{"id":9665,"date":"2023-09-08T18:25:45","date_gmt":"2023-09-08T18:25:45","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2229003-08-05\/"},"modified":"2023-09-08T18:25:45","modified_gmt":"2023-09-08T18:25:45","slug":"2229003-08-05","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2229003-08-05\/","title":{"rendered":"22290(03-08-05)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 22290 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 Magistrado \u00a0Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 Dr. \u00a0 SIGIFREDO \u00a0ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aprobado Acta No. 59 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bogot\u00e1, D. C., tres de agosto de dos mil cinco. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Juzga \u00a0la \u00a0Corte \u00a0en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n la \u00a0sentencia \u00a0de segundo grado del 31 de octubre de 2003, proferida por el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Cartagena, \u00a0por medio de la cual confirm\u00f3 el fallo dictado por el \u00a0Juzgado \u00a0Primero \u00a0Penal del Circuito de la misma ciudad, y en virtud del cual el \u00a0procesado \u00a0CARLOS HERN\u00c1N RODR\u00cdGUEZ VARGAS qued\u00f3 condenado a la pena principal \u00a0de \u00a050 \u00a0a\u00f1os \u00a06 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0a \u00a0la accesoria de interdicci\u00f3n en el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas por el t\u00e9rmino de 10 a\u00f1os, como \u00a0autor \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0delitos \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0homicidio \u00a0 agravado \u00a0 y \u00a0 tentativa \u00a0 de \u00a0homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a03 \u00a0de \u00a0diciembre de 1995, en el barrio El Bosque de la ciudad de \u00a0Cartagena, \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0una \u00a0discusi\u00f3n entre los j\u00f3venes Eusebio Z\u00fa\u00f1iga y \u00a0Lewis \u00a0Pizarro \u00a0y \u00a0el \u00a0entonces \u00a0agente \u00a0de \u00a0la Polic\u00eda Nacional CARLOS HERN\u00c1N \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0VARGAS, \u00a0quien los agredi\u00f3 a tiros, causando la muerte al primero y \u00a0graves \u00a0heridas \u00a0al \u00a0segundo, \u00a0motivado, al parecer, por el estado de embriaguez \u00a0que presentaba el agresor en esos momentos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Con \u00a0base \u00a0en la denuncia penal formulada por el padre de una de las \u00a0v\u00edctimas, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda 10\u00aa Seccional de Cartagena dispuso la apertura de una \u00a0indagaci\u00f3n \u00a0previa \u00a0y \u00a0luego \u00a0de \u00a0recolectar \u00a0algunas \u00a0pruebas \u00a0tendientes a la \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0imputado \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0VARGAS \u00a0y escuchar en declaraci\u00f3n a \u00a0JULIO \u00a0JAVIER \u00a0MART\u00cdNEZ \u00a0BUCHELLY, \u00a0en \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a026 de febrero de 1996 \u00a0decret\u00f3 \u00a0la \u00a0apertura \u00a0de la investigaci\u00f3n, en el curso de la cual escuch\u00f3 en \u00a0indagatoria \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0a \u00a0quien \u00a0le \u00a0resolvi\u00f3 la situaci\u00f3n jur\u00eddica con \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n preventiva sin excarcelaci\u00f3n, el 7 de \u00a0julio de 1996. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a028 \u00a0de julio de 1998 se decret\u00f3 el cierre de la investigaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0el 28 de agosto siguiente se calific\u00f3 el m\u00e9rito del sumario con resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0CARLOS \u00a0HERN\u00c1N \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0VARGAS, como presunto autor \u00a0responsable \u00a0de dos delitos de homicidio agravado, uno consumado y otro en grado \u00a0de \u00a0tentativa. \u00a0La naturaleza agravada de la conducta, por haber ocurrido por un \u00a0motivo f\u00fatil y abyecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Del \u00a0juicio \u00a0conoci\u00f3 \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Primero \u00a0Penal del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Cartagena, \u00a0despacho \u00a0que una vez culminada la audiencia p\u00fablica, \u00a0dict\u00f3 \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera instancia el 23 de octubre de 2000, condenando al \u00a0procesado \u00a0CARLOS \u00a0H\u00c9RNAN RODR\u00cdGUEZ VARGAS a la pena principal de 51 a\u00f1os y 6 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n y a la accesoria de interdicci\u00f3n en ejercicio de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicos \u00a0por \u00a0el lapso de 10 a\u00f1o, al hallarlo autor responsable de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u201chomicidio agravado y tentativa de homicidio\u201d. Sin embargo, \u00a0a \u00a0petici\u00f3n \u00a0del \u00a0defensor, en auto del 7 de noviembre de 2000, se corrigi\u00f3 la \u00a0sentencia \u00a0en el sentido de imponer al procesado la pena principal de 50 a\u00f1os 6 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0como \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0deducido en la parte motiva del fallo en \u00a0cuesti\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El fallo fue impugnado por el procesado y \u00a0su \u00a0defensor, lo que motiv\u00f3 la sentencia proferida el 31 de octubre de 2003 por \u00a0el \u00a0Tribunal Superior de Cartagena, en la que se confirm\u00f3 la condena impuesta a \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0VARGAS, incluida la pena se\u00f1alada por el juez de primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cuatro \u00a0cargos \u00a0contra la sentencia del Tribunal propone el defensor \u00a0de \u00a0CARLOS \u00a0HERN\u00c1N \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0VARGAS, los dos primeros al amparo de la causal \u00a0tercera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0y los \u00faltimos al amparo de la primera, cuyo desarrollo \u00a0bien puede resumirse de la siguiente manera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Primer \u00a0 \u00a0 cargo. \u00a0 \u00a0Nulidad \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0falta \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Seg\u00fan \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0es violatoria del derecho de \u00a0defensa \u00a0porque \u00a0su \u00a0representado \u00a0fue condenado sin que previamente se hubieran \u00a0practicado \u00a0pruebas \u00a0fundamentales \u00a0para \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0como \u00a0los testimonios de \u00a0Marcos \u00a0Bassa \u00a0Guti\u00e9rrez, \u00a0Rosario Munera Ortiz y Felicidad Garces Garc\u00eda, los \u00a0cuales \u00a0fueron \u00a0ordenados \u00a0por el juez de la causa en atenci\u00f3n a las m\u00faltiples \u00a0peticiones que en ese sentido hizo el defensor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0orden a sustentar el cargo, explica el censor la importancia que \u00a0tales \u00a0testimonios \u00a0ten\u00edan \u00a0para la defensa, as\u00ed, en el caso del se\u00f1or Marcos \u00a0Bassa \u00a0 Guti\u00e9rrez, \u00a0 dice, \u00a0 era \u00a0determinante \u00a0para \u00a0establecer \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0el \u00a0\u201ctestigo \u00a0estrella\u201d de la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0 quer\u00eda \u00a0 retractarse \u00a0de \u00a0los \u00a0se\u00f1alamientos \u00a0lanzados \u00a0contra \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0pues \u00a0Bassa le inform\u00f3 al Comandante del C.A.I. No. 7 del barrio El \u00a0Bosque \u00a0de \u00a0Cartagena \u00a0que \u00a0el testigo Julio Javier Mart\u00ednez Buchelly, citado a \u00a0declarar \u00a0en \u00a0el \u00a0juicio, hab\u00eda sido lanzado de su residencia porque pretend\u00eda \u00a0retractarse \u00a0de la declaraci\u00f3n que rindi\u00f3 el 23 de enero de 1996 en contra del \u00a0agente RODR\u00cdGUEZ VARGAS. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Para \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0la \u00a0anterior \u00a0afirmaci\u00f3n era ver\u00eddica si se \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta que el 24 de enero de 1996, Lewis Enrique Pizarro Molina cit\u00f3 \u00a0como \u00a0testigo \u00a0\u201cal \u00a0cachaco\u201d, \u00a0de \u00a0quien ignoraba el nombre, pero sab\u00eda que \u00a0\u201cantes viv\u00eda donde el primo m\u00edo, que es el abogado \u00a0Ricardo \u00a0Bettin&#8230;\u201d, \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0de la cual deriva \u00a0que \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0realidad \u00a0 \u00a0esa \u00a0 \u00a0persona \u00a0 \u00a0fue \u00a0 \u00a0lanzada \u00a0 de \u00a0 su \u00a0 lugar \u00a0 de \u00a0residencia.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aduce \u00a0entonces \u00a0que \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0Marcos \u00a0Bassa Guti\u00e9rrez era \u00a0importante \u00a0 \u00a0porque \u00a0 \u00a0pod\u00eda \u00a0 \u00a0haber \u00a0 \u00a0informado \u00a0 si \u00a0 la \u00a0 \u201cdesaparici\u00f3n\u201d \u00a0del \u00a0testigo \u00a0de \u00a0cargo \u00a0Mart\u00ednez \u00a0Buchelly guard\u00f3 alguna relaci\u00f3n con la retractaci\u00f3n que pretend\u00eda \u00a0hacer. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sostiene \u00a0que \u00a0con la declaraci\u00f3n del citado Bassa, \u201ca \u00a0lo \u00a0mejor \u00a0hubi\u00e9ramos \u00a0obtenido la retractaci\u00f3n de Julio Javier \u00a0Mart\u00ednez \u00a0Buchelly, \u00a0dado \u00a0que si aqu\u00e9l sab\u00eda que \u00e9ste se iba a retractar, a \u00a0lo \u00a0mejor \u00a0sab\u00eda \u00a0tambi\u00e9n d\u00f3nde encontrarlo. Pero adem\u00e1s es muy probable que \u00a0aqu\u00e9l \u00a0supiera \u00a0los \u00a0motivos \u00a0o \u00a0la causa o raz\u00f3n por la cual el testigo de la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0 previa \u00a0se \u00a0propon\u00eda \u00a0hacer \u00a0tal \u00a0retractaci\u00f3n\u201d .\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>En cuanto a los testimonios de Rosario Munera \u00a0Ortiz \u00a0y Felicidad Garc\u00e9s Garc\u00eda, tambi\u00e9n fueron solicitados por la defensa y \u00a0decretados \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0el \u00a018 de enero de 1999, pero no se practicaron en \u00a0desmedro de la defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice que sus testimonios eran importantes en \u00a0la \u00a0medida \u00a0en que las testigos viv\u00edan en la calle donde se dice que ocurrieron \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0y \u00a0les constaba que en ese lugar, en la fecha y hora se\u00f1alados no \u00a0se \u00a0escucharon \u00a0disparos \u00a0de arma de fuego. Agrega que a pesar de que la defensa \u00a0solicit\u00f3 \u00a0su \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0en \u00a0tiempo \u00a0oportuno, pasaron m\u00e1s de 2 a\u00f1os hasta su \u00a0autorizaci\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgado, cuando ya las testigos se hab\u00edan trasladado de \u00a0lugar de residencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Alega que en tales condiciones, la sentencia \u00a0contra \u00a0su \u00a0representado \u00a0no pod\u00eda hacer tr\u00e1nsito a cosa juzgada material, por \u00a0lo \u00a0que \u00a0es \u00a0ileg\u00edtima \u00a0su \u00a0ejecuci\u00f3n. \u00a0Si \u00a0el \u00a0Estado \u00a0se \u00a0mostr\u00f3 incapaz de \u00a0asegurarle \u00a0a \u00a0la \u00a0defensa \u00a0estas \u00a0probanzas, no ha debido condenar por falta de \u00a0prueba, \u00a0pues \u00a0la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0impidi\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado \u00a0demostrar que el principal \u00a0testigo \u00a0de \u00a0cargo, \u00a0Mart\u00ednez Buchelly, no fue sincero en su declaraci\u00f3n y que \u00a0por \u00a0lo \u00a0tanto \u00a0se \u00a0iba a retractar, y, de otro lado, acreditar que en la fecha, \u00a0hora \u00a0y \u00a0lugar \u00a0donde se dice ocurrieron los hechos, no se presentaron disparos, \u00a0de modo que no hay claridad en los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0agrega, no se investig\u00f3 lo \u00a0favorable \u00a0 al \u00a0 procesado, \u00a0 conculc\u00e1ndose \u00a0de \u00a0esa \u00a0manera \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n integral. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene que el vicio de nulidad se origin\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de primera instancia, raz\u00f3n por la cual solicita que se case \u00a0el fallo, dictando el que reemplace la condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0cargo. \u00a0Nulidad \u00a0por violaci\u00f3n del \u00a0derecho de defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0 el \u00a0demandante \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0es \u00a0violatoria \u00a0del \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa porque valor\u00f3 una prueba no controvertida \u00a0por \u00a0la parte que representa, la cual fue determinante para la condena, a saber, \u00a0el testimonio vertido por Julio Javier Mart\u00ednez Buchelly. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Explica \u00a0que \u00a0el testimonio en cuesti\u00f3n fue \u00a0rendido \u00a0en el curso de la investigaci\u00f3n previa, de la cual no fue informado su \u00a0cliente, \u00a0pero \u00a0no ante el fiscal instructor, sino ante el C.T.I., por comisi\u00f3n \u00a0del \u00a0fiscal. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0acta \u00a0que obra en los folios 24, 25 y 26, el \u00a0testigo \u00a0no \u00a0ten\u00eda \u00a0c\u00e9dula de ciudadan\u00eda y la persona que dice identificarlo, \u00a0de \u00a0nombre \u00a0Pedro Claver Villar, no registra direcci\u00f3n en el expediente, por lo \u00a0que \u00a0se \u00a0trat\u00f3 \u00a0de \u00a0un testigo \u201ctan fantasma para la \u00a0defensa \u00a0 como \u00a0 el \u00a0 testigo \u00a0 que \u00a0 dice \u00a0 conocer \u00a0e \u00a0identificar\u201d, \u00a0motivo \u00a0que \u00a0probablemente \u00a0impuls\u00f3 \u00a0al Ministerio P\u00fablico a \u00a0recabar en la pr\u00e1ctica del testimonio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que \u00a0al procesado s\u00f3lo se le hizo \u00a0saber \u00a0de \u00a0la \u00a0apertura de la investigaci\u00f3n formal el 26 de febrero de 1996, lo \u00a0que \u00a0quiere \u00a0decir \u00a0que \u00a0durante \u00a0la \u00a0fase previa no tuvo defensa ni material ni \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0y \u00a0no \u00a0pudo \u00a0controvertir \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0cargo \u00a0en \u00a0ninguna etapa \u00a0posterior \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0debido \u00a0a \u00a0que el testigo desapareci\u00f3 y el Estado fue \u00a0incapaz \u00a0de \u00a0hallarlo, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0lo \u00a0cual \u00a0su \u00a0dicho \u00a0fue \u00a0valorado por los \u00a0funcionarios \u00a0que \u00a0han conocido de la actuaci\u00f3n, cuando se trat\u00f3 de una prueba \u00a0sumaria y por tanto no apta para estructurar el fallo condenatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cr\u00edtica la reflexi\u00f3n del Tribunal seg\u00fan la \u00a0cual \u00a0la \u00a0prueba \u00a0es v\u00e1lida porque para cuando se tom\u00f3, el caso ya hab\u00eda sido \u00a0\u201cjudicializado\u201d, \u00a0se\u00f1alando \u00a0que \u00a0dicha \u00a0judicializaci\u00f3n no se hizo con observancia plena de las \u00a0formas \u00a0que \u00a0garantizan \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, entre ellas, la que habla del \u00a0derecho \u00a0de \u00a0publicidad y contradicci\u00f3n de la prueba, lo cual no se cumpli\u00f3 en \u00a0este \u00a0caso, \u00a0pues \u00a0sobre la investigaci\u00f3n previa nunca fue enterada la defensa, \u00a0raz\u00f3n que le impidi\u00f3 controvertir la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0que \u00a0no cuestiona que el testimonio se \u00a0haya \u00a0ordenado \u00a0de \u00a0oficio, \u00a0sino \u00a0que se haya producido en el momento en que el \u00a0procesado desconoc\u00eda la existencia de la actuaci\u00f3n en su contra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0En criterio del recurrente, para que \u00a0la \u00a0prueba pudiera ser apreciada requer\u00eda haber sido controvertida previamente, \u00a0en \u00a0especial \u00a0en \u00a0el \u00a0juicio, \u00a0lo \u00a0que \u00a0no ocurri\u00f3. El error de garant\u00eda no se \u00a0hubiera \u00a0presentado \u00a0si \u00a0en \u00a0la \u00a0fase \u00a0previa \u00a0de la investigaci\u00f3n, antes de la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0del \u00a0testimonio, \u00a0se \u00a0hubiese \u00a0llamado \u00a0a versi\u00f3n libre a RODR\u00cdGUEZ \u00a0VARGAS, \u00a0pero \u00a0al no ser as\u00ed surgi\u00f3 la necesidad de repetir la prueba, como lo \u00a0solicit\u00f3 el defensor en el curso del proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Insiste \u00a0en \u00a0que \u00a0por ello el juzgado debi\u00f3 \u00a0ignorar \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0y en esas condiciones no habr\u00eda podido construir el fallo \u00a0de \u00a0condena \u00a0porque \u00a0\u201csi \u00a0sustraemos \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0el\u00a0 \u00a0 testimonio \u00a0 de \u00a0Julio \u00a0Javier \u00a0Mart\u00ednez \u00a0Buchelly, \u00a0dado \u00a0que \u00a0este \u00a0testimonio, \u00a0al \u00a0lado \u00a0del \u00a0de \u00a0Lewis \u00a0Enrique \u00a0Pizarro \u00a0Molina, son las \u00fanicas \u00a0pruebas \u00a0de \u00a0cargo, \u00a0aclarando que el testimonio del segundo no puede despojarse \u00a0del \u00a0profundo \u00a0matiz \u00a0de \u00a0\u00e1nimo \u00a0de lucro, lo cual lo hace muy d\u00e9bil como para \u00a0soportar, \u00a0por \u00a0s\u00ed \u00a0solo, \u00a0el \u00a0juicio de responsabilidad penal y la pena misma. \u00a0As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0la decisi\u00f3n no podr\u00eda ser sino a favor del \u00a0procesado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cita como norma violada el art\u00edculo 29 de la \u00a0Carta \u00a0Pol\u00edtica \u00a0y \u00a0el 13 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal que habla sobre el \u00a0derecho de contradicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0 solicitando \u00a0 que \u00a0se \u00a0case \u00a0la \u00a0sentencia, dictando en su lugar el fallo que corresponda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer cargo. Violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0por \u00a0\u201cfalso juicio de identidad debido a falso juicio \u00a0de sana cr\u00edtica probatoria\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0el defensor, la sentencia incurre en \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0\u201cpor falso juicio de identidad \u00a0debido \u00a0a \u00a0falso juicio de sana cr\u00edtica probatoria, al aplicar absurdamente las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la Bal\u00edstica Forense respecto de una prueba cient\u00edfica de medicina \u00a0legal \u00a0y \u00a0al \u00a0ignorar \u00a0u \u00a0omitir \u00a0ciertas \u00a0reglas de la experiencia o de sentido \u00a0com\u00fan. \u00a0 Pero \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0 al \u00a0 desfigurar \u00a0 el \u00a0 contenido \u00a0 objetivo \u00a0 de \u00a0un \u00a0testimonio\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En orden a sustentar el cargo, se refiere en \u00a0primer \u00a0lugar \u00a0a \u00a0la prueba pericial contenida en el oficio No. 004-99R del 3 de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01999, \u00a0suscrito \u00a0por \u00a0el \u00a0forense \u00a0Guillermo \u00a0Rovira Rosales, el cual \u00a0transcribe, \u00a0destacando que de acuerdo con las definiciones all\u00ed contenidas, el \u00a0\u201ctatuaje\u201d \u00a0 puede \u00a0ser \u00a0interno \u00a0o \u00a0externo \u00a0y \u00a0se \u00a0origina en los disparos realizados a corta distancia \u00a0(menor \u00a0a \u00a0un \u00a0metro). \u00a0Si \u00a0el \u00a0disparo es \u201ca boca de \u00a0jarro\u201d, \u00a0el \u00a0tatuaje \u00a0queda \u00a0por debajo de la piel y \u00a0siempre \u00a0es \u00a0identificable \u00a0por \u00a0el \u00a0forense, \u00a0bien \u00a0en \u00a0el acta de necropsia, o \u00a0examinando la historia cl\u00ednica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo tanto, agrega, es equ\u00edvoco el fallo \u00a0cuando \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0no \u00a0ten\u00eda \u00a0tatuaje \u00a0porque \u00a0el disparo fue \u00a0\u201ca \u00a0boca \u00a0de \u00a0jarro\u201d. Lo \u00a0correcto \u00a0habr\u00eda \u00a0sido \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0tatuaje, pero que no se observa a \u00a0simple \u00a0vista \u00a0porque \u00a0el \u00a0disparo \u00a0fue \u00a0\u201ca \u00a0boca de \u00a0jarro\u201d. As\u00ed, el Tribunal incurri\u00f3 en un manifiesto \u00a0\u201cfalso \u00a0juicio de identidad debido a falso juicio de \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica\u201d, \u00a0con \u00a0lo cual deform\u00f3 el contenido \u00a0objetivo de la prueba t\u00e9cnica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Refiere \u00a0que \u00a0seg\u00fan \u00a0se \u00a0consign\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0protocolo \u00a0de \u00a0autopsia, \u00a0en \u00a0el \u00a0examen \u00a0que se le practic\u00f3 a Eusebio Z\u00fa\u00f1iga \u00a0Mendoza \u00a0en \u00a0el \u00a0Hospital Universitario de Cartagena, el d\u00eda 16 de diciembre de \u00a01995, \u00a0luego \u00a0de \u00a0su \u00a0hospitalizaci\u00f3n, \u00a0\u201cNO DESCRIBE \u00a0TATUAJE \u00a0LO \u00a0QUE \u00a0INDICA \u00a0QUE \u00a0EL \u00a0DISPARO FUE HECHO A UNA DISTANCIA MAYOR DE UN \u00a0METRO\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0los \u00a0disparos contra Lewis \u00a0Enrique \u00a0Pizarro \u00a0Molina, \u00a0se \u00a0dice \u00a0que \u00a0\u201cNI \u00a0EN LA \u00a0HISTORIA \u00a0NI EN NUESTRO DICTAMEN SE HABLA DE TATUAJE DE NINGUNO DE LOS ORIFICIOS \u00a0DE ENTRADA\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A pesar de ello, recaba, la sentencia deforma \u00a0la \u00a0prueba \u00a0al concluir que el disparo fue \u201ca boca de \u00a0jarro\u201d, es decir, \u201ccon la \u00a0trompetilla \u00a0del \u00a0ca\u00f1\u00f3n \u00a0o \u00a0boca \u00a0de \u00a0fuego \u00a0apoyada \u00a0en \u00a0la \u00a0piel\u201d, \u00a0 mientras \u00a0 que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0cient\u00edfica \u00a0se\u00f1ala \u00a0objetiva \u00a0y \u00a0claramente \u00a0que \u00a0los disparos (9 en total) fueron a una distancia mayor a un (1) \u00a0metro, y que ninguna de las v\u00edctimas registraba tatuaje. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Trae conceptos de un tratadista en bal\u00edstica \u00a0forense \u00a0y \u00a0reitera que el Tribunal incurri\u00f3 en un ostensible yerro, puesto que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0objetiva indica que los disparos fueron a larga distancia, cuesti\u00f3n \u00a0diametralmente opuesta a lo concluido en el fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0el Tribunal \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0error de apreciaci\u00f3n ostensible en el testimonio vertido por \u00a0Lewis \u00a0 Enrique \u00a0 Pizarro \u00a0 Molina, \u00a0 porque \u00a0 los \u00a0disparos \u00a0no \u00a0fueron \u00a0hechos \u00a0\u201ca boca de jarro\u201d como lo \u00a0concluye \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0pues \u00a0el \u00a0testigo \u00a0nunca \u00a0dijo que la boquilla del \u00a0ca\u00f1\u00f3n del arma hubiera sido presionada contra su piel. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda que en la declaraci\u00f3n rendida por \u00a0el \u00a0 testigo \u00a0 el \u00a0 24 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a01996, \u00a0indic\u00f3 \u00a0que \u00a0\u201c\u2026 \u00a0el \u00a0polic\u00eda \u00a0CARLOS RODR\u00cdGUEZ se me vino encima y me cogi\u00f3 por el \u00a0pelo, \u00a0me \u00a0peg\u00f3 \u00a0un tiro en el lado del ojo derecho, me hizo un tiro en la ceja \u00a0izquierda \u00a0y itrio (sic) en el p\u00f3mulo derecho\u201d. Y en \u00a0su \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0del \u00a025 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a02000, precis\u00f3 que: \u201c&#8230;en \u00a0el \u00a0momento \u00a0en \u00a0que \u00a0me cogi\u00f3 por el pelo estaba a quemarropa, \u00a0estaba \u00a0bastante \u00a0cerca \u00a0de m\u00ed,&#8230;cuando volti\u00e9 (sic) el se\u00f1or Carlos Hern\u00e1n \u00a0se \u00a0me \u00a0encim\u00f3 agarr\u00e1ndome por el cabello, por la parte de atr\u00e1s porque yo lo \u00a0ten\u00eda \u00a0largo, \u00a0eso \u00a0puede \u00a0ser \u00a0a una distancia a quemarropa m\u00e1s o menos de un \u00a0metro&#8230;\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De all\u00ed deriva que el contenido objetivo del \u00a0testimonio \u00a0 \u00a0expresa \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0disparos \u00a0 \u00a0fueron \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u201cquemarropa, \u00a0 como \u00a0a \u00a01 \u00a0metro\u201d, \u00a0y \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0concluye \u00a0que \u00a0fueron \u201ca boca de jarro\u201d, \u00a0sin \u00a0que \u00a0ello \u00a0signifique \u00a0que \u00a0el \u00a0dicho del testigo \u00a0concuerde \u00a0con la prueba t\u00e9cnica de Medicina Legal, la cual informa que ante la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0tatuaje, \u00a0los \u00a0disparos \u00a0se produjeron a una distancia mayor de un \u00a0metro, \u00a0lo \u00a0que \u00a0significa que fueron hechos \u201ca larga \u00a0distancia\u201d, prueba que debe prevalecer. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0el \u00a0demandante \u00a0la \u00a0\u201cregla \u00a0cient\u00edfica ostensible e incorrectamente aplicada\u201d \u00a0es \u00a0la que dice que \u201cen los disparos \u00a0menores \u00a0a \u00a01 metro, quedan quemaduras y residuos del disparo en la humanidad de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0que \u00a0pueden \u00a0hallarse \u00a0por \u00a0debajo de la piel si son \u2018a \u00a0 \u00a0boca \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0jarro\u2019. \u00a0A \u00a0la \u00a0inversa: \u00a0En \u00a0los \u00a0disparos \u00a0mayores a un metro, no queda tatuaje\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0si de acuerdo con la prueba \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0los \u00a0disparos \u00a0fueron hechos a larga distancia, es f\u00e1cil deducir que \u00a0el \u00a0testigo \u00a0estrella \u00a0est\u00e1 mintiendo, y aunque no se sabe el motivo exacto que \u00a0lo \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0ello, \u00a0una hip\u00f3tesis es la b\u00fasqueda de una indemnizaci\u00f3n de la \u00a0instituci\u00f3n de la Polic\u00eda Nacional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Otro error, \u00edntimamente ligado al anterior, \u00a0a\u00f1ade \u00a0el \u00a0censor, \u00a0se \u00a0edifica cuando el Tribunal concluye que los disparos se \u00a0hicieron \u00a0como \u00a0los \u00a0narr\u00f3 \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u201cesto es a \u00a0boca \u00a0de \u00a0jarro, \u00a0por contacto\u201d, conclusi\u00f3n frente a \u00a0la \u00a0 \u00a0cual \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0juzgador \u00a0 \u00a0inaplic\u00f3 \u00a0 \u00a0las \u00a0 siguientes \u00a0 reglas \u00a0 de \u00a0 la \u00a0experiencia: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201ca) \u00a0Si los proyectiles entran por la zona \u00a0anterior \u00a0del cuerpo de la v\u00edctima, el agresor debe estar al frente de ella, al \u00a0momento \u00a0de \u00a0disparar; \u00a0b) \u00a0Ante \u00a0el \u00a0peligro \u00a0inminente, el hombre huye o busca \u00a0amparo; \u00a0c) \u00a0El \u00a0hombre \u00a0joven \u00a0y sobrio es m\u00e1s fuerte y \u00e1gil que uno maduro y \u00a0embriagado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0le \u00a0atribuye \u00a0haber desconocido lo \u00a0\u201cdif\u00edcil e incomodo\u201d que \u00a0resulta \u00a0disparar \u00a0con \u00e9xito contra el rostro de una persona, cuando el agresor \u00a0se \u00a0halla \u00a0en \u00a0la \u00a0parte \u00a0posterior \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, m\u00e1xime si la toma por el \u00a0cabello, \u00a0como \u00a0lo \u00a0relata \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0en este caso. Pero adem\u00e1s, agrega, no \u00a0existen \u00a0expresiones \u00a0que \u00a0pongan \u00a0en \u00a0evidencia \u00a0que la boquilla del ca\u00f1\u00f3n se \u00a0apoy\u00f3 \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 piel \u00a0 de \u00a0 la \u00a0v\u00edctima, \u00a0como \u00a0se \u00a0asume \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otro \u00a0lado, sostiene que si a partir del \u00a0dicho \u00a0de \u00a0Pizarro \u00a0Molina, el Tribunal concluy\u00f3 que el procesado se encontraba \u00a0en \u00a0estado \u00a0de \u00a0embriaguez, \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0indica \u00a0que \u00a0una \u00a0persona \u00a0en \u00a0esa \u00a0condici\u00f3n \u00a0no \u00a0es \u00a0lo \u00a0suficientemente h\u00e1bil para asir a otro por el cabello y \u00a0descargarle \u00a05 \u00a0tiros \u00a0en \u00a0el \u00a0rostro \u00a0y 1 en el hombro, menos si la v\u00edctima no \u00a0estaba \u00a0bajo \u00a0el influjo del alcohol y cuando primero fue atacado su compa\u00f1ero. \u00a0En \u00a0esas \u00a0condiciones, \u00a0sostiene, \u00a0los \u00a05 \u00a0tiros no pudieron ser \u201ca \u00a0contrapiel\u201d, \u00a0pues \u00a0el sentido com\u00fan \u00a0indica \u00a0que \u00a0lo \u00a0primero \u00a0que \u00a0hace \u00a0una v\u00edctima en tal situaci\u00f3n es tratar de \u00a0ponerse a salvo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0lo \u00a0tanto, insiste, el hecho no pudo ocurrir como lo narra el \u00a0testigo, \u00a0de donde surge una duda razonable sobre la forma en que sucedieron los \u00a0acontecimientos, \u00a0la \u00a0cual excluye la certeza necesaria para emitir una condena, \u00a0pues la duda debe resolverse a favor del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Culmina \u00a0el cargo citando como norma violada \u00a0el art\u00edculo 7\u00ba del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuarto cargo. Violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0por falsos juicios de existencia por suposici\u00f3n y omisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Falso \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 \u00a0de \u00a0 existencia \u00a0 por \u00a0suposici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0se \u00a0concluye \u00a0que \u00a0el procesado \u201ces una de \u00a0esas \u00a0 \u2018otras\u2019 \u00a0personas \u00a0que \u00a0se \u00a0recupera \u00a0de \u00a0una \u00a0fuerte \u00a0 embriaguez \u00a0 con \u00a0 tan \u00a0 s\u00f3lo \u00a0 2 \u00a0o \u00a03 \u00a0horas \u00a0de \u00a0sue\u00f1o\u201d, \u00a0pero sin contar para ello con la prueba t\u00e9cnica o cient\u00edfica \u00a0que \u00a0permitiera \u00a0establecer \u00a0su \u00a0nivel de tolerancia al alcohol. Tal conclusi\u00f3n \u00a0requer\u00eda \u00a0de prueba cient\u00edfica, a pesar de cuya inexistencia el Tribunal asume \u00a0que \u00a0est\u00e1 \u00a0demostrado \u00a0que \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0VARGAS, \u00a0al \u00a0poco rato de sucedidos los \u00a0hechos, \u00a0 estaba \u00a0 laborando \u00a0 sin \u00a0 ninguna \u00a0 novedad \u00a0 como \u00a0 agente \u00a0 de \u00a0 la \u00a0polic\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0que los hechos sucedieron a las tres \u00a0de \u00a0la \u00a0ma\u00f1ana \u00a0del 5 de diciembre de 1995, y est\u00e1 demostrado que el procesado \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0tres horas m\u00e1s tarde a prestar servicio, a las seis y cuarenta y \u00a0cinco \u00a0de la ma\u00f1ana, sin ninguna novedad que pudiera afectar el cumplimiento de \u00a0su \u00a0trabajo, de modo que no fue al d\u00eda siguiente de los hechos que se present\u00f3 \u00a0a \u00a0trabajar, \u00a0como \u00a0dice \u00a0lo \u00a0afirma el fallador, sino el mismo d\u00eda, tres horas \u00a0m\u00e1s tarde. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La sentencia asume que en esas tres horas, el \u00a0procesado \u00a0durmi\u00f3, \u00a0se \u00a0ase\u00f3, \u00a0se visti\u00f3, desayuno, llev\u00f3 a sus hijos al bus \u00a0escolar \u00a0y \u00a0se \u00a0traslad\u00f3 \u00a0a su trabajo que dista media hora de su casa, como si \u00a0nada \u00a0hubiera \u00a0pasado. Para el censor, el sentido com\u00fan indica que ello no pudo \u00a0suceder \u00a0de \u00a0esa \u00a0manera, \u00a0y \u00a0eso sin dar por descontado que el procesado sea de \u00a0esas \u00a0personas \u00a0\u201cque \u00a0necesitan \u00a0hasta \u00a01 d\u00eda y una \u00a0noche \u00a0durmiendo \u00a0y \u00a0tomando limonada para recuperarse de una embriaguez como la \u00a0descrita en autos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0reiterando que el Tribunal supuso \u00a0la \u00a0prueba \u00a0sobre \u00a0el \u00a0nivel \u00a0de \u00a0tolerancia \u00a0de \u00a0alcohol del proceso, yerro que \u00a0trasciende, \u00a0porque \u00a0sin \u00a0la \u00a0embriaguez \u00a0descrita \u00a0por \u00a0el \u00a0testigo, \u00a0no tienen \u00a0explicaci\u00f3n \u00a0muchas de sus afirmaciones, y en cambio cobra fuerza el relato del \u00a0procesado, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de que en su casa no hab\u00eda fiesta a las tres de la \u00a0madrugada \u00a0del \u00a05 \u00a0de diciembre de 1995, y una vez m\u00e1s se pone de relieve en el \u00a0expediente \u00a0 la \u00a0 duda \u00a0 razonable, \u00a0 que \u00a0 debe \u00a0 resolverse \u00a0 a \u00a0favor \u00a0de \u00a0su \u00a0defendido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como norma violada cita el art\u00edculo 7\u00ba del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal y solicita que se case la sentencia, para dictar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0que \u00a0ha \u00a0de \u00a0reemplazarla, \u00a0acogiendo \u00a0el \u00a0planteamiento \u00a0de \u00a0la duda \u00a0razonable a favor del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por omisi\u00f3n \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Denuncia \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0omiti\u00f3 \u00a0las \u00a0siguientes pruebas:\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La \u00a0historia cl\u00ednica que Lewis Enrique \u00a0Pizarro \u00a0Molina estaba bajo los efectos del alcohol cuando ingres\u00f3 al hospital, \u00a0tal \u00a0como \u00a0se puede consultar en el folio 36 del cuaderno No. 1. Pese a ello, el \u00a0citado \u00a0dijo \u00a0en \u00a0su \u00a0testimonio \u00a0que \u00a0no \u00a0hab\u00eda tomado esa noche y el Tribunal \u00a0acept\u00f3 \u00a0 que \u00a0 \u201cs\u00f3lo \u00a0 el \u00a0 que \u00a0 muri\u00f3 \u00a0 estaba \u00a0embriagado\u201d. \u00a0Para el recurrente, el testigo minti\u00f3 \u00a0cuando \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que no estaba ebrio y nada explica qu\u00e9 hac\u00eda a esa hora en la \u00a0calle, \u00a0 y, \u00a0 si \u00a0 estaba \u00a0 ebrio, \u00a0 como \u00a0 lo \u00a0 reza \u00a0 la \u00a0 historia \u00a0cl\u00ednica, \u00a0\u201c&#8230;es \u00a0muy \u00a0probable que no tenga idea clara acerca \u00a0de \u00a0qui\u00e9n \u00a0o \u00a0quienes \u00a0le ultimaron a bala\u201d, m\u00e1xime \u00a0cuando \u00a0 \u00a0seg\u00fan \u00a0 su \u00a0 propia \u00a0 versi\u00f3n \u00a0 manifiesta \u00a0 que \u00a0 \u201c&#8230;en \u00a0 el \u00a0barrio \u00a0se \u00a0dice \u00a0que \u00a0fue \u00a0el \u00a0hifueputa \u00a0(sic) \u00a0ese \u00a0del \u00a0polic\u00eda\u201d, \u00a0 rumor \u00a0 que \u00a0 fue \u00a0 ignorado \u00a0 por \u00a0el \u00a0Tribunal.