{"id":9475,"date":"2023-09-08T18:25:34","date_gmt":"2023-09-08T18:25:34","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2101801-06-05\/"},"modified":"2023-09-08T18:25:34","modified_gmt":"2023-09-08T18:25:34","slug":"2101801-06-05","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2101801-06-05\/","title":{"rendered":"21018(01-06-05)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Proceso No 21018 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 043 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D.C., \u00a0junio primero (1) de dos mil \u00a0cinco (2005). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Resuelve la Sala si admite o no la demanda de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del procesado EDUARDO ANTONIO CASTILLO \u00a0FERN\u00c1NDEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES: \u00a0<\/p>\n<p>1. Los hechos fueron \u00a0sintetizados en la sentencia de primera instancia as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSe \u00a0sabe \u00a0de autos que en las horas de la \u00a0tarde \u00a0del 1\u00ba. de Junio de 2000, los sujetos Jos\u00e9 Dion\u00f3crate Nivia Villamil y \u00a0EDUARDO \u00a0CASTILLO \u00a0FERN\u00c1NDEZ, \u00a0codelincuentes \u00a0habituales, \u00a0luego \u00a0de planearlo \u00a0minuciosamente, \u00a0decidieron matar al sujeto alias \u201cEl Mosco\u201d porque al decir \u00a0de \u00a0CASTILLO \u00a0FERN\u00c1NDEZ \u00a0tal \u00a0sujeto \u00a0le \u00a0hab\u00eda dado muerte con anterioridad a \u00a0Jhonatan \u00a0Beltr\u00e1n \u00a0Molano. \u00a0Para \u00a0dicho fin, CASTILLO no s\u00f3lo le suministr\u00f3 a \u00a0Nivia \u00a0Villamil \u00a0el \u00a0rev\u00f3lver\u00a0 \u00a0homicida provisto con tres cartuchos, sino \u00a0que \u00a0lo \u00a0llev\u00f3 \u00a0al sitio donde presum\u00eda que trabajaba lavando carros el citado \u00a0\u201cMosco\u201d, \u00a0y \u00a0le \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0a la v\u00edctima para que procediera a darle muerte. \u00a0Pero \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0que \u00a0CASTILLO al hacer el se\u00f1alamiento del que deb\u00eda morir, le \u00a0indic\u00f3 \u00a0al homicida Jos\u00e9 Dion\u00f3crate Nivia Villamil una persona parecida, pero \u00a0totalmente \u00a0diferente al apodado \u201cEl Mosco\u201d, que no ten\u00eda ninguna relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0\u00e9ste ni hab\u00eda tomado parte alguna en el homicidio del cu\u00f1ado victimario. \u00a0Y \u00a0as\u00ed, \u00a0a \u00a0la \u00a0altura \u00a0de \u00a0la \u00a0carrera \u00a094 \u00a0frente \u00a0al \u00a0n\u00famero \u00a043-25, Barrio \u00a0\u201cModelia\u201d \u00a0de \u00a0esta \u00a0ciudad, sorprendi\u00e9ndolo indefenso y por la espalda, el \u00a0sicario \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Dion\u00f3crate \u00a0Nivia \u00a0Villamil \u00a0desenfund\u00f3 \u00a0el \u00a0arma de fuego que \u00a0portaba \u00a0y \u00a0le \u00a0propin\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0inocente \u00a0v\u00edctima \u00a0tres disparos en la regi\u00f3n \u00a0craneal \u00a0que determinaron el fallecimiento en forma instant\u00e1nea del infortunado \u00a0Hervey Leonardo Neusa Rinc\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cConsumado \u00a0as\u00ed \u00a0el \u00a0aleve homicidio, sus \u00a0autores \u00a0emprendieron \u00a0la hu\u00edda del lugar de los hechos en la motocicleta\u00a0 \u00a0conducida \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 nombrado \u00a0EDUARDO \u00a0CASTILLO \u00a0en \u00a0la \u00a0cual \u00a0esper\u00f3 \u00a0a \u00a0su \u00a0codelincuente mientras realizaba el crimen\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Al proceso fue \u00a0vinculado \u00a0mediante indagatoria EDUARDO ANTONIO CASTILLO FERN\u00c1NDEZ, de 19 a\u00f1os \u00a0de \u00a0edad, \u00a0a \u00a0quien la Fiscal\u00eda detuvo preventivamente el 23 de marzo de 2001 y \u00a0acus\u00f3\u00a0 \u00a0el \u00a023 de julio siguiente como coautor de los delitos de homicidio \u00a0en \u00a0la \u00a0persona de Hervey Leonardo Neusa Rinc\u00f3n y porte ilegal de arma de fuego \u00a0de defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Tramitado \u00a0el \u00a0juicio, \u00a0mediante \u00a0sentencia \u00a0del \u00a017 \u00a0de junio de 2002, el Juzgado 42 Penal del \u00a0Circuito \u00a0 de \u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0lo \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a017 \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a010 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones p\u00fablicas, privaci\u00f3n del derecho a la \u00a0tenencia \u00a0y \u00a0porte \u00a0de \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego \u00a0por \u00a05 a\u00f1os, y al pago de 70 salarios \u00a0m\u00ednimos \u00a0legales mensuales vigentes por concepto de los perjuicios materiales y \u00a0morales causados con el atentado contra la vida. Y,\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0 \u00a0Ese \u00a0pronunciamiento \u00a0fue \u00a0apelado \u00a0por el defensor y el Tribunal Superior de Bogot\u00e1 \u00a0lo \u00a0confirm\u00f3 \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0del \u00a0fallo \u00a0recurrido en casaci\u00f3n, expedido el 23 de \u00a0agosto de 2002. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo. \u00a0<\/p>\n<p>Dice el censor, apoyado en la causal 3\u00aa del \u00a0art\u00edculo \u00a0207 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal de 2000, que las instancias le \u00a0vulneraron \u00a0a \u00a0su \u00a0representado \u00a0el \u00a0derecho al debido proceso como consecuencia \u00a0\u201cde \u00a0la \u00a0aprobaci\u00f3n \u00a0y \u00a0respaldo \u00a0que obtuvieron las manifestaciones de Jos\u00e9 \u00a0Dion\u00f3crate \u00a0Nivia Villamil\u201d, el \u00fanico declarante que testific\u00f3 en su contra \u00a0por \u00a0claros \u00a0motivos \u00a0de venganza al haber sido delatado por CASTILLO FERN\u00c1NDEZ \u00a0como autor de varios homicidios por los cuales se le ha condenado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Su \u00a0defendido actu\u00f3 en varios de los hechos \u00a0imputados \u00a0a \u00a0Nivia \u00a0Villamil por miedo ya que \u00e9ste lo amenazaba constantemente \u00a0si \u00a0pon\u00eda \u00a0en conocimiento de la autoridad los cr\u00edmenes cometidos por \u00e9l. Que \u00a0en \u00a0este \u00a0proceso \u00a0no \u00a0hay \u00a0ninguna \u00a0prueba \u00a0diferente \u00a0a \u00a0lo testificado por el \u00a0mencionado \u00a0que \u00a0le \u00a0hubiera \u00a0permitido \u00a0al \u00a0instructor \u00a0acusarlo ni al juzgador \u00a0condenarlo \u00a0por \u00a0la \u00a0muerte de Neusa Rinc\u00f3n. Y, entre la primera indagatoria de \u00a0Nivia \u00a0Villamil \u00a0y \u00a0las \u00a0posteriores \u00a0intervenciones, \u00a0como testigo o sindicado, \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0varias contradicciones que los falladores no analizaron. S\u00f3lo le \u00a0dan credibilidad a su primera versi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte, se quebrant\u00f3 el principio de \u00a0la \u00a0unidad \u00a0procesal porque ante el a quo solicit\u00f3 reiteradamente que por tener \u00a0una \u00a0misma \u00a0fuente y un mismo sindicado se deb\u00edan unificar los procesos pero le \u00a0fue \u00a0negado \u00a0tanto \u00a0en \u00a0primera \u00a0como \u00a0en \u00a0segunda instancia, y entonces se debe \u00a0decretar \u00a0la \u00a0nulidad de la actuaci\u00f3n a partir del auto que declar\u00f3 cerrada la \u00a0instrucci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las sentencias de primera y segunda instancia \u00a0no \u00a0contienen la demostraci\u00f3n clara y precisa de que el procesado haya cometido \u00a0ni \u00a0participado \u00a0en \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0y \u00a0no \u00a0se justifica, por lo tanto, que se le \u00a0sindique de ese hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cap\u00edtulo \u00a0especial \u00a0para \u00a0concluir este \u00a0cargo aduce: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLO \u00a0QUE \u00a0DEB\u00cdA \u00a0HABER HECHO EL HONORABLE TRIBUNAL SUPERIOR DE BOGOT\u00c1, SALA PENAL: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cTeniendo en cuenta la argumentaci\u00f3n dada \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0Honorable \u00a0Tribunal \u00a0debi\u00f3 \u00a0haber \u00a0revocado la \u00a0sentencia \u00a0dictada \u00a0por \u00a0la \u00a0Juez Cuarenta y Dos (42) Penal del Circuito de esta \u00a0ciudad \u00a0de \u00a0fecha \u00a0junio \u00a0diecisiete \u00a0(17) \u00a0de dos mil dos (2002) absolviendo de \u00a0todos \u00a0los \u00a0cargos \u00a0a mi patrocinado se\u00f1or EDUARDO ANTONIO CASTILLO FERN\u00c1NDEZ, \u00a0por \u00a0no \u00a0haber \u00a0una \u00a0plena \u00a0prueba como lo exige el art\u00edculo 232 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0o en su defecto haberle dado el beneficio del in dubio pro \u00a0reo \u00a0 \u00a0por \u00a0 existir \u00a0 la \u00a0 duda \u00a0 dentro \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 investigaci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 nos \u00a0ocupa\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo. \u00a0<\/p>\n<p>Impugna la sentencia por violaci\u00f3n indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, en virtud a que los falladores \u201cal apreciar de manera \u00a0errada \u00a0una \u00a0prueba, \u00a0por \u00a0cuanto se da a unos indicios un valor de plena prueba \u00a0que \u00a0no \u00a0tienen\u201d, \u00a0ello \u00a0atenta \u00a0contra \u00a0la \u00a0ley al amparo de la causal 1\u00aa de \u00a0casaci\u00f3n del art\u00edculo 207 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0referirse \u00a0a \u201cla prueba demandada y su \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0 jur\u00eddica\u201d \u00a0considera \u00a0que \u00a0los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0primera \u00a0y \u00a0segunda \u00a0instancia fueron motivados \u00fanicamente en\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cUna \u00a0 \u00fanica \u00a0 prueba \u00a0 de \u00a0 car\u00e1cter \u00a0testimonial: \u00a0ambas \u00a0decisiones \u00a0tienen \u00a0como fundamento una misma circunstancia \u00a0sobre \u00a0los \u00a0hechos \u00a0punibles acumulados, consistente en el testimonio e injurada \u00a0de \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Dion\u00f3crate \u00a0Nivia Villamil, quien sindica a EDUARDO ANTONIO CASTILLO \u00a0FERN\u00c1NDEZ \u00a0del \u00a0delito \u00a0de homicidio como coautor y de haberle prestado el arma \u00a0con \u00a0que \u00a0seg\u00f3 \u00a0la \u00a0vida \u00a0a \u00a0Hervey \u00a0Leonardo Neusa Rinc\u00f3n, igualmente haberle \u00a0colaborado en su huida en la moto de su propiedad\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0error \u00a0en \u00a0que \u00a0incurri\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0consiste \u00a0en \u00a0las \u201cgen\u00e9ricas afirmaciones que adujo en la sentencia \u00a0de \u00a0 segunda \u00a0 instancia \u00a0para \u00a0sustentar \u00a0la \u00a0confirmaci\u00f3n \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0mi \u00a0defendido\u201d \u00a0sin \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0otras \u00a0pruebas testimoniales que siendo de \u00a0o\u00eddas \u00a0no \u00a0las analiz\u00f3, como tampoco el protocolo de necropsia, la inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0al \u00a0sitio \u00a0de los hechos, la p\u00f3liza de seguro de la motocicleta usada \u00a0en \u00a0 la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0del \u00a0delito, \u00a0y \u00a0pese \u00a0a \u00a0ello \u00a0confirm\u00f3 \u00a0el \u00a0fallo \u00a0del \u00a0a \u00a0quo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finaliza el cargo as\u00ed: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cLO \u00a0QUE \u00a0DEB\u00cdA \u00a0HABER \u00a0HECHO \u00a0EL \u00a0HONORABLE \u00a0TRIBUNAL \u00a0SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE BOGOT\u00c1 \u00a0D.C. SALA PENAL: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cTeniendo