilegalmente \u00a0tal \u00a0recurso, puede posteriormente apartarse de su propia decisi\u00f3n \u00a0y \u00a0 abstenerse \u00a0 de \u00a0 proferir \u00a0 sentencia \u00a0 de \u00a0m\u00e9rito \u00a0para \u00a0rechazarlo, \u00a0por \u00a0improcedente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn varias ocasiones ha dicho la Corte, en \u00a0efecto, \u00a0 \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0cuando \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2018erradamente \u00a0declara \u00a0admisible \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n, el auto \u00a0correspondiente \u00a0no \u00a0la obliga a tomar decisi\u00f3n alguna de fondo al estudiar los \u00a0reparos \u00a0hechos \u00a0a \u00a0la sentencia del Tribunal y darse cuenta cabal de la \u00edndole \u00a0del \u00a0pleito.\u00a0 \u00a0Ciertamente, \u00a0si al entrar en el examen detenido del recurso \u00a0propuesto \u00a0advierte \u00a0que le ha dado cabida sin fundamento legal, mal proceder\u00eda \u00a0atribuy\u00e9ndole \u00a0al auto admisorio capacidad para comprometerla en el nuevo error \u00a0de \u00a0asumir \u00a0una \u00a0competencia \u00a0de \u00a0que \u00a0carece.\u00a0 Porque el auto en cuesti\u00f3n \u00a0nunca \u00a0tiene \u00a0fuerza \u00a0de \u00a0sentencia, \u00a0no \u00a0cohibe \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0para declarar en \u00a0providencia \u00a0posterior improcedente el recurso\u201d (G. J., tomos LXX, 2; XC, 330; \u00a0CXXXVIII, 83 y CLI, 38). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Las\u00a0 \u00a0decisiones sobre libertad provisional por pena cumplida, \u00a0por \u00a0referirse \u00a0a \u00a0tan \u00a0fundamental derecho, no podr\u00e1n verse interesadas por la \u00a0nulidad, \u00a0precisamente \u00a0porque \u00a0la misma norma rectora del art\u00edculo 13 supedita \u00a0la \u00a0enmienda \u00a0de \u00a0los actos an\u00f3malos al respeto de los derechos y garant\u00edas de \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales.\u00a0 Por lo dem\u00e1s, todos los c\u00f3mputos de redenci\u00f3n \u00a0de \u00a0pena \u00a0por \u00a0trabajo \u00a0y\/o \u00a0estudio, \u00a0los ha hecho la Sala anticipadamente para \u00a0efectos \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad provisional, pero cualquier decisi\u00f3n definitiva sobre \u00a0el \u00a0 particular \u00a0 concierne \u00a0al \u00a0juez \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0de \u00a0penas \u00a0y \u00a0medidas \u00a0de \u00a0seguridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Si \u00a0la \u00a0Sala \u00a0carece \u00a0de competencia para cualquier pronunciamiento \u00a0derivado \u00a0de \u00a0la \u00a0interposici\u00f3n \u00a0del \u00a0recurso de casaci\u00f3n, ha de advertirse al \u00a0juez \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0que \u00a0pende \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0sobre \u00a0la anunciada muerte del \u00a0procesado \u00a0Carlos \u00a0Arturo \u00a0Puerta \u00a0Parra (cuaderno de la Corte, folios 84 a 89). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE \u00a0CASACI\u00d3N PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Con \u00a0la \u00a0aclaraci\u00f3n \u00a0introducida \u00a0en \u00a0la motivaci\u00f3n, decretar \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0de lo actuado a partir de los autos fechados \u00a0el \u00a05 \u00a0de \u00a0abril y el 2 de junio de 1994, por medio de \u00a0los \u00a0cuales \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Cali \u00a0declar\u00f3 \u00a0desierto \u00a0el recurso de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado \u00a0ALEXANDER CASTA\u00d1O MONTOYA y orden\u00f3 \u00a0continuar \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0del \u00a0mismo \u00a0en relaci\u00f3n con el procesado DONALD ZAPATA \u00a0SARRIA, \u00a0 \u00a0tal \u00a0 \u00a0como \u00a0 hab\u00eda \u00a0 sido \u00a0 ordenado \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 primero \u00a0 de \u00a0 los \u00a0prove\u00eddos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Decl\u00e1rase \u00a0ejecutoriada \u00a0la sentencia de segunda instancia dictada \u00a0por el mismo tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0C\u00f3piese, notif\u00edquese y devu\u00e9lvase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 ARBOLEDA \u00a0 RIPOLL\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 RICARDO CALVETE RANGEL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0 \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 E. \u00a0 MEJ\u00cdA \u00a0 ESCOBAR \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 D\u00cdDIMO P\u00c1EZ \u00a0VELANDIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NILSON \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0JUAN \u00a0 \u00a0MANUEL \u00a0 TORRES \u00a0FRESNEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CU\u00c9LLAR \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 APELACION\/ CASACION \u00a0 Pensar \u00a0que \u00a0de \u00a0todas \u00a0maneras \u00a0el perjuicio \u00a0irrogado \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de primer grado se proyecta en el de segunda instancia, \u00a0como \u00a0para \u00a0justificar \u00a0de \u00a0esa \u00a0manera \u00a0la recurrencia a la casaci\u00f3n sin haber \u00a0acudido \u00a0primero \u00a0en \u00a0apelaci\u00f3n, ser\u00eda ignorar, en primer lugar, el \u00e1mbito de \u00a0competencia \u00a0del \u00a0decisor en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-997","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-5"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/997","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=997"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/997\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=997"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=997"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=997"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}