{"id":9709,"date":"2023-09-08T18:25:48","date_gmt":"2023-09-08T18:25:48","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2251111-05-05\/"},"modified":"2023-09-08T18:25:48","modified_gmt":"2023-09-08T18:25:48","slug":"2251111-05-05","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2251111-05-05\/","title":{"rendered":"22511(11-05-05)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 22511 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO PONENTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado: Acta No. 037 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., once (11) de mayo del dos mil \u00a0cinco (2005). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Mediante \u00a0sentencia del 4 de julio del 2002, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a01\u00b0 \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de Buga absolvi\u00f3 al se\u00f1or Jarvis \u00a0Arturo Yand\u00fan Rosero de los cargos \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0y \u00a0lesiones \u00a0personales \u00a0culposos \u00a0que \u00a0le \u00a0hab\u00eda \u00a0formulado \u00a0la \u00a0fiscal\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0fallo fue apelado por el apoderado de la \u00a0parte \u00a0civil. \u00a0El \u00a023 de octubre del 2003, el Tribunal Superior de esa ciudad lo \u00a0revoc\u00f3. En su lugar dispuso lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Declarar \u00a0al \u00a0procesado \u00a0responsable \u00a0de \u00a0concurso de homicidios culposos y lesiones personales culposas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Imponerle \u00a036 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas y de suspensi\u00f3n de su oficio \u00a0de \u00a0conductor; \u00a0$ \u00a01.400 \u00a0de \u00a0multa; \u00a0y \u00a0concederle \u00a0la \u00a0condena \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 \u00a0 Condenar \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 Yand\u00fan \u00a0Rosero y a la empresa Ingenio del \u00a0Cauca, \u00a0 S. \u00a0 A., \u00a0 vinculada \u00a0como \u00a0tercero \u00a0civilmente \u00a0responsable, \u00a0a \u00a0pagar \u00a0solidariamente, \u00a0 en \u00a0 raz\u00f3n \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 perjuicios \u00a0morales \u00a0causados, \u00a0sumas \u00a0equivalentes a los siguientes gramos oro: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a. \u00a0A \u00a0favor \u00a0de \u00a0Bernardo Saavedra y Mar\u00eda \u00a0Eugenia \u00a0Mart\u00ednez de Saavedra y de R\u00f3mulo Reyes Saavedra y Esperanza Orrego de \u00a0Reyes, \u00a01000 \u00a0para \u00a0cada \u00a0uno, \u00a0en su condici\u00f3n de padres de Alejandro Saavedra \u00a0Mart\u00ednez y de Juan Felipe Reyes Orrego, respectivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b. \u00a0A \u00a0favor \u00a0de Rosa Rold\u00e1n de Mart\u00ednez y \u00a0Olinde \u00a0Pe\u00f1a \u00a0de \u00a0Orrego, abuelas de Alejandro Saavedra Mart\u00ednez y Juan Felipe \u00a0Reyes Orrego, en su orden, 200 para cada una. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>c. \u00a0A \u00a0favor \u00a0de Ana Mar\u00eda y Mar\u00eda Claudia \u00a0Saavedra \u00a0Mart\u00ednez \u00a0y \u00a0de Camilo Andr\u00e9s Reyes Orrego, 100 para cada uno, en su \u00a0calidad \u00a0de \u00a0hermanos \u00a0de \u00a0Alejandro \u00a0Saavedra \u00a0Mart\u00ednez y de Juan Felipe Reyes \u00a0Orrego. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>d. A favor de Mar\u00eda Claudia Raigosa Varela, \u00a0Juan \u00a0 de \u00a0 Dios \u00a0 Raigosa \u00a0 Bedoya \u00a0y \u00a0Aleyda \u00a0Varela \u00a0Ayora, \u00a01000 \u00a0para \u00a0cada \u00a0uno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>e. \u00a0A favor de Mauricio y Juan Pablo Raigosa \u00a0Varela, \u00a0100 \u00a0para \u00a0cada \u00a0uno, \u00a0por \u00a0ser \u00a0hermanos \u00a0de \u00a0Mar\u00eda \u00a0Claudia \u00a0Raigosa \u00a0Varela. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>f. A favor de Isabella Reyes Echeverri, Luis \u00a0Antonio \u00a0Reyes \u00a0Saavedra \u00a0y \u00a0Ninfa \u00a0Aura \u00a0Echeverri \u00a0de \u00a0Reyes, \u00a0500 \u00a0para \u00a0cada \u00a0uno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>g. \u00a0A \u00a0favor \u00a0de \u00a0Juliana \u00a0y \u00a0Carolina Reyes \u00a0Echeverri, hermanas de Isabella Reyes Echeverri, 50 para cada una. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Imponer al acusado y al tercero civilmente \u00a0responsable \u00a0la obligaci\u00f3n de pagar solidariamente a Isabella Reyes Echeverri $ \u00a0221.695, \u00a0y \u00a0a \u00a0Mar\u00eda \u00a0Claudia \u00a0Raigosa \u00a0Varela \u00a0$ 260.106, a t\u00edtulo de da\u00f1os \u00a0materiales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Absolver \u00a0a \u00a0la \u00a0empresa \u00a0La \u00a0Ganadera \u00a0Compa\u00f1\u00eda \u00a0de \u00a0Seguros, \u00a0S. \u00a0A., \u00a0del \u00a0deber \u00a0de \u00a0pagar \u00a0indemnizaci\u00f3n por los \u00a0perjuicios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0 apoderados \u00a0del \u00a0tercero \u00a0civilmente \u00a0responsable, \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil \u00a0y \u00a0del \u00a0acusado \u00a0acudieron \u00a0a \u00a0la casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala resuelve de fondo, una vez recibido \u00a0el concepto de Procurador Cuarto Delegado en lo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la madrugada del 29 de marzo de 1998, el \u00a0cami\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0empresa \u00a0Ingenio \u00a0del \u00a0Cauca \u00a0S. A., conducido por Jarvis \u00a0Arturo \u00a0Yand\u00fan \u00a0Rosero, colision\u00f3 \u00a0con \u00a0el \u00a0autom\u00f3vil \u00a0que \u00a0piloteaba \u00a0el \u00a0joven \u00a0Juan \u00a0Felipe Reyes Orrego, quien \u00a0falleci\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0acto, lo mismo que su amigo Alejandro Saavedra Mart\u00ednez. Dos \u00a0adolescentes \u00a0que \u00a0los \u00a0acompa\u00f1aban, \u00a0Mar\u00eda \u00a0Claudia Raigosa Varela e Isabella \u00a0Reyes Echeverri, resultaron lesionadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>Adelantada la correspondiente investigaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0 26 \u00a0 de \u00a0 mayo \u00a0del \u00a02000 \u00a0la \u00a0fiscal\u00eda \u00a0acus\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado \u00a0como autor de los delitos de \u201chomicidio \u00a0doble y lesiones personales en la modalidad culposa\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0fueron \u00a0proferidas \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0indicadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LAS DEMANDAS \u00a0<\/p>\n<p>Del tercero civilmente responsable \u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0que \u00a0la \u00a0cuant\u00eda \u00a0de los perjuicios \u00a0causados \u00a0superaba \u00a0ampliamente \u00a0la \u00a0prevista en el art\u00edculo 366 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Civil, \u00a0Estatuto \u00a0aplicable por remisi\u00f3n expresa ordenada por el \u00a0art\u00edculo \u00a0208 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal. \u00a0Formula \u00a0los siguientes \u00a0cargos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primero. Violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n de los art\u00edculos 96 de la Ley 599 del 2000 \u00a0(105 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0100 de 1980); 1127 del C\u00f3digo de Comercio; 6, 71, 310.1.4 y \u00a0536 de la Ley 600 del 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0absolvi\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0aseguradora, \u00a0cuando \u00a0aquellas \u00a0disposiciones \u00a0le \u00a0ordenaban condenarla. Si bien \u00a0cuando \u00a0se \u00a0pidi\u00f3 \u00a0que \u00a0compareciera \u00a0al \u00a0proceso \u00a0penal no hab\u00eda normatividad \u00a0expresa \u00a0que \u00a0permitiera \u00a0su \u00a0vinculaci\u00f3n, \u00a0lo \u00a0cierto \u00a0es \u00a0que \u00a0para cuando se \u00a0pronunci\u00f3 \u00a0el \u00a0Ad \u00a0quem ya \u00a0reg\u00eda \u00a0el \u00a0Estatuto \u00a0procesal \u00a0vigente \u00a0que \u00a0habilitaba esa situaci\u00f3n, sin que \u00a0siquiera \u00a0se \u00a0hubiera \u00a0presentado la posibilidad de invalidar lo actuado, porque \u00a0en \u00a0 todo \u00a0 momento \u00a0 se \u00a0 garantiz\u00f3 \u00a0 el \u00a0 derecho \u00a0 de \u00a0 defensa \u00a0 a \u00a0aquella \u00a0entidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0casar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0para \u00a0que, en su \u00a0lugar, \u00a0se \u00a0condene \u00a0a La Ganadera Compa\u00f1\u00eda de Seguros, S. A., a responder por \u00a0la indemnizaci\u00f3n hasta el monto asegurado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo. Violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0por \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0106 del C\u00f3digo Penal, como \u00a0consecuencia de un error de hecho, por falso juicio de existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0orden\u00f3 \u00a0el \u00a0pago \u00a0de \u00a0da\u00f1os \u00a0morales, \u00a0pero \u00a0en el expediente no se demostr\u00f3 su ocurrencia. El nexo, por s\u00ed \u00a0solo, no demuestra el dolor que sufren los parientes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita casar el fallo para que se absuelva \u00a0de la condena por el pago de esos perjuicios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercero. Violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0por falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 2357 del C\u00f3digo Civil. El valor \u00a0de \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0debi\u00f3 \u00a0estimarse con la disminuci\u00f3n all\u00ed prevista por la \u00a0concurrencia \u00a0de \u00a0culpas, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0quien \u00a0sufri\u00f3 \u00a0el \u00a0da\u00f1o \u00a0se \u00a0expuso \u00a0imprudentemente a \u00e9l: las v\u00edctimas se hallaban embriagadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pide casar el fallo y reducir en la mitad el \u00a0valor de los perjuicios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuarto \u00a0(subsidiario). \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0por falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 2357 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Civil. El valor de los da\u00f1os morales debe ser reducido con base en \u00a0la \u00a0compensaci\u00f3n \u00a0ordenada \u00a0por la norma. No se puede pretender que el hecho va \u00a0impl\u00edcito \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 decisi\u00f3n, \u00a0 porque \u00a0 en \u00a0varios \u00a0casos \u00a0el \u00a0Ad \u00a0 quem \u00a0 tas\u00f3 \u00a0 el \u00a0 m\u00e1ximo \u00a0 legal \u00a0permitido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De la parte civil \u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 \u00fanico. \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos 2341 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Civil y 94 a 97 del C\u00f3digo Penal, por error de hecho producto de falso \u00a0juicio de existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0tergivers\u00f3 \u00a0el \u00a0contenido del \u00a0certificado \u00a0del \u00a0Centro \u00a0Internacional de Restauraci\u00f3n Neurol\u00f3gica, CIREN, de \u00a0La \u00a0Habana (Cuba), que daba cuenta que los gastos cl\u00ednicos ascendieron a 51.860 \u00a0d\u00f3lares \u00a0y \u00a0fueron \u00a0sufragados \u00a0por \u00a0Mar\u00eda \u00a0Claudia Raigosa Varela. Pero s\u00f3lo \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0lo \u00a0que \u00a0pag\u00f3 \u00a0a la Junta de Calificaci\u00f3n de Invalidez Regional, $ \u00a0260.106, \u00a0con \u00a0el \u00a0argumento \u00a0de \u00a0que no se demostr\u00f3 qui\u00e9n atendi\u00f3 el aludido \u00a0costo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pide \u00a0se \u00a0case \u00a0el \u00a0fallo \u00a0y \u00a0se \u00a0ordene tal \u00a0pago. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De la defensa \u00a0<\/p>\n<p>I. \u00a0Como \u00a0fundamentos \u00a0para \u00a0que \u00a0le \u00a0fuera \u00a0admitida su demanda por v\u00eda excepcional, explic\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a. \u00a0 Sobre \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales: \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0falt\u00f3 \u00a0al \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0porque \u00a0no \u00a0motiv\u00f3 \u00a0adecuadamente, \u00a0conforme \u00a0a \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0los \u00a0hechos \u00a0imputados \u00a0al \u00a0acusado. \u00a0Desconoci\u00f3 \u00a0el \u00a0dictamen \u00a0relacionado con las causas del accidente \u2013que \u00a0informaba \u00a0las \u00a0razones \u00a0por \u00a0las \u00a0cuales \u00a0la \u00a0huella \u00a0de \u00a0frenada \u00a0y \u00a0una \u00a0canasta del tractocami\u00f3n estaban en el \u00a0carril \u00a0 contrario- \u00a0 y \u00a0 lo \u00a0 reemplaz\u00f3 \u00a0con \u00a0una \u00a0inferencia \u00a0que \u00a0construy\u00f3 \u00a0equivocadamente al desconocer el principio \u201cunidad de indicio\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b. Para la unificaci\u00f3n de la jurisprudencia: \u00a0es \u00a0necesario \u00a0que \u00a0la \u00a0doctrina \u00a0de \u00a0la Corte se pronuncie sobre la imputaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0del \u00a0resultado cuando existen varias violaciones del deber de cuidado \u00a0exigibles \u00a0 a \u00a0 las \u00a0 personas \u00a0 que \u00a0 concurren \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 producci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0resultado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Erradamente, el Ad \u00a0quem \u00a0imput\u00f3 el evento a su acudido con fundamento en \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0confianza, \u00a0porque \u00a0\u2013dijo- \u00a0la v\u00edctima, a pesar de estar embriagada, confi\u00f3 en que otro \u00a0conductor \u00a0no \u00a0transitara \u00a0invadiendo \u00a0el carril ajeno. Olvid\u00f3 que el postulado \u00a0tiene \u00a0un\u00a0 \u00a0l\u00edmite: el propio deber de observaci\u00f3n, en cuanto no se puede \u00a0mantener \u00a0la \u00a0confianza si en el campo de visi\u00f3n propio han entrado indicios de \u00a0que \u00a0el \u00a0otro \u00a0no se comportaba conforme a lo esperado. Y lo \u00faltimo no sucedi\u00f3 \u00a0porque \u00a0la \u00a0embriaguez \u00a0y \u00a0el \u00a0exceso \u00a0de velocidad de la v\u00edctima le impidieron \u00a0percatarse de aquellos aspectos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal debi\u00f3 considerar que como ambos \u00a0conductores \u00a0causaron \u00a0el \u00a0resultado, \u00a0solo \u00a0era \u00a0responsable \u00a0quien \u00a0elevara el \u00a0riesgo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>II. \u00a0 \u00a0 Formul\u00f3 \u00a0 \u00a0 los \u00a0 \u00a0siguientes \u00a0cargos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primero. Violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0por \u00a0interpretaci\u00f3n err\u00f3nea del art\u00edculo 9\u00b0 de la Ley 599 del 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expuso los argumentos ya rese\u00f1ados sobre el \u00a0principio \u00a0de confianza y la elevaci\u00f3n del riesgo. Como la v\u00edctima increment\u00f3 \u00a0el \u00a0peligro, \u00a0a \u00a0ella \u00a0se debe imputar el resultado. Por tanto, se debe casar el \u00a0fallo para, en su lugar, absolver al acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0(subsidiario). \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0del \u00a0art\u00edculo 9\u00b0 del C\u00f3digo Penal, por \u00a0error \u00a0de hecho causado por falso juicio de identidad, porque el Tribunal no dio \u00a0a \u00a0las fotograf\u00edas y al dictamen t\u00e9cnico el verdadero alcance que ten\u00edan. Por \u00a0ello \u00a0se equivoc\u00f3 al estructurar el indicio sobre la trayectoria que llevaba el \u00a0tractocami\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0huella \u00a0de \u00a0frenada, \u00a0el \u00a0Ad \u00a0quem \u00a0concluy\u00f3 \u00a0que el \u00a0procesado \u00a0conduc\u00eda \u00a0el \u00a0carro \u00a0por el carril contrario. Pero el alcance de los \u00a0hechos \u00a0apuntaba a que la activaci\u00f3n de los frenos y el golpe recibido hicieron \u00a0que \u00a0 las \u00a0llantas \u00a0traseras \u00a0voltearan \u00a0hacia \u00a0la \u00a0izquierda \u00a0y \u00a0produjeran \u00a0el \u00a0desplazamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0\u00faltima \u00a0canastilla \u00a0hacia \u00a0la izquierda y del veh\u00edculo \u00a0hacia el carril contrario, dejando el rastro encontrado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita a la Corte elabore adecuadamente la \u00a0prueba \u00a0indiciaria, conforme con la cual el cami\u00f3n transitaba por su carril, el \u00a0derecho, \u00a0y, como consecuencia del impacto, se desplaz\u00f3 hacia el izquierdo. Por \u00a0tanto, se pronuncia por la absoluci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>III. \u00a0 Sobre \u00a0 la \u00a0 indemnizaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0perjuicios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0acudir \u00a0a las causales del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Civil \u00a0sum\u00f3 todos los da\u00f1os reconocidos en el fallo y concluy\u00f3 \u00a0que sobrepasaban el monto previsto en su art\u00edculo 366. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Propuso los siguientes cargos: \u00a0<\/p>\n<p>Primero. \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del art\u00edculo 2357 del C\u00f3digo \u00a0Civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo. \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0106 del C\u00f3digo Penal, por error de hecho \u00a0causado por un falso juicio de existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercero \u00a0(subsidiario). \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0por falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 2357 \u00a0del C\u00f3digo Civil respecto de los perjuicios morales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los reparos enunciados fueron desarrollados \u00a0en \u00a0sentido similar a como se hizo en las propuestas confeccionadas a nombre del \u00a0tercero civilmente responsable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EL MINISTERIO P\u00daBLICO \u00a0<\/p>\n<p>Recomend\u00f3 \u00a0no \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia en los \u00a0t\u00e9rminos solicitados por los demandantes. Sus razones fueron: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con la indemnizaci\u00f3n de \u00a0perjuicios, \u00a0el \u00a0tercero \u00a0civilmente \u00a0responsable \u00a0y \u00a0el \u00a0procesado \u00a0carecen \u00a0de \u00a0inter\u00e9s \u00a0jur\u00eddico \u00a0para \u00a0demandar, \u00a0porque \u00a0individualmente \u00a0consideradas \u00a0las \u00a0cuant\u00edas \u00a0por \u00a0cada \u00a0perjudicado no superan los topes previstos en el art\u00edculo \u00a0366 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0jurisprudencia \u00a0de las \u00a0Salas \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Civil y Penal de la Corte Suprema de Justicia concluye que \u00a0no \u00a0es \u00a0viable \u00a0sumar \u00a0todas \u00a0las \u00a0condenas al pago de da\u00f1os para constituir un \u00a0todo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 La \u00a0 parte \u00a0civil \u00a0tampoco \u00a0estar\u00eda \u00a0legitimada. \u00a0Solo \u00a0reclam\u00f3 \u00a0la \u00a0fijaci\u00f3n \u00a0de perjuicios materiales para Mar\u00eda \u00a0Claudia \u00a0Raigosa \u00a0Varela, \u00a0pero \u00a0no obtuvo mandato expreso de \u00e9sta, sino de sus \u00a0padres, \u00a0que no puede hacerse extensivo porque para el momento de los hechos era \u00a0mayor de edad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0la \u00a0suma \u00a0reclamada -US $ 51.850- \u00a0arrojar\u00eda \u00a0un \u00a0total de $ 149.001.345 que, divididos entre los dos progenitores \u00a0de \u00a0 la \u00a0 se\u00f1ora \u00a0 Raigosa \u00a0 Varela \u00a0\u2013en \u00a0favor \u00a0de \u00a0quienes \u00a0se \u00a0reclamaron- no superar\u00edan el monto para \u00a0acceder en casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Sobre la demanda a nombre del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a. \u00a0Primer \u00a0cargo. El casacionista pretende \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0errada del art\u00edculo 9\u00b0 del C\u00f3digo Penal, no a \u00a0partir \u00a0del \u00a0entendimiento \u00a0del \u00a0texto legal, sino de los hechos hist\u00f3ricos que \u00a0recoge \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0oponi\u00e9ndose a la fijaci\u00f3n que de ellos hizo el juzgador: \u00a0echa \u00a0de \u00a0menos \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0sobre \u00a0la \u00a0incidencia \u00a0que \u00a0en el suceso tuvo la \u00a0embriaguez y el exceso de velocidad de la v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No prob\u00f3 que su asistido actuara dentro del \u00a0riesgo \u00a0permitido. Solo busc\u00f3 resaltar la mayor posibilidad de que el resultado \u00a0hubiera \u00a0sido \u00a0producto \u00a0de \u00a0la \u00a0embriaguez y alta velocidad del otro conductor. \u00a0Esto, \u00a0en oposici\u00f3n a la conclusi\u00f3n judicial de que el da\u00f1o se reflej\u00f3 en la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0del \u00a0riesgo \u00a0creado \u00a0por infringir la norma que prohib\u00eda conducir \u00a0por \u00a0el carril contrario, adem\u00e1s de que no desconoci\u00f3 los factores mencionados \u00a0por el demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acogi\u00f3 \u00a0la \u00a0tesis \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0sobre el \u00a0principio \u00a0de \u00a0confianza \u00a0que \u00a0al \u00a0estar \u00a0relacionado con el riesgo permitido es \u00a0predicable \u00a0a\u00fan \u00a0respecto de quien act\u00faa imprudentemente, pues aunque obre sin \u00a0el \u00a0debido \u00a0cuidado \u00a0tiene \u00a0el derecho de esperar que los dem\u00e1s asuman acciones \u00a0ajustadas a los reglamentos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b. Segundo cargo. El Tribunal no tergivers\u00f3 \u00a0el \u00a0dictamen \u00a0pericial; \u00a0lo \u00a0consider\u00f3 \u00a0de manera integral con el croquis y sus \u00a0anotaciones \u00a0y \u00a0las fotograf\u00edas, en virtud de lo cual desestim\u00f3 que el cami\u00f3n \u00a0transitara \u00a0por \u00a0el carril que le correspond\u00eda, sin que fuera v\u00e1lido arribar a \u00a0una conclusi\u00f3n diversa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Sobre la demanda del tercero civilmente \u00a0responsable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal se equivoc\u00f3 porque en lugar de \u00a0invalidar \u00a0lo \u00a0actuado \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0vinculaci\u00f3n \u00a0del llamado en garant\u00eda \u00a0\u2013La Ganadera Compa\u00f1\u00eda de \u00a0Seguros, \u00a0S. \u00a0A.