{"id":9649,"date":"2023-09-08T18:25:44","date_gmt":"2023-09-08T18:25:44","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2218025-05-05\/"},"modified":"2023-09-08T18:25:44","modified_gmt":"2023-09-08T18:25:44","slug":"2218025-05-05","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2218025-05-05\/","title":{"rendered":"22180(25-05-05)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 22180 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No.041 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D. C., veinticinco (25) de mayo de \u00a0dos mil cinco (2005). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0verificar \u00a0si \u00a0re\u00fane los \u00a0requisitos \u00a0formales que condicionan su admisi\u00f3n, examina la Sala la demanda de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por el defensor de CARLOS ALBERTO RODR\u00cdGUEZ VERA, contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0del \u00a02 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a02003, \u00a0mediante el cual el Tribunal Superior de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0dictada \u00a0el \u00a010 \u00a0de \u00a0diciembre de 2002 por el \u00a0Juzgado \u00a0Cuarenta \u00a0y \u00a0Tres \u00a0Penal \u00a0del Circuito de la misma ciudad, que conden\u00f3 \u00a0dicho \u00a0procesado \u00a0a \u00a0la \u00a0pena principal de veintid\u00f3s (22) a\u00f1os de prisi\u00f3n y a \u00a0JORGE \u00a0ENRIQUE \u00a0VARGAS \u00a0RODR\u00cdGUEZ a la pena principal de veintitr\u00e9s (23) a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0en \u00a0calidad \u00a0de coautores de homicidio, \u00a0tentativa \u00a0de \u00a0hurto \u00a0calificado \u00a0agravado \u00a0y \u00a0porte ilegal de armas de fuego de \u00a0defensa \u00a0personal; \u00a0a \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0lapso \u00a0de diez a\u00f1os; a indemnizar los perjuicios \u00a0causados \u00a0con \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n; \u00a0y \u00a0les \u00a0neg\u00f3 \u00a0el \u00a0subrogado \u00a0de \u00a0la condena de \u00a0ejecuci\u00f3n condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Fueron relatados de la siguiente manera por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Cuarenta \u00a0y \u00a0Tres \u00a0Penal del Circuito de Bogot\u00e1 en la sentencia de \u00a0primera instancia: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSe desprende del diligenciamiento que el \u00a021 \u00a0de \u00a0febrero de 2000 el se\u00f1or Diego Olmos fue, en compa\u00f1\u00eda de su novia, al \u00a0Banco \u00a0 Ganadero \u00a0 sucursal \u00a0 Avenida \u00a0 Quinta \u00a0 con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0retirar\u00a0 \u00a0$40.000.000.oo.\u00a0 \u00a0En \u00a0vista \u00a0que \u00a0la \u00a0suma \u00a0no se le entreg\u00f3 con cheque de \u00a0gerencia, \u00a0opt\u00f3 \u00a0por \u00a0recibir \u00a0el \u00a0dinero \u00a0en \u00a0efectivo \u00a0para \u00a0trasladarse a la \u00a0sucursal \u00a0del Banco Santander de la Avenida Boyac\u00e1 con calle 53 de esta ciudad, \u00a0sito \u00a0en \u00a0donde \u00a0depositar\u00eda \u00a0el \u00a0monto \u00a0anotado.\u00a0 \u00a0Sin embargo, cuando el \u00a0se\u00f1or \u00a0Olmos \u00a0y \u00a0su \u00a0acompa\u00f1ante se dispon\u00edan a bajar del automotor en que se \u00a0desplazaban \u00a0fueron \u00a0sorprendidos por dos sujetos que los rodearon e intimidaron \u00a0con armas de fuego para despojarlos del dinero que llevaban. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0la pareja se resisti\u00f3 al atraco, uno \u00a0de \u00a0los \u00a0delincuentes \u00a0accion\u00f3 \u00a0el \u00a0arma \u00a0que \u00a0portaba \u00a0dando \u00a0muerte \u00a0a \u00a0Diego \u00a0Olmos.