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. El acta de levantamiento del cad\u00e1ver que \u00a0indica, \u00a0entre \u00a0las \u00a0heridas que presentaba el occiso, una de 10 cent\u00edmetros de \u00a0di\u00e1metro \u00a0sobre \u00a0la \u00a0l\u00ednea \u00a0divisoria \u00a0de \u00a0los gl\u00fateos, que es \u201ccomo si esa \u00a0persona \u00a0hubiera \u00a0sido \u00a0atravesada \u00a0por \u00a0un \u00a0proyectil \u00a0de \u00a0un \u00a0arma \u00a0distinta a \u00a0rev\u00f3lver, \u00a0dado \u00a0que \u00a0un rev\u00f3lver no atraviesa as\u00ed un cuerpo humano adulto en \u00a0esa \u00a0zona \u00a0(pubiana), \u00a0porque son armas de poco poder de destrucci\u00f3n&#8230;\u201d. Tal \u00a0circunstancia, \u00a0agrega, \u00a0si \u00a0bien \u00a0no \u00a0descarta \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de un rev\u00f3lver, \u00a0\u201ctampoco \u00a0descarta \u00a0que \u00a0hubo otro actor con arma de \u00a0fuego \u00a0 de \u00a0 alta \u00a0 capacidad \u00a0 de \u00a0 herir, \u00a0 de \u00a0 mayor \u00a0poder \u00a0que \u00a0un \u00a0simple \u00a0rev\u00f3lver\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0El \u00a0informe \u00a0del \u00a0agente \u00a0Miguel \u00c1ngel \u00a0Fuentes \u00a0Guerrero \u00a0que \u00a0obra \u00a0al folio 115 del cuaderno de la Fiscal\u00eda, el cual \u00a0indica \u00a0que Marcos Bassa Guti\u00e9rrez manifest\u00f3 que el testigo de cargo Mart\u00ednez \u00a0Buchelly \u00a0pensaba retractarse de la declaraci\u00f3n rendida contra su representado, \u00a0y que por tal motivo fue lanzado de la residencia donde pernoctaba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0El hecho indicador de que la familia de \u00a0Eusebio \u00a0Z\u00fa\u00f1iga \u00a0Mendoza \u00a0no \u00a0se \u00a0constituyera en parte civil, el cual reporta \u00a0\u201cuna \u00a0 inferencia \u00a0 l\u00f3gica \u00a0 probable\u201d \u00a0en el sentido de que la familia de la v\u00edctima no estaba segura \u00a0de que RODR\u00cdGUEZ VARGAS fuera el verdadero agresor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. El hecho indicador de que la funci\u00f3n de \u00a0radio-operador \u00a0que cumpl\u00eda el procesado como agente de la polic\u00eda en un sitio \u00a0de \u00a0alto \u00a0comercio \u00a0il\u00edcito, \u00a0prostituci\u00f3n \u00a0y \u00a0drogadicci\u00f3n \u00a0de \u00a0la ciudad de \u00a0Cartagena, fuere la causa de una injusta imputaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo \u00a0lo \u00a0que \u00a0titula \u00a0\u201ctrascendencia \u00a0o \u00a0incidencia\u201d del yerro, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0aduce \u00a0que \u00a0los anteriores elementos de juicio, ignorados por el \u00a0Tribunal, \u00a0llevaban \u00a0a \u00a0plantear \u00a0una duda razonable, la cual debilita o pone en \u00a0tela \u00a0de \u00a0juicio \u00a0muchas \u00a0de \u00a0las premisas mayores de la sentencia, entre ellas, \u00a0enumera las siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a) Que los hechos sucedieron en un bar y no \u00a0en \u00a0la \u00a0calle; b) que pudieron ser varios los que dispararon armas de fuego y no \u00a0uno \u00a0solo; \u00a0c) \u00a0que \u00a0el \u00a0disparo \u00a0no \u00a0fue \u201ca boca de jarro\u201d, ni tampoco \u201ca \u00a0quemarropa\u201d; \u00a0d) \u00a0que \u00a0el \u00a0testigo v\u00edctima s\u00ed tiene motivos para endilgar al \u00a0procesado \u00a0la \u00a0autor\u00eda \u00a0del \u00a0hecho, \u00a0entre \u00a0ellos, \u00a0el \u00a0eventual \u00a0lucro \u00a0que le \u00a0representar\u00eda \u00a0una \u00a0condena \u00a0en contra del procesado, o por el prejuicio que se \u00a0tiene \u00a0socialmente \u00a0sobre \u00a0los \u00a0miembros \u00a0de \u00a0la \u00a0polic\u00eda; \u00a0y e) que el testigo \u00a0Mart\u00ednez \u00a0Buchelly \u00a0no es serio, ni b\u00e1sico como se afirma en el fallo, pues se \u00a0iba a retractar de los cargos contra el procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finaliza el cargo solicitando que se case la \u00a0sentencia, \u00a0dictando el fallo que ha de reemplazarla, acogiendo el planteamiento \u00a0de la duda razonable a favor del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO P\u00daBLICO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Primer \u00a0cargo. \u00a0Nulidad \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del derecho de defensa por \u00a0falta de investigaci\u00f3n integral. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Despu\u00e9s \u00a0de destacar algunos reparos t\u00e9cnicos a la proposici\u00f3n de \u00a0la \u00a0censura, \u00a0especialmente \u00a0a \u00a0la \u00a0hora de definir el momento a partir del cual \u00a0debe \u00a0declararse \u00a0la \u00a0anulaci\u00f3n pedida, la Procuradora Segunda Delegada para la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0responde \u00a0las \u00a0cr\u00edticas \u00a0del \u00a0demandante \u00a0bajo \u00a0la \u00a0siguiente \u00a0\u00f3ptica: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0no recaudado del testimonio de Marcos Bassa Guti\u00e9rrez, no puede \u00a0comprometer \u00a0la \u00a0legalidad del fallo impugnado, en primer lugar, porque a partir \u00a0de \u00a0la \u00a0informaci\u00f3n del se\u00f1or Marcos Bassa Guti\u00e9rrez, en el sentido de que el \u00a0testigo \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cpensaba \u00a0 \u00a0 retractarse\u201d, \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0recurrente \u00a0 construy\u00f3 \u00a0 una \u00a0 hip\u00f3tesis \u00a0 puramente \u00a0especulativa, \u00a0a \u00a0saber \u00a0que \u00a0el \u00a0testigo Mart\u00ednez Buchelly fue \u201cdesaparecido\u201d, \u00a0y \u00a0un \u00a0argumento \u00a0de esa \u00a0naturaleza \u00a0le \u00a0quita \u00a0seriedad \u00a0al reparo, pues ni est\u00e1 demostrado que pensara \u00a0retractarse, \u00a0ni \u00a0que \u00a0alguien lo hubiese desaparecido para que no se retractara \u00a0del testimonio que rindi\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Y, \u00a0en \u00a0segundo \u00a0lugar, \u00a0porque \u00a0para \u00a0la \u00a0Procuradora \u00a0una \u00a0lectura \u00a0detenida \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0que \u00a0rindi\u00f3 \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Mart\u00ednez \u00a0Buchelly lleva a \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0una \u00a0eventual retractaci\u00f3n tampoco tendr\u00eda la trascendencia que \u00a0pretende \u00a0el actor, en tanto la versi\u00f3n que suministr\u00f3 no es la piedra angular \u00a0que \u00a0soporta \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia, pues no imput\u00f3 la autor\u00eda de los \u00a0hechos \u00a0a \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0VARGAS, \u00a0sino \u00a0que asumi\u00f3 una actitud cuidadosa al hacer \u00a0expreso \u00a0que \u00a0los \u00a0datos \u00a0sobre \u00a0la \u00a0identidad \u00a0del \u00a0citado \u00a0los hab\u00eda o\u00eddo de \u00a0comentarios \u00a0de la gente; es decir, agrega, con la versi\u00f3n del testigo se dej\u00f3 \u00a0en \u00a0manos de la fiscal\u00eda una hip\u00f3tesis de trabajo susceptible de comprobarse o \u00a0de desvirtuarse en curso del proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Seg\u00fan \u00a0la Procuradora, el soporte de la decisi\u00f3n de condena fue la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0Pizarro \u00a0Molina, quien incrimino directamente al \u00a0agente \u00a0CARLOS \u00a0HERN\u00c1N \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0como \u00a0el \u00a0autor \u00a0de \u00a0los \u00a0disparos, \u00a0lo que \u00a0ratific\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica. Desde esa perspectiva, considera que los \u00a0dem\u00e1s \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0como \u00a0la \u00a0denuncia \u00a0del \u00a0padre \u00a0de \u00a0una de las \u00a0v\u00edctimas \u00a0 y \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0Mart\u00ednez \u00a0Buchelly, \u00a0son \u00a0pruebas \u00a0accesorias \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0pueden \u00a0 \u00a0tener \u00a0 \u00a0la \u00a0 entidad \u00a0 que \u00a0 pretende \u00a0 el \u00a0recurrente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Pero \u00a0adem\u00e1s, \u00a0para \u00a0la \u00a0Procuradora, \u00a0la declaraci\u00f3n de Mart\u00ednez \u00a0Buchelly \u00a0se presenta objetiva y cre\u00edble y no se advierte que una retractaci\u00f3n \u00a0pudiera \u00a0modificar el m\u00e9rito que por los diversos funcionarios que han conocido \u00a0del \u00a0proceso \u00a0se \u00a0le \u00a0ha \u00a0asignado. \u00a0Y \u00a0si \u00a0ello \u00a0sucediera, \u00a0como \u00a0lo arguye el \u00a0recurrente,\u00a0 \u00a0tampoco \u00a0ser\u00eda \u00a0una \u00a0prueba \u00f3bice para desquiciar el fallo, \u00a0por las razones arriba anotadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0lo \u00a0tanto,\u00a0 \u00a0concluye, \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Bassa no era \u00a0trascendente al objeto de juzgamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de Rosario M\u00fanera Ortiz y de \u00a0Felicidad \u00a0Garc\u00e9s \u00a0Garc\u00eda, \u00a0encuentra \u00a0que \u00a0aunque \u00a0tales \u00a0testimonios \u00a0no \u00a0se \u00a0recaudaron \u00a0por \u00a0circunstancias ajenas a la administraci\u00f3n de justicia, a pesar \u00a0de \u00a0haber \u00a0sido solicitadas y ordenadas, la cr\u00edtica de la defensa es superflua, \u00a0en \u00a0la medida que los hechos se demostraron con medios de prueba diversos, entre \u00a0ellos, \u00a0las \u00a0historias \u00a0cl\u00ednicas \u00a0que \u00a0dan \u00a0cuenta de la hora de llegada de las \u00a0v\u00edctimas \u00a0al \u00a0Hospital Universitario de Cartagena, el testimonio de la v\u00edctima \u00a0Lewis \u00a0Pizarro \u00a0Molina \u00a0y \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de Julio Javier Mart\u00ednez Buchelly, \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales \u00a0se \u00a0sabe \u00a0con \u00a0seguridad \u00a0que a esa hora \u00a0aproximada, \u00a0ese \u00a0d\u00eda, \u00a0y en inmediaciones de la casa del agente CARLOS HERN\u00c1N \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0VARGAS \u00a0result\u00f3 \u00a0gravemente \u00a0herido \u00a0Lewis \u00a0Pizarro Molina y muerto \u00a0Eusebio \u00a0 Z\u00fa\u00f1iga \u00a0 por \u00a0 heridas \u00a0 causadas \u00a0 con \u00a0 proyectiles \u00a0 de \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0lo \u00a0tanto, para la Delegada el reparo deviene intranscendente y \u00a0no \u00a0tiene \u00a0la \u00a0virtualidad \u00a0de excluir la real ocurrencia del m\u00faltiple atentado \u00a0con \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego, \u00a0ni \u00a0la responsabilidad del sentenciado, probada con otros \u00a0medios \u00a0 de \u00a0 convicci\u00f3n \u00a0 diversos \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 declaraciones \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 dos \u00a0damas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Cargo \u00a0segundo. \u00a0Nulidad \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho \u00a0de defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0Procuradora \u00a0no \u00a0advierte error de procedimiento ni vulneraci\u00f3n \u00a0al \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0defensa \u00a0en la actuaci\u00f3n de la fiscal\u00eda, cuando dispuso la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0 preliminar \u00a0 el \u00a0 12 \u00a0 de \u00a0 diciembre \u00a0de \u00a01995, \u00a0y \u00a0abri\u00f3 \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0formal \u00a0el \u00a026 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0siguiente \u00a0una \u00a0vez logr\u00f3 la plena \u00a0identidad \u00a0del \u00a0imputado, \u00a0como \u00a0lo \u00a0requer\u00eda \u00a0el \u00a0art\u00edculo 319 del c\u00f3digo de \u00a0procedimiento \u00a0penal \u00a0vigente \u00a0para \u00a0la \u00a0\u00e9poca, \u00a0pues \u00a0de acuerdo con el inciso \u00a0primero \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0art\u00edculo \u00a0 322 \u00a0 \u00eddem, \u00a0no \u00a0era \u00a0requisito \u00a0llamar \u00a0a \u00a0versi\u00f3n \u00a0libre \u00a0al \u00a0imputado, \u00a0ni \u00a0notificarle \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica de pruebas de la fase preliminar, entre otras razones \u00a0porque \u00a0cuando \u00a0se \u00a0logr\u00f3 la identidad plena del agente sindicado (a partir del \u00a0oficio \u00a0No. 00119 del 18 de enero de 1996), ya el testigo Julio Javier Mart\u00ednez \u00a0Buchelly \u00a0hab\u00eda \u00a0rendido \u00a0su \u00a0declaraci\u00f3n. \u00a0Y, \u00a0en esa estructura procesal, no \u00a0pod\u00eda \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0abstenerse \u00a0de \u00a0recaudar las pruebas que sirvieran a su \u00a0cometido \u00a0 \u00a0 hasta \u00a0 \u00a0 tanto \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0lograra \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0individualizaci\u00f3n \u00a0 \u00a0del \u00a0imputado.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0agrega, \u00a0seg\u00fan el inciso tercero del\u00a0 art\u00edculo 324, \u00a0quien \u00a0tuviera \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0que en una investigaci\u00f3n previa se ventilaban \u00a0imputaciones \u00a0en su contra, pod\u00eda solicitar que se le escuchara de inmediato en \u00a0versi\u00f3n \u00a0libre \u00a0y \u00a0designar \u00a0defensor \u00a0que \u00a0lo \u00a0asistiera e interviniera en las \u00a0diligencias, \u00a0justamente en desarrollo del derecho de contradicci\u00f3n, situaci\u00f3n \u00a0a la que en ning\u00fan momento se acogi\u00f3 RODR\u00cdGUEZ VARGAS. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0De \u00a0otro \u00a0lado, \u00a0todas \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0practicadas \u00a0en la indagaci\u00f3n \u00a0preliminar \u00a0estuvieron a disposici\u00f3n del procesado y su defensor desde el mismo \u00a0momento \u00a0en \u00a0el que se le vincul\u00f3\u00a0 a trav\u00e9s de indagatoria, por lo que en \u00a0relaci\u00f3n con ellas s\u00ed pudo ejercer el derecho de contradicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Recuerda \u00a0 que \u00a0Mart\u00ednez \u00a0Buchelly \u00a0no \u00a0incrimin\u00f3 \u00a0directamente \u00a0a \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Vargas de la autor\u00eda de los il\u00edcitos, como s\u00ed lo hizo la v\u00edctima \u00a0de \u00a0manera \u00a0contundente, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que desde esa perspectiva, la declaraci\u00f3n de \u00a0Mart\u00ednez \u00a0Buchelly no es la prueba de cargo en la que se funda el sentido de la \u00a0condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Refiere \u00a0que el car\u00e1cter de \u201cprueba sumaria\u201d que le atribuye el \u00a0casacionista \u00a0a la declaraci\u00f3n de Mart\u00ednez Buchelly es un concepto del cual se \u00a0ocupa \u00a0el \u00a0r\u00e9gimen de procedimiento civil, pero el proceso penal tiene regulado \u00a0el \u00a0mecanismo \u00a0para \u00a0aquello \u00a0que \u00a0en \u00a0un \u00a0momento \u00a0pueda ser prueba sumaria sea \u00a0susceptible \u00a0del \u00a0contradictorio \u00a0y \u00a0sobre \u00a0ese \u00a0supuesto \u00a0pueda \u00a0ser \u00a0objeto de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0conforme \u00a0a \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de la sana cr\u00edtica, en virtud de la \u00a0cual \u00a0al \u00a0funcionario \u00a0judicial \u00a0le \u00a0corresponde \u00a0exponer \u00a0siempre, \u00a0y de manera \u00a0razonada, \u00a0el \u00a0m\u00e9rito que asigna a cada medio de convicci\u00f3n (art\u00edculo 254 del \u00a0D. 2700 de 1991). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0lo tanto, aunque Mart\u00ednez Buchelly, no ampli\u00f3 su versi\u00f3n, no \u00a0por \u00a0esa \u00a0raz\u00f3n \u00a0le \u00a0estaba vedada a la administraci\u00f3n de justicia apreciar su \u00a0dicho \u00a0 y \u00a0 articularlo, \u00a0 en \u00a0 lo \u00a0 esencial, \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 testimonio \u00a0 de \u00a0 la \u00a0v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Concluye \u00a0se\u00f1alando que la cr\u00edtica del recurrente en este cargo no \u00a0puede \u00a0 comprometer \u00a0 la \u00a0 decisi\u00f3n \u00a0 impugnada \u00a0 y \u00a0 por \u00a0 lo \u00a0tanto \u00a0no \u00a0debe \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Cargo \u00a0tercero. \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustantiva \u00a0por \u00a0\u201cfalso juicio de identidad, debido a falso juicio de \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0al aplicar absurdamente las reglas de bal\u00edstica forense\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Procuradora \u00a0destaca \u00a0los \u00a0errores \u00a0de \u00a0t\u00e9cnica \u00a0en \u00a0que incurre al libelista, al confundir el error de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de identidad con yerros provenientes de lo que \u00e9l llama \u201cmanejo \u00a0 absurdo \u00a0 de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0probatoria\u201d, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0se \u00a0identifica \u00a0con \u00a0el\u00a0 \u00a0error de hecho por falso \u00a0raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tal \u00a0indefinici\u00f3n, se\u00f1ala, llev\u00f3 al impugnante a un planteamiento \u00a0especulativo, \u00a0que \u00a0dista \u00a0de \u00a0la \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0uno \u00a0u \u00a0otro \u00a0sentido de \u00a0quebranto \u00a0normativo \u00a0indirecto, \u00a0adentr\u00e1ndose \u00a0en una confrontaci\u00f3n entre las \u00a0experticias \u00a0m\u00e9dicas \u00a0y \u00a0la \u00a0versi\u00f3n de la v\u00edctima, para presentar a la Corte \u00a0una \u00a0insular \u00a0y \u00a0privada \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de los hechos orientada a satisfacer los \u00a0intereses \u00a0 que \u00a0 defiende \u00a0 en \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0pero \u00a0sin \u00a0lograr \u00a0desquiciar \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n\u00a0 del sentenciador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0esa \u00a0perspectiva, \u00a0la Delegada entra a \u00a0responder \u00a0 cada \u00a0 tema \u00a0 que \u00a0toca \u00a0el \u00a0impugnante, \u00a0de \u00a0la \u00a0siguiente \u00a0manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a) \u00a0Respecto \u00a0de la presencia de tatuaje en \u00a0las \u00a0heridas a boca de jarro, destaca que aunque es equivocada la manifestaci\u00f3n \u00a0del \u00a0Tribunal al afirmar que la v\u00edctima no ten\u00eda tatuaje porque el disparo fue \u00a0hecho \u00a0a \u00a0boca \u00a0de \u00a0jarro, \u00a0tal como lo alega el impugnante, de todas maneras el \u00a0casacionista \u00a0no \u00a0tuvo \u00a0en cuenta que ninguna de las v\u00edctimas falleci\u00f3 el 3 de \u00a0diciembre, \u00a0inmediatamente \u00a0despu\u00e9s \u00a0del atentado, pues Lewis Pizarro Molina no \u00a0muri\u00f3, \u00a0mientras \u00a0Eusebio \u00a0Z\u00fa\u00f1iga falleci\u00f3 el 9 de enero de 1996, por lo que \u00a0la \u00a0evidencia \u00a0f\u00edsica de residuos de p\u00f3lvora en los dos cuerpos no se recaudo, \u00a0o al menos no se dej\u00f3 constancia de ello. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, en el hospital las v\u00edctimas fueron \u00a0sometidas \u00a0inmediatamente \u00a0al \u00a0tratamiento \u00a0intrahospitalario \u00a0para salvarles la \u00a0vida, \u00a0de \u00a0manera \u00a0que \u00a0el \u00a0tratamiento \u00a0terap\u00e9utico\u00a0 \u00a0estuvo \u00a0orientado a \u00a0higienizar \u00a0las \u00a0heridas, \u00a0y \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0de \u00a0una \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0salvamento, \u00a0lo \u00a0prioritario no era establecer la existencia del tatuaje. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0la \u00a0Procuradora esa es la raz\u00f3n y la \u00a0\u00f3ptica \u00a0que \u00a0permite \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0ninguna \u00a0relevancia \u00a0tiene \u00a0discutir si las \u00a0v\u00edctimas \u00a0registraban \u00a0tatuaje \u00a0o \u00a0no, \u00a0pues una pericia de esa \u00edndole no hizo \u00a0parte \u00a0del \u00a0acervo \u00a0probatorio \u00a0con \u00a0que \u00a0cuenta \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0por lo que en su \u00a0criterio \u00a0no \u00a0puede \u00a0tildarse \u00a0de \u00a0errada \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0del \u00a0fallador cuando \u00a0sostiene que el disparo fue hecho a boca de jarro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b) \u00a0Frente a la credibilidad del testimonio \u00a0de \u00a0Lewis \u00a0Enrique \u00a0Pizarro \u00a0Molina, que cuestiona la defensa, por cuanto, si el \u00a0disparo \u00a0fue \u00a0hecho \u00a0a \u00a0acorta \u00a0distancia \u00a0deber\u00eda \u00a0haber tatuaje\u00a0 y no se \u00a0report\u00f3, \u00a0encuentra \u00a0la \u00a0Procuradora \u00a0que \u00a0ello \u00a0tiene \u00a0explicaci\u00f3n \u00a0desde \u00a0la \u00a0perspectiva \u00a0de \u00a0las \u00a0acciones \u00a0de \u00a0salvamento \u00a0intrahospitalarias a que se hizo \u00a0alusi\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0punto \u00a0anterior, \u00a0y \u00a0por \u00a0ello, la pericia que se pr\u00e1ctico al \u00a0paciente, \u00a0y \u00a0sobre \u00a0la \u00a0cual \u00a0funda \u00a0la \u00a0cr\u00edtica el demandante, aclar\u00f3 que el \u00a0examen \u00a0de \u00a0medicina \u00a0legal no se hizo de manera inmediata, como consta al folio \u00a091, \u00a0del \u00a0segundo cuaderno. En igual sentido, el resumen de la historia cl\u00ednica \u00a0no \u00a0dio \u00a0cuenta \u00a0de residuos de p\u00f3lvora, en la medida que lo prioritario fue el \u00a0tratamiento operatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo tanto, si no se registraron rastros \u00a0de \u00a0 p\u00f3lvora \u00a0en \u00a0la \u00a0heridas \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0Lewis \u00a0Pizarro \u00a0Molina, \u00a0y \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0tuvo \u00a0por cierto su dicho para fundamentar la decisi\u00f3n, partiendo \u00a0de \u00a0que el procesado le hizo sendos disparos \u201cpor contacto\u201d, como lo afirm\u00f3 \u00a0la \u00a0v\u00edctima, ello no comporta que haya errado en la apreciaci\u00f3n de la prueba y \u00a0tampoco es evidencia de que el testigo de cargo haya mentido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0ello, \u00a0la \u00a0Delegada \u00a0estima \u00a0que no le \u00a0asiste raz\u00f3n al demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>c) En cuanto a la alegaci\u00f3n seg\u00fan la cual \u00a0no \u00a0resulta \u00a0cre\u00edble \u00a0el \u00a0dicho \u00a0de \u00a0la v\u00edctima Lewis Pizarro cuando narra que \u00a0recibi\u00f3 \u00a0los \u00a0disparos \u00a0a boca de jarro, por contacto, dada la posici\u00f3n que le \u00a0atribuye \u00a0al \u00a0procesado \u00a0en \u00a0el \u00a0momento en que accion\u00f3 el arma, y el estado de \u00a0embriaguez \u00a0 en \u00a0que \u00a0supuestamente \u00a0se \u00a0encontraba, \u00a0para \u00a0la \u00a0Delegada, \u00a0tales \u00a0razonamientos \u00a0del \u00a0censor, resultan especulativos, pues aunque hipot\u00e9ticamente \u00a0es \u00a0viable \u00a0arg\u00fcir \u00a0la dificultad que ofrece disparar por la parte anterior del \u00a0cuerpo \u00a0cuando \u00a0se \u00a0aprehende a la v\u00edctima por la espalda y por el cabello, una \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0de este g\u00e9nero no es regla de experiencia, ni de ciencia y tampoco \u00a0de l\u00f3gica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, en las condiciones espec\u00edficas en \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0el \u00a0ataque \u00a0s\u00ed \u00a0era posible impactar en el rostro de la \u00a0v\u00edctima, \u00a0pues \u00a0de \u00a0acuerdo con la historia cl\u00ednica los proyectiles impactaron \u00a0de \u00a0modo \u00a0lateral, \u00a0penetrando \u00a0por el p\u00f3mulo izquierdo, a m\u00e1s de que la ojiva \u00a0por \u00a0 donde \u00a0 se \u00a0 introdujo \u00a0 no \u00a0 se \u00a0 report\u00f3 \u00a0 como \u00a0 redonda \u00a0\u2013lo \u00a0que \u00a0fuese \u00a0normal \u00a0si \u00a0el impacto \u00a0proviniese \u00a0de \u00a0alguien \u00a0que \u00a0est\u00e1 \u00a0de frente-, sino ovalada, y ello no implica \u00a0entender \u00a0que \u00a0el \u00a0victimario \u00a0no \u00a0dispar\u00f3 \u00a0desde una perspectiva frontal, como \u00a0alude el demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0manera \u00a0que \u00a0para \u00a0la \u00a0Delegada, \u00a0las \u00a0cr\u00edticas \u00a0del \u00a0casacionista no son demostrativas de alg\u00fan yerro de raciocinio, \u00a0entre \u00a0otras \u00a0cosas, porque fueron m\u00faltiples los factores que tuvo en cuenta el \u00a0fallador \u00a0para \u00a0darle \u00a0credibilidad \u00a0a la versi\u00f3n de la v\u00edctima, raz\u00f3n por la \u00a0cual estima que no debe prosperar el cargo.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 Cargo \u00a0cuarto. \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley sustantiva por falsos juicios de existencia por suposici\u00f3n \u00a0y por omisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1) \u00a0 Falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0suposici\u00f3n \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para la Procuradora, la propuesta del censor \u00a0en \u00a0este cargo, dista de la fundamentaci\u00f3n y presentaci\u00f3n de un error de hecho \u00a0por \u00a0falso juicio de existencia por suposici\u00f3n, pues en su criterio el tribunal \u00a0en \u00a0ning\u00fan \u00a0momento \u00a0imagin\u00f3 que el procesado CARLOS HERN\u00c1N RODR\u00cdGUEZ VARGAS \u00a0ten\u00eda \u00a0alg\u00fan \u00a0nivel \u00a0de \u00a0tolerancia \u00a0al \u00a0alcohol, \u00a0porque \u00a0para \u00a0determinar su \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0no \u00a0fue relevante ese aspecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo trascendente en el fallo, agrega, radic\u00f3 \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0no \u00a0logr\u00f3 demostrar que a la hora de los hechos hubiese \u00a0estado \u00a0en \u00a0lugar \u00a0ajeno \u00a0al \u00a0sitio \u00a0donde estos ocurrieron,\u00a0 y por ello se \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0ninguna trascendencia ten\u00eda el hecho de que se hubiere presentado \u00a0a laborar normalmente al d\u00eda siguiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De modo que no hubo suposici\u00f3n de la prueba \u00a0que \u00a0implique \u00a0tener por demostrado alg\u00fan nivel de tolerancia al alcohol, ni el \u00a0asunto fue trascendente para decidir el sentido del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2) \u00a0 Falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esta oportunidad, dice la Procuradora, el \u00a0demandante \u00a0 propone \u00a0 otras \u00a0 tesis \u00a0 especulativa \u00a0 orientada \u00a0 a \u00a0 decir \u00a0que \u00a0\u201cpudo \u00a0interactuar \u00a0un arma de fuego de alto poder o \u00a0de \u00a0largo \u00a0alcance, que los hechos no ocurrieron donde dice la v\u00edctima, sino en \u00a0un \u00a0bar, \u00a0que \u00a0las \u00a0v\u00edctimas \u00a0se \u00a0encontraban \u00a0ingiriendo \u00a0licor \u00a0cuando fueron \u00a0ultimadas, \u00a0y que actuaron uno o m\u00e1s atacantes\u201d, con \u00a0lo \u00a0cual quiere cambiar las circunstancias f\u00e1cticas que vinculaban la actividad \u00a0del \u00a0agente \u00a0sentenciado, sin demostrar el falso juicio de existencia que alega. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0As\u00ed, \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0pretendida omisi\u00f3n de la historia cl\u00ednica de \u00a0Pizarro \u00a0Molina, \u00a0lo \u00a0que seg\u00fan el casacionista llev\u00f3 al juzgador a desconocer \u00a0la \u00a0probabilidad \u00a0de \u00a0que la v\u00edctima no tuviera una idea clara de qui\u00e9n fue su \u00a0atacante, \u00a0es una tesis especulativa, pues el se\u00f1alamiento que Pizarro hizo del \u00a0procesado \u00a0 se \u00a0demostr\u00f3 \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0factores \u00a0tales \u00a0como \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0inmediata, \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0previo \u00a0que ten\u00eda del polic\u00eda y de su familia, a \u00a0quienes \u00a0ve\u00eda \u00a0con \u00a0frecuencia \u00a0en \u00a0el sitio de estacionamiento del bus, y as\u00ed \u00a0mismo \u00a0el que ten\u00eda de la familia de la esposa, con quienes viv\u00eda el imputado, \u00a0etc. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0en criterio de la Delegada, la circunstancia de que \u00a0no \u00a0se \u00a0haya \u00a0hecho \u00e9nfasis en la historia cl\u00ednica de Lewis Pizarro, no es una \u00a0condici\u00f3n \u00a0que le quite cr\u00e9dito a la imputaci\u00f3n, como pretende el demandante, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0el \u00a0influjo \u00a0de \u00a0bebidas \u00a0alcoh\u00f3licas no inhibe los sentidos ni la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0reconocer \u00a0al \u00a0agresor, \u00a0salvo \u00a0que \u00a0se \u00a0tratase de extremada o \u00a0may\u00fascula \u00a0ingesti\u00f3n \u00a0de alcohol o de sustancias estupefacientes, y de ello no \u00a0se registr\u00f3 ning\u00fan indicio en la documentaci\u00f3n del paciente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0a \u00a0la \u00a0alegada \u00a0omisi\u00f3n \u00a0del \u00a0acta \u00a0de\u00a0 \u00a0levantamiento \u00a0del \u00a0cad\u00e1ver \u00a0de Eusebio Z\u00fa\u00f1iga, a partir de lo cual \u00a0sugiere \u00a0el \u00a0demandante que el sentenciado no fue el autor del ataque, aduce que \u00a0aunque \u00a0el \u00a0fallo no se fund\u00f3 en la prueba que demuestra que el occiso recibi\u00f3 \u00a0un \u00a0impacto de arma de fuego en la regi\u00f3n de los gl\u00fateos, ni tampoco especul\u00f3 \u00a0sobre \u00a0la \u00a0capacidad devastadora del rev\u00f3lver con el que se realiz\u00f3 el ataque, \u00a0ello \u00a0no \u00a0compromete \u00a0la \u00a0legalidad de la decisi\u00f3n, fundada en esencia sobre la \u00a0imputaci\u00f3n directa que formul\u00f3 el testigo Lewis Pizarro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunque ciertamente el fallador haya omitido \u00a0considerar \u00a0las \u00a0constancias \u00a0que \u00a0dan \u00a0cuenta \u00a0de una herida en la parte de los \u00a0gl\u00fateos \u00a0de \u00a0Eusebio \u00a0Z\u00fa\u00f1iga, el argumento por si mismo tampoco demuestra que \u00a0no \u00a0haya \u00a0sido \u00a0con \u00a0el arma del agente que se caus\u00f3 impacto en el cuerpo de la \u00a0v\u00edctima, tal como surge de la incriminaci\u00f3n del testigo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0no \u00a0puede \u00a0soslayarse \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de que \u00a0Eusebio \u00a0Z\u00fa\u00f1iga recibi\u00f3 tratamiento terap\u00e9utico durante algo m\u00e1s de un mes, \u00a0lo \u00a0que \u00a0permite \u00a0afirmar \u00a0con certeza que la herida de los gl\u00fateos hab\u00eda sido \u00a0objeto \u00a0de \u00a0tratamiento terap\u00e9utico desde el 3 de diciembre al 9\u00a0 de enero \u00a0siguiente, \u00a0y \u00a0ello \u00a0impide \u00a0especular \u00a0sobre \u00a0lo \u00a0devastador \u00a0del \u00a0impacto, \u00a0la \u00a0potencialidad \u00a0destructiva \u00a0del arma, si se regeneraron o si se deterioraron los \u00a0tejidos carnosos, etc. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0del informe del agente \u00a0Miguel \u00a0\u00c1ngel \u00a0Fuentes \u00a0Guerrero, \u00a0que \u00a0se\u00f1ala \u00a0que \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Marcos \u00a0Bassa \u00a0Guti\u00e9rrez \u00a0cont\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0testigo \u00a0de cargo\u00a0 (Mart\u00ednez Buchelly pensaba \u00a0retractarse \u00a0y \u00a0el \u00a0lanzamiento de que fue objeto el testigo Mart\u00ednez Buchelly, \u00a0quien \u00a0pensaba \u00a0retractarse \u00a0de \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n, \u00a0la Procuradora se remite a la \u00a0respuesta dada al primer cargo de esta demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente al pretendido hecho indicador de que \u00a0la \u00a0familia \u00a0de \u00a0Eusebio \u00a0Z\u00fa\u00f1iga \u00a0Mendoza no se constituy\u00f3 en parte civil, lo \u00a0cual\u00a0 \u00a0 reporta \u00a0 para \u00a0 el \u00a0casacionista \u00a0\u201cuna \u00a0inferencia \u00a0 l\u00f3gica \u00a0probable\u201d \u00a0que \u00a0apunta \u00a0a \u00a0que \u00a0aquella \u00a0no \u00a0estaba segura de que RODR\u00cdGUEZ VARGAS fuera el verdadero agresor y \u00a0conduce \u00a0a \u00a0un estado dudoso sobre la responsabilidad del incriminado, encuentra \u00a0la \u00a0Procuradora que a folios 159, 159 a, 159b, 159c, 159d, y 160 del cuaderno 2, \u00a0obra \u00a0la \u00a0demanda \u00a0que \u00a0present\u00f3\u00a0 \u00a0Humberto \u00a0Z\u00fa\u00f1iga, hermano de Eusebio, \u00a0quien \u00a0 \u00a0procur\u00f3 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0trav\u00e9s \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0apoderado \u00a0 la \u00a0 indemnizaci\u00f3n \u00a0correspondiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre el hecho indicador de que la funci\u00f3n \u00a0de \u00a0radio-operador \u00a0que cumpl\u00eda el agente RODR\u00cdGUEZ VARGAS en una zona de alto \u00a0comercio \u00a0il\u00edcito, \u00a0prostituci\u00f3n y drogadicci\u00f3n de la ciudad de Cartagena, lo \u00a0cual \u00a0pudo \u00a0ser \u00a0la causa de la injusta imputaci\u00f3n contra el agente RODR\u00cdGUEZ, \u00a0aduce \u00a0 que \u00a0 el \u00a0demandante \u00a0no \u00a0le \u00a0fija \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0a \u00a0esta \u00a0cr\u00edtica \u00a0especulativa. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0el \u00a0razonamiento no constituye m\u00e9rito para comprometer \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0del \u00a0fallo \u00a0impugnado en sede de casaci\u00f3n, a m\u00e1s de reiterar el \u00a0m\u00e9rito \u00a0 que \u00a0 le \u00a0 dio \u00a0el \u00a0fallador \u00a0a \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0Lewis \u00a0Pizarro.