en cuenta la argumentaci\u00f3n dada \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0Honorable \u00a0Tribunal \u00a0debi\u00f3 \u00a0haber \u00a0revocado la \u00a0sentencia \u00a0dictada \u00a0por \u00a0la \u00a0Juez Cuarenta y Dos (42) Penal del Circuito de esta \u00a0ciudad \u00a0de \u00a0fecha \u00a0junio \u00a0diecisiete \u00a0(17) \u00a0de dos mil dos (2002) absolviendo de \u00a0todos \u00a0los \u00a0cargos \u00a0a mi patrocinado se\u00f1or EDUARDO ANTONIO CASTILLO FERN\u00c1NDEZ, \u00a0por \u00a0no \u00a0existir sino una prueba que nace del decir del condenado Nivia Villamil \u00a0y \u00a0no haber analizado el conjunto de testimonios y pruebas existentes dentro del \u00a0proceso, \u00a0es \u00a0m\u00e1s, \u00a0no analiz\u00f3 ni el testimonio bajo la gravedad del juramento \u00a0que \u00a0dio \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Dion\u00f3crate, \u00a0como \u00a0lo \u00a0exige \u00a0el \u00a0art\u00edculo 238 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0violentando \u00a0lo consagrado en el art\u00edculo 232 ib\u00eddem, o \u00a0en \u00a0su \u00a0defecto, \u00a0haberle \u00a0dado \u00a0el beneficio del indubio pro reo por existir la \u00a0duda dentro de la investigaci\u00f3n que nos ocupa\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0haber \u00a0confirmado \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0sin \u00a0prueba \u00a0para \u00a0tener \u00a0por demostrados los \u00a0presupuestos \u00a0f\u00e1cticos \u00a0ni \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0procesado \u00a0se \u00a0viol\u00f3 \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0ley sustancial por falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 2 del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal, porque \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cninguna \u00a0conducta \u00a0es \u00a0punible \u00a0si \u00a0no es \u00a0t\u00edpica, \u00a0antijur\u00eddica \u00a0y culpable y con respecto a las normas aplicadas por el \u00a0fallador \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0no \u00a0se \u00a0encuentra demostrada la tipicidad del \u00a0comportamiento \u00a0de \u00a0mi \u00a0defendido por faltar la relaci\u00f3n de autor\u00eda y tambi\u00e9n \u00a0de \u00a0cualquier \u00a0forma \u00a0de \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0objetiva \u00a0como \u00a0tampoco, \u00a0obviamente, \u00a0la \u00a0culpabilidad; \u00a0por \u00a0ello \u00a0no \u00a0se \u00a0pod\u00eda \u00a0imponer \u00a0pena \u00a0a mi defendido por este \u00a0delito\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0no \u00a0haberse \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0los \u00a0errores \u00a0denunciados \u00a0la sentencia habr\u00eda sido absolutoria, que es la determinaci\u00f3n que \u00a0el libelista espera que adopte la Corte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se dej\u00f3 de probar la participaci\u00f3n y\u00a0 \u00a0autor\u00eda \u00a0de \u00a0EDUARDO \u00a0ANTONIO CASTILLO FERN\u00c1NDEZ en el homicidio y lo sucedido \u00a0qued\u00f3 \u00a0en\u00a0 \u00a0que \u00a0debe \u00a0conducir \u00a0a \u00a0sostener \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0la \u00a0duda \u00a0probatoria y a que se resuelva a favor del acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Al \u00a0final, \u00a0el \u00a0libelista\u00a0 \u00a0considera \u00a0\u201cexagerada\u201d\u00a0 la \u00a0pena \u00a0impuesta \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0condenatoria, \u00a0por lo que solicita a la Corte \u00a0dosifique \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n punitiva de acuerdo a lo dispuesto en los art\u00edculos 103 \u00a0y 365 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El \u00a0recurso de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0como \u00a0tantas \u00a0veces \u00a0lo \u00a0ha \u00a0se\u00f1alado \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0no es una tercera \u00a0instancia \u00a0del \u00a0proceso \u00a0penal ni un escenario apto para desaprobar de cualquier \u00a0manera las conclusiones de la sentencia o el tr\u00e1mite procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0mismo \u00a0est\u00e1 \u00a0limitado \u00a0a \u00a0los \u00a0posibles \u00a0errores \u00a0que \u00a0se pueden cometer en un proceso y ellos se encuentran sintetizados \u00a0en \u00a0los \u00a0motivos \u00a0legales \u00a0que \u00a0lo \u00a0hacen \u00a0procedente, para el presente caso los \u00a0previstos \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0207 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal de 2000 que \u00a0fue con sujeci\u00f3n al cual la defensa present\u00f3 la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. Si la legalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0est\u00e1 \u00a0condicionada \u00a0a \u00a0que la actuaci\u00f3n se haya surtido con \u00a0observancia \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso y a que a las partes se les hayan respetado en \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0sus \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales, las irregularidades que afecten la \u00a0estructura \u00a0procesal \u00a0o \u00a0que \u00a0lesionen esas garant\u00edas son temas que hacen parte \u00a0del \u00a0objeto del recurso extraordinario y que de acuerdo a como lo tiene definido \u00a0la \u00a0Corte \u00a0deben \u00a0plantearse \u00a0individualmente cuando se considere que son varias \u00a0las \u00a0que \u00a0tuvieron \u00a0ocurrencia \u00a0(teniendo en cuenta que el orden lo determina la \u00a0capacidad \u00a0invalidatoria \u00a0de \u00a0la \u00a0irregularidad), \u00a0defini\u00e9ndose en cada caso el \u00a0tipo \u00a0 de \u00a0 vicio \u00a0que \u00a0se \u00a0denuncia \u00a0\u2013si \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 tr\u00e1mite \u00a0 \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0garant\u00eda\u2014, \u00a0el \u00a0car\u00e1cter sustancial del mismo, \u00a0el \u00a0momento \u00a0procesal desde el cual se debe anular el proceso y la raz\u00f3n por la \u00a0cual debe acudirse a ese remedio extremo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. \u00a0Las \u00a0dem\u00e1s \u00a0irregularidades \u00a0susceptibles \u00a0de \u00a0discusi\u00f3n \u00a0en casaci\u00f3n est\u00e1n vinculadas al \u00a0contenido de la sentencia, probatorio y jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al examinar los medios de prueba el juzgador \u00a0puede \u00a0incurrir en errores de hecho o de derecho. Los primeros tienen ocurrencia \u00a0cuando \u00a0deja \u00a0de \u00a0apreciar \u00a0pruebas \u00a0v\u00e1lidas \u00a0que \u00a0obran en el proceso o supone \u00a0medios \u00a0 demostrativos \u00a0(falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia), \u00a0cuando \u00a0tergiversa \u00a0su \u00a0contenido \u00a0haci\u00e9ndoles \u00a0decir \u00a0algo que objetivamente no dicen (falso juicio de \u00a0identidad), \u00a0o \u00a0cuando \u00a0las \u00a0aprecia con desbordamiento de las reglas de la sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0 (falso \u00a0raciocinio).\u00a0\u00a0 \u00a0Y \u00a0los \u00a0segundos, \u00a0cuando \u00a0toma \u00a0en \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0pruebas \u00a0inv\u00e1lidas \u00a0o \u00a0tiene como tales pruebas v\u00e1lidas (falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad) \u00a0o \u00a0cuando \u00a0estima \u00a0que \u00a0la prueba tiene tarifa legal, no \u00a0teni\u00e9ndola, \u00a0o \u00a0estando \u00a0sujeta \u00a0a \u00a0ella \u00a0desconoce \u00a0el \u00a0valor \u00a0o \u00a0la \u00a0eficacia \u00a0probatoria que la ley le asigna (falso juicio de convicci\u00f3n). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0todos esos casos la eventual violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0es \u00a0indirecta pues se produce a trav\u00e9s del yerro en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0y \u00a0es \u00a0deber \u00a0de \u00a0quien la postula precisar el tipo de \u00a0error, \u00a0identificar \u00a0la \u00a0modalidad \u00a0y \u00a0acreditarlo, \u00a0sin \u00a0soslayar \u00a0la \u00a0carga de \u00a0demostrarle \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0que \u00a0si \u00a0no se hubiese presentado la orientaci\u00f3n del \u00a0fallo \u00a0 habr\u00eda \u00a0 sido \u00a0 distinta, \u00a0 lo \u00a0 cual \u00a0 equivale \u00a0 a \u00a0 desvirtuar \u00a0 sus \u00a0fundamentos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0si \u00a0es \u00a0el \u00a0contenido jur\u00eddico de la \u00a0sentencia \u00a0el \u00a0que \u00a0elige \u00a0objetar \u00a0el \u00a0recurrente, \u00a0le est\u00e1 vedado discutir la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0porque en esa hip\u00f3tesis la transgresi\u00f3n de la ley es \u00a0la \u00a0consecuencia \u00a0directa \u00a0de \u00a0un error estrictamente jur\u00eddico, originado en la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida de la norma sustancial, en su falta de aplicaci\u00f3n o en su \u00a0interpretaci\u00f3n err\u00f3nea. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3. Por fuera de \u00a0las \u00a0comentadas \u00a0irregularidades, \u00a0previas \u00a0al fallo o derivadas de \u00e9l, resulta \u00a0improcedente \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0y \u00a0por tal raz\u00f3n es importante que el \u00a0sujeto \u00a0procesal \u00a0que \u00a0decide \u00a0demandar la intervenci\u00f3n de la Corte entienda la \u00a0l\u00f3gica \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0reflejada toda ella en las causales legales que permiten \u00a0la \u00a0utilizaci\u00f3n del medio de impugnaci\u00f3n extraordinaria y que, a diferencia de \u00a0como \u00a0se piensa, no sugieren la idea de un recurso \u201ct\u00e9cnico\u201d y hostil\u00a0 \u00a0a \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n de sus propias finalidades sino de uno que en atenci\u00f3n a su \u00a0naturaleza \u00a0rogada \u00a0exige un m\u00ednimo de claridad y de coherencia en la manera de \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0caso \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n, ante el cual no puede \u00a0venirse \u00a0con \u00a0vaguedades \u00a0o \u00a0a \u00a0buscar \u00a0que \u00a0analice \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0como juez de \u00a0instancia \u00a0sino \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0debe \u00a0expresar \u00a0con \u00a0toda \u00a0naturalidad \u00a0qu\u00e9 error \u00a0trascendente \u00a0cometi\u00f3 \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0y \u00a0acompa\u00f1ar los argumentos que persuadan \u00a0sobre su ocurrencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Ninguno de los \u00a0cargos \u00a0que \u00a0conforman \u00a0la demanda puesta a consideraci\u00f3n de la Corte satisface \u00a0el \u00a0requisito de claridad y precisi\u00f3n en su formulaci\u00f3n y eso significa que no \u00a0puede ser admitida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. En el primero \u00a0se \u00a0plantean como irregularidades sustanciales al debido proceso que el juzgador \u00a0omiti\u00f3 \u00a0valorar \u00a0varios \u00a0medios \u00a0probatorios, no le dio credibilidad a lo dicho \u00a0por \u00a0EDUARDO \u00a0ANTONIO \u00a0CASTILLO FERN\u00c1NDEZ ni a los testigos que lo respaldaron, \u00a0pero \u00a0s\u00ed \u00a0le \u00a0crey\u00f3 a Jos\u00e9 Dion\u00f3crate en una de sus versiones que es aquella \u00a0en \u00a0donde \u00a0le hace cargos de coparticipaci\u00f3n criminal en la comisi\u00f3n de varios \u00a0delitos a su socio aqu\u00ed procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0se puede ver, se trata de un problema \u00a0vinculado \u00a0a la apreciaci\u00f3n probatoria que no pod\u00eda discutirse como un caso de \u00a0nulidad \u00a0procesal \u00a0y \u00a0que, \u00a0de todas formas, con independencia de la invocaci\u00f3n \u00a0equivocada \u00a0de \u00a0la causal de casaci\u00f3n, no super\u00f3 el plano de la simple y llana \u00a0inconformidad con las conclusiones del Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02.2. \u00a0En segundo lugar, critica la ruptura \u00a0de \u00a0la \u00a0unidad \u00a0procesal porque como \u201cfruto de las sindicaciones hechas por el \u00a0sicario \u00a0 reconocido \u00a0y \u00a0confeso \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Dion\u00f3crate \u00a0Nivia \u00a0Villamil\u201d \u00a0se \u00a0le \u00a0siguieron \u00a0a \u00a0su defendido varios procesos, no obstante haber solicitado que por \u00a0tener \u00a0la \u00a0misma fuente de imputaci\u00f3n (relato de Nivia Villamil) y ser el mismo \u00a0sindicado deb\u00edan tramitarse esos procesos bajo una misma cuerda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0art\u00edculo \u00a089 de la Ley 600 de 2000 define que por cada conducta \u00a0punible \u00a0se \u00a0debe \u00a0adelantar \u00a0una \u00a0sola \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal, independiente del \u00a0n\u00famero \u00a0de \u00a0autores, \u00a0salvo \u00a0las \u00a0excepciones \u00a0constitucionales o legales. Pero \u00a0aquellas \u00a0conexas \u00a0s\u00ed \u00a0deben \u00a0investigarse \u00a0y juzgarse conjuntamente, aunque su \u00a0ruptura \u00a0 \u00a0 no \u00a0 \u00a0genera \u00a0 \u00a0nulidad \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0menos \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0afecte \u00a0 \u00a0garant\u00edas \u00a0constitucionales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0No \u00a0propone \u00a0el \u00a0libelista \u00a0censura \u00a0alguna \u00a0donde demuestre que las \u00a0conductas \u00a0deb\u00edan ser objeto de investigaci\u00f3n y juicio, por ser conexas, en un \u00a0solo \u00a0proceso. \u00a0Ni tampoco que al procesado se le vulneraron garant\u00edas supremas \u00a0por \u00a0haberse \u00a0quebrado la unidad procesal. Se limita solamente a relacionar unos \u00a0procesos \u00a0donde aparece sindicado EDUARDO ANTONIO CASTILLO FERN\u00c1NDEZ como autor \u00a0de \u00a0varios \u00a0homicidios \u00a0y que el delator fue Nivia Villamil. Pero no aclara que, \u00a0por \u00a0ejemplo \u00a0para \u00a0el \u00a0caso que nos ocupa sobre la responsabilidad penal por el \u00a0homicidio \u00a0en \u00a0que \u00a0perdiera \u00a0la \u00a0vida \u00a0Neusa \u00a0Rinc\u00f3n, \u00a0se \u00a0acogi\u00f3 a sentencia \u00a0anticipada \u00a0Nivia \u00a0Villamil, \u00a0lo \u00a0que hac\u00eda obligatoria la ruptura de la unidad \u00a0procesal \u00a0por expreso mandato del art\u00edculo 92,4 del C\u00f3digo de Procedimiento de \u00a02000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0No \u00a0encuentra \u00a0la \u00a0Sala \u00a0que para los fines de la justicia haya sido \u00a0conveniente \u00a0investigar \u00a0o conocer bajo un solo proceso las diferentes conductas \u00a0punibles \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0han imputado a CASTILLO FERN\u00c1NDEZ ni afectado garant\u00edas \u00a0constitucionales \u00a0en \u00a0su \u00a0contra, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0no \u00a0ha \u00a0de prosperar la nulidad \u00a0planteada ni ser\u00e1 objeto de su declaraci\u00f3n oficiosa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. Los errores de \u00a0hecho \u00a0denunciados \u00a0en \u00a0la \u00a0segunda \u00a0censura \u00a0no \u00a0los \u00a0acredit\u00f3 \u00a0el demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0as\u00ed que el testimonio y la indagatoria \u00a0de \u00a0CASTILLO \u00a0FERN\u00c1NDEZ \u00a0fueron \u00a0evaluados, \u00a0no \u00a0fueron \u00a0omitidos, al punto que \u00a0reiteradamente \u00a0el \u00a0libelista \u00a0expresa su inconformidad por hab\u00e9rsele cre\u00eddo a \u00a0una \u00a0de las versiones de Nivia Villamil contra lo dicho por su defendido, lo que \u00a0implica \u00a0de \u00a0suyo \u00a0que \u00a0s\u00ed \u00a0fueron tenidos en cuenta pero simplemente no fueron \u00a0convincentes, \u00a0no \u00a0les \u00a0creyeron, \u00a0y \u00a0una \u00a0situaci\u00f3n \u00a0as\u00ed no corresponde a una \u00a0hip\u00f3tesis de falso juicio de existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte repite, en forma antit\u00e9cnica, \u00a0que \u00a0algunos \u00a0medios \u00a0de prueba no fueron analizados por los falladores, pero no \u00a0desarrolla \u00a0un \u00a0juicio \u00a0t\u00e9cnico-jur\u00eddico y objetivo de la trascendencia que al \u00a0ser \u00a0evaluadas \u00a0las pruebas la decisi\u00f3n hubiese sido sustancialmente distinta a \u00a0la \u00a0impugnada, \u00a0simplemente plasma sus particulares criterios de apreciaci\u00f3n de \u00a0derecho \u00a0como \u00a0un \u00a0memorial \u00a0de \u00a0instancia en contraposici\u00f3n a la decisi\u00f3n del \u00a0Tribunal, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0la \u00a0demanda \u00a0carece de esa claridad y precisi\u00f3n.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0no \u00a0es \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad el \u00a0alcance \u00a0otorgado \u00a0a \u00a0esa versi\u00f3n y a la indagatoria de Jos\u00e9 Dion\u00f3crate Nivia \u00a0Villamil, \u00a0en \u00a0las \u00a0cuales \u00a0creyeron \u00a0parcial o totalmente las instancias. Dicho \u00a0error, \u00a0como \u00a0se dijo, se produce cuando se distorsiona el contenido material de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0y \u00a0eso \u00a0pasa, \u00a0por ejemplo, cuando el testigo afirma que observ\u00f3 al \u00a0autor \u00a0de \u00a0los disparos huir en un autom\u00f3vil rojo y el Juez lo pone a decir que \u00a0abandon\u00f3 el lugar en un autom\u00f3vil azul.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4. \u00a0En el mismo \u00a0cargo \u00a0denunci\u00f3 \u00a0el \u00a0abogado que en la sentencia se produjeron errores de hecho \u00a0de todos los tipos y no concret\u00f3 ninguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desemboc\u00f3 \u00a0en un planteamiento de in dubio \u00a0pro \u00a0reo \u00a0que \u00a0no \u00a0vincul\u00f3 \u00a0a \u00a0ning\u00fan \u00a0error \u00a0de juicio del Tribunal y en esas \u00a0circunstancias \u00a0no \u00a0cabe \u00a0duda \u00a0que \u00a0en \u00a0virtud \u00a0de \u00a0ese \u00a0reproche tampoco puede \u00a0admitirse la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Resta se\u00f1alar, \u00a0por \u00a0 \u00faltimo, \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 Corte \u00a0 no \u00a0encuentra \u00a0ning\u00fan \u00a0derecho \u00a0fundamental \u00a0ostensiblemente \u00a0vulnerado \u00a0como para pensar en la posibilidad de su protecci\u00f3n \u00a0oficiosa ni defecto punitivo que amerite su correcci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR \u00a0 la \u00a0demanda \u00a0de casaci\u00f3n presentada a nombre del procesado EDUARDO ANTONIO CASTILLO \u00a0FERN\u00c1NDEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0la \u00a0presente \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no procede \u00a0ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE \u00a0 Y \u00a0 C\u00daMPLASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Comisi\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0servicio \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c9DGAR LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Comisi\u00f3n \u00a0de servicio \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0ORLANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0 LUIS \u00a0 \u00a0QUINTERO \u00a0 \u00a0MILAN\u00c9S\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAURO SOLARTE \u00a0PORTILLA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 Proceso No 21018 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-9475","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-13"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9475","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9475"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9475\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9475"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9475"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9475"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}