\u00a0 \u00a0 Inmediatamente \u00a0los \u00a0agresores \u00a0emprendieron \u00a0la \u00a0hu\u00edda \u00a0en \u00a0una \u00a0motocicleta, \u00a0pero \u00a0mientras \u00a0esto \u00a0ocurr\u00eda \u00a0un agente de polic\u00eda apareci\u00f3 en \u00a0escena \u00a0cruzando \u00a0disparos \u00a0con los atracadores, los cuales fueron identificados \u00a0por \u00a0dicho \u00a0agente \u00a0quien, \u00a0a su vez, suministr\u00f3 la informaci\u00f3n respectiva por \u00a0radio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consecuencia \u00a0del \u00a0aviso, varios policiales \u00a0participaron \u00a0 en \u00a0cadena \u00a0para \u00a0lograr \u00a0en \u00a0\u00faltimas \u00a0la \u00a0aprehensi\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0delincuentes, \u00a0en \u00a0la Avenida Boyac\u00e1 con calle 17, quienes se identificaron con \u00a0los \u00a0 nombres \u00a0 de \u00a0CARLOS \u00a0ALBERTO \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0VERA \u00a0y \u00a0JORGE \u00a0ENRIQUE \u00a0VARGAS \u00a0RODR\u00cdGUEZ.\u201d1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0cargo \u00a0propone \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de CARLOS \u00a0ALBERTO \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0VERA \u00a0contra la sentencia del Tribunal Superior de Bogot\u00e1, \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal primera de casaci\u00f3n contemplada en el art\u00edculo \u00a0207 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Ley 600 de 2000), aduciendo violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0 de \u00a0 la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0en \u00a0la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia condenatoria es \u00a0resultado \u00a0de \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n equivocada, o de la interpretaci\u00f3n err\u00f3nea del \u00a0testimonio \u00a0del \u00a0agente \u00a0de \u00a0polic\u00eda Edwin Jovanny Ruiz Caballero, a partir del \u00a0cual \u00a0se dedujo el indicio grave acerca del compromiso de RODR\u00cdGUEZ VERA en los \u00a0punibles que se le endilgan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 agente \u00a0Ruiz \u00a0Caballero \u00a0\u00fanicamente \u00a0observ\u00f3 algunos hechos, pero no detall\u00f3 a los protagonistas, pues \u00a0no \u00a0recuerda \u00a0a \u00a0las personas que abordaron la moto, no las vio disparar, aunque \u00a0le \u00a0apuntaron \u00a0cuando \u00a0sal\u00edan \u00a0de \u00a0una \u00a0bomba \u00a0de gasolina; s\u00f3lo describi\u00f3 la \u00a0motocicleta \u00a0como \u00a0grande \u00a0y relat\u00f3 que el parrillero iba sin casco; y por ende \u00a0el \u00a0mismo \u00a0agente \u00a0dijo que no estaba en condiciones de reconocerlos en una fila \u00a0de personas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En criterio del censor \u201chay inseguridad en \u00a0el \u00a0testimoniante \u00a0para \u00a0poder \u00a0determinar \u00a0de \u00a0manera \u00a0clara \u00a0y \u00a0certera si las \u00a0personas \u00a0que \u00e9l vio en la aludida moto eran las mismas que sal\u00edan de la bomba \u00a0que \u00a0le apuntaron con una pistola y a las cuales les hizo cinco disparos. Con lo \u00a0observado, \u00a0no se tiene de manera cierta y categ\u00f3rica la certeza que reclama el \u00a0art\u00edculo 232 del C.P.P. para condenar.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0que \u00a0percibi\u00f3 \u00a0el agente Edwin Jovanny \u00a0Ruiz \u00a0Caballero \u00a0(dos personas en una motocicleta), acota el censor, no se puede \u00a0tomar \u00a0v\u00e1lidamente como hecho indicante para aceptar el hecho indicado (captura \u00a0de \u00a0los procesados) y para construir de ese modo el indicio de participaci\u00f3n en \u00a0el evento delictivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aclara \u00a0el \u00a0libelista \u00a0que \u00a0su \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0consiste \u00a0en \u00a0demostrar que la declaraci\u00f3n del mencionado agente no tiene \u201cla \u00a0suficiente \u00a0vitalidad \u00a0probatoria \u00a0para \u00a0demostrar \u00a0responsabilidad \u00a0penal en la \u00a0muerte \u00a0violenta \u00a0del \u00a0ciudadano \u00a0Diego \u00a0Olmos\u201d \u00a0dado \u00a0que ni a CARLOS ALBERTO \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0VERA \u00a0ni al otro implicado les encontraron armas de fuego al momento \u00a0de \u00a0su captura, y porque existe la probabilidad de que por el lugar y a la misma \u00a0hora hubiesen transitado otras motocicletas parecidas o similares. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala \u00a0como \u00a0infringidos \u00a0por aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0103 (homicidio), \u00a0 240 \u00a0(hurto \u00a0calificado), \u00a0 241 \u00a0 (hurto \u00a0agravado) \u00a0 y \u00a0365 \u00a0(porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego) del C\u00f3digo Penal, Ley 599 de 2000; y solicita \u00a0a \u00a0la Corte casar el fallo impugnado, para que en su lugar profiera la sentencia \u00a0que corresponda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demanda \u00a0presentada \u00a0por el defensor de \u00a0CARLOS \u00a0 ALBERTO \u00a0 RODR\u00cdGUEZ \u00a0 VERA \u00a0 no \u00a0 satisface \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0formales \u00a0establecidos \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0225 del C\u00f3digo de procedimiento Penal, Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991, \u00a0equivalente \u00a0al \u00a0art\u00edculo \u00a0212 de la Ley 600 de 2000. Debido a \u00a0ello, ser\u00e1 inadmitida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La admisi\u00f3n de la demanda de casaci\u00f3n \u00a0est\u00e1 \u00a0condicionada al cumplimiento de las exigencias impuestas por el art\u00edculo \u00a0225 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0equivalente \u00a0al \u00a0art\u00edculo 212 del \u00a0r\u00e9gimen \u00a0vigente. \u00a0Tal disposici\u00f3n establece requisitos meramente enunciativos \u00a0y otros inherentes a la esencia de la impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0recurso \u00a0extraordinario de casaci\u00f3n no \u00a0constituye \u00a0una \u00a0especie de tercera instancia; no consiste en someter a un nuevo \u00a0juicio \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0ni \u00a0en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0puede \u00a0postularse un debate \u00a0probatorio \u00a0generalizado \u00a0y \u00a0sin \u00a0acatamiento de la l\u00f3gica que le es inherente, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0el \u00a0recurso extraordinario no fue concebido como un medio adicional \u00a0para \u00a0litigar \u00a0libremente igual que en las instancias, sino como una excepcional \u00a0manera \u00a0de \u00a0llevar \u00a0a \u00a0conocimiento \u00a0del \u00a0m\u00e1ximo \u00a0tribunal \u00a0de la jurisdicci\u00f3n \u00a0ordinaria \u00a0el \u00a0fallo \u00a0proferido \u00a0por \u00a0el Ad-quem, por las causales taxativamente \u00a0se\u00f1aladas \u00a0 en \u00a0 la \u00a0ley, \u00a0que \u00a0hubiesen \u00a0sido \u00a0seleccionadas \u00a0y \u00a0adecuadamente \u00a0desarrolladas en la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, el recurso de casaci\u00f3n se concibe \u00a0como \u00a0un \u00a0instituto \u00a0procesal extraordinario que busca remediar o poner fin a la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales \u00a0por \u00a0errores \u00a0de \u00a0juicio \u00a0o \u00a0de \u00a0actividad, \u00a0y \u00a0como \u00a0tal comporta la elaboraci\u00f3n de un juicio l\u00f3gico jur\u00eddico \u00a0sobre \u00a0la \u00a0sentencia de segunda instancia, siguiendo el derrotero trazado en las \u00a0causales invocadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Aunque \u00a0el \u00a0libelista \u00a0no \u00a0utiliza \u00a0la \u00a0terminolog\u00eda \u00a0difundida \u00a0en la jurisprudencia y en la doctrina, con apoyo en el \u00a0cuerpo \u00a0segundo \u00a0de la causal primera de casaci\u00f3n, endilga al Tribunal Superior \u00a0la \u00a0 incursi\u00f3n \u00a0 en \u00a0 errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del testimonio del agente de polic\u00eda Edwin \u00a0Jovanny \u00a0Ruiz \u00a0Caballero; \u00a0no \u00a0obstante, \u00a0la \u00a0demanda se reduce pr\u00e1cticamente a \u00a0dicha \u00a0afirmaci\u00f3n conclusiva, siendo imposible comprender en d\u00f3nde radican los \u00a0supuestos \u00a0desatinos \u00a0del \u00a0Ad-quem, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0aludi\u00f3 al contenido de esa \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0y, \u00a0en adelante, se dio a la tarea de verter al respecto su propio \u00a0an\u00e1lisis. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. La jurisprudencia de la Sala ha reiterado \u00a0en \u00a0m\u00faltiples \u00a0ocasiones \u00a0que \u00a0puede \u00a0demandarse \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0del \u00a0fallo con \u00a0fundamento \u00a0en la causal primera, por violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, \u00a0cuando \u00a0el Tribunal en el ejercicio de la apreciaci\u00f3n probatoria haya incurrido \u00a0en errores de hecho o de derecho \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0camino \u00a0seguido \u00a0por \u00a0el \u00a0casacionista, puede \u00a0estar \u00a0determinado \u00a0por: falso juicio de existencia, falso juicio de identidad y \u00a0falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El falso juicio de \u00a0identidad \u00a0supone \u00a0que el juzgador tiene en cuenta un \u00a0medio \u00a0probatorio legal y oportunamente practicado; no obstante, al sopesarlo lo \u00a0distorsiona, \u00a0 \u00a0tergiversa, \u00a0 \u00a0recorta \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0adiciona \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0contenido \u00a0literal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese evento, el censor tiene la carga de \u00a0confrontar \u00a0por \u00a0separado \u00a0el \u00a0tenor \u00a0literal \u00a0de \u00a0cada prueba sobre la que hace \u00a0recaer \u00a0el \u00a0yerro, \u00a0con \u00a0lo \u00a0que \u00a0el Ad-quem pens\u00f3 que ellas dec\u00edan; y una vez \u00a0demostrado \u00a0el \u00a0desfase, \u00a0debe \u00a0continuar \u00a0hacia \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0de \u00a0aquella \u00a0impropiedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0otras \u00a0palabras, \u00a0quien as\u00ed alega debe \u00a0comparar \u00a0puntualmente \u00a0lo dicho por los testigos, o lo indicado por las pruebas \u00a0de \u00a0otras \u00a0especies, \u00a0con lo que el Tribunal Superior ley\u00f3 en esas espec\u00edficas \u00a0versiones \u00a0testimoniales, \u00a0o \u00a0con \u00a0lo \u00a0que \u00a0entendi\u00f3 \u00a0indicaban \u00a0las \u00a0restantes \u00a0pruebas; \u00a0todo \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0demostrar que el fallo se ha distanciado de la \u00a0realidad \u00a0objetivamente \u00a0declarada \u00a0por \u00a0el \u00a0acopio probatorio, por distorsi\u00f3n, \u00a0recorte o adici\u00f3n en su contenido material. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La estructuraci\u00f3n de la censura en punto de \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0del error de hecho por falso juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0no se cumple con la manifestaci\u00f3n que \u00a0al \u00a0respecto \u00a0haga \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0como \u00a0si de su opini\u00f3n personal se tratara; \u00a0pues, \u00a0de \u00a0bastar \u00a0aquel tipo de cr\u00edtica el recurso extraordinario no distar\u00eda \u00a0en mucho de un alegato de instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la trascendencia del \u00a0yerro \u00a0atribuido \u00a0al \u00a0Ad-quem comporta la obligaci\u00f3n de ense\u00f1ar a la Corte que \u00a0si \u00a0tal \u00a0falencia no se hubiese presentado, entonces el sentido del fallo ser\u00eda \u00a0distinto; \u00a0y \u00a0para \u00a0ello \u00a0es \u00a0preciso \u00a0demostrar que si la prueba cuestionada se \u00a0hubiese \u00a0apreciado \u00a0en \u00a0forma \u00a0correcta, \u00a0las restantes pruebas sopesadas por el \u00a0Tribunal \u00a0perder\u00edan \u00a0la \u00a0entidad \u00a0jur\u00eddica \u00a0necesaria \u00a0y suficiente para mover \u00a0hacia la convicci\u00f3n declarada en el fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Vale decir, en este evento, correspond\u00eda al \u00a0casacionista \u00a0 referirse \u00a0 al \u00a0 verdadero \u00a0 sentido \u00a0 y \u00a0alcance \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0supuestamente \u00a0tergiversada, y adem\u00e1s demostrar que aquella, aunada a todas las \u00a0dem\u00e1s \u00a0analizadas \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0no \u00a0permit\u00edan \u00a0arribar \u00a0a la convicci\u00f3n de \u00a0certeza sobre la responsabilidad penal del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien, desvirtuar el m\u00e9rito concedido \u00a0a \u00a0las \u00a0otras pruebas implica a su vez demostrar que los funcionarios judiciales \u00a0erraron \u00a0en \u00a0el proceso de valoraci\u00f3n y