{"id":995,"date":"2023-09-07T20:39:12","date_gmt":"2023-09-07T20:39:12","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/9740-17-04-97\/"},"modified":"2023-09-07T20:39:12","modified_gmt":"2023-09-07T20:39:12","slug":"9740-17-04-97","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/9740-17-04-97\/","title":{"rendered":"9740 (17-04-97)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 DEMANDA DE CASACION\/ ERROR DE HECHO\/ ERROR DE \u00a0DERECHO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0los motivos o causales que dan \u00a0lugar \u00a0al recurso extraordinario de casaci\u00f3n promovido por la defensa, conviene \u00a0recordar \u00a0que \u00a0el \u00a0primero \u00a0de ellos se estructura cuando la sentencia viola una \u00a0norma \u00a0de \u00a0derecho sustancial, lo que puede ocurrir en forma inmediata o directa \u00a0o, \u00a0por el contrario, de manera indirecta, esto es, a trav\u00e9s de alg\u00fan error en \u00a0la apreciaci\u00f3n de determinada prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0los \u00a0desarrollos efectuados \u00a0tanto \u00a0 por \u00a0 la \u00a0doctrina \u00a0como \u00a0por \u00a0la \u00a0jurisprudencia, \u00a0los \u00a0errores \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de la prueba pueden asumir una de dos clases: la primera, referida \u00a0al \u00a0proceso \u00a0de \u00a0contemplaci\u00f3n material de los elementos de convicci\u00f3n, frente \u00a0al \u00a0cual se asume una de tres posiciones: la de suponer la existencia del que no \u00a0consta \u00a0en \u00a0el proceso; la de omitir la evaluaci\u00f3n del que s\u00ed se ha recaudado; \u00a0o \u00a0la \u00a0de \u00a0distorsionar \u00a0el \u00a0contenido \u00a0probatorio que \u00e9l arroja. Estos son los \u00a0denominados errores de hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0segunda \u00a0clase \u00a0comprende dos hip\u00f3tesis: \u00a0una, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0le \u00a0niega \u00a0al medio probatorio el valor que la ley le asigna o \u00a0cuando \u00a0se le concede uno que la ley no le otorga. La otra, cuando las toma como \u00a0base \u00a0de sus enjuiciamientos, a pesar de que han sido practicadas o incorporadas \u00a0al \u00a0proceso, \u00a0con \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0de las normas que condicionan su validez. Estos \u00a0aspectos \u00a0dan \u00a0lugar \u00a0a \u00a0los denominados errores de derecho, por falso juicio de \u00a0convicci\u00f3n y por falso juicio de legalidad, respectivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estos \u00a0conocimientos \u00a0que se encuentran en la \u00a0base \u00a0de \u00a0la t\u00e9cnica que rige el recurso extraordinario, no son del dominio del \u00a0actor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PROCESO \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0: 9740 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0DR. JORGE E. CORDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado Acta N\u00ba. 38 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 D.C., diecisiete (17) de \u00a0abril de mil novecientos noventa y siete (1997). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0V I S T O S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Decide la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia \u00a0el recurso extraordinario de casaci\u00f3n interpuesto contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a05 de mayo de 1994, por medio de la cual el Tribunal Superior \u00a0del \u00a0Distrito Judicial de Villavicencio, haciendo una aclaraci\u00f3n sobre el valor \u00a0de \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0morales \u00a0causados, \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0condena \u00a0irrogada por el \u00a0Juzgado \u00a0Penal del Circuito de Acac\u00edas contra Henry Hern\u00e1n Rodr\u00edguez Agudelo, \u00a0como \u00a0 \u00a0autor \u00a0 del \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0 Homicidio \u00a0 en \u00a0 Jos\u00e9 \u00a0 Valent\u00edn \u00a0 Estrada \u00a0Villar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0H E C H O