{"id":9957,"date":"2023-09-08T18:26:03","date_gmt":"2023-09-08T18:26:03","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2314623-08-05\/"},"modified":"2023-09-08T18:26:03","modified_gmt":"2023-09-08T18:26:03","slug":"2314623-08-05","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2314623-08-05\/","title":{"rendered":"23146(23-08-05)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 23146 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado ponente: \u00a0<\/p>\n<p>YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta N\u00b0 063. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., agosto veintitr\u00e9s (23) de \u00a0dos mil cinco (2005). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Procede \u00a0 la \u00a0Sala \u00a0a \u00a0resolver \u00a0sobre \u00a0la \u00a0admisibilidad \u00a0formal \u00a0de la demanda de casaci\u00f3n presentada por el defensor del \u00a0procesado \u00a0NELSON \u00a0HUMBERTO \u00a0LANCHEROS \u00a0AVELLANEDA, quien fuera condenado por la \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0de \u00a0falsedad en documento privado en fallos proferidos por el \u00a0Juzgado 49 Penal del Circuito y el Tribunal Superior de Bogot\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>1. Los primeros se iniciaron hacia las 10:30 \u00a0de \u00a0la \u00a0noche \u00a0del \u00a019 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01994, cuando en el sector de la calle \u00a063\u00a0 \u00a0con \u00a0carrera \u00a020 \u00a0de \u00a0esta \u00a0ciudad \u00a0Alfonso Mej\u00eda R\u00edos fue despojado \u00a0violentamente \u00a0del \u00a0veh\u00edculo \u00a0que \u00a0conduc\u00eda de placas CAA 598, marca Mazda 626 \u00a0GLX, modelo 1989, color blanco, y de algunos objetos personales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fecha \u00a04 \u00a0de \u00a0julio de 1996 la Polic\u00eda \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0dej\u00f3 \u00a0a \u00a0\u00f3rdenes \u00a0de \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0que conoc\u00eda de la \u00a0denuncia \u00a0formulada \u00a0por Mej\u00eda R\u00edos el automotor antes mencionado, el cual fue \u00a0incautado \u00a0en \u00a0el \u00a0municipio \u00a0de \u00a0Garz\u00f3n, \u00a0Huila, \u00a0en \u00a0poder de NELSON HUMBERTO \u00a0LANCHEROS \u00a0AVELLANEDA, quien manifest\u00f3 que JORGE HERN\u00c1N VARGAS MART\u00cdNEZ se lo \u00a0hab\u00eda \u00a0vendido, estableci\u00e9ndose que mediante la utilizaci\u00f3n de documentaci\u00f3n \u00a0falsa \u00a0-Declaraci\u00f3n \u00a0de Aduanas y factura de compra expedidas en Bogot\u00e1 por la \u00a0Compa\u00f1\u00eda \u00a0Colombiana \u00a0Automotriz \u00a0y \u00a0Automotora \u00a0de \u00a0Occidente Ltda.- el 27 de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01995 se matricul\u00f3 en la Secretar\u00eda de Tr\u00e1nsito de Palermo con \u00a0las \u00a0placas \u00a0GGK-064, \u00a0apareciendo \u00a0la \u00a0tarjeta de propiedad a nombre de ROBERTO \u00a0C\u00c9SAR BORELLY P\u00c1EZ porque as\u00ed lo solicit\u00f3 LANCHEROS MART\u00cdNEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0A \u00a0la \u00a0presente \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0fueron \u00a0vinculados \u00a0a trav\u00e9s de indagatoria NELSON HUMBERTO LANCHEROS AVELLANEDA, JORGE \u00a0HERN\u00c1N \u00a0VARGAS \u00a0MART\u00cdNEZ \u00a0y \u00a0ROBERTO \u00a0C\u00c9SAR \u00a0BORELLY \u00a0P\u00c1EZ. La Fiscal\u00eda 108 \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0mediante \u00a0resoluciones \u00a0de \u00a0fechas \u00a024 \u00a0de \u00a0julio y 4 de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a02000 \u00a0afect\u00f3 \u00a0a los dos primeros con medida de aseguramiento de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0como coautores de las conductas punibles de receptaci\u00f3n \u00a0y \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0documento p\u00fablico agravada por el uso, y el 16 de \u00a0agosto \u00a0de \u00a0ese \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o \u00a0se \u00a0abstuvo \u00a0de \u00a0hacerlo \u00a0en relaci\u00f3n con BORELLY \u00a0P\u00c1EZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. La misma Fiscal\u00eda el 1\u00b0 de marzo de 2001 \u00a0precluy\u00f3 \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0BORELLY P\u00c1EZ y el 31 de mayo \u00a0siguiente \u00a0dict\u00f3 resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n contra LANCHEROS AVELLANEDA y VARGAS \u00a0MART\u00cdNEZ \u00a0como \u00a0coautores \u00a0de \u00a0las \u00a0conductas \u00a0punibles de falsedad material en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico, \u00a0falsedad \u00a0en documento privado y uso de documento p\u00fablico \u00a0falso y en ese mismo sentido modific\u00f3 la medida de aseguramiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Correspondi\u00f3 \u00a0al \u00a0Juzgado \u00a049 Penal del \u00a0Circuito \u00a0de Bogot\u00e1 adelantar el juicio y celebrada la audiencia p\u00fablica el 19 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a02003 profiri\u00f3 sentencia condenando a los dos procesados a la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0cuarenta \u00a0y \u00a0ocho (48) meses de prisi\u00f3n, a la accesoria de \u00a0inhabilidad \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de derechos y funciones p\u00fablicas por el mismo \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de la sanci\u00f3n privativa de la libertad, se abstuvo de imponer condena \u00a0en \u00a0perjuicios \u00a0y \u00a0les \u00a0neg\u00f3 \u00a0la suspensi\u00f3n condicional de la ejecuci\u00f3n de la \u00a0pena, \u00a0como \u00a0autores \u00a0penalmente \u00a0responsables \u00a0de \u00a0las \u00a0conductas \u00a0punibles \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0material \u00a0de \u00a0particular \u00a0en \u00a0documento p\u00fablico agravada por el uso y \u00a0falsedad en documento privado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. La providencia anterior fue impugnada por \u00a0los \u00a0defensores de los incriminados y el 4 de junio de 2004 el Tribunal Superior \u00a0de \u00a0esta \u00a0ciudad \u00a0la reform\u00f3 en el sentido de condenar a los acusados a la pena \u00a0de \u00a0veinte \u00a0(20) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0como \u00a0autores \u00a0responsables del delito de \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado \u00a0y \u00a0les \u00a0concedi\u00f3 \u00a0la \u00a0condena \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0condicional \u00a0por \u00a0un per\u00edodo de prueba de dos (2) a\u00f1os, pronunciamiento contra \u00a0el \u00a0cual \u00a0el \u00a0apoderado de LANCHEROS AVELLANEDA interpuso y sustent\u00f3 el recurso \u00a0extraordinario de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 LA \u00a0DEMANDA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0recurrente \u00a0acude \u00a0a la casaci\u00f3n por la \u00a0v\u00eda \u00a0excepcional \u00a0en \u00a0la \u00a0medida \u00a0que \u00a0para \u00a0la \u00a0fecha de emisi\u00f3n del fallo de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0estaba \u00a0vigente \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0205 \u00a0de la Ley 600 de 2000, \u00a0precepto \u00a0 que \u00a0 se\u00f1ala \u00a0 como \u00a0 requisito \u00a0 de \u00a0 procedibilidad \u00a0 del \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0com\u00fan \u00a0que \u00a0el \u00a0delito \u00a0tenga \u00a0prevista \u00a0pena \u00a0de prisi\u00f3n cuyo \u00a0m\u00e1ximo \u00a0exceda \u00a0de \u00a0ocho \u00a0(8) \u00a0a\u00f1os, \u00a0y \u00a0el \u00a0delito \u00a0de falsedad particular en \u00a0documento \u00a0privado \u00a0por el cual se dict\u00f3 el fallo se sanciona con un m\u00e1ximo de \u00a0seis \u00a0(6) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0la \u00a0normatividad imperante al momento de los \u00a0hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La casaci\u00f3n discrecional busca el desarrollo \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0y \u00a0la protecci\u00f3n de derechos fundamentales, motivos por \u00a0los \u00a0cuales \u00a0propone \u00a0dos \u00a0cargos contra la sentencia proferida por el Tribunal, \u00a0as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el cargo primero \u00a0cuestiona \u00a0que \u00a0el \u00a0fallo \u00a0fue proferido en actuaci\u00f3n \u00a0viciada \u00a0que \u00a0afect\u00f3 \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0porque \u00a0los \u00a0jueces de instancia no \u00a0ten\u00edan \u00a0competencia \u00a0para \u00a0conocer \u00a0del \u00a0asunto \u00a0debido \u00a0a \u00a0que \u00a0los documentos \u00a0privados \u00a0falsos \u00a0\u2013conducta \u00a0punible \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 cual \u00a0 fue \u00a0 finalmente \u00a0 condenado \u00a0su \u00a0defendido- \u00a0fueron \u00a0utilizados\u00a0 \u00a0en \u00a0la \u00a0Inspecci\u00f3n \u00a0de \u00a0Tr\u00e1nsito \u00a0y \u00a0Transportes de Palermo, \u00a0Huila, \u00a0para \u00a0obtener \u00a0la \u00a0matr\u00edcula \u00a0del \u00a0veh\u00edculo \u00a0de \u00a0placas \u00a0GGK \u00a0064, por \u00a0consiguiente \u00a0 eran \u00a0 los \u00a0Jueces \u00a0Penales \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Neiva \u00a0a \u00a0quienes \u00a0correspond\u00eda adelantar la etapa del juicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo anterior, solicita casar la sentencia \u00a0y \u00a0declarar \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0todo lo actuado en la fase de juzgamiento y que el \u00a0asunto sea enviado a los jueces competentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el cargo segundo \u00a0\u2013de \u00a0 \u00a0 \u00a0manera \u00a0subsidiaria- \u00a0 acusa \u00a0 la \u00a0sentencia \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el Tribunal de incurrir en violaci\u00f3n indirecta de la \u00a0ley \u00a0 sustancial \u00a0 derivada \u00a0 de \u00a0 \u201cerror \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n\u201d \u00a0en la apreciaci\u00f3n de las pruebas que se tuvieron en cuenta para \u00a0dar \u00a0 por \u00a0 establecida \u00a0 la \u00a0 conducta \u00a0 punible \u00a0 de \u00a0 falsedad \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En los fallos de instancia se afirm\u00f3 que la \u00a0factura \u00a0comercial N\u00b0 94006 y el escrito de confirmaci\u00f3n de la misma expedidos \u00a0el \u00a08 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01995 \u00a0en \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0por Automotores de Occidente Ltda. y la \u00a0certificaci\u00f3n \u00a0N\u00b0 \u00a0008775 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a020 \u00a0de \u00a01994 en cuyo texto figura la \u00a0Compa\u00f1\u00eda \u00a0Colombiana Automotriz S.A. haciendo constar en esta misma ciudad que \u00a0el \u00a0manifiesto \u00a0o declaraci\u00f3n de aduanas N\u00b0 24430010503128 ampara el veh\u00edculo \u00a0de \u00a0las \u00a0caracter\u00edsticas all\u00ed descritas son ap\u00f3crifos, toda vez que la citada \u00a0empresa \u00a0automotriz \u00a0neg\u00f3 \u00a0haber \u00a0expedido dichos documentos, a\u00f1adiendo que el \u00a0automotor \u00a0fue \u00a0nacionalizado \u00a0seg\u00fan \u00a0manifiesto \u00a0de \u00a0importaci\u00f3n N\u00b0 51240 de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01998 \u00a0y \u00a0que \u00a0as\u00ed \u00a0se \u00a0estructuraba \u00a0la conducta lesiva del bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 fe \u00a0 p\u00fablica, \u00a0concretamente \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0libelista \u00a0se opone a tales valoraciones \u00a0afirmando \u00a0que \u00a0la \u00a0manera \u00a0m\u00e1s \u00a0com\u00fan \u00a0para \u00a0probar \u00a0la \u00a0falsedad material en \u00a0documento \u00a0privado \u00a0es el cotejo grafol\u00f3gico, prueba que brilla por su ausencia \u00a0en \u00a0este \u00a0asunto \u00a0al \u00a0igual \u00a0que \u00a0haberle \u00a0preguntado a la empresa Automotora de \u00a0Occidente Ltda. sobre ese particular. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Trat\u00e1ndose \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado \u2013agrega- \u00a0no \u00a0puede \u00a0haber \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0y en este caso as\u00ed procedieron los \u00a0jueces \u00a0de instancia llegando a una conclusi\u00f3n equivocada sobre la materialidad \u00a0de \u00a0tal conducta punible incurriendo en el yerro inicialmente anunciado respecto \u00a0de la falsedad de los citados documentos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0no \u00a0existir \u00a0prueba \u00a0sobre el tipo penal \u00a0imputado \u00a0a su defendido al menos por aplicaci\u00f3n del principio constitucional y \u00a0legal de la duda, se le debi\u00f3 absolver. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por tanto, solicita casar el fallo para en su \u00a0lugar \u00a0 dictar \u00a0el \u00a0de \u00a0reemplazo \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0que \u00a0se \u00a0acaba \u00a0de \u00a0indicar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0En \u00a0relaci\u00f3n con la admisibilidad de la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0frente \u00a0al requisito relativo a la pena prevista para el \u00a0delito, \u00a0la \u00a0Sala defini\u00f3 que cuando hubiese ocurrido tr\u00e1nsito de legislaci\u00f3n \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0recurrir \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0extraordinaria (casaci\u00f3n com\u00fan o \u00a0excepcional) \u00a0se \u00a0rige por la ley m\u00e1s favorable, bien sea la vigente al momento \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0o \u00a0cuando se profiera el fallo de segunda instancia, o una ley \u00a0posterior, \u00a0 siempre \u00a0 y \u00a0 cuando \u00a0alguna \u00a0de \u00a0aquellas \u00a0contenga \u00a0efectos \u00a0m\u00e1s \u00a0compatibles \u00a0 con \u00a0 los \u00a0 intereses \u00a0 del \u00a0 sujeto \u00a0procesal \u00a0que \u00a0interpone \u00a0el \u00a0recurso1, como lo dispone el art\u00edculo 6 cpp-2004. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0La \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0por \u00a0la \u00a0cual fue \u00a0finalmente \u00a0condenado \u00a0el \u00a0procesado LANCHEROS AVELLANEDA ten\u00eda se\u00f1alada, para \u00a0el \u00a0momento de los hechos (1995), una pena m\u00e1xima de seis (6) a\u00f1os de prisi\u00f3n \u00a0(art\u00edculo 221 del Decreto 100 de 1980). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0acuerdo con la ley procesal vigente para \u00a0ese \u00a0momento \u00a0(art\u00edculo \u00a0218 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991, \u00a0modificado \u00a0por el \u00a0art\u00edculo \u00a035 \u00a0inciso \u00a01\u00b0 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a081 de 1993), el camino para recurrir en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0es \u00a0el \u00a0com\u00fan \u00a0y no el discrecional, porque tal preceptiva se\u00f1alaba \u00a0que \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0ordinaria \u00a0proced\u00eda \u00a0contra \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0proferidas en \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0por \u00a0los Tribunales Superiores de Distrito Judicial y por el \u00a0Tribunal \u00a0Penal \u00a0Militar, en los procesos que se hubieren adelantado por delitos \u00a0que \u00a0tengan se\u00f1alada pena privativa de la libertad cuyo m\u00e1ximo sea o exceda de \u00a0seis (6) a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y es que de conformidad con la ley vigente al \u00a0momento \u00a0de \u00a0dictarse \u00a0el \u00a0fallo \u00a0(art\u00edculo \u00a0205 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 de 2000), la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0com\u00fan \u00a0procede contra sentencias proferidas en segunda instancia por \u00a0los \u00a0Tribunales \u00a0Superiores \u00a0de \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0y \u00a0por el Tribunal Superior \u00a0Militar, \u00a0en \u00a0los \u00a0procesos \u00a0que \u00a0se \u00a0hubieren adelantado por delitos que tengan \u00a0se\u00f1alada \u00a0pena \u00a0privativa de la libertad cuyo m\u00e1ximo exceda de ocho (8) a\u00f1os, \u00a0y \u00a0bajo \u00a0este r\u00e9gimen como del anterior, el recurso extraordinario de casaci\u00f3n \u00a0podr\u00eda \u00a0admitirse \u00a0excepcional \u00a0o \u00a0discrecionalmente \u00a0en \u00a0casos distintos a los \u00a0anteriormente \u00a0mencionados, \u00a0cuando se considere necesario para el desarrollo de \u00a0la jurisprudencia o la preservaci\u00f3n de los derechos fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo \u00a0el \u00a0contexto \u00a0anterior, en el presente \u00a0caso, \u00a0si \u00a0se \u00a0atiende \u00a0la \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0vigente \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0proceder\u00eda \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0com\u00fan, \u00a0porque \u00a0la \u00a0conducta punible de falsedad en \u00a0documento \u00a0privado \u00a0se \u00a0sancionaba \u00a0con prisi\u00f3n m\u00e1xima de 6 a\u00f1os y ese era el \u00a0m\u00ednimo \u00a0punitivo \u00a0que \u00a0se requer\u00eda; y si se mira la normatividad vigente en la \u00a0fecha \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0proceder\u00eda la