fijaci\u00f3n de su poder suasorio, lo cual \u00a0tampoco \u00a0se \u00a0logra \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0imposici\u00f3n \u00a0del criterio particular del \u00a0censor, \u00a0sino \u00a0demostrando con la l\u00f3gica casacional la incursi\u00f3n en errores de \u00a0hecho o de derecho en ese ejercicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0En el caso que se examina, similar a un \u00a0alegato \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0el casacionista manifest\u00f3 lo que a bien tuvo acerca de \u00a0las \u00a0motivaciones \u00a0del \u00a0fallo, argumentando en forma libre y sin referencia a la \u00a0tergiversaci\u00f3n, \u00a0adici\u00f3n \u00a0o \u00a0cercenamiento \u00a0de \u00a0alguna prueba que hubiese sido \u00a0defectuosamente \u00a0apreciada por el Ad-quem, al punto que se pierde en comentarios \u00a0generales, \u00a0pero \u00a0sin \u00a0concentrarse \u00a0en demostrar en qu\u00e9 consisten los error de \u00a0hecho que le atribuye. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0todo, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0la \u00a0queja \u00a0podr\u00eda \u00a0asemejarse \u00a0 a \u00a0 un \u00a0 alegato \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0del \u00a0agente \u00a0de \u00a0polic\u00eda \u00a0Edwin \u00a0Jovanny \u00a0Ruiz \u00a0Caballero, \u00a0era \u00a0de esperarse que el \u00a0libelista \u00a0desarrollara \u00a0su \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0a \u00a0cabalidad, pero no lo hizo, porque \u00a0incumpli\u00f3 \u00a0el \u00a0deber de identificar las expresiones objetivas y literales de la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0la \u00a0que \u00a0hace \u00a0recaer \u00a0el yerro, y frente a cada expresi\u00f3n \u00a0relevante \u00a0especificar lo que el Tribunal Superior ley\u00f3 o entendi\u00f3 que dec\u00eda, \u00a0con \u00a0la \u00a0finalidad \u00a0de ense\u00f1ar a la Corte en qu\u00e9 consisti\u00f3 la tergiversaci\u00f3n \u00a0de la prueba, por recorte, adici\u00f3n o alteraci\u00f3n de su contenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0es suficiente, entonces, en el marco de \u00a0los \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal se equivoc\u00f3 al apreciar las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0interesan al libelista, con base en deducciones subjetivas ninguna \u00a0de \u00a0las cuales apunta hacia la verificaci\u00f3n t\u00e9cnica de alguna especie de yerro \u00a0in iudicando. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. El Tribunal Superior de Bogot\u00e1 arrib\u00f3 a \u00a0la \u00a0convicci\u00f3n \u00a0de \u00a0certeza \u00a0sobre \u00a0la \u00a0responsabilidad penal de CARLOS ALBERTO \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0VERA \u00a0sopesando \u00a0el \u00a0acopio \u00a0probatorio \u00a0en \u00a0su \u00a0conjunto, es decir, \u00a0adem\u00e1s \u00a0del testimonio cuestionado por el censor, evaluando la intervenci\u00f3n de \u00a0la \u00a0cadena \u00a0de \u00a0agentes que siguieron a los implicados hasta capturarlos, varios \u00a0indicios, \u00a0y \u00a0la incautaci\u00f3n del arma homicida en allanamiento de la residencia \u00a0de \u00a0 \u00a0 un \u00a0 \u00a0tercer \u00a0 \u00a0implicado \u00a0 \u00a0\u2013respecto de quien se rompi\u00f3 la unidad procesal-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0consiguiente, era menester abordar por \u00a0separado \u00a0el \u00a0estudio de cada uno de esos medios probatorios, pero no para hacer \u00a0al \u00a0respecto una cr\u00edtica gen\u00e9rica, buscando anteponer el personal criterio del \u00a0defensor, \u00a0sino \u00a0a profundidad, con la l\u00f3gica del recurso, en orden a demostrar \u00a0que \u00a0el \u00a0Juez \u00a0colegiado \u00a0cometi\u00f3 determinada especie de error en alguno de los \u00a0componentes \u00a0del \u00a0indicio \u00a0o en los procesos l\u00f3gicos de inferencia, vale decir, \u00a0en \u00a0la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho \u00a0indicador, \u00a0al \u00a0deducir el hecho indicado, o al \u00a0valorarlos separada o conjuntamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0la controversia que el actor \u00a0intenta, \u00a0\u00fanicamente \u00a0contra \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0del \u00a0agente Ruiz Caballero, nunca \u00a0sobrepas\u00f3 \u00a0de \u00a0un \u00a0intento por convencer acerca de la falta de certeza sobre la \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0del procesado, sin precaver que era obligatorio ocuparse \u00a0en \u00a0desvirtuar \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0le \u00a0sirvieron \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0para cimentar la \u00a0condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. La jurisprudencia de la Sala ha explicado \u00a0repetidas \u00a0veces \u00a0la \u00a0manera \u00a0como \u00a0debe encararse la prueba de indicios para su \u00a0censura \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0en diversos pronunciamientos, autos y sentencias, entre \u00a0los cuales se estima oportuno recordar: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0primer \u00a0lugar, la t\u00e9cnica requerida \u00a0para \u00a0el \u00a0ataque dirigido contra la prueba indiciaria reclama que, coherente con \u00a0la \u00a0estructura \u00a0l\u00f3gica \u00a0de \u00a0la misma, la censura se oriente hacia cualquiera de \u00a0los \u00a0momentos \u00a0de su construcci\u00f3n, es decir, a los elementos de convicci\u00f3n que \u00a0soportan \u00a0el \u00a0hecho \u00a0indicador, \u00a0a \u00a0la \u00a0operaci\u00f3n mental de inferencia del dato \u00a0indicado \u00a0o \u00a0a la estimaci\u00f3n individual o conjunta de su poder suasorio, por lo \u00a0que \u00a0ha \u00a0menester \u00a0de \u00a0parte \u00a0del \u00a0recurrente el se\u00f1alamiento de cu\u00e1l de estos \u00a0pasos \u00a0es \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0duele \u00a0del error, de qu\u00e9 especie es, pues eventualmente \u00a0podr\u00edan \u00a0ser \u00a0de \u00a0diversa \u00a0naturaleza, y c\u00f3mo por su incidencia en el fallo se \u00a0obtuvo \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que debe ser remplazada por otra que rinda homenaje a la \u00a0legalidad, \u00a0lo \u00a0que \u00a0en \u00a0esencia \u00a0constituye el tema central de la casaci\u00f3n.\u201d \u00a0(Sentencia \u00a0del \u00a030 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01999, \u00a0M.P. \u00a0Dr. \u00a0Jorge \u00a0An\u00edbal G\u00f3mez \u00a0Gallego) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0de \u00a0cuestionar \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n de la \u00a0prueba \u00a0del \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0se \u00a0trata, \u00a0los \u00a0errores pueden ser de hecho o de \u00a0derecho \u00a0en \u00a0cualquiera de sus modalidades. En cambio, en el proceso intelectual \u00a0camino \u00a0a \u00a0construir \u00a0la deducci\u00f3n o la inferencia y en la asignaci\u00f3n de poder \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0al \u00a0indicio \u00fanicamente pueden tener lugar errores de hecho, en \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0los \u00a0momentos \u00a0u \u00a0operaciones \u00a0que \u00a0requieran aplicaci\u00f3n de los \u00a0postulados de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSi \u00a0 los \u00a0 errores \u00a0 de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0se presentan en el an\u00e1lisis de la prueba de los hechos indicadores, \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0debe, \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n con cada indicio, identificar las pruebas \u00a0que \u00a0le \u00a0sirven \u00a0de \u00a0sustento \u00a0e \u00a0indicar el error denunciado, si de existencia, \u00a0identidad, \u00a0legalidad \u00a0o \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0para \u00a0la \u00a0correcta \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0censura. \u00a0Y \u00a0si \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0cuestionar \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica \u00a0o \u00a0el valor \u00a0probatorio \u00a0otorgado \u00a0a \u00a0los \u00a0indicios, \u00a0es \u00a0deber \u00a0del \u00a0recurrente acreditar el \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las reglas de la sana cr\u00edtica, lo cual se cumple mostrando \u00a0la \u00a0divergencia \u00a0existente entre las deducciones y declaraciones de la sentencia \u00a0en \u00a0dicho \u00a0sentido \u00a0y \u00a0las \u00a0que \u00a0corresponde hacer de acuerdo con la l\u00f3gica, la \u00a0experiencia \u00a0o \u00a0la ciencia.