{"id":9453,"date":"2023-09-08T18:25:33","date_gmt":"2023-09-08T18:25:33","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2069516-03-05\/"},"modified":"2023-09-08T18:25:33","modified_gmt":"2023-09-08T18:25:33","slug":"2069516-03-05","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2069516-03-05\/","title":{"rendered":"20695(16-03-05)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 20695 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Aprobado Acta # 17 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D.C., \u00a0marzo diecis\u00e9is (16) de dos \u00a0mil cinco (2005). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Resuelve la Sala si admite o no la demanda de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0presentada \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 defensor \u00a0 del \u00a0 procesado \u00a0 DAVID \u00a0 CASTRO \u00a0ORTIZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Los hechos los \u00a0sintetiz\u00f3 \u00a0la \u00a0Sala \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Tribunal Superior de San Gil en los siguientes \u00a0t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDurante el segundo semestre de 1999, en el \u00a0municipio \u00a0del \u00a0Hato \u00a0oper\u00f3 \u00a0una \u00a0c\u00e9lula \u00a0del grupo armado al margen de la ley \u00a0denominado \u00a0 \u00a0 \u00a0Autodefensas \u00a0 \u00a0 \u00a0Unidas \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2018AUC\u2019, \u00a0al mando del comandante \u2018Fabi\u00e1n\u2019, \u00a0 \u00a0conformada \u00a0 \u00a0por \u00a0 8 \u00a0 personas \u00a0aproximadamente, \u00a0quienes \u00a0vistiendo \u00a0uniformes \u00a0de uso privativo de las Fuerzas \u00a0Armadas, \u00a0brazaletes que los identificaban con tal agrupaci\u00f3n, y portando armas \u00a0de \u00a0fuego, \u00a0deambulaban \u00a0por \u00a0la \u00a0zona \u00a0urbana y rural, imponiendo su voluntad y \u00a0atemorizando a los ciudadanos de la regi\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cUno \u00a0de \u00a0los integrantes de la mencionada \u00a0agrupaci\u00f3n \u00a0fue DAVID CASTRO ORTIZ, quien conociendo la zona, por ser nativo de \u00a0all\u00ed, \u00a0en \u00a0la \u00a0noche del 6 de septiembre de ese a\u00f1o los condujo hasta la finca \u00a0\u2018El \u00a0Guamalito\u2019, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sitio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2018El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Balc\u00f3n\u2019 \u00a0de \u00a0la vereda El P\u00e1ramo, lugar donde \u00a0est\u00e1 \u00a0ubicada la residencia de Rodolfo Medina Herrera, de donde lo sacaron para \u00a0darle \u00a0muerte \u00a0a \u00a0un \u00a0kil\u00f3metro de la vivienda y enterrarlo en una fosa com\u00fan, \u00a0como \u00a0escarmiento \u00a0a los ladrones de la zona, pues a este labriego se le acusaba \u00a0del hurto de unos pescados\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Al proceso fue \u00a0vinculado \u00a0mediante indagatoria DAVID CASTRO ORTIZ, de 19 a\u00f1os de edad, a quien \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0detuvo \u00a0preventivamente el 22 de noviembre de 1999 y acus\u00f3\u00a0 \u00a0el \u00a031 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de 2000 por formar parte de un grupo armado paramilitar (art. \u00a02\u00ba \u00a0 del \u00a0 decreto \u00a0 1194 \u00a0 de \u00a01989 \u00a0\u2013adoptado \u00a0como \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0permanente a trav\u00e9s del art\u00edculo 6\u00ba \u00a0del \u00a0 decreto \u00a0 2266\/91\u2014), \u00a0homicidio \u00a0con \u00a0fines \u00a0terroristas \u00a0(art. \u00a0324-8 \u00a0del \u00a0C.P. de 1980) y secuestro \u00a0agravado \u00a0 \u00a0 \u00a0 (art. \u00a0 \u00a0 \u00a0 270-8 \u00a0 \u00a0 \u00a0 ib\u00eddem)1. \u00a0 Esta \u00a0 determinaci\u00f3n \u00a0fue \u00a0confirmada \u00a0 en \u00a0 segunda \u00a0 instancia \u00a0 el \u00a04 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a020002. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Tramitado \u00a0el \u00a0juicio, \u00a0mediante \u00a0sentencia \u00a0del \u00a06 \u00a0de diciembre de 2001, el Juzgado Penal del \u00a0Circuito \u00a0Especializado \u00a0de \u00a0San \u00a0Gil \u00a0lo \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a037 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones p\u00fablicas por el t\u00e9rmino de 10 a\u00f1os, \u00a0multa \u00a0de \u00a070 \u00a0salarios \u00a0m\u00ednimos \u00a0legales \u00a0mensuales \u00a0y \u00a0al \u00a0pago otros 200 por \u00a0concepto \u00a0de \u00a0los \u00a0da\u00f1os \u00a0morales \u00a0causados \u00a0con el atentado contra la vida, al \u00a0encontrarlo \u00a0 coautor \u00a0 responsable \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado \u00a0y \u00a0concierto \u00a0para \u00a0delinquir \u00a0(arts. \u00a0104-8 \u00a0y \u00a0340-2 \u00a0del C.P. de 2000). Por el cargo de secuestro \u00a0result\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 absuelto3. Y,\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0 \u00a0Ese \u00a0pronunciamiento \u00a0fue \u00a0apelado por la defensora y el Tribunal Superior de San Gil \u00a0lo \u00a0confirm\u00f3 \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0del \u00a0fallo \u00a0recurrido en casaci\u00f3n, expedido el 11 de \u00a0octubre de 2002. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo. \u00a0<\/p>\n<p>Dice la censora, apoyada en la causal 3\u00aa del \u00a0art\u00edculo \u00a0207 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal de 2000, que las instancias le \u00a0vulneraron \u00a0a \u00a0su \u00a0representado \u00a0el \u00a0derecho de debido proceso como consecuencia \u00a0\u201cde \u00a0la \u00a0aprobaci\u00f3n \u00a0y \u00a0respaldo \u00a0que obtuvieron las manifestaciones de Jairo \u00a0Aguilar\u201d, \u00a0el \u00a0\u00fanico \u00a0declarante \u00a0que \u00a0testific\u00f3 en su contra y que luego se \u00a0retract\u00f3 a trav\u00e9s de una carta dirigida al Fiscal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CASTRO \u00a0 ORTIZ \u00a0 actu\u00f3 \u00a0bajo \u00a0insuperable \u00a0coacci\u00f3n \u00a0 ajena. \u00a0Se \u00a0vio \u00a0obligado \u00a0a \u00a0ingresar \u00a0a \u00a0las \u00a0autodefensas \u00a0y \u00a0tal \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0la \u00a0respaldaron los testigos Ricardo Castro, Mar\u00eda Trinidad Ortiz, \u00a0Sa\u00fal Ib\u00e1\u00f1ez, Rudecindo Cruz y \u00c1ngel Trujillo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las sentencias de primera y segunda instancia \u00a0no \u00a0contienen la demostraci\u00f3n clara y precisa de que el procesado haya cometido \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0y \u00a0no \u00a0se \u00a0justifica, \u00a0por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0que se le sindique de ese \u00a0hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte, se quebrant\u00f3 el principio de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral y entonces se debe decretar la nulidad de la actuaci\u00f3n \u00a0a partir del auto que declar\u00f3 cerrada la instrucci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo. \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0sentencia no se encuentra en consonancia \u00a0con \u00a0los \u00a0cargos formulados en la resoluci\u00f3n acusatoria y ello atenta contra le \u00a0ley, \u00a0es \u00a0como se encuentra enunciado con sustento en la causal 2\u00aa de casaci\u00f3n \u00a0del art\u00edculo 207 anotado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Juzgado de primera instancia \u201cha debido \u00a0interpretar \u00a0y \u00a0buscar \u00a0por \u00a0todos los medios una investigaci\u00f3n id\u00f3nea para el \u00a0proceso\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0examen \u00a0de \u00a0los