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, frente al supuesto hecho notorio \u00a0de \u00a0que \u00a0al involucrar a un polic\u00eda, los afectados pensaban m\u00e1s en los pingues \u00a0dividendos \u00a0que \u00a0reportaba \u00a0una \u00a0indemnizaci\u00f3n \u00a0con \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0de la condena en \u00a0perjuicios, \u00a0destaca \u00a0la \u00a0Procuradora \u00a0que \u00a0no \u00a0existe \u00a0ninguna prueba de que la \u00a0denuncia \u00a0formulada \u00a0por \u00a0Lewis \u00a0Pizarro contra el agente de la polic\u00eda, lo fue \u00a0s\u00f3lo \u00a0por \u00a0obtener dividendos econ\u00f3micos, y adem\u00e1s, el derecho a la verdad, a \u00a0la \u00a0justicia \u00a0y a la reparaci\u00f3n son expectativas l\u00edcitas que tiene la v\u00edctima \u00a0dentro del proceso penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 lo \u00a0 tanto, \u00a0la \u00a0cr\u00edtica, \u00a0por \u00a0lo \u00a0especulativa, \u00a0 no \u00a0puede \u00a0comprometer \u00a0la \u00a0legitimidad \u00a0del \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0fundado \u00a0en \u00a0la \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0que \u00a0report\u00f3 \u00a0el \u00a0dicho \u00a0del testigo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con tales argumentos, la Delegada considera \u00a0que no debe prosperar el cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Finaliza \u00a0 solicitando \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 Sala \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 case \u00a0 el \u00a0fallo \u00a0impugnado.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA SALA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Primer \u00a0cargo. \u00a0Nulidad \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del derecho de defensa por \u00a0falta de investigaci\u00f3n integral \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Este \u00a0 primer \u00a0reparo \u00a0se \u00a0concreta \u00a0en \u00a0el \u00a0supuesto \u00a0quebranto \u00a0al \u00a0principio \u00a0 de \u00a0 investigaci\u00f3n \u00a0 integral \u00a0como \u00a0fundamento \u00a0para \u00a0reclamar \u00a0la \u00a0invalidaci\u00f3n del fallo, por violaci\u00f3n al derecho de defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aunque \u00a0la \u00a0demanda contiene una \u00a0estructura \u00a0formalmente \u00a0correcta \u00a0en la enunciaci\u00f3n del cargo, pues identifica \u00a0los \u00a0elementos \u00a0probatorios \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0allegaron \u00a0al \u00a0proceso, \u00a0a \u00a0saber \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Marcos \u00a0Bassa \u00a0Guti\u00e9rrez, \u00a0Rosario \u00a0M\u00fanera \u00a0Ortiz y Felicidad \u00a0Garc\u00e9s \u00a0Garc\u00eda, \u00a0as\u00ed \u00a0como lo que se pretend\u00eda acreditar con los mismos, sin \u00a0embargo, \u00a0como \u00a0con \u00a0acierto lo detect\u00f3 la Procuradora Delegada en su concepto, \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0no \u00a0demostr\u00f3 la trascendencia de tales fuentes de convicci\u00f3n \u00a0en \u00a0las \u00a0estimaciones \u00a0fijadas en la sentencia con base en las pruebas valoradas \u00a0por \u00a0los \u00a0juzgadores, \u00a0pues ello no pod\u00eda acreditarse con meras especulaciones, \u00a0como \u00a0 se \u00a0 procede \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0ya \u00a0que \u00a0como \u00a0lo \u00a0tiene \u00a0determinado \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0en \u00a0tales \u00a0eventos lo que el recurrente tiene que \u00a0demostrar \u00a0es la relaci\u00f3n de causa-efecto entre la prueba que echa de menos por \u00a0haber \u00a0sido \u00a0de \u00a0tal \u00a0necesariedad, \u00a0que \u00a0su \u00a0falta \u00a0de \u00a0aducci\u00f3n \u00a0implic\u00f3 \u00a0la \u00a0alteraci\u00f3n \u00a0del \u00a0sentido \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0que \u00a0opt\u00f3 \u00a0el \u00a0fallador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Bajo \u00a0ese \u00a0contexto, \u00a0v\u00e9ase \u00a0que \u00a0el \u00a0aqu\u00ed demandante argumenta el \u00a0desconocimiento \u00a0del \u00a0principio de investigaci\u00f3n integral porque no se recaud\u00f3 \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0del \u00a0se\u00f1or Marcos Bassa Guti\u00e9rrez, ordenada por la Fiscal\u00eda \u00a0en \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a06 \u00a0de septiembre de 1996, a petici\u00f3n de la defensa, quien \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0que el citado personaje fue quien inform\u00f3 al Comandante del Centro de \u00a0Atenci\u00f3n \u00a0Inmediata \u00a0de \u00a0la \u00a0Polic\u00eda, \u00a0que \u00a0el \u00a0testigo Julio Javier Mart\u00ednez \u00a0Buchellly\u00a0 \u00a0-citado \u00a0para \u00a0que \u00a0declarara \u00a0en \u00a0la \u00a0sesi\u00f3n \u00a0de la audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0de juzgamiento que se llevar\u00eda a cabo el 4 de septiembre de 1996-, ya \u00a0no \u00a0viv\u00eda \u00a0en \u00a0el \u00a0barrio \u00a0\u201cEl \u00a0Bosque\u201d, \u00a0sector \u00a0\u201cEl Zapatero\u201d, \u201c&#8230; \u00a0de \u00a0 donde \u00a0 fue \u00a0 lanzado \u00a0 porque \u00a0informo \u00a0que \u00a0se \u00a0retractar\u00eda \u00a0de la declaraci\u00f3n que hab\u00eda dado contra el Ag. Rodr\u00edguez Vargas \u00a0Carlos \u00a0H\u201d, \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0constancia \u00a0dejada \u00a0por \u00a0el \u00a0referido \u00a0Comandante \u00a0en \u00a0el \u00a0reverso \u00a0de \u00a0la boleta de citaci\u00f3n que obra en el \u00a0folio 115 vto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Como \u00a0lo \u00a0concluye \u00a0la \u00a0Delegada, \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0esa constancia, el \u00a0demandante \u00a0 afirma \u00a0 que \u00a0 probablemente \u00a0el \u00a0testigo \u00a0Mart\u00ednez \u00a0Buchelly \u00a0fue \u00a0\u201cdesaparecido\u201d \u00a0porque \u00a0pretend\u00eda \u00a0retractarse de la imputaci\u00f3n lanzada contra el procesado, argumento \u00a0que \u00a0se \u00a0observa \u00a0absolutamente \u00a0especulativo, \u00a0pues \u00a0ning\u00fan elemento de juicio \u00a0serio \u00a0da \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0que realmente el testigo pensara retractarse, y menos que \u00a0alguien \u00a0 \u00a0lo \u00a0 hubiese \u00a0 \u201cdesaparecido\u201d para impedir ese proceder. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Pero \u00a0lo \u00a0relevante en la l\u00f3gica del recurso de casaci\u00f3n, como con \u00a0igual \u00a0acierto \u00a0lo rese\u00f1a la Procuradora, es que una eventual retractaci\u00f3n del \u00a0testimonio \u00a0que \u00a0rindi\u00f3 Mart\u00ednez Buchelly, no tendr\u00eda jam\u00e1s la trascendencia \u00a0que \u00a0pretende \u00a0el \u00a0actor, \u00a0pues \u00a0contrario \u00a0a \u00a0lo \u00a0que \u00a0sostiene, \u00e9ste no es el \u00a0principal \u00a0testigo \u00a0de \u00a0cargo que soporta el sentido de la sentencia, ya que una \u00a0lectura \u00a0integral \u00a0de \u00a0los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0primera \u00a0y \u00a0segunda instancia lleva a la \u00a0inequ\u00edvoca \u00a0convicci\u00f3n \u00a0de que la prueba reina de la responsabilidad de CARLOS \u00a0HERN\u00c1N \u00a0RODR\u00cdGUEZ VARGAS en los dos homicidios juzgados, es la declaraci\u00f3n de \u00a0la \u00a0 v\u00edctima \u00a0 sobreviviente, \u00a0 Lewis \u00a0Enrique \u00a0Pizarro \u00a0Molina, \u00a0quien \u00a0en \u00a0su \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0directamente \u00a0al \u00a0agente RODR\u00cdGUEZ como el autor de los \u00a0disparos, \u00a0 versi\u00f3n \u00a0 que \u00a0 ratific\u00f3 \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 presencia \u00a0 en \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica. \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0credibilidad \u00a0otorgada a su dicho fue absolutamente relevante en \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0del \u00a0fallador, \u00a0como se deduce de los siguientes p\u00e1rrafos de las \u00a0sentencias: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c(&#8230;) \u00a0Con \u00a0lo \u00a0anotado \u00a0anteriormente \u00a0tenemos \u00a0 entonces \u00a0que \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0que \u00a0sobrevivi\u00f3 \u00a0a \u00a0los \u00a0hechos \u00a0en \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0rendidas \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0siempre ha declarado y manifestado con \u00a0lujo \u00a0de \u00a0detalles \u00a0que \u00a0fue \u00a0el \u00a0procesado \u00a0(RODR\u00cdGUEZ \u00a0VARGAS) el autor de su \u00a0lesi\u00f3n \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0muerte de su amigo Eusebio. C\u00f3mo no darle valor a ese dicho \u00a0cuando \u00a0no \u00a0existe en el expediente ninguna prueba en el sentido que la v\u00edctima \u00a0tenga \u00a0inter\u00e9s en se\u00f1alar a persona distinta de aquella que cometi\u00f3 el hecho, \u00a0como \u00a0autor \u00a0de \u00a0los \u00a0mismos. \u00a0No, \u00a0ha tenido el suficiente arresto para hacerse \u00a0presente \u00a0tanto \u00a0en \u00a0la \u00a0fiscal\u00eda \u00a0como \u00a0en la audiencia donde en presencia del \u00a0procesado \u00a0 lo \u00a0 sindic\u00f3 \u00a0 de \u00a0tales \u00a0hechos\u201d \u00a0(fl. \u00a0197, \u00a0sentencia \u00a0de \u00a01\u00aa \u00a0instancia).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Mientras que el Tribunal se\u00f1ala:\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c(&#8230;) \u00a0del \u00a0dicho \u00a0del ofendido Pizarro \u00a0Molina \u00a0se advierte que declar\u00f3 en dos oportunidades, una reci\u00e9n sucedidos los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0otra \u00a0unos \u00a0a\u00f1os despu\u00e9s, en la audiencia p\u00fablica, sin embargo sus \u00a0dichos \u00a0son concordantes en circunstancias de tiempo, modo, lugar y sujeto de la \u00a0imputaci\u00f3n. \u00a0En \u00a0relaci\u00f3n al se\u00f1alamiento de su victimario es preciso relevar \u00a0para \u00a0efectos \u00a0de demostrar porqu\u00e9 merece credibilidad: a) Que el agente CARLOS \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0no \u00a0era \u00a0persona \u00a0desconocida \u00a0para Pizarro Molina, quien adem\u00e1s de \u00a0haberlo \u00a0visto \u00a0en algunas oportunidades en la parada de los buses, como lo dice \u00a0en \u00a0su \u00a0declaraci\u00f3n, \u00a0lo \u00a0tuvo \u00a0a la vista momentos antes de los hechos, cuando \u00a0lleg\u00f3 \u00a0hasta \u00a0su \u00a0residencia \u00a0en compa\u00f1\u00eda de Eusebio Z\u00fa\u00f1iga, y luego cuando \u00a0volte\u00f3 \u00a0al \u00a0escuchar \u00a0el \u00a0primer \u00a0disparo, \u00a0el \u00a0que \u00a0hizo \u00a0blanco \u00a0en \u00a0Eusebio, \u00a0circunstancias \u00a0que \u00a0permiten tener por establecido que no incurri\u00f3 en error el \u00a0declarante \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la identificaci\u00f3n de la persona que le dispar\u00f3&#8230; c) \u00a0El \u00a0se\u00f1alamiento \u00a0de \u00a0que la persona que lo hab\u00eda agredido era quien hoy funge \u00a0como \u00a0procesado \u00a0fue \u00a0hecho \u00a0por \u00a0Pizarro Molina, tan pronto como sucedieron los \u00a0hechos, \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0comunic\u00f3 \u00a0a \u00a0su \u00a0padre \u00a0quien al d\u00eda siguiente present\u00f3 la \u00a0denuncia \u00a0correspondiente \u00a0contra \u00a0el \u00a0agente \u00a0RODR\u00cdGUEZ&#8230;\u201d \u00a0(fls. 148 y 149 \u00a0cuaderno del Tribunal).\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Desde \u00a0esa \u00a0perspectiva, \u00a0aunque \u00a0el \u00a0testigo Julio Javier Mart\u00ednez \u00a0Buchelly \u00a0refiri\u00f3 \u00a0circunstancias \u00a0observadas \u00a0aqu\u00e9lla \u00a0noche \u00a0de los hechos y \u00a0\u201cque \u00a0la \u00a0persona \u00a0que \u00e9l vio que hizo los disparos \u00a0contra \u00a0Eusebio \u00a0y \u00a0Lewis&#8230; \u00a0era \u00a0una \u00a0de las que vio en la casa donde momentos \u00a0antes \u00a0hab\u00eda \u00a0recogido \u00a0las \u00a0latas de cerveza vac\u00eda, casa que se sabe es donde \u00a0habita \u00a0 \u00a0el \u00a0 hoy \u00a0 procesado, \u00a0 donde \u00a0 se \u00a0 realiz\u00f3 \u00a0 la \u00a0 fiesta \u00a0 aqu\u00e9lla \u00a0noche\u201d \u00a0(pag. \u00a016 \u00a0de la sentencia del Tribunal), lo \u00a0cierto \u00a0es que nunca se\u00f1al\u00f3 directamente al procesado CARLOS RODR\u00cdGUEZ VARGAS \u00a0como \u00a0el \u00a0autor de los disparos, pues como lo destaca la Procuradora, se limit\u00f3 \u00a0a \u00a0decir \u00a0que \u00a0\u201c&#8230;por comentarios del barrio y de la \u00a0gente \u00a0dec\u00edan \u00a0que \u00a0fue \u00a0el hifueputa (sic) del polic\u00eda ese RODR\u00cdGUEZ, el que \u00a0mat\u00f3 a los muchachos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0eso, \u00a0al apreciar su testimonio, el Tribunal destaca la actitud \u00a0cuidadosa \u00a0asumida \u00a0por \u00a0el mismo al manifestar que los datos sobre la identidad \u00a0del \u00a0autor de los disparos los hab\u00eda o\u00eddo de comentarios de la gente, tal como \u00a0se lee en el siguiente aparte del fallo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c(&#8230;) para la sala resulta cre\u00edble (el \u00a0dicho \u00a0de Mart\u00ednez Buchelly), conclusi\u00f3n a la que se llega al advertir que fue \u00a0se\u00f1alado \u00a0como testigo presencial desde el mismo momento en que se present\u00f3 la \u00a0denuncia, \u00a0que como se observa fue al d\u00eda siguiente, que su declaraci\u00f3n fue la \u00a0primera \u00a0en \u00a0recibirse \u00a0dentro \u00a0de \u00a0\u00e9sta \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0que no se \u00a0conoc\u00eda \u00a0la \u00a0estrategia defensiva para pretender desvirtuarla o debilitarla con \u00a0su \u00a0dicho, que su relato es claro, preciso, sin aditivos tendientes a perjudicar \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0obs\u00e9rvese \u00a0que cuando se va a referir a la persona que hizo los \u00a0disparos \u00a0es \u00a0prudente \u00a0al \u00a0no \u00a0hacer \u00a0se\u00f1alamiento \u00a0directo, y al mencionar el \u00a0nombre \u00a0es preciso en indicar que lo ha o\u00eddo de la gente, sin que sea factor de \u00a0dem\u00e9rito \u00a0el se\u00f1alado por la defensa relacionado con un supuesto prop\u00f3sito de \u00a0retractaci\u00f3n \u00a0o \u00a0de gratificaci\u00f3n por declarar, pues no se trata de un testigo \u00a0tra\u00eddo \u00a0a \u00a0\u00faltima \u00a0hora, \u00a0sino \u00a0presentado seguidamente sucedieron los hechos, \u00a0am\u00e9n \u00a0de \u00a0que \u00a0tales \u00a0planteamientos \u00a0no pasan de ser insinuaciones carentes de \u00a0respaldo procesal\u201d (pgs. 16 y 127 \u00eddem). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0tal \u00a0contexto, \u00a0es \u00a0claro \u00a0que \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0del \u00a0se\u00f1or Mart\u00ednez Buchelly no tiene la entidad que pretende el \u00a0recurrente, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que de haberse obtenido su retractaci\u00f3n con el testimonio \u00a0de \u00a0Bassa \u00a0Guti\u00e9rrez, \u00a0como \u00a0se \u00a0aduce en la demanda, ello no habr\u00eda llevado a \u00a0modificar \u00a0 el \u00a0 sentido \u00a0 del \u00a0 fallo, \u00a0 porque, \u00a0se \u00a0reitera, \u00a0la \u00a0prueba \u00a0que \u00a0definitivamente \u00a0 soporta \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0VARGAS, \u00a0 es \u00a0 la \u00a0contundente \u00a0incriminaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0sobreviviente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0lo \u00a0mismo, \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de Marcos Bassa Guti\u00e9rrez no era \u00a0trascendente \u00a0al \u00a0objeto \u00a0de \u00a0juzgamiento, \u00a0como \u00a0atinadamente \u00a0lo \u00a0concluy\u00f3 la \u00a0Procuradora Delegada en su concepto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0Rosario \u00a0M\u00fanera Ortiz y de Felicidad Garc\u00e9s Garc\u00eda, las cuales ciertamente no \u00a0se \u00a0recaudaron \u00a0a \u00a0pesar de que fueron ordenadas por la Fiscal\u00eda en resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a06 \u00a0agosto \u00a0de \u00a01996 (fl. 81) por petici\u00f3n del primer defensor de confianza \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0quien \u00a0en tal oportunidad argument\u00f3 que eran relevantes porque \u00a0las \u00a0mismas viv\u00edan cerca del lugar donde sucedieron los hechos (memorial del 25 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a01996, obrante en el folio 79 del cuaderno 1), y cuya pr\u00e1ctica se \u00a0reiter\u00f3 \u00a0en \u00a0la etapa del juicio a instancias del Ministerio P\u00fablico con igual \u00a0resultado \u00a0negativo, \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0alega \u00a0que \u00a0con las mismas se pretend\u00eda \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0\u201cen \u00a0ese \u00a0lugar, \u00a0fecha y hora no se \u00a0escucharon \u00a0disparos \u00a0de \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego\u201d, \u00a0pero no \u00a0enfrent\u00f3 \u00a0su \u00a0eventual \u00a0contenido con la prueba de cargo, y menos comprob\u00f3 que \u00a0tuvieran la capacidad para desvirtuar las evidencias recaudadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0efecto, \u00a0como atinadamente lo rese\u00f1a la Procuradora Delegada en \u00a0su \u00a0concepto, \u00a0el punto central que dice el casacionista se pretend\u00eda acreditar \u00a0con \u00a0tales \u00a0testimonios, a saber que en la fecha, hora y lugar se\u00f1alado como el \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u201cno se escucharon disparos de arma de \u00a0fuego\u201d, \u00a0 aparece \u00a0 seriamente \u00a0 desvirtuado \u00a0 con \u00a0otros\u00a0 \u00a0elementos de juicio, a saber, las historias cl\u00ednicas en las cuales \u00a0se \u00a0da \u00a0raz\u00f3n \u00a0de la hora en que llegaron los heridos al Hospital Universitario \u00a0de \u00a0Cartagena; \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de la v\u00edctima Lewis Pizarro Molina y de Julio \u00a0Javier \u00a0Mart\u00ednez Buchelly, de los