S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aproximadamente a las cinco de la ma\u00f1ana del \u00a030 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de 1989, cuando se hallaba en el marco de la plaza de mercado del \u00a0municipio \u00a0de \u00a0Acac\u00edas, \u00a0el ciudadano Jos\u00e9 Valent\u00edn Estrada Villar fue objeto \u00a0de \u00a0m\u00faltiples \u00a0impactos \u00a0de \u00a0bala, \u00a0provenientes \u00a0de \u00a0una pistola calibre 9 mm. \u00a0disparada \u00a0por \u00a0el \u00a0Teniente \u00a0de \u00a0la \u00a0Polic\u00eda Henry Hern\u00e1n Rodr\u00edguez Agudelo, \u00a0quien por esa \u00e9poca disfrutaba de vacaciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SINTESIS DE LA ACTUACION \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0base \u00a0en \u00a0el \u00a0acta de levantamiento del \u00a0cad\u00e1ver, \u00a0practicado \u00a0por \u00a0la Inspecci\u00f3n Tercera de Polic\u00eda y las diligencias \u00a0preliminares \u00a0realizadas \u00a0por \u00a0la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Judicial, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Treinta \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0Criminal, \u00a0radicado \u00a0en \u00a0Acac\u00edas, por auto del 3 de mayo de 1989, \u00a0orden\u00f3 abrir la investigaci\u00f3n penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dos \u00a0d\u00edas \u00a0despu\u00e9s, por solicitud suya, se \u00a0escuch\u00f3 \u00a0en \u00a0indagatoria \u00a0al \u00a0Teniente \u00a0de la Polic\u00eda Henry Hern\u00e1n Rodr\u00edguez \u00a0Agudelo \u00a0quien \u00a0admiti\u00f3 \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0disparado \u00a0su \u00a0arma \u00a0porque se sinti\u00f3 en \u00a0peligro \u00a0de \u00a0muerte, \u00a0ante \u00a0la \u00a0agresi\u00f3n \u00a0que \u00a0dirigi\u00f3 \u00a0contra \u00a0\u00e9l \u00a0un sujeto \u00a0acuerpado y desconocido que se encontraba embriagado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0auto del 12 de mayo de 1989, se admiti\u00f3 \u00a0la \u00a0constituci\u00f3n \u00a0de \u00a0parte \u00a0civil, \u00a0en \u00a0cabeza de Lucrecia Villar de Garc\u00eda y \u00a0Mar\u00eda \u00a0 \u00a0Enid \u00a0 \u00a0L\u00f3pez \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Estrada, \u00a0 \u00a0madre \u00a0 y \u00a0 esposa \u00a0 del \u00a0 occiso, \u00a0respectivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la misma fecha, al decidir la situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0del \u00a0sindicado, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a030 de Instrucci\u00f3n Criminal de Acac\u00edas \u00a0opt\u00f3 \u00a0por \u00a0abstenerse \u00a0de \u00a0someterlo \u00a0a \u00a0alguna \u00a0medida \u00a0de aseguramiento. Esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0fue \u00a0apelada \u00a0por el Ministerio P\u00fablico y por el representante de la \u00a0parte civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a030 \u00a0de \u00a0junio \u00a0siguiente, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0instructor \u00a0deneg\u00f3 la petici\u00f3n de la parte civil para que profiriera medida de \u00a0aseguramiento \u00a0contra \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0que aquel sujeto procesal \u00a0igualmente impugn\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a013 de octubre de la anualidad citada, al \u00a0resolver \u00a0los \u00a0recursos \u00a0interpuestos \u00a0contra \u00a0las dos decisiones judiciales, el \u00a0Tribunal \u00a0las \u00a0revoc\u00f3 y, en su lugar, orden\u00f3 la detenci\u00f3n preventiva de Henry \u00a0Hern\u00e1n Rodr\u00edguez Agudelo, como autor del delito de Homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0se \u00a0recaudaron \u00a0 m\u00faltiples \u00a0 pruebas, \u00a0 tanto \u00a0testimoniales \u00a0como \u00a0documentales \u00a0y \u00a0periciales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a01o. de Septiembre de 1989, el Juez 30 de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0Criminal de Acac\u00edas clausur\u00f3 la investigaci\u00f3n y al calificarla, \u00a0mediante \u00a0pronunciamiento \u00a0del \u00a08 \u00a0de noviembre