{"id":9517,"date":"2023-09-08T18:25:37","date_gmt":"2023-09-08T18:25:37","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2137013-04-05\/"},"modified":"2023-09-08T18:25:37","modified_gmt":"2023-09-08T18:25:37","slug":"2137013-04-05","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2137013-04-05\/","title":{"rendered":"21370(13-04-05)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 21370 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 24 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D.C., trece (13) de abril de dos mil \u00a0cinco (2005). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Se pronuncia la Sala sobre la admisibilidad de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0que \u00a0bajo la modalidad discrecional ha presentado el \u00a0procesado \u00a0CARLOS \u00a0EDGAR CAMARGO FONSECA, abogado, contra la sentencia proferida \u00a0el \u00a07 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a02003, que confirm\u00f3 la dictada en primera instancia por el \u00a0Juzgado \u00a0Cincuenta \u00a0y \u00a0Cinco \u00a0Penal del Circuito de la misma ciudad, mediante la \u00a0cual \u00a0se conden\u00f3 a este procesado a la pena principal de 12 meses de prisi\u00f3n y \u00a0a \u00a0 las \u00a0accesorias \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0y \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0en \u00a0el ejercicio de la profesi\u00f3n de abogado, por el mismo lapso de \u00a0la \u00a0restricci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0libertad. \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0le \u00a0suspendi\u00f3 condicionalmente la \u00a0ejecuci\u00f3n de la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS: \u00a0<\/p>\n<p>Fueron \u00a0 \u00a0as\u00ed \u00a0 \u00a0resumidos \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0el \u00a0Tribunal: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0interamericana de Comercio \u00a0Ltda. \u00a0(CINTEGRO), por intermedio de su representante legal JORGE ENRIQUE RIA\u00d1O \u00a0PARRA, \u00a0gir\u00f3 \u00a0dos \u00a0cheques de $ 250.000, en reconocimiento de la renta debida a \u00a0ANA GRACIELA FONSECA por el alquiler de un inmueble. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como los cheques fueron impagados por el Banco \u00a0Industrial \u00a0Colombiano, \u00a0su \u00a0hijo, \u00a0el abogado EDGAR CAMARGO FONSECA, inici\u00f3 un \u00a0proceso \u00a0ejecutivo \u00a0en \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a027 \u00a0Civil \u00a0Municipal de Bogot\u00e1, que libr\u00f3 \u00a0mandamiento \u00a0 de \u00a0 pago \u00a0 y \u00a0 decret\u00f3 \u00a0 el \u00a0 embargo \u00a0y \u00a0secuestro \u00a0de \u00a0algunos \u00a0bienes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a021 de mayo de 1992, la inspecci\u00f3n 8\u00aa E \u00a0de \u00a0Polic\u00eda \u00a0realiz\u00f3 \u00a0la diligencia respectiva, en la que las partes acordaron \u00a0dejar \u00a0las \u00a0cosas \u00a0secuestradas en dep\u00f3sito a JORGE ENRIQUE RIA\u00d1O PARRA, quien \u00a0con \u00a0su \u00a0c\u00f3nyuge \u00a0BLANCA \u00a0LILIA \u00a0CORT\u00c9S DE RIA\u00d1O para respaldar el pago de la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0en \u00a0menci\u00f3n \u00a0suscribieron \u00a010 \u00a0letras \u00a0de cambio a favor de CARLOS \u00a0EDGAR CAMARGO FONSECA por $ 93.500 cada una. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>T\u00edtulos valores que tampoco fueron pagados, \u00a0por \u00a0lo \u00a0cual \u00a0el \u00a0beneficiario \u00a0los \u00a0endos\u00f3 \u00a06 de ellos en procuraci\u00f3n a otro \u00a0abogado, \u00a0que \u00a0el 9 de febrero de 1993, promovi\u00f3 proceso ejecutivo que adelanta \u00a0el Juzgado 7\u00ba Civil Municipal\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0el \u00a0demandante \u00a0que en este caso se \u00a0justifica \u00a0la \u00a0revisi\u00f3n \u00a0del \u00a0proceso \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0de la casaci\u00f3n discrecional, \u00a0porque \u00a0se \u00a0ha \u00a0violentado \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0fundamental \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso, la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de inocencia y el derecho de defensa consagrados en el art\u00edculo 29 \u00a0de la Carta Pol\u00edtica, configur\u00e1ndose as\u00ed una causal de nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cita \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0sobre \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0para \u00a0alegar \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0el \u00a0fen\u00f3meno \u00a0de \u00a0la prescripci\u00f3n de la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal, \u00a0agregando de inmediato que a este caso se ajustan los criterios \u00a0all\u00ed \u00a0sentados \u00a0en \u00a0tanto \u00a0que para la fecha en que se profiri\u00f3 la providencia \u00a0mediante \u00a0la \u00a0cual \u00a0se confirm\u00f3 la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, esto es, el 30 de \u00a0mayo \u00a0de \u00a02000; \u00a0y \u00a0a\u00fan \u00a0cuando \u00a0se \u00a0emiti\u00f3 \u00a0tal \u00a0pronunciamiento \u00a0en \u00a0primera \u00a0instancia, la acci\u00f3n penal ya se encontraba prescrita. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Explica, as\u00ed, que para la \u00e9poca de comisi\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0fraude \u00a0procesal \u00a0se encontraba descrito en el \u00a0art\u00edculo \u00a0182 \u00a0del Decreto 100 de 1980, el cual establec\u00eda pena de prisi\u00f3n de \u00a01 \u00a0a \u00a05 \u00a0a\u00f1os, \u00a0lo que significa que la acci\u00f3n penal respecto de esta clase de \u00a0conductas prescrib\u00eda en 5 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0acuerdo \u00a0a \u00a0la \u00a0descripci\u00f3n \u00a0t\u00edpica del \u00a0delito, \u00a0habr\u00eda \u00a0de \u00a0entenderse \u00a0que \u00a0su \u00a0momento \u00a0consumativo, y desde el cual \u00a0comienza \u00a0a \u00a0contar \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino de prescripci\u00f3n, se presenta cuando el sujeto \u00a0agente \u00a0con \u00a0su \u00a0acci\u00f3n u omisi\u00f3n \u201cinduce primariamente en error al servidor \u00a0p\u00fablico \u00a0(Vr. \u00a0Gr. La presentaci\u00f3n fraudulenta de la demanda), y la obtenci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acto \u00a0administrativo \u00a0contrario \u00a0a la ley, constituir\u00eda su \u00a0agotamiento. \u00a0 (la \u00a0doctrina \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0que \u00a0no \u00a0comparto, \u00a0descarta \u00a0esta \u00a0hip\u00f3tesis para efectos prescriptivos)\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, como jurisprudencia y doctrina no \u00a0han \u00a0sido \u00a0coincidentes \u00a0y uniformes, considera necesario que se haga un estudio \u00a0actualizado \u00a0sobre \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0de permanente que la Corte le ha otorgado al \u00a0delito \u00a0 de \u00a0 fraude \u00a0 procesal, \u00a0 circunstancia \u00a0que \u00a0obviamente \u00a0tiene \u00a0claras \u00a0repercusiones \u00a0en el c\u00f3mputo del t\u00e9rmino de prescripci\u00f3n, pues de conformidad \u00a0con \u00a0lo \u00a0se\u00f1alado \u00a0en el art\u00edculo 84 de la Ley 599 de 2000, para esta clase de \u00a0conductas \u00a0o las que alcancen el grado de tentativa, el conteo comienza a partir \u00a0de \u00a0la \u00a0perpetraci\u00f3n \u00a0del \u00a0\u00faltimo \u00a0acto, expresi\u00f3n cuyo contenido ha generado \u00a0confusi\u00f3n \u00a0entre \u00a0los \u00a0administradores \u00a0de \u00a0justicia \u00a0en \u00a0torno \u00a0al il\u00edcito en \u00a0cuesti\u00f3n. \u00a0Desde \u00a0este \u00a0punto de vista se requiere, pues un pronunciamiento con \u00a0criterio de autoridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el caso concreto, el fraude procesal que se \u00a0le \u00a0imputa \u00a0se remite al segundo proceso ejecutivo, es decir, el iniciado por el \u00a0doctor \u00a0Herm\u00f3genes \u00a0Trujillo \u00a0ante \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0S\u00e9ptimo \u00a0Civil \u00a0Municipal con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a \u00a0las \u00a06 \u00a0letras \u00a0de \u00a0cambio \u00a0que \u00a0\u00e9l recibi\u00f3 como garant\u00eda de la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0inicial \u00a0en calidad de apoderado de la se\u00f1ora Ana Graciela Fonseca \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso que se tramitaba ante el Juzgado Veintisiete Civil Municipal, el \u00a0cual \u00a0fue \u00a0iniciado \u00a0el 9 de febrero de 1993. Por ello si se admitiera que es un \u00a0delito \u00a0de \u00a0mera \u00a0conducta, se tendr\u00eda que la acci\u00f3n penal prescribi\u00f3 el 9 de \u00a0febrero de 1998. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante, \u00a0sabedor de que esa tesis no es \u00a0avalada \u00a0por \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0y \u00a0acogiendo \u00a0el \u00a0criterio \u00a0sobre la permanencia de la \u00a0conducta, \u00a0se \u00a0tiene que, en el caso espec\u00edfico, \u00e9sta se extendi\u00f3 hasta el 28 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01994, \u201cfecha en la cual, seg\u00fan la aseveraci\u00f3n reiterada por \u00a0la \u00a0 Fiscal\u00eda \u00a0instructora \u00a0en \u00a0la \u00a0providencia \u00a0que \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0y \u00a0en \u00a0la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, el se\u00f1or Juez 7 Civil Municipal \u00a0se \u00a0enter\u00f3 \u00a0de \u00a0la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0proceso originario que se adelantaba en el \u00a0Juzgado \u00a027 Civil Municipal, por raz\u00f3n del escrito de excepciones que present\u00f3 \u00a0el \u00a0supuesto \u00a0apoderado de Jorge Enrique Ria\u00f1o. (Por fuerza l\u00f3gica hasta all\u00ed \u00a0permaneci\u00f3 \u00a0o \u00a0se \u00a0mantuvo \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0inducci\u00f3n \u00a0en \u00a0error \u00a0al funcionario \u00a0judicial). \u00a0Sobre \u00a0ese fundamento f\u00e1ctico, bien podr\u00edamos decir que la acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0para el delito en este caso prescribi\u00f3 el 28 de \u00a0febrero de 1999\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0la \u00a0misma manera, si se entendiera que la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0del \u00a0delito se extendi\u00f3 hasta el 24 de marzo de 1994, cuando el Juez \u00a0S\u00e9ptimo \u00a0Civil \u00a0Municipal \u00a0emiti\u00f3 \u00a0pronunciamiento \u00a0de \u00a0fondo \u201csupuestamente \u00a0contraria \u00a0a la ley\u201d, ordenando seguir adelante con la ejecuci\u00f3n en contra de \u00a0la \u00a0demandada \u00a0Blanca Cort\u00e9s Ria\u00f1o, habr\u00eda de concluirse que la acci\u00f3n penal \u00a0prescribi\u00f3 \u00a0el \u00a024 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de 1999, es decir, antes de que se profiriera la \u00a0resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n de primera y segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0 \u00a0una \u00a0 \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0sistem\u00e1tica \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos 20 y 182 del Decreto 100 de 1980 y 20 y 453 de \u00a0la \u00a0Ley 600 de 2000 permite concluir que la acci\u00f3n mediante la cual se entiende \u00a0consumado \u00a0el \u00a0delito de fraude procesal es la \u201c-inducir en error- al servidor \u00a0p\u00fablico \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0\u2013mantener \u00a0en \u00a0error- \u00a0al \u00a0mismo\u201d, \u00a0pues \u00a0si \u00a0el legislador hubiese \u00a0querido \u00a0lo contrario as\u00ed lo habr\u00eda manifestado incluyendo \u201cmantener\u201d como \u00a0verbo \u00a0 rector. \u00a0 Como \u00a0no \u00a0fue \u00a0as\u00ed, \u00a0necesariamente \u00a0debe \u00a0colegirse \u00a0que \u00a0la \u00a0consumaci\u00f3n \u00a0se \u00a0presenta con el resultado jur\u00eddico formal de inducir y no con \u00a0el jur\u00eddico material enunciado como obtener. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0 requiere, \u00a0 pues, \u00a0 un \u00a0 \u201ccriterio \u00a0jurisprudencial, \u00a0actualizado, \u00a0claro y convincente sobre esta tem\u00e1tica\u201d, con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de que no contin\u00faen present\u00e1ndose interpretaciones equ\u00edvocas como la \u00a0del \u00a0Juez \u00a0Cincuenta \u00a0y \u00a0Cinco Penal del Circuito en este caso, quien consider\u00f3 \u00a0que \u00a0no obstante estar ejecutoriada la sentencia que orden\u00f3 seguir adelante con \u00a0la \u00a0ejecuci\u00f3n el delito continuaba ejecut\u00e1ndose, porque el Juez permanec\u00eda en \u00a0el \u00a0error. \u00a0Esto, \u00a0le parece \u201cabsurdo\u201d, pues se podr\u00eda llegar al extremo de \u00a0considerar \u00a0que \u00a0\u00e9l, \u00a0a\u00fan \u00a0despu\u00e9s de estar condenado por el delito de fraude \u00a0procesal, \u00a0continuar\u00eda \u00a0cometi\u00e9ndolo \u00a0hasta que no culmine el referido proceso \u00a0ejecutivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0bajo \u00a0lo \u00a0que \u00a0titula \u00a0como \u00a0\u201cCargos \u00a0 directos \u00a0 contra \u00a0 el \u00a0 contenido \u00a0 de \u00a0 la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia&#8230;\u201d, \u00a0dice proponer un reparo por motivo de la violaci\u00f3n directa de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial (art\u00edculo 182 del Decreto 100 de 1980), por interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0y desconocimiento de las normas rectoras previstas en los art\u00edculos 2 \u00a0y 5 ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0sentido, \u00a0precisa \u00a0que \u00a0el Tribunal \u00a0consider\u00f3 \u00a0que \u00a0la entrega de las letras de cambio por parte de Jorge Ria\u00f1o no \u00a0constitu\u00eda \u00a0novaci\u00f3n \u00a0en sentido estricto, sino una novaci\u00f3n objetiva, seg\u00fan \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala de Casaci\u00f3n Civil de la Corte. Por esa raz\u00f3n, \u00a0deb\u00eda \u00a0entenderse \u00a0su \u00a0giro \u00a0como un pago sujeto a la condici\u00f3n resolutoria de \u00a0que \u00a0los \u00a0instrumentos \u00a0se \u00a0convirtieran \u00a0en \u00a0dinero. \u00a0Sostuvo \u00a0tambi\u00e9n, que el \u00a0segundo \u00a0proceso \u00a0ejecutivo \u00a0no \u00a0pod\u00eda iniciarse por encontrarse en tr\u00e1mite el \u00a0primero, \u00a0 pues \u00a0 all\u00ed \u00a0 no \u00a0 desisti\u00f3 \u00a0 ni \u00a0solicit\u00f3 \u00a0su \u00a0finalizaci\u00f3n \u00a0por \u00a0pago. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las apreciaciones del Tribunal en ese aspecto, \u00a0desconocen \u00a0que su actuar no fue doloso, pues no tuvo en cuenta que si no actu\u00f3 \u00a0en \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos indicados, fue porque el propio Jorge Ria\u00f1o le pidi\u00f3 que no \u00a0lo \u00a0hiciera. \u00a0Tampoco \u00a0se consider\u00f3 que dej\u00f3 suspendido el proceso inicial por \u00a0espacio \u00a0de \u00a06 a\u00f1os. Por el contrario, el fallador le reproch\u00f3 haber desistido \u00a0de \u00a0esa \u00a0demanda transcurrido ese tiempo, cuando ya hab\u00eda cometido el delito de \u00a0fraude procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No es cierto, como lo sostuvo el Tribunal que \u00a0el \u00a0desistimiento \u00a0presentado \u00a0el \u00a025 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a01993 en el segundo proceso \u00a0hubiera \u00a0sido \u00a0motivado \u00a0por \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0que \u00a0para \u00a0entonces ten\u00eda de la \u00a0denuncia \u00a0penal, \u00a0porque \u00a0de ello se enter\u00f3 en el contrainterrogatorio de parte \u00a0efectuado el 20 de octubre del mismo a\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es demostrativo de que nunca pretendi\u00f3 cobrar \u00a0dos \u00a0veces \u00a0la \u00a0misma \u00a0deuda, \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de aportar correctamente en la segunda \u00a0demanda \u00a0la \u00a0direcci\u00f3n \u00a0de \u00a0Ria\u00f1o \u00a0Parra, \u00a0o \u00a0de diez letras que recibi\u00f3 solo \u00a0hubiera \u00a0endosado \u00a0seis. \u00a0Lo \u00a0\u00fanico \u00a0que \u00a0buscaba \u00a0era \u00a0obtener a trav\u00e9s de la \u00a0justicia \u00a0el \u00a0pago \u00a0de obligaciones l\u00edcitas a favor de su madre, las cuales, en \u00a0la \u00a0actualidad \u00a0permanecen \u00a0insolutas \u00a0gracias a todas las maniobras desplegadas \u00a0por \u00a0 el \u00a0 deudor, \u00a0 quien \u00a0 t\u00e1citamente \u00a0 ha \u00a0 contado \u00a0 con \u00a0el \u00a0aval \u00a0de \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por todo lo anterior, considera que en su caso \u00a0se \u00a0ha \u00a0aplicado \u00a0un criterio de responsabilidad objetiva, prohibido tanto en el \u00a0C\u00f3digo \u00a0Sustantivo anterior, como en el actual. Es decir, se han violentado sus \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales, y por ello debe la Corte admitir discrecionalmente el \u00a0presente recurso extraordinario de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0se \u00a0case la sentencia \u00a0recurrida y se dicte la decisi\u00f3n que en derecho corresponda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0En \u00a0este \u00a0asunto, \u00a0el \u00a0objeto \u00a0del ataque \u00a0casacional \u00a0 lo \u00a0constituye \u00a0una \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0dictada \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el delito de fraude procesal, el cual a la fecha de su comisi\u00f3n \u00a0ten\u00eda \u00a0prevista \u00a0pena de 1 a 5 a\u00f1os de prisi\u00f3n (art\u00edculo 182 del Decreto 100 \u00a0de \u00a01980), sanci\u00f3n que en la Ley 599 de 2000 (art\u00edculo 453) fue incrementada a \u00a04 a\u00f1os el l\u00edmite m\u00ednimo y a 8 el m\u00e1ximo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Teniendo en cuenta lo anterior, al igual \u00a0que \u00a0las variaciones legislativas ocurridas en el curso de este proceso a partir \u00a0de \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n del delito, obligado resulta establecer si hay lugar a aplicar \u00a0por \u00a0favorabilidad, \u00a0alguna \u00a0de \u00a0las \u00a0disposiciones procesales reguladoras de la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria, pues reconocidos sus efectos sustanciales en tanto \u00a0que \u00a0regulan \u00a0un \u00a0medio \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n, \u00a0recientemente \u00a0sostuvo \u00a0la Sala que: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa favorabilidad, como se sabe, constituye \u00a0una \u00a0excepci\u00f3n \u00a0al principio de irretroactividad de la ley, pudi\u00e9ndose aplicar \u00a0en \u00a0su \u00a0acogimiento \u00a0una \u00a0ley \u00a0posterior \u00a0al \u00a0hecho \u00a0cometido (retroactividad) o \u00a0prorrogarle \u00a0sus \u00a0efectos a\u00fan por encima de su derogatoria o su inexequibilidad \u00a0(ultraactividad), \u00a0siempre que en alg\u00fan momento haya regido la actuaci\u00f3n y que \u00a0\u2013 desde luego- sea, en uno \u00a0u otro caso, m\u00e1s favorable al sindicado o condenado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8230; \u00a0<\/p>\n<p>&#8230; \u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0pues, \u00a0si \u00a0las \u00a0reglas relativas a la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0son \u00a0instrumentales de efectos sustanciales, al existir variaci\u00f3n \u00a0legal \u00a0de la norma primigenia por una posterior que impone nuevas exigencias, la \u00a0elecci\u00f3n \u00a0en \u00a0el proceso comparativo previo debe inclinarse a favor del acusado \u00a0por \u00a0aquella \u00a0que \u00a0ofrezca mejorar su situaci\u00f3n procesal, bien sea para abrirse \u00a0campo \u00a0el \u00a0recurso \u00a0cuando la providencia es adversa, ora para enervar -respecto \u00a0de \u00a0otros \u00a0sujetos \u00a0procesales- \u00a0la \u00a0posibilidad de impugnar cuando la decisi\u00f3n \u00a0judicial \u00a0protege \u00a0los \u00a0intereses del sindicado, como ocurr\u00eda en el caso de una \u00a0sentencia \u00a0absolutoria frente a la eventual impugnaci\u00f3n del Ministerio P\u00fablico \u00a0o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 la\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Fiscal\u00eda\u201d1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0En este orden, entonces, se tiene que, de \u00a0conformidad \u00a0con lo consignado tanto en la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n como en los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0la \u00a0conducta \u00a0fraudulenta \u00a0fue cometida por el procesado \u00a0CARLOS \u00a0EDGAR \u00a0CAMARGO FONSECA el 9 de febrero de 1993, cuando decidi\u00f3 promover \u00a0el \u00a0proceso \u00a0ejecutivo que se tramit\u00f3 en el Juzgado 7\u00ba Civil Municipal de esta \u00a0ciudad. \u00a0Para \u00a0entonces, \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario de casaci\u00f3n se encontraba \u00a0regulado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0218 del Decreto 2700 de 1991, el cual en materia de \u00a0quantum punitivo exig\u00eda como \u00a0requisito \u00a0de \u00a0procedencia, \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia de segunda instancia dictada por \u00a0Tribunales \u00a0de Distrito Judicial, Tribunal Nacional o Tribunal Penal Militar, lo \u00a0fuera \u00a0 por \u00a0 \u201cdelitos \u00a0que \u00a0tengan \u00a0se\u00f1alada \u00a0pena \u00a0privativa \u00a0de la libertad cuyo m\u00e1ximo sea o exceda de \u00a0cinco \u00a0a\u00f1os, a\u00fan cuando la sanci\u00f3n impuesta sea una \u00a0medida de seguridad\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal \u00a0preceptiva fue posteriormente modificada \u00a0por \u00a0la \u00a0Ley 81 de 1993, que entr\u00f3 a regir el 2 de noviembre del mismo a\u00f1o. El \u00a0art\u00edculo \u00a035 \u00a0de \u00a0esta \u00a0normatividad \u00a0dispuso, \u00a0entre \u00a0otras, \u00a0que la casaci\u00f3n \u00a0proced\u00eda \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0\u201cdelitos \u00a0que \u00a0tengan \u00a0se\u00f1alada \u00a0pena \u00a0privativa \u00a0de la libertad cuyo m\u00e1ximo sea o exceda de seis (6) \u00a0a\u00f1os, \u00a0 \u00a0a\u00fan \u00a0 \u00a0cuando \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0sanci\u00f3n \u00a0 \u00a0haya \u00a0 \u00a0sido \u00a0 \u00a0una \u00a0 \u00a0medida \u00a0 de \u00a0seguridad\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Asimismo, el art\u00edculo 1\u00ba de la Ley 553 de \u00a02000, \u00a0que \u00a0entr\u00f3 \u00a0a \u00a0regir \u00a0el \u00a015 de enero de ese mismo a\u00f1o, al igual que el \u00a0art\u00edculo \u00a0205 \u00a0de la Ley 599 tambi\u00e9n de esa calenda, cuya vigencia comenz\u00f3 el \u00a024 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a02001, \u00a0se\u00f1alaron \u00a0que \u00a0la casaci\u00f3n procede en relaci\u00f3n con \u00a0sentencias \u00a0 dictadas \u00a0 por \u00a0 delitos \u00a0 \u201cque \u00a0tengan \u00a0se\u00f1alada \u00a0pena privativa de la libertad cuyo m\u00e1ximo exceda de ocho a\u00f1os, a\u00fan \u00a0cuando \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0impuesta \u00a0haya sido una medida de seguridad\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0En \u00a0estas \u00a0condiciones \u00a0entonces, \u00a0fuerza \u00a0admitir \u00a0que \u00a0el \u00a0delito de fraude procesal por el que se investig\u00f3 y juzg\u00f3 en \u00a0este \u00a0asunto \u00a0a CARLOS EDGAR CAMARGO FONSECA, era recurrible en casaci\u00f3n por la \u00a0v\u00eda \u00a0ordinaria \u00a0para \u00a0la \u00a0\u00e9poca de su comisi\u00f3n, circunstancia que obliga, por \u00a0favorabilidad, \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta lo regulado en el texto original del art\u00edculo \u00a0218 del Decreto 2700 de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0 No \u00a0obstante \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0no \u00a0puede \u00a0desconocerse \u00a0que \u00a0atendida \u00a0la \u00a0fecha de emisi\u00f3n del fallo de segundo grado al \u00a0igual \u00a0que \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0vigente \u00a0para \u00a0entonces \u00a0(abril \u00a07 \u00a0de 2003), el \u00a0procesado \u00a0 CAMARGO \u00a0 FONSECA \u00a0dijo \u00a0presentar \u00a0la \u00a0demanda \u00a0bajo \u00a0la \u00a0modalidad \u00a0discrecional, \u00a0esto es, en los t\u00e9rminos del inciso tercero del art\u00edculo 205 de \u00a0la \u00a0Ley 600 de 2000.\u00a0 Hizo una exposici\u00f3n sobre los motivos por los cuales \u00a0consideraba \u00a0que \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0es necesario un pronunciamiento de la Corte en \u00a0procura \u00a0de \u00a0la \u00a0protecci\u00f3n \u00a0de \u00a0sus \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales, \u00a0adem\u00e1s de la \u00a0importancia \u00a0que \u00a0tendr\u00eda \u00a0un criterio de autoridad en punto de la consumaci\u00f3n \u00a0del \u00a0delito \u00a0de fraude procesal, al igual que el momento desde el cual se cuenta \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino de prescripci\u00f3n, pero en el \u00fanico cargo postulado contra el fallo \u00a0se \u00a0ocup\u00f3 \u00a0de \u00a0un \u00a0tema \u00a0por \u00a0completo \u00a0diverso \u00a0a \u00a0aqu\u00e9l \u00a0que \u00a0le \u00a0sirvi\u00f3 de \u00a0justificaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. Las impropiedades destacadas anteriormente \u00a0no \u00a0ser\u00e1n \u00a0tomadas \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0para \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0pues \u00a0entendiendo \u00a0que \u00a0en \u00a0este \u00a0asunto \u00a0eran \u00a0las \u00a0disposiciones \u00a0que \u00a0regulaban \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0ordinaria \u00a0para la fecha de comisi\u00f3n del delito, la Sala se ocupar\u00e1 \u00a0estrictamente \u00a0de los requisitos formales exigidos, bajo el entendido de que son \u00a0dos \u00a0cargos los que postula el demandante, uno al amparo de la causal tercera, y \u00a0el segundo con sustento en la primera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, se tiene que, el censor \u00a0esboza \u00a0una censura por motivo de nulidad, por violaci\u00f3n al debido proceso y al \u00a0derecho \u00a0de defensa, aduciendo que la acci\u00f3n penal se encontraba prescrita para \u00a0el momento de la calificaci\u00f3n sumarial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0argumento \u00a0basilar \u00a0de \u00a0este \u00a0reparo \u00a0se \u00a0concreta \u00a0en dos temas concretos. Uno desde el punto de vista del alcance que de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo 84 del C\u00f3digo Penal tiene la expresi\u00f3n \u00faltimo \u00a0acto, \u00a0en relaci\u00f3n con los delitos permanentes; y otro, en cuanto tiene que ver \u00a0con \u00a0el \u00a0alcance \u00a0de la descripci\u00f3n legal de la conducta constitutiva de fraude \u00a0procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, \u00a0desde \u00a0el \u00a0punto de vista de la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0formal \u00a0del \u00a0ataque, \u00a0varios \u00a0son \u00a0los desaciertos sustanciales a \u00a0destacar. \u00a0De \u00a0un \u00a0lado, \u00a0el \u00a0recurrente aduce simult\u00e1neamente la violaci\u00f3n al \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0y \u00a0al \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0es \u00a0decir, confunde bajo el mismo \u00a0concepto \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0procedimiento con uno de garant\u00eda, sin diferenciar los \u00a0elementos que le son propios a uno y a otro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De igual manera, las premisas a partir de las \u00a0cuales \u00a0elabora \u00a0su \u00a0tesis sobre la necesidad de replantear la jurisprudencia en \u00a0torno \u00a0al \u00a0momento \u00a0consumativo \u00a0del \u00a0fraude \u00a0procesal y el l\u00edmite temporal que \u00a0necesariamente \u00a0debe \u00a0existir \u00a0en \u00a0su \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0para \u00a0efectos \u00a0del conteo del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0prescriptivo \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n penal, solo se justifica a partir de una \u00a0errada \u00a0comprensi\u00f3n del criterio pac\u00edfico y un\u00e1nime sostenido por la Corte en \u00a0esta materia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0censor \u00a0se \u00a0limita \u00a0a especular, desde su \u00a0particular \u00a0punto de vista, cu\u00e1l ser\u00eda en su caso el momento a partir del cual \u00a0habr\u00eda \u00a0de \u00a0iniciarse \u00a0el \u00a0conteo \u00a0del t\u00e9rmino de prescripci\u00f3n, procediendo a \u00a0proponer \u00a0tres \u00a0fechas \u00a0respecto \u00a0de las cuales no expone explicaci\u00f3n jur\u00eddica \u00a0alguna, \u00a0ni indica las razones por las cuales en uno u otro evento esa ser\u00eda la \u00a0correcta, \u00a0pues \u00a0tampoco se decide por ninguna de ellas. Es decir, hace evidente \u00a0su \u00a0confusi\u00f3n \u00a0en torno a temas puntuales como naturaleza del tipo penal, verbo \u00a0rector, \u00a0 \u00a0momento \u00a0 \u00a0consumativo \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0delito, \u00a0 \u00a0o \u00a0 agotamiento \u00a0 de \u00a0 la \u00a0conducta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 ello, \u00a0 y \u00a0solo \u00a0con \u00a0\u00e9l \u00a0\u00e1nimo \u00a0de \u00a0clarificarle \u00a0al \u00a0demandante \u00a0lo \u00a0que \u00a0se ha sostenido al respecto, encuentra la \u00a0Sala \u00a0oportuno \u00a0recordar, \u00a0como \u00a0lo ha hecho en otras oportunidades en relaci\u00f3n \u00a0con el delito de fraude procesal, que: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c&#8230; \u00a0se \u00a0trata \u00a0de un delito de car\u00e1cter \u00a0permanente \u00a0pues la lesi\u00f3n al bien jur\u00eddico protegido por la norma perdura por \u00a0todo \u00a0el \u00a0tiempo \u00a0en \u00a0que el funcionario judicial permanezca en error. Es decir, \u00a0que \u00a0dicha \u00a0vulneraci\u00f3n se prolonga durante todo el lapso en que los mecanismos \u00a0fraudulentos \u00a0incidan \u00a0en \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0oficial. \u00a0Es \u00a0entonces, a partir del \u00a0\u00faltimo \u00a0 acto \u00a0de \u00a0inducci\u00f3n \u00a0en \u00a0error \u00a0que \u00a0empieza \u00a0a \u00a0correr \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0prescriptivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0ello \u00a0resulta \u00a0no \u00a0resulta aceptable la \u00a0tesis \u00a0del \u00a0demandante \u00a0consistente \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0asunto objeto de revisi\u00f3n, el \u00a0\u2018iter criminis\u2019 \u00a0comenz\u00f3 \u00a0con la presentaci\u00f3n de la \u00a0demanda \u00a0ante \u00a0el Juzgado 22 Civil del Circuito de Bogot\u00e1 para derivar de all\u00ed \u00a0que \u00a0con \u00a0ese solo acto se agor\u00f3 la conducta y a partir de all\u00ed, septiembre de \u00a01985, empez\u00f3 a transcurrir el t\u00e9rmino de prescripci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0fraude \u00a0proceso, \u00a0por \u00a0ser \u00a0un delito de \u00a0simple \u00a0conducta, \u00a0se \u00a0consuma \u00a0con la inducci\u00f3n en error, previa ejecuci\u00f3n de \u00a0los \u00a0actos \u00a0enga\u00f1osos \u00a0que \u00a0desdibujan \u00a0la \u00a0realidad, \u00a0sin que sea necesario la \u00a0materializaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0perjuicio \u00a0o \u00a0de un beneficio, m\u00e1s all\u00e1 de lo que el \u00a0acto funcional mismo tenga de perjudicial o beneficioso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0es \u00a0por tanto una exigencia del tipo, el \u00a0que \u00a0se \u00a0obtenga \u00a0un \u00a0resultado, \u00a0v. \u00a0gr. \u00a0en \u00a0t\u00e9rminos \u00a0de \u00a0un \u00a0desplazamiento \u00a0patrimonial, \u00a0porque \u00a0se \u00a0considera \u00a0agotado cuando se realiza el comportamiento \u00a0descrito \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 verbo \u00a0 rector \u00a0 \u2018inducir\u2019, que \u00a0es el que constituye el n\u00facleo de la acci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero, como ya se dijo, se trata de un tipo de \u00a0car\u00e1cter \u00a0permanente \u00a0por \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de que la lesi\u00f3n al bien jur\u00eddico de la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0de \u00a0justicia \u00a0se \u00a0prolonga \u00a0por \u00a0todo \u00a0el \u00a0tiempo \u00a0que \u00a0dura la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0enga\u00f1osa, \u00a0es \u00a0decir \u00a0la \u00a0defraudaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0autoridad, \u00a0por \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0compleja del respectivo procedimiento. Tales actos se cumplieron por \u00a0el \u00a0citado \u00a0profesional \u00a0del \u00a0derecho \u00a0y \u00a0su \u00a0poderdante \u00a0mediante la actuaci\u00f3n \u00a0procesal \u00a0mecanismos \u00a0subsiguiente \u00a0a \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0y \u00a0se \u00a0prolongaron \u00a0en \u00a0el tiempo hasta el 29 de septiembre de 1989, cuando el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Bogot\u00e1 conoci\u00f3 en segunda instancia del asunto mediante decisi\u00f3n \u00a0que \u00a0qued\u00f3 \u00a0ejecutoriada \u00a0el \u00a020 \u00a0de \u00a0octubre de 1989, fecha en que cesaron los \u00a0efectos \u00a0 \u00a0procesales \u00a0 \u00a0fraudulentos \u00a0 causados \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 administraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0justicia\u201d2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. \u00a0El otro cargo propuesto en la demanda, lo \u00a0es \u00a0con \u00a0apoyo \u00a0en el cuerpo primero de la causal primera de casaci\u00f3n, esto es, \u00a0por \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0182 del Decreto 100 de 1980, que \u00a0describ\u00eda \u00a0el delito de fraude procesal, y el desconocimiento de los art\u00edculos \u00a02 y 5 de la misma normatividad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0desatino \u00a0en \u00a0que incurre el censor en el \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0este cargo es palmario, pues no solo se desentiende por completo \u00a0de \u00a0su \u00a0postulado \u00a0inicial, \u00a0en \u00a0la \u00a0medida \u00a0en \u00a0que, \u00a0aparte de referirse a los \u00a0argumentos \u00a0jur\u00eddicos \u00a0expuestos en la sentencia para no admitir la tesis de la \u00a0novaci\u00f3n \u00a0sin \u00a0ning\u00fan \u00a0otro \u00a0comentario adicional, las glosas que preceden ese \u00a0punto \u00a0de \u00a0partida, \u00a0lejos \u00a0de \u00a0someterse a los hechos y a la valoraci\u00f3n de las \u00a0pruebas \u00a0en \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0all\u00ed \u00a0contenidos, \u00a0se \u00a0encargan \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0el \u00a0equ\u00edvoco en la selecci\u00f3n de la causal aducida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n directa de la ley \u00a0supone \u00a0que en la discusi\u00f3n a proponer se ha superado cualquier discrepancia de \u00a0tipo \u00a0f\u00e1ctico, puesto que el error de juicio del sentenciador se presenta sobre \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0o \u00a0su alcance