cuales se deduce que en las primeras horas de \u00a0la \u00a0madrugada \u00a0del \u00a03 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de 1995, en inmediaciones del barrio \u201cEl \u00a0Bosque\u201d, \u00a0cerca \u00a0a \u00a0la \u00a0residencia \u00a0del \u00a0entonces agente de la polic\u00eda CARLOS \u00a0HERN\u00c1N \u00a0RODR\u00cdGUEZ VARGAS, fueron gravemente heridos con proyectiles de arma de \u00a0fuego \u00a0Lewis \u00a0Pizarro \u00a0Molina y Eusebio Z\u00fa\u00f1iga, quien falleci\u00f3 a consecuencia \u00a0de las mismas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0no se recaudaron los testimonios \u00a0echados \u00a0de \u00a0menos \u00a0por la defensa, por razones externas a la administraci\u00f3n de \u00a0justicia, \u00a0 que \u00a0con \u00a0resultados \u00a0infructuosos \u00a0dispuso \u00a0lo \u00a0necesario \u00a0para \u00a0su \u00a0evacuaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0eso sin contar con que en la misma etapa instructiva un segundo \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado RODR\u00cdGUEZ VARGAS desisti\u00f3 expresamente de las pruebas \u00a0pedidas \u00a0por su antecesor, entre ellas los testimonios de estas damas (fl. 173), \u00a0el \u00a0 reparo \u00a0deviene \u00a0intranscendente, \u00a0porque \u00a0no \u00a0tiene \u00a0la \u00a0potencialidad \u00a0de \u00a0desvirtuar \u00a0la \u00a0real \u00a0ocurrencia \u00a0del \u00a0doble \u00a0atentado \u00a0con \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0en \u00a0cercan\u00edas \u00a0de \u00a0la \u00a0casa \u00a0del procesado, ni la responsabilidad de \u00e9ste, probada \u00a0como \u00a0se expresa en el fallo impugnado, con otros medios de convicci\u00f3n diversos \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Rosario \u00a0M\u00fanera \u00a0Ortiz \u00a0y \u00a0Felicidad Garc\u00e9s Garc\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia, a tono con el criterio del \u00a0Ministerio P\u00fablico, el cargo ser\u00e1 desestimado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Cargo \u00a0 \u00a0segundo. \u00a0 \u00a0Nulidad \u00a0 por \u00a0 violaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 derecho \u00a0 de \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0cargo \u00a0se \u00a0concreta \u00a0a \u00a0se\u00f1alar que \u00a0durante \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0previa \u00a0se \u00a0recaud\u00f3 \u00a0el testimonio de Julio Javier \u00a0Mart\u00ednez \u00a0Buchelly, \u00a0prueba que no pudo ser controvertida por la defensa porque \u00a0al imputado no se le notific\u00f3 la apertura de tal diligenciamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0un elemento de convicci\u00f3n acopiado en la etapa \u00a0preliminar \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0cuya \u00a0apertura \u00a0a \u00a0diligencias \u00a0previas se dispuso en \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a012 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de 1995, a la luz del ordenamiento procesal \u00a0penal \u00a0del \u00a0decreto \u00a02700 de 1991, art\u00edculo 319, modificado por el art\u00edculo 40 \u00a0de \u00a0la Ley 81 de 1993, entre cuyas finalidades se encontraba la de &#8220;recaudar \u00a0las \u00a0pruebas indispensables con relaci\u00f3n a la identidad o \u00a0individualizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los\u00a0 \u00a0autores \u00a0o \u00a0part\u00edcipes del hecho&#8221;, \u00a0que en dicho momento no se encontraba establecida en el presente \u00a0caso, \u00a0la exigencia que el actor pretende seg\u00fan la cual ha debido notificarse a \u00a0CARLOS \u00a0HERN\u00c1N \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0VARGAS la apertura de tal diligenciamiento antes de \u00a0recaudar \u00a0la \u00a0prueba rese\u00f1ada, no pasa de ser una abstracta alegaci\u00f3n, alejada \u00a0por \u00a0completo \u00a0de \u00a0la \u00a0realidad \u00a0que \u00a0se \u00a0deriva \u00a0de la oportunidad en que dicha \u00a0probanza fue allegada al diligenciamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0efecto, \u00a0como \u00a0lo \u00a0rese\u00f1a \u00a0la \u00a0Procuradora \u00a0Delegada, \u00a0la plena \u00a0individualizaci\u00f3n \u00a0e \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado \u00a0se \u00a0logr\u00f3 a trav\u00e9s del \u00a0oficio \u00a0No. \u00a000119 \u00a0del \u00a018 \u00a0de \u00a0enero de 1996, mediante el cual la fiscal\u00eda le \u00a0solicit\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0Oficina \u00a0de \u00a0Recursos \u00a0Humanos de la Polic\u00eda del Departamento \u00a0Bol\u00edvar \u00a0informaci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0la \u00a0identidad del agente Rodr\u00edguez, esposo de la \u00a0agente \u00a0Mar\u00eda \u00a0Am\u00e9rica Fuentes Marz\u00e1n, y esta respondi\u00f3 con oficio del 19 de \u00a0enero \u00a0de 1996, recibido en la fiscal\u00eda el 24 siguiente, que el nombre completo \u00a0era \u00a0RODR\u00cdGUEZ VARGAS CARLOS HERN\u00c1N, quien resid\u00eda en el barrio Bosque, calle \u00a0Calisa \u00a0No. \u00a05494 de Cartagena, Bol\u00edvar, fecha para la cual ya el testigo Julio \u00a0Javier \u00a0Mart\u00ednez \u00a0Buchelly \u00a0hab\u00eda rendido su declaraci\u00f3n, y en tal estructura \u00a0procesal, \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0investigador \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0abstenerse de recaudar las \u00a0pruebas \u00a0 que \u00a0 sirvieran \u00a0 a \u00a0 su \u00a0 cometido \u00a0 hasta \u00a0 tanto \u00a0 se \u00a0 lograra \u00a0la \u00a0individualizaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 \u00a0 imputado.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0si \u00a0bien \u00a0en \u00a0la recepci\u00f3n del testimonio de Julio \u00a0Javier \u00a0Mart\u00ednez Buchelly no estuvo presente el imputado o su defensor, esto no \u00a0implica \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0de \u00a0sus garant\u00edas, por la pot\u00edsima raz\u00f3n de que su \u00a0inasistencia \u00a0obedeci\u00f3 a que para entonces\u00a0 a\u00fan no se hab\u00eda identificado \u00a0plenamente al\u00a0 responsable de los homicidios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Pero \u00a0adem\u00e1s, \u00a0raz\u00f3n tiene el Ministerio P\u00fablico cuando niega que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0y su defensor no tuvieron la oportunidad de controvertir el dicho \u00a0de \u00a0Mart\u00ednez \u00a0Buchelly, \u00a0porque \u00a0todas las pruebas recaudadas en la indagaci\u00f3n \u00a0previa \u00a0estuvieron \u00a0a \u00a0su \u00a0disposici\u00f3n \u00a0desde \u00a0el mismo momento en el que le se \u00a0vincul\u00f3 \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0indagatoria, y como con insistencia lo ha se\u00f1alado la \u00a0Sala, \u00a0el \u00a0ejercicio del derecho de contradicci\u00f3n no se funda exclusivamente en \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de contrainterrogar, pues el concepto es mucho m\u00e1s amplio, por \u00a0cuanto \u00a0presentar \u00a0otros \u00a0medios \u00a0en \u00a0oposici\u00f3n \u00a0a \u00a0los \u00a0esgrimidos \u00a0en contra, \u00a0impugnar \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0que \u00a0valoran \u00a0los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio, entre otras \u00a0opciones, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0comportan \u00a0el cabal ejercicio del contradictorio, varias de \u00a0cuyas \u00a0 posibilidades \u00a0 fueron \u00a0 exploradas \u00a0por \u00a0la \u00a0parte \u00a0defensiva \u00a0en \u00a0este \u00a0caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Ahora \u00a0bien, \u00a0aunque \u00a0es cierto que al momento de rendir su versi\u00f3n \u00a0Julio \u00a0 Javier \u00a0Mart\u00ednez \u00a0Buchelly \u00a0dijo \u00a0no \u00a0tener \u00a0consigo \u00a0su \u00a0documento \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0que dijo correspond\u00eda a la c\u00e9dula de ciudadan\u00eda No. 16.681.252 de \u00a0Cali, \u00a0y que de acuerdo con la ley el funcionario debe verificar la identidad de \u00a0la \u00a0persona que va a declarar (art\u00edculos 292-1 del decreto 2700 de 1991 y 276-1 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0600 \u00a0de 2000), de all\u00ed no puede derivarse que el \u00fanico medio para \u00a0tales \u00a0efectos sea la c\u00e9dula de ciudadan\u00eda, o que la legalidad de la prueba en \u00a0su \u00a0producci\u00f3n \u00a0quede \u00a0afectada \u00a0porque \u00a0el \u00a0declarante \u00a0no porte ese documento \u00a0oficial, \u00a0como lo sugiere el censor, pues tal exigencia puede suplirse con otros \u00a0datos \u00a0que permitan reconocerla, como los generales de ley, los rasgos f\u00edsicos, \u00a0la \u00a0firma, la huella dactilar o una fotograf\u00eda, pues ha de tenerse presente que \u00a0quienes \u00a0no \u00a0portan \u00a0la \u00a0c\u00e9dula de ciudadan\u00eda no est\u00e1n legalmente exentos del \u00a0deber \u00a0de \u00a0declarar, \u00a0de \u00a0donde \u00a0se colige que el requisito que echa de menos el \u00a0censor es un aspecto formal intrascendente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Pero \u00a0adem\u00e1s, \u00a0como \u00a0lo \u00a0recaba \u00a0la \u00a0Procuradora, en este caso otro \u00a0ciudadano \u00a0de \u00a0nombre \u00a0Pedro \u00a0Claver \u00a0Villar S\u00e1enz, identificado con la c\u00e9dula \u00a073.121.533 \u00a0 de \u00a0 Cartagena, \u00a0 manifest\u00f3 \u00a0 que \u00a0conoc\u00eda \u00a0al \u00a0declarante \u00a0desde \u00a0aproximadamente \u00a0un \u00a0a\u00f1o \u00a0y \u00a0siete \u00a0meses, \u00a0y \u00a0dio \u00a0fe \u00a0de ello al suscribir la \u00a0diligencia \u00a0junto \u00a0con el testigo, e imponer con su firma la huella digital ante \u00a0el funcionario que recepcion\u00f3 la versi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Finalmente, \u00a0no \u00a0puede \u00a0soslayarse que se equivoc\u00f3 el recurrente al \u00a0postular \u00a0el \u00a0cargo dentro del marco de la causal tercera de casaci\u00f3n, dado que \u00a0este \u00a0tipo \u00a0de \u00a0yerro debe alegarse a la luz de la causal primera, predic\u00e1ndose \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley sustancial por error de derecho por falso \u00a0juicio \u00a0de legalidad, pues en el evento de que se demostrara la existencia de la \u00a0falencia \u00a0denunciada, \u00a0\u00e9sta \u00a0no \u00a0atenta \u00a0contra \u00a0la \u00a0estructura \u00a0b\u00e1sica de las \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0o \u00a0del juzgamiento, sino que afectar\u00eda exclusivamente el elemento \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0del que se predica el vicio de legalidad, lo que acarrear\u00eda su \u00a0desestimaci\u00f3n \u00a0como sustento de cualquier decisi\u00f3n judicial, seg\u00fan lo pregona \u00a0el \u00a0mismo \u00a0demandante \u00a0al \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0debi\u00f3 \u00a0ser \u00a0ignorada para \u00a0estructurar el fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Pero \u00a0adem\u00e1s, \u00a0ya \u00a0frente \u00a0a la trascendencia del cargo, la Sala se \u00a0remite \u00a0a los argumentos aducidos en el punto anterior para recabar que el dicho \u00a0de \u00a0Mart\u00ednez \u00a0Buchelly \u00a0no \u00a0fue \u00a0el fundamento del sentido del fallo impugnado, \u00a0porque \u00a0\u00e9ste nunca se\u00f1al\u00f3 de manera directa a RODR\u00cdGUEZ VARGAS como el autor \u00a0de los disparos contra Eusebio Z\u00fa\u00f1iga y Lewis Pizarro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En conclusi\u00f3n, el cargo ser\u00e1 desestimado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Cargo \u00a0tercero. \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustantiva \u00a0por \u00a0\u201cfalso juicio de identidad, debido a falso juicio de \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0al \u00a0aplicar \u00a0absurdamente \u00a0las reglas de bal\u00edstica forense\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como lo hace ver la Procuradora Delegada en \u00a0su \u00a0concepto, \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0enunciaci\u00f3n de este cargo el demandante \u00a0incurre \u00a0en \u00a0una confusi\u00f3n conceptual al denunciar un falso juicio de identidad \u00a0derivado \u00a0de \u00a0lo que llama \u201cmanejo absurdo de la sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0probatoria\u201d, \u00a0que corresponde al error por \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0desatinos de hecho completamente distintos, pues mientras el \u00a0primero \u00a0se \u00a0configura \u00a0cuando al apreciar la prueba el fallador falsea su tenor \u00a0literal, \u00a0poni\u00e9ndola \u00a0a \u00a0decir lo que su texto no reza, es decir, cuando no hay \u00a0identidad \u00a0o \u00a0correspondencia \u00a0entre \u00a0lo \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0expresa \u00a0y \u00a0lo que el \u00a0sentenciador \u00a0manifiesta que su texto dice, por lo que es de car\u00e1cter objetivo, \u00a0contemplativo. \u00a0En \u00a0cambio, la segunda modalidad se comete cuando el fallador al \u00a0analizar \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0un \u00a0elemento \u00a0de convicci\u00f3n sujeto a la apreciaci\u00f3n \u00a0racional, \u00a0lo \u00a0hace \u00a0vulnerando \u00a0ostensiblemente \u00a0las \u00a0leyes \u00a0de la ciencia, los \u00a0principios \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0o \u00a0las reglas de la experiencia, por lo tanto es de \u00a0car\u00e1cter valorativo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0A \u00a0pesar \u00a0de ello, dado que en t\u00e9rminos generales la demanda deja \u00a0claro \u00a0el \u00a0motivo \u00a0de \u00a0la \u00a0censura, \u00a0la \u00a0Sala entra a responder de fondo los dos \u00a0planteamientos \u00a0expuestos \u00a0en \u00a0este \u00a0cargo, \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo \u00a0orden \u00a0en que fueron \u00a0presentados por el impugnante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0primer \u00a0reparo \u00a0tiene \u00a0que \u00a0ver \u00a0con la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0contenida \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo del Tribunal seg\u00fan la cual la ausencia de \u00a0tatuaje \u00a0en \u00a0las \u00a0heridas \u00a0causadas \u00a0a \u00a0Eusebio Z\u00fa\u00f1iga Mendoza y Lewis Enrique \u00a0Pizarro \u00a0 Molina, \u00a0es \u00a0indicativa \u00a0de \u00a0que \u00a0los \u00a0disparos \u00a0fueron \u00a0realizados \u00a0a \u00a0\u201cboca \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0jarro, \u00a0 por \u00a0 contacto\u201d, \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0que el demandante califica de err\u00f3nea, porque de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0las definiciones forenses el tatuaje puede ser interno o externo y \u00a0queda cuando el disparo es a corta distancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0correcto, seg\u00fan el demandante, habr\u00eda \u00a0sido \u00a0afirmar \u00a0que hab\u00eda tatuaje, pero que no se observ\u00f3 a simple vista porque \u00a0el \u00a0 disparo \u00a0 fue \u00a0 \u201ca \u00a0boca \u00a0de \u00a0jarro\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De all\u00ed deriva que el fallador deform\u00f3 la \u00a0prueba \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0el \u00a0dictamen de bal\u00edstica que obra en los folios 91 y 92 del \u00a0cuaderno \u00a0del \u00a0juicio,\u00a0 \u00a0al \u00a0concluir \u00a0que \u00a0el \u00a0disparo fue \u201ca \u00a0 \u00a0boca \u00a0 \u00a0de \u00a0 jarro\u201d, \u00a0 es \u00a0 decir, \u00a0\u201ccon \u00a0la \u00a0trompetilla \u00a0del \u00a0ca\u00f1\u00f3n \u00a0o boca de fuego \u00a0apoyada \u00a0 en \u00a0 la \u00a0piel\u201d, \u00a0mientras \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0cient\u00edfica \u00a0se\u00f1ala \u00a0objetiva y claramente que los disparos (9 en total) fueron \u00a0a \u00a0una distancia mayor a un (1) metro, y que ninguna de las v\u00edctimas registraba \u00a0tatuaje. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pues bien, es cierto, que la mayor\u00eda de los \u00a0expertos \u00a0en \u00a0bal\u00edstica \u00a0coinciden \u00a0en \u00a0se\u00f1alar que los disparos a menos de 50 \u00a0cent\u00edmetros \u00a0con \u00a0armas \u00a0de \u00a0ca\u00f1\u00f3n corto, y a una distancia un poco mayor con \u00a0armas \u00a0de \u00a0ca\u00f1\u00f3n \u00a0largo, \u00a0suelen dejar granos de p\u00f3lvora sin combustionar, lo \u00a0que \u00a0constituye \u00a0el \u00a0tatuaje, \u00a0que \u00a0se \u00a0deposita en la periferia del orificio de \u00a0entrada \u00a0del \u00a0proyectil. \u00a0Pero \u00a0igualmente, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0el concepto de un \u00a0destacado \u00a0tratadista \u00a0en \u00a0bal\u00edstica, \u00a0citado \u00a0por el Tribunal en el fallo, las \u00a0huellas \u00a0que \u00a0deja la p\u00f3lvora no se observen en los disparos a larga distancia, \u00a0ni \u00a0a \u00a0simple \u00a0vista \u201cen la periferia de la herida en \u00a0los \u00a0disparos realizados a boca de jarro (contacto), porque entonces la p\u00f3lvora \u00a0penetra \u00a0debajo de la piel con el proyectil sin expandirse hacia fuera; entonces \u00a0se \u00a0incrusta \u00a0profundamente \u00a0en \u00a0los \u00a0tejidos, \u00a0pero \u00a0no \u00a0superficialmente en el \u00a0contorno \u00a0de \u00a0entrada\u201d \u00a0(cita obrante en el folio 24 \u00a0del fallo del Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dicho \u00a0concepto \u00a0llev\u00f3 \u00a0equivocadamente al \u00a0Tribunal \u00a0a \u00a0suponer \u00a0que \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0tatuaje \u00a0era \u00a0indicativa de que los \u00a0disparos \u00a0fueron \u00a0hechos \u00a0a \u00a0boca \u00a0de \u00a0jarro, \u00a0por contacto, como lo refiri\u00f3 la \u00a0v\u00edctima, \u00a0critica \u00a0en \u00a0la \u00a0cual \u00a0le \u00a0asiste \u00a0parcialmente raz\u00f3n al demandante, \u00a0porque \u00a0en \u00a0realidad \u00a0lo \u00a0correcto \u00a0era entender que en los disparos con arma de \u00a0fuego \u00a0por \u00a0contacto, \u00a0el \u00a0tatuaje \u00a0queda \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la piel, y por ello no se \u00a0observa a simple vista.