informes que obran en la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0permiten \u00a0darse cuenta \u201cde que existieron unas investigaciones que \u00a0carecen de veracidad al frente de los hechos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resulta tan grave el quebranto del derecho de \u00a0defensa \u00a0por \u00a0la \u00a0existencia \u00a0\u201cde \u00a0esa causal\u201d que debe declararse de oficio \u00a0seg\u00fan los art\u00edculos 307 y 216 de la ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEntonces las dos vulneraciones, al debido \u00a0proceso \u00a0y \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0que \u00a0integran \u00a0parte \u00a0del todo, condujeron \u00a0inexorablemente \u00a0al \u00a0desafortunado \u00a0resultado \u00a0final: \u00a0la condena de 37 a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0de \u00a0DAVID \u00a0CASTRO \u00a0ORTIZ \u00a0como \u00a0autor \u00a0responsable \u00a0de \u00a0los delitos de \u00a0homicidio \u00a0con \u00a0fines \u00a0terroristas \u00a0y concierto para delinquir, jam\u00e1s cometidos \u00a0por \u00e9l ya que no fue autor, coautor, c\u00f3mplice\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0petici\u00f3n \u00a0de \u00a0la casacionista es que se \u00a0decrete la nulidad desde el cierre de la investigaci\u00f3n\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201ca \u00a0efectos \u00a0de \u00a0poder \u00a0controvertir \u00a0las \u00a0actuaciones \u00a0de \u00a0las \u00a0declaraciones, \u00a0m\u00e1s concretamente las que desfavorecen al \u00a0encartado, \u00a0donde \u00a0se \u00a0analizan \u00a0otras pruebas, se echaron de menos ejercitar el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0principio \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral, contradicci\u00f3n e \u00a0imparcialidad, \u00a0 \u00a0vulnerados \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0etapas \u00a0 previas \u00a0 e \u00a0 instructivas \u00a0(sic)\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer cargo. \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 Tribunal \u00a0viol\u00f3 \u00a0indirectamente \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0103 \u00a0y 104 del C\u00f3digo Penal de 2000 a causa de errores de hecho por \u00a0falsos \u00a0 \u00a0juicios \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0existencia \u00a0 \u00a0e \u00a0 \u00a0identidad \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0consider\u00f3 \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0en \u00a0la cual \u00a0CASTRO \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0que \u00a0fue \u00a0obligado \u00a0a \u00a0ingresar \u00a0al grupo paramilitar y que no \u00a0cometi\u00f3 \u00a0\u201cel \u00a0acto \u00a0delictivo\u201d que se le atribuye; y no supo identificar la \u00a0verdad \u00a0en \u00a0las \u00a0pruebas e hizo un juicio equivocado de ellas y espec\u00edficamente \u00a0de \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado \u00a0\u201cdonde \u00a0pone \u00a0de manifiesto la coacci\u00f3n que \u00a0sufri\u00f3\u201d \u00a0y \u00a0del testimonio de Jairo Aguilar \u201cque se retracta quit\u00e1ndole la \u00a0seguridad a la prueba de cargo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0exist\u00eda \u00a0y \u00a0aunque \u00a0se \u00a0examin\u00f3 \u00a0no fue comprendida, produci\u00e9ndose entonces un juicio equivocado sobre \u00a0su significado y contenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0no \u00a0haberse \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0los \u00a0errores \u00a0denunciados \u00a0la sentencia habr\u00eda sido absolutoria, que es la determinaci\u00f3n que \u00a0la libelista espera que adopte la Corte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuarto cargo. \u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0el \u00faltimo y se demanda a trav\u00e9s de \u00e9l \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0y \u00a0absolver \u00a0al \u00a0procesado \u00a0porque \u00a0el juzgador \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falsos juicios de existencia, identidad y \u00a0raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0individualizar \u00a0al \u00a0autor del \u00a0homicidio \u00a0y \u00a0lo \u00a0sucedido \u00a0qued\u00f3 \u201cen un verdadero limbo f\u00e1ctico\u201d que debe \u00a0conducir \u00a0a \u00a0sostener \u00a0la existencia de la duda probatoria y a que se resuelva a \u00a0favor del acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0 sentencia \u00a0 no \u00a0 pudo \u00a0escapar \u00a0al \u00a0automatismo \u00a0de la condena. Los vac\u00edos producto de esos errores manifiestos, se \u00a0resolvieron \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda de la presunci\u00f3n de culpabilidad. Podr\u00edamos afirmar \u00a0que \u00a0las \u00a0ense\u00f1anzas \u00a0de \u00a0los \u00a0grandes \u00a0maestros \u00a0cedieron \u00a0ante \u00a0las \u00a0miserias \u00a0contempor\u00e1neas del derecho penal\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El \u00a0recurso de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0como \u00a0tantas \u00a0veces \u00a0lo \u00a0ha \u00a0se\u00f1alado \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0no es una tercera \u00a0instancia \u00a0del \u00a0proceso \u00a0penal ni un escenario apto para desaprobar de cualquier \u00a0manera las conclusiones de la sentencia o el tr\u00e1mite procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0mismo \u00a0est\u00e1 \u00a0limitado \u00a0a \u00a0los \u00a0posibles \u00a0errores \u00a0que \u00a0se pueden cometer en un proceso y ellos se encuentran sintetizados \u00a0en \u00a0los \u00a0motivos \u00a0legales \u00a0que \u00a0lo \u00a0hacen \u00a0procedente, para el presente caso los \u00a0previstos \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0207 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal de 2000 que \u00a0fue con sujeci\u00f3n al cual la defensa present\u00f3 la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. Si la legalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0est\u00e1 \u00a0condicionada \u00a0a \u00a0que la actuaci\u00f3n se haya surtido con \u00a0observancia \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso y a que a las partes se les hayan respetado en \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0sus \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales, las irregularidades que afecten la \u00a0estructura \u00a0procesal \u00a0o \u00a0que \u00a0lesionen esas garant\u00edas son temas que hacen parte \u00a0del \u00a0objeto del recurso extraordinario y que de acuerdo a como lo tiene definido \u00a0la \u00a0Corte \u00a0deben \u00a0plantearse \u00a0individualmente cuando se considere que son varias \u00a0las \u00a0que \u00a0tuvieron \u00a0ocurrencia \u00a0(teniendo en cuenta que el orden lo determina la \u00a0capacidad \u00a0invalidatoria \u00a0de \u00a0la \u00a0irregularidad), \u00a0defini\u00e9ndose en cada caso el \u00a0tipo \u00a0 de \u00a0 vicio \u00a0 que \u00a0se \u00a0denuncia \u00a0\u2013si \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 tr\u00e1mite \u00a0 \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0garant\u00eda\u2014, el car\u00e1cter sustancial del mismo, el \u00a0momento \u00a0procesal \u00a0desde \u00a0el \u00a0cual \u00a0se debe anular el proceso y la raz\u00f3n por la \u00a0cual debe acudirse a ese remedio extremo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. \u00a0Las \u00a0dem\u00e1s \u00a0irregularidades \u00a0susceptibles \u00a0de \u00a0discusi\u00f3n \u00a0en casaci\u00f3n est\u00e1n vinculadas al \u00a0contenido de la sentencia, probatorio y jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al examinar los medios de prueba el juzgador \u00a0puede \u00a0incurrir en errores de hecho o de