hermen\u00e9utico. Lo primero puede ocurrir cuando se \u00a0aplica \u00a0al \u00a0caso \u00a0una \u00a0ley que no es la que lo regula correctamente, o cuando se \u00a0deja \u00a0aplicar \u00a0la que recoge todos los supuestos de hecho. Lo segundo, es decir, \u00a0la \u00a0err\u00f3nea \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0se presenta cuando el fallador le hace producir a \u00a0la \u00a0norma \u00a0un \u00a0alcance \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0deriva \u00a0de \u00a0su \u00a0contexto ni su \u00a0interpretaci\u00f3n, \u00a0o \u00a0le \u00a0recorta sus efectos en una medida tal que desnaturaliza \u00a0su \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0ser. De todas maneras, esta clase de yerro solo es predicable en \u00a0la \u00a0medida \u00a0en que se admita que la disposici\u00f3n cuestionada, si es la llamada a \u00a0regir el asunto al cual se aplic\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior, \u00a0permite afirmar que en el caso \u00a0presente, \u00a0la \u00a0inconsistencia \u00a0del \u00a0reparo \u00a0es \u00a0incuestionable. \u00a0Se \u00a0propone una \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la ley, pero el cargo se desarrolla bajo los derroteros \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta, \u00a0en tanto que el censor no expone las razones con \u00a0base \u00a0en las cuales considera erradamente interpretada la descripci\u00f3n legal del \u00a0delito \u00a0de \u00a0fraude \u00a0procesal; \u00a0sino \u00a0que echa mano de su personal punto de vista \u00a0sobre \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0del \u00a0acervo \u00a0probatorio para enfrentarlo al expuesto en la \u00a0sentencia \u00a0y concluir, a partir de ah\u00ed, que otras fueron las circunstancias que \u00a0rodearon \u00a0la comisi\u00f3n del hecho, y por consiguiente, no pod\u00eda atribu\u00edrsele el \u00a0haber actuado a t\u00edtulo de dolo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0confusi\u00f3n \u00a0conceptual del demandante, se \u00a0hace \u00a0m\u00e1s \u00a0evidente, \u00a0si \u00a0se \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta que frente a ninguna de las dos \u00a0propuestas, \u00a0la \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0y \u00a0la \u00a0de \u00a0ausencia de dolo, hace una solicitud en \u00a0concreto, \u00a0limit\u00e1ndose \u00a0a \u00a0pedirle \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0que emita la decisi\u00f3n que en \u00a0derecho \u00a0corresponda. \u00a0Es decir, que la suerte de sus proposiciones fue confiada \u00a0al \u00a0azar, \u00a0cuando por el contrario, la naturaleza de este asunto, le obligaba no \u00a0solo \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0cada \u00a0una de sus afirmaciones, sino a exponer claramente los \u00a0fundamentos de las causales aducidas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0y \u00a0no \u00a0encontrando la Sala \u00a0razones \u00a0que \u00a0impongan \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0la facultad oficiosa que le otorga el \u00a0art\u00edculo 216 de la Ley 600 de 2000, la demanda ser\u00e1 inadmitida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de \u00a0Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 Inadmitir \u00a0 la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada por el procesado CARLOS EDGAR CAMARGO FONSECA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Contra \u00a0esta decisi\u00f3n no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 notif\u00edquese, \u00a0 c\u00famplase \u00a0 y \u00a0devu\u00e9lvase al despacho de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0EDGAR LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0 ORLANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0LUIS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Permiso \u00a0<\/p>\n<p>Teresa Ruiz N\u00fa\u00f1ez \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 Auto \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0del 16 de febrero de 2005, M.P. (rad. 23.006), Dr. Alfredo G\u00f3mez \u00a0Quintero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Sentencia \u00a0de revisi\u00f3n del 4 de octubre de 2000 (Rad. 11.210), M.P., Dr. Carlos \u00a0Eduardo Mej\u00eda Escobar \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 21370 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0 Aprobado Acta No. 24 \u00a0 Bogot\u00e1, D.C., trece (13) de abril de dos mil \u00a0cinco (2005). \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 Se pronuncia la Sala sobre la admisibilidad de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-9517","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-13"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9517","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9517"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9517\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9517"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9517"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9517"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}