\u201d (Sentencia del 27 de noviembre de 1996, M. P. Dr. \u00a0Fernando Arboleda Ripoll) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Era imprescindible, en la confecci\u00f3n de la \u00a0demanda, \u00a0analizar por separado y con l\u00f3gica casacional todos y cada uno de los \u00a0hechos \u00a0indicadores \u00a0asumidos \u00a0por \u00a0los \u00a0Jueces \u00a0de instancia y verificar que la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica \u00a0o \u00a0la \u00a0persuasi\u00f3n que derivaron de ellos estaban en franco \u00a0desfase \u00a0con \u00a0la \u00a0verdad probada, o que las deducciones en sana cr\u00edtica pod\u00edan \u00a0ofrecer \u00a0conclusiones \u00a0equ\u00edvocas o discordantes, en lugar de converger hacia la \u00a0responsabilidad penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0En ese orden de ideas, es evidente que \u00a0el \u00a0defensor \u00a0confeccion\u00f3 \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0manera libere, como si la casaci\u00f3n \u00a0fuese \u00a0otra \u00a0instancia, de suerte que no postula ni desarrolla en rigor el cargo \u00a0por \u00a0 ninguna \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 especies \u00a0 de \u00a0 error, \u00a0 de \u00a0 derecho \u00a0ni \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0independientemente \u00a0de \u00a0que no hubiese citado el nombre concreto asignado a cada \u00a0uno \u00a0de ellos por la jurisprudencia o la doctrina, sino que se explaya en tratar \u00a0de \u00a0convencer \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0de \u00a0que \u00a0su \u00a0visi\u00f3n \u00a0de \u00a0los acontecimientos es la \u00a0acertada, \u00a0de \u00a0donde \u00a0se concluye que el problema subyace en la credibilidad, la \u00a0fuerza \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0o \u00a0el \u00a0poder \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0que el Tribunal Superior \u00a0otorg\u00f3 \u00a0al \u00a0acopio \u00a0probatorio \u00a0en \u00a0su conjunto, pero en este tema prevalece el \u00a0criterio \u00a0de \u00a0la Corporaci\u00f3n, al punto que el fallo viene amparado con la doble \u00a0presunci\u00f3n de legalidad y acierto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0 \u00a0Las \u00a0impropiedades \u00a0advertidas \u00a0conllevan a inadmitir la demanda, m\u00e1xime que tampoco \u00a0en \u00a0la \u00a0revisi\u00f3n \u00a0del expediente se observa la vulneraci\u00f3n de alguna garant\u00eda \u00a0fundamental, \u00a0que amerite el ejercicio de las facultades oficiosas de la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal en los t\u00e9rminos del art\u00edculo 216 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal, Ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0a nombre de CARLOS \u00a0ALBERTO RODR\u00cdGUEZ VERA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0la presente providencia no procede \u00a0recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0 QUINTERO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Comisi\u00f3n de servicio \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0O. \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 Folio \u00a04 cdno. 43. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 22180 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No.041 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D. C., veinticinco (25) de mayo de \u00a0dos mil cinco (2005). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 Con [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-9649","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-13"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9649","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9649"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9649\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9649"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9649"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9649"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}