casaci\u00f3n excepcional, porque la pena m\u00e1xima \u00a0para tal conducta punible no excede de ocho (8) a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De manera que la norma m\u00e1s favorable para el \u00a0recurrente \u00a0resulta \u00a0ser la que reg\u00eda al momento de la comisi\u00f3n del delito por \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0dict\u00f3 \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0porque \u00a0para la conducta punible de falsedad en \u00a0documento \u00a0 privado \u00a0 proced\u00eda \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0com\u00fan, \u00a0menos \u00a0exigente \u00a0en \u00a0su \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0que \u00a0la \u00a0discrecional, \u00a0razones \u00a0por \u00a0las \u00a0cuales el estudio de la \u00a0demanda \u00a0 se \u00a0 har\u00e1 \u00a0siguiendo \u00a0las \u00a0directrices \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0ordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cabe \u00a0 precisar \u00a0 que \u00a0 las \u00a0elaboraciones \u00a0relacionadas \u00a0con \u00a0el \u00a0inter\u00e9s \u00a0de defender garant\u00edas fundamentales, a las que \u00a0hace \u00a0alusi\u00f3n \u00a0el \u00a0demandante \u00a0-pues \u00a0omiti\u00f3 \u00a0lo relacionado con el desarrollo \u00a0jurisprudencial-, \u00a0pueden \u00a0apreciarse como argumentos adicionales para demostrar \u00a0los \u00a0cargos, \u00a0no as\u00ed como un requisito que deba exigirse para resolver sobre la \u00a0aptitud de la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. El recurso extraordinario de casaci\u00f3n no \u00a0constituye \u00a0sede \u00a0adicional para continuar el debate probatorio sobre los hechos \u00a0investigados \u00a0y \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0procesado \u00a0el cual se cumpli\u00f3 en las \u00a0instancias \u00a0y \u00a0concluy\u00f3 \u00a0con el fallo de segundo grado, por el contrario, exige \u00a0para \u00a0la \u00a0admisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0que \u00a0el \u00a0sujeto \u00a0procesal recurrente tenga \u00a0presente \u00a0las \u00a0exigencias \u00a0formales \u00a0previstas \u00a0en \u00a0la \u00a0ley \u00a0en el prop\u00f3sito de \u00a0demostrar \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0un \u00a0juicio \u00a0t\u00e9cnico jur\u00eddico que la declaraci\u00f3n de \u00a0justicia \u00a0all\u00ed \u00a0contenida, \u00a0la \u00a0cual \u00a0llega \u00a0a \u00a0esta \u00a0sede \u00a0amparada de la dual \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0legalidad, \u00a0se \u00a0sustent\u00f3 \u00a0en errores de hecho o de \u00a0derecho \u00a0ostensibles \u00a0y \u00a0relevantes \u00a0o \u00a0se \u00a0profiri\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0juicio viciado de \u00a0nulidad, \u00a0 ocurrencias \u00a0 una \u00a0 y \u00a0 otra \u00a0que \u00a0reclaman \u00a0para \u00a0s\u00ed \u00a0el \u00a0necesario \u00a0correctivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, cuando en el libelo impugnatorio \u00a0se \u00a0desatienden \u00a0los \u00a0requisitos se\u00f1alados en la normatividad llamada a regular \u00a0el \u00a0caso \u00a0concreto \u00a0(art\u00edculo \u00a0212 \u00a0de \u00a0la Ley 600 de 2000), y fundamentalmente \u00a0cuando \u00a0se \u00a0soslaya \u00a0aqu\u00e9lla exigencia relacionada con la adecuada formulaci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo \u00a0y \u00a0se \u00a0omite \u00a0se\u00f1alar \u00a0con \u00a0la \u00a0claridad \u00a0y \u00a0precisi\u00f3n debidas sus \u00a0fundamentos, \u00a0la \u00a0consecuencia \u00a0procesal \u00a0inmediata \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0otra que su \u00a0inadmisi\u00f3n seg\u00fan as\u00ed lo establece la referida norma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. A partir del anterior marco conceptual, lo \u00a0primero \u00a0que \u00a0se \u00a0advierte \u00a0es \u00a0que en la demanda presentada por el libelista se \u00a0acierta \u00a0en la identificaci\u00f3n de los sujetos procesales, la sentencia objeto de \u00a0impugnaci\u00f3n, \u00a0la \u00a0s\u00edntesis \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0materia \u00a0del \u00a0juicio y el resumen \u00a0parcial \u00a0de \u00a0la actuaci\u00f3n del proceso, pero no acontece igual con los restantes \u00a0requisitos \u00a0porque \u00a0si