{"id":9939,"date":"2023-09-08T18:26:02","date_gmt":"2023-09-08T18:26:02","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2311909-02-05\/"},"modified":"2023-09-08T18:26:02","modified_gmt":"2023-09-08T18:26:02","slug":"2311909-02-05","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2311909-02-05\/","title":{"rendered":"23119(09-02-05)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a023119 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta N\u00b0 06 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0nueve \u00a0de febrero de dos mil \u00a0cinco. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V \u00a0 \u00a0I \u00a0 \u00a0S \u00a0 T \u00a0 O \u00a0S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0pronuncia \u00a0la Sala sobre la admisibilidad \u00a0formal \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada por el defensor del procesado \u00a0JOS\u00c9 \u00a0GUILLEBALDO \u00a0CASTIBLANCO S\u00c1NCHEZ contra el fallo de segundo grado del 23 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a02004, \u00a0proferido \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Primero Penal del Circuito de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0mediante \u00a0el \u00a0cual \u00a0revoc\u00f3 \u00a0la sentencia absolutoria proferida por el \u00a0Juzgado \u00a023 \u00a0Penal \u00a0Municipal \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0ciudad, \u00a0y en su lugar conden\u00f3 al \u00a0procesado \u00a0en \u00a0cita \u00a0como \u00a0autor \u00a0responsable \u00a0del delito de lesiones personales \u00a0culposas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LOS HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0mes \u00a0de \u00a0febrero de 1999, la se\u00f1ora \u00a0Mar\u00eda \u00a0Soledad \u00a0Cardona \u00a0Restrepo \u00a0contrat\u00f3 \u00a0los \u00a0servicios \u00a0profesionales del \u00a0odont\u00f3logo \u00a0JOS\u00c9 \u00a0GUILLEBALDO \u00a0CASTIBLANCO S\u00c1NCHEZ para la adaptaci\u00f3n de dos \u00a0pr\u00f3tesis \u00a0removibles \u00a0en \u00a0su \u00a0boca, \u00a0pero \u00a0posteriormente \u00a0por \u00a0sugerencia \u00a0del \u00a0profesional \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0hacerse \u00a0unos \u00a0implantes \u00a0en \u00a0el \u00a0maxilar inferior, cuyo \u00a0procedimiento \u00a0quir\u00fargico \u00a0fracas\u00f3 \u00a0tras \u00a0generarle \u00a0una \u00a0grave infecci\u00f3n que \u00a0oblig\u00f3 \u00a0a \u00a0otro \u00a0profesional \u00a0a \u00a0retirarle \u00a0los \u00a0implantes. \u00a0Por \u00a0las dolencias \u00a0sufridas \u00a0se \u00a0le \u00a0fij\u00f3 \u00a0una \u00a0incapacidad definitiva de 25 d\u00edas y como secuelas \u00a0perturbaci\u00f3n funcional del \u00f3rgano de la masticaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0 \u00a0DEMANDA \u00a0 \u00a0DE \u00a0CASACI\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cinco \u00a0cargos contra la sentencia impugnada presenta el defensor del \u00a0procesado \u00a0JOSE \u00a0GUILLEBALDO CASTIBLANCO S\u00c1NCHEZ, los dos primeros al amparo de \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n y los tres restantes al amparo de la primera, \u00a0los cuales sustenta de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargos primero y segundo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bajo \u00a0una \u00a0misma \u00a0argumentaci\u00f3n, \u00a0acusa \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0haberse \u00a0dictado \u00a0en \u00a0un \u00a0juicio viciado de nulidad por violaci\u00f3n al debido proceso y al \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0al \u00a0iniciar \u00a0la indagaci\u00f3n preliminar la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0no \u00a0dio \u00a0aviso \u00a0de \u00a0ello \u00a0al imputado ya conocido, pues contra \u00e9l se \u00a0hab\u00eda \u00a0dirigido \u00a0la \u00a0denuncia \u00a0formulada \u00a0por la se\u00f1ora Mar\u00eda Soledad Cardona \u00a0Restrepo, \u00a0 viol\u00e1ndose \u00a0de \u00a0tal \u00a0forma \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a081 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0195 \u00a0de \u00a01995. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Seg\u00fan \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0antes de que el procesado rindiera versi\u00f3n \u00a0libre \u00a0sobre \u00a0los \u00a0hechos \u00a0objeto \u00a0de \u00a0la \u00a0denuncia, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda adelant\u00f3 la \u00a0practica de pruebas a espaldas del mismo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Precisamente, \u00a0dentro \u00a0de \u00a0las pruebas practicadas en ese interregno \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0el \u00a0dictamen \u00a0pericial \u00a0suscrito \u00a0por \u00a0un odont\u00f3logo forense del \u00a0Instituto \u00a0de \u00a0Medicina Legal, cuyo traslado a los sujetos procesales se corri\u00f3 \u00a0antes \u00a0de \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0libre \u00a0recibida al imputado el 23 de noviembre de 1999. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Adem\u00e1s, \u00a0 tampoco \u00a0 tuvo \u00a0 el \u00a0procesado \u00a0CASTIBLANCO \u00a0S\u00c1NCHEZ \u00a0la \u00a0oportunidad \u00a0de \u00a0interrogar \u00a0a la denunciante en esos primigenios momentos de la \u00a0investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tal \u00a0 irregularidad, \u00a0 agrega, \u00a0repercuti\u00f3 \u00a0definitivamente \u00a0en \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0y por supuesto en la sentencia, porque todo juicio debe \u00a0sujetarse a la Constituci\u00f3n y la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Como normas violadas cita los art\u00edculos 4, 6 \u00a0y \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0Carta \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0el Pacto Internacional de Derechos Civiles, el \u00a0art\u00edculo \u00a081 \u00a0de la Ley 195 de 1995 y los art\u00edculos 1, 2, 5, 6 y 9 del C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0lo anterior, solicita que se declare la nulidad de lo actuado a \u00a0partir \u00a0inclusive \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n que orden\u00f3 la apertura de investigaci\u00f3n \u00a0preliminar \u00a0o \u00a0en \u00a0su defecto desde el momento en que se inici\u00f3 la instrucci\u00f3n \u00a0formal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo tercero \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Al \u00a0amparo \u00a0de la causal primera, cuerpo primero, acusa la sentencia \u00a0de \u00a0haber violado en forma directa la ley sustancial por aplicaci\u00f3n err\u00f3nea de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0334 \u00a0y 340 del decreto 100 de 1980 y falta de aplicaci\u00f3n de la \u00a0ley \u00a0228 de 1995, vigente a la fecha de los hechos, pues las lesiones personales \u00a0investigadas \u00a0tipificaron \u00a0una \u00a0contravenci\u00f3n \u00a0especial \u00a0en la medida en que la \u00a0incapacidad dictaminada no super\u00f3 los 30 d\u00edas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dice \u00a0que \u00a0adem\u00e1s \u00a0al folio 6 de la sentencia se cit\u00f3 el art\u00edculo \u00a0337 \u00a0del \u00a0anterior \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0que \u00a0nada \u00a0tiene \u00a0que \u00a0ver \u00a0\u201ccon \u00a0el \u00a0razonamiento que se hizo sobre decisiones tomadas con base \u00a0en \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0\u00faltimo \u00a0 \u00a0reconocimiento \u00a0 \u00a0forense\u201d, \u00a0quebrant\u00e1ndose as\u00ed el principio de legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Con \u00a0base \u00a0en \u00a0ello \u00a0pide \u00a0que se case la sentencia y en su lugar se \u00a0profiera \u00a0una \u00a0ajustada \u00a0a derecho en la que se aplique la ley 228 de 1995. Pero \u00a0como \u00a0en \u00a0el \u00a0momento \u00a0oportuno \u00a0el \u00a0hecho \u00a0no \u00a0fue puesto en conocimiento de la \u00a0autoridad \u00a0competente, esto es el juez penal municipal, \u201cse presenta la figura \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0la \u00a0procesabilidad \u00a0y \u00a0la \u00a0procedibilidad\u201d, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0debe \u00a0ordenarse \u00a0\u201cel \u00a0archivo \u00a0del \u00a0proceso \u00a0por \u00a0preclusi\u00f3n de la investigaci\u00f3n o \u00a0cesaci\u00f3n de procedimiento porque el proceso no puede seguirse\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo cuarto \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Al \u00a0amparo \u00a0de la causal primera, cuerpo segundo, acusa la sentencia \u00a0de \u00a0haber \u00a0violado \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por error de hecho derivado de un falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0al \u00a0ignorar el testimonio del odont\u00f3logo Diego Fernando \u00a0Gallego. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Seg\u00fan \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0con ese testimonio se prob\u00f3 que el fracaso \u00a0del \u00a0tratamiento \u00a0m\u00e9dico ejecutado por su prohijado se debi\u00f3 al retiro que por \u00a0su \u00a0cuenta \u00a0decidi\u00f3 \u00a0hacer \u00a0la se\u00f1ora Mar\u00eda Soledad de la f\u00e9rula o pr\u00f3tesis \u00a0temporal \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0le \u00a0hab\u00eda \u00a0colocado \u00a0para \u00a0proteger las cuchillas \u00a0implantadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sostiene \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0nada \u00a0se \u00a0dijo \u00a0de este testimonio \u00a0esencial. \u00a0El \u00a0error \u00a0es \u00a0transcendente, \u00a0porque \u00a0con la prueba se confirmaba la \u00a0inocencia \u00a0del \u00a0procesado, repercutiendo as\u00ed en la parte dispositiva del fallo, \u00a0ya \u00a0que \u00a0se \u00a0afirma \u00a0que \u00a0el \u00a0doctor \u00a0CASTIBLANCO \u00a0S\u00c1NCHEZ \u00a0infringi\u00f3 el deber \u00a0objetivo \u00a0de \u00a0cuidado, olvidando que bajo el principio de confianza el procesado \u00a0estaba \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 derecho \u00a0 de \u00a0suponer \u00a0que \u00a0la \u00a0paciente \u00a0iba \u00a0a \u00a0acatar \u00a0las \u00a0recomendaciones y directrices dadas por el m\u00e9dico tratante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0solicita \u00a0que \u00a0se \u00a0case \u00a0la sentencia de segunda \u00a0instancia \u00a0y \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar se profiera una de car\u00e1cter absolutorio a favor del \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo quinto \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Acusa \u00a0al \u00a0fallador \u00a0de \u00a0haber \u00a0violado \u00a0en \u00a0forma \u00a0indirecta la ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0que \u00a0lo \u00a0llev\u00f3 a desconocer el principio del \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro reo contenido \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a07\u00ba \u00a0y \u00a0232 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000 \u00a0y \u00a029 \u00a0de la Carta \u00a0Pol\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Seg\u00fan \u00a0el \u00a0demandante \u00a0en el proceso no existe prueba que demuestre \u00a0con \u00a0grado \u00a0de \u00a0certeza \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0odont\u00f3logo JOS\u00c9 GUILLEBALDO \u00a0CASTIBLANCO S\u00c1NCHEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Si \u00a0en \u00a0gracia \u00a0de \u00a0discusi\u00f3n \u00a0se \u00a0admitiera \u00a0que \u00a0el procesado fue \u00a0\u201cresponsable\u201d \u00a0de \u00a0las \u00a0lesiones \u00a0personales, \u00a0de \u00a0todas maneras las pruebas \u00a0dejan \u00a0un \u00a0manto \u00a0de \u00a0duda \u00a0manifiesto y razonable que imped\u00edan condenarlo, tal \u00a0como \u00a0se \u00a0deduce \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0del galeno Diego Fernando Gallego y del mismo \u00a0dictamen del perito forense que obra al folio 50. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0lo \u00a0tanto \u00a0solicita \u00a0que \u00a0se case la sentencia y en su lugar se \u00a0absuelva \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0remediando \u00a0de \u00a0tal \u00a0manera \u00a0el \u00a0agravio \u00a0que se le ha \u00a0causado.