-, \u00a0en la parte resolutiva lo absolvi\u00f3. Pero si congruentemente \u00a0el \u00a0 juzgador \u00a0 se \u00a0 pronuncia \u00a0por \u00a0la \u00a0nulidad, \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0\u2013interlocutoria- \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0admitir\u00eda \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0absoluci\u00f3n dispuesta no concede raz\u00f3n \u00a0al \u00a0recurrente. \u00a0Para \u00a0la \u00e9poca de los hechos la ley no regulaba la posibilidad \u00a0de vinculaci\u00f3n de ese interviniente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solo \u00a0 queda \u00a0 la \u00a0 posibilidad \u00a0 de \u00a0que \u00a0oficiosamente \u00a0la \u00a0Corte \u00a0case \u00a0parcialmente \u00a0el \u00a0fallo para evitar que quede en \u00a0firme \u00a0la \u00a0exoneraci\u00f3n \u00a0del pago de perjuicios y, en su lugar, anule y deje sin \u00a0efectos su vinculaci\u00f3n en el proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Sobre \u00a0los \u00a0cargos relacionados con los \u00a0perjuicios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a. \u00a0Primero. \u00a0El art\u00edculo 2357 del C\u00f3digo \u00a0Civil \u00a0permite \u00a0la \u00a0compensaci\u00f3n \u00a0de \u00a0da\u00f1os, \u00a0en el entendido de que no merece \u00a0igual \u00a0protecci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica la v\u00edctima que coopera en el perjuicio que sufre, \u00a0que aquella que es ajena al mismo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0su \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0se \u00a0supedita \u00a0a \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0del nexo causal de la culpa de la v\u00edctima con el da\u00f1o padecido. \u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0pas\u00f3 \u00a0por alto el comportamiento negligente del conductor que \u00a0falleciera. \u00a0Pero \u00a0lo \u00a0que \u00a0estim\u00f3 determinante en la producci\u00f3n de los da\u00f1os \u00a0fue la infracci\u00f3n de la norma de cuidado por parte del acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0recurrentes \u00a0no \u00a0demostraron \u00a0que \u00a0la \u00a0imprudencia \u00a0de \u00a0las \u00a0v\u00edctimas, reconocida por el Tribunal, hubiera incidido en \u00a0el resultado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b. \u00a0Segundo. \u00a0El \u00a0juez \u00a0colegiado no supuso \u00a0prueba \u00a0sobre \u00a0los \u00a0da\u00f1os \u00a0morales. \u00a0Como se trata de la pena y de sentimientos \u00a0especiales, \u00a0la compensaci\u00f3n monetaria apunta a mitigarlos, luego la existencia \u00a0del \u00a0perjuicio \u00a0se \u00a0establece \u00a0de \u00a0manera \u00a0cualitativa, no cuantitativa. Como se \u00a0est\u00e1 \u00a0ante \u00a0un \u00a0inter\u00e9s \u00a0no \u00a0patrimonial, existe un margen de relatividad para \u00a0fijarlo. \u00a0El \u00a0parentesco \u00a0y \u00a0la \u00a0demanda \u00a0s\u00ed \u00a0son \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba \u00a0sobre el \u00a0particular. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0 Sobre \u00a0 la \u00a0 demanda \u00a0 de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El impugnante no demostr\u00f3 que los padres de \u00a0Mar\u00eda \u00a0Claudia \u00a0Raigosa \u00a0Varela hubieren cancelado los US $ 51.850 al Instituto \u00a0CIREN de La Habana (Cuba). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. Sobre la casaci\u00f3n oficiosa. \u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0que \u00a0la Sala case la sentencia en \u00a0forma \u00a0parcial y decrete la nulidad de la vinculaci\u00f3n de la aseguradora llamada \u00a0en garant\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, como se demostr\u00f3 que la se\u00f1ora \u00a0Raigosa \u00a0Varela \u00a0cancel\u00f3 \u00a0en \u00a0La \u00a0Habana \u00a0(Cuba) US $ 51.850 para efectos de su \u00a0tratamiento, \u00a0 ordene \u00a0 su \u00a0 pago \u00a0 a \u00a0 su \u00a0 favor \u00a0 por \u00a0 concepto \u00a0 de \u00a0 da\u00f1o \u00a0emergente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala \u00a0no \u00a0casar\u00e1 \u00a0la \u00a0sentencia en los \u00a0t\u00e9rminos demandados, por las siguientes razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 legitimidad \u00a0 en \u00a0 raz\u00f3n \u00a0 de \u00a0 los \u00a0perjuicios \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0el \u00a0Delegado \u00a0del Ministerio P\u00fablico \u00a0realiza \u00a0 un \u00a0an\u00e1lisis \u00a0encaminado \u00a0a \u00a0concluir \u00a0que \u00a0quienes \u00a0hicieron \u00a0cargos \u00a0relacionados \u00a0exclusivamente \u00a0con \u00a0los \u00a0da\u00f1os \u00a0y \u00a0perjuicios, \u00a0que \u00a0el Tribunal \u00a0orden\u00f3 \u00a0pagar, \u00a0carec\u00edan \u00a0de inter\u00e9s jur\u00eddico para hacer esas postulaciones, \u00a0la Sala se ocupa del tema, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 El \u00a0art\u00edculo \u00a0208 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal del 2000, Ley 600, dispone: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cCuando \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0tenga por objeto \u00a0\u00fanicamente \u00a0lo \u00a0referente \u00a0a \u00a0la \u00a0indemnizaci\u00f3n de perjuicios decretados en la \u00a0sentencia \u00a0condenatoria deber\u00e1 tener como fundamento las causales y la cuant\u00eda \u00a0establecidas en las normas que regulan la casaci\u00f3n civil\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 art\u00edculo \u00a0 366 \u00a0 del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 de \u00a0Procedimiento \u00a0Civil, \u00a0modificado \u00a0por \u00a0el art\u00edculo 1\u00b0 de la Ley 592 del 2000, \u00a0establece que hay lugar a la casaci\u00f3n, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201ccuando \u00a0el \u00a0valor \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0desfavorable \u00a0al \u00a0recurrente \u00a0sea \u00a0o \u00a0exceda \u00a0de cuatrocientos veinticinco (425) \u00a0salarios m\u00ednimos legales mensuales vigentes\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0cuando \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0orden\u00f3 \u00a0en \u00a0su \u00a0sentencia \u00a0el \u00a0pago \u00a0de \u00a0los \u00a0perjuicios, \u00a0el 23 de octubre del 2003, el salario \u00a0m\u00ednimo \u00a0ascend\u00eda \u00a0a \u00a0$ \u00a0332.000, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con el decreto 3232 de se a\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El l\u00edmite fijado en la norma procesal civil \u00a0era, \u00a0entonces, \u00a0de \u00a0$ \u00a0141.100.000. \u00a0De \u00a0tal \u00a0manera \u00a0que \u00a0condenas \u00a0iguales \u00a0o \u00a0superiores \u00a0a \u00a0esta \u00a0cifra habilitar\u00edan a la parte perjudicada para reclamar en \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Le asiste raz\u00f3n al Procurador Delegado \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a la imposibilidad de acumular pretensiones provenientes de diversos \u00a0perjudicados. \u00a0Ello \u00a0no \u00a0es posible, porque cada v\u00edctima de la conducta punible \u00a0tiene \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0acreencia dispuesta en el fallo, con independencia de las \u00a0otras, \u00a0y \u00a0aparte \u00a0de \u00a0que sea una sola la persona llamada a cubrir las diversas \u00a0obligaciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese ha sido el criterio reiterado, conteste \u00a0y \u00a0uniforme \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia. Por v\u00eda de ejemplo, el 11 de diciembre del 2003 (radicado \u00a019.058) dijo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe \u00a0manera \u00a0insistente \u00a0esta \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0ha \u00a0se\u00f1alado \u00a0en \u00a0torno \u00a0al \u00a0tema \u00a0de \u00a0la cuant\u00eda del inter\u00e9s para \u00a0recurrir \u00a0cuando se trate de v\u00edctimas m\u00faltiples, que se integra por los montos \u00a0de \u00a0las \u00a0condenas \u00a0en \u00a0perjuicios \u00a0materiales y morales que por cada una se haya \u00a0decretado, \u00a0pero que es equivocado sumar los perjuicios de varias v\u00edctimas para \u00a0tener \u00a0ese \u00a0resultado \u00a0total \u00a0como una sola cuant\u00eda, pues tal forma de proceder \u00a0pasa \u00a0 por \u00a0 alto \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 pretensi\u00f3n \u00a0 de \u00a0 cada \u00a0 v\u00edctima \u00a0 \u2013o \u00a0 de \u00a0sus \u00a0legitimados\u2013 es\u00a0 individual y, por tanto, la \u00a0condena \u00a0es de similar estirpe, no colectiva, aunque el llamado a sufragarlo sea \u00a0una sola persona, natural o jur\u00eddica\u201d.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEsto \u00a0por cuanto se trata de un caso de \u00a0acumulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0pretensiones, \u00a0en el que cada una mantiene su individualidad e \u00a0independencia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0las \u00a0v\u00edctimas \u00a0del \u00a0suceso, \u00a0 los \u00a0 montos \u00a0 totales \u00a0 dispuestos \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 son \u00a0 los \u00a0siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V\u00edctima \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0D. \u00a0Morales\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 D. Materiales \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Alejandro \u00a0Saavedra \u00a0Mart\u00ednez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a02400 \u00a0 \u00a0 g. \u00a0 \u00a0 oro\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Juan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Felipe \u00a0 \u00a0 \u00a0 Reyes \u00a0Orrego\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02300 \u00a0g. \u00a0oro \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mar\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0Claudia \u00a0 \u00a0 \u00a0Raigosa \u00a0Varela\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a03200 \u00a0 \u00a0 g. \u00a0 \u00a0 oro\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0$260.106. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Isabella \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Reyes \u00a0Echeverri\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a01600 g. oro\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 $221.695. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El precio de venta del gramo oro, para el 23 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0del \u00a02003, \u00a0era \u00a0de $ 35.686,56. Si respecto de la cifra m\u00e1s alta, \u00a0correspondiente \u00a0 a \u00a0 la \u00a0se\u00f1orita \u00a0Raigosa \u00a0Varela, \u00a0se \u00a0hace \u00a0la \u00a0conversi\u00f3n \u00a0respectiva, \u00a0 se \u00a0 tiene \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 acreencia \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 favor \u00a0 \u2013y por ende desfavorable al procesado y \u00a0al \u00a0tercero civilmente responsable- asciende a $ 114.457.098, suma inferior a la \u00a0prevista en el art\u00edculo 366 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es claro, entonces, que ninguno de los pagos \u00a0ordenados \u00a0a \u00a0favor de las v\u00edctimas cumple el presupuesto legal para acceder al \u00a0recurso \u00a0extraordinario de casaci\u00f3n, circunstancia objetiva que deslegitima las \u00a0pretensiones \u00a0que \u00a0en ese sentido fueron manifestadas a nombre del acusado y del \u00a0tercero civilmente responsable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0En relaci\u00f3n con la demanda de la parte \u00a0civil, se tiene: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a. Su prop\u00f3sito apunta exclusivamente a que \u00a0se \u00a0case \u00a0el \u00a0fallo con fundamento en el certificado del Centro Internacional de \u00a0Restauraci\u00f3n \u00a0 \u00a0 Neurol\u00f3gica \u00a0 \u00a0 \u2013CIREN- \u00a0de \u00a0La \u00a0Habana \u00a0(Cuba), \u00a0seg\u00fan el cual los gastos cl\u00ednicos \u00a0ascendieron \u00a0a \u00a051.850 \u00a0d\u00f3lares \u00a0y fueron sufragados por Mar\u00eda Claudia Raigosa \u00a0Varela. \u00a0Quiere, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0se \u00a0ordene \u00a0el \u00a0pago \u00a0respectivo \u00a0en beneficio de la \u00a0lesionada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b. \u00a0Es \u00a0claro, \u00a0como \u00a0con \u00a0tino lo anota el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, que respecto de Mar\u00eda Claudia Raigosa Varela el apoderado \u00a0postulante \u00a0carece \u00a0de \u00a0personer\u00eda \u00a0para \u00a0actuar, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0no tiene inter\u00e9s \u00a0jur\u00eddico para proponer, pues su causa se encuentra deslegitimada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0seg\u00fan \u00a0certificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Notar\u00eda \u00a02\u00aa \u00a0de \u00a0Buga \u00a0(f. \u00a0203), aportada por el mismo abogado demandante, la \u00a0dama \u00a0citada \u00a0naci\u00f3 \u00a0el 6 de noviembre de 1979, lo que significa que para el 29 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01998, fecha de los hechos, contaba con m\u00e1s de 18 a\u00f1os, esto es, \u00a0era mayor de edad, ciudadana en ejercicio de sus derechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esas \u00a0condiciones, \u00a0para \u00a0actuar \u00a0en su \u00a0nombre \u00a0y \u00a0representaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0profesional \u00a0del derecho ha debido lograr poder \u00a0especial \u00a0de \u00a0Mar\u00eda \u00a0Claudia Raigosa Varela. Como no lo hizo, no puede reclamar \u00a0en su nombre. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Aqu\u00ed, \u00a0importa recabar: no obstante lo \u00a0que \u00a0se acaba de decir, mediante auto del 11 de agosto del 2004 la Sala admiti\u00f3 \u00a0las \u00a0demandas \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0lo \u00a0que \u00a0supone \u00a0que \u00a0se parti\u00f3 del supuesto del \u00a0inter\u00e9s jur\u00eddico que asist\u00eda a los impugnantes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0esa \u00a0situaci\u00f3n \u00a0formal \u00a0\u2013la \u00a0admisi\u00f3n \u00a0solo \u00a0comporta \u00a0que los \u00a0escritos \u00a0se \u00a0confrontaron \u00a0con \u00a0las \u00a0exigencias \u00a0t\u00e9cnicas- no puede prevalecer \u00a0sobre \u00a0lo \u00a0sustancial, \u00a0porque \u00a0mal \u00a0se \u00a0podr\u00eda revisar el fondo del asunto por \u00a0encima \u00a0de \u00a0la \u00a0ilegitimidad \u00a0de la parte que acudi\u00f3 a la casaci\u00f3n. Por manera \u00a0que, \u00a0con independencia de que la demanda se ajustara a los requisitos formales, \u00a0debe \u00a0ser \u00a0desestimada \u00a0si \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0proferir el fallo se observa que el \u00a0peticionario no tiene inter\u00e9s jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0 el \u00a0particular, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0se \u00a0ha \u00a0pronunciado \u00a0en \u00a0reiteradas oportunidades. As\u00ed, por ejemplo, el 26 de junio del \u00a02003 (radicado 17.401) dijo lo siguiente, que hoy reitera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cFinalmente, d\u00edgase: es evidente que la \u00a0Corte \u00a0hab\u00eda \u00a0admitido \u00a0o \u00a0\u201cajustado\u201d \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de casaci\u00f3n, porque la \u00a0hallaba \u00a0 \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0 \u00a0cumplidora \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 los \u00a0 \u00a0 requisitos \u00a0 \u00a0 t\u00e9cnico-formales \u00a0m\u00ednimos. \u00a0Pero \u00a0para \u00a0adelantar \u00a0ese \u00a0paso \u00a0la \u00a0Sala se reduce a comparar el libelo con las exigencias \u00a0formales \u00a0que \u00a0debe \u00a0reunir \u00a0el mismo pues no se le permite la revisi\u00f3n a fondo \u00a0del \u00a0expediente. \u00a0Despu\u00e9s, \u00a0cuando realiza el estudio pormenorizado de este, de \u00a0su \u00a0todo \u00a0y \u00a0de sus piezas fundamentales, puede establecer la falta de inter\u00e9s, \u00a0por \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0las \u00a0razones \u00a0conocidas. \u00a0Fue \u00a0lo \u00a0ocurrido \u00a0en \u00a0este caso: \u00a0analizadas \u00a0una a una las fojas judiciales, se percibe lo acabado de rese\u00f1ar. Y \u00a0hallado \u00a0el \u00a0vicio, \u00a0se \u00a0impone \u00a0la \u00a0desestimaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda. Esto lo ha \u00a0explicado \u00a0la \u00a0Corte \u00a0en varias decisiones, por ejemplo en las sentencias del 20 \u00a0de \u00a0abril de 1999 y del 17 de enero del 2002 (radicados 10.391 y 12.106, MM. PP. \u00a0Carlos \u00a0 \u00a0Augusto \u00a0 \u00a0G\u00e1lvez \u00a0 Argote \u00a0 y \u00a0 Nilson \u00a0 El\u00edas \u00a0 Pinilla \u00a0 Pinilla, \u00a0respectivamente)\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ser\u00e1n desestimadas las demandas presentadas \u00a0por \u00a0los apoderados del tercero civilmente responsable y de la parte civil, as\u00ed \u00a0como los cargos que en el mismo sentido formul\u00f3 el defensor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0 cargos \u00a0 propuestos \u00a0 a \u00a0favor \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Jarvis Arturo Yand\u00fan Rosero \u00a0<\/p>\n<p>1. Para el impugnante, el Tribunal err\u00f3 por \u00a0imputar \u00a0a \u00a0su acudido el resultado con base en el principio de confianza porque \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0no obstante que conduc\u00eda en estado de embriaguez, confi\u00f3 en que \u00a0el otro automotor no transitara invadiendo su carril. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan el censor, el principio de confianza \u00a0tiene \u00a0un \u00a0l\u00edmite: el propio deber de observaci\u00f3n. El exceso de velocidad y la \u00a0embriaguez \u00a0del \u00a0occiso \u00a0impidieron \u00a0que \u00a0se percatara de la existencia del otro \u00a0automotor. \u00a0As\u00ed, \u00a0concluye, \u00a0como ambos conductores causaron el resultado, solo \u00a0fue responsable quien elev\u00f3 el riesgo, es decir, la v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con estos temas, sobre los que \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0estima \u00a0es \u00a0necesario \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0desarrolle su doctrina, \u00a0recu\u00e9rdese: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la Sala, desde hace \u00a0bastantes \u00a0 d\u00edas, \u00a0se \u00a0ha \u00a0pronunciado \u00a0sobre \u00a0los \u00a0concretos \u00a0aspectos \u00a0de \u00a0la \u00a0denominada \u00a0teor\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0objetiva. \u00a0Espec\u00edficamente \u00a0sobre \u00a0lo \u00a0relacionado \u00a0con \u00a0la \u00a0creaci\u00f3n \u00a0del \u00a0riesgo, \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0confianza y la \u00a0concurrencia de varias personas en la producci\u00f3n de un resultado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por v\u00eda de ejemplo, el 14 de septiembre de \u00a01995 (radicado 9973) afirm\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPor \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0considera \u00a0oportuno \u00a0aclararle \u00a0al \u00a0defensor \u00a0de la procesada que el principio de confianza \u00a0que \u00a0esgrime \u00a0para \u00a0presentar \u00a0sus \u00a0tesis \u00a0defensivas no tiene el alcance que le \u00a0imprime, \u00a0pues no se puede afirmar que las conductas il\u00edcitas que se le imputan \u00a0a \u00a0la \u00a0procesada \u00a0se \u00a0debieron \u00a0a \u00a0la \u00a0confianza que le inspiraba el titular del \u00a0despacho \u00a0por tener \u00e9ste una mayor experiencia; e igualmente el hecho de que la \u00a0secretaria \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0vigilante \u00a0de \u00a0los \u00a0actos \u00a0del juez, ni de cualquier \u00a0funcionario \u00a0del despacho judicial, porque entonces donde quedar\u00eda la divisi\u00f3n \u00a0del \u00a0trabajo \u00a0&#8220;necesario \u00a0en \u00a0todo\u00a0 tipo de actividades de los cuales no se \u00a0escapa \u00a0el realizado en un juzgado?&#8221;. As\u00ed las cosas, concluye el defensor que a \u00a0la \u00a0procesada \u00a0no \u00a0se le puede imputar objetivamente las conductas il\u00edcitas por \u00a0las cuales se le profiri\u00f3 sentencia condenatoria\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cG\u00fcnther \u00a0Jakobs, \u00a0autor \u00a0en \u00a0quien \u00a0la \u00a0defensa \u00a0soporta \u00a0las \u00a0tesis defensivas, es uno de los m\u00e1ximos exponentes de la \u00a0teor\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0objetiva, \u00a0el \u00a0cual \u00a0en \u00a0sus estudios acad\u00e9micos, \u00a0pretende \u00a0 que \u00a0los \u00a0principios \u00a0de \u00a0garant\u00edas \u00a0demoliberales \u00a0en \u00a0torno \u00a0a \u00a0la \u00a0protecci\u00f3n \u00a0del individuo cedan a favor de los fines del Estado. De ah\u00ed que se \u00a0hable de la teor\u00eda de la adecuaci\u00f3n social\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSobre \u00a0los \u00a0anteriores \u00a0principios \u00a0fue \u00a0concebida \u00a0 la \u00a0teor\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0objetiva \u00a0como \u00a0una \u00a0forma \u00a0de \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddico-penal, \u00a0partiendo \u00a0de los juicios \u00e9ticos y del deber del \u00a0ciudadano \u00a0que busca eliminar en principio las tesis causalistas o materialistas \u00a0para \u00a0encontrar las causas del delito y centrarse en las teor\u00edas puramente o de \u00a0contenido normativo&#8230;\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEs \u00a0 as\u00ed \u00a0 como \u00a0la \u00a0teor\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0objetiva \u00a0ha \u00a0sufrido \u00a0modificaciones, \u00a0pues \u00a0en \u00a0un \u00a0principio \u00a0su \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0se \u00a0ha \u00a0restringido al problema de la imputaci\u00f3n del resultado, es \u00a0decir, \u00a0a \u00a0la \u00a0atribuibilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0lesi\u00f3n \u00a0o \u00a0la puesta en peligro del bien \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0protegido; \u00a0y \u00a0posteriormente \u00a0la doctrina la ha incluido en las \u00a0formas \u00a0peligrosas \u00a0de \u00a0comportamiento, \u00a0en \u00a0las \u00a0que encuentra su fundamento la \u00a0producci\u00f3n \u00a0del \u00a0resultado \u00a0que \u00a0ha \u00a0de \u00a0tener \u00a0como base en la creaci\u00f3n de un \u00a0riesgo legalmente desaprobado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSobre \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0confianza \u00a0la \u00a0doctrina \u00a0ha \u00a0considerado que el radio de acci\u00f3n de la teor\u00eda se debe extender \u00a0a \u00a0todas \u00a0aquellas actividades en las cuales participen pluralidad de personas y \u00a0por \u00a0 ello, \u00a0 la \u00a0divisi\u00f3n \u00a0del \u00a0trabajo \u00a0debe \u00a0tener \u00a0como \u00a0su \u00a0soporte \u00a0a \u00a0la \u00a0confianza\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEmpero, la divisi\u00f3n del trabajo se debe \u00a0entender \u00a0dentro \u00a0de \u00a0sus \u00a0respectivos \u00a0l\u00edmites \u00a0y \u00a0uno \u00a0de ellos es cuando una \u00a0persona \u00a0dentro de la empresa no cumple a cabalidad con las funciones que le han \u00a0sido \u00a0asignadas, \u00a0no \u00a0puede posteriormente entrar a justificar su comportamiento \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0que \u00a0los dem\u00e1s sujetos que conforman el conglomerado laboral s\u00ed \u00a0deben \u00a0hacerlo \u00a0y \u00a0menos, \u00a0cuando \u00a0una \u00a0de \u00a0sus \u00a0tareas \u00a0sea \u00a0precisamente la de \u00a0verificar \u00a0 el \u00a0 cumplimiento \u00a0 de \u00a0 labores \u00a0 del \u00a0 personal \u00a0que \u00a0est\u00e1 \u00a0a \u00a0su \u00a0cargo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEs \u00a0cierto que el titular de un Juzgado \u00a0es \u00a0el \u00a0que ejerce el control entre sus subalternos conforme a los reglamentos y \u00a0a \u00a0la \u00a0ley, \u00a0pero \u00a0si \u00a0el \u00a0Juez transgrede o no cumple con sus funciones ello no \u00a0autoriza \u00a0a \u00a0los \u00a0dem\u00e1s funcionarios para que desatiendan sus tareas y despu\u00e9s \u00a0de \u00a0cualquier \u00a0irregularidad \u00a0advertida, \u00a0pueda \u00a0ampararse \u00a0en \u00a0el \u00a0principio de \u00a0confianza\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente, \u00a0el \u00a020 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0del 2003 \u00a0(radicado 16.636), expuso: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c1. Como es evidente, la simple relaci\u00f3n \u00a0de \u00a0causalidad \u00a0material \u00a0no \u00a0es \u00a0suficiente para concluir en la responsabilidad \u00a0penal \u00a0de \u00a0un \u00a0procesado. A ello es menester agregar otras razones, entre ellas, \u00a0las \u00a0que \u00a0demuestran \u00a0que \u00a0la \u00a0consecuencia \u00a0lesiva \u00a0es \u00a0&#8220;obra suya&#8221;, o sea, que \u00a0depende \u00a0de \u00a0su \u00a0comportamiento \u00a0como \u00a0ser \u00a0humano. \u00a0O, como se dice en el nuevo \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, que plasma expresamente aquello que desde mucho tiempo atr\u00e1s se \u00a0viene \u00a0exigiendo, \u00a0&#8220;La \u00a0causalidad \u00a0por \u00a0s\u00ed \u00a0sola \u00a0no basta para la imputaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica del resultado&#8221; (art\u00edculo 9o.)\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u201c2. \u00a0En \u00a0casos \u00a0como \u00a0el \u00a0analizado, \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica -u objetiva- existe \u00a0si \u00a0con \u00a0su \u00a0comportamiento \u00a0el \u00a0autor \u00a0despliega \u00a0una \u00a0actividad \u00a0riesgosa; \u00a0va \u00a0m\u00e1s all\u00e1 del riesgo jur\u00eddicamente permitido o aprobado, con lo \u00a0cual \u00a0entra \u00a0al terreno de lo jur\u00eddicamente desaprobado; y produce un resultado \u00a0lesivo, \u00a0siempre \u00a0que \u00a0exista \u00a0v\u00ednculo causal entre los tres factores. Dicho de \u00a0otra \u00a0forma, a la asunci\u00f3n de la actividad peligrosa debe seguir la superaci\u00f3n \u00a0del \u00a0riesgo \u00a0legalmente \u00a0admitido \u00a0y \u00a0a \u00a0\u00e9ste, \u00a0en perfecta ilaci\u00f3n, el suceso \u00a0fatal\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDentro \u00a0del \u00a0mismo marco, la imputaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0 no \u00a0existe, \u00a0o \u00a0desaparece, \u00a0si \u00a0a\u00fan \u00a0en \u00a0desarrollo \u00a0 de \u00a0 una \u00a0 labor \u00a0peligrosa, \u00a0el \u00a0autor \u00a0no \u00a0trasciende \u00a0el \u00a0riesgo \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0admitido, o no produce el resultado ofensivo, por ejemplo porque \u00a0el \u00a0 \u00a0evento \u00a0 \u00a0es \u00a0 \u00a0imputable \u00a0 \u00a0exclusivamente \u00a0 \u00a0a \u00a0 la \u00a0 conducta \u00a0 de \u00a0 la \u00a0v\u00edctima&#8230;\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c3. \u00a0Parangonado \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0con \u00a0el \u00a0expediente, se obtiene:\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201ca) \u00a0Don&#8230;, \u00a0conductor \u00a0del \u00a0veh\u00edculo, \u00a0desarrollaba, \u00a0por \u00a0este \u00a0solo \u00a0hecho, \u00a0una \u00a0actividad \u00a0peligrosa. \u00a0El \u00a0tr\u00e1fico \u00a0automoviliario, \u00a0por s\u00ed, implica un comportamiento arriesgado. No obstante, ese \u00a0riesgo es jur\u00eddicamente admitido\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cb) \u00a0 Como \u00a0 lo \u00a0dice \u00a0toda \u00a0la \u00a0prueba \u00a0-rep\u00edtese-, \u00a0sobrepas\u00f3 \u00a0el \u00a0riesgo que se permit\u00eda pues en contra del C\u00f3digo \u00a0Nacional \u00a0del \u00a0Tr\u00e1nsito \u00a0Terrestre de la \u00e9poca, que en el inciso segundo de su \u00a0art\u00edculo \u00a0primero \u00a0dec\u00eda \u00a0que \u00a0el \u00a0tr\u00e1nsito era libre pero estaba sujeto a la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0 y \u00a0 reglamentaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 las \u00a0autoridades, \u00a0para \u00a0garant\u00eda \u00a0de la seguridad y comodidad de \u00a0los \u00a0habitantes \u00a0-en \u00a0f\u00f3rmula esencialmente igual a la adoptada en el art\u00edculo \u00a01-2 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0actual \u00a0 \u00a0Estatuto-, \u00a0 \u00a0transgredi\u00f3 \u00a0 amplia \u00a0 normatividad \u00a0 del \u00a0mismo&#8230;\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cc) \u00a0Al \u00a0llegar el automotor a una curva, \u00a0don&#8230; \u00a0-anciano; \u00a0ebrio; \u00a0seg\u00fan \u00a0alguien dormido; sentado en el estribo, en la \u00a0escala, \u00a0o de pie cerca de la puerta- cay\u00f3 al pavimento, choque del cual devino \u00a0su deceso\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0relaci\u00f3n \u00a0causal, \u00a0entonces, \u00a0est\u00e1 \u00a0clara: \u00a0conducci\u00f3n de un bus, es decir, actividad peligrosa. Luego, superaci\u00f3n \u00a0del \u00a0riesgo \u00a0permitido, \u00a0con pluralidad de infracciones; y despu\u00e9s, finalmente, \u00a0ca\u00edda \u00a0 de \u00a0 la \u00a0v\u00edctima \u00a0por \u00a0conducta \u00a0culposa \u00a0imputable \u00a0al \u00a0gu\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0m\u00e1quina&#8230;\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201ce) \u00a0Una \u00a0circunstancia \u00a0que \u00a0exime de la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0u \u00a0objetiva \u00a0por disoluci\u00f3n de la actividad peligrosa o \u00a0por \u00a0desaparici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0superaci\u00f3n \u00a0del \u00a0riesgo permitido, es el denominado \u00a0principio \u00a0de confianza, en \u00a0virtud \u00a0del \u00a0cual \u00a0el hombre normal espera que los dem\u00e1s act\u00faen de acuerdo con \u00a0los mandatos legales, dentro de su competencia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSeguramente, \u00a0en ese principio ten\u00eda fe \u00a0el \u00a0finado \u00a0y \u00a0probablemente&#8230; \u00a0(el procesado) tambi\u00e9n esperaba comportamiento \u00a0correcto de aqu\u00e9l, es decir, del usuario\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSin \u00a0 \u00a0embargo, \u00a0 \u00a0el \u00a0 principio \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0confianza \u00a0 \u00a0tiene \u00a0limitaciones como ocurre en eventos como el ahora analizado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAl principio de \u00a0confianza se opone, y prima \u00a0sobre \u00a0\u00e9l, el principio de \u00a0defensa, \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0 conocido \u00a0 como \u00a0 principio de seguridad\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEste \u00a0postulado \u00a0significa que el hombre \u00a0medio \u00a0debe \u00a0prever \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0en \u00a0la \u00a0actividad \u00a0diaria \u00a0est\u00e1 \u00a0sujeto \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0confianza, \u00a0determinadas \u00a0personas \u00a0pueden \u00a0obrar \u00a0en contra de los reglamentos, como sucede \u00a0con \u00a0los \u00a0ni\u00f1os, los infantes, los minusv\u00e1lidos, los enfermos y, por supuesto, \u00a0los ancianos&#8230;\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c4. \u00a0Finalmente, \u00a0el actor busca negar la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0al \u00a0conductor \u00a0afirmando que el resultado lesivo fue producto de la \u00a0autopuesta \u00a0en \u00a0peligro \u00a0emanada \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0de \u00a0la \u00a0propia \u00a0v\u00edctima\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cResp\u00f3ndese:\u201d \u00a0<\/p>\n<p>\u201ca) Es sabido que el comportamiento de la \u00a0v\u00edctima, \u00a0bajo \u00a0ciertas \u00a0condiciones, \u00a0puede \u00a0eventualmente \u00a0modificar \u00a0y hasta \u00a0excluir la imputaci\u00f3n jur\u00eddica al actor\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cb) \u00a0 \u00a0Para \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 acci\u00f3n \u00a0a \u00a0propio \u00a0riesgo o autopuesta \u00a0en \u00a0peligro \u00a0de \u00a0la v\u00edctima \u00a0excluya \u00a0o \u00a0modifique \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0al \u00a0autor \u00a0o part\u00edcipe es necesario que \u00a0ella:\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cUno. \u00a0En \u00a0el \u00a0caso \u00a0concreto, \u00a0tenga \u00a0el \u00a0poder de decidir si asume el \u00a0riesgo y el resultado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDos. \u00a0 Que \u00a0sea \u00a0autorresponsable, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0que \u00a0conozca \u00a0o \u00a0tenga \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0conocer \u00a0el \u00a0peligro \u00a0que \u00a0afronta \u00a0con \u00a0su \u00a0actuar. \u00a0Con otras \u00a0palabras, \u00a0que \u00a0la \u00a0acompa\u00f1e \u00a0capacidad \u00a0para \u00a0discernir \u00a0sobre \u00a0el alcance del \u00a0riesgo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cTres. \u00a0Que el \u00a0actor no tenga posici\u00f3n de garante respecto de ella\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSi \u00a0se \u00a0vuelven \u00a0a \u00a0mirar \u00a0los \u00a0folios, \u00a0concretamente \u00a0aquellos \u00a0que \u00a0constituyen \u00a0la \u00a0prueba, la conclusi\u00f3n es f\u00e1cil: \u00a0don&#8230;, \u00a0dado \u00a0su \u00a0estado de ebriedad, el sue\u00f1o que ten\u00eda seg\u00fan un testigo, y \u00a0su \u00a0edad, \u00a0sentado en el estribo del automotor, no contaba con la posibilidad de \u00a0decidir \u00a0si \u00a0asum\u00eda o no riesgos; por las mismas razones, no ten\u00eda suficiencia \u00a0para \u00a0determinar \u00a0si con su conducta se colocaba en situaci\u00f3n de riesgo; y, por \u00a0\u00faltimo, \u00a0que \u00a0podr\u00eda \u00a0ser \u00a0lo \u00a0primero \u00a0y \u00fanico, el \u00a0conductor \u00a0ten\u00eda \u00a0posici\u00f3n \u00a0de garante, como se dijo \u00a0atr\u00e1s, respecto del ofendido\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEs claro, as\u00ed, que el comportamiento de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0en \u00a0este \u00a0supuesto, no pod\u00eda atomizar ni disolver la imputaci\u00f3n \u00a0que se ha hecho a&#8230;\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recientemente, \u00a0el \u00a027 \u00a0de octubre del 2004 \u00a0(radicado 20.926), sobre los mismos temas se pronunci\u00f3 as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0y \u00a0con \u00a0el \u00a0objeto \u00a0de \u00a0responder \u00a0el \u00a0planteamiento \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, ciertamente la Corte ha \u00a0estimado \u00a0que, \u00a0desde \u00a0la \u00a0perspectiva \u00a0de \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n objetiva, \u201cno todo \u00a0enga\u00f1o \u00a0que \u00a0pudiera \u00a0concebirse \u00a0causal \u00a0respecto \u00a0del \u00a0resultado \u00a0perjudicial \u00a0permite \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n del resultado a la conducta del autor, pues, de acuerdo \u00a0con \u00a0el argumento victimol\u00f3gico, la v\u00edctima debe de acudir a los mecanismos de \u00a0autotutela \u00a0exigibles, \u00a0porque ser\u00e1 entonces punible el comportamiento capaz de \u00a0sobrepasar \u00a0la \u00a0barrera \u00a0de \u00a0contenci\u00f3n \u00a0que \u00a0supone \u00a0la actitud negligente del \u00a0procesado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSin \u00a0que \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0afirme signifique \u00a0cambiar \u00a0el \u00a0concepto que la Sala tiene al respecto, como quiera que se trata de \u00a0un \u00a0pensamiento \u00a0elaborado \u00a0para \u00a0una \u00a0situaci\u00f3n muy distinta a la que ahora se \u00a0estudia, \u00a0se \u00a0debe \u00a0recordar \u00a0que la imputaci\u00f3n jur\u00eddica del resultado, que se \u00a0constituye \u00a0en \u00a0el \u00a0primer \u00a0nivel \u00a0de desarrollo de la teor\u00eda de la imputaci\u00f3n \u00a0objetiva, \u00a0 se \u00a0sustenta \u00a0en \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0riesgo \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0desaprobado \u00a0que se concreta de manera efectiva en la producci\u00f3n del resultado, \u00a0es \u00a0el \u00a0fundamento \u00a0de \u00a0la imputaci\u00f3n, con lo cual se pretende superar aquellas \u00a0tendencias \u00a0ontologicistas que enlazaban acci\u00f3n y resultado con exclusivo apoyo \u00a0en \u00a0las \u00a0conocidas \u00a0teor\u00edas \u00a0de \u00a0la \u00a0causalidad \u00a0(teor\u00eda \u00a0de \u00a0la equivalencia, \u00a0conditio \u00a0sine \u00a0qua \u00a0non, \u00a0causalidad \u00a0adecuada, \u00a0relevancia \u00a0t\u00edpica)\u201d.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0 ese \u00a0 margen, \u00a0los \u00a0criterios \u00a0de \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0objetiva parten de dos supuestos b\u00e1sicos: el de riesgo permitido y \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0confianza, que determinan el estado de interacci\u00f3n normal de \u00a0las \u00a0relaciones \u00a0sociales \u00a0y \u00a0de \u00a0los riesgos que en ellas se generan. De manera \u00a0que, \u00a0s\u00f3lo \u00a0cuando \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0asume \u00a0conjuntamente \u00a0con \u00a0otro una actividad \u00a0generadora \u00a0 de \u00a0 riesgos \u00a0 (lo \u00a0 cual \u00a0ac\u00e1 \u00a0no \u00a0ocurre), \u00a0puede \u00a0eventualmente \u00a0imput\u00e1rsele \u00a0el \u00a0resultado \u00a0a \u00a0la v\u00edctima, siempre que esta tenga conocimiento \u00a0del \u00a0riesgo que asume. En consecuencia, si es el autor quien recorre la conducta \u00a0descrita \u00a0en \u00a0el \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0(quien \u00a0crea \u00a0el riesgo), el resultado debe serle \u00a0imputado \u00a0a \u00a0aquel \u00a0y \u00a0no a la v\u00edctima, pues \u00e9sta obra dentro del principio de \u00a0confianza \u00a0que \u00a0le \u00a0ense\u00f1a \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0tr\u00e1fico de las relaciones sociales el \u00a0vendedor \u00a0realizar\u00e1 \u00a0el \u00a0comportamiento \u00a0en \u00a0el \u00a0\u00e1mbito \u00a0de competencia que le \u00a0impone la organizaci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSi \u00a0se \u00a0quisiera \u00a0ir \u00a0mas all\u00e1, podr\u00eda \u00a0tambi\u00e9n \u00a0decirse \u00a0que \u00a0\u201cactualmente el juicio de imputaci\u00f3n se fundamenta en \u00a0la \u00a0delimitaci\u00f3n de \u00e1mbitos de competencia: solo se responde por las conductas \u00a0o \u00a0resultados \u00a0que debo desarrollar o evitar en virtud de los deberes que surgen \u00a0de \u00a0mi \u00a0\u00e1mbito \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0y \u00a0que se desprenden de los alcances de la \u00a0posici\u00f3n \u00a0 de \u00a0garante. \u00a0Lo \u00a0dem\u00e1s \u00a0\u2013salvo \u00a0los \u00a0deberes generales de solidaridad que sirven de sustento \u00a0a \u00a0la omisi\u00f3n de socorro\u2013 \u00a0no le concierne al sujeto, no es de su incumbencia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Como \u00a0el \u00a0primer \u00a0reparo \u00a0defensivo \u00a0se \u00a0sustent\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0se \u00a0parte \u00a0del \u00a0presupuesto \u00a0necesario \u00a0de que el recurrente admite la fijaci\u00f3n de los hechos y \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0del \u00a0Tribunal. \u00a0Bajo ese entendido, el Ad \u00a0 quem \u00a0 no \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0yerro \u00a0imputado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0conjunta \u00a0de los medios probatorios, el fallo de segunda instancia demostr\u00f3 que \u00a0el \u00a0acusado \u00a0conduc\u00eda \u00a0el \u00a0tractocami\u00f3n \u00a0\u201cdesde el carril contrario hacia el \u00a0carril que le correspond\u00eda\u201d. Agreg\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c13. \u00a0Lo expuesto demuestra que la causa \u00a0determinante \u00a0de \u00a0la \u00a0colisi\u00f3n fue el comportamiento del acusado, quien, en una \u00a0curva, \u00a0introdujo \u00a0en carril contrario al suyo, un tractocami\u00f3n de 33,60 metros \u00a0de \u00a0largo, \u00a0como \u00a0generalmente \u00a0ocurre con esa clase de veh\u00edculos en las curvas \u00a0por donde pasan\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c14. \u00a0Cuando \u00a0el \u00a0acusado \u00a0realiz\u00f3 \u00a0ese \u00a0imprudente \u00a0comportamiento, voluntariamente cre\u00f3 un riesgo, pues era previsible \u00a0que \u00a0pod\u00eda causar un accidente, y como ese riesgo se concret\u00f3 en el lamentable \u00a0resultado \u00a0investigado, \u00a0es \u00a0obligatorio \u00a0imput\u00e1rselo \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0como \u00a0su \u00a0obra\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c15. \u00a0Si bien el conductor del veh\u00edculo \u00a0que \u00a0 colision\u00f3 \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 tractocami\u00f3n \u00a0 ca\u00f1ero \u00a0hab\u00eda \u00a0ingerido \u00a0bebidas \u00a0embriagantes \u00a0momentos \u00a0antes \u00a0de la colisi\u00f3n, y que posiblemente ello incidi\u00f3 \u00a0para \u00a0que no pudiera evitar golpearse con el automotor conducido por el acusado, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0 es \u00a0 cierto \u00a0 que \u00a0 ello \u00a0 no \u00a0 fue \u00a0 la \u00a0 causa \u00a0 determinante \u00a0 del \u00a0accidente\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c16. \u00a0La confluencia en tiempo y espacio \u00a0de \u00a0 las \u00a0imprudencias \u00a0de \u00a0los \u00a0dos \u00a0conductores, \u00a0dar\u00eda \u00a0lugar \u00a0a \u00a0pensar \u00a0en \u00a0concurrencia \u00a0de \u00a0culpas&#8230; tal compensaci\u00f3n de culpas es inaceptable porque en \u00a0el derecho penal est\u00e1n en juego intereses p\u00fablicos&#8230;\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0 base \u00a0en \u00a0citas \u00a0de \u00a0jurisprudencia \u00a0concluy\u00f3 \u00a0 que \u00a0 la \u00a0confluencia \u00a0de \u00a0comportamientos \u00a0imprudentes, \u00a0tanto \u00a0del \u00a0procesado \u00a0como \u00a0de la v\u00edctima, puede tener consecuencias para efectos civiles, \u00a0pero \u00a0no \u00a0para quien desencadena el resultado antijur\u00eddico. Y agreg\u00f3 que en el \u00a0caso estudiado \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201csi el acusado no hubiese invadido con el \u00a0tractocami\u00f3n \u00a0que conduc\u00eda, el carril que le correspond\u00eda al carro donde iban \u00a0las \u00a0v\u00edctimas, \u00a0el \u00a0accidente \u00a0no \u00a0hab\u00eda ocurrido, a pesar de que el conductor \u00a0del&#8230; \u00a0hubiese \u00a0ingerido \u00a0bebidas \u00a0embriagantes \u00a0antes \u00a0del accidente, pues esa \u00a0situaci\u00f3n no fue el factor desencadenante de la colisi\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c19. Adem\u00e1s, una circunstancia que exime \u00a0de \u00a0la imputaci\u00f3n jur\u00eddica u objetiva es el denominado principio de confianza, \u00a0en \u00a0virtud \u00a0del \u00a0cual \u00a0el hombre normal espera que los dem\u00e1s act\u00faen de acuerdo \u00a0con \u00a0los \u00a0mandatos \u00a0legales. \u00a0En \u00a0materia de tr\u00e1nsito automotor el principio de \u00a0confianza \u00a0implica, \u00a0por \u00a0ejemplo, \u00a0que \u00a0el \u00a0conductor de un veh\u00edculo que posee \u00a0prioridad \u00a0frente \u00a0a \u00a0otros automotores puede confiar en que ellos cumplir\u00e1n su \u00a0deber \u00a0de detenerse respetando su derecho; o que otro automotor no invadir\u00e1, en \u00a0contrav\u00eda \u00a0y \u00a0en \u00a0una curva, el carril por donde le corresponde desplazarse. El \u00a0conductor \u00a0del \u00a0veh\u00edculo \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0iban \u00a0las \u00a0v\u00edctimas, \u00a0a pesar de haber \u00a0ingerido \u00a0licor, \u00a0se \u00a0desplazaba \u00a0por \u00a0el \u00a0carril \u00a0que le correspond\u00eda y pod\u00eda \u00a0confiar \u00a0que \u00a0ning\u00fan otro conductor cometer\u00eda la imprudencia de desplazarse en \u00a0contrav\u00eda \u00a0por \u00a0el \u00a0mismo, \u00a0menos \u00a0en \u00a0una \u00a0curva; pero el acusado vulner\u00f3 esa \u00a0confianza \u00a0 realizando \u00a0 la \u00a0 temeraria \u00a0 maniobra \u00a0productora \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0investigados\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00a0Ad \u00a0quem, \u00a0entonces, no desconoci\u00f3 la posible conjunci\u00f3n \u00a0de \u00a0conductas imprudentes y, con argumentos similares a