bien se se\u00f1ala como causales la tercera y la primera, no \u00a0se \u00a0procede \u00a0para \u00a0su \u00a0desarrollo bajo los presupuestos de precisi\u00f3n y claridad \u00a0requeridos para la demostraci\u00f3n de las censuras. En efecto: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo que tiene que ver con el primer \u00a0cargo, \u00a0formulado \u00a0al amparo de la \u00a0causal \u00a0 tercera \u00a0 de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0no \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0tiene establecido que la postulaci\u00f3n de vicios de \u00a0nulidad \u00a0en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0no \u00a0escapa \u00a0al cumplimiento de unas exigencias \u00a0b\u00e1sicas \u00a0que \u00a0permitan a la Corte abordar el estudio t\u00e9cnico y jur\u00eddico de un \u00a0fallo \u00a0o de una actuaci\u00f3n, seg\u00fan el caso, con un margen de movilidad relativo, \u00a0de \u00a0manera \u00a0que \u00a0la rigidez formal no haga nugatoria la posibilidad de reajustar \u00a0la \u00a0estructura \u00a0del \u00a0proceso o la actividad de los jueces a la legalidad sin que \u00a0este \u00a0 medio \u00a0 extraordinario \u00a0 de \u00a0 impugnaci\u00f3n \u00a0pierda \u00a0sus \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0esenciales y principalmente su finalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0decir, \u00a0la \u00a0proposici\u00f3n de nulidades en \u00a0esta \u00a0sede \u00a0no \u00a0puede soslayar el cumplimiento de los requisitos que orientan no \u00a0s\u00f3lo \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria, sino el instituto mismo, de modo que en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0no \u00a0est\u00e1 \u00a0relevado de su \u00a0observancia \u00a0como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0este \u00a0recurso \u00a0no \u00a0es \u00a0en \u00a0modo \u00a0alguno de libre \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0ni \u00a0permite \u00a0una amplitud como para que la Sala entre a suplir las \u00a0deficiencias argumentativas o a corregir los desatinos del libelo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0as\u00ed como el demandante en una propuesta \u00a0de \u00a0tal \u00a0naturaleza \u00a0debe identificar la actuaci\u00f3n que contiene la vulneraci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales \u00a0de \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales \u00a0o \u00a0aquella que \u00a0transgreda \u00a0las bases de la instrucci\u00f3n o el juzgamiento, precisando el momento \u00a0a \u00a0partir \u00a0del cual se hace necesario retrotraer lo actuado para que sea posible \u00a0restablecer \u00a0la \u00a0legalidad del proceso. Adem\u00e1s, le corresponde determinar cu\u00e1l \u00a0es \u00a0la trascendencia directa que el yerro de actividad refleja en el fallo y por \u00a0qu\u00e9 \u00a0de no haber mediado el mismo, el desarrollo de la actuaci\u00f3n ser\u00eda otro y \u00a0por \u00a0consiguiente otra la decisi\u00f3n final, pues s\u00f3lo as\u00ed es factible demostrar \u00a0que \u00a0la \u00a0irregularidad \u00a0denunciada \u00a0\u00fanicamente \u00a0puede corregirse por el remedio \u00a0extremo de la nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Las \u00a0siguientes \u00a0son las falencias de la \u00a0demanda \u00a0que \u00a0impiden \u00a0tener por cumplida la exigencia referida a la indicaci\u00f3n \u00a0clara \u00a0 y \u00a0 precisa \u00a0 de \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0del \u00a0cargo \u00a0primero, a saber: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.1. El casacionista afirma que se viol\u00f3 el \u00a0derecho \u00a0fundamental al debido proceso de su asistido porque la etapa del juicio \u00a0se \u00a0adelant\u00f3 \u00a0en \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0cuando \u00a0en su opini\u00f3n del asunto debi\u00f3 conocer un \u00a0Juez \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Neiva\u00a0 toda vez que fue en Palermo donde se \u00a0usaron \u00a0documentos \u00a0privados \u00a0falsos para matricular veh\u00edculo automotor hurtado \u00a0en esta ciudad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.2. Una propuesta de tal naturaleza no s\u00f3lo \u00a0deja \u00a0a \u00a0la \u00a0Sala \u00a0sin saber por qu\u00e9 se afectaron garant\u00edas fundamentales sino \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0no \u00a0se\u00f1ala \u00a0las \u00a0razones \u00a0por las cuales un Juez Penal del \u00a0Circuito \u00a0 de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0conocer \u00a0del\u00a0 \u00a0asunto, \u00a0siendo \u00a0que \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0se \u00a0inici\u00f3 \u00a0aqu\u00ed por la conducta punible de hurto calificado y \u00a0agravado \u00a0de \u00a0que fue v\u00edctima Alfonso Mej\u00eda R\u00edos cuando el 19 de noviembre de \u00a01994 \u00a0se \u00a0le \u00a0despoj\u00f3 por varios sujetos mediante la intimidaci\u00f3n con armas de \u00a0fuego, \u00a0entre \u00a0otros \u00a0bienes, \u00a0del \u00a0veh\u00edculo de Placas CCA 598, marca Mazda 626 \u00a0GLX, \u00a0modelo \u00a01989, el cual para ocultar su il\u00edcita procedencia fue matriculado \u00a0a \u00a0los \u00a0pocos \u00a0meses \u00a0con \u00a0las \u00a0placas GGK 064 en la Secretar\u00eda de Tr\u00e1nsito de \u00a0Palermo, \u00a0Huila, \u00a0utiliz\u00e1ndose documentos falsos, luego imperaba la competencia \u00a0por \u00a0conexidad\u00a0 \u00a0(art\u00edculos 87 y 89 Decreto 2700 de 1991 y art\u00edculos 90 y \u00a091 de la Ley 600 de 2000), factor que omiti\u00f3 abordar el censor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0En \u00a0el \u00a0segundo \u00a0cargo \u00a0anunci\u00f3 supuesto error de derecho falso juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0en \u00a0la apreciaci\u00f3n de las pruebas documentales, sin distinguir \u00a0que esta clase de yerro, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cse traduce en una actividad de pensamiento \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la cual se reconoce el valor que la ley le asigna a determinadas \u00a0pruebas, \u00a0presupone \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0una \u00a0\u201ctarifa \u00a0legal\u201d en la cual por \u00a0voluntad \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0a \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0corresponde \u00a0un \u00a0valor demostrativo o de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0 \u00fanico, \u00a0 predeterminado \u00a0que \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0adulterado \u00a0por \u00a0el \u00a0int\u00e9rprete. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0incurre, \u00a0por \u00a0tanto, en error por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0cuando \u00a0se \u00a0niega \u00a0a \u00a0la prueba ese valor que la ley le \u00a0atribuye \u00a0 o \u00a0 se \u00a0 le \u00a0 hace \u00a0corresponder \u00a0uno \u00a0distinto \u00a0al \u00a0que \u00a0la \u00a0ley \u00a0le \u00a0otorga.2\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.1. \u00a0Igualmente \u00a0no \u00a0atin\u00f3 \u00a0el \u00a0censor \u00a0a \u00a0se\u00f1alar \u00a0cu\u00e1l \u00a0es \u00a0el \u00a0valor \u00a0probatorio \u00a0que la ley tiene fijado al efecto en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con la apreciaci\u00f3n y valoraci\u00f3n de la prueba documental, lo cual le \u00a0resultaba \u00a0de \u00a0imposible \u00a0cumplimiento, \u00a0porque \u00a0en \u00a0vigencia de la normatividad \u00a0procesal \u00a0bajo \u00a0la \u00a0cual se adelant\u00f3 el proceso (Decreto 2700 de 1991 y Ley 600 \u00a0de \u00a02000), \u00a0no \u00a0existe \u00a0una \u00a0tarifa \u00a0legal, \u00a0sino que rige el sistema de la sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0de \u00a0manera que, en principio, resulta inapropiado hablar en casaci\u00f3n \u00a0penal de esta clase de error. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.2. \u00a0Tampoco se\u00f1al\u00f3 el casacionista cu\u00e1l \u00a0fue \u00a0el \u00a0yerro \u00a0o \u00a0yerros \u00a0en \u00a0los \u00a0cuales \u00a0habr\u00eda \u00a0incurrido el Tribunal en la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de la prueba documental obrante en el proceso y su incidencia en el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0justicia \u00a0declarado \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0limit\u00e1ndose a exponer algunos \u00a0reparos \u00a0frente \u00a0a \u00a0esa \u00a0prueba \u00a0desde \u00a0su \u00a0particular visi\u00f3n, olvidando que el \u00a0debate \u00a0probatorio culmin\u00f3 en las instancias y que en casaci\u00f3n se deben alegar \u00a0y \u00a0demostrar \u00a0desaciertos \u00a0trascendentes, \u00a0trabajo \u00a0que \u00a0igualmente \u00a0no asumi\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.3. Faltando a los requisitos de claridad y \u00a0precisi\u00f3n \u00a0afirma \u00a0que \u00a0no \u00a0fueron acopiadas algunas pruebas, tema propio de la \u00a0causal \u00a0 \u00a0 tercera, \u00a0 \u00a0 nulidad \u00a0 \u00a0 \u2013violaci\u00f3n \u00a0al \u00a0principio de investigaci\u00f3n integral-, pero no de la \u00a0primera que fue la escogida por el recurrente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.4. \u00a0Y, \u00a0por \u00faltimo, se muestra inconforme \u00a0con \u00a0los \u00a0razonamientos que llevaron a los jueces de instancia a inferir certeza \u00a0sobre \u00a0la \u00a0autor\u00eda \u00a0y \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0su defendido en los delitos por los \u00a0cuales \u00a0fue \u00a0finalmente \u00a0condenado, \u00a0con el prop\u00f3sito de que la Corte escoja su \u00a0criterio \u00a0 por \u00a0 encima \u00a0 del \u00a0 expuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem, \u00a0tarea \u00a0de \u00a0improcedente acogida en esta sede en \u00a0atenci\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0instancia \u00a0llegan \u00a0precedidos \u00a0de \u00a0la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n de legalidad y acierto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0Debido\u00a0 \u00a0a \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte no puede \u00a0suplir \u00a0las \u00a0deficiencias ni corregir las imprecisiones de la demanda, se impone \u00a0su \u00a0inadmisi\u00f3n \u00a0de conformidad con lo dispuesto por los art\u00edculos 212 y 213 de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0adem\u00e1s \u00a0que \u00a0no \u00a0encuentra \u00a0violaci\u00f3n \u00a0ostensible \u00a0de \u00a0garant\u00edas \u00a0que \u00a0ameriten protecci\u00f3n oficiosa, lo cual conlleva la consecuencia \u00a0procesal \u00a0de \u00a0declarar desierta la impugnaci\u00f3n, mediante decisi\u00f3n que adquiere \u00a0ejecutoria \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 fecha \u00a0 en \u00a0 que \u00a0 es \u00a0 suscrita \u00a0 y \u00a0no \u00a0admite \u00a0ning\u00fan \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de \u00a0Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>Inadmitir la demanda de casaci\u00f3n presentada \u00a0en defensa del procesado NELSON HUMBERTO LANCHEROS AVELLANEDA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0providencia no procede ning\u00fan \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen. C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c9DGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 LUIS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>TERESA \u00a0 \u00a0RUIZ \u00a0N\u00da\u00d1EZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0 \u00a0 DE \u00a0 \u00a0JUSTICIA, \u00a0 \u00a0Auto \u00a0 \u00a0febrero \u00a016 \u00a0de \u00a02005, \u00a0rad. \u00a023.006, \u00a0M. \u00a0P., \u00a0Dr. \u00a0Alfredo G\u00f3mez \u00a0Quintero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0 \u00a0DE \u00a0 \u00a0JUSTICIA, \u00a0 \u00a0Sent. \u00a0 \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0febrero \u00a011 \u00a0de \u00a02004, \u00a0rad. \u00a019.614, \u00a0M. \u00a0P., Dr. Mauro \u00a0Solarte Portilla.\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 23146 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado ponente: \u00a0 YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta N\u00b0 063. \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., agosto veintitr\u00e9s (23) de \u00a0dos mil cinco (2005). \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 Procede \u00a0 la \u00a0Sala \u00a0a \u00a0resolver \u00a0sobre \u00a0la \u00a0admisibilidad \u00a0formal \u00a0de la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-9957","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-13"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9957","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9957"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9957\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9957"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9957"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9957"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}