siguiente, orden\u00f3 su reapertura \u00a0por \u00a0el \u00a0lapso \u00a0de \u00a0tres \u00a0meses. \u00a0El \u00a0representante de la parte civil apel\u00f3 tal \u00a0prove\u00eddo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Villavicencio \u00a0decidi\u00f3 \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n, \u00a0el 16 de agosto de 1990, revocando la calificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0reapertura \u00a0y \u00a0profiriendo \u00a0resoluci\u00f3n acusatoria contra el implicado Henry \u00a0Hern\u00e1n \u00a0 Rodr\u00edguez \u00a0 Agudelo, \u00a0 como \u00a0 presunto \u00a0 responsable \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0Homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ejecutoriada \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n acusatoria, el \u00a0Juzgado \u00a0Primero \u00a0Superior de Villavicencio asumi\u00f3 el conocimiento del proceso, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0le \u00a0di\u00f3 \u00a0curso \u00a0a \u00a0la causa, cumpliendo con la etapa probatoria y \u00a0celebrando la audiencia p\u00fablica, el 17 de septiembre de 1992. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a04 de noviembre de 1992, el Juzgado Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de Acac\u00edas (Meta), conden\u00f3 a Henry Hern\u00e1n Rodr\u00edguez Agudelo a \u00a0ciento \u00a0veinte \u00a0(120) \u00a0meses de prisi\u00f3n, a la interdicci\u00f3n de derechos\u00a0 y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas por ese mismo t\u00e9rmino, al pago de cuatro millones de pesos \u00a0($4.000.000), \u00a0como indemnizaci\u00f3n por el lucro cesante ocasionado con la muerte \u00a0de \u00a0Jos\u00e9 Valent\u00edn Estrada Villar, y al equivalente a cien (100) gramos oro por \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0morales, \u00a0no \u00a0obstante \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0parte \u00a0considerativa de la \u00a0sentencia \u00a0se \u00a0hab\u00eda anunciado la condena por este concepto en suma equivalente \u00a0a mil (1.000) gramos oro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0resolver \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0que \u00a0contra la \u00a0comentada \u00a0sentencia \u00a0interpusieron \u00a0la \u00a0defensa \u00a0y \u00a0la parte civil, el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Villavicencio, en la providencia del 5 de mayo de 1994, que hoy se \u00a0ataca \u00a0por \u00a0la v\u00eda extraordinaria, rechaz\u00f3 una nulidad y la concurrencia de la \u00a0causal \u00a0de \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0numeral 4o. del art\u00edculo 29 del C\u00f3digo Penal, \u00a0planteadas \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor. \u00a0De otra parte, accedi\u00f3 a rectificar la cuant\u00eda \u00a0del \u00a0valor \u00a0de \u00a0la \u00a0condena irrogada como reparaci\u00f3n de perjuicios morales para \u00a0dejarla \u00a0en \u00a0suma \u00a0equivalente \u00a0a \u00a01.000 \u00a0gramos oro, puesto que el a quo, en la \u00a0parte resolutiva, equivocadamente, la fij\u00f3 en 100 gramos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0L A\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 D E M A N D A \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0sustentar \u00a0el \u00a0recurso interpuesto, el \u00a0actor \u00a0invoca \u00a0como \u00a0causal \u00a0\u00fanica, \u00a0la \u00a0establecida \u00a0en \u00a0el cuerpo segundo del \u00a0art\u00edculo \u00a0220 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, acusando el fallo de segundo \u00a0grado \u00a0de \u00a0estar \u00a0incurso en errores de hecho que han configurado una violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0impugnante \u00a0plantea la causal anunciando \u00a0que \u00a0hubo \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho al apreciar las &#8220;pruebas&#8221;, pero enseguida manifiesta \u00a0que \u00a0se \u00a0propone \u00a0demostrar \u00a0una \u00a0errada \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0&#8220;hechos&#8221;, \u00a0como \u00a0elementos \u00a0que \u00a0modifican \u00a0la \u00a0responsabilidad, \u00a0porque \u00a0a ellos se les neg\u00f3 el \u00a0valor \u00a0probatorio \u00a0que tienen. Entonces, concreta su cr\u00edtica en que el Tribunal \u00a0neg\u00f3 \u00a0 la \u00a0 existencia \u00a0 de \u00a0circunstancias \u00a0que \u00a0estructuraban \u00a0la \u00a0causal \u00a0de \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0 y \u00a0 asegur\u00f3 \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 vida \u00a0 del \u00a0implicado \u00a0no \u00a0estuvo \u00a0en \u00a0peligro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el \u00a0casacionista, la incorrecci\u00f3n del \u00a0Tribunal \u00a0radica \u00a0en \u00a0que \u00a0la \u00a0posici\u00f3n que asumi\u00f3 no est\u00e1 de acuerdo con los \u00a0testimonios \u00a0de Israel Bol\u00edvar Calder\u00f3n, Flor Mar\u00eda Le\u00f3n Laguna y Luz Marina \u00a0Guzm\u00e1n, \u00a0que para \u00e9l merecen entera credibilidad, y a trav\u00e9s de los cuales se \u00a0establece \u00a0que \u00a0el \u00a0Teniente Rodr\u00edguez fue el blanco de agresiones verbales, de \u00a0pu\u00f1etazos \u00a0y \u00a0puntapi\u00e9s de parte de un individuo m\u00e1s alto y vigoroso que bien \u00a0habr\u00eda podido desarmarlo y causarle la muerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que en su errada apreciaci\u00f3n de los \u00a0hechos, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0contempl\u00f3 \u00a0la circunstancia de que aunque el oficial \u00a0portaba \u00a0arma y el otro no, el ataque obstinado pod\u00eda llevar a su desarme, pues \u00a0el \u00a0otro era m\u00e1s fuerte. Adem\u00e1s, tampoco tuvo en cuenta que el disparo al aire \u00a0y \u00a0 los \u00a0 restantes, \u00a0producidos \u00a0para \u00a0detener \u00a0al \u00a0agresor, \u00a0fueron \u00a0el \u00a0medio \u00a0proporcionado para impedir el peligro que estaba corriendo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al decir del recurrente, la sentencia viol\u00f3 \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0294 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0porque no reconoci\u00f3 \u00a0eficacia \u00a0probatoria \u00a0a \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0rendidas \u00a0en favor del acusado, las \u00a0cuales demostraban una circunstancia eximente de responsabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0el contrario, en sentir del demandante, \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0rendidos por Ramiro Guti\u00e9rrez Vera, Luis Alfredo Sep\u00falveda y \u00a0Jorge \u00a0 Adelmo \u00a0Rey \u00a0ofrecen \u00a0serias \u00a0tachas, \u00a0habida \u00a0cuenta \u00a0del \u00a0inter\u00e9s \u00a0en \u00a0incriminar \u00a0al sindicado y favorecer al occiso, por razones de afecto y amistad. \u00a0Comenta \u00a0 que \u00a0\u00e9ste \u00a0presentaba \u00a0evidente \u00a0prueba \u00a0de \u00a0intoxicaci\u00f3n \u00a0et\u00edlica, \u00a0agresividad \u00a0y \u00a0groser\u00eda, \u00a0adem\u00e1s de manifestar enemistad hacia los for\u00e1neos, \u00a0como lo testific\u00f3 Dar\u00edo Guti\u00e9rrez Vera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0haber apreciado la clara objetivizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0agresividad del ebrio, signific\u00f3 la violaci\u00f3n del art\u00edculo 294 del C. \u00a0de \u00a0 \u00a0P. \u00a0 \u00a0P., \u00a0 \u00a0ya \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0se \u00a0 omitieron \u00a0 las \u00a0 reglas \u00a0 de \u00a0 valoraci\u00f3n \u00a0testimonial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0que \u00a0realmente ocurri\u00f3 fue relatado por \u00a0los \u00a0testigos \u00a0presenciales \u00a0y \u00a0por \u00a0ello \u00a0pod\u00eda \u00a0sostenerse \u00a0la eximente de la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0objetiva, cuyos elementos se presentaron. As\u00ed, la violencia \u00a0actual, \u00a0injusta, el inminente peligro y la proporci\u00f3n racional entre el ataque \u00a0y \u00a0la \u00a0defensa. \u00a0De ah\u00ed que negar &#8220;a dichos testimonios el valor probatorio que \u00a0tienen, \u00a0d\u00e1ndole \u00a0el \u00a0que \u00a0no \u00a0tienen&#8221;, \u00a0viola \u00a0el \u00a0precepto \u00a0que anteriormente \u00a0cit\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra parte, el censor aduce que el fallo \u00a0del \u00a0ad \u00a0quem \u00a0es \u00a0igualmente \u00a0irregular \u00a0en \u00a0cuanto niega valor probatorio a la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0veros\u00edmil, \u00a0consciente \u00a0y \u00a0libre \u00a0de \u00a0Henry \u00a0Hern\u00e1n Rodr\u00edguez que \u00a0contribuye \u00a0a \u00a0la \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0de la leg\u00edtima defensa, porque es unitaria o \u00a0indivisible. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0que \u00a0el \u00a0instructor \u00a0pudo \u00a0constatar \u00a0los resultados del \u00a0ataque \u00a0del \u00a0occiso al observar la lesi\u00f3n ocasionada en la pierna izquierda del \u00a0sindicado \u00a0y \u00a0el \u00a0da\u00f1o \u00a0en el tablero de su reloj de pulso. Hubo, por lo tanto, \u00a0una apreciaci\u00f3n incompleta del acervo probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0otra \u00a0parte, el libelista aclara que un \u00a0pu\u00f1o \u00a0o \u00a0un \u00a0puntapi\u00e9 \u00a0son \u00a0medios naturales aptos para vulnerar la integridad \u00a0personal, \u00a0con \u00a0lo \u00a0que \u00a0busca rebatir el argumento del Tribunal cuando asegur\u00f3 \u00a0que \u00a0 no \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0probado \u00a0que \u00a0el \u00a0occiso \u00a0hubiera \u00a0agredido \u00a0con \u00a0arma \u00a0al \u00a0victimario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia \u00a0impetra que se invalide la \u00a0sentencia \u00a0atacada \u00a0para \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0sea absuelto, por haber actuado en \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa; \u00a0o \u00a0que \u00a0se reconozca en su favor haber actuado en estado de \u00a0ira \u00a0e \u00a0intenso \u00a0dolor \u00a0causado \u00a0por \u00a0grave \u00a0e \u00a0injusta \u00a0provocaci\u00f3n \u00a0y \u00a0se \u00a0le \u00a0redosifique \u00a0la pena de acuerdo a lo preceptuado por los art\u00edculos 323 y 60 del \u00a0C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0CONCEPTO DEL PROCURADOR TERCERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0DELEGADO EN LO PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0representante \u00a0del \u00a0Ministerio P\u00fablico \u00a0pone \u00a0de \u00a0presente \u00a0las \u00a0imprecisiones \u00a0que \u00a0surgen de la lectura de la demanda, \u00a0tales \u00a0como que el censor anuncia que el yerro del fallo impugnado recay\u00f3 sobre \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0no, \u00a0como \u00a0corresponde, \u00a0sobre los medios de convicci\u00f3n que los \u00a0demuestran. \u00a0As\u00ed \u00a0mismo \u00a0resalta \u00a0que \u00a0el actor postula un error de derecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0porque \u00a0a \u00a0las pruebas se les atribuy\u00f3 un valor \u00a0probatorio \u00a0que \u00a0no \u00a0tienen, \u00a0pero \u00a0despu\u00e9s \u00a0acusa \u00a0al \u00a0sentenciador de cometer \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho. \u00a0No \u00a0obstante, \u00a0aclara \u00a0que \u00a0del desarrollo de los reproches \u00a0resulta \u00a0n\u00edtido que el demandante est\u00e1 orientado hacia el error de derecho por \u00a0falso juicio de convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0que \u00a0el \u00a0impugnante condensa sus \u00a0pretensiones \u00a0en \u00a0la credibilidad que merecen la indagatoria del procesado y los \u00a0testimonios \u00a0 que \u00a0 ratificaron \u00a0 su \u00a0 versi\u00f3n, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0que \u00a0cuestiona \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0que \u00a0sirvieron de sustento al fallador para rechazar la leg\u00edtima \u00a0defensa, \u00a0 todo \u00a0 con \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0tenga \u00a0por \u00a0demostrada \u00a0tal \u00a0justificante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, le reprocha que hubiera omitido \u00a0demostrar \u00a0c\u00f3mo \u00a0del \u00a0acervo \u00a0probatorio se evidenciaba el reconocimiento