la l\u00ednea de pensamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0expuesta en los apartes atr\u00e1s transcritos, \u00a0probatoriamente \u00a0 \u00a0concluy\u00f3 \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0factor \u00a0determinante del suceso fue la invasi\u00f3n de la calzada \u00a0contraria por parte del cami\u00f3n que conduc\u00eda el procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto es, que as\u00ed la v\u00edctima hubiese guiado \u00a0su \u00a0autom\u00f3vil infringiendo el deber de cuidado que le era exigible \u2013circunstancia \u00a0que admite la sentencia \u00a0reprochada-, \u00a0si \u00a0no hubiera surgido la conducta del acusado el hecho no habr\u00eda \u00a0tenido ocurrencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 El \u00a0 censor \u00a0hace \u00a0hincapi\u00e9 \u00a0en \u00a0el \u00a0principio \u00a0de confianza y en \u00a0el \u00a0 \u00a0fen\u00f3meno \u00a0 conocido \u00a0 como \u00a0 elevaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0riesgo, \u00a0para \u00a0concluir que el conductor del veh\u00edculo \u00a0pesado \u00a0no \u00a0es \u00a0responsable \u00a0del \u00a0hecho. \u00a0A\u00f1ade \u00a0que \u00a0como \u00a0la \u00a0Corte \u00a0no se ha \u00a0pronunciado \u00a0concretamente \u00a0sobre \u00a0tal \u00a0tema, \u00a0debe \u00a0hacerlo \u00a0para efectos de la \u00a0\u201cunificaci\u00f3n de la jurisprudencia\u201d. En lo esencial, escribe: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cal \u00a0no \u00a0observar \u00a0su \u00a0propio \u00a0deber \u00a0el \u00a0conductor \u00a0del \u00a0sprint, \u00a0por ir conduciendo embriagado y en exceso de velocidad, \u00a0no \u00a0se pudo percatar de que el chofer del tracto cami\u00f3n no observaba las normas \u00a0de \u00a0transito, \u00a0al \u00a0invadir \u00a0el \u00a0carril contrario, con lo que no le era permitido \u00a0acogerse \u00a0 al \u00a0 principio \u00a0 de \u00a0 confianza \u00a0 como \u00a0 consecuencia \u00a0de \u00a0su \u00a0propio \u00a0comportamiento de inobservancia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cIncurri\u00f3 entonces el fallador en error \u00a0al \u00a0interpretar \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a09 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley 599 de 2000 que consagra\u00a0 la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0del \u00a0resultado, \u00a0al \u00a0no \u00a0ser \u00a0suficiente la relaci\u00f3n de \u00a0causalidad, \u00a0entendiendo \u00a0que \u00a0para \u00a0el \u00a0presente \u00a0asunto \u00a0se \u00a0resolv\u00eda \u00a0con el \u00a0criterio \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0principio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0confianza, \u00a0 \u00a0cuando \u00a0 \u00a0este \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0era \u00a0aplicable\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEste \u00a0error \u00a0permiti\u00f3 \u00a0que el fallador \u00a0condenar\u00e1 \u00a0al conductor del tracto cami\u00f3n, desconociendo que el comportamiento \u00a0del \u00a0veh\u00edculo \u00a0sprint, \u00a0al \u00a0conducir \u00a0en \u00a0estado \u00a0de embriaguez y con exceso de \u00a0velocidad \u00a0 \u00a0 gener\u00f3 \u00a0 \u00a0 una \u00a0 \u00a0 ELEVACI\u00d3N \u00a0 \u00a0DEL \u00a0RIESGO \u00a0con \u00a0su comportamiento que se concret\u00f3 en el \u00a0resultado \u00a0ocasionado, \u00a0con \u00a0lo \u00a0cual \u00a0el \u00a0resultado \u00a0solo \u00a0le es imputable a su \u00a0conducta\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si bien de las decisiones de la Corte que el \u00a0actor \u00a0cita, y de las utilizadas por la Sala en esta sentencia, se desprende que \u00a0s\u00ed \u00a0se \u00a0ha \u00a0ocupado \u00a0del principio de confianza y de aquello que lo compone, se \u00a0responde: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a. \u00a0 El \u00a0 fen\u00f3meno \u00a0de \u00a0la \u00a0elevaci\u00f3n \u00a0del \u00a0riesgo se presenta cuando \u00a0una \u00a0persona \u00a0con \u00a0su \u00a0comportamiento \u00a0supera \u00a0el \u00a0arrisco \u00a0admitido \u00a0o tolerado \u00a0jur\u00eddica \u00a0y \u00a0socialmente, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0cuando \u00a0tras sobrepasar el l\u00edmite de lo \u00a0aceptado \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0permitido, \u00a0 \u00a0intensifica \u00a0 el \u00a0 peligro \u00a0 de \u00a0 causaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0da\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b. Para que exista imputaci\u00f3n jur\u00eddica del \u00a0resultado \u00a0es \u00a0menester \u00a0que \u00a0la \u00a0creaci\u00f3n \u00a0del \u00a0riesgo, \u00a0por superaci\u00f3n o por \u00a0intensificaci\u00f3n \u00a0del mismo, genere el resultado lesivo, es decir, que haya nexo \u00a0de fundamento a consecuencia entre uno y otro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>c. \u00a0Si \u00a0una \u00a0persona\u00a0 realiza conducta \u00a0contraria \u00a0a \u00a0las \u00a0normas, \u00a0pero \u00a0su \u00a0comportamiento \u00a0no es la raz\u00f3n de ser del \u00a0resultado \u00a0reprochable, \u00a0puede \u00a0invocar \u00a0el \u00a0principio \u00a0de confianza. Afirmar lo \u00a0contrario \u00a0equivaldr\u00eda \u00a0a \u00a0admitir \u00a0la imputaci\u00f3n a t\u00edtulo de responsabilidad \u00a0an\u00f3mala o meramente objetiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>d. \u00a0Para \u00a0casos \u00a0como \u00a0\u00e9ste, \u00a0al \u00a0cual \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0vincula \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0confianza y aquello que traslada de la \u00a0doctrina \u00a0con \u00a0el nombre de \u201cdeber de observaci\u00f3n\u201d, es posible acudir a los \u00a0fen\u00f3menos \u00a0denominados \u00a0\u201ccompensaci\u00f3n \u00a0de \u00a0culpas\u201d \u00a0y \u00a0\u201cconcurrencia \u00a0de \u00a0conductas\u201d, \u00a0este \u00a0\u00faltimo \u00a0superaci\u00f3n \u00a0de \u00a0aqu\u00e9l. En virtud del primero, en \u00a0materia \u00a0penal \u00a0no existe esa forma de extinguir las obligaciones pues si varias \u00a0personas \u00a0intervienen \u00a0en \u00a0el \u00a0hecho, cada una responde por lo suyo; y seg\u00fan el \u00a0segundo, \u00a0la discusi\u00f3n sobre la responsabilidad de los concurrentes se resuelve \u00a0acredit\u00e1ndola \u00a0a \u00a0quien \u00a0ha hecho el aporte definitivo, cuando no es predicable \u00a0de los dos o m\u00e1s imputados o acusados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mirados \u00a0los anteriores criterios frente al \u00a0asunto \u00a0que \u00a0convoca \u00a0la \u00a0atenci\u00f3n \u00a0de la Sala, concretamente frente a\u00a0 la \u00a0sentencia impugnada, se concluye lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a.\u00a0 \u00a0El \u00a0joven conductor que guiaba el \u00a0autom\u00f3vil \u00a0 hab\u00eda \u00a0 ingerido \u00a0 bebidas \u00a0embriagantes, \u00a0momentos \u00a0antes \u00a0de \u00a0la \u00a0colisi\u00f3n. \u00a0 \u00a0 \u00a0 Esto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u201cposiblemente \u00a0 \u00a0 \u00a0 incidi\u00f3\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2013 \u00a0dijo \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0&#8211; \u00a0para \u00a0que \u00a0no \u00a0hubiera podido evitar el impacto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b. No obstante, tras el an\u00e1lisis respectivo \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, el Tribunal, atinadamente, encontr\u00f3 que el choque no se habr\u00eda \u00a0producido \u00a0si no hubiera sido porque el conductor del tracto cami\u00f3n invadi\u00f3 el \u00a0carril \u00a0que le correspond\u00eda al carro ocupado por las v\u00edctimas. Por eso afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0se\u00f1or Yand\u00fan Rosero \u00a0hab\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 desplegado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 comportamiento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 determinante \u00a0 \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 \u00a0 suceso \u00a0lamentable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>c. \u00a0Como \u00a0tambi\u00e9n explic\u00f3 el Tribunal, el \u00a0principio \u00a0de \u00a0confianza \u00a0era \u00a0perfectamente \u00a0predicable del conductor v\u00edctima, \u00a0porque \u00a0sin \u00a0embargo de haber ingerido licor, \u201cse desplazaba por el carril que \u00a0le \u00a0correspond\u00eda \u00a0y \u00a0pod\u00eda \u00a0confiar \u00a0que \u00a0ning\u00fan \u00a0otro conductor cometiera la \u00a0imprudencia \u00a0de desplazarse en contrav\u00eda por el mismo, menos en una curva; pero \u00a0el \u00a0acusado \u00a0vulner\u00f3 \u00a0esa confianza realizando la temeraria maniobra productora \u00a0de los delitos investigados\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>d. \u00a0Lo \u00a0anterior \u00a0impide \u00a0pensar, entonces, \u00a0tanto en compensaci\u00f3n de culpas como en concurrencia de conductas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0El \u00a0cargo \u00a0subsidiario. \u00a0El Tribunal no \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0falso juicio de identidad en la valoraci\u00f3n de las fotograf\u00edas y \u00a0del dictamen t\u00e9cnico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0primer lugar, t\u00e9ngase en cuenta que el \u00a0censor \u00a0no \u00a0demostr\u00f3 \u00a0la \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0de \u00a0aquello \u00a0que \u00a0realmente dec\u00edan esos \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio; \u00a0y, \u00a0en \u00a0segundo \u00a0lugar, \u00a0que \u00a0la lectura de la sentencia \u00a0demuestra \u00a0sin \u00a0esfuerzo \u00a0que \u00a0la \u00a0Corporaci\u00f3n asumi\u00f3 la literalidad de lo que \u00a0reflejaban esas pruebas.