derecho. Los primeros tienen ocurrencia \u00a0cuando \u00a0deja \u00a0de \u00a0apreciar \u00a0pruebas \u00a0v\u00e1lidas \u00a0que \u00a0obran en el proceso o supone \u00a0medios \u00a0 demostrativos \u00a0(falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia), \u00a0cuando \u00a0tergiversa \u00a0su \u00a0contenido \u00a0haci\u00e9ndoles \u00a0decir \u00a0algo que objetivamente no dicen (falso juicio de \u00a0identidad), \u00a0o \u00a0cuando \u00a0las \u00a0aprecia con desbordamiento de las reglas de la sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0 (falso \u00a0raciocinio).\u00a0\u00a0 \u00a0Y \u00a0los \u00a0segundos, \u00a0cuando \u00a0toma \u00a0en \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0pruebas \u00a0inv\u00e1lidas \u00a0o \u00a0tiene como tales pruebas v\u00e1lidas (falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad) \u00a0o \u00a0cuando \u00a0estima \u00a0que \u00a0la prueba tiene tarifa legal, no \u00a0teni\u00e9ndola, \u00a0o \u00a0estando \u00a0sujeta \u00a0a \u00a0ella \u00a0desconoce \u00a0el \u00a0valor \u00a0o \u00a0la \u00a0eficacia \u00a0probatoria que la ley le asigna (falso juicio de convicci\u00f3n). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En todos esos casos la eventual violaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0es \u00a0indirecta \u00a0pues \u00a0se \u00a0produce \u00a0a trav\u00e9s del yerro en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0y \u00a0es \u00a0deber \u00a0de \u00a0quien la postula precisar el tipo de \u00a0error, \u00a0identificar \u00a0la \u00a0modalidad \u00a0y \u00a0acreditarlo, \u00a0sin \u00a0soslayar \u00a0la \u00a0carga de \u00a0demostrarle \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0que \u00a0si \u00a0no se hubiese presentado la orientaci\u00f3n del \u00a0fallo \u00a0 habr\u00eda \u00a0 sido \u00a0 distinta, \u00a0 lo \u00a0 cual \u00a0 equivale \u00a0 a \u00a0 desvirtuar \u00a0 sus \u00a0fundamentos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0si \u00a0es \u00a0el \u00a0contenido jur\u00eddico de la \u00a0sentencia \u00a0el \u00a0que \u00a0elige \u00a0objetar \u00a0el \u00a0recurrente, \u00a0le est\u00e1 vedado discutir la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0porque en esa hip\u00f3tesis la transgresi\u00f3n de la ley es \u00a0la \u00a0consecuencia \u00a0directa \u00a0de \u00a0un error estrictamente jur\u00eddico, originado en la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida de la norma sustancial, en su falta de aplicaci\u00f3n o en su \u00a0interpretaci\u00f3n err\u00f3nea. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3. Por fuera de \u00a0las \u00a0comentadas \u00a0irregularidades, \u00a0previas \u00a0al fallo o derivadas de \u00e9l, resulta \u00a0improcedente \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0y \u00a0por tal raz\u00f3n es importante que el \u00a0sujeto \u00a0procesal \u00a0que \u00a0decide \u00a0demandar la intervenci\u00f3n de la Corte entienda la \u00a0l\u00f3gica \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0reflejada toda ella en las causales legales que permiten \u00a0la \u00a0utilizaci\u00f3n del medio de impugnaci\u00f3n extraordinaria y que, a diferencia de \u00a0como \u00a0se piensa, no sugieren la idea de un recurso \u201ct\u00e9cnico\u201d y hostil\u00a0 \u00a0a \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n de sus propias finalidades sino de uno que en atenci\u00f3n a su \u00a0naturaleza \u00a0rogada \u00a0exige un m\u00ednimo de claridad y de coherencia en la manera de \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0caso \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n, ante el cual no puede \u00a0venirse \u00a0con \u00a0vaguedades \u00a0o \u00a0a \u00a0buscar \u00a0que \u00a0analice \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0como juez de \u00a0instancia \u00a0sino \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0debe \u00a0expresar \u00a0con \u00a0toda \u00a0naturalidad \u00a0qu\u00e9 error \u00a0trascendente \u00a0cometi\u00f3 \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0y \u00a0acompa\u00f1ar los argumentos que persuadan \u00a0sobre su ocurrencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Ninguno de los \u00a0cuatro \u00a0cargos \u00a0que \u00a0conforman \u00a0la \u00a0demanda \u00a0puesta a consideraci\u00f3n de la Corte \u00a0satisface \u00a0el \u00a0requisito \u00a0de \u00a0claridad \u00a0y \u00a0precisi\u00f3n \u00a0en \u00a0su formulaci\u00f3n y eso \u00a0significa que no puede ser admitida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. En el primero \u00a0se \u00a0plantea \u00a0como \u00a0lesi\u00f3n al debido proceso el hecho de que el juzgador no haya \u00a0cre\u00eddo \u00a0en \u00a0la retractaci\u00f3n de un declarante ni en la versi\u00f3n del procesado y \u00a0de los testigos que lo respaldaron. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0se puede ver, se trata de un problema \u00a0vinculado \u00a0a la apreciaci\u00f3n probatoria que no pod\u00eda discutirse como un caso de \u00a0nulidad \u00a0procesal \u00a0y \u00a0que, \u00a0de todas formas, con independencia de la invocaci\u00f3n \u00a0equivocada \u00a0de \u00a0la causal de casaci\u00f3n, no super\u00f3 el plano de la simple y llana \u00a0inconformidad con las conclusiones del Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 otra \u00a0parte, \u00a0no \u00a0obstante \u00a0que \u00a0la \u00a0transgresi\u00f3n \u00a0 del \u00a0 principio \u00a0 de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral \u00a0acarrea \u00a0nulidad \u00a0procesal, \u00a0es \u00a0un tema al cual la defensa hizo referencia al final de la censura \u00a0pero \u00a0sin \u00a0ning\u00fan \u00a0tipo \u00a0de desarrollo. Omiti\u00f3 relacionar las pruebas que a su \u00a0juicio \u00a0se \u00a0dejaron \u00a0de \u00a0practicar \u00a0y acreditar que el sentido del fallo habr\u00eda \u00a0sido \u00a0diferente si el juzgador hubiera contado con ellas, que son las exigencias \u00a0l\u00f3gicas \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 deben \u00a0 satisfacer \u00a0 al \u00a0 formular \u00a0 un \u00a0reproche \u00a0de \u00a0esa \u00a0naturaleza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0 \u00a0La \u00a0inconsonancia \u00a0entre los cargos de la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n y la sentencia a \u00a0la \u00a0cual \u00a0hizo \u00a0alusi\u00f3n \u00a0la \u00a0casacionista \u00a0en \u00a0el segundo cargo, no pas\u00f3 de su \u00a0enunciaci\u00f3n y es realmente ininteligible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0reproche \u00a0de \u00a0falta \u00a0de \u00a0congruencia es \u00a0sencillo \u00a0de \u00a0formular. \u00a0Basta \u00a0relacionar \u00a0las \u00a0conductas punibles objeto de la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0y compararlas con las de la sentencia. Pero nada parecido aconteci\u00f3 \u00a0en \u00a0este \u00a0caso por cuanto la defensora, quien al parecer desconoce la noci\u00f3n de \u00a0ese \u00a0principio procesal, termin\u00f3 cuestionando, sin razones, la verdad declarada \u00a0en el pronunciamiento que le puso fin a la actuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0No \u00a0hay \u00a0propuesta, \u00a0entonces, \u00a0y \u00a0no cabe hacer uso de la casaci\u00f3n \u00a0oficiosa \u00a0para \u00a0la \u00a0eventual \u00a0protecci\u00f3n \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0por \u00a0la posible \u00a0transgresi\u00f3n \u00a0del \u00a0principio de congruencia que pudiera plantearse por el hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0fue \u00a0acusado \u00a0por formar parte de un grupo paramilitar y \u00a0condenado \u00a0por \u00a0concierto \u00a0para delinquir. Esta \u00faltima conducta punible, seg\u00fan \u00a0lo \u00a0precis\u00f3 \u00a0el \u00a0Juzgado de primera instancia, se consagr\u00f3 en el art\u00edculo 340 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal de 2000, el cual recogi\u00f3 en su inciso 2\u00ba el comportamiento \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0imput\u00f3 al acusado y resultaba aplicable en virtud del principio de \u00a0favorabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. Los errores de \u00a0hecho \u00a0denunciados \u00a0en \u00a0la \u00a0tercera \u00a0censura \u00a0no \u00a0los \u00a0acredit\u00f3 \u00a0la demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0indagatoria \u00a0de \u00a0CASTRO \u00a0ORTIZ no fue \u00a0omitida \u00a0conforme \u00a0lo \u00a0admite, \u00a0sino \u00a0simplemente \u00a0no \u00a0se \u00a0crey\u00f3 \u00a0en ella y una \u00a0situaci\u00f3n \u00a0 as\u00ed \u00a0 no \u00a0 corresponde \u00a0 a \u00a0una \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0de \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y no es falso juicio de identidad el alcance \u00a0otorgado \u00a0a \u00a0esa \u00a0versi\u00f3n \u00a0y \u00a0a \u00a0la \u00a0retractaci\u00f3n \u00a0del \u00a0testigo de cargo Jairo \u00a0Aguilar, \u00a0en \u00a0la \u00a0cual no creyeron las instancias. Dicho error, como se dijo, se \u00a0produce \u00a0cuando \u00a0se \u00a0distorsiona \u00a0el contenido material de la prueba y eso pasa, \u00a0por \u00a0ejemplo, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0testigo \u00a0afirma que observ\u00f3 al autor de los disparos \u00a0huir \u00a0en \u00a0un autom\u00f3vil rojo y el Juez lo pone a decir que abandon\u00f3 el lugar en \u00a0un autom\u00f3vil azul.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4. En el \u00faltimo \u00a0cargo \u00a0denunci\u00f3 \u00a0la \u00a0abogada que en la sentencia se produjeron errores de hecho \u00a0de todos los tipos y no concret\u00f3 ninguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desemboc\u00f3 \u00a0en un planteamiento de in dubio \u00a0pro \u00a0reo \u00a0que \u00a0no \u00a0vincul\u00f3 \u00a0a \u00a0ning\u00fan \u00a0error \u00a0de juicio del Tribunal y en esas \u00a0circunstancias \u00a0no \u00a0cabe \u00a0duda \u00a0que \u00a0en \u00a0virtud \u00a0de \u00a0ese \u00a0reproche tampoco puede \u00a0admitirse la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Resta se\u00f1alar, \u00a0por \u00a0 \u00faltimo, \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 Corte \u00a0 no \u00a0encuentra \u00a0ning\u00fan \u00a0derecho \u00a0fundamental \u00a0ostensiblemente \u00a0vulnerado \u00a0como para pensar en la posibilidad de su protecci\u00f3n \u00a0oficiosa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR \u00a0 la \u00a0demanda \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 presentada \u00a0 a \u00a0nombre \u00a0del \u00a0procesado \u00a0DAVID \u00a0CASTRO \u00a0ORTIZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0la \u00a0presente \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no procede \u00a0ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE \u00a0 Y \u00a0 C\u00daMPLASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Permiso \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c9DGAR LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0ORLANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0 LUIS \u00a0 \u00a0QUINTERO \u00a0 \u00a0MILAN\u00c9S\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAURO SOLARTE \u00a0PORTILLA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Permiso \u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0. \u00a0Folios 146 y 154\/1, y 92\/2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0. \u00a0Folio 201\/2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0. \u00a0Folio 265\/3. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 20695 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 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