de la \u00a0justificante, \u00a0limitando \u00a0su \u00a0an\u00e1lisis \u00a0a unas pruebas que hablan de la actitud \u00a0agresiva de la v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 criterio \u00a0 del \u00a0 conceptuante, \u00a0 tal \u00a0agresividad, \u00a0 que \u00a0 no \u00a0fue \u00a0negada \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0ni \u00a0puede \u00a0tenerse \u00a0por \u00a0inexistente, \u00a0&#8220;era \u00a0insuficiente para generar la necesidad de defensa de un bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0que \u00a0estuviera realmente en peligro de verse afectado, porque el as\u00ed \u00a0reconocido \u00a0agresor no solamente se encontraba en estado de embriaguez, sino que \u00a0adem\u00e1s \u00a0estaba \u00a0desarmado y carec\u00eda de cualquier condici\u00f3n -salvo su aparente \u00a0fortaleza \u00a0corporal- \u00a0que creara un potencial detrimento al bien jur\u00eddico de la \u00a0vida del procesado&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0esta \u00a0manera, \u00a0opina \u00a0el \u00a0Delegado, las \u00a0razones \u00a0por \u00a0las cuales el sentenciador estim\u00f3 que no existi\u00f3 la necesidad de \u00a0la defensa, quedaron inc\u00f3lumes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador critica al recurrente porque \u00a0&#8220;desatendiendo \u00a0los \u00a0razonamientos del fallo que ataca, intenta poner en tela de \u00a0juicio \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0la \u00a0superioridad \u00a0f\u00edsica \u00a0de Jos\u00e9 Valent\u00edn Estrada con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0de tal manera que imagina lo que habr\u00eda sido el final \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0de \u00a0haberlo \u00a0permitido el incriminado; pero en esta porci\u00f3n \u00a0tampoco \u00a0presenta un ataque a la sentencia sino que persiste en la cr\u00edtica a la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0del \u00a0fallador respecto de las pruebas y m\u00e1s a\u00fan, pretende ignorar \u00a0los \u00a0presupuestos de la causal de justificaci\u00f3n, agravado \u00e9sto con el hecho de \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso puede verificarse que no exist\u00eda una ostensible diferencia \u00a0corporal \u00a0que \u00a0hiciera suponer mayor fortaleza en el hoy occiso, aunado a que el \u00a0propio \u00a0sindicado \u00a0en \u00a0la diligencia de injurada reconoci\u00f3 el elevado estado de \u00a0ebriedad de su supuesto contrincante&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0funcionario ve en la demanda un alegato \u00a0de \u00a0instancia \u00a0que \u00a0busca \u00a0imponer el criterio personal del recurrente sobre las \u00a0conclusiones \u00a0del \u00a0fallador. \u00a0Por \u00a0todo \u00a0ello, el agente del Ministerio P\u00fablico \u00a0pide a la Sala no casar la sentencia materia de impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0LA SALA CONSIDERA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto a los motivos o causales que dan \u00a0lugar \u00a0al recurso extraordinario de casaci\u00f3n promovido por la defensa, conviene \u00a0recordar \u00a0que \u00a0el \u00a0primero \u00a0de ellos se estructura cuando la sentencia viola una \u00a0norma \u00a0de \u00a0derecho sustancial, lo que puede ocurrir en forma inmediata o directa \u00a0o, \u00a0por el contrario, de manera indirecta, esto es, a trav\u00e9s de alg\u00fan error en \u00a0la apreciaci\u00f3n de determinada prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0acuerdo \u00a0con los desarrollos efectuados \u00a0tanto \u00a0 por \u00a0 la \u00a0doctrina \u00a0como \u00a0por \u00a0la \u00a0jurisprudencia, \u00a0los \u00a0errores \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de la prueba pueden asumir una de dos clases: la primera, referida \u00a0al \u00a0proceso \u00a0de \u00a0contemplaci\u00f3n material de los elementos de convicci\u00f3n, frente \u00a0al \u00a0cual se asume una de tres posiciones: la de suponer la existencia del que no \u00a0consta \u00a0en \u00a0el proceso; la de omitir la evaluaci\u00f3n del que s\u00ed se ha recaudado; \u00a0o \u00a0la \u00a0de \u00a0distorsionar \u00a0el \u00a0contenido \u00a0probatorio que \u00e9l arroja. Estos son los \u00a0denominados errores de hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0segunda clase comprende dos hip\u00f3tesis: \u00a0una, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0le \u00a0niega \u00a0al medio probatorio el valor que la ley le asigna o \u00a0cuando \u00a0se le concede uno que la ley no le otorga. La otra, cuando las toma como \u00a0base \u00a0de sus enjuiciamientos, a pesar de que han sido practicadas o incorporadas \u00a0al \u00a0proceso, \u00a0con \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0de las normas que condicionan su validez. Estos \u00a0aspectos \u00a0dan \u00a0lugar \u00a0a \u00a0los denominados errores de derecho, por falso juicio de \u00a0convicci\u00f3n y por falso juicio de legalidad, respectivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estos conocimientos que se encuentran en la \u00a0base \u00a0de \u00a0la t\u00e9cnica que rige el recurso extraordinario, no son del dominio del \u00a0actor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0libelo no traduce la comprensi\u00f3n de la \u00a0mencionada \u00a0diferencia que existe entre los errores de hecho con los de derecho. \u00a0Por \u00a0ello, \u00a0solamente \u00a0el proceso de eliminaci\u00f3n permite dilucidar la modalidad \u00a0de \u00a0error \u00a0que \u00a0pretende \u00a0hacer \u00a0valer \u00a0el \u00a0impugnante. \u00a0As\u00ed, \u00a0no \u00a0menciona \u00a0la \u00a0suposici\u00f3n, \u00a0pretermisi\u00f3n \u00a0o \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0de \u00a0pruebas, \u00a0y \u00a0aunque denuncia la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0294 \u00a0del \u00a0C. \u00a0de P.P., ninguna demostraci\u00f3n trae en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0hubieren \u00a0desconocido \u00a0los \u00a0principios \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0la \u00a0experiencia, \u00a0la psicolog\u00eda o la racionalidad, para pensar en errores de hecho. \u00a0Lo \u00a0\u00fanico \u00a0rescatable \u00a0es \u00a0la \u00a0censura que hace al fallador por no haberle dado \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0del \u00a0acusado y los testimonios que la corroboran, \u00a0para \u00a0de \u00a0all\u00ed \u00a0deducir la existencia de la leg\u00edtima defensa, lo que sit\u00faa la \u00a0cr\u00edtica \u00a0en \u00a0el plano del error de derecho por falso juicio de convicci\u00f3n, que \u00a0tampoco \u00a0 procede \u00a0 por \u00a0 tratarse \u00a0 de \u00a0 medios \u00a0 no \u00a0 sometidos \u00a0a \u00a0la \u00a0tarifa \u00a0legal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advi\u00e9rtase que el art\u00edculo 294 del C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0no tarifa el valor de la prueba testimonial, sino que, \u00a0simplemente, \u00a0le \u00a0se\u00f1ala \u00a0al \u00a0juez \u00a0los \u00a0par\u00e1metros \u00a0que \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con los \u00a0principios \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0debe \u00a0observar, \u00a0cuando tenga que estimarla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0libertad \u00a0de apreciaci\u00f3n es el factor \u00a0que \u00a0impide \u00a0deducir \u00a0y, \u00a0por \u00a0ende probar, una violaci\u00f3n a la ley basada en la \u00a0simple discrepancia de criterios entre el fallador y el censor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la demanda, el actor denunci\u00f3 errores en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0pero \u00a0olvid\u00f3 \u00a0desarrollar \u00a0el \u00a0punto b\u00e1sico del \u00a0cargo, \u00a0cual \u00a0era \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de la ilegalidad imputable al fallador. El \u00a0fundamento \u00a0de \u00a0la \u00a0censura \u00a0qued\u00f3 \u00a0reducida \u00a0a una sola afirmaci\u00f3n: la de que \u00a0debi\u00f3 \u00a0darse \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0del \u00a0sindicado y a las versiones \u00a0juramentadas \u00a0que lo apoyaron y hab\u00e9rsela negado a los testimonios que tom\u00f3 el \u00a0juzgador \u00a0para \u00a0no \u00a0reconocer \u00a0la \u00a0concurrencia \u00a0de \u00a0una leg\u00edtima defensa de la \u00a0vida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si en v\u00eda de hip\u00f3tesis se preguntara cu\u00e1l \u00a0fue \u00a0la ilegalidad en que incurri\u00f3 el sentenciador al darle credibilidad a unas \u00a0declaraciones \u00a0y \u00a0neg\u00e1rsela a otras, la respuesta, indudablemente, tendr\u00eda que \u00a0ser \u00a0negativa, porque ese resultado no es otra cosa que el ejercicio de un poder \u00a0discrecional \u00a0a \u00a0\u00e9l \u00a0conferido por la propia ley, s\u00f3lo limitado por las reglas \u00a0de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0esa \u00a0manera, \u00a0un \u00a0criterio \u00a0opuesto \u00a0o \u00a0distinto \u00a0al \u00a0del \u00a0fallador, \u00a0elaborado \u00a0por el defensor o por cualquiera de los \u00a0sujetos \u00a0procesales, \u00a0carece \u00a0de entidad para estructurar un error sobre el cual \u00a0se pueda edificar el cargo en casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las cosas, la Sala carece de potestad \u00a0para \u00a0realizar otra valoraci\u00f3n probatoria que sustituya la ya efectuada en este \u00a0proceso \u00a0por \u00a0los \u00a0jueces de instancia, dirigida al reconocimiento de una causal \u00a0de \u00a0justificaci\u00f3n, porque ella ya fue objeto de pronunciamiento judicial dentro \u00a0del marco trazado por la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0desconoce el \u00a0principio \u00a0l\u00f3gico \u00a0de \u00a0no \u00a0contradicci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0al \u00a0interior \u00a0del mismo cargo \u00a0plantea \u00a0posiciones \u00a0incompatibles, \u00a0como \u00a0son \u00a0la \u00a0inocencia del procesado, por \u00a0haber \u00a0actuado \u00a0en leg\u00edtima defensa, y su responsabilidad, atenuada por la ira. \u00a0Olvid\u00f3 \u00a0que \u00a0aunque es permitido formular cargos excluyentes, ello debe hacerse \u00a0separadamente y de manera subsidiaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tan \u00a0protuberante yerro, independientemente \u00a0de los dem\u00e1s anotados, por s\u00ed s\u00f3lo, har\u00eda inane la censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 estas \u00a0 condiciones, \u00a0 el \u00a0cargo \u00a0no \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo anteriormente expuesto, la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n Penal, administrando Justicia \u00a0en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO CASAR el fallo \u00a0impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0comun\u00edquese \u00a0y devu\u00e9lvase a la \u00a0oficina de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0AUGUSTO \u00a0GALVEZ ARGOTE \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0FERNANDO \u00a0E. \u00a0 \u00a0ARBOLEDA \u00a0 \u00a0RIPOLL \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RICARDO \u00a0 \u00a0CALVETE \u00a0 RANGEL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0CORDOBA \u00a0POVEDA \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0ANIBAL \u00a0GOMEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0MEJIA \u00a0ESCOBAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DIDIMO \u00a0 \u00a0PAEZ \u00a0 \u00a0VELANDIA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0No firmo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JUAN \u00a0MANUEL \u00a0TORRES \u00a0FRESNEDA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0PATRICIA \u00a0SALAZAR CUELLAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 Secretaria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 DEMANDA DE CASACION\/ ERROR DE HECHO\/ ERROR DE \u00a0DERECHO \u00a0\u00a0 En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0los motivos o causales que dan \u00a0lugar \u00a0al recurso extraordinario de casaci\u00f3n promovido por la defensa, conviene \u00a0recordar \u00a0que \u00a0el \u00a0primero \u00a0de ellos se estructura cuando la sentencia viola una \u00a0norma \u00a0de \u00a0derecho sustancial, lo que puede ocurrir en forma 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