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0fotograf\u00edas \u00a0fueron apreciadas por el \u00a0Tribunal \u00a0conjuntamente \u00a0con el croquis elaborado por la autoridad de tr\u00e1nsito, \u00a0especialmente \u00a0la \u00a0huella de frenada reflejada en esos documentos. Y lleg\u00f3 a la \u00a0conclusi\u00f3n de que s\u00ed hubo invasi\u00f3n del carril opuesto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo mismo sucedi\u00f3 con el dictamen t\u00e9cnico: \u00a0no \u00a0fue \u00a0valorado \u00a0en \u00a0forma \u00a0aislada. \u00a0Lo \u00a0fue\u00a0 de manera integral con las \u00a0pruebas anteriores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n del concepto \u00a0sobre \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0un\u00a0 \u00a0sistema \u00a0de \u00a0emergencia en los troques, que \u00a0accionaba \u00a0el \u00a0freno \u00a0cuando \u00a0se \u00a0presentaba \u00a0alguna anomal\u00eda, dedujo, en forma \u00a0razonada \u00a0y \u00a0de \u00a0conformidad a como las cosas suceden normalmente, que el inicio \u00a0de \u00a0la \u00a0huella \u00a0de detenimiento de la m\u00e1quina marcaba el comienzo de la acci\u00f3n \u00a0de \u00a0los frenos, y como aquella empezaba en la calzada contraria, se infer\u00eda por \u00a0necesidad la violaci\u00f3n a los reglamentos de tr\u00e1nsito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0an\u00e1lisis \u00a0y \u00a0la \u00a0deducci\u00f3n \u00a0judicial, \u00a0apoyados \u00a0en \u00a0lo \u00a0realmente \u00a0reflejado \u00a0por las pruebas, no conforman, entonces, \u00a0tergiversaci\u00f3n alguna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El reparo, as\u00ed, no fructifica, menos si se \u00a0observa \u00a0que en detalle, en el fondo, lo verdaderamente reprobado por la censura \u00a0no \u00a0es \u00a0la \u00a0integridad \u00a0material \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba sino la valoraci\u00f3n que de ella \u00a0hicieran los funcionarios judiciales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La casaci\u00f3n oficiosa \u00a0<\/p>\n<p>La Sala encuentra raz\u00f3n a la recomendaci\u00f3n \u00a0del \u00a0se\u00f1or Procurador Delegado en lo Penal. Por tanto, casar\u00e1 oficiosamente la \u00a0sentencia del Tribunal, por los siguientes motivos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0En \u00a0el \u00a0curso \u00a0del \u00a0proceso, el tercero \u00a0civilmente \u00a0 \u00a0responsable, \u00a0 \u00a0Ingenio \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0Causa, \u00a0 S, \u00a0 A., \u00a0 llam\u00f3 \u00a0 en \u00a0 garant\u00eda \u00a0a \u00a0La \u00a0Ganadera \u00a0Compa\u00f1\u00eda de Seguros, S A., en cuyo car\u00e1cter \u00e9sta fue vinculada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0sentencia de segunda instancia, con \u00a0base \u00a0en \u00a0decisiones \u00a0de \u00a0esta \u00a0Corporaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0Ad \u00a0quem \u00a0concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0ese procedimiento contrariaba la \u00a0legalidad, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0un llamamiento en garant\u00eda deb\u00eda estar reglado por la \u00a0ley \u00a0y \u00a0para \u00a0la \u00a0\u00e9poca \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos y del tr\u00e1mite que as\u00ed lo dispuso, no \u00a0exist\u00eda \u00a0normatividad al respecto. Por tanto, la vinculaci\u00f3n de la aseguradora \u00a0al \u00a0proceso penal resultaba inv\u00e1lida, por contrariar su naturaleza, din\u00e1mica y \u00a0objetivos. \u00a0 Hizo \u00a0 suyas \u00a0 las \u00a0 siguientes \u00a0 palabras \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 Corte, \u00a0para \u00a0concluir: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe \u00a0 tal \u00a0 suerte, \u00a0entonces, \u00a0que \u00a0la \u00a0irregularidad \u00a0sustancial \u00a0(art\u00edculos \u00a0306-2 \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal, y \u00a0304-2 \u00a0del\u00a0 \u00a0derogado) \u00a0consistente \u00a0en \u00a0vincular a un interviniente que no \u00a0estaba \u00a0legalmente \u00a0autorizado \u00a0para \u00a0actuar dentro del proceso penal, empez\u00f3 a \u00a0configurarse \u00a0en \u00a0el \u00a0momento \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0dispone \u00a0correrle \u00a0traslado \u00a0de \u00a0los \u00a0correspondientes libelos&#8230;\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0 conclusi\u00f3n, \u00a0la \u00a0demanda \u00a0ser\u00e1 \u00a0desestimada \u00a0y, \u00a0de \u00a0conformidad con el art\u00edculo 228 del Decreto 2.700 de 1991, \u00a0vigente \u00a0para \u00a0el \u00a0momento \u00a0de \u00a0su \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0(216 \u00a0del \u00a0actual \u00a0C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal), \u00a0se \u00a0casar\u00e1 \u00a0parcialmente \u00a0la \u00a0sentencia impugnada en lo \u00a0relacionado \u00a0con \u00a0la \u00a0condena \u00a0al \u00a0pago \u00a0de \u00a0perjuicio \u00a0de \u00a0que \u00a0fue \u00a0objeto \u00a0la \u00a0aseguradora \u00a0llamada \u00a0en garant\u00eda&#8230; por tal raz\u00f3n se decretar\u00e1 la nulidad de \u00a0todo \u00a0 lo \u00a0actuado \u00a0a \u00a0partir \u00a0del \u00a0momento \u00a0de \u00a0su \u00a0vinculaci\u00f3n\u201d (sentencia del 2 de mayo del 2002, radicado 15.410). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0pesar de lo anterior, que necesariamente \u00a0apuntaba \u00a0a \u00a0la \u00a0declaratoria \u00a0de nulidad de la actuaci\u00f3n, en lo que ten\u00eda que \u00a0ver \u00a0con \u00a0la vinculaci\u00f3n de la compa\u00f1\u00eda aseguradora, al resolver, el Tribunal \u00a0decidi\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSEXTO. ABSOLVER a la empresa LA GANADERA \u00a0COMPA\u00d1\u00cdA \u00a0DE \u00a0SEGUROS \u00a0S. \u00a0A., \u00a0de \u00a0pagar \u00a0indemnizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0perjuicios como \u00a0consecuencia de los delitos investigados\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0vulneraci\u00f3n a la garant\u00eda fundamental \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso es incontrastable, dada la disconformidad entre lo motivado \u00a0y \u00a0lo \u00a0finalmente \u00a0resuelto. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0lo \u00a0procedente y jur\u00eddico realmente era \u00a0desvincular \u00a0a \u00a0la \u00a0aseguradora, \u00a0para \u00a0que por las v\u00edas legales pertinentes se \u00a0resolviera \u00a0lo \u00a0relacionado \u00a0con \u00a0el \u00a0contrato \u00a0de \u00a0seguro. La determinaci\u00f3n de \u00a0exonerarla, \u00a0en sentencia que har\u00eda tr\u00e1nsito a cosa juzgada, podr\u00eda dar lugar \u00a0a injusticias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 tanto, \u00a0 se \u00a0revocar\u00e1 \u00a0el \u00a0numeral \u00a0respectivo, \u00a0 para \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 lugar \u00a0 declarar \u00a0 la \u00a0 nulidad \u00a0de \u00a0toda \u00a0 la \u00a0 actuaci\u00f3n \u00a0relacionada \u00a0con \u00a0la \u00a0vinculaci\u00f3n \u00a0de \u00a0esa \u00a0empresa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Dentro \u00a0del curso del proceso, en forma \u00a0legal, el juez solicit\u00f3 que el CIREN de La Habana (Cuba), \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201ccomunique \u00a0a \u00a0este Despacho&#8230; el valor \u00a0total \u00a0de \u00a0los \u00a0gastos \u00a0que \u00a0por \u00a0concepto \u00a0de las atenciones y recuperaci\u00f3n se \u00a0cancelaron \u00a0a \u00a0dicha \u00a0entidad \u00a0por \u00a0las \u00a0lesiones \u00a0sufridas a la se\u00f1orita MARIA \u00a0CLAUDIA RAIGOSA VARELA\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mediante comunicaci\u00f3n del 29 de septiembre \u00a0del \u00a02000 (f. 654) el Jefe del Departamento de Relaciones Internacionales de esa \u00a0instituci\u00f3n inform\u00f3 que \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201clos gastos que por concepto de atenci\u00f3n \u00a0y \u00a0recuperaci\u00f3n pag\u00f3 la paciente de referencia&#8230; (fueron):&#8230; Total pagado en \u00a0el CIREN: $ 51.850,00 USD\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0prueba \u00a0no \u00a0fue \u00a0cuestionada dentro del \u00a0proceso, \u00a0adem\u00e1s de que su aporte por v\u00edas diplom\u00e1ticas permite inferir\u00a0 \u00a0su autenticidad y la veracidad de su contenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No obstante lo anterior, no fue considerada \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0tasar \u00a0los perjuicios materiales, con vulneraci\u00f3n evidente del \u00a0debido \u00a0proceso, pues que el juez est\u00e1 obligado a ordenar la reparaci\u00f3n de los \u00a0da\u00f1os \u00a0concretos \u00a0causados con la conducta punible y que hayan sido debidamente \u00a0demostrados \u00a0(art\u00edculos \u00a094 \u00a0y \u00a0siguientes \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0y \u00a046 \u00a0y 56 y \u00a0siguientes del de Procedimiento Penal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala, \u00a0entonces, modificar\u00e1 el ordinal \u00a0quinto \u00a0de la parte resolutiva del fallo, en el sentido de que el procesado y el \u00a0tercero \u00a0civilmente \u00a0responsables \u00a0tambi\u00e9n ser\u00e1n condenados a pagar a favor de \u00a0Mar\u00eda \u00a0Claudia \u00a0Raigosa Varela la suma de 51.850 d\u00f3lares por concepto de da\u00f1o \u00a0emergente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0virtud \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Desestimar las \u00a0demandas \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n presentadas en nombre del tercero civilmente responsable \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil, \u00a0y \u00a0los \u00a0cargos \u00a0que sobre indemnizaci\u00f3n de perjuicios \u00a0formul\u00f3 el defensor del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0No \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0t\u00e9rminos \u00a0 \u00a0demandados \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0defensor \u00a0 del \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Casar oficiosa y parcialmente \u00a0el \u00a0fallo \u00a0del \u00a023 \u00a0de octubre del 2003, proferido por el Tribunal \u00a0Superior de Buga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia: \u00a0<\/p>\n<p>a. \u00a0Adicionar el ordinal quinto de su parte resolutiva, en \u00a0el \u00a0 \u00a0sentido \u00a0 \u00a0de \u00a0 que \u00a0 Jarvis \u00a0 Arturo \u00a0 Yand\u00fan \u00a0Rosero y la empresa Ingenio del Cauca, S. A., tambi\u00e9n \u00a0pagar\u00e1n \u00a0a \u00a0Mar\u00eda \u00a0Claudia \u00a0Raigosa \u00a0Varela, \u00a0solidariamente \u00a0y \u00a0a \u00a0t\u00edtulo de \u00a0indemnizaci\u00f3n \u00a0por \u00a0perjuicios \u00a0materiales, 51.850 d\u00f3lares o su equivalente en \u00a0moneda nacional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b. \u00a0Revocar el ordinal sexto de su parte resolutiva. En su \u00a0lugar, \u00a0declarar la nulidad de \u00a0todo \u00a0lo \u00a0actuado \u00a0a \u00a0partir \u00a0del \u00a0ordinal \u00a0segundo de la parte resolutiva de la \u00a0providencia \u00a0del \u00a016 de septiembre de 1998, exclusivamente en lo relacionado con \u00a0la \u00a0vinculaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0hizo \u00a0por \u00a0llamamiento \u00a0en \u00a0garant\u00eda \u00a0de La Ganadera \u00a0Compa\u00f1\u00eda de Seguros, S. A. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0sentencia \u00a0no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Permiso \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0 QUINTERO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00c9DGAR \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0JORGE LUIS \u00a0QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0MAURO SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA \u00a0 \u00a0 \u00a0RUIZ \u00a0 \u00a0 \u00a0N\u00da\u00d1EZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 22511 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 MAGISTRADO PONENTE \u00a0 \u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0 Aprobado: Acta No. 037 \u00a0 Bogot\u00e1, D. C., once (11) de mayo del dos mil \u00a0cinco (2005). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 Mediante \u00a0sentencia del 4 de julio del 2002, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a01\u00b0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-9709","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-13"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9709","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9709"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9709\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9709"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9709"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9709"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}