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0tanto \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0como el \u00a0casacionista, \u00a0no \u00a0tuvieron en cuenta las explicaciones ofrecidas por el m\u00e9dico \u00a0forense \u00a0en \u00a0el oficio No. 004-99 R.C. del 3 de marzo de 1999, sobre la ausencia \u00a0de \u00a0tatuaje \u00a0en \u00a0los \u00a0cuerpos de las v\u00edctimas. As\u00ed, en relaci\u00f3n con el occiso \u00a0Eusebio Z\u00fa\u00f1iga Mendoza se afirma que: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c(&#8230;) Para la fecha cuando se realiza la \u00a0autopsia, \u00a0el \u00a0paciente \u00a0hab\u00eda \u00a0sido tratado quir\u00fargicamente, la relaci\u00f3n del \u00a0impacto \u00a0del \u00a0proyectil \u00a0no \u00a0se pudo describir, por tal motivo, ya que se hab\u00eda \u00a0cambiado \u00a0todos \u00a0los \u00a0hechos \u00a0quir\u00fargicamente, \u00a0pero \u00a0nuestro \u00a0oficio 4769-95 en examen que se le pr\u00e1ctica al paciente en el Hospital \u00a0Universitario \u00a0 de \u00a0 Cartagena \u00a0 el \u00a0 d\u00eda \u00a0 16 \u00a0 diciembre\/95, \u00a0 luego \u00a0 de \u00a0su \u00a0hospitalizaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0describe tatuaje lo que indica \u00a0que \u00a0el \u00a0disparo fue hecho a una distancia mayor de un metro\u201d (fl. 91 cuaderno \u00a0del juicio, se ha resaltado).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0lesionado \u00a0Lewis \u00a0Pizarro Molina, se dice que: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0paciente \u00a0Pizarro \u00a0recibi\u00f3 \u00a0varios \u00a0impactos \u00a0de \u00a0proyectil \u00a0de arma de fuego, uno de ellos le produjo estallido del \u00a0globo \u00a0ocular \u00a0derecho \u00a0y hubo necesidad de evisceraci\u00f3n extracci\u00f3n de \u00e9l, ni \u00a0en \u00a0la \u00a0historia \u00a0ni \u00a0en \u00a0nuestro \u00a0dictamen \u00a0se \u00a0habla \u00a0de tatuaje, claro \u00a0est\u00e1 \u00a0que el examen practicado por medicina legal se hizo 8 \u00a0d\u00edas \u00a0despu\u00e9s \u00a0de las heridas (11-diciembre-1995)\u201d \u00a0(fl. 92, \u00eddem, se ha resaltado). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Teniendo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que los hechos sucedieron el 3 de diciembre de \u00a01995, \u00a0y \u00a0los \u00a0ex\u00e1menes \u00a0practicados \u00a0a \u00a0cada \u00a0una de las v\u00edctimas se hicieron \u00a0varios \u00a0 d\u00edas \u00a0despu\u00e9s, \u00a0cuando \u00a0ya \u00a0hab\u00edan \u00a0sido \u00a0sometidas \u00a0al \u00a0tratamiento \u00a0terap\u00e9utico\u00a0 \u00a0necesario, es claro para la Sala que la evidencia f\u00edsica de \u00a0residuos \u00a0de \u00a0p\u00f3lvora, producto de la heridas por arma de fuego no se recaud\u00f3, \u00a0o \u00a0al \u00a0menos no se dej\u00f3 ninguna constancia de ello, como igualmente lo concluye \u00a0la Procuradora en su concepto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0la imprecisi\u00f3n en que incurre el Tribunal no tiene \u00a0relevancia \u00a0en \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0procesado RODR\u00cdGUEZ \u00a0VARGAS, \u00a0pues \u00a0la \u00a0existencia \u00a0o \u00a0no de tatuaje en los cuerpos de las v\u00edctimas, \u00a0jam\u00e1s \u00a0fue \u00a0determinado \u00a0mediante una pericia realizada inmediatamente despu\u00e9s \u00a0del \u00a0atentado \u00a0y \u00a0antes \u00a0de \u00a0que \u00a0se modificaran las condiciones f\u00edsicas de las \u00a0huellas \u00a0dejadas \u00a0por los impactos en sus cuerpos, aspecto que por tanto no hizo \u00a0parte del acervo probatorio con que cuenta el proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0contexto, no puede cuestionarse la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido de que los disparos fueron a boca de \u00a0jarro, \u00a0 pues \u00a0 ello \u00a0 s\u00ed \u00a0 se \u00a0 deduce \u00a0 del \u00a0 testimonio \u00a0rendido \u00a0por \u00a0Lewis \u00a0Pizarro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Y precisamente a partir del razonamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0prueba \u00a0que \u00a0de \u00a0raz\u00f3n de la existencia de tatuaje en las \u00a0heridas \u00a0causadas \u00a0a \u00a0Pizarro, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0cuestiona la credibilidad que el \u00a0juzgador \u00a0le \u00a0otorg\u00f3 a su dicho cuando sostuvo que el procesado le propin\u00f3 los \u00a0disparos \u00a0 \u00a0 \u201ca \u00a0 \u00a0 boca \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 jarro, \u00a0 \u00a0por \u00a0contacto\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Aqu\u00ed, nuevamente el argumento del \u00a0demandante \u00a0deja \u00a0de \u00a0lado la evidencia procesal, pues la ausencia de tatuaje en \u00a0el \u00a0cuerpo \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0no \u00a0puede descartarse con la prueba que obra en el \u00a0proceso, \u00a0 porque \u00a0ella \u00a0es \u00a0determinante \u00a0en \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0el \u00a0punto \u00a0no \u00a0fue \u00a0establecido en su debida oportunidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo tanto, la ausencia de tatuaje en el \u00a0cuerpo \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0Lewis \u00a0Pizarro \u00a0ocho \u00a0(8) \u00a0d\u00edas \u00a0despu\u00e9s de ocurridos los \u00a0hechos, \u00a0cuando \u00a0ya \u00a0hab\u00eda \u00a0sido sometido a tratamiento m\u00e9dico que alter\u00f3 las \u00a0evidencias \u00a0f\u00edsicas, no le resta credibilidad a su dicho, porque no descarta la \u00a0distancia \u00a0a \u00a0la \u00a0cual \u00a0dice \u00a0le \u00a0fueron propinados los disparos por el entonces \u00a0agente \u00a0de \u00a0la polic\u00eda RODR\u00cdGUEZ, esto es,\u00a0 \u201ca \u00a0quemarropa, \u00a0 \u00a0 \u00a0 estaba \u00a0 \u00a0 \u00a0 bastante \u00a0 \u00a0 \u00a0 cerca \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0mi\u201d\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia, si el sentenciador tuvo por \u00a0cierto \u00a0su dicho para fundamentar el fallo de condena, ello no comporta que haya \u00a0errado \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0como \u00a0con \u00a0raz\u00f3n \u00a0lo concluye la \u00a0Procuradora Delegada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0afirma \u00a0que el \u00a0fallador \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0falso \u00a0raciocinio al dar cr\u00e9dito al dicho de Lewis \u00a0Pizarro \u00a0cuando \u00a0narr\u00f3 \u00a0la \u00a0forma en que recibi\u00f3 los disparos, porque si estos \u00a0penetraron \u00a0al cuerpo por la zona anterior, la experiencia indica que el agresor \u00a0deb\u00eda \u00a0estar \u00a0al \u00a0frente \u00a0de ella al momento de disparar, y que ante el peligro \u00a0inminente \u00a0el \u00a0hombre sobrio huye o busca amparo. Por lo tanto, si el agresor se \u00a0encontraba \u00a0en \u00a0la parte posterior de la v\u00edctima, asi\u00e9ndola por el cabello, le \u00a0resulta \u00a0dif\u00edcil \u00a0e \u00a0inc\u00f3modo \u00a0disparar \u00a0con \u00a0\u00e9xito contra su rostro, como lo \u00a0describe en su testimonio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la respuesta a esta cr\u00edtica, la Sala \u00a0comparte \u00a0\u00edntegramente \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0esbozados \u00a0por \u00a0la \u00a0representante \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0pues \u00a0la dificultad que implica disparar al rostro de una \u00a0persona \u00a0cuando \u00a0el \u00a0agresor \u00a0se \u00a0halla \u00a0en \u00a0la parte posterior y aprehende a la \u00a0v\u00edctima \u00a0por \u00a0el \u00a0cabello, no descarta que los hechos se\u00a0 hayan presentado \u00a0de \u00a0esa \u00a0manera, \u00a0porque el relato de la v\u00edctima encuentra total respaldo en la \u00a0trayectoria \u00a0lateral \u00a0que \u00a0de \u00a0los disparos se registr\u00f3 en la historia cl\u00ednica \u00a0del se\u00f1or Lewis Pizarro: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c&#8230; \u00a0examinado en el piso 6 cama 6-17-1 \u00a0del \u00a0Hospital \u00a0Universitario \u00a0de \u00a0Cartagena. \u00a0Al \u00a0examen \u00a0encontramos: \u00a0Orificio \u00a0ovalado \u00a0de \u00a01.8 \u00a0x 0.8 cms. situado en regi\u00f3n frontofacial izquierda. Orificio \u00a0ovalado \u00a0de \u00a01 \u00a0x \u00a00.8 \u00a0cms. \u00a0en \u00a0la regi\u00f3n interna de ceja izquierda. Orificio \u00a0ovalado \u00a0de \u00a01 \u00a0x \u00a00.8 \u00a0cms \u00a0en \u00a0p\u00f3mulo \u00a0derecho\u201d \u00a0(fl. \u00a04 cuaderno 1).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V\u00e9ase \u00a0c\u00f3mo \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0los \u00a0disparos \u00a0registra \u00a0una \u00a0trayectoria \u00a0antero \u00a0posterior, \u00a0es decir que no fueron hechos de \u00a0frente \u00a0sino \u00a0en \u00a0forma \u00a0lateral \u00a0como lo relat\u00f3 el testigo, lo cual cobra m\u00e1s \u00a0fuerza \u00a0si \u00a0se \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0las ojivas de los orificios por donde se \u00a0introdujeron \u00a0no \u00a0se \u00a0reportan \u00a0como \u00a0redondas, \u00a0sino \u00a0ovaladas, \u00a0y ello implica \u00a0entender \u00a0que \u00a0el \u00a0victimario \u00a0no dispar\u00f3 desde una perspectiva frontal como lo \u00a0insin\u00faa \u00a0el demandante, pues esa posici\u00f3n s\u00ed descarta, por imposible f\u00edsico, \u00a0que el agresor pudiera estar detr\u00e1s de la v\u00edctima.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Corolario de lo anterior es que el fallador \u00a0no \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0ninguna \u00a0regla \u00a0de \u00a0la sana cr\u00edtica al no fundar una decisi\u00f3n \u00a0absolutoria \u00a0con \u00a0base en la duda, porque la responsabilidad del procesado surge \u00a0con \u00a0nitidez \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0incriminaci\u00f3n directa que hizo en su contra la \u00a0v\u00edctima \u00a0Lewis \u00a0Pizarro, \u00a0raz\u00f3n \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0que \u00a0la \u00a0Sala \u00a0desestime el \u00a0cargo.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo cuarto. Violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0por falsos juicios de existencia por suposici\u00f3n y por omisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Falso juicio de existencia por suposici\u00f3n \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0se \u00a0concluye \u00a0que \u00a0el procesado \u201ces una de \u00a0esas \u00a0 \u2018otras\u2019 \u00a0personas \u00a0que \u00a0se \u00a0recupera \u00a0de \u00a0una \u00a0fuerte \u00a0 embriaguez \u00a0 con \u00a0 tan \u00a0 s\u00f3lo \u00a0 2 \u00a0o \u00a03 \u00a0horas \u00a0de \u00a0sue\u00f1o\u201d, \u00a0pero sin contar para ello con la prueba t\u00e9cnica o cient\u00edfica \u00a0que \u00a0permitiera \u00a0establecer \u00a0su \u00a0nivel de tolerancia al alcohol, cuya existencia \u00a0supuso, \u00a0yerro que trasciende, porque sin la embriaguez descrita por el testigo, \u00a0no \u00a0tendr\u00edan \u00a0explicaci\u00f3n \u00a0muchas \u00a0de \u00a0sus \u00a0afirmaciones, y en cambio \u201ccobra \u00a0fuerza\u201d \u00a0el \u00a0relato \u00a0del \u00a0procesado, en el sentido de que en su casa no hab\u00eda \u00a0fiesta \u00a0a las tres de la madrugada del 5 de diciembre de 1995, y una vez m\u00e1s se \u00a0pone \u00a0de relieve en el expediente la duda razonable, que debe resolverse a favor \u00a0de su defendido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0no \u00a0observa que el \u00a0fallador \u00a0haya \u00a0supuesto \u00a0que \u00a0el procesado ten\u00eda alg\u00fan nivel de tolerancia al \u00a0alcohol, \u00a0pues como tambi\u00e9n lo destaca con acierto la se\u00f1ora Procuradora, para \u00a0determinar \u00a0la \u00a0responsabilidad penal de CARLOS HERN\u00c1N RODR\u00cdGUEZ VARGAS no fue \u00a0relevante \u00a0ese \u00a0aspecto, \u00a0porque \u00a0lo \u00a0fundamental radic\u00f3 en que el procesado no \u00a0logr\u00f3 \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0a \u00a0la \u00a0hora \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0hubiese estado en un lugar \u00a0distinto \u00a0al \u00a0de los hechos, al punto que en el fallo del Tribunal se afirma que \u00a0ninguna \u00a0trascendencia ten\u00eda el hecho de que el procesado se hubiere presentado \u00a0a \u00a0laborar normalmente al d\u00eda siguiente de los acontecimientos, afirmaci\u00f3n que \u00a0resulta \u00a0razonable \u00a0si \u00a0se \u00a0atiende \u00a0lo manifestado por el mismo procesado en su \u00a0indagatoria cuando se\u00f1ala que: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cese \u00a0 d\u00eda \u00a0(de \u00a0los \u00a0hechos) \u00a0no \u00a0me \u00a0encontraba \u00a0embriagado totalmente, me tom\u00e9 unos tragos s\u00ed, pero no para llegar \u00a0al \u00a0punto \u00a0de \u00a0perder \u00a0mi \u00a0estado \u00a0normal, \u00a0ya que como lo dije anteriormente me \u00a0tocaba laborar al d\u00eda siguiente&#8230;\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0no encuentra la Sala error \u00a0alguno \u00a0del \u00a0fallador cuando resta trascendencia al hecho de que el procesado se \u00a0hubiese \u00a0presentado \u00a0a \u00a0laborar \u00a0puntualmente \u00a0horas m\u00e1s tarde de ocurridos los \u00a0hechos, \u00a0porque \u00a0si como lo sostiene el mismo implicado su ingesta de alcohol no \u00a0fue \u00a0muy \u00a0alta, \u00a0previendo \u00a0que le tocaba ir a laborar al d\u00eda siguiente, es muy \u00a0probable \u00a0que \u00a0se \u00a0hubiese recuperado r\u00e1pidamente, como se sostiene en el fallo \u00a0impugnado.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo importante es que no hubo suposici\u00f3n de \u00a0prueba \u00a0que \u00a0implique tener por demostrado un nivel espec\u00edfico de tolerancia al \u00a0alcohol \u00a0por \u00a0parte del procesado, ni el asunto fue trascendente para decidir el \u00a0sentido del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 Falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0alegando un error de hecho por \u00a0suposici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, el demandante propone una visi\u00f3n distinta sobre la \u00a0forma \u00a0 como \u00a0 pudieron \u00a0ocurrir \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0imaginando \u00a0que \u00a0\u201cpudo \u00a0interactuar \u00a0una \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0de \u00a0alto \u00a0poder \u00a0o de largo \u00a0alcance, \u00a0que \u00a0los \u00a0hechos no ocurrieron donde dice la v\u00edctima, sino en un bar, \u00a0que \u00a0las \u00a0v\u00edctimas \u00a0se \u00a0encontraban ingiriendo licor cuando fueron ultimadas, y \u00a0que actuaron uno o m\u00e1s atacantes\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Pero semejante forma de argumentar dista \u00a0mucho \u00a0de \u00a0la \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0cargo por falso juicio de existencia por \u00a0preterici\u00f3n \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0que \u00a0como se sabe, consiste en el que el sentenciador \u00a0deja \u00a0 de \u00a0apreciar \u00a0una \u00a0prueba \u00a0con \u00a0capacidad \u00a0para \u00a0modificar \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0impugnada, a pesar de haber sido legalmente incorporada al proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una \u00a0alegaci\u00f3n \u00a0correcta \u00a0de \u00a0este tipo de \u00a0error, \u00a0requiere enmarcar la censura en una argumentaci\u00f3n l\u00f3gica y consecuente \u00a0que \u00a0parta \u00a0de \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0preterici\u00f3n \u00a0de la prueba, y una vez \u00a0acreditado \u00a0tal \u00a0aspecto, \u00a0se \u00a0incursione \u00a0en \u00a0el \u00a0examen de la nueva situaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0que \u00a0se \u00a0generar\u00eda \u00a0al \u00a0considerar \u00a0la \u00a0prueba \u00a0omitida, \u00a0a \u00a0fin de \u00a0demostrar \u00a0si \u00a0el \u00a0yerro acabado de evidenciar reviste idoneidad suficiente para \u00a0modificar \u00a0el \u00a0sentido \u00a0o el alcance de la sentencia, \u00fanica forma de justificar \u00a0el \u00a0 proferimiento \u00a0 del \u00a0 fallo \u00a0 de \u00a0 sustituci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 por \u00a0esta \u00a0v\u00eda \u00a0se \u00a0solicita. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0caso, aunque el libelista enlista \u00a0una \u00a0serie \u00a0de \u00a0pruebas \u00a0como \u00a0omitidas, su discurso pone en evidencia una clara \u00a0oposici\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0del \u00a0m\u00e9rito otorgado a las mismas, que, como ha \u00a0sido \u00a0reiteradamente \u00a0sostenido \u00a0por \u00a0la \u00a0doctrina \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte, s\u00f3lo resulta \u00a0posible \u00a0de \u00a0ser \u00a0planteado en casaci\u00f3n cuando los juzgadores, en el proceso de \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0de la fuerza persuasiva del medio, desconocen de modo manifiesto \u00a0las reglas de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0historia cl\u00ednica que \u00a0indica \u00a0que \u00a0Pizarro \u00a0Molina estaba bajo los efectos del alcohol cuando ingres\u00f3 \u00a0al \u00a0hospital, \u00a0a partir de lo cual el recurrente sostiene que el testigo no dijo \u00a0la \u00a0 verdad \u00a0cuando \u00a0niega \u00a0que \u00a0estaba \u00a0ebrio, \u00a0y \u00a0que \u00a0por \u00a0ello \u00a0\u201c\u2026es \u00a0muy \u00a0probable \u00a0que \u00a0no tenga idea clara acerca de qui\u00e9n o \u00a0quienes \u00a0 le \u00a0 ultimaron \u00a0 a \u00a0bala\u201d, \u00a0desconoce \u00a0las \u00a0m\u00faltiples \u00a0razones \u00a0que \u00a0llevaron \u00a0al \u00a0juzgador a otorgar credibilidad al dicho \u00a0frente \u00a0al \u00a0se\u00f1alamiento \u00a0que \u00a0hizo \u00a0del \u00a0procesado \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0VARGAS como la \u00a0persona \u00a0que \u00a0le \u00a0propin\u00f3 \u00a0los \u00a0disparos, razones destacadas con acierto por la \u00a0Procuradora, \u00a0entre ellas, la imputaci\u00f3n inmediata, porque en la misma noche de \u00a0los \u00a0hechos le cont\u00f3 a su progenitor que el ataque fue auspiciado por el citado \u00a0agente; \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0previo \u00a0que \u00a0ten\u00eda \u00a0del \u00a0polic\u00eda y de su familia, a \u00a0quienes \u00a0ve\u00eda \u00a0con \u00a0frecuencia \u00a0en \u00a0el sitio de estacionamiento del bus, y as\u00ed \u00a0mismo \u00a0el que ten\u00eda de la familia de la esposa, con quienes viv\u00eda el imputado, \u00a0entre otras razones esbozadas en el curso del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0tanto, si bien es cierto que no se \u00a0hizo \u00a0expresa \u00a0menci\u00f3n \u00a0a la constancia dejada en la historia cl\u00ednica de Lewis \u00a0Pizarro \u00a0sobre \u00a0su \u00a0ingesta de alcohol, ello en forma alguna le resta cr\u00e9dito a \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n, \u00a0como \u00a0lo \u00a0pretende \u00a0el casionista, por cuanto no existe prueba \u00a0alguna \u00a0para suponer que dicho influjo de bebidas alcoh\u00f3licas haya inhibido los \u00a0sentidos \u00a0del \u00a0testigo \u00a0o \u00a0su \u00a0posibilidad \u00a0de reconocer al agresor, menos si se \u00a0trataba de una persona conocida con antelaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0all\u00ed que la cr\u00edtica del recurrente no \u00a0tiene \u00a0la \u00a0entidad \u00a0suficiente para desvirtuar la responsabilidad del procesado, \u00a0porque \u00a0la credibilidad otorgada al principal testigo de cargo la fundament\u00f3 el \u00a0fallador \u00a0a \u00a0partir \u00a0de otras circunstancias que se acomodan perfectamente a los \u00a0par\u00e1metros de una sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como segunda prueba omitida, el censor cita \u00a0el \u00a0acta \u00a0de\u00a0 levantamiento del cad\u00e1ver de Eusebio Z\u00fa\u00f1iga, donde dice se \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0una \u00a0herida \u00a0ostensible \u00a0sobre \u00a0la l\u00ednea divisoria de los gl\u00fateos, a \u00a0partir \u00a0de \u00a0lo cual sugiere que en el ataque debi\u00f3 intervenir otro actor con un \u00a0arma de fuego de mayor capacidad que un simple rev\u00f3lver. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal \u00a0 \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0 \u00a0es \u00a0 meramente \u00a0especulativa, \u00a0porque \u00a0ninguna \u00a0prueba \u00a0da raz\u00f3n de que la v\u00edctima fue atacada \u00a0con \u00a0un \u00a0arma \u00a0de \u00a0mayor poder al rev\u00f3lver que portaba el agente sentenciado, y \u00a0menos \u00a0que \u00a0hubo \u00a0otro interviniente en el ataque, pues de ello no dieron raz\u00f3n \u00a0los \u00a0testigos \u00a0en \u00a0los \u00a0que \u00a0se \u00a0fundamenta \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0entre ellos el de Lewis \u00a0Pizarro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0ello, \u00a0como \u00a0lo recaba la Procuradora, \u00a0aunque \u00a0el \u00a0fallador \u00a0haya \u00a0omitido considerar las constancias que dan cuenta de \u00a0una \u00a0herida \u00a0en \u00a0la \u00a0parte de los gl\u00fateos de Eusebio Z\u00fa\u00f1iga, el argumento por \u00a0s\u00ed \u00a0mismo \u00a0tampoco \u00a0demuestra que no haya sido el arma del procesado con la que \u00a0se \u00a0caus\u00f3 \u00a0impacto \u00a0en \u00a0el \u00a0cuerpo \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0tal \u00a0como \u00a0surge \u00a0de \u00a0la \u00a0incriminaci\u00f3n directa del testigo Lewis Pizarro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0como \u00a0tambi\u00e9n \u00a0lo \u00a0infiere \u00a0el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0no \u00a0puede \u00a0desconocerse \u00a0que \u00a0Eusebio \u00a0Z\u00fa\u00f1iga \u00a0recibi\u00f3 \u00a0tratamiento \u00a0terap\u00e9utico \u00a0durante algo m\u00e1s de un mes, lo cual hace posible que \u00a0la \u00a0herida \u00a0que \u00a0present\u00f3 \u00a0en \u00a0los gl\u00fateos haya sido consecuencia del mismo, y \u00a0ello \u00a0impide \u00a0especular \u00a0sobre \u00a0lo \u00a0devastador \u00a0del \u00a0impacto \u00a0o la potencialidad \u00a0destructiva del arma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0el \u00a0informe del agente Miguel \u00c1ngel \u00a0Fuentes \u00a0Guerrero, \u00a0que se\u00f1ala que el se\u00f1or Marcos Bassa Guti\u00e9rrez cont\u00f3 que \u00a0el \u00a0testigo \u00a0Mart\u00ednez \u00a0Buchelly \u00a0pensaba retractarse y que por ello fue lanzado \u00a0del \u00a0lugar \u00a0donde pernoctaba, la Sala tambi\u00e9n se remite a la respuesta ofrecida \u00a0en \u00a0el \u00a0primer \u00a0cargo, no s\u00f3lo por lo especulativo que resulta ser el argumento \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0cual dicho testigo de cargo (Mart\u00ednez Buchelly) pensaba retractarse \u00a0de \u00a0su \u00a0dicho \u00a0inicial, \u00a0sino, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0por la intrascendencia que la eventual \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0ese \u00a0hecho \u00a0pod\u00eda \u00a0tener \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0procesado, porque la principal prueba de cargo que soporta \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0es \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Lewis \u00a0Enrique Pizarro \u00a0Molina. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0supuesto \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0familia \u00a0de \u00a0Eusebio \u00a0Z\u00fa\u00f1iga \u00a0Mendoza \u00a0no se constituyera en parte civil, como \u00a0generador \u00a0de \u00a0\u201cuna inferencia l\u00f3gica probable\u201d que apunta a que aquella no \u00a0estaba \u00a0segura \u00a0de \u00a0que \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0VARGAS fuera el verdadero agresor, lo cual, \u00a0seg\u00fan \u00a0del \u00a0demandante, conduce a un estado dudoso sobre la responsabilidad del \u00a0incriminado, \u00a0carece de raz\u00f3n porque como lo cita la Procuradora, a folios 159, \u00a0159 \u00a0a, \u00a0159b, \u00a0159c, \u00a0159d, \u00a0y \u00a0160\/2 \u00a0obra \u00a0la \u00a0demanda que present\u00f3 Humberto \u00a0Z\u00fa\u00f1iga, \u00a0hermano \u00a0de \u00a0Eusebio, \u00a0quien \u00a0procur\u00f3 \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de su apoderado la \u00a0indemnizaci\u00f3n correspondiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0funci\u00f3n de \u00a0radio-operador \u00a0de la Polic\u00eda Nacional que cumpl\u00eda el agente RODR\u00cdGUEZ VARGAS \u00a0en \u00a0una \u00a0zona \u00a0de \u00a0alto \u00a0comercio \u00a0il\u00edcito, prostituci\u00f3n y drogadicci\u00f3n de la \u00a0ciudad \u00a0de \u00a0Cartagena, \u00a0fuere \u00a0la causa posible de una injusta imputaci\u00f3n en su \u00a0contra, \u00a0 carece \u00a0de \u00a0total \u00a0respaldo \u00a0probatorio \u00a0y \u00a0se \u00a0muestra \u00a0absolutamente \u00a0especulativo, \u00a0por \u00a0lo que no puede comprometer el m\u00e9rito persuasivo fijado por \u00a0el \u00a0fallador \u00a0a \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima Lewis Pizarro.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0mismo sentido se ofrece el supuesto \u00a0hecho \u00a0notorio de que al involucrar a un polic\u00eda, los afectados pensaron en los \u00a0dividendos \u00a0que \u00a0les \u00a0pod\u00eda \u00a0reportar \u00a0una \u00a0indemnizaci\u00f3n del Estado\u00a0 con \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0de \u00a0la condena en perjuicios, pues no existe ninguna prueba de ello, y \u00a0por \u00a0tanto \u00a0no puede comprometer la legitimidad del fallo del Tribunal, fundado, \u00a0se \u00a0insiste, en la credibilidad que otorg\u00f3, entre otros elementos de juicio, al \u00a0dicho de la v\u00edctima sobreviviente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tales \u00a0condiciones, \u00a0no \u00a0prospera \u00a0la \u00a0censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>CASACI\u00d3N \u00a0 \u00a0 OFICIOSA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0para \u00a0la fecha en que se \u00a0profiri\u00f3 \u00a0el \u00a0fallo de segunda instancia, esto es, el 31 de octubre de 2003, se \u00a0encontraba \u00a0vigente \u00a0la Ley 599 de 2000, que reform\u00f3 las penas contenidas en la \u00a0decreto \u00a0100 \u00a0de 1980, disminuyendo de manera ostensible los topes fijados en la \u00a0reforma \u00a0introducida por la ley 40 de 1993, entre otros,\u00a0 para el delito de \u00a0homicidio, \u00a0normatividad \u00a0en \u00a0virtud \u00a0de la cual se impuso al condenado una pena \u00a0principal \u00a0de \u00a050 \u00a0a\u00f1os y 6 meses de prisi\u00f3n por su autor\u00eda en los homicidios \u00a0objeto \u00a0del \u00a0juzgamiento, \u00a0el \u00a0primero \u00a0consumado \u00a0y \u00a0el \u00a0segundo \u00a0a \u00a0t\u00edtulo de \u00a0tentativa, \u00a0salta \u00a0a \u00a0la \u00a0vista \u00a0la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0en \u00a0que \u00a0incurri\u00f3 el Tribunal al \u00a0confirmar, \u00a0sin \u00a0ninguna modificaci\u00f3n, el monto de la pena de prisi\u00f3n, que por \u00a0fuerza \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0principio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0favorabilidad \u00a0 le \u00a0 resultaba \u00a0 obligatorio \u00a0revisar.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ello \u00a0porque \u00a0adem\u00e1s, para esa fecha de la \u00a0sentencia, \u00a0el \u00a0art\u00edculo 37 de la ya vigente Ley 599 de 2000 hab\u00eda limitado la \u00a0duraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0pena de prisi\u00f3n a un m\u00e1ximo de 40 a\u00f1os, norma que irradi\u00f3 \u00a0todos sus efectos ben\u00e9ficos a la situaci\u00f3n del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo tanto, le corresponde ahora a la Sala \u00a0revisar \u00a0oficiosamente \u00a0el \u00a0monto \u00a0de \u00a0la pena de prisi\u00f3n impuesta al condenado \u00a0CARLOS \u00a0 HERN\u00c1N \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0VARGAS, \u00a0para \u00a0salvaguardar \u00a0as\u00ed \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0procesales \u00a0que \u00a0le \u00a0asisten, \u00a0entre \u00a0ellas \u00a0el \u00a0respeto \u00a0por \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad en la aplicaci\u00f3n de la ley penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pues \u00a0bien, al tasar la pena de prisi\u00f3n el \u00a0Juzgado de primera instancia se\u00f1al\u00f3 lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe conformidad con el art\u00edculo 324 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0el \u00a0quantum \u00a0punitivo por el Homicidio Agravado en la persona de \u00a0Eusebio \u00a0Z\u00fa\u00f1iga fluct\u00faa entre cuarenta y sesenta a\u00f1os de prisi\u00f3n. No existe \u00a0constancia \u00a0en \u00a0el \u00a0expediente \u00a0de \u00a0haber \u00a0sido condenado el procesado por hecho \u00a0delictivo \u00a0o Contravencionmal (sic) y si (sic) de sus buenas actuaciones a nivel \u00a0de \u00a0la \u00a0polic\u00eda y entre los habitantes de su barrio, por lo anterior y teniendo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0tambi\u00e9n lo dispuesto por el art\u00edculo 61 del C. Penal, consideramos \u00a0entre \u00a0ellos la modalidad del hecho que debe ser condenado a cuarenta a\u00f1os seis \u00a0(6) \u00a0meses \u00a0de prisi\u00f3n, lo cual se aumentar\u00e1 en 10 a\u00f1os mas (sic) por efectos \u00a0del \u00a0concurso \u00a0(Tentativa \u00a0de \u00a0Homicidio en la persona de Lewis Pizarro) para un \u00a0total \u00a0 de \u00a0 pena \u00a0 a \u00a0imponer \u00a0de \u00a0CINCUENTA \u00a0(50) \u00a0A\u00d1OS \u00a0SEIS \u00a0(6) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n(&#8230;)\u201d (fl. 202 del cuaderno No. 2).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0tomando como referente el \u00a0m\u00ednimo \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0se\u00f1alada \u00a0para \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio agravado en el \u00a0art\u00edculo \u00a0104 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0599 \u00a0de \u00a02000, \u00a0esto \u00a0es, 25 a\u00f1os de prisi\u00f3n, que \u00a0ciertamente \u00a0resulta \u00a0m\u00e1s \u00a0favorable \u00a0frente \u00a0a la penalidad que establec\u00eda el \u00a0art\u00edculo \u00a0324 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0180 de 1980, \u00a0 modificado \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 citada \u00a0 Ley \u00a0 40 \u00a0de \u00a01993, \u00a0se \u00a0aumentar\u00e1n 3 meses y 22 d\u00edas por \u00a0raz\u00f3n \u00a0de la consideraci\u00f3n sobre \u201cla modalidad del \u00a0hecho\u201d, \u00a0 \u00a0 pues \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 esa \u00a0 \u00a0 proporci\u00f3n \u00a0equivalen los 6 meses que el juzgado increment\u00f3 frente \u00a0al \u00a0referente de una pena m\u00ednima de 40 a\u00f1os tenida en cuenta en el c\u00e1lculo de \u00a0la sanci\u00f3n impuesta con base en la anterior normatividad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Se \u00a0obtiene as\u00ed una pena b\u00e1sica de 25 a\u00f1os, 3 meses y 22 d\u00edas de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0delito de homicidio agravado consumado, a la cual, en raz\u00f3n \u00a0del \u00a0concurso con el delito de homicidio en grado de tentativa, se le debe hacer \u00a0un \u00a0incremento \u00a0del 24,69%, pues a esa proporci\u00f3n equivalen los 10 a\u00f1os que el \u00a0Juzgado \u00a0le aument\u00f3 por esa raz\u00f3n frente a un referente de una pena b\u00e1sica de \u00a040 \u00a0 a\u00f1os \u00a0y \u00a06 \u00a0meses, \u00a0tenida \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0en \u00a0el \u00a0c\u00e1lculo \u00a0de \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0impuesta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aplicada entonces a la pena b\u00e1sica obtenida \u00a0(25 \u00a0a\u00f1os, \u00a03 \u00a0meses \u00a0y 22 d\u00edas) la proporci\u00f3n del 24,69% correspondientes al \u00a0incremento \u00a0por \u00a0el delito concurrente, se tiene un monto adicional de 74 meses, \u00a024 \u00a0d\u00edas, que sumado a aqu\u00e9lla arroja una pena definitiva de 31 a\u00f1os, 6 meses \u00a0y \u00a021 d\u00edas de prisi\u00f3n, que finalmente debe imponerse al procesado, en lugar de \u00a0los \u00a050 a\u00f1os y 6 meses que se confirmaron en la sentencia de segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 DESESTIMAR \u00a0los \u00a0cargos \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda de casaci\u00f3n presentada a \u00a0nombre \u00a0 de \u00a0CARLOS \u00a0HERN\u00c1N \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0VARGAS, contra la sentencia recurrida de origen, fecha, naturaleza y \u00a0contenido indicados en esta providencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. CASAR de oficio \u00a0y \u00a0parcialmente, la sentencia proferida por el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Cartagena \u00a0en raz\u00f3n del presente asunto el 31 de octubre de 2003, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0imponer \u00a0al citado CARLOS HERN\u00c1N RODR\u00cdGUEZ VARGAS la pena \u00a0principal \u00a0privativa \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad \u00a0de \u00a031 a\u00f1os, 6 \u00a0meses \u00a0 y \u00a0 21 \u00a0d\u00edas \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0referenciados \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado, \u00a0cuyas \u00a0dem\u00e1s \u00a0determinaciones \u00a0quedan \u00a0inc\u00f3lumes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 notif\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0ORLANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Teresa Ruiz Nu\u00f1ez \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 22290 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 Magistrado \u00a0Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 Dr. \u00a0 SIGIFREDO \u00a0ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aprobado Acta No. 59 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bogot\u00e1, D. C., tres de agosto de dos mil cinco. \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 Juzga \u00a0la \u00a0Corte [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-9665","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-13"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9665","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9665"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9665\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9665"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9665"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9665"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}