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Sobre la demanda de casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0acuerdo \u00a0con el inciso 3\u00b0 del art\u00edculo \u00a0205 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, la Corte Suprema de Justicia, de manera \u00a0excepcional \u00a0y \u00a0discrecional, \u00a0podr\u00e1 \u00a0admitir \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de casaci\u00f3n contra \u00a0sentencias \u00a0de segunda instancia en condiciones distintas a las se\u00f1aladas en el \u00a0inciso \u00a0 1\u00b0 \u00a0del \u00a0mismo \u00a0texto, \u00a0a \u00a0solicitud \u00a0de \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales, \u00a0 cuando \u00a0 lo \u00a0 considere \u00a0 necesario \u00a0 para \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0o \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0de \u00a0los derechos fundamentales, siempre que se \u00a0cumplan los dem\u00e1s requisitos exigidos por la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tal \u00a0evento, \u00a0el \u00a0recurso extraordinario \u00a0puede \u00a0ser \u00a0presentado \u00a0contra sentencias de segundo grado dictadas por \u00f3rganos \u00a0judiciales \u00a0diferentes \u00a0a \u00a0un \u00a0tribunal \u00a0y\/o que el delito por el que se procede \u00a0tenga \u00a0dispuesta \u00a0una \u00a0pena \u00a0privativa \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad cuyo m\u00e1ximo es igual o \u00a0inferior \u00a0a \u00a0ocho \u00a0(8) \u00a0a\u00f1os, como salvedad a los presupuestos se\u00f1alados en el \u00a0citado inciso 1\u00b0 del art\u00edculo 205. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Aunque en el presente caso la impugnaci\u00f3n se \u00a0dirige \u00a0contra sentencia de segunda instancia proferida por un juzgado penal del \u00a0circuito, \u00a0lo \u00a0que \u00a0en \u00a0principio \u00a0har\u00eda \u00a0viable \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0por la v\u00eda \u00a0excepcional \u00a0como \u00a0lo \u00a0manifest\u00f3 \u00a0el \u00a0defensor del procesado JOS\u00c9 GUILLELBALDO \u00a0CASTIBLANCO \u00a0S\u00c1NCHEZ \u00a0al \u00a0interponer \u00a0el recurso, encuentra la Sala sin embargo \u00a0que \u00a0la demanda presentada no apunta en forma alguna a demostrar las razones por \u00a0las \u00a0cuales \u00a0se \u00a0har\u00eda \u00a0necesario \u00a0autorizar \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite, carga de ineludible \u00a0cumplimiento \u00a0cuando \u00a0de \u00a0acceder \u00a0a esta sede extraordinaria se pretende por la \u00a0v\u00eda discrecional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0efecto, \u00a0si \u00a0bien \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que en \u00a0algunos \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos \u00a0enunciados \u00a0el demandante alega la vulneraci\u00f3n de los \u00a0derechos \u00a0constitucionales \u00a0fundamentales \u00a0al \u00a0debido proceso y a la defensa del \u00a0procesado \u00a0CASTIBLANCO \u00a0S\u00c1NCHEZ, los motivos aducidos como fuente del quebranto \u00a0no \u00a0se acompa\u00f1an de una argumentaci\u00f3n racional y l\u00f3gica que demuestre que las \u00a0pretendidas \u00a0irregularidades realmente afectaron las garant\u00edas aducidas, \u00fanica \u00a0forma \u00a0de \u00a0justificar \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0de la Corte por esta v\u00eda excepcional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, frente a la queja del censor sobre la \u00a0falta \u00a0de \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0al \u00a0imputado \u00a0del inicio de la indagaci\u00f3n preliminar, \u00a0cabe \u00a0recordar \u00a0que \u00a0ya \u00a0la \u00a0Sala \u00a0tiene \u00a0sentado \u00a0que \u00a0dicha omisi\u00f3n no genera \u00a0menoscabo \u00a0a \u00a0la estructura del proceso habida cuenta que esa etapa previa no es \u00a0presupuesto \u00a0condicionante \u00a0de \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n. As\u00ed se ha pronunciado la Sala \u00a0sobre el particular: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Y si bien la apertura de dicha etapa no le \u00a0fue \u00a0comunicada \u00a0al \u00a0imputado tal omisi\u00f3n no traduce irregularidad de car\u00e1cter \u00a0sustancial \u00a0que \u00a0comporte \u00a0el \u00a0extremo \u00a0remedio \u00a0procesal \u00a0de la nulidad porque, \u00a0siendo \u00a0una \u00a0fase eventual, sometida dentro de determinadas condiciones a cierta \u00a0discrecionalidad \u00a0del instructor su existencia y consiguiente validez no depende \u00a0de \u00a0que \u00a0se le notifique su tramitaci\u00f3n al imputado conocido; no es, por tanto, \u00a0dicha \u00a0 \u00a0comunicaci\u00f3n \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u00a0presupuesto \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0legalidad \u00a0 de \u00a0 ese \u00a0 acto \u00a0procesal&#8221;1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0al \u00a0argumento \u00a0tra\u00eddo en el tercer \u00a0cargo, \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0acusa \u00a0al \u00a0Juzgado de segunda \u00a0instancia \u00a0de \u00a0haber violado de manera directa la ley sustancial por aplicaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0334 \u00a0y \u00a0340 \u00a0del \u00a0decreto \u00a0100 de 1980 y falta de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de la ley 228 de 1995, equivocaci\u00f3n que lo llev\u00f3 a considerar que \u00a0la \u00a0conducta imputada constitu\u00eda un delito cuando en realidad se adecuaba a una \u00a0contravenci\u00f3n \u00a0especial, \u00a0quebrantando\u00a0 \u00a0de \u00a0tal \u00a0forma \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad, \u00a0ha \u00a0de \u00a0responder la Sala que el recurrente tampoco acredita en este \u00a0punto \u00a0el \u00a0requisito \u00a0de \u00a0\u201cnecesariedad\u201d \u00a0que \u00a0consagra la ley para hacer viable la casaci\u00f3n por la v\u00eda \u00a0excepcional, \u00a0 pues \u00a0 de \u00a0 manera \u00a0 interesada \u00a0se \u00a0abstiene \u00a0de \u00a0mencionar \u00a0los \u00a0razonamientos \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0ad \u00a0 \u00a0quem \u00a0 \u00a0que \u00a0lo \u00a0llevaron a arribar a la supuesta errada calificaci\u00f3n de la \u00a0conducta \u00a0imputada, omisi\u00f3n que de entrada impide a la Corte valorar la alegada \u00a0violaci\u00f3n al principio de legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Finalmente, \u00a0los \u00a0reparos aducidos en los \u00a0cargos \u00a0cuarto \u00a0y \u00a0quinto \u00a0de la demanda a estudio, se relacionan exclusivamente \u00a0con \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n de la prueba, sin que de ellos pueda deducirse una afrenta \u00a0directa \u00a0a \u00a0los \u00a0derechos \u00a0fundamentales \u00a0del \u00a0procesado \u00a0recurrente, raz\u00f3n que \u00a0impide \u00a0tenerlos \u00a0como \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0v\u00e1lida \u00a0de \u00a0la \u00a0excepcional figura de la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0estimulada \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0 \u00a0abierta \u00a0 \u00a0de \u00a0 derechos \u00a0fundamentales.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Se \u00a0recuerda al demandante que la discrecionalidad que la ley otorga \u00a0a \u00a0la Sala para admitir una demanda de casaci\u00f3n por la v\u00eda intentada no es una \u00a0atribuci\u00f3n \u00a0absoluta, \u00a0pues, \u00a0en cualquier caso, se trata de un pronunciamiento \u00a0dentro \u00a0de un tr\u00e1mite legal rogado, por lo que la carga de demarcar el campo de \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0la \u00a0tiene el recurrente, a quien le corresponde poner de \u00a0manifiesto \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0una \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0para \u00a0la \u00a0protecci\u00f3n \u00a0de las \u00a0garant\u00edas fundamentales o el desarrollo de la jurisprudencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0exigencia \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser de otro modo, porque la Corte no puede \u00a0entrar \u00a0a revisar in integrum \u00a0el \u00a0proceso \u00a0para buscar un motivo que la lleve a considerar que el\u00a0 asunto \u00a0merece \u00a0un \u00a0tratamiento \u00a0jurisprudencial a\u00fan no dispensado, o de que los jueces \u00a0de \u00a0 instancia \u00a0 menoscabaron \u00a0 algunas \u00a0 garant\u00edas \u00a0fundamentales, \u00a0pues \u00a0ello \u00a0equivaldr\u00eda \u00a0a \u00a0entrar \u00a0oficiosamente \u00a0en \u00a0el \u00a0fondo \u00a0de \u00a0la \u00a0cuesti\u00f3n, sin la \u00a0provocaci\u00f3n procesal suficiente y propia de los recursos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02. \u00a0Sobre \u00a0la \u00a0improcedencia \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de reposici\u00f3n contra la \u00a0presente decisi\u00f3n de inadmisi\u00f3n de demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0ya \u00a0ha \u00a0sido \u00a0rese\u00f1ado por la Sala en \u00a0m\u00faltiples \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 oportunidades2, \u00a0 a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0reforma \u00a0introducida \u00a0por \u00a0la Ley 553 de 2000 se vari\u00f3 sustancialmente el tr\u00e1mite de la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0discrecional \u00a0o \u00a0excepcional \u00a0consagrada \u00a0en \u00a0el \u00a0\u00faltimo \u00a0inciso del \u00a0art\u00edculo \u00a0218 \u00a0del \u00a0entonces \u00a0vigente \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(hoy, \u00a0art\u00edculo \u00a0203, \u00a0inciso \u00a03\u00ba, \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 600 de 2000), pues a diferencia de la \u00a0normatividad \u00a0anterior \u00a0que \u00a0preve\u00eda la formulaci\u00f3n de una solicitud en la que \u00a0se \u00a0expon\u00edan \u00a0las razones que le permit\u00edan concluir a la Corte la presencia de \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0dos \u00a0presupuestos \u00a0que dan lugar a la excepci\u00f3n, y la que una vez \u00a0admitida, \u00a0obligaba \u00a0a \u00a0la devoluci\u00f3n del expediente al despacho de origen para \u00a0que \u00a0se \u00a0presentara la demanda y se surtieran los traslados, la reforma unific\u00f3 \u00a0las \u00a0dos \u00a0modalidades \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n, motivo por el que en el actual esquema \u00a0procesal \u00a0(el contenido en la Ley 600 de 2000) el recurso, por cualquiera de las \u00a0v\u00edas \u00a0que \u00a0se \u00a0intente, se interpone y sustenta con la demanda, caso en el cual \u00a0la \u00a0Corte \u00a0ya \u00a0no \u00a0obra \u00a0con libertad para &#8220;aceptar un \u00a0recurso&#8221; \u00a0como \u00a0de \u00a0anta\u00f1o \u00a0se concibi\u00f3 para la v\u00eda \u00a0discrecional, \u00a0sino \u00a0para \u00a0resolver sobre la admisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0en \u00a0caso de que re\u00fana los requisitos \u00a0formales \u00a0que \u00a0exige \u00a0la \u00a0ley \u00a0(art\u00edculo 213 \u00eddem), y, en el \u00faltimo caso, que \u00a0adem\u00e1s \u00a0se haya demostrado uno de los motivos que lleven a la Corte a franquear \u00a0el \u00a0acceso a la impugnaci\u00f3n extraordinaria que por modo general le niega la ley \u00a0(necesidad \u00a0 de \u00a0desarrollo \u00a0jurisprudencial \u00a0o \u00a0de \u00a0garant\u00eda \u00a0a \u00a0los \u00a0derechos \u00a0fundamentales). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Se \u00a0aclara \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0porque \u00a0si \u00a0bien en el pasado el auto por \u00a0medio \u00a0del \u00a0cual \u00a0se \u00a0rechazaba \u00a0o \u00a0negaba \u00a0el \u00a0recurso de casaci\u00f3n por la v\u00eda \u00a0discrecional \u00a0admit\u00eda \u00a0el recurso de reposici\u00f3n por consideraci\u00f3n expresa del \u00a0art\u00edculo \u00a0199 \u00a0del decreto 2700 de 1991, en concordancia con el 186, el primero \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales se\u00f1alaba que el recurso proced\u00eda, entre otros, \u201ccontra \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0providencias \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0sustanciaci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 deben \u00a0notificarse\u201d, \u00a0dentro \u00a0de \u00a0las \u00a0cuales \u00a0se \u00a0hallaba \u00a0\u201clas \u00a0que \u00a0deniegan los recursos de apelaci\u00f3n y de \u00a0casaci\u00f3n\u201d, seg\u00fan la \u00faltima norma citada, a la luz \u00a0del \u00a0nuevo \u00a0procedimiento \u00a0el tr\u00e1mite de la casaci\u00f3n \u00a0no \u00a0contempla, \u00a0ante \u00a0esta \u00a0Corporaci\u00f3n, la posibilidad de adoptar respecto del \u00a0escrito \u00a0sustentatorio \u00a0del extraordinario recurso, ya sea por la v\u00eda ordinaria \u00a0o \u00a0la excepcional, decisiones diversas a los autos de admisi\u00f3n o inadmisi\u00f3n de \u00a0la \u00a0demanda, estos \u00faltimos de car\u00e1cter interlocutorio que quedan ejecutoriados \u00a0en \u00a0la \u00a0fecha \u00a0de \u00a0su \u00a0suscripci\u00f3n, \u00a0sin \u00a0perjuicio \u00a0de su notificaci\u00f3n en los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0 esbozados \u00a0 en \u00a0 la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0constitucionalidad \u00a0C-641 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a020023. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este sentido, oportuno se ofrece se\u00f1alar \u00a0que \u00a0el \u00a0ejercicio de los recursos se rige por el principio de legalidad, por lo \u00a0que \u00a0en virtud del art\u00edculo 189 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal la decisi\u00f3n \u00a0que \u00a0inadmite la demanda de casaci\u00f3n en cualquiera de sus dos modalidades no es \u00a0susceptible de impugnaci\u00f3n alguna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 efecto, \u00a0 la \u00a0disposici\u00f3n \u00a0normativa \u00a0establece \u00a0que \u00a0&#8220;salvo \u00a0las \u00a0excepciones \u00a0legales, el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0reposici\u00f3n \u00a0procede \u00a0contra las providencias de sustanciaci\u00f3n que \u00a0deban \u00a0notificarse, \u00a0contra \u00a0las interlocutorias de primera o \u00fanica instancia y \u00a0contra \u00a0las \u00a0que declaran la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n o de la pena en segunda \u00a0instancia \u00a0 \u00a0cuando \u00a0 \u00a0ello \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0fuere \u00a0 objeto \u00a0 del \u00a0 recurso&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Siendo \u00a0ello \u00a0as\u00ed, \u00a0de \u00a0bulto \u00a0resulta \u00a0que \u00a0atendiendo \u00a0a \u00a0las normas que reglan el ejercicio del derecho de impugnaci\u00f3n de \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0judiciales, \u00a0el \u00a0recurso de reposici\u00f3n no es viable contra las \u00a0adoptadas \u00a0en \u00a0sede \u00a0de segunda instancia y, menos, contra las proferidas en una \u00a0instancia \u00a0l\u00edmite, \u00a0pues dada la especial naturaleza del control jurisdiccional \u00a0que \u00a0le compete a la Corte cuando act\u00faa como tribunal de casaci\u00f3n (numeral 1\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0235 \u00a0de \u00a0la \u00a0Carta \u00a0Pol\u00edtica), \u00a0sus \u00a0decisiones \u00a0ponen fin a la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal correspondiente, sin que sea viable su discusi\u00f3n a trav\u00e9s \u00a0de \u00a0los \u00a0mecanismos de impugnaci\u00f3n establecidos para otros tr\u00e1mites ordinarios \u00a0que \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0involucran \u00a0 \u00a0decisiones \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u00a0\u00f3rgano \u00a0 l\u00edmite \u00a0 de \u00a0 la \u00a0jurisdicci\u00f3n.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se except\u00faan eso s\u00ed, porque la disposici\u00f3n \u00a0legal \u00a0as\u00ed \u00a0lo ordena, las decisiones que \u201cdeclaran \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n o de la pena en segunda instancia cuando ello no \u00a0fuere \u00a0objeto \u00a0del \u00a0recurso\u201d. En estos eventos s\u00ed es \u00a0viable \u00a0el mecanismo horizontal de impugnaci\u00f3n, mandato que se hace extensivo a \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, cuando en sede de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0declara \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n, si ello no es objeto del \u00a0extraordinario recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V\u00e9ase que en tales situaciones la excepci\u00f3n \u00a0a \u00a0 la \u00a0regla \u00a0general \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0recurso \u00a0s\u00f3lo \u00a0procede \u00a0contra \u00a0los \u00a0autos \u00a0interlocutorios \u00a0de \u00a0primera o \u00fanica instancia, parte del supuesto necesario de \u00a0que \u00a0lo \u00a0decidido \u201cpor fuera del recurso\u201d \u00a0 es \u00a0un \u00a0\u201checho \u00a0nuevo\u201d, \u00a0respecto \u00a0del \u00a0cual, para garantizar el derecho de defensa, se \u00a0debe habilitar la posibilidad de controvertirlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa es la raz\u00f3n por la cual el art\u00edculo 190 \u00a0de \u00a0la Ley 600 de 2000 permite la impugnaci\u00f3n de la providencia que resuelve la \u00a0reposici\u00f3n, \u00a0\u00fanicamente \u00a0cuando \u00a0\u201ccontenga puntos \u00a0que \u00a0no hayan sido decididos en la anterior, caso en el cual podr\u00e1 interponerse \u00a0recurso \u00a0respecto \u00a0de \u00a0los \u00a0puntos \u00a0nuevos, \u00a0o \u00a0cuando \u00a0alguno \u00a0de \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales, \u00a0a \u00a0consecuencia de la reposici\u00f3n, adquiera inter\u00e9s jur\u00eddico para \u00a0recurrir\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese \u00a0es un motivo m\u00e1s para sostener que las \u00a0resoluciones \u00a0adoptadas \u00a0por \u00a0la \u00a0Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de \u00a0Justicia \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0atribuci\u00f3n constitucional otorgada en el referido \u00a0art\u00edculo \u00a0235, \u00a0numeral 1\u00ba de la Carta, no se pueden cuestionar, especialmente \u00a0cuando \u00a0 \u00fanica \u00a0 y \u00a0 exclusivamente \u00a0 se \u00a0 ocupan \u00a0 de \u00a0 lo \u00a0planteado \u00a0en \u00a0las \u00a0impugnaciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consecuente \u00a0con la anterior argumentaci\u00f3n, \u00a0se \u00a0advertir\u00e1 \u00a0en \u00a0la parte resolutiva de esta decisi\u00f3n que contra la presente \u00a0inadmisi\u00f3n no procede recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0m\u00e9rito \u00a0a \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de \u00a0Casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0INADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de casaci\u00f3n presentada por el defensor del procesado JOS\u00c9 GUILLEBALDO \u00a0CASTIBLANCO \u00a0 S\u00c1NCHEZ. \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En consecuencia, se declara desierto el recurso \u00a0de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0este auto no procede recurso alguno, \u00a0conforme a las motivaciones expuestas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 notif\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Permiso \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c9DGAR LOMBANA TRUJILLO\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0 ORLANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 JORGE \u00a0 \u00a0 LUIS \u00a0QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1Auto \u00a0\u00fanica \u00a0instancia \u00a0del 30 de septiembre de 1999, radicaci\u00f3n N\u00b0 18.972 M.P. Dr. \u00a0Augusto \u00a0G\u00e1lvez \u00a0Argote. \u00a0En el mismo sentido, entre otras, sentencia del 22 de \u00a0noviembre \u00a0 de \u00a0 2001, \u00a0 radicaci\u00f3n \u00a0 N\u00b0 \u00a014.425, \u00a0M. \u00a0P. \u00a0Dr. \u00a0Edgar \u00a0Lombana \u00a0Trujillo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 Ver, \u00a0entre \u00a0otros, \u00a0los \u00a0autos \u00a0de \u00a022 de octubre de 2001, rad. 18631; 11 de marzo de \u00a02002, \u00a0rad. 18851; y 11 de abril de 2002, rad. 17051,\u00a0 M.P. G\u00e1lvez Argote; \u00a0Auto \u00a0de \u00a0oct. 22 de 2001. Rad. 18582, M. P. G\u00f3mez Gallego; auto de nov. 1\u00ba de \u00a02001, rad. 17946, M.P. Arboleda Ripoll. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0. \u00a0M.P., Dr. RODRIGO ESCOBAR GIL. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a023119 \u00a0\u00a0 CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0 Aprobado Acta N\u00b0 06 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0nueve \u00a0de febrero de dos mil \u00a0cinco. \u00a0\u00a0 V \u00a0 \u00a0I \u00a0 \u00a0S \u00a0 T \u00a0 O \u00a0S \u00a0\u00a0 Se \u00a0pronuncia [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-9939","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-13"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9939","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9939"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9939\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9939"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9939"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9939"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}